Mujeres
Tanquetas, grilletes y cárcel: la escalada represiva contra la normal de Mactumactzá

Tlapa,Guerrero, a 22 de mayo de 2021.
El 18 de mayo más de 300 estudiantes de la normal rural de Mactumactzá, Chiapas, fueron desalojados violentamente por la policía estatal cuando se encontraban protestando en la caseta de cobro “Chiapa de Corzo” para exigir la publicación de la convocatoria y examen de nuevo ingreso en su modalidad presencial pues la mayoría de los aspirantes son indígenas sin acceso a las plataformas tecnológicas virtuales. El saldo de la represión fue de 95 estudiantes detenidos, siendo 74 mujeres. A la fecha están siendo procesadas en el Juzgado de control del Amate ubicado en Zintalapa Chiapas.
Testimonios de los estudiantes establecen que las normalistas fueron acosadas y agredidas sexualmente por policías que las sometieron y tuvieron bajo custodia.
A la fecha el juzgado de la causa lleva a cabo las audiencias de control de detención y formulación de imputación y en los próximos días se definirá su situación jurídica.
Es particularmente grave las detenciones masivas contra estudiantes que exigen el cumplimiento de demandas estrictamente académicas. No se puede judicializar y penalizar la exigencia de un derecho humano con el pretexto que se protege otro. En lugar de privilegiar el diálogo las autoridades estatales y federales se han obstinado por reprimirlos y encarcelarlos. De tratarlos como delincuentes y diezmar su lucha para dar el golpe final, de cerrar la normal de Mactumactza.
El gobierno de Herminio Escalante ** ha focalizado su poder represivo contra los estudiantes pobres, mayoritariamente indígena, que han encontrado en esta normal, la única opción para acceder a la carrera magisterial.
Además de incumplir con las demandas básicas de los normalistas, criminalizan su movimiento y les truncan las posibilidades de romper con el segregacionismo racial y la exclusión social que prevalecen en las élites politicas y económicas de Chiapas.
Exigimos que pare la escalada de violencia propiciada por las autoridades del estado y exigimos a los gobiernos federales y estatales:
- La liberación inmediata e incondicional los estudiantes normalistas y campesinos detenidos.
- Se investigue a los mandos policiacos y sus elementos que incurrieron en agresiones sexuales contras las jóvenes y otros excesos en el uso de la fuerza en que incurrieron.
- Solución inmediata a las demandas educativa de los estudiantes de Mactumactzá
- Alto a la represión contra los estudiantes de la Normal Rural de Mactumactzá.
- Alto a la represión contra los estudiantes de las Normales Rurales del país.
ATENTAMENTE.
Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan
** Nota aclaratoria de RZ: El nombre del gobernador de Chiapas es Rutilio Escandón Cadenas
La última palabra en Palestina la tendrá quien aguante más
Elijah J. Magnier
Los extraordinarios enfrentamientos entre los palestinos e Israel son una prueba de una situación paradójica que no acabará pronto. El enfoque israelí de lo que está ocurriendo parece formal y engañoso. El jefe del Estado Mayor israelí, Aviv Kochavi, dijo: “Hamás no ha evaluado adecuadamente la gravedad de nuestra respuesta, ya que la Franja de Gaza se enfrenta a una enorme intensidad de ataque que no se ha visto hasta hoy”.
Tel Aviv reveló que había bombardeado más de 1 mil 500 objetivos y destruido decenas de edificios en la asediada ciudad de Gaza. Sin embargo, Israel nunca se dio cuenta de que los grupos de resistencia palestinos habían introducido nuevos misiles de largo alcance y habían aumentado significativamente la potencia de fuego, con un ritmo de más de 150 cohetes disparados a diario y simultáneamente. Los palestinos registraron más de 100 edificios alcanzados en Israel, y Gaza introdujo una nueva amenaza al lograr bombardear desde el primer día Jerusalén y Tel Aviv.
Se trata de un cambio fundamental en las reglas de enfrentamiento, de bombardear gradualmente y evitar bombardear Tel Aviv, que el Eje de la Resistencia está acostumbrado a observar. Por primera vez se lanzaron nuevos misiles, uno bajo el nombre de “Al-Qasim” (llamado así por el comandante iraní Qassem Soleimani, responsable del suministro de armas a los palestinos), de 400 kilogramos, y el otro misil, “Ayyash” (llamado así por “Yahya Ayyash”), con un alcance de 250 kilómetros.
Khaled Meshaal, representante de Hamás en el extranjero, no dudó en afirmar que “la resistencia se ha beneficiado de Irán, de sus misiles y de su experiencia, y las organizaciones de Gaza se han beneficiado del contrabando de armas y de tecnología militar”.
La operación israelí “Guardián de los Muros” fracasó frente a la “Espada de Jerusalén” palestina a la hora de introducir una nueva ecuación de disuasión. Como en todas las guerras, Israel consiguió destruir instalaciones, tierras agrícolas, edificios civiles, bancos, vías públicas y edificios para los medios de comunicación locales y extranjeros. Esto indica que la resistencia palestina ha logrado reducir el banco israelí de objetivos altamente sensibles, como solía ocurrir en guerras pasadas. La incapacidad israelí para determinar la ubicación de los lanzadores de cohetes y el paradero de los altos mandos militares significa que las instituciones civiles son ahora el objetivo predilecto de Israel.
















