Radio Zapatista
[:es]Arranca el Festival de cine Puy ta Cuxlejaltic (Caracol de nuestra vida)[:en]Arr[:]
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Las luces se apagaron en el gran Cine Comandanta Ramona en las montañas del sureste mexicano, y más de mil veladoras se prendieron. Acabábamos de asistir al estreno de Roma, la nueva película de Alfonso Cuarón, ante un público de casi 2 mil zapatistas, este primer día del festival de cine “Puy ta cuxlejaltic” (“Caracol de nuestra vida”), que se realiza del 1 al 9 de enero en el Caracol de Oventic, Los Altos de Chiapas.
La larga fila de veladoras salió del auditorio y se dirigió hacia el enorme altar de muertos instalado en el templete de la explanada del caracol. Así, en la oscuridad de la noche, el respeto y el cariño llamaron a los muertos –a los muertos caídos en combate el 1 de enero de 1994, a los muertos en el transcurso de estos 25 años de lucha, a los muertos caídos en Nepantla en febrero de 1974–. Los zapatistas saben de muertos. Pero también de vida, y hoy, este 1 de enero, los muertos regresaron para poblar los corazones, para reavivar la memoria.
Este primer día del festival “Puy ta cuxlejaltic” comenzó y terminó con la memoria. El Primer Encuentro Internacional Político, Artístico, Deportivo y Cultural de Mujeres que Luchan estuvo presente con el documental Las mujeres que luchan, con dirección de Rocío Martínez Ts’ujul.
[:es]¿Quién especula sobre el éxodo? Primeras reflexiones al salir de Chiapas[:]
[:es]Por Marcela Libera
Fotos: SubVersiones/Avispa Midia
Independientemente de cómo y por qué haya sido organizada la salida de los migrantes el pasado 13 de octubre desde San Pedro Sula en Honduras, es cierto que el proceder de la caravana ha desbordado cualquier previsión y expectativa.
Miles de personas han ido sumándose a lo largo del camino, desde Honduras, Guatemala, El Salvador y México, conscientes de la especial protección que les proporciona caminar todos juntos en el intento de atravesar las fronteras que se interponen entre su lugar de residencia y Estados Unidos. De hecho, así es, ya que ni las autoridades guatemaltecas ni las mexicanas han logrado parar su rápido paso hasta ahora.
Desde la llegada a la orilla del rio Suchiate, que separa físicamente México y Guatemala, hasta la entrada en el estado de Oaxaca, las instituciones federales han adoptado diferentes estrategias de contención y represión, fundamentalmente con el fin de detener y debilitar la gran masa de personas decididas a llegar a la frontera norte de México.
El 27 de octubre, en el km 32 de la carretera federal 200, tramo Arriaga–Juchitán de Zaragoza, 200 efectivos antimotines de la Gendarmería de la Policía Federal bloquearon el paso a la caravana justo en la entrada del estado de Oaxaca. Este despliegue de fuerzas antimotines fue una réplica del realizado en la frontera entre Chiapas y Guatemala y durante el primer día de camino rumbo a Tapachula. En esos primeros momentos en Chiapas, las amenazas de represión física estaban vinculadas al caso de no aceptar las opciones de regularización migratoria ofrecidas por el gobierno mexicano; en Oaxaca, la presión estaba relacionada al plan “Estás en tu casa”, divulgado por el presidente saliente Enrique Peña Nieto el día anterior.























