CNI
¡Exigimos la liberación de Carlos Darío militante de la JCM!
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN LIBRES E INDEPENDIENTES
A LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS NACIONALES E INTERNACIONALES
AL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL (EZLN)
A LA JUVENTUD COMUNISTA DE MÉXICO (JCM)
AL PARTIDO DE LOS COMUNISTAS
A LAS REDES DE APOYO DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA
A LOS FIRMANTES DE LA DECLARACIÓN POR LA VIDA EN LOS CINCO CONTINENTES
A LA EUROPA INSUMISA
HERMANOS, HERMANAS, HARMANOAS DE MÉXICO Y EL MUNDO:
Desde el Congreso Nacional Indígena denunciamos que el día 8 de mayo de 2026 fue detenido en la ciudad de Aguascalientes, México el compañero Carlos Darío, militante de la Juventud Comunista de México (JCM). Dicha detención fue realizada de manera premeditada, es decir, con motivaciones políticas claramente relacionadas a las movilizaciones del día 6 de mayo en las que Carlos Darío participó en contra de la visita de la ultraderechista española Isabel Díaz Ayuso, quien demostró tener el respaldo del gobierno panista de dicho estado y que, por medio del Congreso Estatal, le otorgó la Medalla Especial al Mérito Cívico.
La detención de Carlos Darío se llevó a cabo con lujo de violencia, ya que fue golpeado y estrangulado por elementos de la Fiscalia del Estado de Aguascalientes. Además, le sembraron metanfetamina y fue llevado ante el Ministerio Público. Cabe señalar, que del 8 al 11 de mayo Carlos Darío estuvo en calidad de desaparecido, fue hasta que su madre asisitio a la Fiscalia para reportar su desaparición, cuando pudo enterarse que su hijo estaba detenido por los cargos de daño a la propiedad y portación de sustancias ilicitas.
No fue sino hasta el domingo 10 de mayo del presente año que Carlos Darío fue puesto a disposición de un juez de control, es decir, fuera del plazo constitucional. Tampoco se le permitió establecer contacto con sus familiares ni contar con un abogado de su elección. Posteriormente fue trasladado al Centro de Reinserción Social (CERESO) varonil de Aguascalientes. El miércoles 13 de mayo se realizó el seguimiento de la audiencia donde Carlos fue imputado por los cargos por posesión y distribución de drogas, cargar simbología de un grupo del crimen organizado y por el delito de daño a la propiedad relacionado con la movilización del día 6 de mayo.
Ante estos hechos el Congreso Nacional Indígena exige la liberación de Carlos Darío ya que su caso es un botón de muestra del autoritarismo del gobierno estatal al fabricar su caso, con el único objetivo de inhibir la protesta de la Juventud Comunista de México y de otras organizaciones. La detención es por motivos políticos relacionados con la visita de la neo-colonialista Isabel Díaz Ayuso.
Cabe señalar que la Juventud Comunista de México desde hace más de una década ha sido una organización aliada del Congreso Nacional Indígena, por ejemplo, en el marco de la campaña de la Vocera del CNI – CIG, la JCM participo activamente en la recolección de firmas. Desde entonces, desarrollamos acciones y actividades políticas en conjunto. Nuestro caminar es colectivo y con la firme convicción de construir la liberación de nuestros pueblos. Si tocan a uno no tocan a todos.
¡ALTO A LA GUERRA Y CRIMINALIZACIÓN EN CONTRA DE LOS PUEBLOS!
ATENTAMENTE
Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos
Nunca más un México sin nosotros
Congreso Nacional Indígena
22 de mayo de 2026.
Nuevo ataque criminal en contra de nuestros pueblos en medio del silencio guberamental: Ahora dirigido a la comunidad Nahua de Santa María Ostula
A los pueblos de México y del mundo,
A los organismos y colectivos defensores de derechos humanos,
A las Redes de Resistencia y Rebeldía,
A la Sexta Nacional e Internacional,
A l@s firmantes de Una Declaración por la Vida en los cinco continentes,
A la Europa Insumisa, Digna y Rebelde,
A los medios libres e independientes,
A quienes caminan la palabra de la vida.
19 de mayo de 2026.
La guerra criminal en contra de las comunidades de Michoacán no deja de crecer; mientras tanto, la complicidad de los gobiernos, expresada en su completo silencio, se exhibe cada vez con mayor fuerza y la percepción de que el gobernador en el estado, ALFREDO RAMÍREZ BEDOLLA, está coludido con el crimen organizado se transforma en certeza.
La acción criminal del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ahora se desató en contra de la comunidad nahua de Santa María Ostula, municipio de Aquila, Michoacán. Este martes 19 de mayo de 2026 la Encargatura de la Cofradía de Ostula, perteneciente a la Comunidad de Santa María Ostula, fue atacada nuevamente por un comando fuertemente armado perteneciente al CJNG.
Dicho ataque fue repelido por la Guardia Comunal de la comunidad, que durante casi una hora enfrentó el fuego de los delincuentes hasta lograr el repliegue de éstos, quienes continuaron disparando sus armas ya fuera del perímetro comunal en las proximidades del poblado de Coahuayula, municipio de Chinicuila, Michoacán. Gracias a la pronta reacción de la seguridad comunitaria no hubo daños, ni personas heridas o fallecidas que lamentar.
Junto a este hecho de violencia criminal es importante recordar que el domingo 17 de mayo del presente año, la comunidad purépecha de Santa María Sevina, municipio de Nahuatzen, sufrió un brutal ataque por parte del crimen organizado en el que fueron asesinados JESÚS ÁLVAREZ GUTIÉRREZ e IGNACIO CAMPOS GUERRERO, integrantes de la Ronda Comunal; y otro más se encuentra gravemente herido. Previamente, el miércoles 6 de mayo del 2026, un comando del CJNG, protegido por la policía municipal de Chilchota, atacó a comuneros de la comunidad purépecha de Acachuén, municipio de Chilchota, con un saldo de dos personas de la comunidad muertas y una más herida; asimismo, el pasado 11 de mayo, el CSIM fue cruentamente reprimido por la policía estatal al manifestarse en repudio a los sangrientos sucesos de Acachuén.
Como lo señalamos en nuestro anterior comunicado, durante los 2 últimos años las comunidades indígenas de Michoacán, tanto en la región purépecha como en la costa nahua, han sufrido decenas de incursiones armadas, incluidos ataques con drones y explosivos, en contra de la población civil, de instalaciones de todo tipo, de autoridades comunitarias y de los cuerpos de seguridad tradicionales.
A la situación de violencia antes descrita hemos de agregar el asesinato del representante comunal de la comunidad tepehuana/wixárika de San Lorenzo Azqueltán, municipio de Villa Guerrero, Jalisco, MARCOS AGUILAR ROJAS, el pasado 26 de noviembre de 2025; y el violento desalojo de 8 familias tzeltales integrantes del CNI en Jotolá, municipio de Chilón, Chiapas, el pasado 12 de febrero, mismo que concluyó en el desplazamiento de 30 compañeros y compañeras y en la ilegal detención, hasta el día de hoy, de FRANCISCO MORENO HERNÁNDEZ.
Finalmente, entre los días 6 y 12 de mayo de este año las comunidades nahuas de Xicotlán, Acahuehuetlán, Alcozacán y Tula, municipio de Chilapa, Guerrero, integrantes del Consejo Indígena Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), fueron atacadas y bombardeadas, con una violencia pocas veces vista, por el cártel criminal de los ardillos frente a la inacción y la complicidad de los distintos niveles de gobierno, lo que provocó el asesinato de cinco compañeros del CIPOG-EZ, cientos de heridos, el desplazamiento de más de dos mil personas y la destrucción parcial de las comunidades antes señaladas. A dichos ataques deben agregarse los recientes bombardeos, también por parte de los ardillos, en contra de la comunidad mephaá de San Pedro Huitzapula, municipio de Atlixtac, Guerrero, por más de 22 días, que tuvieron como consecuencia dos compañeros asesinados y cientos de heridos y desplazados.
La guerra en contra de nuestros pueblos, una guerra capitalista de conquista, se torna cada vez más violenta y tiene como fin desplazarnos de los territorios que hemos ocupado de manera ancestral para despojarnos de ellos, para apropiarse de nuestros cuerpos y nuestra fuerza de trabajo, para hacer crecer las economías crimínales que sostienen este sistema de muerte que se nombra capitalismo.
Y en esta guerra el Estado mexicano y sus instituciones juegan a favor de los delincuentes, de los cárteles criminales, de las empresas trasnacionales que se enriquecen a costa del sufrimiento y el dolor de los pueblos que somos este país. La que se nombra clase política, quienes nos malgobiernan, sin importar su color o si se autonombran de izquierda o de derecha, cada vez se distinguen menos de los criminales que dicen perseguir.
Luego entonces, llamamos urgentemente a los pueblos, organizaciones, colectivos, medios libres y personas de México y del mundo que se nombran y se saben de abajo y a la izquierda, a organizarnos en nuestros calendarios y geografías para resistir esta guerra, esta barbarie, esta tormenta de muerte y destrucción llamada capitalismo.
¡POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS!
¡NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS!
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA



