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Guerra

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Marcos Arana, Observatorio del Derecho a la Salud

[:es]Latinoamérica ante el genocidio palestino[:en]Latin America and the Palestinian Genocide[:]

[:es]Por: Marcos Arana, Observatorio del Derecho a la Salud

Condenar a Israel por sus crímenes no es un acto de antisemitismo. Con su desmedida crueldad e insensibilidad por la vida de la población civil palestina, y especialmente de sus niños, Israel traiciona los fundamentos del judaismo en los que existe un mandamiento por encima de todos los demás, y que habla del poder y de la importancia de la empatía “no oprimirás a un extraño, porque conoces el corazón de un extraño: fuisteis extraños en la tierra de Egipto” (Shemot 22:20)

Con su desprecio por la vida de los palestinos, el Estado de Israel despoja al pueblo la autoridad moral y el valor simbólico que el mundo confirió a los judíos al término de la Segunda Guerra Mundial por su sacrificio y resiliencia; y cuyo testimonio debió haber sido para toda la humanidad, un recordatorio perenne de que las atrocidades que padecieron fue un crimen que jamás debió repetirse. Sin embargo, en lugar de honrar la historia de los millones de judíos europeos que fueron exterminados, el gobierno de Israel distorsiona la narrativa para justificar el despojo y matanza de palestinos. Del mismo modo, chantajea y manipula las culpas que persisten entre los dirigentes de los países que se mostraron pasivos, silenciosos o colaboradores ante la barbarie nazi. El chantaje de Israel tiene como objetivo el de conseguir respaldo de esos gobiernos para su campaña etnocida y para neutralizar los esfuerzos de las Naciones Unidas para lograr el alto al fuego.

Estados Unidos y la Unión Europea garantizan la impunidad de Israel incluso cuando éste viola reiteradamente el derecho internacional. Israel comete aahora el mismo tipo de excesos que lo mismos países que lo apoyan cometieron durante los momentos más obscuros episodios de sus historias coloniales.

Su complicidad impide el cese al fuego y avala el genocidio en Gaza y Cisjordania. La posición de estos gobiernos los llenará de vergüenza y llenará de culpas en el futuro por haber sido colaboracionistas de uno de los más grandes crímenes masivos de la historia reciente. Algún día deberán rendir cuentas por reprimir y desoir el clamor se sus ciudadanos que exigen un freno a la agresión de Israel. De este modo, los gobiernos de estos países no sólo han permitido, sino ayudado para que el Estado de Israel use abusivamente del nombre y la historia de un que fue pueblo victimado para convertirse en verdugo.

La escalada militar que lleva a cabo Israel contra Gaza es mucho más que un acto de desmedido castigo; constituye una acción premeditada y largamente planeada para que aprovecha como pretexto el ataque de Hamas para poner en marcha su solución final al problema palestino. De manera similar al “Endlösung der Judenfrage” o solución final que los genocidas nazis ejecutaron contra judíos y gitanos. En estos momentos, el gobierno de Israel instrumenta una solución final contra los palestinos; el escenario cambió, ya no es el Ghtetto de Varsovia o la Galizia Ucraniana; ahora es Gaza. No es ya la cruz gamada, sino la estrella albiazul de la bandera de Israel. La solución consiste en aniquilar a los palestinos desde la cuna y el vientre de sus madres y arrojar a los sobrevivientes al desierto de Egipto. Este es es plan, meticulosamente realizado por Israel. Biden, Macron, Sunak, Scholz y otros líderes auropeos lo avalan, y forman el círculo que protege el linchamiento.

Para llevar a cabo la “solución final”, los alemanes coordinaron y perpetraron el asesinato de los judíos de Europa. Asesinaron a los judíos por medio de la implementación de políticas que llevaron a la inanición, a las enfermedades, a actos aleatorios de terrorismo, a fusilamientos masivos y a la muerte por gaseo. La diferencia es que en el Holocausto Palestino, el fuego para el sacrificio proviene de las armas estadounidenses.

Afortunadamente, el gobierno de Israel no representa a todos los judíos ni a todos los israelíes. Decenas de miles de judíos se oponen al etnocidio, marchan y levantano su voz para exigir que Israel detenga la masacre y para decirle “ ¡No en nuestro nombre!”.

Los Judíos por la Paz, que exigen a Israel poner un alto a la masacre de palestinos nos recuerdan la digna diferencia que hubo entre los alemanes que se sumaron a romper ventanas y denunciar a los judíos y los que escondían y protegían a los perseguidos a inicios de la Segunda Guerra Mundial.

No es aceptable que los millones de personas que en todo el mundo se oponen al genocidio y despojo del pueblo palestino seamos impotentes para detener el genocidio. Podemos exigir a los gobiernos los países de América Latina a retirar a sus embajadores en Israel y romper relaciones diplomáticas. De manera valiente, el presidente Petro de Colombia ya lo anticipó. Mientras terminaba de redactar este texto, la República Pluricultural de Bolivia anunció su ruptura de relaciones diplomáticas con Israel mediante una enérgica denuncia por el genocidio de los palestinos. Ojalá otros países dela región tomen la misma decisión.

Exijamos el aislamiento y el boicot económico a Israel; demandemos que Netanyahu y Yoav Galant, el ministro de defensa de Israel sean formalmente acusados como los criminales de guerra que son; solicitar que se expidan ordenes de arresto internacional en su contra, que no puedan viajar, que sean aislados, señalados, acusados, que no queden impunes.

Y junto con los otros promotores de la guerra, quienes se han lanzado en una guerra de exterminio contra el pueblo palestino, son también culpables distraer al mundo entero de la urgente tarea de luchar contra un cataclismo climático mundial. Sus maquinarias de guerra aceleran vertiginosamente su intensidad. Sus maquinarias de guerra también nos asesinan.

Octubre 29,2023.
observatoriosalud@gmail.com.

Foto de portada: EPA[:en]By: Marcos Arana, Observatorio del Derecho a la Salud

Condemning Israel for its crimes is not an act of anti-Semitism. With its unconscionable cruelty and insensitivity to the lives of children and other civilian population, Israel betrays the fundamentals of Judaism in which there is one commandment above all others, and which speaks of the importance and power of empathy: “You shall not oppress a stranger, for you know the heart of a stranger: you were strangers in the land of Egypt” (Shemot 22:20).

With its disregard for the lives of the Palestinians, the State of Israel is severely undermining the moral authority and symbolic value that the world conferred on the Jews at the end of World War II for their sacrifice and resilience; and whose testimony should have been for all humanity, a perennial reminder that the atrocities they suffered was a crime that should never be repeated. However, instead of honoring the history of the millions of European Jews who were exterminated, the Israeli government distorts the narrative to justify the dispossession and slaughter of Palestinians, as well as to manipulate the blame that persists among the leaders of countries that were passive, silent or collaborators in the face of Nazi barbarism. Israel blackmails to ensure support and impunity for its criminal excesses and violations of
international law, as well as to neutralize the ability of the United Nations to stop them.

The United States and the European Union guarantee Israel’s impunity to perpetrate the same kind of excesses that these very same countries committed during the darkest moments of their colonial histories. Their complicity prevents the ceasefire and endorses the genocide in Gaza and the West Bank. The position of these governments will fill them with shame and blame in the future for having been collaborators in one of the greatest mass crimes of recent history. One day they will have to be held accountable for repressing and ignoring the clamor of their citizens demanding a halt to Israel’s aggression. In this way, the governments of these countries have not only allowed, but helped the State of Israel to misuse the name and history of a victimized people to become the executioner.

The military escalation carried out by Israel against Gaza is much more than an act of excessive punishment; it constitutes a premeditated and long-planned action to take advantage of the Hamas attack as a pretext to implement a final solution to the Palestinian problem; similar to the “Endlösung der Judenfrage” or final solution that the genocidal Nazis executed against Jews and Gypsies. At this moment, the Israeli government is implementing a final solution against the Palestinians; the scenario has changed, it is no longer the Warsaw Ghetto or the Ukrainian Galizia; now it is Gaza. It is no longer the swastika, but the blue star on the Israeli flag. The solution is to annihilate the Palestinians from the cradle and the womb of their mothers and throw the survivors into the Egyptian desert. This is the plan, meticulously carried out by Israel. Biden, Macron, Sunak, Scholz and other European leaders endorse it, and form the circle that protects the lynching.

To carry out the “Final Solution,” the Germans coordinated and perpetrated the murder of the Jews of Europe. They murdered the Jews by implementing policies that led to starvation, disease, random acts of terrorism, mass shootings and death by gassing. The difference is that in the Palestinian Holocaust, the sacrificial fire comes from American weapons.

Fortunately, Israel does not represent all Jews. Tens of thousands of Jews are opposing the ethnocide, marching and raising their voices to demand that Israel stop the massacre and to say “Not in our name!”. Jews for Peace, who demand Israel to stop the massacre of Palestinians, remind us of the dignified difference between the Germans who joined in breaking windows and denouncing Jews and those who hid and protected the persecuted at the beginning of World War II.

It is not acceptable that the millions of people around the world who oppose the genocide and dispossession of the Palestinian people are powerless to stop the genocide. We can demand that Latin American governments withdraw their ambassadors to Israel and break diplomatic relations. The Colombian president Petro already warned about this possibility. While finishin writing this text, the Bolivian government announced its decision to cut diplomatic ties with Israel in an energic statement denouncing Israel genocidal military operation against palestinians. Hopefully other countries in the region will make the same desion.

We need to claim diplomatic isolation and economic boycott against Israel. We urge that Netanyahu and Yoav Galant, the defense minister of Israel to be formally charged as war criminals and arrest warrants against them are issued. They should not be allowed to travel, that they be isolated, singled out, charged, that they not go unpunished.

And along with the other war-mongers, who have launched a war of extermination against the Palestinian people, they are also guilty of distracting the whole world from the urgent task of fighting a global climate cataclysm. Their war machines are accelerating their intensity at breakneck speed. Their war machines are  also murdering all of us.

Octubre 29,2023.
observatoriosalud@gmail.com

Cover photo: EPA[:]

radio
Subcomandante Insurgente Moisés

[:es]EZLN: De siembras y cosechas[:en]Of sowings and reapings[:]

[:es]Fuente: Enlace Zapatista

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.
MÉXICO.

Octubre del 2023.

Hace casi 15 años, en nuestra palabra se advirtió la pesadilla.  Fue en un semillero y fue por la voz del finado SupMarcos que hablamos.  Va:

De siembras y cosechas
(enero de 2009)

  Tal vez lo que voy a decir no venga al caso de lo que es el tema central de esta mesa, o tal vez sí.

  Hace dos días, el mismo en el que nuestra palabra se refirió a la violencia, la inefable Condoleezza Rice, funcionaria del gobierno norteamericano, declaró que lo que estaba pasando en Gaza era culpa de los palestinos, por su naturaleza violenta.

  Los ríos subterráneos que recorren el mundo pueden cambiar de geografía, pero entonan el mismo canto.

  Y el que ahora escuchamos es de guerra y de pena.

  No muy lejos de aquí, en un lugar llamado Gaza, en Palestina, en Medio Oriente, aquí al lado, un ejército fuertemente armado y entrenado, el del gobierno de Israel, continúa su avance de muerte y destrucción.

  Los pasos que ha seguido son, hasta ahora, los de una guerra militar clásica de conquista: primero un bombardeo intenso y masivo para destruir puntos militares “neurálgicos” (así les dicen los manuales militares) y para “ablandar” las fortificaciones de resistencia; después el férreo control sobre la información: todo lo que se escuche y vea “en el mundo exterior”, es decir, externo al teatro de operaciones, debe ser seleccionado con criterios militares; ahora fuego intenso de artillería sobre la infantería enemiga para proteger el avance de las tropas a nuevas posiciones; después será el cerco y sitio para debilitar a la guarnición enemiga; después el asalto que conquiste la posición aniquilando al enemigo, después la “limpieza” de los probables “nidos de resistencia”.

  El manual militar de guerra moderna, con algunas variaciones y agregados, está siendo seguido paso a paso por las fuerzas militares invasoras.

  Nosotros no sabemos mucho de esto y, es seguro, hay especialistas sobre el llamado “conflicto en Medio Oriente”, pero desde este rincón algo tenemos que decir:

  Según las fotos de las agencias noticiosas, los puntos “neurálgicos” destruidos por la aviación del gobierno de Israel son casas habitación, chozas, edificios civiles.

 No hemos visto ningún bunker, ni cuartel o aeropuerto militar, o batería de cañones, entre lo destruido. Entonces nosotros, disculpen nuestra ignorancia, pensamos que o los artilleros de los aviones tienen mala puntería o en Gaza no existen tales puntos militares “neurálgicos”.

  No tenemos el honor de conocer Palestina, pero nosotros suponemos que en esas casas, chozas y edificios habitaba gente, hombres, mujeres, niños y ancianos, y no soldados.

Tampoco hemos visto fortificaciones de resistencia, sólo escombros.

  Hemos visto, sí, el hasta ahora vano esfuerzo de cerco informativo y a los distintos gobiernos del mundo dudando entre hacerse patos o aplaudir la invasión, y una ONU, ya inútil desde hace tiempo, sacando tibios boletines de prensa.

  Pero esperen.  Se nos ha ocurrido ahora que tal vez para el gobierno de Israel esos hombres, mujeres, niños y ancianos son soldados enemigos y, como tales, las chozas, casas y edificios donde habitan son cuarteles que hay que destruir.

  Entonces seguramente los fuegos de artillería que esta madrugada caían sobre Gaza eran para proteger de esos hombres, mujeres, niños y ancianos, el avance de la infantería del ejército de Israel.

  Y la guarnición enemiga a la que quieren debilitar con el cerco y sitio que se está tendiendo en torno a Gaza no es otra cosa que la población palestina que ahí vive. Y que el asalto buscará aniquilar a esa población. Y que cualquier hombre, mujer, niño o anciano que logre escapar, escondiéndose, del asalto previsiblemente sangriento, será luego “cazado” para que la limpieza se complete y el jefe militar al mando de la operación pueda reportar a sus superiores “hemos completado la misión”.

  Disculpen de nuevo nuestra ignorancia, tal vez lo que estamos diciendo no venga, en efecto, al caso, o cosa, según. Y que en lugar de estar repudiando y condenando el crimen en curso, como indígenas y como guerreros que somos, deberíamos estar discutiendo y tomando posición en la discusión sobre si “sionismo” o “antisemitismo”, o que en el principio fueron las bombas de Hamás.

  Tal vez nuestro pensamiento es muy sencillo, y nos faltan los matices y acotaciones tan necesarios siempre en los análisis, pero, para nosotras, nosotros, zapatistas, en Gaza hay un ejército profesional asesinando a una población indefensa.

  ¿Quién que es abajo y a la izquierda puede permanecer callado? 

-*-

¿Sirve decir algo? ¿Detienen alguna bomba nuestros gritos? Nuestra palabra, ¿salva la vida de algún niño palestino?

  Nosotros pensamos que sí sirve, que tal vez no detengamos una bomba ni nuestra palabra se convierta en un escudo blindado que evite que esa bala calibre 5.56 mm o 9 mm, con las letras “IMI” (“Industria Militar Israelí”) grabadas en la base del cartucho, llegue al pecho de una niña o un niño, porque tal vez nuestra palabra logre unirse a otras en México y el mundo y tal vez primero se convierta en murmullo, luego en voz alta, y después en un grito que escuchen en Gaza.

  No sabemos ustedes, pero nosotros y nosotras, zapatistas del EZLN, sabemos lo importante que es, en medio de la destrucción y la muerte, escuchar unas palabras de aliento.

  No sé cómo explicarlo, pero resulta que sí, que las palabras desde lejos tal vez no alcanzan a detener una bomba, pero son como si se abriera una grieta en la negra habitación de la muerte y una lucecita se colara.

  Por lo demás, pasará lo que de por sí va a pasar. El gobierno de Israel declarará que le propinó un severo golpe al terrorismo, le ocultará a su pueblo la magnitud de la masacre, los grandes productores de armamento habrán obtenido un respiro económico para afrontar la crisis y “la opinión pública mundial”, ese ente maleable y siempre a modo, volteará a mirar a otro lado.

  Pero no sólo. También va a pasar que el pueblo Palestino va a resistir y a sobrevivir y a seguir luchando, y a seguir teniendo la simpatía de abajo por su causa.

  Y, tal vez, un niño o una niña de Gaza sobrevivan también. Tal vez crezcan y, con ellos, el coraje, la indignación, la rabia. Tal vez se hagan soldados o milicianos de alguno de los grupos que luchan en Palestina. Tal vez se enfrente combatiendo a Israel. Tal vez lo haga disparando un fusil. Tal vez inmolándose con un cinturón de cartuchos de dinamita alrededor de su cintura.

  Y entonces, allá arriba, escribirán sobre la naturaleza violenta de los palestinos y harán declaraciones condenando esa violencia y se volverá a discutir si sionismo o antisemitismo.

Y entonces nadie preguntará quién sembró lo que se cosecha.

Por los hombres, mujeres, niños y ancianos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Marcos.

México, 4 de enero del 2009.  

-*-

  Quienes eran menores de edad entonces, hace casi 15 años, y sobrevivieron, pues…

Hay quienes fueron responsables de sembrar lo que hoy se cosecha, y hay quien, impune, repite la siembra.

Quienes apenas hace unos meses justificaron y defendieron la invasión de la Rusia de Putin a Ucrania, aduciendo su “derecho a defenderse de una amenaza potencial”, ahora deben estar haciendo malabares (o apostando al olvido) para invalidar ese argumento frente a Israel.  Y viceversa.

Hoy hay, en Palestina e Israel -y en todo el mundo-, niños y jóvenes aprendiendo eso que enseñan los terrorismos: que no hay límites, ni reglas, ni leyes, ni vergüenzas.

Ni responsabilidades.

-*-

  Ni Hamás ni Netanyahu.  El pueblo de Israel pervivirá.  El pueblo de Palestina pervivirá.  Sólo necesitan darse una oportunidad y empeñarse en ella.

Mientras tanto, cada guerra seguirá siendo sólo el preludio de la siguiente, más feroz, más destructiva, más inhumana.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.
México, octubre del 2023.[:en]October, 2023

Almost 15 years ago, in our words, the nightmare was forwarned. It was during a Semillero and it was through the voice of the deceased SupMarcos that we spoke. Here it goes:

Of sowings and reapings
(January 2009)

Maybe, what I am about to say has nothing to do with the main theme of this roundtable, or maybe it has.

Two days ago, the same day in which our word spoke of violence, the ineffable Condoleezza Rice, US government official, declared that what was going on in Gaza was the fault of the Palestinians, due to their violent nature.

The subterranean rivers that run through the world are able to change their geography, but they sing the same song.

And the river we now listen to sings of war and grief.

Not far from here, in a place called Gaza, in Palestine, in the Middle East, just next door, a heavily armed and trained army, from the Israeli government, continues its advance of death and destruction.

The steps it has followed so far are those of a classic military war of conquest: first a massive and intense bombardment to destroy “neuralgic” military posts (so they are called by military manuals) and to “soften up” resistance fortifications; then an iron grip on information: everything that is heard and seen “in the outside world”, that is to say, outside of the theatre of operations must be selected according to military criteria; now intense artillery fire over enemy infantry to protect the advance of troops to their new positions: after that an encirclement and siege to weaken the enemy garrison; then an assault to conquer the position by annihilating  the enemy; finally, the “cleansing” of the probable “nests of resistance”.

The military manual of modern warfare, with some variations or additions, is being followed step by step by invading military forces.

We don’t know much about this, and it is certain that there are specialists on the so called “conflict in the Middle East”, but from this corner, we have something to say:

According to the photos from news agencies, the “neuralgic” military posts destroyed by the Airforce of the Israeli government are houses, huts, civil buildings.

We have not seen any bunkers, barracks, military airports or cannon batteries among what has been destroyed. Then, we think, excuse our ignorance, that either the aircraft gunners have bad aim or in Gaza there are no such “neuralgic” military posts.

We don’t have the honor of having visited Palestine, but we suppose that in those houses, huts and buildings used to live people, men, women, children and elderlies, and not soldiers.

We have not seen resistance fortifications either, only debris.

What we have seen, is the so far futile effort to cordon off information and several governments of the world wavering between playing the fool or applauding the invasion, and a UN, already useless way back, publishing lukewarm press releases.

But wait. It now occurs to us that perhaps, for the Israeli government, these men, women, children and elderly people are enemy soldiers and, as such, the huts, houses and buildings where they live in are barracks that need to be destroyed.

And the enemy garrison that they want to weaken with the encirclement and siege of Gaza is none other than the Palestinian population living there. And that the assault will seek to annihilate that population. And that any man, woman, child or elderly person who manages to escape, by hiding from the predictably bloody assault, will then be «hunted down» so that the cleansing can be completed, and the military chief in command of the operation can report to his superiors «we have completed the mission.»

Excuse our ignorance again, perhaps what we are saying is, in fact, beside the point. And that instead of repudiating and condemning the crime in progress, as indigenous people and as warriors that we are, we should be discussing and taking a position on the discussion about  whether it’s  «Zionism» or «anti-Semitism», or that it was the Hamas bombs that started it.

Perhaps our thoughts are very simple, and we lack the nuances and the always very necessary marginal notes in the analysis, but, for us Zapatistas, in Gaza there is a professional army assassinating a defenseless population.

Who from below and to the left can remain silent?

-*-

Is it useful to say something? Do our screams stop any bombs? Is our word saving the life of a  Palestinian child?

We think that it is useful, maybe we will not stop a bomb nor will our word become an armored shield that prevents that 5.56 mm or 9 mm caliber bullet, with the letters «IMI» («Israeli Military Industry») engraved on the base of the cartridge, from reaching the chest of a girl or a boy, but maybe our word will manage to join with others in Mexico and the world and maybe first it will become a murmur, then a loud voice, and then a cry that will be heard in Gaza.

We don’t know about you, but we Zapatistas of the EZLN know how important it is, in the midst of destruction and death, to hear a few words of encouragement.

I don’t know how to explain this, but it turns out that words from afar may not be enough to stop a bomb, but they are as if a crack opened in the black room of death for a small light to slip through.

Otherwise, what will happen will happen. The Israeli government will declare that it has dealt a severe blow to terrorism, it will hide the magnitude of the massacre from its people, the big producers of weapons will have gotten an economic break to face the crisis and «world public opinion,» that malleable entity, always in tune with the situation, will turn to look the other way.

But not only. It will also happen that the Palestinian people will resist and survive and continue fighting, and continue to have sympathy for their cause from those below.

And perhaps a boy or girl from Gaza will survive too. Perhaps they will grow and, with them, anger, indignation, rage. Perhaps they will become soldiers or partisans for one of the groups fighting in Palestine. Maybe he or she will face combat against Israel. Maybe he or she does it by firing a rifle. Maybe by blowing himself up with a belt of dynamite sticks around his waist.

And then, up there, someone will write about the violent nature of the Palestinians and make statements condemning that kind of violence and there will be another debate about whether Zionism or anti-Semitism.

And then no one will ask who sowed what was reaped.

On behalf of the men, women, children and elderly of the Zapatista Army of National Liberation.
Subcomandante Insurgente Marcos
Mexico, 4rth of January 2009.

-*-

Those who were children then, almost 15 years ago, and who survived, well…

There are those who were responsible for sowing what is now being reaped, and there are those who, with impunity, repeat the sowing.

Those who just a few months ago justified and defended Putin’s Russia’s invasion of Ukraine, arguing its «right to defend itself from a potential threat», must now be juggling (or betting on forgetfulness) to invalidate that argument in relation of Israel.  And vice versa.

Today, in Palestine and Israel -and all over the world- there are children and young people learning what terrorisms teach: that there are no limits, no rules, no laws, no shame.

And no responsibilities.

-*-

Neither Hamas nor Netanyahu. The people of Israel will prevail. The people of Palestine will prevail. They only need to give themselves a chance and work hard at it.

Meanwhile, each war will continue to be only the prelude to the next, more ferocious, more destructive, more inhumane.

From the mountains of the Mexican Southeast,

Subcomandante Insurgente Moisés.
Mexico, October 2023.

 [:]

radio
Contrahegemoníaweb

[:es]Todos indios ningún vaquero[:]

[:es]Por Anacleto Molinari | Contrahegemoníaweb

Al amanecer del sábado 7 de octubre de 2023 el universo humano dio un vuelco. El reloj del fin de la vida aceleró su mecanismo. Ese día, muy cerca de donde dicen que nació Jesús de Nazaret, militantes de una milicia islámica palestina conocida como Hamás, atacaron bélicamente y con armas de alto poder algunas poblaciones cercanas a la frontera de Gaza; causaron varios disturbios violentos, asesinaron a cientos de civiles, raptaron a otros tantos que mantienen como rehenes, desplegaron con destreza un arsenal importante de armas y dispararon innumerables misiles.

Esta agresión producida por guerrilleros musulmanes en el Medio Oriente, calificada por el primer ministro israelí como un “ataque sorpresivo y asesino contra Israel”, ha alterado inmediatamente la prioridad internacional del gobierno americano, al otro lado del globo. Washington que no tenía ojos más que para Ucrania en su guerra contra Rusia, hoy pone su atención desmedida al apoyo de la entidad sionista. Tal como lo apunta la periodista y geopolítica rusa Liu Sivaya, en una sola noche el mundo se ha vuelto más peligroso y todos los países donantes de Kiev podrían reconsiderar por ello su estrategia de asistencia militar a Ucrania y hasta cortarla, por su propia seguridad futura.

El gobierno israelí ha respondido a tan insolente provocación de Hamás con un talante vengativo y virulento y se ha ido en contra de la población palestina, la civil, inocente y en todo caso, vulnerable gente de a pie, en la Franja de Gaza, donde aviones israelíes han bombardeado en estos primeros días de conflicto, toneladas de misiles sobre el territorio densamente poblado, en la costa del Mediterráneo, además de cortar los suministros de energía y agua en los hogares, conminando a los palestinos a desterrarse voluntariamente, ante el advenimiento del infierno que les promete, montará sobre sus casas y sus muertos. Pero, ¡atención humanidad dormida! Occidente no condena esta guerra expansionista de Israel contra el pueblo palestino, definitivamente no emitirá sanciones económicas para su aliado mítico e incondicional. Por el contrario, en nombre del honor y a causa de la ofensa, los Estados Unidos se aprestan a apoyar y a defender el derecho de Israel a atacar gente inocente, cuyo territorio fue colonizado primero por la Gran Bretaña y posteriormente ocupado por lo que hoy es el Estado de Israel.

(Continuar leyendo…)

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Varios firmantes

[:es]Alto a la guerra turca y sus políticas de ocupación en el norte y este de Siria[:en]Stop Turkey’s war and occupation policies in North and East Syria[:]

[:es]

ALTO A LA GUERRA CONTRA LA HUMANIDAD EN EL NORTE Y ESTE DE SIRIA.
ALTO A LA GUERRA TURCA Y SUS POLÍTICAS DE OCUPACIÓN

Los abajo firmantes nos manifestamos en solidaridad con el movimiento kurdo compuesto por niñxs, jóvenxs, mujeres, identidades diversas y pueblo kurdo en pie de lucha por su derecho a la autonomía y la libre determinación. A través de nuestra voz personal y colectiva damos a conocer al mundo lo que está pasando en ese territorio justo ahora.

FIRMA AQUÍ.

Situación actual

Desde el 4 de octubre de 2023, fuerzas del ejército turco bombardean sistemáticamente pueblos, ciudades e infraestructuras en los distritos de Derik, Rimelan, Tirbesipi, Qamishlo, Amude, Hasake, Til Temir, Dirbesi, Manbij, Ain Issa, Kobane, Tal Rifat, Shehba, Shera y Sherawa, que abarcan una zona geográfica de aproximadamente 900 km de largo y 52 km de ancho de la Administración Autónoma del Norte y Este de Siria (AANES) en Kurdistán.

Asentamientos civiles, vehículos, centrales eléctricas, gasolineras, recursos hídricos y suministros de energía, yacimientos petrolíferos, centros de salud y hospitales, incluidos dos hospitales para atención del Covid-19, fábricas de cemento, campos de cultivo, graneros y empresas alimentarias, así como la autopista M4 y los alrededores de los campos de refugiados de las regiones de Hasake, Derik, Sheba y Sherawa, habitados por al menos diez mil desplazados internos, han sido blanco de ataques de aviones de combate turcos, drones armados (UAV), artillería y bombardeos de mortero. Estos ataques se han llevado a cabo desde bases del ejército turco en territorio del Estado turco, así como desde zonas del norte de Siria ocupadas desde 2016 por antiguas invasiones turcas, como Jerablus, Afrin, Gire Sipi y Serekaniye.

Durante los 3 primeros días de los ataques, al menos 16 personas perdieron la vida y decenas resultaron heridas. Cerca de 2 millones de personas se han quedado sin electricidad, sin suministro suficiente de energía y agua y sin acceso a atención sanitaria. La Administración Autónoma del Norte y Este de Siria anunció en un comunicado que solo los bombardeos dirigidos contra la infraestructura eléctrica han causado hasta ahora pérdidas materiales de 56 millones de dólares.

Nos enfrentamos a una nueva dimensión de la guerra de invasión de Turquía cuyo objetivo es destruir, ocupar y “limpiar étnicamente” más zonas del norte de Siria. Los últimos ataques han sido anunciados por el gobierno turco con el objetivo de acabar con “todas las infraestructuras, superestructuras e instalaciones energéticas” para destruir todas las bases de vida en el norte y este de Siria y despoblar la región. El objetivo son las vidas y la seguridad de más de 6 millones de personas de diferentes culturas y creencias -como kurdos, árabes, sirios, circasianos, turcomanos, ezidíes, cristianos, musulmanes y otros- que conviven en tierras comunes y satisfacen sus necesidades de vida dentro de las estructuras de la autonomía democrática. A pesar de los continuos ataques aéreos, diez mil habitantes de las ciudades y regiones atacadas han salido a la calle para condenar los ataques y declarar su determinación de continuar su resistencia común contra la guerra y la ocupación, por una vida digna, en paz y libertad.

La última guerra turca se suma a la guerra sistemática de drones, ataques aéreos y operaciones militares llevadas a cabo por las fuerzas del ejército turco en las regiones kurdas en territorio sirio e iraquí. Desde 2020, las vidas de trabajadores comunitarios, periodistas, políticos, miembros de la Administración Autónoma, del movimiento de mujeres y de las fuerzas de autodefensa han sido blanco de ataques deliberados. Justo entre enero de 2022 y septiembre de 2023 debido a 190 bombardeos por drones turcos, 163 personas perdieron su vida y 28 fueron severamente heridos. Entre ellos hay docenas de miembros de las unidades YPG-YPJ y de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, por sus siglas en inglés) perdieron la vida. Unidades y fuerzas que han luchado contra el Estado Islámico para defender a la humanidad. Por lo anteriormente dicho, no parece ser una coincidencia que el ejército turco iniciara su operación masiva de ataques aéreos exactamente en un momento en que las fuerzas de las Fuerzas Democráticas Sirias llevaban a cabo operaciones a gran escala para impedir el resurgimiento del Estado Islámico.

Aunque todos estos ataques del ejército turco en territorio sirio suponen claras violaciones del derecho internacional y crímenes de guerra y, por tanto, están contribuyendo a agravar la crisis de humanidad en Siria y en todo Oriente Próximo, ni la ONU ni otros organismos, Estados o fuerzas internacionales han condenado aún adecuadamente estos crímenes ni han tomado medidas eficaces para ponerles fin.

Por lo tanto, pedimos a la comunidad internacional y a todos los organismos implicados que adopten medidas urgentes para impedir que se cometan más crímenes contra la humanidad y poner fin a las políticas de guerra y ocupación de Turquía.

Llamamos urgentemente a toda la gente sensible y comprometida del mundo a:

– Contrarrestar las políticas de desinformación de Turquía y la censura de los medios de comunicación proporcionando y difundiendo información procedente de fuentes de la propia región objetivo.

Demandamos a los organismos internacionales y gobiernos:

– Establecer una zona de exclusión aérea para las fuerzas aéreas turcas, incluidos los vehículos aéreos no tripulados (UAV) armados y no armados, sobre el espacio aéreo sirio e iraquí.

Desde diferentes partes del mundo demandamos que:

– El gobierno turco ponga fin a sus ataques bélicos, políticas de ocupación y asesinatos sistemáticos de defensores de los derechos de las mujeres y personas que viven en cualquier parte del Kurdistán, especialmente en lo que respecta a los territorios del norte y este de Siria y el norte de Irak.

– Poner fin a la ocupación y las prácticas genocidas de Turquía en territorios sirios como en las regiones de Jerablus, Afrin, Gire Sipi y Serekaniye.

– Enjuiciamiento de los crímenes de guerra y contra la humanidad -incluidos el genocidio y el feminicidio- cometidos por Erdogan y el gobierno del AKP, de conformidad con el derecho internacional.

Las grandes potencias del mundo no ven con buenos ojos las autonomías del pueblo kurdo porque atenta contra sus intereses y formas de ejercer el poder. Los grandes poderes mundiales no quieren que se propague el ejemplo de millones de personas kurdas que se reúnen en más de cuatro mil asambleas para decidir el curso de sus vidas; donde las mujeres ejercen plenos derechos políticos, económicos y sociales; donde el mismo pueblo se autodefiende con armas en puño; donde la justicia se ejerce desde los comités populares, donde los medios de producción son colectivos; donde nadie renuncia a su fe, a su lengua, a sus creencias y costumbres, sino que viven juntxs unxs con otrxs, aceptando sus diferencias y organizándose con base en ellas. En otras palabras, los poderes mundiales (gobiernos, Estados-nación, corporativos, poderes fácticos) no pueden respetar, dejar vivir y florecer un mundo como el kurdo en pie de lucha donde caben muchos mundos.

(Foto de portada: Ozan Kose / AFP – Getty Images)

FIRMA AQUÍ.

 

Para más información ver:

Rojava-NES | Statement to Civil Society and Global Public Opinion

https://www.youtube.com/watch?v=YtCcCiXPTmA

Summary Report: Turkey’s Aerial Assaults on North and East Syria: 5-6 October 2023 by Rojava Information Centre

https://drive.google.com/file/d/139wYAKziKPPWhCiv1WoorXXKW-hJ7j7T/view

Turkish Warplanes and Drones Target Northeast Syria, 6 October 2023 by AANES

https://drive.google.com/file/d/1Frew4-zt8N2dRHR2eXMEI9_V8Koj_E4u/view

Turkey’s Drone War in North and East Syria, 20 June 2023 by Kongra Star

https://drive.google.com/file/d/1sv_laS41rdJfFsTxO5QA_KuQ8S1EjZfG/view

Publicado por RIC:

https://rojavainformationcenter.org/2023/10/turkish-assault-on-nes-humanitarian-infrastructure-october-7th-2023-day-3-report/

Rojava – Defensoras de Mujeres:

English: https://womendefendrojava.net/en/

Spanish: https://womendefendrojava.net/es/

Publicado por Kongra Star:

https://kongra-star.org/eng/2023/10/07/turkish-state-attacks-on-infrastructure-and-civilian-facilities/[:en]

Stop war against humanity in North and East Syria
Stop Turkey’s war and occupation policies

The undersigned express our solidarity with the Kurdish movement made up of children, young people, women, diverse identities and the Kurdish people in struggle for their rights to autonomy and self-determination. And through our personal and collective voice we want to let the world know what is happening in Kurdish territory right now.

ACT NOW: Add your name here.

 

Current Situation

Since the 4th of October 2023, Turkish army forces have systematically been bombarding villages, towns and general infrastructure in the districts of Derik, Rimelan, Tirbesipi, Qamishlo, Amude, Hasake, Til Temir, Dirbesi, Manbij, Ain Issa, Kobane, Tal Rifat, Shehba, Shera and Sherawa, covering a geographical area of approximately 900 kms by 52 kms of the Autonomous Administration of North and East Syria (AANES).

Turkish warplanes, armed drones (UAVs), artillery and mortars have been targeting civilian settlements and vehicles, electric power stations, gas stations, water resources and energy supplies, oil fields, health centres and hospitals (including two hospitals specialising in Covid-19 patients), cement factories, crop fields, granaries and food companies, as well as the M4 highway and the surroundings of refugee camps in the regions of Hasake, Derik, Sheba and Sherawa that are inhabited by ten thousands of internally displaced persons. These attacks have been carried out from Turkish army bases inside Turkey, as well as from areas within North Syria that are under Turkish occupation since 2016, such as Jerablus, Afrin, Gire Sipi and Serekaniye.

During the first three days of the current attacks at least 16 people lost their lives, and dozens have been injured. About two million people have been left without electricity, sufficient energy or water supplies and have no access to healthcare. In a press statement the Autonomous Administration of North and East Syria announced that the bombardments targeting the electricity infrastructure alone have so far caused material losses of 56 million US dollars.

We are facing a new dimension of Turkey’s invasive war that is aimed at occupying, “ethnically cleansing”, and destroying more areas of North Syria. The latest attacks have been announced by the Turkish government with the declared aim of wiping out “all infrastructure, superstructure, and energy facilities” in order to destroy all basis of life in North and East Syria and to depopulate the region. These attacks are targeting the lives and the security of more than six million people of different cultures and believes –such as Kurds, Arabs, Suryoye, Circassian, Turkmen, Ezidi, Christians, Muslim and others– living together on common land, and fulfilling their vital needs within the structures of Democratic Autonomy. Despite ongoing airstrikes, tens of thousands of residents of the cities and regions under attack are out on the streets condemning the attacks and declaring their determination to continue their common resistance against war and occupation –for a life of dignity, peace and freedom.

The latest Turkish attacks add to the systematic drone warfare, airstrikes and military operations carried out by Turkish army forces in the Kurdish regions on Syrian and Iraqi territory. Since 2020, the lives of community workers, journalists, politicians, members of the Autonomous Administration, the women’s movement and the self-defence forces have been deliberately targeted. Just between January 2022 and September 2023, due to about 190 Turkish drone strikes 163 people lost their lives and 218 were severely injured. Among them there are dozens of members of the YPG-YPJ and Syrian Democratic Forces (SDF) who have fought against Islamic State (ISIS) to defend humanity. Therefore, it does not seem to be a coincidence that the Turkish army started its massive air strike operation exactly at a time when SDF carried out large-scale operations to prevent the resurgence of ISIS.

Although all these attacks by the Turkish army on Syrian territory involve clear violations of international humanitarian law and war crimes and thus are contributing to deepen the humanitarian crisis in Syria and the whole Middle East, neither the UN nor other international bodies, states or forces have yet adequately condemned these crimes or taken any effective steps to stop them. 

Therefore we call the international community and all concerned bodies to take urgent action to prevent further crimes against humanity and to stop Turkey’s war and occupation policies. 

We call urgently all the sensitive and committed people in the world to

  • Counteract Turkey’s disinformation policies and media censorship by providing and spreading information from sources in the targeted region itself.

We demand international organisation and governments to

  • Establish a No-Flight-Zone for the Turkish Air Force, including armed and unarmed UAVs (unmanned aerial vehicles) over Syrian and Iraqi airspace.

From all over the world we demand urgently that 

  • The Turkish Government stops its war attacks, politics of occupation, and systematic killings of women’s rights defenders and people living in any part of Kurdistan, especially in the territories of North and East Syria, and North Iraq.
  • Turkey ends its occupation and genocidal practices on Syrian territories such as in the regions of Jerablus, Afrin, Gire Sipi and Serekaniye.
  • In accordance with international law, war crimes and crimes against humanity should be prosecuted, including genocide and feminicide committed by president Erdoğan and his Justice and Development Party (AKP) government.

The great powers of the world do not view the autonomy of the Kurdish people in a favourable light, because it threatens their interests and ways of exercising power. The great world powers do not want to see the example of millions of Kurdish people being propagated. They do not want the world to know about the Kurdish people who meet in more than four thousand local assemblies to decide themselves over the course of their lives. In these assemblies, women exercise full political, economic and social rights. The same Kurdish people are out to defend themselves with weapons in their hands. They exercise justice through popular committees, and their means of production are collectively owned. None of them renounces their faith, their language, their beliefs or customs. They live together with others, accept their differences and organise themselves accordingly. In other words, the world powers (governments, nation-states, corporations, the powers that be) cannot respect, and even less let live and flourish a Kurdish society that is struggling for a world in which many worlds fit.

ACT NOW: Add your name here.

(Cover photo: Ozan Kose / AFP – Getty Images)

 

For further information see:

 Rojava-NES | Statement to Civil Society and Global Public Opinion

https://www.youtube.com/watch?v=YtCcCiXPTmA

Summary Report: Turkey’s Aerial Assaults on North and East Syria: 5-6 October 2023 by Rojava Information Centre

https://drive.google.com/file/d/139wYAKziKPPWhCiv1WoorXXKW-hJ7j7T/view

Turkish Warplanes and Drones Target Northeast Syria, 6 October 2023 by AANES

https://drive.google.com/file/d/1Frew4-zt8N2dRHR2eXMEI9_V8Koj_E4u/view

Turkey’s Drone War in North and East Syria, 20 June 2023 by Kongra Star

https://drive.google.com/file/d/1sv_laS41rdJfFsTxO5QA_KuQ8S1EjZfG/view

Published by RIC also:

https://rojavainformationcenter.org/2023/10/turkish-assault-on-nes-humanitarian-infrastructure-october-7th-2023-day-3-report/

Women Defend Rojava:

English: https://womendefendrojava.net/en/

Spanish: https://womendefendrojava.net/es/

Published today by Kongra Star:

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radio
Coordinación Nacional Alto a la Guerra Contra los Pueblos Zapatistas

[:es][31 julio – 1 agosto, CDMX] INVITACIÓN Foro Nacional Contra la Guerra. Del Horror de la Guerra a la Resistencia por la Vida.[:]

[:es]Con este foro buscamos proveer información y convocar a la sociedad a reconocer que, en México, y particularmente en Chiapas, se vive una guerra. Violencia, Justicia, Paz y Arte, son los ejes temáticos que serán analizados en cuatro mesas de trabajo, con el fin de aportar herramientas que permitan combatir las violencias y promover la justicia y la paz con autonomía, desde abajo!

31 de julio y 1 de agosto
Centro ProDH, Ciudad de México.

CONVOCA Coordinación Nacional Alto a la Guerra Contra los Pueblos Zapatistas

[:]

radio
Radio Zapatista

[:es]Encuentro internacional El Sur Resiste: Reflexiones imprescindibles para nuestros tiempos[:]

[:es]Cartas náuticas para tiempos tormentosos. No hay duda de que las palabras compartidas en el Encuentro Internacional “Capitalismo corporativo mundial, patriarcado planetario, autonomías en rebeldía”, que se llevó a cabo en el Caracol Jacinto Canek, en San Cristóbal de Las Casas, el 6 y 7 de mayo, son justamente eso. Reflexiones imprescindibles que nos ayudan a navegar los tiempos aciagos que vivimos.

Durante diez días, la Caravana El Sur Resiste recorrió los territorios donde se construyen los megaproyectos del Corredor Transístmico y el Tren Maya, visitando las comunidades afectadas por los mismos, con la mirada y la escucha atentas para entender qué significan realmente esos proyectos para los pueblos y para el país. Con ese acúmulo de dolores y luchas, unas 1,200 personas se reunieron en el Caracol Jacinto Canek para sentipensar lo vivido y juntarlo a las reflexiones de otras y otros pensadores. Durante dos días, un total de 940 personas del Congreso Nacional Indígena pertenecientes a 38 pueblos originarios; activistas y pensadores de varias partes del país; y visitantes internacionales de El Salvador, Estados Unidos, Alemania, España, Argentina, Austria, Cataluña, Bélgica, Puerto Rico, Colombia, Brasil, Canadá, Chipre, Bolivia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Euskal Herria, Italia, Francia, Finlandia, Suiza, Grecia, Honduras, Kurdistán, Reino Unido, Suecia, Guatemala, Uruguay, Venezuela y Wallmapu, reunimos las muchas historias de despojo y resistencia en tantas geografías para ir formando una imagen del momento histórico que vivimos.

En esta primera de dos entregas sobre el Encuentro, intentamos sintetizar los análisis que se compartieron el primer día, en la voz del pensador uruguayo Raúl Zibechi; la militante colombiana Vilma Almendra, del pueblo nasa en la región del Cauca; las mujeres de Kurdistán; la pensadora Ana Esther Ceceña; y el abogado Carlos González, del Congreso Nacional Indígena.

Compartimos también los audios completos de las ponencias, así como la síntesis de lo que la Caravana descubrió en su recorrido y, finalmente, el pronunciamiento final de la Caravana y del Encuentro, que aunque fue leído el último día, lo incluimos aquí por su importancia.

Contexto mundial

Para entender lo que sucede en México, coincidieron todos los ponentes, es necesario entender el momento histórico que vivimos a nivel mundial. Atravesamos, como tantas veces se ha dicho, un momento de profunda crisis planetaria de la mano de un reacomodo geopolítico en el que Estados Unidos y China se disputan el poder mundial. En ese reacomodo, advirtieron Raúl Zibechi y Ana Esther Ceceña, es importante no encantarse con la posible caída del imperio estadounidense y aplaudir la emergencia de China como poder global —un país sin duda capitalista y profundamente patriarcal—. Se trata, en efecto, de dos formas distintas de capitalismo; capitalismo éste que, como explicó Carlos González, atraviesa una crisis nunca vista debido al crecimiento exponencial del capital financiero en detrimento del capital productivo.

Aunque esta disputa se da sobre todo en el Indo-Pacífico, el sureste mexicano no es ajeno a la misma, pues América Latina es una región estratégica para los intereses estadunidenses: militares, por un lado, pero sobre todo económicos, pues ante la crisis de suministros, recrudecida por la pandemia y más aún por la guerra en Ucrania, los países del sur aportan la reposición necesaria. El capitalismo actual, explicó Zibechi, depende de las guerras de despojo para sobrevivir. Según análisis rigurosos, el 40% de la tierra en América Latina aún se encuentra en manos de campesinos, comunidades indígenas y negras, pequeños productores, pescadores, recolectores, etc. Y esas tierras son codiciadas por el capital, lo que significa que la guerra de despojo que presenciamos recién comienza y es de larga duración.

De ahí dos fenómenos ineludibles: la militarización y el vínculo entre crimen organizado, Estado y capital.

La militarización llegó para quedarse, dijo Zibechi, pero ahora con nuevas características. Mientras antes la izquierda siempre se opuso a la militarización, ahora los gobiernos progresistas, como los de México, Argentina, Chile y Colombia, la promueven con mucho más éxito de lo que la derecha jamás lo había podido hacer. El caso de México es desde luego el más extremo, y aquí entendemos que el militarismo no sólo se utiliza como mecanismo de control para el reordenamiento territorial, sino también como fuente de acumulación de capital, al utilizarse el Ejército y la Marina para construir y administrar megaproyectos en los que participan grandes empresas transnacionales y que, como se observó a lo largo de la caravana, en nada benefician a los pueblos.

Esta militarización no es ajena a los intereses de Estados Unidos en su disputa por el poder global. El 3 de febrero del año pasado, México por primera vez permitió que las fuerzas armadas de Estados Unidos realicen ejercicios militares en territorio nacional. Esto como parte de la nueva estrategia del Comando Sur estadounidense para Latinoamérica.

Por otro lado, la alianza entre fuerzas armadas, Estado, capital y crimen organizado, tan evidente en los testimonios recabados en el recorrido de la Caravana y en los que escuchamos en las mesas de trabajo durante el Encuentro, es ya un elemento sistémico global. Como dijo Zibechi, el capital funciona al estilo del narco, y el narco es una empresa capitalista sumamente exitosa.

Vilma Almendra detalló cómo en Colombia (como en México), el narco se utiliza para romper movimientos, resistencias y autonomías. Así, el territorio del Cauca, que hasta 2018 estaba controlado por las comunidades indígenas de la mano de la guardia comunitaria, está ahora bajo el control de los grupos armados, cuyo gran motor es el narco. Como en México, en Colombia el narco está incrustado en todos los niveles del gobierno. “Nos gobiernan los mejores narcos —dijo Almendra— y ellos nos señalan como narcos y nos matan.” En México la evidencia más burda de esto es desde luego Genaro García Luna, pero como los muchos testimonios (y la experiencia de casi cualquier ciudadano) demuestran, el narco-Estado está más vivo que nunca en nuestro país.

Más allá de la dimensión militar, los megaproyectos de la 4T son de gran interés económico para los Estados Unidos. Carlos González recordó que los proyectos eólicos se han logrado frenar en el Istmo de Tehuantepec, pero aclaró que no como respuesta a los reclamos de los pueblos afectados, sino porque la política energética del gobierno actual prioriza el gas y petróleo producidos en el sur de Texas. Al gasoducto de Texas a Tuxpan, Veracruz, inaugurado en 2019, se le planea añadir otro trecho para conectarlo con el Corredor Transístmico y con la refinería de Dos Bocas en Tabasco.

Por otro lado, el Corredor funcionará como un muro contra la migración, sobre todo centroamericana. El muro fronterizo que Donald Trump anunció sería costeado por México se construye ahora no en la frontera norte, sino en el Istmo de Tehuantepec, para detener el imenso flujo de migración ocasionado tanto por la crisis económica como por la militarización y la crisis ambiental planetaria.

Megaproyectos de la 4T: un solo proyecto

Carlos González enfatizó que el Tren Maya, el Corredor Interoceánico, el Proyecto Integral Morelos (por el que perdió la vida Samir Flores Soberanes y que finalmente se logró detener), el aeropuerto de Santa Lucía, los gasoductos y líneas eléctricas y todo el resto de infraestructura planeada no son proyectos aislados, sino componentes de un mismo proyecto cuyo principal objetivo es el reordenamiento territorial para beneficio del capital.

El Tren Maya contempla la construcción de grandes hoteles, un aeropuerto en Tulum, la modernización de los aeropuertos de Chetumal y Palenque, “ciudades desarrolladas” y polos industriales con inversiones de alrededor de mil millones de dólares cada uno. El Corredor Interoceánico, que se conecta con el Tren Maya, además de la línea de tren de Coatzacoalcos a Salina Cruz, incluye otra de Coatzacoalcos a Palenque y una tercera de Ixtepec a Ciudad Hidalgo, en la frontera con Guatemala. Esto, como describió la delegación centroamericana al final del segundo día del encuentro, se articula con megaproyectos en toda América Central con el mismo propósito de reordenamiento territorial para usufructo del capital. Se reconstruyen también un oleoducto y un gaseoducto de Jaltipan a Salina Cruz, una red profunda de fibra óptica y más de 15 mil hectáreas de polos industriales. Todo esto con la participación de empresas multinacionales como Mota-Engil, Grupo Carso, Grupo Aspid, ICA, empresas inmobiliarias como Real Estate Market and Lifestyle, Grupo Industrial Hermes, Ferromás, Grupo México, FEMSA y más.

Todos estos proyectos, la mayoría de los cuales no cuenta con estudios de impacto ambiental y social serios, invaden los territorios de los pueblos y destruyen el tejido social. Se trata, como dijo Ana Esther Ceceña, de un saqueo no sólo físico, sino de sentidos, de símbolos y referentes. En el proceso de construcción de estos proyectos, se saquean piezas arqueológicas y se destruyen edificios prehispánicos para dar paso al tren. Además de las graves afectaciones ambientales, la tala de millones de árboles y la destrucción del hábitat de muchos animales, nuestra historia está siendo destruida y profanada en aras de un progreso que sirve a unos cuantos.

Ante las inevitables resistencias, estos proyectos están custodiados no sólo por las fuerzas armadas, sino por el crimen organizado. Como advirtió Carlos González (y como es evidente por los relatos de varias organizaciones presentes en el encuentro), son el narco y los grupos paramilitares quienes dan protección a las empresas mineras, a los agronegocios, a los gasoductos y a los megaproyectos, incluso participando con grandes lucros en dichos negocios.

“A mí, que llevo tantos años trabajando en la costa nahua de Michoacán, con tantos hermanos asesinados y desaparecidos, este 2023 me recuerda mucho al 2011 calderonista”, dijo González. Y quienes viven en Chiapas tienen el privilegio de conocer de primera mano la rapidísima transformación de un estado bellísimo en un campo de guerra.

Luz en la oscuridad

“Cuando la oscuridad es profunda —dijo Carlos González—, una luz, por pequeña que sea, es fuerte y poderosa.”

La situación de desplazamiento forzado, represión, criminalización, asesinatos y desaparecimientos forzados y todo el horror que se vive en los territorios que resisten el despojo tiene su contraparte en la construcción de vida de los pueblos.

En su caminar por las luchas de América Latina, Raúl Zibechi observa que hay una expansión en curso de las autonomías, al punto que para muchos pueblos el camino autonómico se ha convertido en sentido común, sobre todo entre los pueblos originarios y de la diáspora africana. Se trata de un camino en el que se construyen otras formas de vida y relaciones sociales distintas. Vilma Almendra, por ejemplo, habla del proceso en marcha por la liberación del Cauca no sólo en términos de la recuperación de las tierras de cultivo, sino de una relación no patriarcal, no colonial y no estatal con la tierra. “Tierra para sanar el corazón y liberarnos con ella.” La resistencia kurda, como bien dijeron las mujeres kurdas, es un paradigma de esperanza para el mundo. “El confederalismo democrático en Rojava crea vida y demuestra que el Estado-nación no es la única solución.”

Hay en marcha, también, una insurgencia de la mujer no sólo por relaciones no patriarcales y más justas, sino por repensar nuestra relación con la tierra, entre los seres humanos y con la vida. No por nada el lema de la revolución kurda es “Mujer, Vida, Libertad”. Junto con esto, como quedó claro en las mesas de trabajo, hay una preocupación activa por el papel de la infancia y las juventudes en la construcción de otras formas vivir.

Finalmente, lo que quedó muy claro en el encuentro es que hay un despertar de la importancia de la espiritualidad como fundamento para la lucha y como forma de enfrentar la brutalidad del despojo. Porque es por medio de la espiritualidad que se puede concebir la tierra no como mercancia, sino como algo sagrado que hay que cuidar y respetar. Es la espiritualidad lo que alimenta el arte, que nos permite vislumbrar otros mundos posibles. Es la espiritualidad lo que le da sentido a la construcción de otras formas de relacionarnos entre nosotrxs y con la naturaleza. Es la espiritualidad lo que nos alimenta para no claudicar, para seguir caminando con corazón, con “ternura radical”, como se expresó varias veces, con determinación de que la destrucción y la muerte sólo se pueden enfrentar construyendo vida.

La gran fuerza de lucha y de vida que presenciamos tanto en la caravana como en el encuentro son pequeños faros que alumbran nuestro navegar en las aguas inciertas de nuestros tiempos.

 [:]

radio

[:es]Nuevos libros publicados por la iniciativa “Al Faro Zapatista”[:]

[:es]

  Saludamos y felicitamos al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en este su 29 aniversario del levantamiento del 1 de enero de 1994.

Desde el Comité Editorial y Organizador de la Iniciativa-Homenaje y Colección “Al Faro Zapatista” acuerpamos la lucha antisistémica, anticapitalista y contra el machismo y el patriarcado de las mujeres, jóvenas, otroas, jóvenes, niños(as), mayores(as) y hombres del EZLN. Lo hacemos desde lo que somos: activistas y trabajadores(as) de las Ciencias Sociales, de las Humanidades y de las Artes.  Como ofrenda a su caminar digno y rebelde les compartimos los nuevos libros de bolsillo que acabamos autónomamente de terminar justo ahora que ustedes estaban en sus celebraciones del 29 aniversario en los diferentes Caracoles. ¡Larga vida para el EZLN!

Nuevos libros de bolsillo

¡Que bailen los corazones!
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/que-bailen-los-corazones/

¡Despertad! La subversión zapatista en tierras insumisas
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/despertad-la-subversion-zapatista-en-tierras-insumisas/

“De por sí lo que hemos aprendido es a aprender”: trazos de una epistemología zapatista
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/de-por-si-lo-que-hemos-aprendido-es-a-aprender-trazos-de-una-epistemologia-zapatista/

Conocer el mundo en clave zapatista
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/conocer-el-mundo-en-clave-zapatista/

Arte y política en el zapatismo contemporáneo: una relación indisoluble
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/arte-y-politica-en-el-zapatismo-contemporaneo-una-relacion-indisoluble/

Caminar preguntando en Alemania
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/caminar-preguntando-en-alemania/

Autonomía en el sureste europeo, sus referencias y relaciones con el zapatismo del sureste mexicano
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/autonomia-en-el-sureste-europeo-sus-referencias-y-relaciones-con-el-zapatismo-del-sureste-mexicano/

 

Publicados anteriormente

Guerras, zapatismo, redes
http://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/guerras-zapatismo-redes/

Un somero acercamiento al zapatismo
http://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/un-somero-acercamiento-al-zapatismo-copia/

El zapatismo: una brújula civilizatoria para Slumil K’ajxemk’op
http://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/el-zapatismo-una-brujula-civilizatoria/

Hacia una nueva era
http://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/hacia-una-nueva-era/

Haciendo otros mundos posibles: por qué los zapatistas nos importan
http://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/haciendo-otros-mundos-posibles-por-que-los-zapatistas-nos-importan/

La autonomía zapatista, un faro en la lucha por la vida
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/la-autonomia-zapatista-un-faro-en-la-lucha-por-la-vida/

Una cuota de energía al tejido de la vida
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/una-cuota-de-energia-al-tejido-de-la-vida/Libro

Nada resiste a la alegría de vivir. Libre discurso sobre la libertad soberana
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/liberad-soberana/

Agroecología(s) emancipatoria(s) para un mundo donde florezcan muchas autonomías
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/agroecologias-emancipatorias-para-un-mundo-donde-florezcan-muchas-autonomias/

Caminar con el zapatismo, construir comunidad y esperanza
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/caminar-con-el-zapatismo-construir-comunidad-y-esperanza/

Delirios zapatistas
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/delirios-zapatistas/

Tejiendo redes y entrelazando luchas para abrazar la gira zapatista: la experiencia de la organización del pueblo sami
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/tejiendo-redes-y-entrelazando-luchas-para-abrazar-la-gira-zapatista-la-experiencia-de-la-organizacion-del-pueblo-sami/

El nosotros zapatista y el tiempo como flor y rebeldía
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/el-nosotros-zapatista-y-el-tiempo-como-flor-y-rebeldia/

Preguntando con los zapatistas. Reflexiones desde Grecia sobre nuestro impasse civilizatorio
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/preguntando-con-los-zapatistas-reflexiones-desde-grecia-sobre-nuestro-impasse-civilizado/

Cartas náuticas para un mar tormentoso
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/cartas-nauticas-para-un-mar-tormentoso/

Autonomía ¡Ábrete sésamo!
https://alfarozapatista.jkopkutik.org/product/autonomia-abrete-sesamo/

 

Para ver más materiales de análisis, videos y fotos así como comunicados, noticias y enlaces ir a nuestro sitio web: https://alfarozapatista.jkopkutik.org/

Los libros de bolsillo también están para descarga libre en el sitio web de la Cátedra Jorge Alonso y en la Librería Latinomericana y Caribeña de Ciencias Sociales de CLACSO.

 [:]

radio
Red Ya Basta Netz Alemania

[:es]Desde Alemania denuncian ataques turcos contra el pueblo de Rojava, Kurdistán[:]

[:es]

DECLARACIÓN DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO DE ROJAVA (NORESTE DE SIRIA),
KURDISTÁN DEL SUR Y DEL ESTE,
EL PUEBLO KURDO Y TODXS LXS OPRIMIDXS EN TURQUÍA

ESTAMOS CON USTEDES!

La RED YA BASTA NETZ ALEMANIA declara su profunda solidaridad con los pueblos que están siendo atacados por el ejército turco.

Nuestro pésame a los familiares de las personas asesinadas.

Mientras que la condena de la guerra de agresión del gobierno ruso contra el pueblo de Ucrania no supuso ningún problema para el gobierno alemán, no lo ha sido contra las violaciones de derechos humanos por los ataques del ejército turco en las zonas kurdas.

Lo que se acusa al gobierno ruso de Putin —guerra de agresión en violación del derecho internacional, destrucción de infraestructuras civiles, uso de armas ilegales, víctimas civiles, homofobia y desprecio por las mujeres— se aplica igualmente al gobierno turco del dictador Erdogan. Y hay varios crímenes más que está cometiendo: genocidio, apoyo a una organización terrorista (armando y suministrando al “Estado Islámico” ISIS), liberación de prisioneros (bombardeando las inmediaciones de los campos de prisioneros, lo que ya ha permitido la fuga de numerosos terroristas peligrosos).

No lo olvidemos: fueron lxs combatientes de las YPG y YPJ, milicias kurdas, quienes derrotaron al ISIS, con más de 10 mil víctimas propias. Rojava (noreste de Siria), una región autogestionada y democrática de base en la que la liberación de la mujer y la ecología tienen un papel fundamental, está siendo bombardeada día y noche. La ciudad de Kobane, símbolo de la liberación del ISIS, está ahora bajo el ataque directo de Turquía, al igual que las zonas de los yezidíes, que fueron esclavizados, vendidos y asesinados por el ISIS y fueron salvadxs, al menos en parte, por los esfuerzos de lxs kurdxs. El ejército turco también está bombardeando y utilizando gas venenoso en el norte de Irak (sur del Kurdistán).

(Continuar leyendo…)

radio
Radio Zapatista

[:es]Construcción de Paz en México – Foro Internacional[:]

[:es]Desde el sexenio de Felipe Calderón, México inició un camino de violencia y disputa territorial que se ha venido recrudeciendo y que ha llegado a niveles alarmantes, haciendo del país la nación más peligrosa para la defensa del territorio y para el periodismo en el mundo. A esto se le suma la crisis global provocada por la pandemia del Covid-19 y la guerra en Ucrania y sus terribles consecuencias para la economía mundial y la seguridad alimentaria, provocando nuevas formas de violencia.

Ante esto, la Plataforma para la Construcción de Paz en México organizó el Foro Internacional por la Construcción de Paz en México, que se llevó a cabo el 25 de octubre de 2022 en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas (ve el programa y l@s participantes aquí).

Las reflexiones propuestas en este foro son una contribución importante para sentipensar la espiral de violencia en la que nos encontramos y vislumbrar caminos posibles hacia la construcción de la paz.

Mesa 1 – Claves para la construcción de paz: una reflexión global

Para poder construir la paz, es necesario primero reflexionar sobre lo que significa la violencia desde enfoques locales hasta globales. Las mesas 1 y 2 incursionan en dichas reflexiones. Marta Ruiz, desde su experiencia como ex comisionada de la Comisión de la Verdad en Colombia, hace un recuento de los procesos de violencia en ese país. Así como la much@s de l@s ponentes, critica la participación del Estado en la reproducción de la violencia. Ante el argumento de que la violencia se reproduce gracias a la ausencia del Estado, ella afirma que, al contrario, la violencia se recrudece justamente cuando hay presencia del Estado, en su íntima relación con el crimen organizado y el paramilitarismo. Asimismo, identifica a la política de la “guerra contra las drogas” como un gran error histórico, que deja de lado una compreensión mucho más amplia de los factores sistémicos de dicha violencia y que conduce a la militarización y a la multiplicación de las violencias.

Luis Jorge Garay, académico y consultor internacional, también desde la experiencia colombiana, habló del cambio radical del crimen organizado en ese país desde la época de Pablo Escobar al presente, con la diversificación de las áreas de actuación y el papel de los cárteles transnacionales de origen mexicano ahora como distribuidores internacionales de la droga. Pero entender la violencia de los diferentes agentes del conflicto colombiano implica entender lo que él llama “institucionalidad extractivista”, la reproducción de la ilegalidad como una tradición nacional, en la que las élites se aprovechan de la violencia, intimidación y cooptación para apropiarse de los recursos nacionales.

El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, con participación en línea, apuntó hacia la lucha organizada de los pueblos como la única salida para la violencia. Nuevamente, criticó la asociación entre violencia y seguridad, que conduce a la militarización y al control por parte de las fuerzas del Estado y deja de lado los ejes fundamentales de justicia restaurativa, salud, educación, vivienda digna, trabajo, unidad en la diversidad, etc.

Mesa 2 – Seguridad, justicia y territorio. ¿Cómo detener la violencia?

¿Cómo entender la violencia y el Estado? ¿Es posible la política sin violencia? Según Max Weber, el Estado mantiene (o debe mantener) el monopolio de la violencia. Sin embargo, en América Latina sabemos lo que eso significa: violaciones de derechos humanos por parte de las fuerzas policiales y el ejército, el uso de dichas fuerzas para beneficio de los intereses de las élites dominantes y la íntima relación entre el Estado y el crimen organizado. La violencia, dijo Jenny Pierce, del London School of Economics en el Reino Unido, es rentable para el Estado, y la política del “enemigo interno” sirve para esos fines. El resultado es la violencia crónica que padecemos: guerra, narco, feminicidios, migración, violencia obstétrica por discriminación y la terrible mortandad de los hombres jóvenes pobres en Latinoamérica. Como caminos posibles hacia la construcción de la paz, sugiere lo que llama la “ilustración emocional”, a diferencia de la “ilustración racional” del Iluminismo; o, como dicen los pueblos mayas en Chiapas, el corazonar o el sentipensar. Al mismo tiempo, repensar la seguridad como una propuesta comunitaria: la seguridad humana, y no la seguridad del Estado.

Guillermo Trejo, de la Universidad de Notre Dame en los Estados Unidos, habló de la “zona gris de la criminalidad”, o sea, la intersección entre el Estado y la criminalidad. Una intersección que, explicó, se construyó en los 1970 con la guerra sucia en México. La guerra contra el narco iniciada en 2006 por Felipe Calderón multiplicó los cárteles y la violencia (de 5 cárteles pasamos a más de 200), al decapitar a las organizaciones criminales, que como resultado se dividieron en muchas facciones. Por otro lado, la zona gris se amplió muy considerablemente, llevando a una “guerra de todos contra todos”, un crecimiento de las economías ilícitas, que trafican con los recursos humanos y naturales, una feroz competencia por la gobernanza criminal, con violencia generalizada contra autoridades y candidatos locales, y violencia contra periodistas, defensores de derechos humanos, sacerdotes y pequeños empresarios. Para hacer frente a esto, es necesario, como primer paso, identificar los actores y las estructuras criminales.

Como ilustración de lo que es posible hacer desde la sociedad organizada para enfrentar la violencia, Francisco Huaroco Tomás relató la experiencia de lucha y organización de Cherán K’eri en Michoacán, donde en 2011, a partir de un movimiento de mujeres para enfrentar a la delincuencia, decidieron expulsar a los partidos políticos y conformar la ronda comunitaria, un modelo de seguridad proveniente de los antepasados, enfocado en la autonomía y el autogobierno. Por otro lado, en 2015 se inició un proceso de prevención del narcomenudeo, trabajando con jóvenes en las escuelas.

Mesa 3 – Prácticas restaurativas, diálogo y reconstgrucción del tejido social

En el camino de prácticas restaurativas, diálogo y reconstrucción del tejido social, Lenin Torres relató la experiencia de CIAS por la paz (Centro de Investigación y Acción Social), fundado en 2015, y que ha trabajado en los municipios de Tancítaro, Cherán y Tangacícuaro en Michoacán; Parras, Coahuila; Huatusco, Veracruz; Celaya y Guanajuato capital en Guanajuato; y, Chalco en el Estado de México. Lina Ibáñez por su vez relató la iniciativa “Diálogos improbables” en Colombia, que se ha propuesto establecer diálogos con todas las fuerzas participantes en espacios en conflicto. Y Abel Barrera, del centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, relató la experiencia de la policía comunitaria de guerrero y la Coordinadora Regional de Autoridades Agrarias en Defensa del Territorio (CRAADET), que ha logrado frenar la explotación minera en partes del territorio guerrerense.

Mesa 4 – La dimensión cultural y espiritual de la construcción de paz

En la última mesa, se conjuntaron educación, espiritualidad y periodismo, como elementos fundamentales para la transformación de los mecanismos que justifican y respaldan el ejercicio de la violencia en la sociedad. Pietro Ameglio, activista y luchador social, enfatizó la necesidad de reflexionar (no sólo describir, sino analizar) como requisito para la acción. Nuevamente, criticó la asociación paz y seguridad, en vez de pensar la paz como justicia verdadera y dignidad. El Estado, explicó, necesita cuerpos aterrorizados incapaces de pensar. Nuestra tarea, al contrario, es de pasar del terror al miedo; el miedo siendo una herramienta que nos ayuda a sobrevivir y que, a diferencia del terror, no inmoviliza, sino que nos impulsa a actuar.

Marcela Turati habló de los grandes desafíos que enfrenta el periodismo en el país más peligroso para ejercer dicho oficio en el mundo, las carencias materiales y la inseguridad. Ante ese panorama, relató las muchas iniciativas vinculadas a la Red de Periodistas de a Pie, integrada en su mayoría por mujeres periodistas. Periodismo de investigación sobre las masacres de migrantes; historias de búsqueda de desaparecid@s; el proyecto Entre las cenizas: historias de vida en tiempos de muerte, que buscó rescatar historias de lucha y resistencia en medio de la mortandad de la guerra contra el narco; talleres sobre cómo cubrir el dolor (y cómo manejar el propio dolor), y la convocatoria Periodismo desde lo posible: historias desde los territorios.

Finalmente, Monseñor Rodrigo Aguilar, actual obispo de San Cristóbal de Las Casas, habló sobre la espiritualidad desde la visión cristiana.

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Avispa Midia

[:es]La indignación occidental ante la guerra suena hipócrita en el Sur[:]

[:es]Fuente: Avispa Midia

Por Avispa

La seguridad de la población no es un asunto que preocupe a los políticos. La seguridad de los privilegiados, de los ricos, del sector empresario, de los fabricantes de armas, sí lo es, pero no la del resto de nosotros.

Por David Barsamian para JACOBIN

Con noventa y tres años, Noam Chomsky todavía comparte su conocimiento y su sabiduría con una generación más joven de militantes de izquierda. En esta nueva entrevista, habla de las hipocresías del imperio estadounidense y de por qué realmente resulta indispensable reducir inmediatamente el enorme presupuesto militar para construir una sociedad decente. Transcribimos esta última conversación que tuvo con David Barsamian de Alternative Radio, publicada antes en TomDispatch.

—Entremos de lleno en la pesadilla más obvia del momento, la guerra en Ucrania y sus consecuencias a nivel mundial. Pero antes, definamos un poco el trasfondo de este conflicto. Empecemos con la afirmación que hizo el presidente George H. W. Bush ante Mikhail Gorbachov, que entonces estaba a la cabeza de la Unión Soviética, de que la OTAN no avanzaría ni un centímetro hacia el este. Esa promesa se cumplió. Ahora bien, ¿por qué Gorbachov no exigió un compromiso formal?

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