Diego López Méndez, víctima de tortura, acusado de un homicidio que no cometió
El 18 de julio de 2012, Diego López Méndez estaba trabajando cuando llegaron 4 judiciales vestidos de civil a su lugar de trabajo. Lo detuvieron y se lo llevaron en una camioneta blanca para ser torturado, acusándolo de un homicidio que no cometió. Ante el horror de la tortura, y pensando que lo matarían, finalmente se autoinculpó para salvar su vida. Eso fue hace seis años y medio. Desde entonces, ha estado preso.
Diego López es un indígena tseltal, padre de un niño de 6 años. La condición de madre, que está muy enferma, se ha agravado con el sufrimiento por la injusta prisión.
La única evidencia en su contra es su propia confesión, firmada bajo tortura. Quien lo inculpó también fue torturado para que lo hiciera.
Este martes, 12 de febrero, Diego comparecerá en audiencia de derecho frente al Juez Penal de San Cristóbal de Las Casas, César Rodríguez Robles, quien a partir de entonces tendrá 15 días para dictar su sentencia. Ese mismo día 12 de febrero, a las 5 p.m., se llevará a cabo una concentración en la plaza de la Catedral de esa ciudad, en solidaridad con Diego López Méndez. Invitamos a quienes estén en la ciudad a comparecer para exigir su libertad.
Video: Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas
Carta a las mujeres zapatistas de las mujeres que luchamos en México y el mundo
Carta en japonés
Carta en turco
Carta en italiano
Carta en portugués
Carta en francés
Carta en alemán
Carta en inglés
CARTA A LAS MUJERES ZAPATISTAS
DE LAS MUJERES QUE LUCHAMOS EN MÉXICO Y EL MUNDO
(adhieren 891, Organizaciones, Colectivos, Redes, personas)
A nuestras compañeras zapatistas
A las mujeres del mundo que luchan
A las abuelas, madres, hermanas, jóvenas y niñas
A quienes asumen tener corazón de mujer
Las que suscribimos estas palabras somos mujeres de México y del mundo, convocadas por las zapatistas el 8 de marzo del 2018 al “Primer Encuentro Internacional, Político, Artístico, Deportivo y Cultural De Mujeres Que Luchan”.
Tenemos presente que cada una de nosotras nos comprometimos a luchar, cada quien desde nuestros lugares de origen o desde los lugares que nos abrazan, desde nuestras distintas culturas y ocupaciones “para que nunca más una mujer en el mundo, del color que sea, del tamaño que sea, del origen que sea, se sienta sola o tenga miedo”. Nos comprometimos con la luz que ustedes nos compartieron en nuestro encuentro, con la luz que ustedes son para nosotras. Seguimos cuidando esa lucesita para ser, caminar y luchar juntas.
Por eso hoy nos manifestamos para decirles que no vamos a permitir que los malos gobiernos las despojen de sus territorios que dan raíz, latir y rumbo a lo que son y sueñan. Y vamos a denunciar de diferentes modos, para que las prácticas de resistencia de los pueblos no se utilicen para folklorizar las culturas ancestrales, para justificar las iniciativas de muerte y de enfermedad que es el sistema capitalista patriarcal.
Les decimos que ante la situación de guerra que seguimos viviendo como mujeres “acordamos vivir, y como para nosotras vivir es luchar, pues acordamos luchar cada quien según su modo, su lugar y su tiempo”.
Ahora es momento de decirles a los malos gobiernos, de ayer y hoy, y de distintos lugares del mundo que: repudiamos, desde las múltiples geografías a las que pertenecemos, las prácticas de concesión, extracción y usufructo de nuestra Madre Tierra. El fracking, los gasoductos, oleoductos, las hidroeléctricas, monocultivos agroindustriales y la infraestructura que sirve para el desarrollo turístico solo benefician a los grandes proyectos empresariales a costa de la destrucción de las poblaciones indígenas y no indígenas. Frente a los intereses por tener ganancia de más y más dinero, nosotras vamos a luchar por la Vida de las personas y los seres vivos que habitan los territorios.
Nosotras las mujeres sabemos del valor de la vida y por eso construimos para la vida. ¡Les decimos que las mujeres sí podemos con nuestro corazón colectivo y que no están solas nuestras compañeras, amigas y hermanas zapatistas, así como no lo están sus hijos, hijas, familias y pueblos!
(Continuar leyendo…)








