justicia
[:es]Comunicado del Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata a las madres y los padres de los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero[:]
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Guerrero México, 25 de Abril del 2020.
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
Al Congreso Nacional Indígena
Al Concejo Indígena de Gobierno
A los pueblos de Guerrero
A los pueblos de México y del mundo
A la sexta nacional e internacional
A las redes de resistencia y rebeldía
A las redes de apoyo al CIG
A los medios de comunicación honestos, libres y autónomos
Para nosotros, los pueblos originarios que integramos el Concejo Indígenas y Popular de
Guerrero-Emiliano Zapata sentimos dolor, rabia y coraje ante la injusticia de los tres niveles
de gobierno por dejar impune la investigación para dar con paradero de los 43 hermanos
estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero, desaparecidos por narcoestado, con mucho amor les decimos que no están solos y que su lucha son nuestras, levantamos la voz para exigir la presentación con vida, además que sean esclarecidos está barbarie y pedimos que sean castigados los culpables relacionado con tales acontecimientos catastroficos.
Nosotros los pueblos originarios hemos visto cómo han transcurrido los años desde aquella trágica noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala Guerrero y nada han hechos las
autoridades sobre el caso, después de seis años de exigencia, lo único que han hecho es rondar la responsabilidad entre ellos y sin resolver los asuntos de las desapariciones, nos preocupa porque no han sido el único caso que no han resuelto, sino son cuantiosos casos de las desapariciones forzadas, así como las ejecuciones extrajudiciales a todos los luchadores sociales de la organización que sea.
Pese a ello, hasta la fecha no existen avances significativos en las investigaciones por parte de
las autoridades encargada, ni resultados específicos que den con el paradero de los hermanos
normalistas, ni el esclarecimiento de los hechos que identifique de manera eficaz y contundente a los autores materiales e intelectuales, lo que sin duda, coloca al Estado en una red de protección a los cómplices del crimen de lesa humanidad.
Hoy nos reivindicamos como pueblos originarios a seguir resistiendo juntamente con
ustedes, además de las mujeres violentadas, desaparecidas y asesinadas, y las demás convertida en mercancía, de la juventud criminalizada, del trabajo explotado, de la rebeldía perseguida por defender la naturaleza y la humanidad.
A los padres y las madres de los hermanos desaparecidos les decimos que no lo hemos olvidados y mantenemos en nuestra memoria la larga lucha que han mantenido durante todos
estos largo tiempo, seguiremos manteniendo nuestra articulación abrazandonos su dolor y angustia frente a este poder podrido que obedece a su patrón llamado capitalismo y que hoy nos hemos dado cuenta que ellos siempre han conducido la muerte a nuestros pueblos.
Por eso al igual que a ustedes exigimos justicia a los 43, hermanos estudiantes desaparecidos, y que asuman sus responsabilidades como jefe de Estado para reparar los daños a nuestros queridos que por algunas razones, no lo han quitados, bien lo sabemos nosotros los de abajos que lo desaparecieron por luchar por una vida digna.
Por eso, los 43, son las luces y la fuerza para seguir luchando por un mundo mejor, donde cada uno de nosotros nos toca la tarea de hacer y construir el proyecto autonómico de acuerdo a nuestro tiempo y nuestro espacio de donde habitamos y los muchos otros y otras que luchan y se organizan desde ahí a donde nosotros les llamamos los de bajo”.
Por eso, a este largo caminar hemos dicho y seguiremos manifestando que a través de la
mentira, la simulación y la impunidad, el mal gobierno suma los atropellos e injusticias contra quienes se han solidarizado y manifestado los apoyo a la lucha de los familiares y compañeros de los 43, para quien se indigna y protesta contra la injusticia, son golpeado a través de la represión y cárcel o persecución. entendemos que hay linchamiento mediático y un infinidad de opiniones falsas acusaciones
injusta, desprecio ideológico, guerra psicológico, obstáculo estatales y oido sordo de autoridades para atender los demandas a nuestros hermanos normalistas desaparecidos, pero
como pueblos originarios hijos de los pueblos mesoamericanos les venimos a decirles que caminaremos juntos a los espíritu de nuestros ancestros quienes nos cuidarán en todos los andares y fortalecer ese espíritu que nos heredaron desde la visión y vida comunitaria donde debe prevalecer desde el nosotros y después el yo.
Las huellas de nuestros desaparecidos, desaparecidas, nos han dejado cicatrices que la única
alternativas para el cambio más humano e íntegro y fraternidad está en nosotros desde cómo
vivimos, nos organizamos, mirándonos nuestros bosques, nuestra montaña sagrada y como
nosotros nos entendemos con ella, que para nosotros es un todos y nada es ajeno. Es este
conocimiento que lo de ayá arriba no entienden y nunca entenderán, porque primero está lo material y lo económico y despues la importancia y el valor de vida humana y naturaleza. Sabemos perfectamente que en este país hay peligrosas artimaña y red de cúpula y se hacen llamar Estado Mexicano, para ellos estorbamos los que luchamos y sembramos rebeldía los que vemos y sentimos la violencia día a día, los que sufrimos los ataques múltiples de todos tipos y que son provenida desde arriba, los que sabemos que en este país pasa algo malo y
cuando la ley se debe defender al más desprotegido, no lo hace, si no persigue con un fin, que es desmantelar a orillarnos, por ser pueblos originarios, utilizan todas los medios para lograr su objetivos a eso los llamamos nosotros una guerra y es contra todos. Una guerra que solamente nosotros los de abajo lo vivimos y lo sentimos en carne propia y se sufre en toda sus totalidades y esfera.
Hoy el Estado capitalista usa el terrorismo para fabricar dolor y miedo es su manera de gobernar, y así lo han demostrados durante varias décadas, a través de esta maña es como la gente de arriba obtiene ganancia, sin pensar lo que acontece los nosotros de abajo.
Pero también de abajo es la lucha por la verdad y la justicia por una emancipación que requiere nuestro país, aquí en esta siembra es la que temen los de arriba y se diferencia entre lo bueno y malo, aquí les decimos papás y mamás de los 43 hermanos normalista que abrazamos su dolor “por eso hoy les decimos a México y el mundo”.
Justicia y castigo a los culpables
Vivos se los llevaron, Vivos los queremos.
¡Vivan los 43!
Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos.
Nunca Más Un México sin Nosotros sin nosotras.
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[:es]Ta jk’anot kutik li’ ta jnatike. Te queremos aquí en esta casa nuestra.[:]
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K’ucha’al, kucha’al, k’ucha’al-un Tot, k’ucha’al-un Me’! Porqué, porqué, porqué Tot, porqué Me’! Reclama una anciana a sus deidades ancestrales, mientras solloza y ve los pies de su hijo que no volverá a caminar las tierras que le vieron nacer. Luego proclama “Ta jk’anot kutik li’ ta jnatike” que traducido literalmente al castellano sería: “Te queremos aquí en esta casa nuestra”.
En estos tiempos, en estos días y momentos que dicen que hay que estar en casa para resguardarse. En estos días en que los medianos y pequeños líderes orquestan el mensaje de “Quédate en casa” y establecer sana distancia entre las personas. Entendemos y comprendemos que es compromiso tanto del gobierno, la sociedad y organizaciones civiles de velar por los derechos humanos en esta contingencia.
Como Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, ocupados en seguir acompañando a los Pueblos Originarios en su caminar y búsqueda de de Justicia Digna, lanzamos la compaña: “LES QUEREMOS EN CASA” que estará vigente por lo menos un mes, del 15 de abril al 15 de mayo de 2020, con distintas acciones hasta que las mujeres, de todas las edades, hombres y personas de otras identidades de género, vuelvan a sus casas. Que puedan estar tranquilas protegiendo su vida que está en grave peligro. Como nos han reportado a diario las autoridades del municipio de Aldama, los disparos de armas de fuego por parte de habitantes de las comunidades del municipio de Chenalhó que colindan con los parajes de Aldama, no han cesado.
Al parecer, las personas que nacen y habitan las comunidades del municipio de Aldama que colindan con la localidad Santa Marta y otras que pertenecen al municipio de Chenalhó, Chiapas, pareciera que nacen definidas o predestinadas a vivir constantemente en el miedo y la zozobra tanto por parte del Estado como del contexto de violencia que padecen desde los años 70’s. La esperanza que tienen de que algún día el conflicto agrario que existe entre los municipios de Chenalhó y Aldama tenga fin, se pierde en el horizonte de sus miradas. Las autoridades agrarias de antaño no asumieron y menos ahora, su responsabilidad de que hicieron mal su trabajo por hacer los trazos de colindancia entre un municipio y otro en el escritorio.
El conflicto agrario perpetrado por el Estado mexicano hace casi medio siglo rebasó el ámbito jurídico. Las acciones del Estado como la colocación de elementos de seguridad que luego salieron huyendo de la zona por los constantes disparos hasta ”El Banderazo de la Paz”, efectuado los días 22 y 23 de junio de 2019, por parte de los tres niveles de gobierno no han surtido efecto. Este “acto político” pondría fin al conflicto agrario que dio inicio a principios de la década de 1970 entre los dos municipios. Con “El Banderazo de la Paz” comenzaría un proceso de pacificación y reconciliación entre los habitantes de estos dos municipios que en historia, lengua, cultura y tradiciones religiosas se hermanaron por décadas pero que esos lazos y sentimientos de hermandad, al parecer se han roto.
La esperanza de la gente de las comunidades de Aldama yace en las manos de algunas personas ancianas responsables de cuidar la vida. Pero, mientras dicen sus plegarias, delante de sus ojos se apaga el fuego de las velas arrebatadas por alguna munición proveniente de comunidades de Chenalhó. El corazón tiembla, ya no sólo de las balas que cotidianamente les disparan, ahora, ese temor es alimentado por la contingencia. Cuidar la salud en casa, no ha sido ni será posible, pues tienen que salir huyendo de sus casas para resguardarse en otros lugares que no cumplen las condiciones de cuidado máximo ante la contingencia de COVID-19.
LES QUEREMOS EN CASA solicita tu mirada para que con tus ojos y con tu corazón abracemos a mujeres ancianas, mujeres jóvenes y niñas; que podamos acompañar a hombres ancianos, hombres jóvenes y niños a que puedan estar en su casa y a unirnos en su reclamo. Que podamos decir junto con ellas y ellos “Te queremos aquí en esta casa nuestra”.
Juan López Intzín,
Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas.
Jobel, a 15 de abril del 2020.
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