Antes de iniciar esta exposición, quiero expresar también mi afecto y reconocimiento por su compromiso y esfuerzo, que hoy, una vez más, y a lo largo de su existencia como zapatistas, convocan a estos memorables encuentros de reflexión, a este semillero sobre la guerra contra la humanidad.
Agradezco esta invitación para compartir ideas sobre racismo y violencias contra los pueblos. Debo decir que, indudablemente, es una experiencia perturbadora para todos constatar que vivimos como humanidad en un tiempo de extrema violencia, que sabemos es indisociable de un capitalismo que, en esta fase de crisis sistémica, avanza violando, más que nunca, los derechos de los pueblos; inseparable también de un terrorismo de Estado que actúa con una sofisticada tecnología que se expande con inmensa capacidad destructiva por todos los rincones del planeta.
Esta estrategia de los poderes dominantes se torna en una política que opera impunemente, con la guerra y el exterminio como sus expresiones recurrentes, causas de que la vida de los seres humanos y la naturaleza, y todo lo construido en siglos por pueblos y culturas, patrimonio de la humanidad, enfrentan riesgos que atentan contra su existencia y continuidad, y el disfrute y derecho a la vida.
Agradezco a las y los hermanos zapatistas por invitarme a este semillero, al que vengo como integrante del Colectivo de Apoyo al EZLN-CNI-CIG “Llegó la Hora de los Pueblos”, que tiene su origen precisamente en el esfuerzo por acompañar las acciones de los pueblos en defensa de la vida, la paz, la justicia y la dignidad. Recordando con especial cariño a uno de sus fundadores, don Pablo González Casanova, quien cumplió a cabalidad, hasta el final de su fructífera vida, las tareas de ese vigía que los mayas zapatistas describen como el centinela de la reflexión crítica, que sabe distinguir los cambios, mira los indicios, los valora y los interpreta; que no se cansa, mucho menos se rinde, y señala los peligros y las tormentas, sin consignas, autos de fe ni modas de la academia extractivista.
Ese merecido reconocimiento de los zapatistas al más notable científico social de nuestro país, realizado en este mismo auditorio, vino a colmar una vida plena de congruencia ética y compromiso social e intelectual. Fue precisamente por esa entrega a la causa de los pueblos que la Comandancia General del EZLN lo premió a la manera de los zapatistas, es decir, dándole más trabajo. En aquella noche memorable en que le impusieron el grado de Comandante Contreras y lo integraron al Comité Clandestino Revolucionario Indígena del EZLN, convirtiéndolo en un obligado referente con el que se pone a prueba una intelectualidad anquilosada y alejada de las resistencias anticapitalistas y de la lucha contra la recolonización y la guerra social que viven nuestros pueblos y naciones.
Ese es el tema que vamos a discutir en este semillero.
Programa Semillero Guerra contra la Humanidad. (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio) CIDECI-UNITIERRA, del 20 al 25 de julio de 2026
LUNES 20. 13:00 – 15:00 hrs.
Gilberto López y Rivas – “Terrorismo global de Estado, militarización y recolonización de los territorios”. Alicia Castellanos – “Racismo y violencia contra los pueblos” Comisión Sexta Zapatista.
18:00 – 20:00 hrs.
Wilfrido A. Gómez-Arias – “Nuestra agua, sus concesiones. La arquitectura legal del despojo y el acaparamiento del agua en México” Carlos Tornel – “Capitalismo, guerra total y la rebelión de lo vivo” Comisión Sexta Zapatista.
MARTES 21. 13:00 – 15:00 hrs.
Alejandra Guillén – “Desaparición y leva para la acumulación de capital. Grietas de resistencia ante el nuevo dominio” Ilán Semo – “La caída del antiguo orden y las nuevas formas de la guerra” Comisión Sexta Zapatista.
18:00 – 20:00 hrs.
Mauricio González González – “La guerra por otros medios: fracking en territorios insumisos”. Pablo Montaño – “La palabra esperanza ante la Guerra contra la Naturaleza” Comisión Sexta Zapatista.
MIÉRCOLES 22. 13:00 – 15:00 hrs.
Carlos Alberto Ríos Gordillo – “Huellear a la hidra cabezona. Pistas para una contrahistoria rebelde”. Mateo Crossa Niell – “Los nuevos rostros de la explotación en la guerra del capital contra la clase trabajadora”. Comisión Sexta Zapatista.
Bruno Miranda – “Miradas críticas de las migraciones y las fronteras”. David Barrios – “El fin de las guerras y las luchas por la Vida” Comisión Sexta Zapatista.
18:00 – 20:00.
Andrea Horcasitas Martínez – “Frente al horror, la búsqueda y la promesa del reencuentro” Raúl Romero – “Corporaciones criminales y las luchas por la Vida” Comisión Sexta Zapatista.
VIERNES 24. 13:00 – 15:00
Vicente Moctezuma Mendoza – “Extracción, despojo, exclusión y resistencias en la Ciudad”. Iracema Gavilán – “Mandatos de género y extractivismos: acciones desde el ecofeminismo”. Comisión Sexta Zapatista.
18:00 – 20:00 – Diferencias
Titze Malambé – “Radiografía del cuerpo en resistencia”. Vica Rule – “Potencia Travesti contra Realismo Capitalista. Propaganda para una militancia a favor de la vida”. Comisión Sexta Zapatista.
SÁBADO 25 13:00 – 15:00 – Diferencias
Brenda Nava Galindo – “Habitar la fuga, crear otros mundos: el cimarronaje como memoria, territorio y resistencia antirracista frente al colonialismo”. Argelia Guerrero – “‘Danza para mujeres’… que luchan” Comisión Sexta Zapatista. CLAUSURA.
Desde las Montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Moisés. México, julio del 2026.
BANDA: No hubo el sexto, pero hubo, hay y habrá la SEXTA-México.
En memoria de Jorge Salinas Jardón el obrero insumiso, trabajador telefonista, no lo quebró la represión de Fox y Peña Nieto en Atenco, no lo sedujeron las mentiras de la 4T, siempre nuestro compañero de la Sexta-México.
Julio del 2026.
A las personas individuales, grupos, colectivos, movimientos, organizaciones y demás, adherentes a la Sexta-México:
Compas:
Porque hay buscadoras. Porque hay desaparecidos. Porque hay desplazados. Porque hay pueblos originarios. Porque hay otroas. Porque hay afrodescendientes. Porque hay migrantes. Porque hay magisterio rebelde. Porque hay estudiantes. Porque hay activistas. Porque hay militantes. Porque hay empleadas. Porque hay choferes. Porque hay campesinos. Porque hay obreros. Porque hay repartidores. Porque hay colonos. Porque hay personas de todos los colores. Porque hay creyentes religiosos. Porque hay artistas. Porque hay gráfica insumisa. Porque hay abajo y a la izquierda.
Porque hay personas así, que no se rinden, que no se venden, que no claudican
Por esas personas y con ellas, hubo, hay y habrá la Sexta México.
Por eso les convocamos al
Semillero Cibernético de Arte y Gráfica Digital. “Una realidad rebelde y en resistencia contra la Inteligencia (já) Artificial”
Fechas: Del 1 al 31 de agosto del 2026.
Se podrá compartir cualquier tipo de material gráfico digital creado por humanos (sin el uso de IA) que promueva, difunda y exhiba la lucha anticapitalista y por la vida en México y el mundo, y que pueda ser usado por personas, grupos, colectivos, movimientos y organizaciones en resistencia y rebeldía, el cual puede ser:
Animación Apps y Software libres Banners Bordado Caligrafía Caricatura Cartel Collage Dibujo Estampa Fanzine Fotografía Graffiti Historieta Ilustración Identidad Visual Lona Meme Mural Pegatina Pintura Plantillas de diseño (gráfico, web, logo, libro, periódico, revista) Rotulación Textil Tipografía Video Volante Lo que se invente para la ocasión.
O lo que sea que sirva para la lucha contra el sistema de forma gráfica y creativa. Se trata, así, de apoyar a quienes luchan y resisten contra el sistema, ofreciendo material gráfico para informar, promover y difundir sus luchas.
En el momento de compartir cualquier material gráfico a través de este medio, se acepta que pueda ser reproducido, distribuido y modificado de forma libre, reconociendo siempre el crédito del material al autor, autora o autor@ de la manera especificada por cada quien. No hay copyrights, pero sí autoría.
Para la compartición del material pueden enviar un correo con el crédito de los creadores y la categoría en la que consideren que éste sea incluido. El material que se vaya recibiendo desde el momento que aparezca la convocatoria, se irá clasificando en distintos apartados según su categoría. Y será publicado en una sección especial de la página electrónica de Enlace Zapatista.
Los archivos mayores a 25 megas deberán ser compartidos a través de plataformas digitales de transferencia de archivos, enviando a la dirección mencionada el vínculo de descarga. En el caso de ser materiales que estén alojados ya en algún sitio virtual y que puedan ser compartidos y descargados por ese medio, enviar únicamente el vínculo de la dirección web o, en el caso de videos, el canal o plataforma donde estén alojados. Apelamos a su criterio colectivo para que consideren la manera más sencilla de compartir su material.
Recomendaciones: Se aconseja darse una vuelta por los distintos medios libres y blogs de información y denuncia. Ahí encontrará multitud de luchas, resistencias y rebeldías que esperan y necesitan su mirada.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Comisión Sexta Zapatista. México, julio del 2026.
P.D.- El meme del Trump e Infantino cantando “La Pareja Ideal” (letra y música del buki Marco Antonio Solís), ya está apartado por el capitán. ¿Qué? ¿No hay sistema de apartado? ¿No les digo? Si lo que nos falta es el instinto depredador capitalista.
En el marco de las jornadas “Resignarse u Organizarse”, la Comisión Sexta Zapatista invita a la Sexta Nacional e Internacional, a quienes han firmado la Declaración por la Vida, y a las personas honestas de México y el Mundo, al semillero:
Guerra contra la Humanidad. (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)
A realizarse en el CIDECI los días 20, 21, 22, 23 y 24 de julio del 2026.
Temas generales: La guerra contra la gente, contra la naturaleza y el aparato de guerra.
Temas particulares: Guerras y Contrainsurgencia, Militarización, Corporaciones criminales, Campamentos de Esclavitud, Reclutamiento Forzado, Fracking, Acaparamiento del Agua, Colapso, Extractivismos, Megaproyectos Energéticos, Ciudad Neoliberal, Migración, Trabajo, Despojo de Pueblos Originarios, Disputas por la Historia, Palestina Siempre, Desaparición de Personas, Las Diferencias en la Mira.
Participan:
Vica Rule. Brenda Nava Galindo. Alejandra Guillén González. Andrea Horcasitas Martínez. Iracema Gavilán. Margarita Núñez Chaim. Bruno Felipe De Souza e Miranda. Carlos Alberto Ríos Gordillo. David Barrios Rodríguez. Gilberto López y Rivas. Mateo Crossa Niell. Mauricio González González. Vicente Moctezuma Mendoza. Wilfrido A. Gómez-Arias. Ilán Semo. Carlos Tornel. Pablo Montaño. Raúl Romero. Shadi Rohan. Iván Prado. Titze Malambé. Comisión Sexta Zapatista.
Y una mesa especial con personas del “supremacismo” que tanto aterra al sistema y a las derechas viejas, nuevas, recicladas y remasterizadas. Esto es: Transgénero, Afrodescendientes, Otroas, Ecologistas, Pueblos Originarios, Mujeres.
Las distintas mesas, sus ponentes, días y horarios serán dadas a conocer en su oportunidad.
En un poderoso mensaje dirigido a los pueblos del mundo, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional volvió a colocar en el centro la urgencia de organizarse colectivamente y construir, desde ahora, las condiciones para la vida de las futuras generaciones.
Con palabras firmes, el Capitán Insurgente Marcos recordó que la lucha no puede quedarse en el discurso. La tarea de quienes resisten, dijo, es pensar, compartir lo pensado y, sobre todo, llevarlo a la práctica sin esperar. La historia no puede seguir postergándose.
Desde la mirada zapatista, la “herencia” no es un concepto vacío ni simbólico. No basta con transmitir dignidad, resistencia o rebeldía; ante la tormenta de nuestro mundo en crisis, es indispensable construir las bases materiales que permitan a quienes vienen seguir viviendo y luchando. Esa herencia se teje en la práctica cotidiana: en las formas de organización comunitaria, en las autoridades responsables, en los colectivos y en cada espacio donde se construye el común.
Frente al panorama actual, el mensaje es claro: hay dos caminos posibles, la unidad o la fragmentación. Y ante ello, una decisión inevitable: resignarse u organizarse.
Los zapatistas advierten que su horizonte no está en la toma del poder ni en los gobiernos que llaman a la unidad mientras buscan absorber y homogeneizar las luchas. Tampoco está en el sistema capitalista, al que señalan por imponer narrativas de derrota para desviar el camino de los pueblos.
El “común” que proponen no busca borrar diferencias, sino articularlas en un objetivo compartido: enfrentar al sistema. Muchas luchas, muchos caminos, pero una sola batalla por la vida.
En ese sentido, hicieron un llamado a no medir la lucha por su tamaño o impacto mediático, sino por la claridad de sus convicciones. Saber por qué se lucha, para qué y cómo organizarse es, aseguran, lo que permite avanzar con firmeza.
El mensaje resonó más allá de los territorios zapatistas, reconociendo luchas en todo el mundo: desde los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa, hasta resistencias en América Latina, Palestina, Europa, África, Asia y otros rincones donde los pueblos no dejan de luchar. Todas forman parte de un mismo latido global que se niega a desaparecer.
Por su parte, el Subcomandante Insurgente Moisés compartió la experiencia organizativa de los pueblos zapatistas, quienes han decidido romper con la lógica jerárquica de “la pirámide” para dar paso a una construcción colectiva basada en el común.
Durante más de tres décadas, explicó, han demostrado que es posible gobernarse sin depender de las estructuras oficiales. Hoy su organización se articula en distintos niveles autónomos, desde gobiernos autónomos locales (GAL) -que son el corazón del nuevo sistema de gobierno zapatista- hasta asambleas generales del común, que reúnen a todos los GAL del territorio zapatista. En este nuevo sistema de gobierno, cada comunidad decide según sus necesidades, pero siempre con un horizonte compartido: la defensa de la vida.
En este proceso, el conocimiento ocupa un lugar central. Para los zapatistas, no debe convertirse en mercancía, sino compartirse para fortalecer a las comunidades. Bajo esta lógica, impulsan proyectos como la construcción en común de un quirófano comunitario, con la participación activa también de comunidades e individuos no zapatistas, al tiempo que convocan a personas solidarias a sumarse con trabajo y saberes.
También se abordaron problemáticas urgentes como el crimen organizado y las adicciones, especialmente entre jóvenes, señalando cómo estas amenazas buscan fragmentar el tejido comunitario. Frente a ello, la respuesta sigue siendo la misma: organización, conciencia y trabajo colectivo.
En su intervención, el Capitán Marcos insistió en que el individualismo no es opción. Apostar por él, dijo, es condenarse a una pesadilla. En cambio, organizarse con otros permite no solo resistir la tormenta, sino imaginar lo que hay más allá: nuevas posibilidades, nuevos mundos.
La clausura, a cargo del Subcomandante Moisés, reafirmó el compromiso zapatista con la construcción de una nueva sociedad. Una donde no exista la explotación, donde la diferencia no se persiga sino se celebre, y donde la vida esté en el centro.
No se trata de un mundo perfecto, señalaron, sino de uno distinto. Un mundo que ya se empieza a construir desde abajo, en común, y que busca ser heredado a las niñas y niños de México y del mundo entero.
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Quinta sesión
Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: La Fragmentación de Territorios y las Resistencias y Rebeldías. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
Una ventana al Zapatismo: Una ventana al Común como opción de resistencia y rebeldía en territorios de pueblos originarios I. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Sexta sesión
Una ventana al Zapatismo: Una ventana al Común como opción de resistencia y rebeldía en territorios de pueblos originarios II. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: La Teoría y la Práctica en las Generaciones. Cuento “El Amor y el Desamor según la Abuela Grabiela”. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
En el segundo día del semillero realizado en el CIDECI, el Capitán Insurgente Marcos y el Subcomandante Moisés presentaron una reflexión crítica sobre la situación actual de México y del mundo, centrada en tres ejes: la crisis del Estado-nación, las múltiples formas de guerra y las tensiones en torno a la llamada Cuarta Transformación (4T).
La crisis del Estado-Nación, las guerras y las contradicciones de la 4T son síntomas de un sistema global que prioriza el capital sobre las personas. Frente a este panorama, el EZLN llama a la organización comunitaria como la única vía para construir un futuro más justo y digno.
Desde una mirada zapatista, el Capitán Insurgente Marcos planteó que el concepto de guerra ha cambiado. Recalcó que, mientras los medios de comunicación se concentran en los conflictos visibles —aquellos que ocupan titulares—, existen “guerras silenciosas” que afectan de manera constante a sectores como pueblos originarios, trabajadores, migrantes e incluso a la clase media. Estas violencias, dijo, son menos visibles pero igualmente profundas, y tienden a ser ignoradas en el discurso público.
También describió la realidad contemporánea como un “espejo esférico”, donde cada quién le toca lo que ve y lo que puede ver. En este contexto, habló de un agotamiento del modelo de Estado-nación, cuyas capacidades y límites se ven rebasados por el avance del capitalismo global. En su análisis el Capitán menciona que este sistema ha debilitado elementos clave como la soberanía, el mercado interno y el control territorial, abriendo fronteras para el capital pero cerrándose para los que luchan.
Apuntó que, ante este desgaste, algunos Estados parecen intentar reagruparse. Ya señalamos, dice el Capitán, que hay una especie de agotamiento de sus posibilidades y de sus límites, pero aparece con el caso de Israel y el caso de Estados Unidos y el caso de Cuba y el caso de Irán, que como que se está reagrupando el Estado Nacional para buscar una reconfiguración o una resolución. En el caso de México, la Cuarta Transformación, gracias a Trump, rescata el discurso de la soberanía nacional y trata de reorganizar otra vez a un territorio, que describe fragmentado y sobre el cual el gobierno no tiene ya control.
El Capitán Insurgente Marcos habla también sobre las víctimas y los objetivos de las guerras y de la guerra. Que el Estado Nacional genera una animadversión y ve a las organizaciones no gubernamentales y a las iglesias progresistas como enemigos, y los ataca, y también a los procesos comunitarios, pues estos ocupan un espacio que, según la visión de arriba, debería corresponderle al Estado.
Entonces, por eso vemos que gobiernos tanto de derecha como de “izquierda” —como Bolsonaro en Brasil y la 4T en México—, se posicionan contra de las organizaciones no gubernamentales y en contra de las iglesias progresistas. Pero en el caso de los procesos comunitarios, la preocupación es mayor, son los enemigos a muerte, pues el proceso comunitario, grande o pequeño, cuestiona la existencia misma de la pirámide. Y ese proceso comunitario descubre que ni los gobiernos, ni los Estados, y mucho menos las pirámides son necesarias, son un estorbo, y saben que si esto se descubre, se van a levantar para destruirla.
Ese es el gran temor, no el ejército norteamericano, no el ejército israelí, es el proceso comunitario, y por eso el ataque tan salvaje sobre Palestina, sobre Gaza, y sobre las comunidades originarias, pero también sobre ciertos sectores urbanos y campesinos que están generando procesos comunitarios que tarde o temprano van a amenazar la esencia misma del sistema, que es la pirámide. Y de ahí van a descubrir que la columna vertebral es la propiedad privada. No son las armas, no son las campañas ideológicas, los libros, los análisis a los que temen; lo que temen, es la organización.
El Subcomandante Moisés, por su vez, no escatima sobre la supuesta transformación de la 4T. Las guerras internas que ahora enfrentamos son parte de lo que el EZLN llama la tormenta… una tormenta que los que están arriba creen equivocadamente que no les afectará, sino sólo a los de abajo. Uno de los síntomas de la tormenta es la privatización de las tierras. Por años, los gobiernos priístas intentaron fraccionar las tierras, pero lo que sólo lograron en parte, el gobierno de la 4T hizo de forma mucho más radical, sobre todo mediante programas como Sembrando Vida. Está claro, dice el sub Moy, que no quieren que exista la comunidad, porque de esta manera las comunidades se pueden defender, se organizan y luchan. Denunció que los programas de gobierno de la 4T como Sembrando Vida tienen otras intenciones y generan conflictos entre comunidades en lugar de ser soluciones reales a los problemas estructurales del país. Estos programas vienen con un sin fin de manipulaciones y son utilizados, además, como herramientas para la compra de votos anticipadas para el próximo sexenio.
Como el Capitán Marcos, también criticó la manipulación de la historia oficial, que exalta un pasado azteca glorioso mientras ignora las realidades de los pueblos originarios y su resistencia.
La verdadera transformación de la 4T es la tormenta.
Y reitera lo que el Capitán Marcos mencionó en relación a las guerras: que los procesos comunitarios representan una amenaza para el sistema piramidal del Estado y para el capitalismo, al cuestionar la necesidad de la propiedad privada y la estructura jerárquica.
El verdadero cambio no vendrá desde el poder, sino desde la organización y resistencia de las comunidades. “Si se pudiera hacer algo allá arriba, no nos hubiéramos levantado en armas”, dice el EZLN.
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Tercera sesión
Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: Los Estados-Nación bajo ataque. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
Una ventana al zapatismo: Una ventana a los programas gubernamentales contrainsurgentes en territorios de pueblos originarios zapatistas I. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Cuarta sesión
Una ventana al zapatismo: Una ventana a los programas gubernamentales contrainsurgentes en territorios de pueblos originarios zapatistas II. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: Los Objetivos y las Víctimas. Cuento: “El Amor y el Desamor según el Sistema de Educación Autónoma Zapatista”. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
El Capitán Insurgente Marcos, en su charla del 2 de abril de 2026, ofreció una profunda reflexión sobre la lucha de los zapatistas y su visión de la crisis global, a la que llaman “la Tormenta”. En su discurso, abordó temas como las guerras explícitas y silenciadas, la resistencia y la rebeldía frente al sistema capitalista, y los cambios internos en la estructura del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Marcos destacó que las guerras explícitas son las que dominan los medios de comunicación, mientras que las silenciadas afectan a mujeres, pueblos originarios, trabajadores y otros grupos marginados, quienes enfrentan violencia y opresión constante. Según su perspectiva, el sistema capitalista es como un “erizo esférico”, que hiere desde cualquier ángulo y perpetúa la dominación a través de la propiedad privada de los medios de producción, la hegemonía y la homogenización.
El Capitán también hizo un recorrido histórico desde el alzamiento de 1994 hasta el presente, resaltando momentos clave como la creación del Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI), los diálogos de San Andrés y la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en 2005. En el proceso, el EZLN amplió su lucha más allá de los derechos indígenas para enfrentar al sistema capitalista en su totalidad. También mencionó la Declaración por la Vida de 2015, que marcó un hito al unir a diversos movimientos globales en la lucha por la vida frente a las amenazas del sistema.
Marcos subrayó la importancia de las miradas colectivas y críticas, que cuestionan tanto el sistema como las estructuras internas del EZLN. Reconoció los cambios en la dirección del movimiento, que ahora incluye más voces jóvenes y diversas, y enfatizó la necesidad de adaptarse para enfrentar los desafíos de la “tormenta” que se avecina.
En su análisis, el Capitán Insurgente Marcos instó a los asistentes a reflexionar sobre la realidad del sistema y sus consecuencias, y a no temer criticar la visión zapatista, siempre desde una perspectiva constructiva.
¿Es cierto que es la humanidad enemiga del planeta, o es un sistema el que es el enemigo? Una pregunta contundente que nos hace reflexionar. En su cuento “El amor y el desamor según el Sistema de Salud Autónoma Zapatista” relata lo importante que es estar organizados y construir nuevas estructuras para navegar juntos ante esta tormenta, porque nuestras diferencias son complementarias y no antagónicas, cuando nuestra lucha es por la vida.
Su mensaje final fue claro: la lucha por otro mundo, uno donde la vida sea el centro, sigue siendo el objetivo principal del movimiento zapatista.
Por su parte el Subcomandante Moisés hace un llamado a la reflexión hacia la herida más visible de nuestro tiempo: La crisis climática. Pero no habla de ella como un dato científico aislado, sino como una ruptura profunda en la relación entre el ser humano y la madre tierra.
“El clima ya no es predecible, el termómetro cambió,” dice, recordando que lo que hoy llamamos cambio climático, el pueblo siente como se agranda en su cotidianidad.
Sus palabras evocan la sabiduría de los abuelos, esa sabiduría que enseñaba a leer el tiempo, a entender los ciclos de la naturaleza, a vivir sin destruir. Hoy esa sabiduría se ve desplazada por un modelo que ha convertido incluso el agua en mercancía.
“Antes mis abuelos jamás imaginaron que el agua se tendría que comprar” expresa con voz grave. Este cambio climático deberíamos tomarlo en serio, porque por más lucha, por más libertad que buscamos, si no cuidamos el planeta, nos quedaremos sin casa, Y entonces, ¿por qué luchamos?
La realidad ya se vive: Se refiere el subcomandante Moy, a las empresas extractivistas de los minerales como el petróleo. Pellízquense, dice, ¿Acaso no les duele? Así a la madre tierra, porque tiene vida, porque estamos lastimando su cuerpo. Esta es la importancia de cuestionarse de dónde vienen las cosas y el daño que causan.
¿Qué haremos por la madre tierra?
Y en este cuestionamiento, el día jueves 02 de abril del 2026 del semillero en el CIDECI, donde el lema es ResignArte u OrganizarArte, “La tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas”, el EZLN deja claro que la lucha no es únicamente con el sistema capitalista; porque en esa Declaración por la Vida, el EZLN junto con miles de hombres y mujeres y otroas de todo el mundo dijeron: “Nuestra lucha es por la vida. Somos muy diferentes, nos distancian muchas cosas, pero nuestro objetivo es vivir y quien se opone a que vivamos es el sistema”.
Por ello las comunidades zapatistas, en medio del colapso global, nos comparten lo profundo de sus luchas: la posibilidad de volver a tejer comunidad, de reaprender a vivir en equilibrio y defender la vida como un principio colectivo. Porque en tiempos donde todo parece fragmentarse, el común emerge no como una propuesta política, sino como una necesidad vital.
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Primera sesión
Una mirilla a la tormenta en el Mundo: Las guerras y la Resistencia y Rebeldía. 32 años: breve recorrido histórico: del CCRI de 1994 al Común de 2026. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
Una ventana al Zapatismo. Una ventana a la tormenta climática en territorios de pueblos originarios zapatistas I. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Cierre de la primera sesión. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
Segunda sesión
Una ventana al Zapatismo. Una ventana a la tormenta climática en territorios de pueblos originarios zapatistas II. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):
Una mirilla a la tormenta en el Mundo: La Guerra y las Guerras. Cuento “El Amor y el Desamor según el Sistema de Salud Autónoma Zapatista”. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):
Programa Semillero Abril del 2026. La Tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas. Sede: CIDECI de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, México.
Jueves 2 de abril del 2026:
1300 hrs.
.- Una mirilla a la tormenta en el Mundo: Las guerras y la Resistencia y Rebeldía. 32 años: breve recorrido histórico: del CCRI de 1994 al Común de 2026. Capitán Insurgente Marcos.
.- Una ventana al Zapatismo. Una ventana a la tormenta climática en territorios de pueblos originarios zapatistas I. Subcomandante Insurgente Moisés.
1700 hrs:
.- Una ventana al Zapatismo. Una ventana a la tormenta climática en territorios de pueblos originarios zapatistas II. Subcomandante Insurgente Moisés.
.- Una mirilla a la tormenta en el Mundo: La Guerra y las Guerras. Cuento “El Amor y el Desamor según el Sistema de Salud Autónoma Zapatista”. Capitán Insurgente Marcos.
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Viernes 3 de abril del 2026:
1300 hrs:
.- Una ventana al zapatismo: Una ventana a los programas gubernamentales contrainsurgentes en territorios de pueblos originarios zapatistas I. Subcomandante Insurgente Moisés.
.- Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: Los Estados-Nación bajo ataque. Capitán Insurgente Marcos.
1700 hrs.
.- Una ventana al zapatismo: Una ventana a los programas gubernamentales contrainsurgentes en territorios de pueblos originarios zapatistas II. Subcomandante Insurgente Moisés.
Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: Los Objetivos y las Víctimas. Cuento: “El Amor y el Desamor según el Sistema de Educación Autónoma Zapatista” Capitán Insurgente Marcos.
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Sábado 4 de abril del 2026:
1300 hrs.
.- Una ventana al Zapatismo: Una ventana al Común como opción de resistencia y rebeldía en territorios de pueblos originarios I. Subcomandante Insurgente Moisés.
.- Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: La Fragmentación de Territorios y las Resistencias y Rebeldías. Capitán Insurgente Marcos.
1700 hrs.
.- Una ventana al Zapatismo: Una ventana al Común como opción de resistencia y rebeldía en territorios de pueblos originarios II. Subcomandante Insurgente Moisés.
.- Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: La Teoría y la Práctica en las Generaciones. Cuento “El Amor y el Desamor según la Abuela Grabiela”. Capitán Insurgente Marcos.
Damas, caballeros y quienes no son los unos ni las otras:
Antes que nada, queremos agradecer a Gabriel Pascal, David Olguín, a Philippe Amand y a toda la banda que hace posible este evento. A Steph por su incondicional complicidad.
También agradecemos a Lenin y a Marina, quienes han tenido la bondad de leer nuestras participaciones.
Quiero aclarar que no fuimos invitados a este homenaje al maestro Luis de Tavira. Digo esto no como reproche, sino como prueba de descargo para quienes, en buena oportunidad, organizaron esta reunión. Sirva el presente texto para que puedan lidiar con reclamos, mentadas de menta y de las otras, procesos judiciales y lo que se derive del caso, o cosa, según.
Entonces se puede decir que estamos aquí de “colados”. Imagino su desagrado, pero tomen en cuenta que sería peor si hubiéramos dado “portazo”, esa sana costumbre ciudadana de meterse sin tener invitación, ni paga para los boletos.
Celebramos así no sólo que sus cercanos saluden al maestro, también y sobre todo para manifestar el abrazo de quienes, sus lejanos, lo pensamos.
Y esta celebración, en la que el maestro viene siendo como el pretexto, nos plantea varias cuestiones. A saber: ¿qué es lo que posibilita que converjan, en una geografía y un calendario, comunidades tan distintas y lejanas? Porque eso son quienes aquí se encuentran presentes -algo de lo mejor de la comunidad artística-. Y, bueno, nuestras palabras son para hacer presentes a quienes están alejadas: algunas de las comunidades indígenas, originarias de raíz maya -las zapatistas-.
Una comunidad artística y comunidades indígenas coincidiendo. Diferentes encontrándose sin dejar de ser lo que son. Y un maestro teatrista, Luis de Tavira, como convocante involuntario.
A las primeras las convoca el arte dramático. “El reto artístico supremo”, solía decir el finado SupMarcos -que diosito lo tenga en su santa gloria y la virgen santísima lo colme de bendiciones-, para diferenciarlo de las otras artes. Y supongo, sin que me conste, que el difunto se refería a que la realidad acosa al Teatro (así como a la danza y, en algunos casos, la música) en un presente vertiginoso. A diferencia del cine, las artes gráficas, la escultura, la literatura y la arquitectura, por ejemplo, donde el acto artístico se crea en un espacio diferente a donde se confrontan con las personas escuchas-videntes y no videntes, el teatro se relaciona con lo otro en una situación espacio- temporal especial. Lo que hace que la geografía y el calendario sean creados también como parte de esa creación artística. Así, cuando se dice “teatro”, se refiere lo mismo a la obra representada y al espacio donde se confronta a veces.
Estamos así aquí -nosotros los pueblos zapatistas-, bajo protesta de quienes organizaron este homenaje, en un espacio teatral llamado “El Milagro”, tal vez porque el ejercicio del arte dramático, al menos en México, es un milagro logrado pese a todas las dificultades que se topan.
Pero, en los tiempos sombríos de una Inteligencia Artificial que acosa a las artes, el teatro parece estar a salvo. Al menos por ahora, parece imposible que un organismo cibernético pueda emular esa confrontación maravillosa que se da entre los teatristas y el público.
Parece difícil (al menos ahora), que la Inteligencia Artificial pueda aproximarse siquiera a las distintas caracterizaciones del personaje de Adela, en La Casa de Bernarda Alba, quien, con el fuego del amor prohibido, desafía al autoritarismo:
“¡Aquí se acabaron las voces de presidio! (Adela arrebata un bastón a su madre y lo parte en dos). Esto hago yo con la vara de la dominadora. No dé usted un paso más. ¡En mí no manda nadie más que Marcos!”
(Ok, ok, ok, el texto original dice “Pepe”, pero digamos que es una licencia poética).
Cierto, tienen ustedes razón en que no es inocente que haya yo elegido una obra de teatro de Federico García Lorca, alguien diferente, distinto, acosado y asesinado por ser quien era y por la causa que abrazaba. Tampoco es gratuito que haya escogido un parlamento de una mujer rebelde. Ni puede ser ocioso que una artista, Marina, lea este texto.
Pero en realidad, lo que me ha movido a esta mención es el amor subversivo que en esa obra se decanta. Y, claro, el reto escénico que esas breves líneas plantea a cualquier hombre, mujer u otroa teatristas: Adela rompiendo el sepulcro blanqueado en el que, junto al resto de sus hijas, Bernarda Alba las tenía encerradas.
Y todo esto viene al caso, o cosa, según, porque, en el pasado semillero de diciembre de 2025, Don Luis de Tavira, el maestro, fue el único que entendió lo que pretendimos al introducir, en los temas, los del amor y el desamor. Cuando le escribí invitándolo, le dije que lo más probable era que ninguno de los ponentes tocara esos puntos, además de nosotros, claro. Así que no tenía por qué preocuparse de eso. Él entendió inmediatamente que eran precisamente ésos los temas más importantes de ésa y de todas las reflexiones habidas y por haber. El maestro aceptó el reto (en realidad, el teatro en sí es un reto). Y su participación, a la lejanía -como estas palabras-, centró el misterio por develarse: el amor y el desamor.
Brillante, como de por sí, el maestro reveló y rebeló el leit motiv de la historia humana, de sus éxitos y sus fracasos, de sus ascensos y caídas, de guerras escondidas detrás de desamores y de amores escondidos detrás de guerras, de resistencias y rebeldías.
En su participación, el maestro dice que yo dije lo que en realidad él dijo: el arte es una declaración de amor a la humanidad. Y si él dijo que yo dije lo que él dijo que dije que él dijo, entonces no se trata de una confusión, sino de una feliz coincidencia. Una coincidencia entre dos lejanías, como las que se encuentran hoy aquí, de milagro, en El Milagro.
Debéis ser fuertes: en este amor terrible y maravilloso, en el arte, camináis al desamor. Porque la humanidad no os corresponderá. Ella es díscola, rejega, ingrata, pérjida, romántica insoluta -como bien definió el filósofo mexicano Salvador Flores Rivera-. Y aun así debéis perseverar. Así es como podréis entender que las artes son una maldición. Una maldición hermosa, cierto, pero maldición, al fin y al cabo.
Ahora imagino los gestos de Steph, quien es coautora de esta irrupción. Debo decir, en su descargo, que no ha sido sólo cómplice de éste, y que hay otros crímenes en el horizonte que esperan la misma dedicación y compromiso de su parte. Porque el teatro, amigas y enemigas, es eso también, es decir, complicidad, dedicación y compromiso.
Imagino también la risa contenida de Marina, a quien le hice saber que se trataría de un texto serio, y que debía leer en el momento, sin conocerlo con antelación. No sólo, también le dije que el guion exigía que se peinara, algo que ustedes constatarán o no, depende si se impuso o no su disciplina artística. Supongo que hará gestos de desagrado y reproche. Un mohín de incomodidad, o de preludio a un lloriqueo fingido, no vendría mal en el momento de llegar a estas letras. Gracias Marina, pero creo que necesitas practicar más, los pucheros, frente al espejo.
Porque eso es también el teatro, un espejo que refleja lo mejor y lo peor de la humanidad, que interpela a la imaginación del espectador y que lo vuelve cómplice embozado tras un aplauso o una rechifla o un reclamo iluso de “¡devuélvanme el costo del boleto, y agreguen el precio del taxi de aplicación, mi valioso tiempo, y más el IVA!”, por aquello de que el SAT, el Sistema de Administración Tributaria, se ha convertido en la migra, el ICE, que persigue artistas como si el arte fuera un negocio y no lo que es en realidad, es decir, un milagro.
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Pero no se distraigan. Al maestro le ha tocado el papel de pretexto, papel que él ha asumido, imagino, bajo protesta. Pero el tema central de este encuentro es el teatro. O, más en general, las artes.
Ya antes, hace un año, hice un símil entre el director de teatro y el mando militar. No importa cuánto ensayen o practiquen, a la hora de enfrentar la realidad (la confrontación con el público en el caso del Teatro (también la Danza y, en algunos casos, la Música), y con el enemigo en el caso del combatiente), no hay oportunidad de repetir la escena. Tal vez eso explique la simpatía espontánea que aprecié en el encuentro de Artes de hace un año, entre ellos dos, cuando el Subcomandante Insurgente Moisés y el maestro Luis de Tavira compartieron la mesa y la palabra-. Estuvimos con Steph y un servidor como flancos guardianes, y las participaciones de Iván Prado, los Zurdos, y, desde otra lejanía, Antonio Ramírez.
Por esto he dicho antes que el arte dramático, como la danza, representa un reto mayor.
Y más: en el teatro confluyen, en el instante fugaz de la representación, multitud de factores.
Las partes que el todo reclama para constituirse en arte. La iluminación, el vestuario, la escenografía, la sonorización, y hasta los anuncios, el boletaje y el acomodo de los asistentes. Ahora imagino a Gabriel, a Philipe y a David preguntándose si somos los únicos colados, porque hay asistentes que, se sospecha, sólo llegaron para ver si había coctel y ambigú. Y ya comentan, entre dientes, que sólo hay un agua azucarada de sabor indescifrable, y un triste sándwich que conoció mejores días. Claro, todas, todos y todoas sonríen y dicen en voz alta “¡Ah, el teatro!”, mientras se acercan sigilosamente a la salida.
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Ya les advertí, no se distraigan, concéntrense.
Mucho se ha hablado del teatro como diversión, como denuncia, como reflexión y como recurso didáctico. Así las cosas, un maestro o una maestra de teatro, en realidad son educadores de educadores. Acá les decimos “formadores”. Hay formadores de educación -que forman promotores de educación-, formadores de salud -que preparan a promotores de salud, primeros auxilios, medicina preventiva, parteras, herbolaria, laboratoristas y, algún día, formarán carniceros o “mete cuchillo”, que es como llamamos a quienes le saben a las cirugías-.
En fin, tenemos al teatro como diversión, como denuncia, como imagen de época y cultura, como reflexión y como pedagogía.
Seguro hay más filos en el erizo del arte dramático, pero yo les voy a señalar una espina que tal vez ignoran. Esto es, el teatro como amor y desamor.
Y para esto, les traigo un cuento que conté en una reunión donde se encontraban jóvenes y jóvenas coordinadores de arte y cultura, así como no pocos teatristas, hombres y mujeres zapatistas.
El cuento se llama…
(continuará)
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
El Capitán. México, marzo de 2026.
[:en]
ART IS A CURSE
February 24, 2026
Ladies, gentlemen, and those who are neither one nor the other:
First of all, we want to thank Gabriel Pascal, David Olguín, Philippe Amand, and the whole crew who make this event possible. And Steph, for her unconditional complicity.
We also thank Lenin and Marina, who have kindly read our contributions.
I want to clarify that we were not invited to this tribute to the master Luis de Tavira. I say this not as a reproach, but as a disclaimer for those who, at the right time, organized this gathering. May this text serve to deal with complaints, insults (mint-flavored and otherwise), legal proceedings, and whatever else may arise from the matter.
So it can be said that we are here as “gatecrashers.” I imagine your displeasure, but keep in mind that it would be worse if we had forced our way in—that healthy civic custom of showing up without an invitation and without paying for the tickets.
We thus celebrate not only that those close to the master greet him, but also—and above all—the opportunity for those of us who are distant yet think of him to embrace him.
And this celebration, in which the master is somewhat like the pretext, raises several questions. Namely: what is it that enables communities so different and distant to converge in the same geography and calendar? For that is what those present here are: some of the best among the artistic community. And, well, our words are also meant to make present those who are far away: some of the Indigenous communities, of Mayan origin—the Zapatistas.
An artistic community and Indigenous communities coinciding. Differences meeting without ceasing to be what they are. And a theater master, Luis de Tavira, as the unwitting convener.
The former are brought together by dramatic art. “The supreme artistic challenge,” the late SupMarcos used to say—may God keep him in his holy glory and the Blessed Virgin shower him with blessings—to distinguish it from the other arts. And I suppose, though I cannot confirm it, that the deceased meant that reality stalks Theater (as it does dance and, in some cases, music) in a vertiginous present. Unlike cinema, graphic arts, sculpture, literature, and architecture, for example—where the artistic act is created in a space different from the one in which it confronts the listening-seeing (and non-seeing) audience—theater relates to the other in a special space-time context. This means that geography and calendar themselves become a part of the artistic creation. Thus, when one says “theater,” one refers both to the work performed and the space where it sometimes meets the audience.
So here we are—the Zapatista peoples—under the protest of those who organized this tribute, in a theatrical space called “El Milagro,” perhaps because the practice of dramatic art, at least in Mexico, is a miracle achieved despite all the difficulties it encounters.
But in these dark times of an Artificial Intelligence that stalks the arts, theater seems to be safe. At least for now, it seems impossible for a cybernetic organism to emulate the marvelous confrontation that occurs between theater-makers and the audience.
It seems difficult (at least for now) for Artificial Intelligence to even approach the different characterizations of the character Adela in The House of Bernarda Alba, who, with the fire of forbidden love, defies authoritarianism:
“Here the voices of prison end!” (Adela snatches a cane from her mother and breaks it in two.) “This is what I do with the rod of the tyrant. Do not take another step. In me no one commands except Marcos!”
(Okay, okay, okay—the original text says “Pepe,” but let’s say it’s a poetic license.)
Yes, you’re right, it is not by chance that I chose a play by Federico García Lorca—someone different, persecuted and murdered for being who he was and for the cause he embraced. Nor is it accidental that I chose the speech of a rebellious woman. Nor is it coincidental that an artist, Marina, is reading this text.
But what in fact motivates me to mention it is the subversive love that flows through that work. And, of course, the scenic challenge that those brief lines pose to anyone involved in theater—man, woman, or other: Adela breaking the whitewashed tomb in which Bernarda Alba had locked her away together with the rest of her daughters.
And all this is relevant because at the December 2025 seedbed gathering, Don Luis de Tavira, the master, was the only one who understood our intention in introducing the topics of love and heartbreak. When I wrote inviting him, I told him that it was most likely that none of the speakers would touch on those points—except for us, of course. He therefore did not need to worry about it. He immediately understood that those were precisely the most important aspects of that reflection and of all others past and present. The master accepted the challenge (actually, theater itself is a challenge). And his participation—from afar, like these words—focused on the mystery to be revealed: love and heartbreak.
Brilliant, as always, the master revealed—and rebelled—the leitmotif of human history: its successes and failures, its rises and falls, wars hidden behind heartbreak and loves hidden behind wars, resistances and rebellions.
In his remarks, the master says that I said what in fact it was he who said: that art is a declaration of love to humanity. And if he said that I said what he said that I said he said, then it is not confusion but a happy coincidence. A coincidence between two distances, like those that meet today here, by miracle, in El Milagro.
You must remain strong: in this terrible and marvelous love—in art—you walk toward heartbreak. Because humanity will not requite your love. It is unruly, stubborn, ungrateful, perfidious, and hopelessly romantic—as the Mexican philosopher Salvador Flores Rivera well argued. And yet you must persevere. That is how you will understand that the arts are a curse. A beautiful curse, yes—but a curse nonetheless.
Now I imagine the gestures of Steph, who is coauthor of this intrusion. I must say, in her defense, that she has been an accomplice not only in this crime, and that there are others on the horizon awaiting her dedication and commitment. Because theater, friends and enemies, is also that: complicity, dedication, and commitment.
I also imagine Marina’s restrained laughter—I told her that this would be a serious text and that she would have to read it on the spot without knowing it beforehand. And not just that. I also told her that the script required her to comb her hair, something you will confirm or not depending on whether her artistic discipline prevailed. I suppose she will make gestures of displeasure and reproach. A pout of discomfort—or a prelude to a feigned whimper—would not be out of place when reaching these lines. Thank you, Marina, but I think you need to practice your pouting more in front of the mirror.
Because that is also theater: a mirror that reflects the best and worst of humanity, that challenges the spectators’ imagination and turns them into accomplices—hidden behind applause, or boos, or the naïve complaint: “Give me back the money I paid for the ticket—and add the cost of the rideshare taxi, my valuable time, and VAT!” All because the tax authority—the Tax Administration Service—has become like immigration enforcement, chasing artists as if art were a business and not what it really is: a miracle.
– * –
But don’t get distracted. The master has been assigned the role of a pretext—a role he has assumed, I imagine, under protest. But the central theme of this gathering is theater. Or, more generally, the arts.
Earlier, a year ago, I made a comparison between theater directors and military commanders. It doesn’t matter how much they rehearse or practice; when the moment comes to face reality—the confrontation with the audience in the case of theater (and also dance and, sometimes, music), and with the enemy in the case of the combatant—you have no chance to repeat the scene. Perhaps that explains the spontaneous sympathy I noticed at the arts gathering a year ago between the two of them, when Subcomandante Insurgente Moisés and Master Luis de Tavira shared the table and the word. Steph and I stood as guardian flanks, with contributions from Iván Prado, Los Zurdos, and, from another distance, Antonio Ramírez.
That’s why I said above that dramatic art, like dance, represents a greater challenge.
And more: in theater—in the fleeting instant of performance—converge a myriad of factors.
The parts that the whole requires to constitute itself as art: lighting, costume, scenery, sound, and even the announcements, the ticketing, and the seating of the audience. Now I imagine Gabriel, Philippe, and David wondering if we are the only gatecrashers, because there are attendees who are suspected of having come only to see if there was a cocktail reception and hors d’oeuvres. Already they are complaining in whispers that there is only a sugary drink with an indecipherable flavor, and a sad sandwich that has known better days. Of course, everyone smiles and says out loud, “Ah, theater!” while quietly inching toward the exit.
– * –
I warned you—don’t get distracted. Focus.
Much has been said about theater as entertainment, as denunciation, as reflection, and as a pedagogical tool. In that sense, a theater teacher is really an educator of educators. Here we call them formadores (“trainers”). There are trainers in education—who train education promoters; trainers in health—who prepare health promoters, first aid workers, preventive medicine practitioners, midwives, herbalists, laboratory technicians, and someday they will train butchers—or “knife-inserters,” as we call those who know how to perform surgeries.
In short, we have theater as entertainment, as denunciation, as an image of its time and culture, as reflection, and as pedagogy.
Surely there are more spines on the hedgehog of dramatic art, but I will mention one that you may ignore: theater as love and heartbreak.
And for this, I bring you a story I told at a meeting where there were young coordinators of art and culture, as well as quite a few Zapatista theater-makers, men and women.