Pueblos Indígenas
Denuncia de la comunidad indígena y autónoma, tepehuana y wixárica San Lorenzo Azqueltán
A los pueblos originarios de México
Al Congreso Nacional Indígena
A las organizaciones de derechos humanos
A los colectivos solidarios que han acompañado nuestra lucha
A los medios de comunicación
A unos días de que nuestra Comunidad Indígena Autónoma de San Lorenzo de Azqueltán, municipio de Villa Guerrero, Jalisco, celebre el 12º aniversario del nombramiento de autoridades autónomas, surgen nuevos ataques por parte de supuestos pequeños propietarios que pretenden arrebatarnos la tierra, por lo que una vez más, y las veces que sean necesarias, decimos que la tierra que hemos defendido desde hace siglos, no se vende: se defiende.
Denunciamos que el día 4 de noviembre, personas armadas a bordo de una camioneta Ram color gris —dos de ellas, portando un gafete que no mostraron, asegurando ser policías investigadores, pero no dijeron su nombre o cargo, ni mostrar documento alguno— intentaron desalojar a compañeros comuneros que trabajaban en distintos puntos de nuestra comunidad. Amenazaron de muerte, robaron bienes y buscaron desalojar a quienes trabajaban la tierra comunal.
Alrededor de la 10:30 horas llegaron al predio comunal conocido como El Sabino Quemado, sin notificar a los comuneros titulares de dicho predio y sustrayendo una motobomba de 5 caballos de fuerza, buscando después a los comuneros en sus casas para advertirles verbalmente que “los pequeños propietarios ya demostraron ser los dueños” y que “el juicio agrario les vale madre”, que si los encontraban dentro del predio, los iban a detener. Sin embargo, el paraje Sabino Quemado, y la posesión otorgada mediante acuerdo de la asamblea general hace tres años, es parte de la posesión tradicional legítima de esas tierras, que desde tiempos inmemoriales ha estado bajo el resguardo de la comunidad.
Más tarde, cerca de las 11:30 horas, las mismas personas llegaron a la cabecera comunal, al predio conocido como Cueva del Mosco, donde otros dos comuneros trabajaban escarbando un pozo. “¡Lárguense, hijos de su puta madre!”, les gritó uno de los agresores mientras les apuntaba con su arma. “¡Y no corran porque me los quiebro!”, añadió, picándole con el rifle la espalda a uno de los compañeros.
Los comuneros también fueron víctimas de robo. Bajo amenaza, los obligaron a cargar materiales y herramientas de construcción en la camioneta que traían. Incluso los forzaron a levantar las motocicletas que ellos mismos habían tirado instantes antes, para que condujeran delante del vehículo hasta la cabecera municipal, donde los hicieron descargar los bienes robados en la agencia del Ministerio Público.
Exigimos la inmediata e incondicional devolución de los siguientes bienes sustraídos por los supuestos policías:
14 costales de cal
1 costal de cemento
1 carretilla
4 palas
3 talaches
1 cizalla
2 marros
1 martillo
1 cuchara de albañil
1 niveleta
1 pinza
2 cintas métricas
1 azadón
5 kg de alambre recocido
3 kg de clavos
1 barra
1 motobomba de 5 caballos de fuerza
Hacemos responsable de la integridad de los compañeros agredidos a la agencia del Ministerio Público de la Vicefiscalía Regional del Distrito XI, con sede en Villa Guerrero, Jalisco, donde presuntamente se habrían ordenado estas acciones ilegales. Desde ese momento, y hasta la emisión de este comunicado, se nos ha negado información sobre la supuesta carpeta de investigación.
Exigimos al Gobierno del Estado de Jalisco y a la Fiscalía Estatal que cesen de inmediato el hostigamiento, la represión y el despojo de nuestros terrenos comunales, que pertenecen al pueblo tepehuano y wixárika, y que se encuentran en trámite de Reconocimiento y Titulación de Bienes Comunales ante el Tribunal Unitario Agrario del Distrito 16, con sede en Guadalajara, Jalisco, pues somos los dueños ancestrales e históricos de nuestro territorio, amparado por el título virreinal del año 1733.
Hacemos un llamado a los pueblos originarios de México, al Congreso Nacional Indígena, a las organizaciones de derechos humanos, a los colectivos y medios solidarios que han acompañado a Azqueltán, para que nos mantengamos alerta y, en la medida de nuestras capacidades y voluntades, hagamos visible la voz de que nuestra comunidad, San Lorenzo de Azqueltán, NO ESTÁ SOLA.
Atentamente
Desde el fondo del Cañón de Bolaños
¡Nunca más un México sin nosotros!
Noviembre de 2025
Comunidad Indígena Autónoma, Tepehuana y Wixárika de San Lorenzo de
Azqueltán, municipio de Villa Guerrero, Jalisco.
Pronunciamiento del Movimiento de Pueblos Olvidados de la Cañada (MAPOC) desde la Sierra Mazateca. En respaldo al licenciado Carlos González García ante las amenazas de la diputada Judith Vanegas Tapia
Al pueblo de México,
A los pueblos originarios y comunidades en defensa de la vida y el territorio
Al Congreso Nacional Indigena
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
A las organizaciones, colectivos y medios libres.
Desde la Sierra Mazateca a través del Movimiento de Pueblos Olvidados de la Cañada (MAPOC) expresamos nuestro respaldo, respeto y solidaridad con el licenciado Carlos González García, ante las amenazas y señalamientos públicos realizados por la diputada Judith Vanegas Tapia el pasado 30 de octubre de 2025, durante una mesa de trabajo del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva de la Ciudad de México.
En dicho espacio, la diputada Vanegas utilizó su posición pública para criminalizar, difamar y amenazar al abogado Carlos González, tergiversando su papel como defensor del territorio y acusándolo de “levantar a los pueblos” en oposición al gobierno.
Estas declaraciones, cargadas de odio y desprecio hacia los pueblos originarios, ponen en riesgo la seguridad, la vida y la integridad de nuestro compañero, así como la de quienes luchan por sus derechos colectivos.
El licenciado Carlos González García es abogado especialista en derecho agrario y miembro y fundador del Congreso Nacional Indígena–Concejo Indígena de Gobierno (CNI–CIG).
A lo largo de más de tres décadas, ha acompañado procesos de defensa territorial, agraria y autonómica en diversas regiones del país, desde una práctica del derecho militante, caminando junto a los pueblos, no por encima de ellos.
Su labor ha sido clave en la defensa jurídica y política frente a los abusos del poder, acompañando a comunidades de Milpa Alta, Tláhuac, Xochimilco, Oaxaca, Chiapas y otros territorios donde los malos gobiernos, sin distinción de partido, han intentado imponer megaproyectos, despojos e intervenciones autoritarias.
Desde su compromiso ético con los pueblos, el compañero Carlos González ha sostenido que el derecho debe ponerse al servicio de la vida, y ha actuado siempre respetando las formas propias de organización, los tiempos, las decisiones y los procesos de cada comunidad.
Ha acompañado la resistencia de pueblos en defensa del agua, la tierra, la educación comunitaria y la autonomía. Entre ellos, los procesos legales de los pueblos de Milpa Alta contra la perforación ilegal de pozos, la construcción de obras impuestas y la imposición del Programa General de Ordenamiento Territorial de la CDMX, así como múltiples acciones en defensa de los bienes comunales, ejidales y colectivos en distintas regiones del país.
Además, su trayectoria está profundamente ligada al movimiento indígena y campesino nacional, y ha sido solidaria con los esfuerzos de construcción autonómica del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y del Congreso Nacional Indígena, del cual forma parte desde su fundación. Por ello, los ataques en su contra no son solo personales: son ataques contra las luchas colectivas que defienden la autonomía, la tierra y la vida.
Denunciamos que las declaraciones de la diputada Judith Vanegas Tapia, integrante de la llamada Cuarta Transformación, reproducen la vieja práctica del Estado mexicano de criminalizar a quienes acompañan las luchas por la autodeterminación, mientras se protege a los verdaderos responsables del despojo.
El odio, la mentira y la persecución política no pueden ser parte del discurso de una supuesta transformación.
Desde MAPOC hacemos responsable a la diputada Judith Vanegas Tapia y a las autoridades de todos los niveles de cualquier agresión, daño o acto de hostigamiento que sufra el compañero Carlos González García, así como las comunidades y pueblos que él acompaña.
Reafirmamos que defender el territorio no es delito, y que los pueblos no necesitan ser “levantados” por nadie: se levantan por sí mismos, con dignidad, con historia y con conciencia de que la vida no se mendiga, se defiende.
¡Todo nuestro RESPALDO Y SOLIDARIDAD al compañero Carlos González García!
¡Alto a la persecución a las y los defensores de la tierra y la vida!
¡Basta de criminalizar las luchas autonómicas!
¡El derecho al territorio y a la vida se defiende, no se persigue!
Movimiento de Pueblos Olvidados de la Cañada (MAPOC) Sierra
Mazateca, Oaxaca.
4 de noviembre de 2025






























