Noticias:News:
image/svg+xml image/svg+xml
radio
EZLN

LAS ARTES BAJO ACOSO(danza, cine y teatro)

Teatro
TRANSMISIÓN EN VIVO
20 de agosto 2026, 17:00 horas
Obra de teatro “El Común y el día después” (versión multilingüe)
CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

Semillero, 18:00 horas:

Luis de Tavira 
Marina de Tavira 
David Gaitan
Diego del Río
Comisión Sexta

::::::::::

Cine
19 de agosto 2026
CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

Semillero:

Dolores Heredia
Natalia Beristain
Diego del Río
Alberto Domínguez Ramos (Kinoki)
Salvador Pintor Rodríguez
Comisión Sexta

:::::::::

Danza.
18 de agosto 2026
CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

Semillero:

Hugo Molina – Foramen Danza.
Susana Ponce – Sentires colectivos en movimiento.
Argelia Guerrero – Otra Danza es posible.
Comisión Sexta- Ala Comando Palomitas-.  No es seguro que participen la Verónica y la Luchi porque, dicen, tienen que practicar porque se presentan en el puy de Jacinto Canek.  Claro, algo de dulce de chamoy ayudaría a que se decidieran.

radio
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA

Posicionamiento del Congreso Nacional Indígena sobre la propuesta de iniciativa de ley de derechos indígenas y afromexicanos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo

POSICIONAMIENTO DEL CONGRESO

Como CONGRESO NACIONAL INDÍGENA que caminamos los pasos de la dignidad que nos dejaron nuestros abuelos y abuelas más primeros, que nació hace 30 años con la convocatoria de nuestras hermanas y hermanos zapatistas para dialogar todos los pueblos indígenas del país cuáles son los derechos indígenas que debían ser reconocidos por el Estado Mexicano, lo que dio paso a los Acuerdos de San Andrés, la histórica movilización de la Marcha del Color de la Tierra del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y posteriormente la traición del mal gobierno en los derechos reducidos plasmados en el artículo 2 constitucional.

Hoy rechazamos la burla que implica para los pueblos indígenas del país el proceso de consulta indígena y la Propuesta de Iniciativa de Ley de Derechos Indígenas y Afromexicanos impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y operada por el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI) cuyo titular Adelfo Regino Montes ha traicionado a los pueblos y comunidades indígenas, a la madre naturaleza y a la memoria histórica.

Esta propuesta cuenta con 453 artículos que abordan diferentes temas relacionados con nuestros pueblos como la autonomía, la libre determinación, la jurisdicción, la consulta, el territorio, el amparo indígena, el patrimonio, la salud, la cultura, el reconocimiento como sujetos de derecho público entre otros temas que están causando más confusiones que claridades.

Esta ley la rechazamos porque da continuidad al proyecto neoliberal de despojar y privatizar las tierras y territorios de los pueblos indígenas del país, desde la reforma al artículo 27 constitucional en 1992, el derecho mexicano no ha hecho otra cosa que abrir el paso para el despojo de nuestros territorios y tratar de destruir el legado que nos dejó nuestro General Emiliano Zapata y la Revolución Mexicana. Esta ley fue elaborada por una cúpula allegada a la presidenta de la República, no es hecha para los pueblos indígenas, sino para facilitar el acceso de los grandes capitales a nuestros territorios; saquear, destruir y mercantilizar nuestros bienes comunes, naturales y culturales, atacando y reprimiendo a los pueblos en resistencia frente al embate capitalista, patriarcal, extractivista y colonial que padecemos.

La propuesta de ley, da un trato colonial, denigrante y racista a los pueblos y comunidades indígenas del país, al condicionar que, para poder acceder a nuestros derechos, tenemos que registrarnos en un catálogo de pueblos que califica el INPI, bajo una serie de artículos que, aunque reconocen vagamente el derecho de autoadscripción, su redacción abre la puerta para que el INPI entorpezca o rechace el registro de un pueblo o comunidad indígena, por considerar según su criterio, que no cumple con los requisitos para ser registrado.

Dice su propuesta de ley que en caso de no registrarnos no perdemos el carácter de ser sujetos de derecho pero legalmente no los podemos poner en práctica; esta aberración legal y tramposa restringe profundamente el ejercicio de la autonomía de los pueblos, interviene en la vida interna de las comunidades y destruye el principio de autoadscripción. Esta ley es para que las empresas trasnacionales tengan, lo que llaman “seguridad jurídica” para invertir en sus megaproyectos, colocándonos como mercancías o productos a la venta que deben estar registradas para que las empresas puedan cumplir con los requisitos que les permitan saquear a nuestros pueblos.

El contenido de esta ley es TRAMPOSA, pues plantea en algunos artículos reconocer el pluralismo jurídico en el Estado Mexicano, reconocimiento de igual valor el sistema jurídico del Estado y el sistema normativo de los pueblos indígenas, dando preferencia de aplicarse en los territorios indígenas el sistema normativo por usos y costumbres, pero enmarañándolo en un proceso de conflictos de competencias con cada autoridad que así lo reclame. Y en la práctica es el Estado, por medio del INPI y la Secretaría de Gobernación, la que decide qué se consulta y qué no, qué le afecta a los pueblos y comunidades indígenas y qué no. Ahora resulta que el doctor es el único que puede decir qué le duele al enfermo.

La propuesta de Ley establece una serie de ausencias estratégicas al derecho de autodeterminación de los pueblos sobre su territorio, en cambio, confirma la continuidad del derecho neoliberal mexicano al señalar que las áreas estratégicas para la explotación del agua, el petróleo, el fracking, el litio, los minerales y otros, serán administrados directamente por el Estado. En estos casos la libre determinación no existe ya que solo podremos opinar sobre estos proyectos destructivos y altamente contaminantes, pero no decidir si se desarrollan o no en nuestros territorios; al gobierno de la cuarta transformación no le interesa nuestra vida ni el futuro de nuestras hijas e hijos. En las traiciones que se han venido dando en la lucha por el reconocimiento de los derechos de los pueblos y comunidades indígenas, el artículo 2 constitucional señala que en los recursos estratégicos para la nación no tenemos derecho a decidir. Pero su caracter de estratégico no les impide concesionarlo para el lucro incesante de cualquier empresa extranjera, incluyendo el agua, elemento vital para sobrevivir. Entonces, es un trato racista y criminal de los recursos naturales en nuestro país, se lo quitan a los pueblos originarios dejando destruido su territorio por el saqueo y se lo entregan a las empresas transnacionales para su comercialización, sin derecho a la libre determinación.

La libre determinación significa que podemos decidir sobre la vida y destino de nuestros pueblos, territorios y los sistemas normativos que tenemos, podemos decidir sobre si un proyecto se desarrolla o no y bajo qué condiciones, sin distinción, si se nos debe consultar una medida o no y a autoconsultarnos. Nadie tiene por qué venir a nuestros territorios a organizar como dialogamos y nos preguntamos de acuerdo a nuestros usos, costumbres y sistemas normativos propios. Como pueblos somos los únicos que podemos decir y decidir qué nos afecta y qué no, no un estudio desde el escritorio del INPI y la Secretaría de Gobernación.

Es falso que la propuesta sea un amasijo de disposiciones contradictorias, como lo han afirmado algunos analistas, a nuestro ver, es una propuesta coherente en sus propósitos que expresa toda su perversidad al establecer la “constitución formal” de pueblos milenarios y la validación burocrática de la autoidentificación de las comunidades. Desde ese punto y del enfoque que se da a los territorios se vuelve entendible y coherente esta ley neoliberal

Denunciamos la simulación de consulta de esta propuesta de ley, que se está realizando entre agosto y septiembre en todo el país, donde el rechazo al proceso es cada vez mas grande y evidente, ¿será que una ley tan extensa de 453 artículos alcance para ser explicada, entendida, analizada y comentada en una reunión regional de 3 a 5 horas? ¿en 2 meses se alcanzará a consultar a todos los pueblos indígenas del país con las traducciones a cada lengua?, una vez terminados los foros, ¿15 días serán suficientes para sistematizar la información y realizar los cambios necesarios para que la presidenta la presente ante el Congreso el 12 de octubre? ¿no es ya una ley cocinada?, llegada al Congreso ¿qué garantiza que la Ley consultada a “todos” los pueblos y comunidades indígenas en el país no sea rasurada en los artículos que favorecen a los pueblos o sea modificada como sucedió con los Acuerdos de San Andrés en 2001?

Esta consulta no sigue ni siquiera los requisitos que propone en su propia ley a consultar, no existe etapa de acuerdos previos, de información suficiente, deliberativa, consultiva y de seguimiento de acuerdos. El proceso está viciado de origen, el esquema de esta simulación de consulta es solo para justificar administrativamente la propuesta de ley de derechos indígenas y afromexicanos, tal como se ha hecho con las falsas consultas para la aprobación de los megaproyectos del Estado como el mal llamado Tren Maya, el Interoceánico, el Proyecto Integral Morelos, la Refinería Dos Bocas y todos los que han destruido y contaminado nuestros territorios.

Como pueblos y comunidades organizados en la resistencia y la palabra digna de la memoria de nuestros abuelos y abuelas más primeros, MANIFESTAMOS NUESTRO RECHAZO A LA PROPUESTA DE INICIATIVA DE LEY DE DERECHOS INDÍGENAS Y AFROMEXICANOS Y SU SIMULACIÓN DE CONSULTA Y EXIGIMOS QUE CESE DE MANERA INMEDIATA EL HOSTIGAMIENTO, LA REPRESIÓN Y LA GUERRA MEDIANTE LA DELINCUENCIA ORGANIZADA CONTRA LOS PUEBLOS INDÍGENAS DEL PAÍS QUE RESISTEN Y EJERCEN SU DERECHO A LA AUTONOMÍA Y LA LIBRE-DETERMINACIÓN, EXIGIMOS LA LIBERACION INMEDIATA DE NUESTRO HERMANO JESUS PLACIDO GALINDO. Una consulta indígena con presos políticos indígenas no es libre, ni de buena fe.

POR LA RECONSTITUCION INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS.

NUNCA MAS UN MEXICO SIN NOSOTROS.

CONGRESO NACIONAL INDÍGENA

radio
Radio Zapatista

Cuerpos que danzan bajo acoso – Semillero “Las artes bajo acoso”

Detrás de la mesa, varias generaciones zapatistas escuchan. Los pasamontañas negros y los paliacates rojos se recortan sobre enormes mantas que hablan de resistencias, rebeldías, despojo y guerra. Del otro lado, las sillas del auditorio del CIDECI-Unitierra están prácticamente ocupadas. Hay personas llegadas de distintas geografías, generaciones y luchas. En medio de todo eso, una pregunta aparentemente sencilla comienza a complicarse: ¿qué significa bailar cuando los cuerpos, las artes y la vida misma están bajo acoso?

La tarde del 18 de agosto, el Semillero Las artes bajo acoso abrió su jornada dedicada a la danza con las participaciones de Hugo Molina, de Foramen Danza; Susana Ponce, de Sentires Colectivos en Movimiento; Argelia Guerrero, de Otra Danza es Posible, y la Comisión Sexta-Ala Comando Palomitas. La danza sería apenas el primer movimiento de varios días dedicados también al cine y al teatro.

Pero antes de hablar de cuerpos que bailan apareció otra cuestión: la mirada.

El Capitán Marcos advirtió sobre una fotografía acosada simultáneamente por la inteligencia artificial, las transformaciones tecnológicas y una cultura visual producida por las redes sociales donde mirar parece significar consumir cada vez más imágenes en cada vez menos tiempo. Frente a esa velocidad reivindicó una mirada atenta, capaz todavía de detenerse en aquello que ocurre frente a nosotros.

Para explicarlo regresó veinte años atrás, a la Otra Campaña. Un fotógrafo había registrado el momento en que un caballo derribó al entonces Subcomandante Marcos. Decidió guardar la fotografía porque consideró que podía utilizarse para denostar al movimiento. Sin embargo, había otra secuencia: Marcos se levantaba, se sacudía y volvía a montar para seguir el recorrido. El problema, recordó ahora el Capitán, era que para quienes deciden qué imágenes circulan “lo que importaba allá arriba era la caída, no la persistencia”.

Capitán Marcos (Descarga el audio aquí)

La frase quedó flotando durante una jornada que, de distintas maneras, terminaría hablando precisamente de eso: de cuerpos que caen, son disciplinados, precarizados, racializados, violentados o excluidos y, pese a todo, encuentran maneras de persistir.

La tierna furia también se baila

Hugo Molina comenzó desde una memoria que alguna vez fue danza: una carta dedicada a la compañera Conchita, “la Jirafa del Amor”. Desde Tepito aparecen el trabajo, el barrio, la migración, las vecindades, la maternidad, los oficios, las resistencias y el baile. Una biografía popular donde la danza se mezcla con las luchas hasta volver difícil distinguir dónde termina una y comienza la otra.

De ahí surgieron preguntas que atravesaron el salón: ¿cómo traducir la tierna furia al movimiento?, ¿cómo bailar el dolor?, ¿cómo saltar la rabia? Para Molina, preguntarse por la danza desde estas montañas implica también desconfiar de una definición occidental que reduce bailar a una sucesión acompasada de movimientos. ¿Cómo se nombra y se vive la danza en las distintas lenguas y pueblos?, preguntó, desplazando la mirada desde las academias hacia las geografías donde los cuerpos construyen otras relaciones con el movimiento.

En las ciudades, recordó, existen los bailes callejeros y obreros: cumbia, rumba, salsa, danzón, rock y otras músicas atravesadas por presencias afrocaribeñas y por culturas populares que convierten la calle y el salón en espacios de convivio, identidad y comunidad. Allí también aparecen la vigilancia y la criminalización. A ese mapa se suman las instituciones profesionales, las compañías, las escuelas y los mecanismos de financiamiento que van construyendo sus propias jerarquías sobre quién puede bailar, qué cuerpo merece ocupar el escenario y qué formas de danza reciben reconocimiento.

El acoso tiene entonces una materialidad corporal. Molina habló del ideal persistente de cuerpos largos, delgados y blancos, de la competencia, clasismo además de la violencia psicológica y del acoso sexual que atraviesan especialmente la formación profesional. El cuerpo de quien baila puede convertirse simultáneamente en objeto de admiración, mercancía y territorio sobre el que otros ejercen poder.

Hugo Molina – Foramen Danza (Descarga el audio aquí)

Frente a eso, la pista de baile también puede convertirse en otra cosa. Para Hugo, echar una buena cumbia después de una marcha, una asamblea o un semillero constituye una declaración política: la organización y la rebeldía también necesitan gozo.

¿Dónde puede estar mi cuerpo?

Susana Ponce colocó el cuerpo todavía más directamente en el centro.

Hija de migrantes de Veracruz y Oaxaca, creció en la colonia Buenos Aires de la Ciudad de México y encontró desde niña el baile en las fiestas populares del barrio. Después vinieron las instituciones. Durante años presentó exámenes para ingresar a espacios de formación de danza clásica y contemporánea y encontró repetidamente un mismo mensaje: había algo en su cuerpo que “no encajaba”.

De esa experiencia surgieron preguntas que después se convertirían en una posición política: ¿dónde puede estar mi cuerpo?, ¿qué puede hacer?, ¿qué lugar tiene permitido ocupar?

Susana Ponce – Sentires colectivos en movimiento (Descarga el audio aquí)

Susana propuso pensar el cuerpo como primer territorio y mirar críticamente las pedagogías de la danza que buscan uniformarlo. El problema, aclaró, no está necesariamente en aprender técnicas, sino en las relaciones de poder mediante las cuales unas corporalidades se establecen como medida para todas las demás. Cuerpos altos, delgados, atléticos, flexibles y de piel clara terminan funcionando como ideal frente al cual otros cuerpos son clasificados como insuficientes.

La coreografía puede reproducir la misma lógica cuando una persona decide desde arriba quién participa, dónde se mueve, qué secuencia ejecuta y durante cuánto tiempo. El bailarín queda entonces convertido en ejecutante: un cuerpo que obedece y sirve como materia prima de un producto final.

Pero el movimiento también puede romper esa relación.

Desde Sentires Colectivos en Movimiento, Ponce propuso comprender la danza como proceso de lucha. El centro deja de estar exclusivamente en la obra terminada y se desplaza hacia el proceso: cuerpos que deciden, exploran, reflexionan y producen colectivamente movimiento. Allí aparece otra pregunta: qué pueden hacer los cuerpos-territorios frente a aquello que pretende determinar lo que deben ser.

Un cuerpo se extiende sobre el piso verde del CIDECI. Telas negras salen de sus manos y terminan sujetas a piedras. El movimiento se vuelve tensión material: cuerpo, peso, territorio, límite. Al costado, un teléfono registra la escena. La imagen digital vuelve a entrar dentro de la imagen, como si las preguntas formuladas al comienzo de la noche sobre cómo miramos regresaran ahora desde otro sitio.

Bailar en un país de cuerpos desaparecidos

Entonces la conversación adquirió otro peso.

Durante sus procesos de creación, Susana Ponce encontró una pregunta que la obligó a repensar su propia práctica: ¿qué lugar tiene un arte del cuerpo en un país de cuerpos desaparecidos?

La pregunta impide refugiarse en la autonomía del arte.

En México las fichas de búsqueda ocupan paredes, postes, redes sociales y espacios públicos hasta correr el riesgo de convertirse en parte normalizada del paisaje. Detrás de cada una existe una persona y una red de familiares que ha tenido que aprender a buscar, rastrear, excavar, reconocer territorios y enfrentarse a instituciones que muchas veces han abandonado esa tarea.

La danza comenzó entonces a acompañar esas ausencias.

Sin rostros, sin nombre ni voz recupera la memoria de cuerpos desaparecidos encontrados en ríos y canales; Indicios de ausencia dialoga con las madres bordadoras y con Huellas de la Memoria; Nuestxs cuerpxs desaparecidxs intenta devolver espacio y volumen a las fichas de búsqueda; y ¿Les has visto? elimina incluso la separación convencional entre intérpretes y espectadores para impedir que quienes están presentes permanezcan fuera de aquello que sucede.

La búsqueda artística encuentra aquí un límite ético: hacer imposible mirar hacia otro lado.

De pronto, aquella discusión inicial sobre la mirada adquiere otro sentido. El problema ya no consiste únicamente en cuántas imágenes consumimos o en aquello que una inteligencia artificial puede fabricar. También está en las imágenes reales que hemos aprendido a dejar de mirar: los rostros que se acumulan en las fichas, los nombres, los cuerpos que faltan.

La danza como oficio de necias y necios

Argelia Guerrero llevó la discusión hacia las condiciones materiales que permiten o impiden que esos cuerpos sigan bailando.

Partió de La consagración de la primavera de Alejo Carpentier y de una bailarina que, a lo largo de la novela, deja de comprender su práctica únicamente como ejecución estética para encontrarse con la historia. Para Guerrero, esa transformación contiene una pregunta inevitable sobre el lugar del artista en el mundo: mirar el movimiento implica también pensar la historia e imaginar el futuro.

Pero cualquier romanticismo sobre “vivir del arte” se desarma al mirar las condiciones laborales.

Hay pocas compañías capaces de ofrecer cierta estabilidad, la edad limita violentamente las trayectorias, los fenotipos y el color de piel siguen operando como criterios de exclusión y buena parte de quienes trabajan de manera independiente carecen de seguridad social. Una lesión puede convertirse inmediatamente en una catástrofe económica. Mantener el cuerpo, la herramienta y al mismo tiempo el territorio de trabajo, requiere entrenamiento constante, tiempo y recursos que muchas veces salen del propio bolsillo.

También quienes crean dependen frecuentemente de becas, convocatorias y subsidios que condicionan tiempos, lenguajes y temas. Sin embargo, la precariedad no ha conseguido detener la creación. “Y sin embargo, nos movemos”, fue una de las ideas que articuló su intervención.

Ahí aparece otra forma de persistencia.

Argelia Guerrero – Otra Danza es posible (Descarga el audio aquí)

Guerrero insistió en que democratizar la danza significa mucho más que multiplicar actividades institucionales o llenar plazas con clases masivas. Significa reconocer corporalidades, historias y territorios diferentes y, sobre todo, escuchar a las comunidades antes de decidir por ellas qué arte necesitan.

Cuando las infancias toman la palabra

La mesa tenía además otras presencias.

Verónica, del Caracol Dolores Hidalgo, dijo que estaba aprendiendo poco a poco; todavía “más o menos”, pero preparándose para presentarse en Jacinto Canek. Cladys, del Caracol 7 Jacinto Canek, respondió desde la misma sencillez: habría baile y había que echarle ganas.

Dos intervenciones pequeñas frente a largas discusiones sobre instituciones, precariedad, colonialismo, técnica y capitalismo.

Y, sin embargo, quizá ahí podía observarse también una respuesta.

Aprender.

Ensayar.

Presentarse.

Seguir bailando.

Comando Palomitas (Verónica y Cladys) (Descarga el audio aquí)

En las imágenes, niñas zapatistas comparten la mesa con artistas de varias generaciones mientras detrás permanecen formaciones de milicianos y milicianas. En el mismo encuadre conviven infancia, arte, organización y memoria de una historia armada. Ninguna de esas dimensiones cancela a las otras.

Lo que se mira cuando alguien cae

Al final, la imagen del caballo vuelve.

Una caída puede narrarse como derrota.

También puede construirse una secuencia más larga: caída, polvo, cuerpo que se incorpora, vuelve a montar y continúa.

Durante varias horas, las intervenciones del Semillero parecieron prolongar involuntariamente aquella fotografía ausente.

Hugo habló de cuerpos populares que siguen bailando aunque la danza profesional pretenda establecer quién merece el escenario.

Susana de corporalidades a las que se les dijo que no pertenecían y que hicieron de ese rechazo una pregunta colectiva; de cuerpos desaparecidos cuya ausencia se resiste a desaparecer también de la memoria.

Argelia de quienes trabajan sin estabilidad ni seguridad social, atraviesan lesiones, precariedad y políticas culturales institucionales y, aun así, continúan creando.

Las niñas zapatistas dijeron que están aprendiendo y que van a bailar.

Quizá el acoso contra las artes también funcione de esa manera: pretende decidir qué cuerpos son válidos, qué movimientos pueden realizar, qué imágenes merecen circular, qué memorias pueden conservarse y qué formas de creación reciben recursos, escenario y reconocimiento.

Frente a ello, persistir adquiere muchas formas.

A veces significa construir colectivamente una coreografía.

A veces acompañar a quienes buscan a sus desaparecidos.

A veces defender el propio cuerpo como territorio.

A veces crear sin seguridad de llegar a fin de mes.

A veces mirar detenidamente aquello que la velocidad nos exige olvidar.

Y a veces, después de una asamblea donde se ha hablado de guerras, desaparecidos, explotación y cuerpos sitiados, significa simplemente poner una cumbia y volver a bailar.

Porque quizá allí también comienza una política de la persistencia: cuando los cuerpos que deberían permanecer quietos deciden seguir moviéndose.

 

Capitán Insurgente Marcos – Cuento “El amor y el desamor según Sombra, El Guerrero (segunda parte)” (Descarga el audio aquí)

 

radio
EZLN

Transmisión en Vivo. Miércoles 19 de agosto 2026, 18:00 horas. Semillero «LAS ARTES BAJO ACOSO (danza, cine y teatro)». CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

LAS ARTES BAJO ACOSO
(danza, cine y teatro)

Cine
TRANSMISIÓN EN VIVO
19 de agosto 2026, 18:00 horas
CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

Semillero:

Dolores Heredia
Natalia Beristain
Diego del Río
Alberto Domínguez Ramos (Kinoki)
Salvador Pintor Rodríguez
Comisión Sexta

:::::::::

Danza.
18 de agosto 2026
CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

Semillero:

Hugo Molina – Foramen Danza.
Susana Ponce – Sentires colectivos en movimiento.
Argelia Guerrero – Otra Danza es posible.
Comisión Sexta- Ala Comando Palomitas-.  No es seguro que participen la Verónica y la Luchi porque, dicen, tienen que practicar porque se presentan en el puy de Jacinto Canek.  Claro, algo de dulce de chamoy ayudaría a que se decidieran.

radio
EZLN

Transmisión en Vivo. Semillero «LAS ARTES BAJO ACOSO (danza, cine y teatro)». Martes 18 de agosto 2026, 18:00 horas. CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

LAS ARTES BAJO ACOSO
(danza, cine y teatro)

Danza.
18 de agosto 2026, 18:00 horas
CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas

Semillero:

Hugo Molina – Foramen Danza.
Susana Ponce – Sentires colectivos en movimiento.
Argelia Guerrero – Otra Danza es posible.
Comisión Sexta- Ala Comando Palomitas-.  No es seguro que participen la Verónica y la Luchi porque, dicen, tienen que practicar porque se presentan en el puy de Jacinto Canek.  Claro, algo de dulce de chamoy ayudaría a que se decidieran.

radio
Radio Zapatista

Encuentro de Artes y Encuentro de Resistencias y Rebeldías: por una vida en Común

Como parte de un importante esfuerzo por fortalecer y multiplicar las resistencias por parte del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, el Encuentro de Artes y el Encuentro de Resistencias y Rebeldías aunados dieron inicio el 1 de agosto en el Semillero Comandanta Ramona del Caracol de Morelia.

Disculpe usted, querido lector, dejarle en el imaginario la experiencia de observar de cerca y formar parte de un encuentro tan conmovedor.

A lo largo de dos semanas, artistas de distintas geografías compartieron sus diversas formas de expresión artística en el escenario, con uno de los paisajes más lindos que los asistentes pueden observar: la gran explanada del semillero rodeada de sencillas construcciones decoradas con coloridos murales, y al fondo, las frondosas montañas bajo un cielo azul.

Ahí, frente a cientos de asistentes y bases de apoyo, milicianos y comandantes zapatistas, el profe Javier Urrea nos resumió los temas que escuchamos de las y los investigadores, académicos y activistas en el Cideci a mediados de julio: la guerra contra la humanidad. Las distintas guerras que enfrentamos actualmente y cómo se reorganiza la hidra capitalista para seguir atacando desde sus distintas cabezas. Entre los temas abordados están el fracking, el “tren maya”, la militarización y el muy disputado megaproyecto de la Bahía de Ohuira en Topolobambo, Sinaloa.

(Descarga el audio aquí)

Pero, ¿es éste el eje principal de los encuentros? No, sino seguir sembrando semillas: sembrarlas, cosecharlas y reproducirlas. Los encuentros son para todos, todas, todoas lxs que sentimos que otra forma de vida es posible. En los encuentros, como en los semilleros, se hacen los intercambios de semillas de reflexión, resistencia y rebeldía. Cientos de miles de personas de distintas partes del mundo compartiendo cómo, desde sus propias luchas, van driblando, resistiendo y construyendo una vida más justa, más amorosa, más sana.

Una de las manifestaciones más potentes de resistencia son las artes. Porque no hay forma más bella de representar la tierra, el sol, la luna, el mar. Porque no hay testimonio más sublime de la existencia de una vida otra, donde no haya más muerte, violencia, injusticia, opresión.

El arte genera conciencia e inspira a construir otros mundos, como lo compartió Nayeli, que nos presentó un performance sobre los peligros de las redes sociales y el arma de la desinformación, así como un taller en el que los asistentes aprendieron a expresar, manifestar y vincularse con el cuerpo, el alma y la conciencia. El performance es eso: un puente, un medio para transmitir la verdad.

Lo mismo hace la poesía. “La raíz tiene un por qué de ser oscura, y la poesía una razón de ser hermosa,” como nos dijo Malba Marina. O como los versos de Nezahualcóyotl que cantaron y declamaron en náhuatl Xally Islas y Juan Trujillo:

¿Qué dejaré cuando me vaya?
¿Qué dejaré en esta tierra?
¿Qué hará mi corazón?
No venimos en vano
a vivir en este mundo.
Al menos dejemos flores.
Ti nezkayototiuh xochimeh.
Al menos dejemos cantos.
Ti nezkayototiuh kuikameh.

¿Qué dejaremos los seres humanos cuando nos vayamos? “Si no estás preparado y la tormenta viene, ¿dónde vas a refugiarte?”, nos cuestionó el Subcomandante Moisés.

Este Encuentro de Artes y Encuentro de Resistencias y Rebeldías suena, resuena y hace eco. Como la guitarra, el violín y los cantos tradicionales de los compañeros bases de apoyo tojolabales, donde se manifestaron los rezos de las y los abuelos. O como la música tradicional de los pueblos aborígenes de Australia, con sus siglos de resistencia, o la gaita gallega con su resiliente alegría, o la dulce voz de Fungito, que lucha y lucha a pesar de la tristeza.

La música, la poesía, el performance, el cine, todas las artes son fuego que enciende el alma e inspira a construir una humanidad diferente, al igual que la escritura, que permite compartir creación y belleza, denunciar y visibilizar, pero sobre todo sanar nuestros corazones, como nos lo compartió Alejandro.

Ayleen París, proveniente de Argentina, nos compartió desde el arte de la palabra cómo resiste la lucha en su país. Una lucha que compartimos frente al mismo enemigo: el sistema capitalista. “Somos un pueblo,” dice, “lleno de personas buenas, pero desafortunadamente los malos son los que se dan mucha publicidad y son los que sobresalen.” Y nos hace recordar que, efectivamente, el sistema capitalista actúa así: primero divide. “Argentina está llena de mujeres fuertes que sostienen las ollas populares.” Y sí, Ayleen es la viva representación de ello. Así como Alejandra, que desde la compartición de la lucha que vive su pueblo en Hidalgo, nos habla de los logros de la comunidad gracias a la organización comunitaria. O Jesús y su comunidad de Alto Fucha en la periferia de Bogotá, que resiste el despojo creando reflexión, belleza y resistencia con el colectivo Arto Arte.

De la misma forma, Daniela Rodríguez nos inspiró con su compartición sobre los hogares comunitarios creados en Argentina, con el fin de garantizar las tres T: techo, tierra, trabajo. Un lugar que no funciona como centros de rehabilitación aislados ni como consultorios médicos, sino como hogares comunitarios e inclusivos insertados en el corazón de los barrios vulnerables, y cuya organización se inspiró en las semillas plantadas por el EZLN.

Fernanda organizó una a actividad con jóvenas y jóvenes zapatistas, durante la cual reflexionaron sobre sus logros individuales y colectivos, su visión del futuro, sus “superpoderes” y los retos que enfrentan en sus comunidades.

Willy, desde Francia, nos compartió un texto en el que se despliega la discriminación y exclusión que sufren las mujeres en todo el mundo, pero también su dignidad, a pesar de las muchas violencias de un sistema patriarcal que permanece en este siglo XXI.

(Descarga el audio aquí)

Y la cantante Maruca nos arrancó lágrimas de alegría con su bella voz en tsotsil y en castilla, recordándonos, con el corazón, la tanta belleza que irradia nuestro mundo a pesar de todo.

Durante el fin de semana el 8 y 9 de agosto, los zapatistas nos compartieron su historia desde la clandestinidad hasta el presente, los muchos cambios que los llevaron a adoptar el común como la luz que alumbra todo su quehacer revolucionario para enfrentar no sólo la violencia y descomposición social que se vive en Chiapas, sino también la tormenta que nos acomete a todas y todos en este momento de la historia de la humanidad. Ese domingo, jóvenas y jóvenes zapatistas presentraron la obra “El común y el día después”, con la que nos compartieron su sueño de una vida otra tras el colapso del capitalismo y de nuestro sistema mundo. (Ve nuestra cobertura de la compartición zapatista aquí.)

Muchas más fueron las comparticiones de arte y reflexión que nos conmovieron a lo largo de estas dos semanas. Como la presentación de Pallasos en Rebeldía, que alegró corazones y nos recordó que la felicidad y la risa son no sólo posibles, sino necesarias, en medio de la tormenta.

O el niño del colectivo Pájara Ti, que con amor hizo mariposas y colibrís para recordar a cada uno de los caídos en el levantamiento de 1994 —que con su sacrificio contribuyeron a hacer posible lo que hoy se vive en territorio zapatista y la esperanza de un mundo nuevo en común—, y recitó bellos poemas sobre el Subcomandante Pedro y el Subcomandante Marcos.

(Descarga el audio aquí)

Pero para nosotras, nosotros, el mayor aprendizaje quizás provenga de la experiencia de una vida otra, de una humanidad diferente en medio de tanta violencia, tanta injusticia y tanta muerte. Las compañeras en sus cocinas que con generosidad nos compartían pozol, caldo de res, tostada y frijol. El alegre “Comedor del Común”, en el que participaban compañeras y compañeros de las distintas zonas zapatistas y donde la querida Marijose nos alegraba con su canto, su baile y su algarabía. Los partidos de futbol, incluso bajo la tormenta, donde zapatistas y foráneos contagiaban alegría. Las noches de baile, en las que jóvenas y jóvenes se regocijaban con el entusiasmo de la vida que florece. La sensación de seguridad, de compañerismo, de solidaridad, de un propósito común. En fin, una geografía y un calendario donde se vive el común.

Seguramente, en cada uno de los asistentes el marcapaso se plasmó en lo más profundo del corazón, como a nosotras nos sucedió. Porque no asistimos a este encuentro para pasar el tiempo, sino movidas y movidos por el mismo fuego que nos ilumina y por el arte que arde en nosotras: la defensa de la vida. Y para recordarnos que ninguna lucha está sola, como lo dijo alguna vez el Subcomandante Marcos: podemos elegir convertir el sueño en una pesadilla, o convertirlo en un sueño. Y aquí estamos, con la convicción de que en común otro mundo es posible. Éste es nuestro sueño, y no estamos dispuestas a resignarnos.


radio
Radio Zapatista

El Común el día después: compartición zapatista en el Encuentro de Artes y de Resistencias y Rebeldías


No se sabe la fecha exacta, pero se piensa que fue, que será, en un futuro ni muy lejano ni muy cercano: en unos 120 años, quizás. El mundo que conocemos había colapsado, mucha muerte y mucho dolor habían dolido en un planeta que no soportó ya la violencia capitalista y la insensatez de una humanidad cegada por la voracidad del deseo de lucro y poder.

Pero entre las ruinas de ese mundo comenzaba a florecer una semilla que había sido plantada y cuidada desde hacía no se sabe bien cuánto tiempo… 120 años, quizás.

Todos los habitantes de una comunidad sobreviviente no se sabe bien dónde, pero que se cree que fue, que será, en algún lugar del sureste mexicano, se reunían en una asamblea para organizar la vida de otra forma. Para organizar la vida en común. No uno mandaba, sino que todas y todos dialogaban y así construían las normas que regirían una colectividad centrada en el bien común. Y así fue floreciendo una vida muy otra, tan diferente de aquella que había dolido tanta muerte y tanto dolor.

Problemas no faltaban, porque la vida así es. La mala yerba del patriarcado, del individualismo y de tantas otras cosas por ahí crecía de repente, como cuando una familia que mucho se quería se desbarató porque el machismo, y los celos, y la posesividad, y el control, y el aquí se hace lo que yo digo y todo eso. Pero bien habían aprendido esos sobrevivientes de lo que los abuelos les legaron cuando se decidieron a plantar esa semilla hacía no se sabe bien cuántos años… 120, quizás. Que la justicia no es venganza, que quien se equivoca puede aprender, que cuando la vida se piensa y se vive en común, los dolores se pueden sanar y la armonía se puede volver a crecer.

Y así fueron viviendo, inventando siempre y siempre creando, pues nada está escrito y la verdad no es una sola, sino que múltiple es en sus tantos colores.

Truequeando iban los miembros de la comunidad en los alrededores, los productos que creaban y cultivaban en común. Y así, caminando y truequeando, se encontraron con una comunidad donde los males del capitalismo aún pervivían. El lucro, el yo, la imposición, el cada uno por sí y los demás ahí lo vean. Alcoholismo y drogadicción violencia traían, y respeto no había por lo otro, lo diferente, los muchos y tantos colores que poblaban y pueblan la vida. Tristes y adoloridos estaban y su alma-ch’ulel marchitaba, y no lo sabían.

Fue así que los herederos de aquellas abuelas y abuelos que hace no se sabe cuántos años, 120 quizás, plantaron la semilla que ahora florecía los invitaron un día a platicar, a compartirles su modo, a compartirles los frutos de aquella semilla que ahora florecía. Y así llegaron con su alma-ch’ulel maltratada a la asamblea que para ellos y ellas se convocó, y escucharon, y vieron que el camino podía ser muy otro, y que en común la vida podía ser diferente y mejor.

Y fue así que la semilla antaño sembrada y en común cultivada se fue multiplicando, y sus frutos al compartirse fueron naciendo un mundo otro, no sin problemas, pues la vida así es, pero con dignidad, con cuidado, con respeto, con ich’el ta muk’, siempre en común.

Fue así que jóvenes y jóvenas zapatistas nos mostraron el sueño que sueñan el pasado 9 de agosto de 2026, durante el Encuentro de Artes y de Resistencias y Rebeldías, en el Semillero Comandanta Ramona del Caracol de Morelia. Un sueño que se construye en la práctica y que va caminando el presente, aunque la meta se encuentre en el futuro. “A nosotros no nos tocará verlo”, nos dijo el Subcomandante Moisés… pero nos toca sembrar la semilla para que nuestros nietos, bisnietos, tataranietos puedan nacer otro mundo cuando la tormenta que ya está aquí arrase con el nuestro.

Ese fin de semana, comandantas y comandantes, abuelas y abuelos y el Subcomandante Moisés, nos compartieron cómo ha sido el camino que ha llevado al zapatismo desde la clandestinidad en la década de 1980 hasta hoy, cuando todos los esfuerzos del EZLN y de las comunidades zapatistas organizadas se centran en sembrar la semilla del común.

Hombres y mujeres “de juicio”, como dicen los zapatistas, que participaron en la organización clandestina en los ochentas, nos contaron sobre el arduo, delicado, paciente y cuidadoso trabajo que fue necesario a lo largo de diez años, con enormes riesgos, para construir no sólo un ejército insurgente, sino también la colectividad que les permitió, ya en esos tiempos, enfrentar las muchas carencias de las comunidades originarias de Chiapas: las cotidianas muertes por enfermedades curables, la ausencia de escuelas, la violencia de los finqueros y sus guardias blancas, la burla y violencia ídem de políticos y gobernantes.

(Descarga el audio aquí)

Nos cerraron todas las puertas y todas las ventanas, dijeron, y no tuvimos otra opción sino levantarnos en armas. Así llegó el 1 de enero de 1994 y la historia que ya conocemos, el levantamiento de un ejército insurgente que tomó siete ciudades de Chiapas y le declaró la guerra al gobierno mexicano. Quienes salieron de sus comunidades y de las montañas esa madrugada no sabían si regresarían con vida o morirían, y fue con esa consigna que es mucho más que palabras —“prefiero morir de pie que vivir de rodillas”— que decidieron enfrentar la muerte: “los mismos muertos de siempre, muriendo de nuevo, pero ahora para vivir”, como diría tiempo después el Subcomandante Marcos.

La esperanza era que el pueblo mexicano también se levantara en armas, pero no sucedió. El pueblo sí se levantó, pero para exigir la paz, y el EZLN, que durante diez años se preparó para la guerra, escuchó. Así empezó la construcción de la autonomía, cuyo caminar la Comandancia también nos compartió ese fin de semana. La creación del sistema autónomo de salud, de educación, de comunicación y mucho más. Y desde luego, la construcción también de un gobierno propio orientado por siete principios que llamarían “mandar obedeciendo”: servir y no servirse, representar y no suplantar, construir y no destruir, obedecer y no mandar, proponer y no imponer, convencer y no vencer, bajar y no subir.

Así se crearon las Juntas de Buen Gobierno y los caracoles en 2003, que durante 20 años representaron una alternativa viva a la tan limitada —y cada vez menos creíble— forma de democracia liberal que se nos dice es la única forma de gobernanza viable. Y sin embargo, en 2023, tras un profundo proceso autocrítico, el zapatismo llegó a la conclusión de que había que cambiarlo todo. El problema es “la pirámide”, concluyeron: toda forma de organización vertical. Fue así que nació la actual forma de gobierno autónomo zapatista, centrado en lo local, quizás la forma más innovadora de democracia directa en el planeta hoy.

(Descarga el audio aquí)

La nueva forma de gobierno autónomo también tiene que ver con el común. La idea y la práctica del común surgieron en 2023 como respuesta a dos grandes desafíos. Por un lado, la violentísima guerra del crimen organizado por el control territorial en Chiapas, que ha resultado en decenas de miles de desplazados, comunidades enteras sometidas a la lógica brutal de la muerte y una descomposición social generalizada. Por otro lado, la “tormenta”: la crisis civilizatoria global, las guerras en sus tantas y sus tan diversas manifestaciones, la violencia cometida contra la vida en el planeta y el cada vez más probable colapso del sistema mundo. Ante la crisis civilizatoria que atravesamos, ante el horror del descamino de nuestros tiempos, todos los esfuerzos del zapatismo van ahora en el sentido de recuperar el significado profundo de lo común, de la comunalidad, construyendo así otra forma de sociabilidad: otra humanidad posible.

Ese 9 de agosto, el Subcomandante Insurgente Moisés relató cómo se vive el común hoy en las comunidades zapatistas, poco más de dos años después de su puesta en marcha. Se trata de un proceso en constante construcción… una construcción que se realiza en común, en especial en las asambleas máximas, que reúnen a todas las autoridades de todas las comunidades (los Grupos de Autonomía Local), las y los representantes de las diferentes áreas de la autonomía, así como las Comisiones Permanentes (encargadas de monitorar los avances y el cumplimiento de los acuerdos en las 12 zonas del territorio zapatista): asambles de cientos o miles de personas que pueden durar hasta dos semanas, realizadas una vez al año.

Este extraordinario esfuerzo que permea todas las áreas de la vida en las comunidades zapatistas, y del que poco o nada se habla en los grandes medios de comunicación, es justamente la semilla de la que habla la obra de teatro de los jóvenes y jóvenas zapatistas que presenciamos ese día en el Semillero Comandanta Ramona. Una semilla que habrá que cuidar y reproducir, cada quien a su modo, en cada rincón del mundo donde, en vez de resignarse, los pueblos decidamos organizarnos y luchar por una vida digna en común.

radio
CDH FrayBa

Nos sumamos a la lucha por la verdad y contra la impunidad de la Masacre de Acteal

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México.

12 de agosto de 2026

Boletín No. 12

Si Hay Justicia, Hay Paz

Nos sumamos a la lucha por la verdad y contra la impunidad de la Masacre de Acteal

A 28 años, siete meses y 18 días de perpetrada la Masacre de Acteal seguimos exigiendo justicia por la ejecución extrajudicial de 45 indígenas tsotsiles —19 mujeres, 14 niñas, cuatro niños, ocho hombres— además cuatro bebés aún no nacidos, integrantes de la Organización de la Sociedad Civil Las Abejas de Acteal (Las Abejas de Acteal), el 22 de diciembre de 1997, en la comunidad de Acteal por un grupo paramilitar entrenado y protegido por el Estado mexicano.

Hoy se cumplen 17 años de la liberación de 20 personas señaladas como autores directos de la Masacre de Acteal, tras la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Este hecho evidencia la falta de acceso efectivo a procedimientos judiciales y administrativos que garanticen el resarcimiento integral de los daños. Frente a ello, México continúa lejos de consolidar una democracia plena y de garantizar el respeto efectivo de los derechos humanos, mientras las personas sobrevivientes siguen enfrentando obstáculos para acceder a la justicia, la verdad en una situación de absoluta impunidad.

La falta de un entorno seguro y propicio para que Las Abejas de Acteal ejerzan plenamente sus derechos a la autonomía, la libre determinación y la lucha contra la impunidad se ve agravada por la violencia que persiste en la región y, específicamente, por las agresiones y amenazas contra sus integrantes. En este contexto, el Estado mexicano continúa incumpliendo su responsabilidad de respetar, proteger y garantizar los derechos humanos y las libertades fundamentales de todas las personas, sin distinción ni discriminación, lo que sigue siendo una aspiración pendiente para la sociedad.

Hoy se cierra la campaña “Me oy Chapanel, oy jun O´ntonal” (Si Hay Justicia, Hay Paz) iniciada por Las Abejas de Acteal, como uno de los espacios de lucha para el no olvido. Por ello, saludamos y nos sumamos a las nuevas generaciones que exigen justicia y verdad frente al negacionismo de este crimen de lesa humanidad. Ellas y ellos, a través de las artes, mantienen viva la esperanza de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos emita el Informe de Fondo del Caso 12.790, Manuel Sántiz Culebra y Otros (Masacre de Acteal). La memoria, la verdad y la justicia siguen siendo caminos indispensables para construir la paz.

En este cierre de campaña, denunciamos una nueva vulneración a los derechos humanos que afecta directamente a Las Abejas de Acteal: la privación arbitraria de libertad, durante más de 24 horas, de José Alfredo Jiménez Pérez, defensor comunitario y documentalista, y Eusebio López Guzmán en la comunidad Centro Nuevo Yibeljoj, mientras realizaban la reconexión del servicio de energía eléctrica para un hermano enfermo. Esta privación de la libertad ocurrió sin fundamento, sin garantías y sin respeto a su labor humanitaria, a pesar de que la acción había sido comunicada previamente a las autoridades municipales y estatales, cuya omisión permitió que la agresión escalara y que personas de la comunidad los retuvieran arbitrariamente y les impusieran una sanción desproporcionada. Este hecho se suma a un patrón persistente de agresiones contra una organización que, desde hace décadas, sostiene una lucha pacífica por verdad, justicia y paz. Asimismo, confirma que la impunidad continúa siendo una amenaza estructural para quienes defienden los derechos humanos, la vida, la justicia y la dignidad de los pueblos.

Al Estado mexicano le hacemos notar que las graves violaciones a los derechos humanos cometidas en el país no son un asunto de buenas intenciones, sino de cumplimiento efectivo de sus obligaciones nacionales, regionales e internacionales. Para nosotras y nosotros, esto significa poner fin a la impunidad en el caso de la Masacre de Acteal.

Reiteramos finalmente, la necesidad de abrir los espacios para que los mecanismos internacionales contribuyan al esclarecimiento de la verdad, la justicia y la reparación integral. Porque si hay justicia, hay paz. Hacemos un llamado a la solidaridad nacional e internacional para seguir alzando la voz y acompañando las luchas de los pueblos de Chiapas en la defensa de la vida, la memoria y la dignidad.

*-*

Descargar el boletín en PDF(139.35 KB)

radio
La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

Las Abejas de Acteal: ¿Hasta cuándo vamos a esperar la emisión del Informe de Fondo? Porque mientras se sigan tardando, más se enraíza la impunidad

Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal

Acteal, Chenalhó, Chiapas, México.

12 de agosto de 2026.

A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Al Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno

A las y los Defensores de los Derechos Humanos

A los Medios Libres y Alternativos

A los Medios de Comunicación Nacional e Internacional

A la Sociedad Civil Nacional e Internacional

Hermanas y hermanos:

Hoy 12 de agosto, día en que la mal llamada “Suprema Corte de Justicia de la Nación”, liberó masivamente a los paramilitares en el año de 2009, concluirá nuestra campaña, Me oy Chapanel, oy jun O´ntonal” (Si Hay Justicia, Hay Paz). Y en el lapso de los tres meses desde el 14 de mayo y hasta este 12 de agosto de 2026, seguimos en espera de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emita el Informe de Fondo del Caso 12.790 Manuel Sántiz Culebra y Otros (Masacre de Acteal) y le recordamos que la impunidad y las estrategias de desgaste del Estado mexicano en los sobrevivientes, aunado a las represiones, agresiones, desapariciones forzadas, divisiones en las comunidades, así como el despojo de las tierras y territorios de los pueblos originarios, han aumentado y agravado.

No nos cansamos, no nos echamos para atrás, sino que hoy volvemos a RECORDAR y SOLICITARLE a la CIDH para que emita ya el Informe de Fondo del caso 12.790 Manuel Santiz Culebra y otra Masacre de Acteal. Dicho Caso la interpusimos junto con el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) desde el año 2005, en el cuál expusimos y entregamos suficientes pruebas de los hechos ocurridos más crueles en el campamento Civil Por la Paz “Los Naranjos”, evidenciando que la Masacre de Acteal, es el mismo Estado mexicano la planeó, financió y que es consecuencia de la estrategia de guerra de contrainsurgencia diseñado durante el gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de León.

El Estado mexicano a través de sus agentes encargados de generar conflictos en las comunidades para desgastar nuestra lucha por la justicia, la resistencia y la construcción de nuestra autonomía. Así como recientemente el 7 de agosto del presente, fueron privados de manera arbitraria e ilegal dos miembros de Las Abejas en la comunidad Nuevo Yibeljoj: Eusebio López Guzmán y José A. Jiménez Pérez, acusados y multados sin ningún fundamento jurídico. Ante esta larga oscuridad de impunidad, de injusticias, de violencias y de asesinatos; nuestra esperanza crece y nos va abriendo caminos de luz para seguir adelante en la construcción de la justicia de la Masacre de Acteal.

Está claro que los 3 niveles de gobierno en vez de tener voluntad política para aplicar la justicia verdadera, sólo profundiza las injusticias y genera caos y crisis de derechos humanos a nivel nacional. Uno de los ejemplos indignantes es la insensibilidad y desatención de parte del gobierno federal hacia las madres buscadoras de México.

Ante la coyuntura política actual, traemos a la memoria para recordar más claramente que este 12 de agosto se cumplen 17 años la liberación masiva de los paramilitares autores materiales de la Masacre de Acteal, por decisión de la Suprema Corte de Ricos y Criminales o la mal llamada “Suprema Corte de Justicia de la Nación” (SCJN). Esa fecha en que la dizque “Casa Máxima de Justicia”, liberó a los asesinos de nuestros padres, madres, hermanas y hermanos; hermanitas y hermanitos. Este hecho de corrupción judicial nunca la olvidaremos, porque en vez de escuchar nuestra palabra y testimonios de lo que pasó realmente el día 22 de diciembre de 1997, optó por abrirle la puerta a la impunidad, sellar con la ignominia un Crimen de Lesa Humanidad, optó por escuchar y liberar a los autores materiales la mayoría confesos y sentenciados de entre 30 y 35 años de condena. Es por eso que este día 12 de agosto es importante y ha quedado ya escrito en libros y plasmado en imágenes, en cantos y poesías y es el motivo que en esta fecha decidimos cerrar nuestra campaña: Me oy Chapanel, oy jun O´ntonal” (Si Hay Justicia, Hay Paz).

Aunque hasta la fecha la CIDH no haya emitido el Informe de Fondo, no vamos a quedar callados, no vamos a conformarnos con nada, porque es nuestro derecho seguir solicitándolo y así lo haremos. Mucha gente en varias partes del mundo, sus ojos y su corazón están puestos en Acteal, en exigencia de la justicia y también están en la espera del anhelado Informe de Fondo.

Le preguntamos a la CIDH ¿hasta cuándo vamos a esperar la emisión del Informe de Fondo? Porque mientras se sigan tardando, más se enraíza la impunidad, se agrava el desgaste en los sobrevivientes de la Masacre de Acteal, varias personas peticionarias del Caso 12.790 Manuel Sántiz Culebra y Otros (Masacre de Acteal) se han muerto y se fueron con la esperanza de encontrar la justicia.

A pesar de la larga oscuridad e impunidad de la Masacre de Acteal, nuestros retoños, nuestras esperanzas y horizonte de alegría y de luz, son las nietas y nietos de las víctimas y familiares de los sobrevivientes de la Masacre de Acteal, que ya van creciendo, que ya van tomando conciencia y abriendo caminos para denunciar y exigir la justicia verdadera que tanto deseamos y que no siga siendo una utopía, sino que se haga realidad muy pronto.

Por ahora es toda nuestra palabra, pero antes de cerrar queremos agradecer a todas las mujeres y hombres quienes estuvieron atentas, difundieron y compartieron en sus espacios y para que nuestra campaña: Me oy Chapanel, oy jun O´ntonal” (Si Hay Justicia, Hay Paz), tuviera eco y conocimiento. Así mismo a las y los periodistas, comunicadores, fotógrafos, a todas las personas de buen corazón, que han caminado junto a nosotras y nosotros en este arduo caminar por la Verdad y la Justicia, gracias por su colaboración y difusión de nuestra campaña. Y decirles que aunque la campaña se cierra este día, no quiere decir que aquí se acaba nuestra solititud a la CIDH en la emisión del Informe de Fondo, iremos haciéndolo mes con més, hasta que se logre el Lekil Chapanel, el cual Las Abejas de Acteal va por su parte construyendo desde abajo en lo que hemos nombrado La Otra Justicia.

Desde Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, la construcción de la justicia verdadera y de la paz, sigue adelante.

¡Vivan los Mártires de Acteal!

¡Viva la Paz!

¡Viva la lucha activa No-violenta!

Atentamente.

La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.

Por la Mesa Directiva:

         ___________________________                            _____________________

   Francisco López Sántiz                                        Juan Pérez López

                              Presidente                                                         Secretario

                                                    _____________________

Carlos Flores Gómez

Tesorero

Por los representantes de l@s sobrevivientes de Acteal:

         ___________________________                  ___________________________

       Diego Pérez Jiménez                               Marco Antonio Gómez Vázquez

Por la Comisión del Caso Acteal:

        ___________________________                          _____________________

             Sebastián Pérez Vázquez                                      José Pérez Vázquez

       ________________________                                 _____________________

               Mariana Díaz Pérez                                             Verónica Arias Pérez

 

radio
Comisión Sexta Zapatista

LAS ARTES BAJO ACOSO (danza, cine y teatro). Programa | CIDECI-Unitierra, del 18 al 21 de agosto 2026 | Comisión Sexta Zapatista

LAS ARTES BAJO ACOSO (danza, cine y teatro).
Programa.

Danza. 18 de agosto 2026, 18 horas.  CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

Semillero:

Hugo Molina – Foramen Danza.
Susana Ponce – Sentires colectivos en movimiento.
Argelia Guerrero – Otra Danza es posible.
Comisión Sexta- Ala Comando Palomitas-.  No es seguro que participen la Verónica y la Luchi porque, dicen, tienen que practicar porque se presentan en el puy de Jacinto Canek.  Claro, algo de dulce de chamoy ayudaría a que se decidieran.

-*-

Cine. 19 de agosto 2026, 18 horas. CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.

Semillero:

Dolores Heredia.
Natalia Beristain.
Diego del Río.
Alberto Domínguez Ramos (Kinoki).
Comisión Sexta.

-*-

Teatro. 20 y 21 de agosto 2026,

1300 horas. CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas:
Obra de Teatro: El Común y el Día Después.  Jóvenes, jóvenas y jovenoas teatristas zapatistas.

1800 horas, ambos días. CIDECI. San Cristóbal de Las Casas, Chiapas:

Semillero:

Luis de Tavira,
Marina de Tavira.
Esmeralda Aragón.
Jorge Vargas.
David Gaytán.
Diego del Río.
Hernán del Riego.
Iván Prado.
Eduardo Bernal.
Comisión Sexta – Jóvenes, jóvenas y jovenoas teatristas zapatistas.

Comisión Sexta Zapatista 
México Agosto de 2026