Diócesis de San Cristóbal de Las Casas Comunicado del Pueblo Creyente Peregrinación por la Paz

Al pueblo de México

A todas las confesiones religiosas

A las organizaciones defensoras de los derechos humanos A los medios de comunicación nacionales e internacionales A los tres niveles de gobierno

A los hombres y mujeres que construyen la paz.

 

“La obra de la justicia será paz, y el servicio de la justicia tranquilidad

y confianza para siempre” (Isaías 32,17).

 

“La paz es un grito que merece ser escuchado”.

(Papa Francisco, 25.10.22)

 

 

El día de hoy como Pueblo Creyente de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas unimos nuestro clamor con la de nuestros obispos de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM). Queremos ser agentes constructores de paz, entendiendo, como afirma el Papa Francisco, que “una verdadera paz sólo puede lograrse cuando luchamos por la justicia a través del diálogo, persiguiendo la reconciliación y el desarrollo mutuo” (Fratelli Tutti 229).

Como humanidad muchas personas siguen construyendo un mundo individualista, egoísta donde se buscan los propios intereses sin importar el bien común, un mundo en donde reina la mentira, la avaricia, la envidia, las divisiones, los pleitos, las confrontaciones, las guerras a todos los niveles de la vida social y que poco a poco también van generando destrucción y muerte.

La misión profética del Pueblo Creyente nos pide estar de pie y de proclamar su palabra, por eso vemos esta realidad que vivimos:

  • LA VIOLENCIA Y ENFRENTAMIENTO GENERADOS ENTRE GRUPOS ARMADOS Y DEL NARCOTRÁFICO: Que provocan secuestros, desapariciones, miedo, dolor, sufrimiento, heridos y asesinatos. La disputa de territorio por grupos criminales ha ocasionado el desplazamiento forzado de personas y familias enteras. El narcomenudeo ha penetrado en las escuelas en zonas urbanas y comunidades.

También aumenta el paso de personas migrantes, de otros países por nuestro territorio chiapaneco, la migración forzada de personas y familias de nuestras comunidades, sea por la pobreza o por la violencia generalizada.

  • CONFLICTOS TERRITORIALES: Notamos también que hay comunidades y organizaciones que continúan en conflicto por la tierra, pero, que están buscando caminos de dialogo, reconciliación y toma de acuerdos para el bien común.
  • EL AUMENTO DE CANTINAS: Vemos cada vez más el aumento de cantinas clandestinas en las cabeceras municipales y en las comunidades, donde también han sido centros de prostitución a menores y venta de drogas. Donde el gobierno ya no tiene control, e incluso algunas autoridades están coludidas.
  • LA CRIMINALIZACIÓN DE DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS Y DE AGENTES DE PASTORAL DE DIFERENTES PARROQUIAS DE LA DIÓCESIS: Vemos la fabricación de culpables, por ello denunciamos la arbitraria privación de la libertad de nuestros hermanos de San Juan Cancuc: Manuel Santis Cruz, Agustín Pérez Domínguez, Juan Velasco Aguilar, Agustín Pérez Velasco y Martín Pérez Domínguez. Quienes, por defender su territorio, han sido condenados a 25 años de prisión mediante un proceso legal ineficaz, injusto, con violaciones a derechos humanos y, por lo tanto, carente de valor jurídico. Por ello, exigimos su libertad inmediata y absoluta, y de otros hermanos presos o sentenciados injustamente.
  • EL ATAQUE Y DESPLAZAMIENTO DE LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS. Hemos notado que hay persecución y ataque a las comunidades autónomas de parte de organizaciones armadas, que quieren desalojarlos de las tierras que habitan para quedarse con ellas y explotar los recursos naturales para obtener ganancias. Todo esto genera miedo y desplazamiento forzado en estas comunidades.
  • EL NEGACIONISMO DE LA VIOLENCIA:

Se deja escuchar un discurso de negación de la realidad de la violencia e integridad e inseguridad que vivimos por parte de las autoridades de los distintos niveles de gobierno. Pareciera que viven en un mundo paralelo y distinto al que vive el pueblo. Pero como Estado tiene responsabilidad de esta violencia que sufrimos a nivel estatal y nacional.

Cada día también se nota más la falta de fe en Dios, o a veces sí se cree en Dios pero buscamos un dios a nuestra medida, un dios que justifique nuestros egoísmos y no nos dejamos conducir por el verdadero Dios que nos llama a buscar la verdad, el bien, la justicia, la búsqueda organizada del bien común y de la solidaridad hacia las persona más vulnerables, pobres y marginadas de nuestra sociedad.

Como Pueblo Creyente:

  • Estamos buscando los caminos de diálogo para la resolución de los conflictos que se presentan en nuestras comunidades.
  • Procuramos no caer en este juego de violencia y venganza. No vamos a caer en la violencia que promueve el Estado. No vamos a creer en su mensaje, que “no pasa nada”. Y vamos a estaratentos a su estrategia de contra-insurgencia y militarización. Ya sabemos que la militarización es para hacer más posible el despojo y el saqueo de nuestros bienes. Ya sabemos que promueven la acción de los paramilitares, grupos armados y se alían con ellos.
  • El Dios de la Vida nos llama siempre a ser personas dadoras de vida y para ello es necesario fortalecer nuestra espiritualidad. Por eso seguiremos fortaleciendo nuestra fe y nuestra voz profética para contribuir a la construcción de caminos alternativos de transformación y vida de nuestra sociedad tan golpeada por la violencia y la impunidad.
  • Continuaremos realizando nuestros ayunos y oraciones, nuestras peregrinaciones que nos animan a la esperanza en la construcción de un mundo más justo, solidario y fraterno. Lo cual también incluye la denuncia de las injusticias y la impunidad que sufrimos como sociedad.
  • Se empiezan a notar también las campañas electorales anticipadas y disfrazadas de muchas maneras en diferentes puntos de nuestro estado de Chiapas, por eso nosotros buscaremos no caer en las divisiones que provocan estas campañas políticas.
  • Seguiremos acompañando los sufrimientos de hombres y mujeres que sufren, independientemente de su cultura, posición social o religión.
  • Seguiremos caminando en sinodalidad, comunión y participación, de manera respetuosa, pacífica y dialogante, por la paz en nuestro territorio y en todo México.

Llamamos:

  • A todos los organismos de derechos humanos nacionales e internacionales, a estar atentos y a solidarizarse activamente con estos casos de criminalización, los cuales se suman a la persecución de quienes buscan caminos de paz con justicia y dignidad para los pueblos.
  • A todos los hombres y mujeres de buena voluntad a ser constructores y constructoras de la paz.

Pedimos a María, Reina de la Paz, que interceda ante el Dios de la Vida, en favor de su pueblo y de sus hijos e hijas que luchan por la paz.

 

¡Alto a la persecución y amenaza de los defensores de derechos humanos!

¡Libertad a los cinco presos de San Juan Cancuc!

¡Justicia para nuestros hermanos y hermanas asesinados!

Pueblo Creyente, Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, 5 de julio de 2023

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