Antes de comenzar, me gustaría agradecer por esta invitación que me hicieron llegar para compartirles algo que hemos intentado ir entendiendo, aprendiendo junto con mi esposa Andrea, otros colegas, sobre un tema tan importante como es el acaparamiento de nuestras aguas.
Es para mí un honor estar aquí con ustedes, compartiendo esta experiencia junto a otros compañeros, compañeras, compañeroas y junto a ustedes, en este espacio en el que han pasado diversos personajes, pueblos, comunidades, a compartir su palabra, sus luchas, su pensamiento crítico y otras formas de construir otros mundos posibles.
He de confesar que siempre que me encuentro en una encrucijada hacia dónde navegar, recurro a ustedes, a su pensamiento, a su rebeldía, a lo que van construyendo desde el común.
No voy a negar que estoy nervioso, pero haré todo lo posible por lograr una exposición que nos permita comprender y reflexionar sobre cómo ha sido y sigue siendo la arquitectura legal del despojo y el acaparamiento del agua en México. Voy a terminar en una hora.
Antes de iniciar esta exposición, quiero expresar también mi afecto y reconocimiento por su compromiso y esfuerzo, que hoy, una vez más, y a lo largo de su existencia como zapatistas, convocan a estos memorables encuentros de reflexión, a este semillero sobre la guerra contra la humanidad.
Agradezco esta invitación para compartir ideas sobre racismo y violencias contra los pueblos. Debo decir que, indudablemente, es una experiencia perturbadora para todos constatar que vivimos como humanidad en un tiempo de extrema violencia, que sabemos es indisociable de un capitalismo que, en esta fase de crisis sistémica, avanza violando, más que nunca, los derechos de los pueblos; inseparable también de un terrorismo de Estado que actúa con una sofisticada tecnología que se expande con inmensa capacidad destructiva por todos los rincones del planeta.
Esta estrategia de los poderes dominantes se torna en una política que opera impunemente, con la guerra y el exterminio como sus expresiones recurrentes, causas de que la vida de los seres humanos y la naturaleza, y todo lo construido en siglos por pueblos y culturas, patrimonio de la humanidad, enfrentan riesgos que atentan contra su existencia y continuidad, y el disfrute y derecho a la vida.
Agradezco a las y los hermanos zapatistas por invitarme a este semillero, al que vengo como integrante del Colectivo de Apoyo al EZLN-CNI-CIG “Llegó la Hora de los Pueblos”, que tiene su origen precisamente en el esfuerzo por acompañar las acciones de los pueblos en defensa de la vida, la paz, la justicia y la dignidad. Recordando con especial cariño a uno de sus fundadores, don Pablo González Casanova, quien cumplió a cabalidad, hasta el final de su fructífera vida, las tareas de ese vigía que los mayas zapatistas describen como el centinela de la reflexión crítica, que sabe distinguir los cambios, mira los indicios, los valora y los interpreta; que no se cansa, mucho menos se rinde, y señala los peligros y las tormentas, sin consignas, autos de fe ni modas de la academia extractivista.
Ese merecido reconocimiento de los zapatistas al más notable científico social de nuestro país, realizado en este mismo auditorio, vino a colmar una vida plena de congruencia ética y compromiso social e intelectual. Fue precisamente por esa entrega a la causa de los pueblos que la Comandancia General del EZLN lo premió a la manera de los zapatistas, es decir, dándole más trabajo. En aquella noche memorable en que le impusieron el grado de Comandante Contreras y lo integraron al Comité Clandestino Revolucionario Indígena del EZLN, convirtiéndolo en un obligado referente con el que se pone a prueba una intelectualidad anquilosada y alejada de las resistencias anticapitalistas y de la lucha contra la recolonización y la guerra social que viven nuestros pueblos y naciones.
Ese es el tema que vamos a discutir en este semillero.
Programa Semillero Guerra contra la Humanidad. (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio) CIDECI-UNITIERRA, del 20 al 25 de julio de 2026
LUNES 20. 13:00 – 15:00 hrs.
Gilberto López y Rivas – “Terrorismo global de Estado, militarización y recolonización de los territorios”. Alicia Castellanos – “Racismo y violencia contra los pueblos” Comisión Sexta Zapatista.
18:00 – 20:00 hrs.
Wilfrido A. Gómez-Arias – “Nuestra agua, sus concesiones. La arquitectura legal del despojo y el acaparamiento del agua en México” Carlos Tornel – “Capitalismo, guerra total y la rebelión de lo vivo” Comisión Sexta Zapatista.
MARTES 21. 13:00 – 15:00 hrs.
Alejandra Guillén – “Desaparición y leva para la acumulación de capital. Grietas de resistencia ante el nuevo dominio” Ilán Semo – “La caída del antiguo orden y las nuevas formas de la guerra” Comisión Sexta Zapatista.
18:00 – 20:00 hrs.
Mauricio González González – “La guerra por otros medios: fracking en territorios insumisos”. Pablo Montaño – “La palabra esperanza ante la Guerra contra la Naturaleza” Comisión Sexta Zapatista.
MIÉRCOLES 22. 13:00 – 15:00 hrs.
Carlos Alberto Ríos Gordillo – “Huellear a la hidra cabezona. Pistas para una contrahistoria rebelde”. Mateo Crossa Niell – “Los nuevos rostros de la explotación en la guerra del capital contra la clase trabajadora”. Comisión Sexta Zapatista.
Bruno Miranda – “Miradas críticas de las migraciones y las fronteras”. David Barrios – “El fin de las guerras y las luchas por la Vida” Comisión Sexta Zapatista.
18:00 – 20:00.
Andrea Horcasitas Martínez – “Frente al horror, la búsqueda y la promesa del reencuentro” Raúl Romero – “Corporaciones criminales y las luchas por la Vida” Comisión Sexta Zapatista.
VIERNES 24. 13:00 – 15:00
Vicente Moctezuma Mendoza – “Extracción, despojo, exclusión y resistencias en la Ciudad”. Iracema Gavilán – “Mandatos de género y extractivismos: acciones desde el ecofeminismo”. Comisión Sexta Zapatista.
18:00 – 20:00 – Diferencias
Titze Malambé – “Radiografía del cuerpo en resistencia”. Vica Rule – “Potencia Travesti contra Realismo Capitalista. Propaganda para una militancia a favor de la vida”. Comisión Sexta Zapatista.
SÁBADO 25 13:00 – 15:00 – Diferencias
Brenda Nava Galindo – “Habitar la fuga, crear otros mundos: el cimarronaje como memoria, territorio y resistencia antirracista frente al colonialismo”. Argelia Guerrero – “‘Danza para mujeres’… que luchan” Comisión Sexta Zapatista. CLAUSURA.
Desde las Montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Moisés. México, julio del 2026.
En un poderoso mensaje dirigido a los pueblos del mundo, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional volvió a colocar en el centro la urgencia de organizarse colectivamente y construir, desde ahora, las condiciones para la vida de las futuras generaciones.
Con palabras firmes, el Capitán Insurgente Marcos recordó que la lucha no puede quedarse en el discurso. La tarea de quienes resisten, dijo, es pensar, compartir lo pensado y, sobre todo, llevarlo a la práctica sin esperar. La historia no puede seguir postergándose.
Desde la mirada zapatista, la “herencia” no es un concepto vacío ni simbólico. No basta con transmitir dignidad, resistencia o rebeldía; ante la tormenta de nuestro mundo en crisis, es indispensable construir las bases materiales que permitan a quienes vienen seguir viviendo y luchando. Esa herencia se teje en la práctica cotidiana: en las formas de organización comunitaria, en las autoridades responsables, en los colectivos y en cada espacio donde se construye el común.
Frente al panorama actual, el mensaje es claro: hay dos caminos posibles, la unidad o la fragmentación. Y ante ello, una decisión inevitable: resignarse u organizarse.
Los zapatistas advierten que su horizonte no está en la toma del poder ni en los gobiernos que llaman a la unidad mientras buscan absorber y homogeneizar las luchas. Tampoco está en el sistema capitalista, al que señalan por imponer narrativas de derrota para desviar el camino de los pueblos.
El “común” que proponen no busca borrar diferencias, sino articularlas en un objetivo compartido: enfrentar al sistema. Muchas luchas, muchos caminos, pero una sola batalla por la vida.
En ese sentido, hicieron un llamado a no medir la lucha por su tamaño o impacto mediático, sino por la claridad de sus convicciones. Saber por qué se lucha, para qué y cómo organizarse es, aseguran, lo que permite avanzar con firmeza.
El mensaje resonó más allá de los territorios zapatistas, reconociendo luchas en todo el mundo: desde los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa, hasta resistencias en América Latina, Palestina, Europa, África, Asia y otros rincones donde los pueblos no dejan de luchar. Todas forman parte de un mismo latido global que se niega a desaparecer.
Por su parte, el Subcomandante Insurgente Moisés compartió la experiencia organizativa de los pueblos zapatistas, quienes han decidido romper con la lógica jerárquica de “la pirámide” para dar paso a una construcción colectiva basada en el común.
Durante más de tres décadas, explicó, han demostrado que es posible gobernarse sin depender de las estructuras oficiales. Hoy su organización se articula en distintos niveles autónomos, desde gobiernos autónomos locales (GAL) -que son el corazón del nuevo sistema de gobierno zapatista- hasta asambleas generales del común, que reúnen a todos los GAL del territorio zapatista. En este nuevo sistema de gobierno, cada comunidad decide según sus necesidades, pero siempre con un horizonte compartido: la defensa de la vida.
En este proceso, el conocimiento ocupa un lugar central. Para los zapatistas, no debe convertirse en mercancía, sino compartirse para fortalecer a las comunidades. Bajo esta lógica, impulsan proyectos como la construcción en común de un quirófano comunitario, con la participación activa también de comunidades e individuos no zapatistas, al tiempo que convocan a personas solidarias a sumarse con trabajo y saberes.
También se abordaron problemáticas urgentes como el crimen organizado y las adicciones, especialmente entre jóvenes, señalando cómo estas amenazas buscan fragmentar el tejido comunitario. Frente a ello, la respuesta sigue siendo la misma: organización, conciencia y trabajo colectivo.
En su intervención, el Capitán Marcos insistió en que el individualismo no es opción. Apostar por él, dijo, es condenarse a una pesadilla. En cambio, organizarse con otros permite no solo resistir la tormenta, sino imaginar lo que hay más allá: nuevas posibilidades, nuevos mundos.
La clausura, a cargo del Subcomandante Moisés, reafirmó el compromiso zapatista con la construcción de una nueva sociedad. Una donde no exista la explotación, donde la diferencia no se persiga sino se celebre, y donde la vida esté en el centro.
No se trata de un mundo perfecto, señalaron, sino de uno distinto. Un mundo que ya se empieza a construir desde abajo, en común, y que busca ser heredado a las niñas y niños de México y del mundo entero.
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Quinta sesión
Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: La Fragmentación de Territorios y las Resistencias y Rebeldías. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
Una ventana al Zapatismo: Una ventana al Común como opción de resistencia y rebeldía en territorios de pueblos originarios I. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Sexta sesión
Una ventana al Zapatismo: Una ventana al Común como opción de resistencia y rebeldía en territorios de pueblos originarios II. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: La Teoría y la Práctica en las Generaciones. Cuento “El Amor y el Desamor según la Abuela Grabiela”. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
En el segundo día del semillero realizado en el CIDECI, el Capitán Insurgente Marcos y el Subcomandante Moisés presentaron una reflexión crítica sobre la situación actual de México y del mundo, centrada en tres ejes: la crisis del Estado-nación, las múltiples formas de guerra y las tensiones en torno a la llamada Cuarta Transformación (4T).
La crisis del Estado-Nación, las guerras y las contradicciones de la 4T son síntomas de un sistema global que prioriza el capital sobre las personas. Frente a este panorama, el EZLN llama a la organización comunitaria como la única vía para construir un futuro más justo y digno.
Desde una mirada zapatista, el Capitán Insurgente Marcos planteó que el concepto de guerra ha cambiado. Recalcó que, mientras los medios de comunicación se concentran en los conflictos visibles —aquellos que ocupan titulares—, existen “guerras silenciosas” que afectan de manera constante a sectores como pueblos originarios, trabajadores, migrantes e incluso a la clase media. Estas violencias, dijo, son menos visibles pero igualmente profundas, y tienden a ser ignoradas en el discurso público.
También describió la realidad contemporánea como un “espejo esférico”, donde cada quién le toca lo que ve y lo que puede ver. En este contexto, habló de un agotamiento del modelo de Estado-nación, cuyas capacidades y límites se ven rebasados por el avance del capitalismo global. En su análisis el Capitán menciona que este sistema ha debilitado elementos clave como la soberanía, el mercado interno y el control territorial, abriendo fronteras para el capital pero cerrándose para los que luchan.
Apuntó que, ante este desgaste, algunos Estados parecen intentar reagruparse. Ya señalamos, dice el Capitán, que hay una especie de agotamiento de sus posibilidades y de sus límites, pero aparece con el caso de Israel y el caso de Estados Unidos y el caso de Cuba y el caso de Irán, que como que se está reagrupando el Estado Nacional para buscar una reconfiguración o una resolución. En el caso de México, la Cuarta Transformación, gracias a Trump, rescata el discurso de la soberanía nacional y trata de reorganizar otra vez a un territorio, que describe fragmentado y sobre el cual el gobierno no tiene ya control.
El Capitán Insurgente Marcos habla también sobre las víctimas y los objetivos de las guerras y de la guerra. Que el Estado Nacional genera una animadversión y ve a las organizaciones no gubernamentales y a las iglesias progresistas como enemigos, y los ataca, y también a los procesos comunitarios, pues estos ocupan un espacio que, según la visión de arriba, debería corresponderle al Estado.
Entonces, por eso vemos que gobiernos tanto de derecha como de “izquierda” —como Bolsonaro en Brasil y la 4T en México—, se posicionan contra de las organizaciones no gubernamentales y en contra de las iglesias progresistas. Pero en el caso de los procesos comunitarios, la preocupación es mayor, son los enemigos a muerte, pues el proceso comunitario, grande o pequeño, cuestiona la existencia misma de la pirámide. Y ese proceso comunitario descubre que ni los gobiernos, ni los Estados, y mucho menos las pirámides son necesarias, son un estorbo, y saben que si esto se descubre, se van a levantar para destruirla.
Ese es el gran temor, no el ejército norteamericano, no el ejército israelí, es el proceso comunitario, y por eso el ataque tan salvaje sobre Palestina, sobre Gaza, y sobre las comunidades originarias, pero también sobre ciertos sectores urbanos y campesinos que están generando procesos comunitarios que tarde o temprano van a amenazar la esencia misma del sistema, que es la pirámide. Y de ahí van a descubrir que la columna vertebral es la propiedad privada. No son las armas, no son las campañas ideológicas, los libros, los análisis a los que temen; lo que temen, es la organización.
El Subcomandante Moisés, por su vez, no escatima sobre la supuesta transformación de la 4T. Las guerras internas que ahora enfrentamos son parte de lo que el EZLN llama la tormenta… una tormenta que los que están arriba creen equivocadamente que no les afectará, sino sólo a los de abajo. Uno de los síntomas de la tormenta es la privatización de las tierras. Por años, los gobiernos priístas intentaron fraccionar las tierras, pero lo que sólo lograron en parte, el gobierno de la 4T hizo de forma mucho más radical, sobre todo mediante programas como Sembrando Vida. Está claro, dice el sub Moy, que no quieren que exista la comunidad, porque de esta manera las comunidades se pueden defender, se organizan y luchan. Denunció que los programas de gobierno de la 4T como Sembrando Vida tienen otras intenciones y generan conflictos entre comunidades en lugar de ser soluciones reales a los problemas estructurales del país. Estos programas vienen con un sin fin de manipulaciones y son utilizados, además, como herramientas para la compra de votos anticipadas para el próximo sexenio.
Como el Capitán Marcos, también criticó la manipulación de la historia oficial, que exalta un pasado azteca glorioso mientras ignora las realidades de los pueblos originarios y su resistencia.
La verdadera transformación de la 4T es la tormenta.
Y reitera lo que el Capitán Marcos mencionó en relación a las guerras: que los procesos comunitarios representan una amenaza para el sistema piramidal del Estado y para el capitalismo, al cuestionar la necesidad de la propiedad privada y la estructura jerárquica.
El verdadero cambio no vendrá desde el poder, sino desde la organización y resistencia de las comunidades. “Si se pudiera hacer algo allá arriba, no nos hubiéramos levantado en armas”, dice el EZLN.
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Tercera sesión
Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: Los Estados-Nación bajo ataque. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
Una ventana al zapatismo: Una ventana a los programas gubernamentales contrainsurgentes en territorios de pueblos originarios zapatistas I. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Cuarta sesión
Una ventana al zapatismo: Una ventana a los programas gubernamentales contrainsurgentes en territorios de pueblos originarios zapatistas II. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: Los Objetivos y las Víctimas. Cuento: “El Amor y el Desamor según el Sistema de Educación Autónoma Zapatista”. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
El Capitán Insurgente Marcos, en su charla del 2 de abril de 2026, ofreció una profunda reflexión sobre la lucha de los zapatistas y su visión de la crisis global, a la que llaman “la Tormenta”. En su discurso, abordó temas como las guerras explícitas y silenciadas, la resistencia y la rebeldía frente al sistema capitalista, y los cambios internos en la estructura del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Marcos destacó que las guerras explícitas son las que dominan los medios de comunicación, mientras que las silenciadas afectan a mujeres, pueblos originarios, trabajadores y otros grupos marginados, quienes enfrentan violencia y opresión constante. Según su perspectiva, el sistema capitalista es como un “erizo esférico”, que hiere desde cualquier ángulo y perpetúa la dominación a través de la propiedad privada de los medios de producción, la hegemonía y la homogenización.
El Capitán también hizo un recorrido histórico desde el alzamiento de 1994 hasta el presente, resaltando momentos clave como la creación del Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI), los diálogos de San Andrés y la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en 2005. En el proceso, el EZLN amplió su lucha más allá de los derechos indígenas para enfrentar al sistema capitalista en su totalidad. También mencionó la Declaración por la Vida de 2015, que marcó un hito al unir a diversos movimientos globales en la lucha por la vida frente a las amenazas del sistema.
Marcos subrayó la importancia de las miradas colectivas y críticas, que cuestionan tanto el sistema como las estructuras internas del EZLN. Reconoció los cambios en la dirección del movimiento, que ahora incluye más voces jóvenes y diversas, y enfatizó la necesidad de adaptarse para enfrentar los desafíos de la “tormenta” que se avecina.
En su análisis, el Capitán Insurgente Marcos instó a los asistentes a reflexionar sobre la realidad del sistema y sus consecuencias, y a no temer criticar la visión zapatista, siempre desde una perspectiva constructiva.
¿Es cierto que es la humanidad enemiga del planeta, o es un sistema el que es el enemigo? Una pregunta contundente que nos hace reflexionar. En su cuento “El amor y el desamor según el Sistema de Salud Autónoma Zapatista” relata lo importante que es estar organizados y construir nuevas estructuras para navegar juntos ante esta tormenta, porque nuestras diferencias son complementarias y no antagónicas, cuando nuestra lucha es por la vida.
Su mensaje final fue claro: la lucha por otro mundo, uno donde la vida sea el centro, sigue siendo el objetivo principal del movimiento zapatista.
Por su parte el Subcomandante Moisés hace un llamado a la reflexión hacia la herida más visible de nuestro tiempo: La crisis climática. Pero no habla de ella como un dato científico aislado, sino como una ruptura profunda en la relación entre el ser humano y la madre tierra.
“El clima ya no es predecible, el termómetro cambió,” dice, recordando que lo que hoy llamamos cambio climático, el pueblo siente como se agranda en su cotidianidad.
Sus palabras evocan la sabiduría de los abuelos, esa sabiduría que enseñaba a leer el tiempo, a entender los ciclos de la naturaleza, a vivir sin destruir. Hoy esa sabiduría se ve desplazada por un modelo que ha convertido incluso el agua en mercancía.
“Antes mis abuelos jamás imaginaron que el agua se tendría que comprar” expresa con voz grave. Este cambio climático deberíamos tomarlo en serio, porque por más lucha, por más libertad que buscamos, si no cuidamos el planeta, nos quedaremos sin casa, Y entonces, ¿por qué luchamos?
La realidad ya se vive: Se refiere el subcomandante Moy, a las empresas extractivistas de los minerales como el petróleo. Pellízquense, dice, ¿Acaso no les duele? Así a la madre tierra, porque tiene vida, porque estamos lastimando su cuerpo. Esta es la importancia de cuestionarse de dónde vienen las cosas y el daño que causan.
¿Qué haremos por la madre tierra?
Y en este cuestionamiento, el día jueves 02 de abril del 2026 del semillero en el CIDECI, donde el lema es ResignArte u OrganizarArte, “La tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas”, el EZLN deja claro que la lucha no es únicamente con el sistema capitalista; porque en esa Declaración por la Vida, el EZLN junto con miles de hombres y mujeres y otroas de todo el mundo dijeron: “Nuestra lucha es por la vida. Somos muy diferentes, nos distancian muchas cosas, pero nuestro objetivo es vivir y quien se opone a que vivamos es el sistema”.
Por ello las comunidades zapatistas, en medio del colapso global, nos comparten lo profundo de sus luchas: la posibilidad de volver a tejer comunidad, de reaprender a vivir en equilibrio y defender la vida como un principio colectivo. Porque en tiempos donde todo parece fragmentarse, el común emerge no como una propuesta política, sino como una necesidad vital.
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Primera sesión
Una mirilla a la tormenta en el Mundo: Las guerras y la Resistencia y Rebeldía. 32 años: breve recorrido histórico: del CCRI de 1994 al Común de 2026. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
Una ventana al Zapatismo. Una ventana a la tormenta climática en territorios de pueblos originarios zapatistas I. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Cierre de la primera sesión. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
Segunda sesión
Una ventana al Zapatismo. Una ventana a la tormenta climática en territorios de pueblos originarios zapatistas II. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Una mirilla a la tormenta en el Mundo: La Guerra y las Guerras. Cuento “El Amor y el Desamor según el Sistema de Salud Autónoma Zapatista”. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL. COMISIÓN SEXTA.
1 de marzo del 2026.
A las personas, grupos, colectivos, movimientos y organizaciones firmantes de la VI Declaración y de la Declaración por la Vida:
La Comisión Sexta Zapatista tiene el honor de invitarles a las jornadas de pensamiento crítico, arte, resistencia y rebeldía para este año del 2026:
ResignARTE u OrganizARTE
En estas actividades se tratará de exponer sus experiencias artísticas, organizativas y de acción frente a la tormenta que el mundo padece. La idea es señalar que, ante la brutalidad de la tormenta, aparecen dos opciones o caminos: uno es resignarse, rendirse pues, y que sea lo que el destino o los dioses de cada quien decidan; el otro es organizarse y luchar para la resistencia y la rebeldía.
En las siguientes fechas:
Días 2, 3 y 4 de abril del 2026. Semillero de la Comisión Sexta: La Tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas. Sede: CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.
Agosto del 2026. Encuentro todas las Artes. Temas: “ResignARTE u OrganizARTE”. Sede por definir. Encuentro Mundial de Resistencias y Rebeldías I: “Organizarte o Resignarte”. Sede por definir.
Diciembre- enero 2026-2027. Encuentro Mundial de Resistencias y Rebeldías II: “Organizarte o Resignarte”. Sede por definir.
Registro en el siguiente correo: resignarteuorganizarte2026@gmail.com Por favor les pedimos que especifiquen en qué fecha calculan venir y forma de participación.
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Más detalles les iremos dando a conocer.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Moisés. México, marzo del 2026.
[:en]
Zapatista Army of National Liberation Sixth Commission
March 1, 2026
To the individuals, groups, collectives, movements, and organizations signatories of the Sixth Declaration and the Declaration for Life:
The Zapatista Sixth Commission has the honor of inviting you to the days of critical thinking, art, resistance, and rebellion for this year, 2026:
ResignARTE u OrganizARTE [Resign or Organize Yourself through ART]
These activities will explore artistic, organizational, and activist experiences in the face of the storm the world is enduring. The idea is to highlight that, faced with the brutality of the storm, two options or paths emerge: one is to resign oneself, to surrender, and let fate or one’s own gods decide; the other is to organize and fight for resistance and rebellion.
On the following dates:
April 2, 3, and 4, 2026. Seedbed of the Sixth Commission: The Storm Within and Without, According to the Zapatista Communities and Peoples. Venue: CIDECI, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, Mexico.
August 2026.
Encounter of All the Arts. Themes: “ResignARTE u OrganizARTE” [Resign or Organize Yourself through ART] Venue to be determined.
World Meesting of Resistances and Rebellions I: “ResignARTE u OrganizARTE” [Resign or Organize Yourself through ART]. Venue to be determined.
December – January 2026-2027.
World Meeting of Resistances and Rebellions II: “ResignARTE u OrganizARTE” [Resign or Organize Yourself through ART]. Venue to be determined.
En portada: El biólogo británico Julian Huxley dirigiéndose a la Sociedad Zoológica en 1942. Presidente y vicepresidente de la Sociedad Británica de Eugenesia, corriente de pensamiento que retoma el darwinismo para justificar la reproducción de personas consideradas aptas, al mismo tiempo que dificulta la procreación de quienes consideran inferiores. Fotografía: Felix Man.
La vida no conquistó el planeta mediante combates, sino gracias a la cooperación. Las formas de vida se asociaron unas con otras para lograr un mayor nivel de complejidad y creatividad. — Lynn Margulis
La biología moderna no surgió en el vacío. Se constituyó como ciencia en un momento histórico preciso: el siglo XIX industrial, atravesado por la expansión colonial, la consolidación del capitalismo y la fe en el progreso como horizonte inevitable. En ese contexto, las teorías científicas no sólo describían el mundo natural; también dialogaban –a veces de manera explícita, a veces de forma silenciosa— con los imaginarios sociales de su tiempo.
La publicación de El origen de las especies en 1859 de Charles Darwin marcó un punto de inflexión. La teoría de la selección natural ofrecía una explicación poderosa sobre la transformación de las especies a lo largo del tiempo, basada en la variación, la herencia y la adaptación a condiciones cambiantes. Sin embargo, muy pronto, esta propuesta fue leída a través de un lente particular: el de una época que concebía la historia como una carrera, el desarrollo como acumulación y la supervivencia como victoria.
No fue Darwin quien afirmó que la vida avanzaba por conquista ni quien propuso una jerarquía de valor moral entre los seres vivos. Fue, más bien, la recepción de su teoría la que la inscribió dentro de una narrativa más amplia, acorde con el imaginario industrial: una naturaleza entendida como escenario de competencia permanente, donde sólo los más aptos logran imponerse. La selección natural fue traducida así en una épica de vencedores y vencidos, y la complejidad de los vínculos biológicos quedó subordinada a la lógica de la lucha por la existencia.
A pesar de que El origen de las especies constituyó una obra fundamental, capaz de presentar a la comunidad científica y al público general pruebas abrumadoras a favor de la selección natural, Darwin no ofreció en ningún momento una explicación del surgimiento de nuevas especies en términos de generación de novedad hereditaria. De hecho, el propio Darwin evitó el uso del término “evolución”, y prefirió hablar de «descendencia con modificaciones», dejando abierto el problema de cómo emergen formas de vida cualitativamente nuevas. El mismo Darwin escribió: “Cualquiera a quien su disposición le conduzca a atribuir más peso a las dificultades no explicadas que a determinado número de hechos, rechazará sin duda mi teoría” (El origen de las especies, 1859).
Fue sólo décadas después, entre 1930 y 1960, cuando el neodarwinismo —conocido como la “síntesis moderna”— atribuyó el cambio evolutivo principalmente a la mutación aleatoria, fijando retrospectivamente una lectura que Darwin nunca formuló de ese modo. Con el tiempo, esta lectura competitiva dejó de ser una interpretación, entre otras posibles y comenzó a funcionar como relato dominante. La vida fue narrada como un proceso lineal orientado al progreso, y el conflicto se elevó a principio explicativo casi exclusivo. En ese desplazamiento, el marco darwiniano previo a su codificación neodarwinista, pasó de describir dinámicas biológicas a ofrecer una gramática para pensar el orden social, económico y político del mundo moderno.
29 de diciembre de 2025, San Cristóbal de Las Casas. El tema de este cuarto día del Semillero “De pirámides, de historias, de amores y, claro, desamores” fue, por un lado, el cambio climático y la crisis ecológica global, y por otro, la pirámide política y económica en México.
El geógrafo Carlos Tornel habló del cambio climático y de la crisis ecológica del planeta como resultado del capitalismo salvaje que vivimos. Con datos y explicaciones claras dirigidas sobre todo a los más de 500 zapatistas presentes en el encuentro, pintó un panorama desolador sobre la dirección de la crisis. A pesar de las discusiones internacionales sobre el cambio climático en las últimas tres décadas, las emisiones de gases de efecto invernadero han aumentado 65 por ciento. El aumento de la temperatura del planeta desde el inicio de la industrialización ahora es de 1.5 grados, considerado por los científicos como el límite “seguro” de calentamiento global; sin embargo, en el camino que vamos, se prevee un aumento de entre 2.6 y 3.3 grados, lo cual se perfila catastrófico. Las soluciones desde arriba son siempre formas de atenuar los efectos sin cambiar las causas, o sea, el mismo sistema capitalista. Sin embargo, hay ya muchos movimientos alrededor del mundo que entienden el problema de fondo y realizan profundos cambios en las relaciones sociales y con la naturaleza, a ejemplo de la construcción zapatista.
El científico social Arturo Anguiano por su vez habló sobre la izquierda institucional en México, en particular el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (y ahora Claudia Sheinbaum) y el partido Morena, a la cual denominó “la otra derecha”, con un proyecto desarrollista neoliberal maquillado tras un discurso populista de izquierda.
El Capitán Marcos utilizó la analogía de una mesa con cuatro patas como el sustento del zapatismo: la iglesia progresista y/o teología de la liberación; la vanguardia revolucionaria o el proletariado; la sociedad civil nacional; y el apoyo internacional. Faltando una, dos, tres, las cuatro patas, la mesa sigue sólida, porque hay una quinta pata en el centro que es la que realmente sustenta el zapatismo: la historia como pueblos originarios. Es esa historia lo que está en la base de los grandes cambios en curso y de la construcción del “común”.
El Subcomandante Moisés habló sobre la necesidad de organizarse en todas las geografías para enfrentar la crisis global, la violencia, el despojo, la destrucción sistemática llevada a cabo por el capitalismo.