Guerrero
[:es]Alerta del CIPOG-EZ por las graves violaciones a los derechos humanos cometidas por el presidente municipal de Chilapa contra los familiares de nuestros compañeros asesinados[:]
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Al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional
Al Congreso Nacional Indígena
Al Concejo Indígena de Gobierno
A los pueblos de Guerrero
A los pueblos de México y del mundo
A la sexta nacional e internacional
A las redes de resistencia y rebeldía
A las redes de apoyo al CIG
No conformes con habernos arrebatado de la forma más vil, la vida de nuestros hermanos Bartolo Hilario Morales e Isaías Xanteco Ahuejote, hoy 25 de Mayo del 2019 el presidente municipal de Chilapa de Álvarez; Jesús Parra García de extracción priista, se presentó personalmente en la comunidad de Rincón de Chautla para extorsionar a los familiares de nuestros compañeros asesinados vilmente que, en su mayoría, son de la comunidad de Xicotlán.
Acompañado de catorce patrullas Jesús Parra está exigiendo la entrega de dos de los responsables del asesinato de Bartolo Hilario Morales e Isaías Xanteco Ahuejote, los cuales fueron detenidos por el Sistema de Seguridad y Justicia Comunitaria de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias Policía Comunitaria de los Pueblos Fundadores.
El presidente municipal de Chilapa de Álvarez violando cínicamente los derechos contenidos en la legislación nacional y los tratados y convenios internacionales, que protegen tanto a los familiares de nuestros hermanos asesinados como a nuestros pueblos y comunidades, exige la libertad de los delincuentes a cambio de entregar los cuerpos de Bartolo Hilario Morales e Isaías Xanteco Ahuejote, poniéndose fuera de ley y exhibiéndose como partícipe del grupo criminal que asesunó a nuestro compañeros, lo que comprueba la total complicidad entre funcionarios de gobierno y cárteles.
Desde el CIPOG-EZ condenamos estas violaciones a nuestros derechos por parte del Estado Mexicano. Exigimos pleno respeto a las instituciones de seguridad y justicia de los pueblos indígenas y denunciamos que cada vez es más clara y palpable la invisible línea entre los malos gobiernos y el narcoparamilitarismo.
Nosotros los niños, niñas, hombres, mujeres, abuelas y abuelos de los pueblos que integramos el CIPOG-EZ, preguntamos y nos preguntamos, ¿Vale un millón de pesos la vida de un indígena? ¿Qué espera el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para actuar? ¿Solo porque somos indígenas merecemos que nos dejen en el olvido? ¿Autoridades Federales, Estatales y Municipales, cuando veremos a Celso Ortega y demás líderes de los grupos narcoparamilitares en la carcel?
Exigimos justicia ¿Es tan difícil de entender eso? Queremos justicia para los cientos de personas asesinadas en Chilapa, porque se cuentan por cientos en este régimen de terror, en el que nos tienen cercados a los pueblos Nahuas. Justicia señores del gobierno, no migajas, no extorsiones, la palabra justicia quizás ya la olvidaron, pero nosotros no y nunca lo haremos. Justicia y no venganza.
Por lo expuesto es que exigimos la instalación inmediato de una mesa de diálogo para atender nuestras exigencias de justicia, mesa que deberá ser coordinada por el Gobierno Federal a través de la Secretaría de Gobernación, misma que deberá convocar al gobierno estatal de Guerrero, precisando que, dado el regimen de terror que se vive en la región, esta mesa deberá instalarse en la Ciudad de México.
[:es]Contrainsurgencia a Pueblos Originarios que construyen la vida digna[:]
[:es]A dos años de la Asamblea Constituyente del Concejo Indígena de Gobierno, del Congreso Nacional Indígena (CNI), que se conformó los días 26, 27 y 28 de mayo del 2017, las agresiones a los pueblos, comunidades y organizaciones se intensifican como parte de una estrategia para contener las resistencias civiles y pacíficas en defensa del territorio. En el epicentro de los hostigamientos y de la criminalización se encuentran las defensoras quienes son cuidadoras de sus milenarias culturas y de la Madre Tierra.
Una mirada a las resistencias en México nos ejemplifica las constantes violaciones a derechos humanos a pueblos que se oponen al despojo y defienden su derecho a la autonomía. Dos geografías: en Chiapas, integrantes del Congreso Nacional Indígena del pueblo Chol de San José El Bascán, en el municipio de Salto de Agua, se encuentran en riesgo de ataque armado y desplazamiento forzado.(1) En Oaxaca, el Comité en Defensa de los Pueblos Indígenas (CODEDI) es constantemente perseguido: cuatro de sus integrantes fueron detenidos arbitrariamente este año y el 19 de abril, un ataque armado en contra de CODEDI dejó 5 personas heridas en Huatulco. Front Line Defender en su campaña por proteger a personas defensoras explica que «CODEDI ha trabajado por más de 20 años en la promoción y protección de los derechos humanos de 50 comunidades indígenas en diferentes regiones en el estado de Oaxaca.» (2)
Desde diciembre del 2018, el CNI ha denunciado despojos, desplazamientos forzados, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, amenazas, hostigamientos, criminalización e intentos de ejecuciones; destacan además los ataques a medios comunitarios que ejercen el derecho a la libre expresión en el marco del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

















