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Canadá: Momento decisivo de la lucha de los Gitxsan contra gasoducto PRGT
Fuente: Avispa Midia
Por Renata Bessi
En portada: Jóvenes gitxsan y simpatizantes protestan contra proyecto de gasoducto en la Columbia Británica que afecta territorios de poblaciones originarias en Canadá. Foto de Mike Graeme
La nación Gitxsan es un pueblo originario que vive en el noreste de la Columbia Británica, provincia localizada al oeste de Canadá, entre el mar Pacífico y una cadena de montañas. Las comunidades del pueblo Gitxsan viven principalmente en las orillas de los ríos del abundante sistema fluvial de su territorio, entre ellos los ríos Skeena y Kispiox. Estos ríos son conocidos por ser el lugar donde habita el salmón.
Tan importante es la existencia de este pescado en la región que “nos llamamos gente del salmón”, comparte para Avispa Mídia Jesse Stoeppler, de la nación Gitxsan, miembro de la comunidad Hagwilget Village, formada por aproximadamente 350 personas. “Al igual que nuestros pueblos vecinos – como los Tsimshian y los Nisga’a -, dependemos de la salud de la población de los salmones. Nuestra cultura depende del salmón, nuestra alimentación depende del salmón, nuestros bosques dependen del salmón. El ADN del salmón se encuentra en los árboles y en las plantas”.
El pueblo de Gwii Lok – como es conocido Stoeppler en la lengua de los Gitxsan -, así como otros pueblos de la región, ha entablado desde por lo menos una década una lucha para defender su territorio de los gasoductos proyectados para transportar gas metano, que es extraído en la misma provincia, hacia regiones del mar Pacífico. Ahí, pasa por un proceso de licuefacción para ser exportado vía navíos principalmente a Europa y Asia.
La técnica utilizada para la extracción del gas es la fractura hidráulica (fracking). “Las empresas utilizan millones y millones de litros de agua. Nuestra región, donde hay agricultores, bosques y salmones, está en sequía extrema. Ya no hay suficiente agua en nuestros ríos para que viva el salmón. Nuestros lagos son cada vez más pequeños. La mayoría de nuestras comunidades carecen de agua potable. Los pozos están envenenados”, cuenta Gwii Lok.

Por el territorio de los Gitxsan, conformado por 33 mil kilómetros cuadrados, cruza el gasoducto Coastal GasLink, de la empresa TransCanadá Energy (TC Energy), finalizado en 2023, y que ha enfrentado fuerte resistencia por parte de los pueblos Wet’suwet’en y Gitxsan que sufrieron, por años, la violencia policial, acoso por parte de la empresa y la vigilancia de sus defensores de la tierra.
Por lo menos otros ocho proyectos, según Gwii Lok, están en camino, siendo que uno de ellos, de 900 kilómetros de extensión, empezó a ser construido en agosto de 2024, cuando empezó la tala forestal en el trazado del proyecto. Es el gasoducto Prince Rupert Gas Transmission (PRGT), que fue vendido en mediados de 2024 por la empresa TC Energy a la nación Nisga’a y a la empresa Western LNG LLC, con sede en Texas. En abril, mientras se construía el acuerdo de venta del gasoducto PRGT, otro de los gasoductos de TC Energy explotó en la provincia de Alberta, provocando un incendio forestal y contaminando el medio ambiente.
El gasoducto PRGT debe llevar gas metano desde Hudson’s Hope, en el noreste de la Columbia Británica, hasta una instalación de exportación de ese gas, en el noroeste de ésta provincia, cuya ubicación exacta aún no se ha confirmado, para pasar por el proceso de licuefacción.
Las centenas de kilómetros de ducto atravesarán diversos territorios de pueblos originarios, más de mil arroyos, ríos, lagos y fiordos, según un informe de Amnistía Internacional de Canadá, que da seguimiento al caso desde hace años.
Ahora los pueblos viven un momento decisivo. El destino del gasoducto PRGT está incierto, después de que su certificado de evaluación medioambiental expiró en noviembre de 2024.
En 2014, el gobierno aprobó el certificado “pese a que éste concluía que el proyecto tendría importantes efectos adversos y aumentaría las emisiones de gases de efecto invernadero”, sostiene Amnistía Internacional.
Ahora, la Ministra de Medio Ambiente y Parques de la Columbia Británica, Tamara Davidson, decidirá si hace permanente ese certificado y permite que el megaproyecto siga adelante, o si exige una nueva evaluación ambiental que ralentizaría la continuación del proyecto dos o tres años, pero no le pondría fin definitivamente. Esa decisión se espera para marzo de 2025.
Una de las preocupaciones de Amnistía Internacional es que la construcción del gasoducto fue iniciada sin que haya un punto de final aprobado. “El actual certificado de impacto ambiental se basa en el trazado del gasoducto con final en la isla de Lelu [donde hubo resistencia por parte de los pueblos y que acabó siendo cancelado]. Puesto que esto ya no es así, y el trazado del gasoducto probablemente se modificará si el proyecto sigue adelante, es más necesaria que nunca una nueva evaluación de impacto ambiental”, sostiene Amnistía Internacional.

Organizaciones nacionales e internacionales, como Peace Brigades International –Canada, instan a que el gobierno garantice que se lleve a cabo una nueva evaluación de impacto ambiental sobre el proyecto de PRGT. “Las circunstancias han cambiado considerablemente desde 2014. Las condiciones económicas y medioambientales no son ya las mismas, y el cambio climático va en aumento. Los ríos locales son más cálidos y menos caudalosos, la población de salmón y otros peces y fauna corre mayor peligro, y la mayor frecuencia de los incendios tiene un impacto cada vez más fuerte en la región”, sostienen en una llamada internacional de acción contra el gasoducto.
Exigen que se emprenda de “forma urgente y transparente un proceso de consulta con los pueblos indígenas por los que pasa el trazado del gasoducto, un proceso que sea conforme con el derecho y las normas nacionales e internacionales de derechos humanos”.
Además, apuntan que, como emisor histórico de gas carbónico, Canadá tiene un mayor deber de detener la concesión de licencias de nuevos proyectos de extracción de combustibles fósiles. Desde 2021, alegan, la Agencia Internacional de la Energía ha advertido que los nuevos proyectos de combustibles fósiles mantendrían el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero e incumplirían el requisito de lograr cero emisiones netas en todo el mundo para 2050.
A lo largo de los años los Gitxsan y sus aliados han realizado acciones de protestas, han montado bloqueos y campamientos en las orillas del trazado propuesto del gasoducto y han presentado denuncias judiciales contra el proyecto. En 2016, durante los primeros intentos de construcción, se levantó el campamento Madii Lii, que se mantiene hasta hoy, para bloquear el acceso al derecho de paso del gasoducto en el valle de Suskwa.
La resistencia al megaproyecto continúa mientras se espera una decisión por parte de las autoridades ambientales canadienses. “Si se construye el gasoducto cruzando nuestro territorio, después que todas las máquinas sean retiradas, es nuestra gente la que quedará con la destrucción, nos quedará familias rotas, y perderemos mucho de nuestro territorio”, dice Gwii Lok.
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Avispa Mídia platicó con Gwii Lok durante el encuentro continental Construyendo una Alianza contra Gasoductos y Otros Megaproyectos en Defensa de los Territorios de los Pueblos Originarios, realizado en Matías Romero, en el Istmo Tehuantepec, en Oaxaca.
En lo que sigue, destacamos partes de la entrevista en las que el Gitxsan constata la destrucción histórica de sus territorios, promocionada por el Estado canadiense, pero también partes en las cuales resalta estrategias y los detonantes de la resistencia. “El dinero no conoce fronteras, pero nosotros tampoco las conocemos”, dice.
En Canadá, la colonización continúa
Hemos vivido en nuestras tierras desde hace miles de años. De hecho, ayudamos a los colonos cuando llegaron. Sin embargo, no hemos recibido la misma cortesía. Tras el contacto, perdimos a muchos, muchos de nuestros hijos, por ejemplo, en internados y escuelas residenciales.
La desaparición de nuestros hijos afectó a las generaciones sucesivas. Estas escuelas no tenían un patio de recreo. Estas escuelas tenían un cementerio adjunto. El último internado se cerró en 1996. Cada persona de nuestra comunidad y de nuestras comunidades vecinas tiene a alguien en su familia que no regresó a casa de estas escuelas.
Las amenazas y muertes continúan. Nos amenazan, amenazan a nuestras mujeres y niños, entran por la puerta de nuestras casas con motosierras. La industria en Canadá creó toda una nueva división de policía militarizada sólo para nosotros. Esto ocurre en un momento en que nuestro país, Canadá, habla de reconciliación con los pueblos indígenas. Nos enfrentamos a la reconciliación a punta de pistola. Nos vemos obligados a ver cómo se destruyen nuestras tierras. Hay gente que está siendo asesinada. Canadá tiene una larga historia al respecto.
Las mismas estrategias
Las mismas estrategias utilizadas por empresas y gobierno contra nosotros en nuestros territorios son utilizadas en territorios de pueblos en otros países. Deseo pedir perdón ante ustedes [dirigiéndose a los pueblos presentes en el encuentro intercontinental]. Disculpas porque muchas de estas operaciones son de empresas canadienses. Así como nos tratan, así tratan a los demás pueblos indígenas en el mundo. Toman nuestros recursos, toman nuestros territorios, toman nuestros niños, nos matan. Pero no tenemos miedo, hemos resistido por generaciones. Creemos en lo que hacemos y en lo que somos. Y esta es la manera por la cual hemos sobrevivido por miles de años. Y esta es la paz que los gobiernos electos de Canadá no entienden. No entienden que algunas personas no pueden ser compradas.
Hacerse visibles
La Nación Gitxsan y la Nación Wet’suwet’en han luchado durante décadas por el reconocimiento de sus territorios ante el Tribunal Supremo de Canadá y finalmente ganaron las acciones legales y recibieron el reconocimiento de que nuestros territorios nunca han sido cedidos, nunca hemos renunciado a la titularidad.
Infelizmente tenemos que ir a la Corte para demostrar que existimos. Primero hay que hacernos visibles para poder tener derechos. Y esta estrategia ha sido usada en diversas partes de América Latina. No estamos robando a nadie como pueblos indígenas, solo queremos conservar lo que es nuestro.
También estamos intentando recurrir a tribunales internacionales. Hemos emprendido acciones legales contra Canadá una y otra vez. Estamos recibiendo ayuda de las Naciones Unidas y de organizaciones internacionales. Pero nada es tan fuerte como la unidad con nuestros parientes y otros pueblos indígenas de todo el mundo.
Conocer el territorio
Es muy importante conocer el estado de su tierra y su territorio. Lo que quiero decir es que, antes de que tus tierras se vean afectadas por la industria y los megaproyectos, en los casos en que no se logra detenerlos, tienes que conocer la salud de tu medio ambiente para poder demostrar que las empresas lo han envenenado. Tener elementos para probarlo es muy importante.
Fortaleza
Nuestra ventaja más fuerte en esta lucha contra nuestros propios gobiernos e industria es la unidad dentro de nuestras naciones, la unidad con nuestras naciones vecinas, la unidad entre Gitxsan y Wet’suwet’en por un objetivo común.
Además, es cada vez más fuerte y eficaz el uso y la ocupación cotidiana de nuestras tierras. Ya no vivimos en las ciudades, vivimos en nuestra propia tierra. Nunca olvides quién eres, tu herencia, tu lengua, tu cultura, tu tradición. Todo eso define quién eres y te fortalece.
Futuras generaciones
Nosotros recibimos una canasta. La tenemos que pasar a la siguiente generación. Y esta nueva generación recibirá lo que yo deje en esta canasta. Es mi obligación no disminuirla; yo debo dejarla como la recibí. En esto se basa todas mis tomas de decisiones.
Acteal, es la Casa de la Memoria de Simón Pedro, aquí vivirán para siempre la palabra digna y verdadera del Padre Marcelo, junto con nuestros Mártires de Acteal
Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal

Tierra Sagrada de los Mártires de Acteal
Acteal, Chenalhó, Chiapas, México
22 de diciembre de 2024.
Al Congreso Nacional Indígena
Al Consejo Indígena de Gobierno
A la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
A la Vicaría de Justicia y Paz de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
A las y los Defensores de los Derechos Humanos
A los Medios Libres y Alternativos
A los Medios de Comunicación Nacional e Internacional
A la Sociedad Civil Nacional e Internacional
Hermanas y hermanos:
Veintisiete veces doce, florecen en nuestro corazón la digna memoria de nuestras 45 hermanas y hermanos de Acteal.
Más, los cuatro bebés no nacidos, nueve mil ochocientas cincuenta y cinco veces, renacen gigantes e inmortales.
La muerte impuesta por los que se creen dueños del mundo y de las personas, como Ernesto Zedillo Ponce de León y el Ejército mexicano, quienes, a través de sus paramilitares, cometieron el gran crimen el día 22 de diciembre de 1997 en Acteal; ESTE HECHO ES VENCIDA POR NUESTRA DIGNA MEMORIA, NUESTROS CAMINOS POR LA PAZ Y LA VIDA, ES EL PASO A PASO PARA CONSTRUIR UN MUNDO MÁS JUSTO Y HUMANO.
Los malos gobiernos en turno junto con los ricos y poderosos, le están dando continuidad de las políticas de muerte y exterminio, creadas desde el poder en los años 90. Por eso mandaron matar a nuestro hermano Simón Pedro Pérez López, por eso ordenaron matar al Padre Marcelo Pérez Pérez. Los mismos gobiernos propician y permiten la violencia del crimen organizado, que rompe y destruye la convivencia pacífica en las comunidades.
La violencia que pulula y azota a nuestras comunidades, no solo es un negocio de los fabricantes de las armas y drogas de la delincuencia organizada, sino, también, quien impulsa y administra las actividades comerciales viene de los malos gobiernos en turno, aunado a su estrategia de muerte hacia las luchadoras y luchadores sociales, a defensoras y defensores de derechos humanos y a los defensores de la Madre Tierra de Chiapas y México. ¡LO QUE DECIMOS ES LA VERDAD!
Les recordamos, que, de los gobiernos, de los jueces, de los policías, de los militares, de las guardias nacionales o de cualquier institución oficial, no va a venir la justicia, porque ellos mismos son los responsables de la violencia desde antes y la de ahora que nos está destruyendo. Podrán organizar teatros y simulaciones de “justicia” para engañar a inocentes, que piensan que el gobierno mexicano puede cambiar. Los malos gobiernos junto con los ricos y poderosos seguirán imponiendo su miedo y su obscuridad, para mantener su poder y sus privilegios. PERO, A NOSOTROS QUE SOMOS SOBREVIVIENTES DE CRÍMENES Y MASACRES, QUE SOMOS CONSTRUCTORAS Y CAMINANTES DE LA PAZ, QUE SOMOS LAS Y LOS GUARDIANES DE LA MEMORIA DE ACTEAL, QUIENES DEL ESTADO MEXICANO HEMOS RECIBIDO SU IMPUNIDAD Y DESPRECIO. ES POR ELLO QUE NADIE, NOS PUEDE VENIR A ENGAÑAR.
Ante la persistencia y la convicción en la búsqueda de justicia por los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de Estado, cometidos en México; celebramos y saludamos a la familia del compañero Antonio González Méndez que por su lucha constante y tenaz han logrado la sentencia histórica de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) de la desaparición forzada cometido por el grupo paramilitar “Desarrollo Paz y Justicia” en la zona Norte de Chiapas, ocurrida el 18 de enero de 1999, en donde condena al Estado mexicano responsable de este grave violación de los derechos humanos.
La sentencia de la Corte IDH de la desaparición forzada del compañero Antonio González Méndez, confirma como lo hemos denunciado junto con otros defensores y defensoras de derechos humanos, la estrategia de guerra de contrainsurgencia, inscrita en el Plan de Campaña Chiapas 94 y tanto las desapariciones forzadas, los desplazamientos forzados en la zona Norte De Chiapas, así en la zona Altos los hechos como la Masacre de Acteal, que son el resultado de la guerra, que aún no termina.
Así como la familia del compañero Antonio González, nosotras y nosotros los sobrevivientes de la Masacre de Acteal luchamos para que la muerte de nuestros familiares encuentre la justicia y por ello en el marco de la conmemoriación de los veintisiete años de la Masacre de Acteal,le recordamos en nombre de las 45 mujeres, hombres, niñas, niños, ancianas y ancianos más los 4 bebés no nacidos a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos, que tiene un pendiente que se ha prolongado en un tiempo no sensato, es por ello que exigimos que emita ya el informe de fondo, enlistado desde hace dos años y urge que responsabilice al Estado mexicano de dicha masacre, y a la luz de los hechos que corroboran que de los crímenes de lesa humanidad, fue EL ESTADO.
No hay duda alguna, que la impunidad en el caso Acteal y en otros casos de crímenes cometidos contra miembros de organizaciones en Chiapas y en todo México, ha causado la grave crisis de derechos humanos en México y de la violencia imparable en Chiapas.
No nos quedemos cortos, ni seamos conformistas en la búsqueda de la justicia y de la memoria y verdad; sigamos siendo esas mujeres y hombres cabales, persistentes, que no olvidan, que no retroceden y siempre decididos a denunciar y trabajar en la exigencia de la anhelada justicia verdadera y la paz urgente en nuestras comunidades.
Hoy, veintisiete veces doce, más, nueve mil ochocientas cincuenta y cinco veces: florece nuestra digna memoria, ante el invierno de la impunidad del Estado, florece en cada mirada que nos ve y nos vemos con la translúcida luz que fortalece nuestro pensamiento y corazón, florece a quien escucha la palabra que viene desde nuestro profundo dolor, que se ha convertido en una voz de exigencia de justicia, que la cantamos juntas y juntos en un solo canto por la verdad y la memoria.
Veintisiete veces doce, más, nueve mil ochocientas cincuenta y cinco veces, nuestro reclamo a la justicia y verdad por los asesinatos cobardes tanto de nuestro hermano Simón Pedro como del Padre Marcelo, Mártir por la Paz.
Veintisiete veces doce, más, nueve mil ochocientas cincuenta y cinco veces, nombramos y guardamos en nuestro pensamiento y corazón nuestras 45 hermanas y hermanos, más los 4 bebés no nacidos masacrados por los paramilitares priistas y cardenistas del municipio de Chenalhó.
AQUÍ EN ACTEAL NUNCA MÁS LA MUERTE TENDRÁ DOMINIO.
Acteal será siempre el corazón de la lucha No-violenta, Acteal, es la Casa de la Memoria de Simón Pedro, aquí vivirán para siempre la palabra digna y verdadera del Padre Marcelo, junto con nuestros Mártires de Acteal.
Desde Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, veintisiete veces doce, más, nueve mil ochocientas cincuenta y cinco veces: RESPLANDECE LA LUZ DE LA VERDAD Y DE LA PAZ.
Atentamente.
La Voz de la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.
Por la Mesa Directiva:
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| Victorio Pérez Paciencia | Oscar Hernández Gómez |
| Presidente | Secretario |
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| Alfredo Jiménez Pérez | Juan Pérez Sántiz |
| Sub Presidente | Tesorero |
Por los representantes de las y los sobrevivientes de la Masacre de Acteal:









