EZLN
[:es]En apoyo a nuestros hermanos originarios en Guerrero[:en]In Support of our Originary Brothers in Guerrero[:]
[:es]
EN APOYO A NUESTROS HERMANOS ORIGINARIOS EN GUERRERO
Octubre del 2023.
A LOS PUEBLOS Y GOBIERNOS DE MÉXICO Y DEL MUNDO:
A LA SEXTA NACIONAL E INTERNACIONAL:
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN:
Con mucha consternación hemos visto como el huracán Otis golpeó con furia inusitada las costas del estado de Guerrero, provocando la muerte de decenas de seres humanos y la destrucción de pueblos y ciudades. Nuestrxs hermanxs de la Organización Campesina de la Sierra del Sur, en el municipio de Coyuca, estado de Guerrero, e integrantes del Congreso Nacional Indígena, nos han informado del daño que este huracán ha causado en las comunidades indígenas y campesinas de dicho estado y en particular en los pueblos de la Costa Grande de dicha entidad.
Este huracán no es un fenómeno atípico, como lo señalan los medios de comunicación y los malos gobiernos, es producto directo de la destrucción provocada por el capitalismo, por el daño, cada vez mayor, que las grandes empresas y las políticas de los gobiernos, provocan a nuestra Madre Tierra. Lo atípico no es el huracán, lo atípico es este violento sistema que se sostiene con base en guerras, en pandemias y en la explotación y el despojo descarnados de millones y millones de seres humanos y de la naturaleza.
Frente a estos acontecimientos tan graves ocurridos en Guerrero, observamos como el gobierno de la mal llamada cuarta transformación concentra sus apoyos en los grandes hoteleros y comerciantes del puerto de Acapulco, mientras se olvida de las miles de familias pobres, principalmente campesinas, que están siendo afectadas por Otis.
Sabemos que, como acostumbran los malos gobiernos, éstos van solo a burlarse de nuestro sufrimiento, a tomarse una fotografía sobre los escombros y a lucrar sobre el dolor de los pueblos en desgracia, por lo que llamamos a los hombres y mujeres de buen corazón, a los colectivos de la Sexta Nacional e Internacional y a los pueblos de México y del mundo, a solidarizarnos y a concentrar alimentos no perecederos y medicamentos en apoyo a los pueblos originarios del estado de Guerrero afectados, en el domicilio de la Casa de los Pueblos “Samir Flores Soberanes”, ubicado en Av. México-Coyoacán 343 colonia Xoco, Alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México, CP03330, así mismo llamamos a realizar depósitos y transferencias bancarias en apoyo a estos pueblos y comunidades en la cuenta Número 0113643034, CLABE 012540001136430347, código SWIFT BCMRMXMMPYM, del banco BBVA México a nombre de: Ciencia Social al Servicio de los Pueblos Originarios.
MÉXICO, A 27 DE OCTUBRE DE 2023
ATENTAMENTE
POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS
NUNCA MAS UN MÉXICO SIN NOSOTROS
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL
[:en]
IN SUPPORT OF OUR ORIGINARY BROTHERS IN GUERRERO
October 2023
TO THE PEOPLES AND GOVERNMENTS OF MEXICO AND THE WORLD:
TO THE SIXTH NATIONAL AND INTERNATIONAL:
TO THE MEDIA:
With great concern we have seen how Hurricane Otis has hit the coasts of the state of Guerrero with unusual fury, causing the death of dozens of human beings and the destruction of towns and cities. Our brothers and sisters from the Organización Campesina de la Sierra del Sur, in the municipality of Coyuca, state of Guerrero, and members of the Congreso Nacional Indígena (National Indigenous Congress), have informed us of the damage that this hurricane has caused in the indigenous and peasant communities of said state and particularly in the towns of the Costa Grande of said entity.
This hurricane is not an atypical phenomenon, as media and bad governments are saying, it is a direct product of the destruction caused by capitalism, of the increasingly greater damage that large companies and government policies, cause to our Mother Earth. What is atypical is not the hurricane, but rather this violent system that is sustained on wars, pandemics and the stark exploitation and dispossession of millions and millions of human beings and nature.
Faced with these serious events that occurred in Guerrero, we observe the way in which the government of the so-called fourth transformation concentrates its support on the large hoteliers and merchants of the port of Acapulco, while forgetting the thousands of poor families, mainly peasants, who are being affected by Otis.
We know that, as bad governments are used to, they will only mock our suffering, they will take a picture standing over the rubble and profit from the pain of peoples in misfortune, which is why we call on good-hearted men and women, we call out to the collectives of the Sixth National and International and the peoples of Mexico and the world, to show solidarity and to concentrate non-perishable food and medicines in support of the affected indigenous peoples of the state of Guerrero, at the address of the Casa de los Pueblos “Samir Flores Soberanes”, located at Av. México-Coyoacán 343 colonia Xoco, Alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México, CP03330, likewise, we call for deposits and bank transfers to be made in support of these towns and communities in the following account Number: 0113643034, CLABE 012540001136430347, SWIFT code BCMRMXMMPYM, of the BBVA bank in Mexico, in the name of: Social Science at the Service of Native Peoples.
MEXICO, OCTOBER 27, 2023
FOR THE INTEGRAL RECONSTITUTION OF OUR PEOPLES
NEVER AGAIN A MEXICO WITHOUT US
NATIONAL INDIGENOUS CONGRESS
ZAPATISTA ARMY OF NATIONAL LIBERATION
[:]
Primera parte: LOS MOTIVOS DEL LOBO
Primera Parte:
LOS MOTIVOS DEL LOBO.
Rubén Darío.
Nicaragua.
El varón que tiene corazón de lis,
alma de querube, lengua celestial,
el mínimo y dulce Francisco de Asís,
está con un rudo y torvo animal,
bestia temerosa, de sangre y de robo,
las fauces de furia, los ojos de mal:
el lobo de Gubbio, el terrible lobo,
rabioso, ha asolado los alrededores;
cruel ha deshecho todos los rebaños;
devoró corderos, devoró pastores,
y son incontables sus muertes y daños.
Fuertes cazadores armados de hierros
fueron destrozados. Los duros colmillos
dieron cuenta de los más bravos perros,
como de cabritos y de corderillos.
Francisco salió:
al lobo buscó
en su madriguera.
Cerca de la cueva encontró a la fiera
enorme, que al verle se lanzó feroz
contra él. Francisco, con su dulce voz,
alzando la mano,
al lobo furioso dijo: – ¡Paz, hermano
lobo! – El animal
contempló al varón de tosco sayal;
dejó su aire arisco,
cerró las abiertas fauces agresivas,
y dijo: – ¡Está bien, hermano Francisco! –
¡Cómo! –exclamó el santo-. ¿Es ley que tú vivas
de horror y de muerte?
¿La sangre que vierte
tu hocico diabólico, el duelo y espanto
que esparces, el llanto
de los campesinos, el grito, el dolor
de tanta criatura de Nuestro Señor,
no han de contener tu encono infernal?
¿Vienes del infierno?
¿Te ha infundido acaso su rencor eterno
Luzbel o Belial?
Y el gran lobo, humilde: ¡Es duro el invierno,
y es horrible el hambre! En el bosque helado
no hallé qué comer; y busqué el ganado,
y en veces comí ganado y pastor.
¿La sangre? Yo vi más de un cazador
sobre su caballo, llevando el azor
al puño; o correr tras el jabalí,
el oso o el ciervo; y a más de uno vi
mancharse de sangre, herir, torturar,
de las roncas trompas al sordo clamor,
a los animales de Nuestro Señor.
Y no era por hambre, que iban a cazar.
Francisco responde: En el hombre existe mala levadura.
Cuando nace viene con pecado. Es triste.
Mas el alma simple de la bestia es pura.
Tú vas a tener
desde hoy qué comer.
Dejarás en paz
rebaños y gente en este país.
¡Que Dios melifique tu ser montaraz!
Está bien, hermano Francisco de Asís.
Ante el Señor, que todo ata y desata,
en fe de promesa tiéndeme la pata.
El lobo tendió la pata al hermano
de Asís, que a su vez le alargó la mano.
Fueron a la aldea. La gente veía
y lo que miraba casi no creía.
Tras el religioso iba el lobo fiero,
y, baja la testa, quieto le seguía
como un can de casa, o como un cordero.
Francisco llamó la gente a la plaza
y allí predicó.
Y dijo: He aquí una amable caza.
El hermano lobo se viene conmigo;
me juró no ser ya vuestro enemigo,
y no repetir su ataque sangriento.
Vosotros, en cambio, daréis su alimento
a la pobre bestia de Dios. ¡Así sea!,
contestó la gente toda de la aldea.
Y luego, en señal
de contentamiento,
movió testa y cola el buen animal,
y entró con Francisco de Asís al convento.
Algún tiempo estuvo el lobo tranquilo
en el santo asilo.
Sus bastas orejas los salmos oían
y los claros ojos se le humedecían.
Aprendió mil gracias y hacía mil juegos
cuando a la cocina iba con los legos.
Y cuando Francisco su oración hacía,
el lobo las pobres sandalias lamía.
Salía a la calle,
iba por el monte, descendía al valle,
entraba en las casas y le daban algo
de comer. Mirábanle como a un manso galgo.
Un día, Francisco se ausentó. Y el lobo
dulce, el lobo manso y bueno, el lobo probo,
desapareció, tornó a la montaña,
y recomenzaron su aullido y su saña.
Otra vez sintióse el temor, la alarma,
entre los vecinos y entre los pastores;
colmaba el espanto los alrededores,
de nada servían el valor y el arma,
pues la bestia fiera
no dio treguas a su furor jamás,
como si tuviera
fuegos de Moloch y de Satanás.
Cuando volvió al pueblo el divino santo,
todos lo buscaron con quejas y llanto,
y con mil querellas dieron testimonio
de lo que sufrían y perdían tanto
por aquel infame lobo del demonio.
Francisco de Asís se puso severo.
Se fue a la montaña
a buscar al falso lobo carnicero.
Y junto a su cueva halló a la alimaña.
En nombre del Padre del sacro universo,
conjúrote -dijo-, ¡oh lobo perverso!,
a que me respondas: ¿Por qué has vuelto al mal?
Contesta. Te escucho.
Como en sorda lucha, habló el animal,
la boca espumosa y el ojo fatal:
-Hermano Francisco, no te acerques mucho…
Yo estaba tranquilo allá en el convento;
al pueblo salía,
y si algo me daban estaba contento
y manso comía.
Mas empecé a ver que en todas las casas
estaban la Envidia, la Saña, la Ira,
y en todos los rostros ardían las brasas
de odio, de lujuria, de infamia y mentira.
Hermanos a hermanos hacían la guerra,
perdían los débiles, ganaban los malos,
hembra y macho eran como perro y perra,
y un buen día todos me dieron de palos.
Me vieron humilde, lamía las manos
y los pies. Seguía tus sagradas leyes,
todas las criaturas eran mis hermanos:
los hermanos hombres, los hermanos bueyes,
hermanas estrellas y hermanos gusanos.
Y así, me apalearon y me echaron fuera.
Y su risa fue como un agua hirviente,
y entre mis entrañas revivió la fiera,
y me sentí lobo malo de repente;
mas siempre mejor que esa mala gente.
Y recomencé a luchar aquí,
a me defender y a me alimentar.
Como el oso hace, como el jabalí,
que para vivir tienen que matar.
Déjame en el monte, déjame en el risco,
déjame existir en mi libertad,
vete a tu convento, hermano Francisco,
sigue tu camino y tu santidad.
El santo de Asís no le dijo nada.
Le miró con una profunda mirada,
y partió con lágrimas y con desconsuelos,
y habló al Dios eterno con su corazón.
El viento del bosque llevó su oración,
que era: Padre nuestro, que estás en los cielos…
Diciembre de 1913.

