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Este pasado sábado, 11 de septiembre de 2021, conforme denuncia de la Red Ajmaq, dos miembros de la Junta de Buen Gobierno “Patria Nueva”, del Caracol 10 (Ocosingo), fueron secuestrados por la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO). Hasta hoy, las autoridades zapatistas José Antonio Sánchez Juárez y Sebastián Núñez Pérez se encuentran desaparecidos. Desde el Colectivo Radio Zapatista, hacemos un llamado a la solidaridad nacional e internacional para exigir su liberación inmediata.
La ORCAO, denunciada repetidamente por las Juntas de Buen Gobierno como organización paramilitar, ha venido agrediendo a las comunidades zapatistas durante más de 20 años con creciente violencia y completa impunidad.
La ORCAO fue fundada en 1988 por 12 comunidades del municipio de Ocosingo, Chiapas, como organización de lucha legítima que reivindicaba mejores precios para el café y solución al rezago agrario. En poco tiempo, muchas comunidades más se unieron. Durante años, la ORCAO mantuvo vínculos con el zapatismo. Sin embargo, éstos se rompieron a finales de los 1990, cuando la organización, como tantas otras, cedió a la tentación de disputar apoyos gubernamentales y cargos públicos a cambio de favores. La ruptura se agravó con la llegada de Pablo Salazar a la gubernatura de Chiapas en 2000. La ORCAO entonces abandonó la lucha y se alió al gobierno, rompiendo con el EZLN para acceder a dinero público. A partir de ese momento, las agresiones se volvieron cada vez más frecuentes y violentas.
Recopilamos aquí un resumen de la trayectoria de violencia por parte de dicha organización desde esa época.
En enero de 2002, unos 70 miembros de la ORCAO atacaron con piedras, garrotes, tiradoras, cadenas y machetes a bases de apoyo zapatistas en el Nuevo Poblado Javier López, municipio autónomo de Francisco Gómez, con la complicidad y el apoyo de la policía.
En junio de 2002, miembros de la ORCAO de Sibacá destruyeron dos hectáreas de cultivo del municipio autónomo Primero de Enero, además de derribar límites en Pomalá, amenazar a los habitantes de López-Chamizal, expulsar a zapatistas de Ucumiljá y Ja’ten’chib (Ocosingo) y desplazarlos a tiros de sus casas en San Pedro Buena Vista (Sitalá), despojándolos de 30 hectáreas de tierras y robando sus casas y todas sus pertenencias.
En enero de 2009, mientras el EZLN celebraba el Festival de la Digna Rabia en San Cristóbal de Las Casas, miembros de la ORCAO atacaron e intentaron despojar a bases de apoyo zapatistas de un predio de 500 hectáreas en Bosque Bonito, municipio autónomo Che Guevara. Poco después, 220 personas de la ORCAO a bordo de 19 camiones y camionetas intentaron ingresar por la fuerza al caracol de Morelia. Por esas fechas, la ORCAO también impidió el paso de zapatistas que transportaran madera para la construcción de nuevos espacios de la escuela autónoma de Primero de Enero.
En abril del mismo año, mientras la policía sectorial y el grupo paramilitar OPDDIC atacaban y hostigaban a los zapatistas alrededor de las cascadas de Agua Azul, miembros de la ORCAO amenazaban a los zapatistas de muerte, intentaban quemar la tienda colectiva en el crucero Cuxuljá (acto que consumaron en agosto de 2020) e incendiaron 60 hectáreas.
A finales de ese año, las Juntas de Buen Gobierno de La Garrucha y Morelia denunciaron que la ORCAO organizó un grupo para apoderarse del tianguis campesino en Ocosingo, expulsando a los zapatistas.
En julio de 2011, miembros de la ORCAO invadieron tierras recuperadas por del EZLN en el poblado El Paraíso. Esto tras diversos ataques anteriores, entre marzo y junio de 2011, en los que destruyeron 4 mil 500 matas de café, media hectárea de caña y media hectárea de milpa, además de robo de ganado, robo de alambre y corte de madera. En junio de ese año, miembros de la ORCAO secuestraron y torturaron a dos zapatistas en Ocosingo.
En agosto de 2011, paramilitares de la ORCAO destruyeron una casa para observadores en la comunidad Ejido Patria Nueva, entonces perteneciente al Caracol de Morelia. Ese mismo mes, 12 grupos armados de la ORCAO agredieron con armas de fuego, piedras y palos a bases de apoyo zapatistas.
En mayo de 2012, la JBG de Morelia denunció despojos de tierras por parte de la ORCAO en los municipios autónomos de 17 de Noviembre y Lucio Cabañas. En agosto del mismo año, la ORCAO realizó varios ataques con armas de fuego contra bases de apoyo zapatistas, según denuncia de la JBG de Morelia.
En julio y agosto de 2014, miembros de la ORCAO llevaron a cabo una serie de ataques y desplazaron a bases de apoyo zapatistas del municipio autónomo de San Manuel, caracol de La Garrucha, justo antes de que se realizara la compartición entre pueblos originarios del país en el caracol de La Realidad, en agosto de ese año. (Ver Acción urgente del Frayba.)
El 23 de febrero de 2020, miembros del Congreso Nacional Indígena (CNI) de las comunidades de San Antonio Bulujib y Guaquitepec, municipio de Chilón, incluyendo a dos bebés, fueron golpeados y secuestrados por miembros de la ORCAO y del grupo paramilitar Los Chinchulines, así como integrantes del partido MORENA, en represalia por haber participado en las Jornadas en Defensa del Territorio y la Madre Tierra “Samir Somos Todas y Todos” (ver denuncia del CNI).
El 22 de agosto de 2020, miembros de la ORCAO saquearon e incendiaron dos bodegas de maíz y café pertenecientes a bases de apoyo zapatistas, en el crucero Cuxuljá, entre Oxchuc y Ocosingo, en el municipio autónomo de Lucio Cabañas, detonando una fuerte condena nacional e internacional. (Lee/escucha el informe de la Caravana Solidaria a las comunidades zapatistas de Moisés Gandhi y Nuevo San Gregorio. Ve también este reportaje de Avispa Mídia y este otro de Pie de Página.)
El 8 de noviembre de ese mismo año, la ORCAO secuestró y torturó al base de apoyo zapatista Félix López Hernández, liberado gracias a la presión nacional e internacional unos días después. En la misma denuncia, la JBG de Patria Nueva afirma que la ORCAO recibió apoyo de gobierno para construir una escuela, pero que lo utilizó para comprar armas de alto calibre, con la presumible complicidad del gobierno de la 4T.
En enero de 2021, el Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas reportó nuevas agresiones armadas de la ORCAO a la comunidad Moisés Gandhi. En abril de este mismo año, dos integrantes de ese centro de derechos humanos fueron secuestrados mientras se dirigían a una reunión en Palenque, en el pueblo de San Felipe, habitado en su mayoría por miembros de la ORCAO, en lo que todo indica fue un acto de retaliación por el trabajo de documentación de dicho centro.
No es casual que el secuestro de los dos miembros de la Junta de Buen Gobierno del Caracol 10 Patria Nueva se dé en el contexto de la Travesía por la Vida, justo al tiempo que la delegación aérea zapatista llega a Viena para comenzar una serie de reuniones con colectivos y organizaciones de izquierda en el territorio europeo. Ante la lucha por la vida, la violencia paramilitar impune promovida desde el gobierno de la supuesta Cuarta Transformación.
Nos sumamos a la exigencia de la libertad inmediata de José Antonio Sánchez Juárez y Sebastián Núñez Pérez y el fin de las agresiones y de la impunidad de la que goza la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO).
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On September 11 of this year, two Zapatistas from the Good Government Council Patria Nueva of Caracol 10, Ocosingo, were kidnapped by ORCAO. After widespread mobilizations and denunciations, along with the intervention of religious authorities, they were released on September 19.
ORCAO has been denounced repeatedly by the Zapatista Good Government Councils as a paramilitary organization, which has constantly for more than 20 years threatened and harassed Zapatista communities with growing intensity and complete impunity.
The Regional Organization of Coffee Growers of Ocosingo (ORCAO) was founded in 1988 by 12 communities in the municipality of Ocosingo, Chiapas, as an organization of legitimate struggle demanding better coffee prices and a solution to agrarian backlog. In little time, many more communities joined the organization. For years, ORCAO maintained connections with Zapatismo. However, those connections were broken in the late 1990’s when the organization, like many others, caved to the temptation of government support and political positions in exchange for favors. The rupture worsened in the year 2000 with the arrival of Pablo Salazar as governor of Chiapas. ORCAO abandoned the struggle and allied with the government, breaking with the EZLN in order to gain access to state funds. From that moment on, the aggressions have become increasingly frequent and violent.
Here is a summary of the trajectory of violence carried out by the paramilitary organization:
In January 2002, around 70 members of ORCAO, armed with rocks, clubs, chains, and machetes, attacked Zapatista Support Bases in Nuevo Poblado Javier López, in the autonomous municipality of Francisco Gómez, with the complicity and support of the police.
In June 2002, members of ORCAO of Silbacá destroyed two hectares of crops in the autonomous municipality of Primero de Enero. Furthermore they demolished the territorial limits of Pomalá, threatened inhabitants of López-Chamizal, expelled Zapatistas from Ucumiljá and Ja’ten’chib (Ocosingo) and dispossessed them of 30 hectares of land, while robbing their houses and all their belongings.
In January 2009, while the EZLN celebrated the Festival of Dignified Rage in San Cristóbal de Las Casas, members of ORCAO attacked and tried to dispossess Zapatista Support Bases of 500 hectares in Bosque Bonito, in the autonomous municipality of Che Guevara. A little while afterwards, 220 members of ORCAO aboard 19 trucks and vans tried to forcibly enter the Caracol of Morelia. Around that time, ORCAO also impeded the passage of Zapatistas who were transporting wood for the construction of new spaces of the autonomous school of Primero de Enero.
In April of that same year, while police and the paramilitary group OPDDIC attacked and harassed Zapatistas around the waterfalls of Agua Azul, members of ORCAO threatened Zapatistas with death, seeking to burn the collective store in Cuxuljá (an act they accomplished in August of 2020) and setting fire to 60 hectares.
At the end of that year, the Good Government Councils of La Garrucha and Morelia denounced that ORCAO organized a group to take over the market in Ocosingo, expelling the Zapatistas.
In July of 2011, members of ORCAO invaded lands which had been recuperated by the EZLN in El Paraiso. This followed several previous attacks between March and June of 2011, in which ORCAO destroyed 4500 coffee plants, a half hectare of sugar cane, and a half hectare of corn, in addition to stealing cattle, wire, and wood. In June of that year, members of ORCAO kidnapped and tortured two Zapatistas in Ocosingo.
In August of 2011, ORCAO paramilitaries destroyed a house used by human rights observers in the community Ejido Patria Nueva, then belonging to the Caracol of Morelia. That same month, 12 armed groups of ORCAO attacked Zapatista Support Bases with firearms, sticks, and stones.
In May of 2012, the Good Government Councill of Morelia denounced land dispossession by ORCAO in the autonomous municipalities of 17 de Noviembre and Lucio Cabañas. In August of that same year, ORCAO carried out various armed attacks against Zapatista Support Bases, according to a denouncement made by the Good Government Council of Morelia.
In July and August of 2014, members of ORCAO carried out a series of attacks, displacing Zapatista Support Bases in the autonomous municipality of San Manuel, Caracol of La Garrucha. This took place just before the reunion of Indigenous peoples of the country in the Caracol of La Realidad in August of that same year.
On February 23, 2020, members of the National Indigenous Congress from the communities of San Antonio Bulujib and Guaquitepec, in the municipality of Chilón, were beaten and kidnapped by members of ORCAO and the paramilitary group, Los Chinchulines, as well as members of the MORENA political party. This attack was carried out in retaliation for the communities having participated in the Days in Defense of Territory and Mother Earth “We Are all Samir.”
On August, 2020, members of ORCAO looted and set fire to two corn and coffee warehouses pertaining to the Zapatista Support Bases, in Cuxuljá, between Oxchuc and Ocosingo, in the autonomous municipality of Lucio Cabañas, triggering strong national and international condemnation.
On November 8 of that same year, ORCAO kidnapped and tortured Zapatista Félix López Hernández, who was freed a couple days later thanks to national and international pressure. In the same denunciation, the Good Government Council of Patria Nueva confirmed that ORCAO received government support to construct a school, but that they used it to buy high-caliber weaponry, with the presumed complicity of the government of the Fourth Transformation.
In January of 2021, the Fray Bartolomé de Las Casas Human Rights Center reported new armed aggressions of ORCAO in the community of Moises Gandhi. In April, two members of that human rights center were kidnapped while on their way to a meeting in Palenque, in the community of San Felipe, inhabited in the majority by members of ORCAO, in what all indications was an act of retaliation for the documentation work of the human rights center.
It is not a coincidence that the recent kidnapping of two members of the Good Government Council of Caracol 10 Patria Nueva took place in the context of the Journey for Life, just as the Zapatista air delegation arrived in Vienna to begin a series of encounters with leftist collectives and organizations in the territory known as Europe. In the face of the struggle for life, the response is paramilitary violence promoted by the government of the so-called Fourth Transformation.
Translation: It’s Going Down[:]