Transmisión en vivo Semillero Guerra contra la Humanidad (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)
Andrea Horcasitas Martínez. “Frente al horror, la búsqueda y la promesa del reencuentro» Raúl Romero. «Corporaciones criminales y las luchas por la Vida” Comisión Sexta Zapatista
📢 Chiapas, la paz pendiente 📖 Informe 2025 del Grupo de Trabajo Región Frontera
👉🏽 El presente informe documenta la situación de derechos humanos en la Región Sierra-Frontera de Chiapas durante el periodo comprendido entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, coincidiendo con el primer año de la administración estatal encabezada por Eduardo Ramírez Aguilar y la implementación de una nueva estrategia de seguridad presentada públicamente como un proceso de pacificación.
👉🏽 La investigación, realizada por el Grupo de Trabajo Región Frontera (GTRF), da continuidad al informe Asedio a la vida cotidiana, terror para el control del territorio y graves violaciones a los derechos humanos, publicado en enero de 2024. A partir de testimonios de habitantes de la región, entrevistas con personas expertas, información oficial y documentación de organizaciones de derechos humanos, este informe analiza tres fenómenos estrechamente vinculados: la desaparición forzada de personas, el desplazamiento forzado interno y los impactos de la estrategia de seguridad implementada por el Estado.
En ese gran espacio de pensamiento crítico, se compartieron reflexiones potentes sobre la fase actual del capitalismo, así como el genocidio del pueblo palestino, pero también su resistencia y dignidad.
Compartimos aquí un resumen de las ponencias, así como los audios y ligas a los textos completos, que consideramos fundamentales para comprender nuestro mundo y, así, construir en común alternativas reales ante el desastre que nos acomete.
Carlos Alberto Ríos Gordillo – “Huellear a la hidra cabezona. Pistas para una contrahistoria rebelde”
El historiador Carlos Alberto Ríos nos comparte su reflexión sobre el pensamiento crítico frente a la hidra capitalista, que representa como “La hidra cabezona”, a la que se puede comprender y enfrentar si se aprende a leer sus huellas, descubrir sus transformaciones y reconocer la forma en la que reproduce la explotación, el despojo, la represión y la devastación de la naturaleza.
Ríos comparte esta reflexión retomando el seminario “El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista” realizado hace más de una década, donde el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional comparó al capitalismo con la hidra de la mitología: un monstruo que se fortalece cada vez que se le ataca. Sin embargo, afirma, no es invencible, y su principal debilidad puede descubrirse mediante el pensamiento crítico y la organización colectiva.
El historiador recuerda uno de los cuentos de la sabiduría del viejo Antonio, que a través de su relato “los arroyos cuando bajan”, simboliza a estos “lectores de huellas”, que no solo contemplan el rastro, sino huellan el peligro en la montaña, para agazaparse, anticiparse y prepararse para la embestida. Pero no basta, enfatiza, sólo identificar al adversario, sino también conocer la forma en que éste reescribe la historia para justificar el dominio y ocultar las causas profundas de la desigualdad.
En este análisis, Ríos menciona que es importante narrar la historia desde la mirada de los pueblos que resisten y no desde la versión de los vencedores. Cada huella del capitalismo —masacres, desapariciones, despojos, crisis ambientales o megaproyectos— es una evidencia clara de la lógica de acumulación de capital detrás de los conflictos contemporáneos.
Ríos reivindica así la experiencia de autonomía zapatista y la manera en la que los zapatistas han leído el mundo, han narrado la historia del mundo, cómo han revelado aquello que está entorno a la huella.
A partir de las huellas de la hidra, los zapatistas saben cómo es el enemigo, de dónde ha venido, cómo ha cambiado, hacia dónde va y cómo podemos darle caza.
Ríos, entiende las trece demandas históricas del EZLN —tierra, techo, trabajo, alimentación, salud, educación, independencia, libertad, democracia, justicia, paz, información y cultura— como una alternativa concreta al modelo capitalista. Son palabras mágicas, afirma, porque nos permiten ver la magia de un mundo para la vida, de sus personajes cotidianos, de sus errores, problemas y contradicciones. … no son sólo palabras cuya definición se encuentra en un diccionario, puesto que, como aprendimos en “La historia de las palabras” del viejo Antonio, estas últimas deben llevar corazón.
Son exigencias presentadas como áreas de trabajo que se materializan en prácticas cotidianas dentro de las comunidades autónomas, donde la organización, el autogobierno y el principio de “mandar obedeciendo” demuestran que es posible construir otras formas de vida.
Asimismo, advierte que el capitalismo no sólo combate militarmente a las experiencias rebeldes, sino que también intenta apropiarse de sus aprendizajes mediante estrategias de contrainsurgencia, programas asistenciales y mecanismos de cooptación. Por ello, reitera, leer las huellas del enemigo no basta: la verdadera defensa radica en la organización comunitaria y la construcción permanente de alternativas.
Y concluye que el “huelleo” no es únicamente un método para interpretar la historia, sino una herramienta política para desenmascarar al poder y descubrir posibilidades de transformación allí donde el sistema pretende imponer la idea de que no existe alternativa. Desde esa mirada, la contrahistoria zapatista invita a narrar el mundo “desde abajo y a la izquierda”, reconociendo la resistencia cotidiana de los pueblos como el espacio donde aún es posible sembrar esperanza frente a la crisis global.
Mateo Crossa Niell: Los nuevos rostros de la explotación en la guerra del capital contra la clase trabajadora
El investigador y doctor en Estudios Latinoamericanos por la UNAM, Mateo Crossa Niell, sostuvo que el capitalismo atraviesa una nueva etapa marcada por una acelerada concentración de la riqueza y por la alianza entre el capital financiero y las grandes corporaciones tecnológicas, proceso que está transformando las formas de explotación laboral y el papel de los Estados.
Durante su conferencia en el Cideci/UniTierra Chiapas, explicó que, tras la pandemia de COVID-19, la concentración del capital se incrementó a una velocidad sin precedentes. Señaló que el centro del poder económico ya no reside únicamente en los grandes empresarios, sino en gestoras globales de activos como BlackRock, Vanguard y State Street, cuya influencia se extiende a miles de empresas estratégicas, incluidas las principales compañías tecnológicas.
Crossa afirmó que esta convergencia entre finanzas y tecnología permite concentrar el control sobre plataformas digitales, infraestructura informática e inteligencia artificial. Desde su perspectiva, estas herramientas no están orientadas a liberar el trabajo humano, sino a intensificar el despojo, fortalecer los monopolios y ampliar los mecanismos de vigilancia y control.
El investigador también planteó que el resurgimiento de los discursos nacionalistas responde a la necesidad del capital de utilizar nuevamente al Estado-nación como instrumento para reorganizar la competencia global, legitimar procesos de militarización y proteger los intereses económicos dominantes.
En la segunda parte de su exposición abordó las nuevas formas de explotación laboral. Rechazó la idea de que la inteligencia artificial sustituirá masivamente a las personas trabajadoras y sostuvo que, por el contrario, amplía y reorganiza la explotación del trabajo. Señaló que la clase trabajadora actual incluye no solo a obreros industriales, sino también a empleados del sector servicios, repartidores por aplicación, trabajadores de plataformas digitales, desarrolladores de software, personal de logística, migrantes y quienes realizan tareas invisibles para entrenar sistemas de inteligencia artificial.
Retomando el concepto de “infoproletariado”, explicó que millones de personas laboran bajo esquemas de vigilancia permanente, ritmos intensificados y creciente precarización. Criticó los modelos de contratación por plataformas, que mantienen disponibles a los trabajadores sin garantizar ingresos mínimos y excluyen de la jornada laboral el tiempo de espera, trasladando los riesgos empresariales a quienes trabajan.
Asimismo, destacó la existencia de los llamados ghost workers o “trabajadores fantasmas”, personas que desde sus hogares etiquetan imágenes, textos y datos para entrenar algoritmos, generalmente mediante subcontratación internacional, con bajos salarios y utilizando recursos propios. A su juicio, la inteligencia artificial no elimina el trabajo humano, sino que lo invisibiliza.
Como conclusión, Crossa Niell afirmó que la clase trabajadora del siglo XXI es más amplia, diversa y dispersa que nunca, pero continúa siendo el fundamento del funcionamiento del capitalismo. Frente a las nuevas formas de explotación, llamó a reconocer esta nueva composición del trabajo y a fortalecer la organización colectiva como respuesta a los desafíos del capitalismo contemporáneo.
El Subcomandante Insurgente Moisés planteó que el problema central del capitalismo es la propiedad privada, origen de la explotación, la desigualdad, la injusticia y la destrucción de la vida. Explicó que los zapatistas escuchan con atención los análisis presentados en el encuentro para confirmar, desde distintas realidades del mundo, que el sistema capitalista concentra cada vez más el poder económico, político y militar en manos de unos cuantos propietarios.
Frente a ello, afirmó que la principal pregunta ya no es describir cómo funciona el sistema, sino qué hacer para transformarlo. La respuesta que han construido las comunidades zapatistas es “el común”, una forma colectiva de organizar la vida inspirada en las experiencias de sus antepasados, quienes enfrentaron la explotación organizándose de manera comunitaria.
Explicó que el común no significa quitar las pertenencias individuales, sino producir colectivamente aquello que será de beneficio compartido: la tierra, la salud, la educación, el conocimiento y los frutos del trabajo. Insistió en que este modelo no proviene de un manual, sino de la práctica, el aprendizaje constante y la organización.
El subcomandante insistió en que la transformación requiere la participación de todas las generaciones: los mayores aportan su experiencia y los jóvenes garantizan la continuidad de la lucha. También destacó que la organización debe surgir desde cada espacio donde existe explotación —el campo, la ciudad, las escuelas, los hospitales, las fábricas y los pueblos originarios— y fortalecerse mediante la práctica, más que por la teoría.
Criticó las políticas de la llamada Cuarta Transformación, al considerar que han profundizado la fragmentación de las comunidades y favorecido nuevas formas de despojo. Finalmente, advirtió que el capitalismo acelera la destrucción de la naturaleza y sostuvo que nadie liberará a los pueblos si estos no se organizan por sí mismos. Concluyó que el sistema capitalista es inhumano, cruel y criminal, y rechazó la idea de que pueda ser humanizado, llamando a construir alternativas colectivas desde abajo y en común.
Capitan Marcos –El amor y el desamor según el Ejército Zapatista de Liberación Nacional
Para el EZLN, explicó poéticamente el Capitán Insurgente Marcos, el amor y el desamor son principios éticos y políticos. El amor, dijo, es una semilla que requiere cuidado, perseverancia y compromiso constante para florecer. El amor verdadero no busca la semejanza, sino que nace del reconocimiento y respeto de las diferencias, manteniendo un camino común sin renunciar a la identidad de cada persona o colectivo. Para el zapatismo, amar implica procurar que quienes caminan juntos sean siempre mejores, individual y colectivamente.
En contraste, el desamor tiene que ver con el olvido, el oportunismo, el interés pasajero y la utilización de las personas o de las luchas para obtener beneficios propios. El EZLN distingue así entre quienes han permanecido solidarios a lo largo del tiempo y quienes se acercaron únicamente por conveniencia o moda.
El EZLN reconoci y agradece a quienes han acompañado la lucha zapatista durante décadas: comunidades religiosas comprometidas, defensores de derechos humanos, artistas, intelectuales, organizaciones sociales, jóvenes y jóvenas, personas mayores o “de juicio” y movimientos de México y del mundo que han compartido la resistencia sin dejar de ser quienes son. En particular, las madres buscadoras, cuya lucha es un ejemplo de dignidad y resistencia.
Finalmente, el EZLN extiende ese amor solidario a todas las luchas históricas contra la opresión y en particular a Palestina: el símbolo contemporáneo que concentra las contradicciones, las violencias y las resistencias frente al capitalismo, y cuya causa representa una expresión vigente de la lucha por la vida y la dignidad.
Micaela Gramajo presentó una reflexión sobre la historia de Palestina, el sionismo y el papel del arte como herramienta de memoria, denuncia y solidaridad. Inició con un recorrido histórico que ubicó a Palestina como un territorio habitado y con una vida política, social y cultural propia antes de la creación del Estado de Israel. Explicó que la Declaración Balfour (1917), la inmigración sionista promovida durante el mandato británico, la Nakba de 1948, la ocupación de 1967 y el bloqueo de Gaza consolidaron un proceso de colonización, despojo y apartheid que, afirmó, desemboca en el actual genocidio.
La autora definió al sionismo como una ideología política colonial y sostuvo que no debe confundirse con el judaísmo. Recordó la existencia de corrientes históricas de judíos antisionistas, como el Bund, y criticó el uso del antisemitismo para descalificar las críticas al Estado de Israel. Desde su propia historia familiar —marcada por el Holocausto y el exilio de la dictadura argentina— relató cómo llegó al antisionismo y su participación en el colectivo Judíes por una Palestina Libre, que exige el fin del genocidio, el derecho al retorno del pueblo palestino y la articulación de las luchas por la justicia.
En la segunda parte de su intervención explicó el proceso de creación de la obra “Proyecto Olivo”, una pieza teatral construida junto con dos niñas mexicanas y el palestino Omar, cuya historia familiar permitió narrar la historia de Palestina desde 1948 hasta la actualidad. Destacó que la obra privilegia el testimonio y la presentación de las propias niñas sobre la representación teatral tradicional, convirtiendo el escenario en un espacio de encuentro, aprendizaje y acompañamiento.
Finalmente, Gramajo reflexionó sobre el adultocentrismo y propuso reconocer a niñes y jóvenes como sujetos políticos con capacidad para participar, decidir y transformar su entorno. Llamó a construir formas de coprotagonismo entre generaciones y concluyó recordando el impacto devastador de la guerra sobre la niñez palestina, reivindicando la necesidad de escuchar sus voces y mantener viva la solidaridad con Palestina.
Ivan Prado – Palestina, palabra semilla de esperanza, raíz humanidad
En una emotiva compartición Iván Prado, nos ofreció una reflexión política y personal sobre Palestina desde su experiencia como integrante de Pallasos en Rebeldía, organización con la que ha trabajado durante más de dos décadas en territorios palestinos. A través de vivencias en Gaza y Cisjordania, relató cómo el arte, en particular el circo y el teatro, se convierten en formas de resistencia frente a la ocupación. Destacó la dignidad y la capacidad de esperanza del pueblo palestino, ejemplificadas en un payaso que continuó animando a pacientes en un hospital durante un apagón provocado por la falta de combustible. Para Prado, estas experiencias muestran que la vida y la solidaridad son más fuertes que la destrucción.
Iván Prado sostiene que Israel constituye un proyecto militar y colonial basado en la ocupación, el despojo y la destrucción sistemática del territorio palestino, al que definió como una forma de “necrocolonialismo”. Esta lógica, dijo, no solo busca controlar la tierra, sino también eliminar la memoria, la cultura y las condiciones de vida del pueblo palestino. Al mismo tiempo, el Estado israelí ejerce una fuerte y negativa influencia internacional en los ámbitos político, mediático y tecnológico.
Frente a ello, propone fortalecer la solidaridad internacional mediante acciones como el movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), y subraya la importancia de distinguir entre judaísmo y sionismo, reconociendo la existencia de comunidades y movimientos judíos antisionistas que rechazan las políticas del Estado de Israel.
Palestina, concluyó Prado, es un símbolo universal de resistencia y esperanza. Su lucha trasciende las fronteras geográficas y representa la defensa de la dignidad humana frente a la injusticia. Palestina se ha convertido hoy en una “palabra semilla” que inspira la solidaridad internacional y la construcción de un mundo más justo, donde la resistencia y la vida prevalezcan sobre la violencia y la opresión.
Buenas tardes. Es un honor y una alegría estar aquí hoy. Antes de pasar plenamente a mi texto, conversamos con Iván que valía la pena hacer un breve, muy difícil ser breves, pero un breve paseo por la terrible historia de Palestina para poner el contexto y, a partir de ahí, poder conversar.
Antes de 1917, antes de la creación del Estado de Israel, Palestina era plenamente el país de las y los y les palestines, su territorio.
Aunque en el mundo todavía no nombrábamos a los países como países, aunque estaba bajo el dominio otomano y después pasó al británico, tenía ciudades, agricultura, puertos, bancos, periódicos, moneda, instituciones y una sociedad diversa. Palestina estaba plenamente habitada y tenía una vida social, política y cultural propia.
En Palestina había una población mayoritariamente musulmana, una pequeña población cristiana y una pequeñísima minoría judía.
Buenas tardes compañeros, compañeras, hermanos, hermanas de México y del mundo. No traje escrito, lo escuché. Tanto los compañeros, compañeras que están ahí atrás lo escucharon.
Sabíamos, aunque no hemos escuchado de viva voz de los que ya presentaron sus palabras y más lo que falta y lo que faltará. Tal vez no van a salir algunas palabras como se traban, también a los compañeros. Y no deberían tener pena, vergüenza. Porque la vergüenza que tenemos que tener es cómo nos tiene el sistema capitalista. Esa es la que deberíamos tener vergüenza, porque vamos a permitir que va a seguir. Así que, aunque me trabe de cómo decirlo, no me importa. Lo que me importa es qué es lo que hay que hacer o qué es lo que tenemos que hacer.
Escuché y más lo que he escuchado. Tanto lo que dijo el compa y al otro último que habló, lo sabíamos, pero decíamos cuando hablamos allá en nuestros caracoles: ¿cómo sabemos bien si así está? Hay que hacer semillero. Ahí vamos a escuchar las palabras, que ojalá de los que traigan las palabras, eso es lo que han visto allá de donde vienen, es lo que han escuchado de allá donde vienen, es que lo han olfateado de lo que ya se vive allá. Porque el sistema capitalista está en el mundo, como se dice.
Para nosotros, nosotras zapatistas, lo que escuchamos es… lo decimos nada más en una palabra: propiedad, propiedad del sistema capitalista. Por eso nos hace todo lo demás que queramos decir: miseria, injusticia, desigualdad, engaño, manipulación. Hagan una lista en su cabeza de cada quien, porque es su propiedad. Nos ha hecho también a nosotros como humanos, como su propiedad, porque vamos a hacer lo que ellos quieren.
Buenas tardes a todos, a todas. Antes que nada quiero obviamente agradecer a los compas zapatistas por permitirme estar en este espacio. Es sin duda un privilegio poder compartir en este auditorio algunas de mis ideas, en especial con las compañeras, con los compañeros, compañeros zapatistas.
Esta presentación tiene el objetivo de exponer algunas ideas que sirvan para mostrar cómo opera hoy la hidra en la rueda de la explotación. Para ello voy a dividir mi palabra en dos partes. La primera analizará la transformación del mundo del capital, es decir, de los capitalistas, qué está pasando en el mundo de arriba de los capitalistas. Y la segunda tratará de analizar cómo estos cambios están generando nuevos e inéditos mecanismos de explotación.
Vale decir que lo que aquí expongo es fruto de la reflexión y el intercambio colectivo con colegas y compañeros, con el diálogo cotidiano con mi compañera Ana, cuyas huellas sin duda atraviesan este trabajo y estas palabras y esta presentación.
Parte 1. La concentración desbocada del capital financiero y su mancuerna con el capital tecnológico.
En los pocos años que han pasado después de la pandemia del COVID-19, resulta verdaderamente vertiginosa la velocidad con la que la riqueza y el poder económico se han concentrado en cada vez menos manos. La acumulación de capital que antes requería décadas para consolidarse, hoy ocurre en cuestión de años, de meses, de semanas.
TRANSMISIÓN EN VIVO Semillero Guerra contra la Humanidad (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)
Bruno Miranda. “Miradas críticas de las migraciones y las fronteras» David Barrios. «El fin de las guerras y las luchas por la Vida” Comisión Sexta Zapatista
Muy buenas tardes, noches, madrugadas, según sus geografías. Me va muy bien esta hora para hablar porque de donde yo soy están todos durmiendo. Bueno, durmiendo. Están soñando que la Selección Nacional Gallega de Fútbol ganó el Mundial. Pero al modo este del panda, ¿no? Que no salta a la cancha pero se pone a bailar allí en Cibeles.
El texto se llama, tiene un nombre, así el rollo canción de Ana Belén:
Palestina, palabra semilla de esperanza, raíz humanidad.
Prólogo.
Buenas tardes.
Reciban un saludo agradecido a sus corazones rebeldes. Es un honor estar aquí sentado en esta mesa del pensamiento que camina en defensa de la vida. Me van a disculpar que no me extienda más en los saludos y agradecimientos porque la última vez que estuve aquí sentado estuve diez minutos y me pasé un chingo del tiempo.
Desde el 8 de octubre para mí es realmente difícil hablar de Palestina. Hace más de 20 años que hacemos militancias y estamos en distintos espacios. Pero desde el 8 de octubre de hace casi tres años me siento un poco impostor. Me da sensación de fraude, me da pudor. Es como que ahora siento que realmente la palabra del pueblo palestino tiene que ser trasladada directamente por el pueblo palestino, ¿verdad? Aun así, en agradecimiento a todo lo que ha supuesto para mí y para mi organización, Pallasos en Rebeldía, voy a hacer un intento. Les pido humildemente que perdonen los errores y las ausencias.
¿Cómo poner en palabras el hecho de que yo nací payaso bajo las bombas israelíes en la Franja de Gaza? ¿Cómo contar sin lágrimas en los ojos que todavía hoy tenemos compañeros payasos actuando en medio de la barbarie en la Franja de Gaza? ¿Cómo intentar explicar que tenemos hermanos en Rebeldía, en Belén, en Rafat, en Nablus, en Jerusalén, que nos han mostrado el camino para hacer del circo un arte de resistencia ante el ocupante?
Lo importante es que hay que estar avizores de cualquier señal de peligro. No se trata entonces de advertir el peligro cuando ya está presente, sino de mirar los indicios, valorarlos, interpretarlos; en suma, pensarlos críticamente.
Buenas tardes a todas y todos los presentes. Me gustaría comenzar mi participación con un agradecimiento a los pueblos, comunidades y bases de apoyo zapatistas, y a la Comandancia General del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, por haberme invitado a este semillero, creyendo que yo podía compartirles algo, cuando en realidad he sido un compañero, un alumno de la experiencia zapatista y durante años he intentado estar en la misma ruta.
Creo que es justo recordar aquí a mi querido votán de la Escuelita, a quien no he vuelto a ver desde entonces. Mateo, Caracol La Realidad, compañero, compañera, algún día vamos a echar plática otra vuelta. También recuerdo con agradecimiento a Sergio Rodríguez Lascano, donde quiera que esté.
De igual manera tengo presentes a Cédric, Olga Alejandra, Reina María, Luis Fabrizio, mi familia. Es entonces un gusto estar aquí otra vez, rodeado de personas a las que quiero, respeto y admiro; en particular a Moi y al Sup, o como le decía Cédric cuando era bebé, el Chup, cuando lo vio en la ENA durante la otra campaña y aquí mismo en el homenaje a Andrés Aubry hace casi 20 años.
Gracias comandantes, capitanes, compañeras y compañeros de allá, de aquí y también aquí atrás.
Siguiendo a Sombra, el guerrero, cuya segunda parte de su visión tal vez nunca se conozca, el EZLN tiene también su punto de vista sobre el amor y el desamor.
Para nosotras, nosotros y nosotroas que somos el EZLN, el amor es una semilla que no termina su destino y vocación en la siembra. Necesita el cuidado continuo, la vigilancia para detectar y anular enfermedades y plagas, el hacerle casita para que su luz no se apague, el orgullo compartido al detectar las primeras hojas dando cuerpo al tallo antes solo, la alegría del florecimiento y la celebración compartida del fruto.
No es fácil que una semilla reciba alojamiento, casa y cuidado en nuestro seno. Debe librar desconfianzas ancestrales, miradas cuestionadoras, las agudas espinas de nuestro trato, nuestras palabras no pocas veces hoscas, y debe tener la capacidad de perdurar, de resistir, de no rendirse en nuestro pecho.
Pero no dejar de ser lo que es cada quien, porque es esa distancia, esa diferencia la que se ama, la que se quiere, la que se procura. Los zapatistas no amamos al espejo, nos interesa, nos atrae, nos enamora la diferencia, pero en el camino común, con un mismo destino, aunque con pasos y velocidades diferentes.
Y aun con las fieras espinas que nos cubren, a veces encontramos palabras, pequeños obsequios absurdos e inútiles, miradas, sobre todo en miradas, la forma de transmitir un sentimiento para el que los abecedarios no tienen letras ni los diccionarios palabras.