Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal
Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal
Acteal, Chenalhó, Chiapas, México.
22 de enero del 2024

Al Congreso Nacional Indígena
Al Consejo Indígena de Gobierno
A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
A las y los Defensores de los Derechos Humanos
A los Medios Libres y Alternativos
A los Medios de Comunicación Nacional e Internacional
A la Sociedad Civil, Nacional e Internacional

Hermanas y hermanos:

Gracias a nuestro Papá-Mamá Dios, que nos permite vivir un año más para ver la luz de cada mañana y regalarnos el inicio de un nuevo pensamiento y un nuevo corazón en este año 2024, hoy nos encontramos otra vez juntas, juntos, aún en medio de la zozobra por la violencia. Como hace 26 años que decidimos que no podríamos dejar pasar un solo día 22 de mes sin traer a nuestra memoria, junto a nuestros ancianos guardianes y músicos tradicionales, a nuestras 45 hermanas y hermanos Mártires, más los 4 bebecitos inocentes que fueron ultrajados desde antes de poder nacer, cuando atacaron a sus mamás de la forma más terrible que se pueda imaginar. Nos reunimos otra vez para denunciar el crimen contra la humanidad cometido en esta tierra y señalar quiénes fueron los responsables de planear, organizar y llevar a cabo este horrible acto para intentar acabarnos y apagar nuestro grito de paz. Algo que, gracias a nuestro Creador-Formador y a los profetas que han sembrado y abonado en nuestra presencia, como jTotik Samuel Ruiz, los enviados de la muerte no pudieron lograr.

Es así como estamos cumpliendo 25 años de buscar entre nuestros socios, servidores y servidoras que desde la Mesa Directiva de nuestra organización nos relevamos año con año, desde 1998, para aceptar el encargo de organizar el clamor por justicia de Las Abejas y velar por el bien de nuestro pueblo, para hacer lo posible y lo imposible para que el sacrificio y el ejemplo de nuestros Mártires sirva para que no ocurran de nuevo eventos parecidos a lo vivido en Acteal, en ninguna otra parte del mundo, de nuestro país, ni de Chiapas.

Por eso nos duele mucho el corazón al ver que la semilla de la muerte sigue siendo regada y cosechada en Chiapas con impunidad, cobrando valiosas vidas y contaminando a su paso con sufrimiento para las familias que ven con impotencia cómo se imponen por la fuerza los criminales y sus aliados, arrasando a su paso con su tranquilidad, obligándolos a correr y dejar sus casas y pertenencias para ponerse a salvo.

Por eso nos unimos al clamor y la exigencia de justicia desde los pueblos, ante la cobarde ejecución extrajudicial de nuestro hermano Carmen López Lugo, abatido con disparos de arma de grueso calibre el pasado 12 de enero en la cabecera municipal de Tila, quien fuera delegado del Congreso Nacional Indígena y pasado miembro del comité de vigilancia de su Ejido Tila, donde últimamente nuestros hermanos están volviendo a vivir tanto sufrimiento, provocado por los grupos en el poder que ahora se benefician de la impunidad por la cruel contrainsurgencia que formó y financió los primeros grupos paramilitares desde 1995 en la región, hoy aliados al crimen organizado y narcotraficante que sigue queriendo acabar con los que defienden su ejido y no se dejan comprar por dinero. Estos criminales, hoy en día tienen diferentes puestos en el gobierno municipal y estatal, y son quienes están promoviendo la precandidatura de Sasil y Eduardo Ramírez Aguilar a la gobernatura del Estado de Chiapas, lo que explica la total impunidad con que actúan, ya que son responsables de numerosos asesinatos que han sido denunciados por nuestros compañeros del Ejido Tila.

Este año también recordamos que se cumplen 25 años de la histórica expulsión de los militares del Ejército Mexicano que querían establecerse en nuestro campamento civil por la paz en Juan Diego X-oyep. Fue ahí donde decenas de niños, mujeres y hombres desplazados de Las Abejas no permitimos que se estableciera un puesto de vigilancia militar junto al pozo de nuestro campamento y nos organizamos para correrlos de forma no violenta. Desde el inicio del Plan de Campaña Chiapas 1994, sabemos que no podemos confiar en los militares, ahora en la forma de Ejército Mexicano y Guardia Nacional. Desde 1996 hemos visto que sólo traen miedo y desgracias para nuestros pueblos, pues ellos entrenaron a los paramilitares que nos han causado tanto sufrimiento. Ellos permanecieron inmóviles a 100 metros de esta tierra donde por largas horas permitieron que se regara la sangre de nuestros hermanos inocentes. Por eso sabemos bien que, lejos de defendernos, realmente son el Ejército de los Ricos y Criminales, capacitados y pagados para servir a los intereses de las grandes empresas y que están también aliados con el crimen organizado; desde sus comandantes que han sido formados en Estados Unidos, hasta los soldados de a pie, siguiendo órdenes contra el pueblo, como los que desaparecieron a nuestros hermanos estudiantes de Ayotzinapa o los que atacan a nuestros indefensos hermanos migrantes centroamericanos.

Por eso nos indigna tanto y condenamos el ataque del Ejército y Guardia Nacional contra la población civil en el municipio de Chicomuselo, tierra de nuestro hermano caído Mariano Abarca, asesinado en 2008 por participar activamente en la defensa de su tierra contra la minera canadiense Blackfire Exploration que aún amenaza la región queriendo extraer a como dé lugar un preciado mineral llamado barita, y cuyo crimen a manos de trabajadores de la minera también sigue impune.

El pasado 15 de enero, nuestros hermanos de la sociedad civil de Chicomuselo que han estado resistiendo el acoso de grupos del crimen organizado de dos cárteles distintos que se están peleando la plaza en esa región, fueron amenazados y atacados con gases lacrimógenos en el Ejido Nueva América por fuerzas armadas federales, acusándolos de ser parte de un grupo criminal. Por eso queremos expresar nuestra solidaridad y apoyo a los cientos de familias, mujeres, hombres, jóvenes, niñas, niños y ancianos de diversas comunidades, ubicadas en la franja de la presa de La Angostura, que están huyendo de sus comunidades desde el pasado 16 de enero para resguardarse de todas estas amenazas y hoy permanecen desplazados. Es el colmo que estas Fuerzas Armadas contra el pueblo y no contra los criminales, ataquen impunemente a los pobladores que sólo están tratando de defenderse de la violencia generalizada y el control que pretende imponer en nuestros municipios el crimen organizado, en complicidad con el mal gobierno a todos los niveles. Nos unimos con todo nuestro corazón al clamor de los pobladores de Chicomuselo que se preguntan: ¿porqué las fuerzas armadas no resguardan los lugares donde se encuentran los grupos criminales y liberan las carreteras que mantienen bloqueadas desde hace más de dos años, pero sí entran a las comunidades donde la gente está organizada para cuidar sus ejidos?

Por eso, el próximo 25 de enero que conmemoramos un año más de la Pascua de nuestro jTotik Obispo Samuel Ruiz, que sigue intercediendo por nosotros a coro con nuestros Mártires desde el cielo, para que no se acabe la fuerza no violenta de nuestros corazones y siga viva en nosotras la certeza de que el amor es más fuerte que la muerte, Las Abejas de Acteal iremos una vez más a la peregrinación, junto con todas nuestras hermanas y hermanos del Pueblo Creyente, que no dejamos de andar el camino que abrió para nosotros nuestro jTotik Samuel. Para luchar de manera organizada y al modo de Jesús, contra todas estas injusticias que sigue teniendo que soportar el pueblo, denunciando a los que se benefician de nuestro sufrimiento -como hicieron de forma ejemplar los pueblos de Chiapas en el Congreso Indígena desde hace 50 años- y construyendo espacios donde triunfe el amor contra la ambición, alimentados de nuestras profundas raíces mayas que defienden y alimentan la vida con sabiduría milenaria.

Desde ahí le seguiremos pidiendo a Dios que nos de la gracia para continuar exigiendo la paz que sólo viene con verdadera justicia para todos los pueblos pobres del mundo, especialmente los que hoy sobreviven las más crueles formas de guerra como en Palestina, Ucrania y otros países en que se cuentan por miles los muertos, heridos y desplazados, sin que nadie logre impedir esta violencia inhumana y el triunfo del odio y el dinero sobre la razón.

Saludamos especialmente la iniciativa del gobierno de Sudáfrica, pueblo de nuestro maestro Nelson Mandela, para denunciar al gobierno de Israel por el crimen de genocidio en la Corte Internacional de El Haya, lo cual se está juzgando en estos momentos y esperamos que pueda ayudar a parar la masacre y estado de sitio diario al pueblo palestino, donde ya se cuentan 10,000 niños palestinos y 96 periodistas asesinados, desde que se recrudeciera la guerra allá, tras el también terrible e injustificable ataque del grupo terrorista Hamás contra población civil en Israel el pasado 7 de octubre.

Nosotras, nosotros los hombres, mujeres, ancianos y niños de las Abejas de Acteal,  seguimos exigiendo justicia digna y queremos seguir confiando en que el derecho internacional puede abrirnos un camino para esta justicia. Hoy sabemos que el caso 12.790 Manuel Santiz Culebra y Otros (Masacre de Acteal) ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) está enlistado para su discusión y su publicación como informe de fondo y, como cada mes, seguimos demandando que se publique ya, sin la injustificada demora que hemos tenido que resistir. Pues no nos cansamos de repetir que el horror que cimbró a Acteal, a Chiapas, a México, y al mundo tiene que reconocerse en esta instancia internacional como un crimen de lesa humanidad sobre el cual tiene responsabilidad total el Estado mexicano, y los culpables tienen que ser castigados. La impunidad tiene que parar para que este tipo de violencia, la del exterminio de la vida y la esperanza, se detenga.

¡Alto a la violencia! ¡Nuestros pueblos no son un campo de batalla!
¡Justicia para nuestro compañero Carmen López Lugo de Tila!
¡Justicia para nuestro hermano Simón Pedro Pérez López y todos los ejecutados y desaparecidos por defender la tierra y la paz!
¡Alto a los ataques armados contra el pueblo organizado y la sociedad civil, sea a manos de narcotraficantes o de los ejércitos de los ricos y los partidos políticos!
¡No más desplazamientos forzados, justicia para todos los desplazados de Chiapas!
¡Justicia para todas las víctimas de genocidio en el mundo! ¡Alto a las masacres y el estado de sitio al pueblo Palestino!


Desde Acteal, Casa de la Memoria y Esperanza.
Atentamente.

La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.

Por la Mesa Directiva:

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Victorio Pérez Paciencia Oscar Hernández Gómez
Presidente Secretario
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Juan Pérez Sántiz Alfredo Jiménez Pérez
Tesorero Sub Presidente