El asalto a supervivientes de la Flotilla en el aeropuerto de Bilbao, tras sufrir horribles abusos físicos por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (iOF), pone al descubierto el modelo de brutalidad exportado por Israel.
23 de mayo de 2026, BILBAO, PAÍS VASCO — La Flotilla Global Sumud (GSF) expresa su profunda indignación y condena tras la violenta agresión perpetrada por la Ertzaintza (policía autónoma vasca) contra los participantes de la flotilla recién llegados al aeropuerto de Bilbao. Estos activistas, que acababan de sobrevivir a días de secuestro sistemático, tortura y grave violencia psicológica y física a manos de las Fuerzas de Ocupación Israelíes (iOF), no encontraron un refugio, sino una brutalidad policial inmediata y selectiva al pisar su tierra natal.
Cuando un familiar, que esperaba ansioso en la terminal de llegadas, intentó cruzar una barrera para abrazar a sus seres queridos, la Ertzaintza respondió de manera repentina y escandalosa con violencia. Lo que debería haber sido un momento de alivio y consuelo familiar tras una experiencia tan angustiosa se vio interrumpido por una brutalidad aún mayor.
Entre las personas atacadas y golpeadas por la policía vasca se encontraban individuos que acababan de ser dados de alta de centros médicos para volar a casa, con lesiones graves y agonizantes sufridas durante su cautiverio en Israel, tras haber sido secuestrados ilegalmente en aguas internacionales europeas. El uso de la fuerza por parte de la Ertzaintza contra ciudadanos en aguda agonía médica representa un fracaso inconcebible de la humanidad básica y una muestra continua de violencia sistémica y colonial.
Al menos cuatro personas, entre ellas tres participantes de la flotilla, fueron detenidas posteriormente por la policía paramilitar del Estado español y se encuentran actualmente recluidas en la comisaría de Deusto, en Bilbao.
Incluso en medio de esta agresión no provocada, los voluntarios de GSF demostraron la misma solidaridad protectora que habían desarrollado ante la brutalidad de la iOF: protegiéndose unos a otros de los golpes de porra con sus propios cuerpos. En uno de esos casos, se pudo ver a un participante de la flotilla, que había sido hospitalizado apenas unos días antes con costillas rotas, lanzándose sobre un compañero para absorber los golpes. Esto es un testimonio de la humanidad indestructible de aquellos a quienes esta maquinaria global de represión busca aplastar, tal como han intentado hacer con cualquiera que se solidarice con Palestina.
La red global de represión: una metodología compartida
Lo ocurrido en el aeropuerto de Bilbao no es un caso aislado de mala gestión por parte de la policía local; es una escalofriante demostración de la represión global interconectada.
(Continuar leyendo…)¡Exigimos la liberación de Carlos Darío militante de la JCM!
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN LIBRES E INDEPENDIENTES
A LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS NACIONALES E INTERNACIONALES
AL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL (EZLN)
A LA JUVENTUD COMUNISTA DE MÉXICO (JCM)
AL PARTIDO DE LOS COMUNISTAS
A LAS REDES DE APOYO DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
A LOS FIRMANTES DE LA DECLARACIÓN POR LA VIDA EN LOS CINCO CONTINENTES
A LA EUROPA INSUMISA
HERMANOS, HERMANAS, HARMANOAS DE MÉXICO Y EL MUNDO:
Desde el Congreso Nacional Indígena denunciamos que el día 8 de mayo de 2026 fue detenido en la ciudad de Aguascalientes, México el compañero Carlos Darío, militante de la Juventud Comunista de México (JCM). Dicha detención fue realizada de manera premeditada, es decir, con motivaciones políticas claramente relacionadas a las movilizaciones del día 6 de mayo en las que Carlos Darío participó en contra de la visita de la ultraderechista española Isabel Díaz Ayuso, quien demostró tener el respaldo del gobierno panista de dicho estado y que, por medio del Congreso Estatal, le otorgó la Medalla Especial al Mérito Cívico.
La detención de Carlos Darío se llevó a cabo con lujo de violencia, ya que fue golpeado y estrangulado por elementos de la Fiscalia del Estado de Aguascalientes. Además, le sembraron metanfetamina y fue llevado ante el Ministerio Público. Cabe señalar, que del 8 al 11 de mayo Carlos Darío estuvo en calidad de desaparecido, fue hasta que su madre asisitio a la Fiscalia para reportar su desaparición, cuando pudo enterarse que su hijo estaba detenido por los cargos de daño a la propiedad y portación de sustancias ilicitas.
No fue sino hasta el domingo 10 de mayo del presente año que Carlos Darío fue puesto a disposición de un juez de control, es decir, fuera del plazo constitucional. Tampoco se le permitió establecer contacto con sus familiares ni contar con un abogado de su elección. Posteriormente fue trasladado al Centro de Reinserción Social (CERESO) varonil de Aguascalientes. El miércoles 13 de mayo se realizó el seguimiento de la audiencia donde Carlos fue imputado por los cargos por posesión y distribución de drogas, cargar simbología de un grupo del crimen organizado y por el delito de daño a la propiedad relacionado con la movilización del día 6 de mayo.
Ante estos hechos el Congreso Nacional Indígena exige la liberación de Carlos Darío ya que su caso es un botón de muestra del autoritarismo del gobierno estatal al fabricar su caso, con el único objetivo de inhibir la protesta de la Juventud Comunista de México y de otras organizaciones. La detención es por motivos políticos relacionados con la visita de la neo-colonialista Isabel Díaz Ayuso.
Cabe señalar que la Juventud Comunista de México desde hace más de una década ha sido una organización aliada del Congreso Nacional Indígena, por ejemplo, en el marco de la campaña de la Vocera del CNI – CIG, la JCM participo activamente en la recolección de firmas. Desde entonces, desarrollamos acciones y actividades políticas en conjunto. Nuestro caminar es colectivo y con la firme convicción de construir la liberación de nuestros pueblos. Si tocan a uno no tocan a todos.
¡ALTO A LA GUERRA Y CRIMINALIZACIÓN EN CONTRA DE LOS PUEBLOS!
ATENTAMENTE
Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos
Nunca más un México sin nosotros
Congreso Nacional Indígena
22 de mayo de 2026.




