Noticias:

Mundo

image/svg+xml image/svg+xml
radio

El nuevo movimiento anti-carcelario: lucha continua para abolir la esclavitud en Amerika

por Kevin ‘Rashid’ Johnson, Ministro de defensa del Partido Pantera Negra Nuevo Afrikano, sección Cárcel. 16 Julio 2018
Original (en inglés): http://rashidmod.com/?p=2585
Traducción por Radio Zapatista

El nuevo movimiento anti-carcelario creciente

Por todo Amerika, país con mayor población encarcelada del mundo, son cada ves mas lxs que se están dando cuenta de que son víctimas de la injusticia social.

Ante todo, son víctimas de un sistema capitalista-imperialista inherentemente depredador y des-funcional, que elige como blanco a los pobres y las personas de color para la vigilancia intensificada, el confinamiento militarizado y los procesos penales selectivos, negándoles el acceso a los recursos básicos, el empleo y el control institucional necesario para la seguridad social y económica. Estas privaciones luego generan lo que le dicen “crimen”: delitos económicos, delitos de pasión y el delito de intentar sobrevivir emocionalmente – a través del uso de drogas y otras adicciones.

En segundo lugar, una vez encarceladxs, se convierten en víctimas de abusos inhumanos, almacenamiento de personas y una de las formas más decadentes y deshumanizadoras de la injusticia económica social: la esclavitud.

Este aumento de la conciencia entre lxs presxs ha llevado a un número creciente a unirse en la resistencia proclamando “Ya basta!” Y esto va cobrando fuerza.

En este “nuevo” movimiento anti-carcelario se está viendo crecientes olas de resistencia pública al trabajo esclavizado y a las condiciones de abuso, que está erosionando las estructuras establecidas a partir de hace casi 50 años para reprimir el movimiento anti-carcelario de aquella época, tales como el aislamiento total.

Del movimiento anti-carcelario reprimido de ayer

Durante la oleada anterior del movimiento anti-carcelario (en las décadas de 1960 y 70), cuando los juzgados cerraron con rejas sus puertas contra las demandas de lxs presxs que buscaban litigar contra las condiciones inhumanas que impregnan las cárceles de Estados Unidos, lxs prisionerxs se levantaron en resistencia.

En una relación dialéctica, su movimiento informaba y fue informado por las ideas revolucionarias que prevalecían en los movimientos sociales de la época, lo cual exponía y desafiaba al sistema capitalista. A la vanguardia de ese movimiento fue el Partido Pantera Negra original y grupos aliados afuera del penal y compañeros como George Jackson, que formó la primera sección cárcel del Partido Pantera Negra, adentro.

Para suprimir ese movimiento y acabar con su conciencia revolucionaria, el poder comenzó a construir y operar cárceles de aislamiento total y unidades (llamadas Supermaxes y unidades de control) a un nivel sin precedentes. La primera fue la Unidad de Control de Marion que se abrió en 1972 después del asesinato de George Jackson por los guardias y el levantamiento pacífico de 1971 en la prisión estatal de Attica que los funcionarios reprimieron asesinando 29 presxs y 10 civiles y luego torturando cientos más, provocando indignación y exponiendo las condiciones inhumanas en las cárceles del país al nivel internacional.

En una rara admisión de la finalidad política real de las unidades de alta seguridad, Ralph Arons, ex-directór en el penal de Marion, testificó en la corte federal: “El propósito de la Unidad de Control de Marion es controlar las actitudes revolucionarias adentro de la prisión y en la sociedad en general.” [1]

Junto a este método de represión también llegaron concesiones al movimiento anti-carcelario: funcionarios de prisiones que concedían a lxs presxs más privilegios y los tribunales federales que abrían sus puertas a los litigios de presxs buscando mejorar sus condiciones de vida. Pero las concesiones no perduraron.

A medida que el sistema de prisiones de los Estados Unidos creció en tamaño un 800% y las unidades de aislamiento total contenían la resistencia de lxs presxs, las concesiones fueron retiradas y los tribunales pronto hicieron fallos como el de Turner vs. Safley, [2] y aprobaron leyes como la Ley de Reforma del Litigio Penitenciario [3], que efectivamente reinstaló la vieja doctrina de los tribunales de hacer caso omiso hacia las demandas de lxs prisionerxs.

La opresión siembra la resistencia renovada

Con este retroceso, las condiciones de abuso se intensificaron, especialmente con el vasto uso del aislamiento total de presxs, una práctica que el Tribunal Supremo de Estados Unidos encontró cruel e inusual y fue constituida como tortura a finales de los años 1800. Por otra parte crecio exponencialmente la cantidad de prisionerxs que podian ser explotados como trabajadores gratuitos. [4]

Bajo estas condiciones de abuso y explotación intensificadas, un nuevo movimiento anti-carcelario ha surgido y está creciendo.

En cada etapa de este nuevo movimiento, un número récord de prisioneros se han sumado y han forjado la unidad a través de líneas raciales y tribales mediante las cuales el sistema tradicionalmente ha sido capaz de mantener a lxs prisionerxs divididxs y controladxs. Aún más monumental es que la unidad en estas luchas se ha logrado no sólo dentro de las prisiones individuales, sino a través de los sistemas penitenciarios y ahora se difundido en todo el país, con el apoyo del pueblo que atraviesa el país y alcanza niveles internacionales.

Esto ha inspirado y sólo puede inspirar mayores niveles de resistencia y ayudar a refinar nuestras formas de resistencia y métodos de organización y comunicación.

Para estos fines me gustaría resumir los eventos más importantes en el crecimiento de las olas de resistencia de hoy y llamar a lxs lectorxs a unirse y apoyar las luchas por venir.

Y hemos resistido!

Cuando en 2008 dejaron morir por una epilepsia no tratada a un migrante, Jesús Manuel Galindo, que se encontraba en una celda de aislamiento total, cientos de detenidos en el Complejo de Detención del Condado de Reeves en Pesos, Texas, tomaron el penal y lo incendiaron. Más de $ 2 millones en daños fueron reportados en un levantamiento que unió a detenidxs de Cuba, Nigeria, Venezuela y México, entre otrxs.

Durante diciembre de 2010, lxs presxs en seis cárceles de Georgia iniciaron una huelga masiva contra el trabajo esclavo no remunerado, el aislamiento y otras condiciones de opresión. Los latinos, los negros, los blancos, las tribus de la prisión de todas las orientaciones,musulmanes, etc. se unieron en esta protesta. Después de la huelga de una semana, dos años más tarde en la prisión estatal de Jackson, donde muchxs de lxs líderes de la huelga de 2010 fueron transferidxs, una huelga de hambre 44 días fue reprimida por los guardias con violencia.

En 2011 y 2013 tres huelgas de hambre históricas masivas fueron llevados a cabo por lxs presxs de California en protesta por el régimen de aislamiento indefinido y otros abusos, donde participaron, respectivamente, 6.000, 12.000 y 30.000 prisioneros. lxs presxs de otros estados también se unieron a la huelga – en Virginia, Oregon, el estado de Washington y más. Esta huelga unió y fue liderada por Negrxs, Latinxs y blancxs, y todas las grandes tribus de las prisiones de California. Esto desencadenó una llamada por parte de lxs presxs para poner fin a todas las hostilidades raciales e inter-grupo, que los funcionarios de prisiones Californianos han intentado varias veces sabotear.

Esta huelga, con una unidad sin precedentes junto con demandas legales en contra de los penales por parte de algunos líderes y participantes de la huelga, obligaron al sistema penitenciario Californiano a reformar sus políticas de aislamiento de largo plazo y transferir a 2.000 prisioneros que se encontraban en aislamiento junto con la población general en 2015.

Inspirado por la huelga de 2010 en las prisiones de Georgia, en 2013, los líderes prisioneros del Movimiento de Alabama Libre (FAM) convocó a un paro en protesta en Alabama, por“dirigir un imperio esclavista” y “encarcelar a la gente para lograr trabajo gratuito.” En enero de 2014, prisioneros en cuatro prisiones de Alabama comenzaron la huelga. Como resultado de los esfuerzos organizativos del FAM y en colaboración con los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW), se formó un comité del IWW, el llamado el Comité para organizar a lxs trabajadorxs encarceladxs (IWOC por sus siglas en inglés), que ahora tiene más de 800 miembros encarcelados en 46 estados. Desde entonces el IWOC ha jugado un papel importante en las luchas posteriores y ha contruyendo el apoyo publico. Poco después de la fundación de la IWOC, la IWOC y el Partido Pantera Negra Nuevo Afrikano, sección Cárcel (NABPP) se unieron como aliados en este trabajo, y yo como un co-fundador de la NABPP y numerosos otros miembros NABPP nos unimos al IWOC. [5]

En 2014, todos los 1.200 detenidos en el Centro de Detención del Noroeste en Tacoma, Washington, realizaron una huelga de hambre de 56 días, que se extendió al centro de detención Corley Joe en Conroe, Texas, todas en contra de las condiciones de opresión en las instalaciones. Manifestantes afuera de las cárceles se organizaron en apoyo a lxs huelguistas.

En abril de 2016, lxs presxs en siete prisiones de Texas iniciaron una huelga de trabajo en respuesta a la convocatoria de lxs compañerxs líderes de la sección Texas del NABPP, y la IWOC. Un mes antes, un levantamiento espontáneo tuvo lugar en Alabama en la prisión de Holman, donde el nuevo director del penal, Carter Davenport, conocido por su papel en los ataques físicos a lxs prisionerxs, terminó receptor de la violencia.

Estas iniciativas a principios de 2016 inspiraron una convocatoria a lxs presxs en los EEUU para participar en una huelga en todo el país a partir el 9 de septiembre de 2016, una fecha elegida para conmemorar el alzamiento 1971 Attica.

El 9 de septiembre resultó histórica cuando más de 30.000 prisionerxs en más de 46 prisiones en 24 estados tomaron diversas formas de protesta: negarse a trabajar, huelgas de hambre, apoderarse de la prisión, e interrumpir operaciones, entre otras. Afuera de las cárceles se realizaron protestas en varias ciudades de los EE.UU. en apoyo de lxs presxs.

En respuesta a las crecientes voces de lxs presxs en resistencia al trabajo esclavo y al maltrato, el 19 de agosto de 2017, una marcha en Washington se llevó a cabo en apoyo de lxs prisionerxs y en contra de la enmienda 13 de la constitución de EEUU, promulgada al final de la Guerra Civil en 1865 que legalizó la esclavitud de lxs encarceladxs, en violación de la ley internacional escrita y ratificada por los EEUU después de la Segunda Guerra Mundial, que prohíbe todas las formas de esclavitud y servidumbre involuntaria. [6]

Sacudidos por las protestas del mes de septiembre de 2016, en una acción sin precedentes, estados como Florida utilizaron medidas de emergencia que restringieron completamente cualquier movimiento fuera de las celdas, con la esperanza de evitar cualquier levantamiento posible que apoyara a la movilizacion del 19 de agosto, 2017, en Washington. El estado de Florida fue aún más lejos al servir a sus prisioneros comidas gourmet especiales durante todo ese periodo de cuatro días, (18-21 de Agosto).

A pesar de estas medidas, lxs prisionerxs de Florida contraatacaron llevando a cabo una huelga de nombre en código Operación PUSH, a partir del 15 de enero, 2018, en el cumpleaños de Martin Luther King. En todo el estado, participaban en PUSH negandose a trabajar y ocupando la estrategia del boicot a las tiendas oficiales de la prisión. Protestaban contra el trabajo esclavo, el elevado costo de los productos de uso diario en las tiendas y el costo de los servicios de empaquetamiento del sistema carcelario, el engaño “gain-time” que reemplazó al sistema de la libertad condicional, agravado por el hacinamiento extremo debido a las sentencias extremas, causando condiciones inhumanas.

A medida que los funcionarios de prisiones de Florida iniciaron una carrera desesperada para sustituir a los hombres que se negaron a trabajar por otrxs más conformes, al tiempo que transferían y acarreaban participantes de la huelga en aislamiento total, al mismo tiempo se informó falsamente a los medios de que no había huelga y por lo tanto tampoco existían represalias. Una mentira descarada.

Uno de los principales apoyos externos de la Operación PUSH me informó en una carta a fines de enero de 2018:

“Estoy recibiendo cartas todos los días de presxs de todo Florida que están participando en PUSH o que son víctimas de represalias por tener literatura o correspondencia con organizaciones externas que apoyan la huelga, como el IWOC y FTP. Algunos han sido amenazados con castigos si continúan hablando con nosotros … Fueron sólo 6 semanas de planificación y la huelga fue cubierta por 50 agencias de noticias, incluyendo Newsweek, The Nation y Teen Vogue! Creo que empezamos bien, pero el Departamento de Correcciones está mintiendo que nadie está participando en la huelga “.

No sólo esto, yo mismo puedo dar testimonio de que mintieron los funcionarios en Florida sobre la inexistencia de la huelga y las represalias, porque también participé.

En la vísperas de la huelga, el director de la prisión estatal de Florida (FSP) dividió a casi una docena de otros con los cuales yo socializaba, algo que ya habíamos previsto. Esto no hizo nada para evitar nuestro boicot planeado contra la tienda, que mantuvimos durante varias semanas. De hecho, eso nos permitió correr la voz.

Luego, el 10 de enero, el director me había acusado con un informe disciplinario por supuestamente haber incitado a un motín de prisioneros de Florida, al escribir un artículo explicando el propósito de la huelga y la necesidad de apoyo público que fue publicado en un sitio web sobre lxs presxs. [7]

Después de una audiencia ridícula y una condena por esta infracción, me pusieron en una celda sin calefacción con una ventana rota mientras las temperaturas exteriores bajan de cero y los guardias mantuvieron encendidos los ventiladores 24/7 haciendo circular el aire helado para que entrara en la celda. [8]

A continuación siguió otra convocatoria, iniciada por el compañero Malik de NABPP para generar un nuevo brote de huelgas en los EEUU comenzando en junio (19 de junio, 2018). Mientras que varias decenas de prisioneros y yo en la prisión de Santa Rosa de Florida, donde estaba entonces confinado, preparamos un boicot contra la tienda oficial del penal y nos comprometimos a ir construyendo la unidad entre los prisioneros allí y en confinamiento solitario – para contrarrestar la cultura de la violencia y la vigilancia manipuladora contra lxs presxs. Yo fui abruptamente transferido de nuevo a mi estado natal de Virginia y asignado rápidamente a un estado de aislamiento e incomunicación permanente llamada Control intensivo.

La lucha continúa

Pero la lucha no termina allí. Ha salido una convocatoria amplia a una huelga en las cárceles al nivel nacional, sustenida del 21 de Agosto al 9 de Septiembre, 2018. Se convoca a la participación en cualquiera, varias, o todas de las siguientes maneras:

Huelgas de trabajo: lxs presxs no se reportarán a los trabajos asignados. Huelguistas de cada cárcel determinarán cuánto tiempo durará su huelga. Algunos de estas huelgas podrían generar sus listas propias de demandas locales para mejorar las condiciones y reducir el daño dentro de la prisión.

Sentadas de protesta: En algunas prisiones, se va a participar en sentadas pacíficas de protesta.

Boicots: Todo gasto debe parar. A lxs que están fuera de las paredes se les pide no tomar decisiones financieros para lxs que están adentro. La gente adentro les informarán si están participando en este boicot.

Huelgas de hambre: Se negarán a comer.

La huelga busca conseguir las siguientes 10 demandas generales:

  1. Mejoras inmediatas en las condiciones de las cárceles y políticas penitenciarias que reconozcan la humanidad de las personas encarceladas.
  2. El cese inmediato de la esclavitud en las cárceles. Todas las personas encarceladas en cualquier lugar de detención bajo la jurisdicción de los Estados Unidos recibirán a cambio de su trabajo el salario vigente en su Estado o territorio.
  3. La rescisión de The Prison Litigation Reform Act. Se pondrá a disposición de lxs seres humanos encarceladxs un canal adecuado para denunciar abusos y violaciones contra sus derechos.
  4. La rescisión de la Truth in Sentencing Act y la Sentencing Reform Act para que lxs seres humanos presxs tengan una posibilidad de rehabilitación y libertad condicional. Ningún ser humano será condenado a muerte por el encarcelamiento o cumplir cualquier condena sin posibilidad de libertad condicional.
  5. El cese inmediato de la desproporción racista en la imputación, sentenciación y negación de la libertad condicional a las personas Negrxs y Morenxs. A las personas Negrxs ya no se les denegará la libertad condicional cuando la víctima fue de raza blanca, un problema especialmente fuerte en los estados del sur.
  6. El cese inmediato de las leyes racistas “anti-pandilla” dirigidas contra las personas negras y morenas.
  7. Ninguna persona presa ha de ser excluida de los programas de rehabilitación por estar clasificada como delincuente violentx.
  8. La financiación de las prisiones estatales destinará una parte del presupuesto a ofrecer más servicios de rehabilitación.
  9. Se re-establecerán las becas Pell en todos los estados y territorios de Estados Unidos.
  10. El derecho a voto de todos lxs ciudadanxs confinadxs, ya sea que estén en prisión provisional o se encuentren cumpliendo una sentencia, así como los llamados “ex-delincuentes”, debe ser tenido en cuenta. Se exige una representación. Todas las voces cuentan!

Conclusión

La esclavitud y el confinamiento opresivo de lxs marginadxs y pobres nunca terminó en Amérika. La decimotercera enmienda de la Constitución se aprobó como parte de un acuerdo previo con los antiguos propietarios de esclavxs, que podrían de esa manera seguir explotando laboralmente a gente marginalizada, pero ahora sin necesidad de pagar por su supervivencia. El mantenimiento de esta mano de obra esclava queda a cargo de quienes pagan los impuestos a nivel nacional.

La resistencia contra esta dinámica opresiva debe continuar ya que también continuarán las condiciones inhumanas y deshumanizadoras que a fuerza acompañan el encarcelamiento en Amérika. Fue sólo por su resistencia que los esclavos de antes de la guerra civil consiguieron ante ponerse a las mentiras y la lógica del poder dominante, que erigió un sistema que justificaba a sus instituciones de la esclavitud. Sólo fue al unirse en resistencia y sabotaje, y luego luchando por su libertad, con la complicidad de camaradas y aliadxs en el exterior, fue cuando lxs esclavxs del antiguo Sur destruyeron aquel sistema tal como estaba.

Autoretretro de Kevin “Rashid” Johnson

Pero sólo se logró reformar el sistema, convirtiéndolo en el de esclavitud en las cárceles que tenemos en la actualidad. Nos queda todavía mucho trabajo por delante para abolir la esclavitud en Amérika de una vez por todas.

¡Atrévete a luchar, atrévete a vencer!
¡Todo el poder para el pueblo!

Kevin Johnson, #1007485
Sussex 1 State Prison
24414 Musselwhite Drive
Waverly, VA 23891

Fuentes

[1] Citado en Stephen Whitman, “The Marion Penitentiary—It Should be Opened-Up Not Locked Down,” Southern Illinoisan, August 7, 1988, p. 25.

[2] Turner v. Safley, 482 U.S. 78 (1987), basicamente estableció que si funcionarios de la cárcel pueden inventar una justificación que suena racional para violar a los derechos constucionales de unx presx, el corte los dejará actuar illegalmente.

[3] El congreso enactó PLRA en respuesta a un aumento importante de litigación por presxs en los cortes federales; el PLRA fue diseñada para reducir la entrada de litigación al sistema judicial. Ver https://en.wikipedia.org/wiki/Prison_Litigation_Reform_Act

[4] Ver, In re Medley, 134 U.S. 160 (1890).

[5] “California Solitary Success,” By Kevin “Rashid” Johnson, Socialist Viewpoint, Vol. 15, No. 6, http://www.socialistviewpoint.org/novdec_15/novdec_15_33.html

[6] Kevin “Rashid” Johnson, “Black Cats Bond: The Industrial Workers of the World and the New Afrikan Black Panther Party-Prison Chapter.” http://rashidmod.com/?p=1251

[7] Ver el Articulo 4 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que dice: “Nadie estará sometido a esclavitud ni a servidumbre, la esclavitud y la trata de esclavos están prohibidas en todas sus formas.”

[8] Kevin “Rashid” Johnson, “Florida Prisoners Are Laying it Down.” (2018) http://rashidmod.com/?p=2498

[9] “How to Organize A Prison Strike,” Pacific Standard (May 7, 2018) https://psmag.com/social-justice/how-to-organize-a-prison-strike

radio
Ignacio Andrés/América Leatina desde Abajo

Un hilo rojo teje la historia. Sobre el acto “Memoria de Rebeldías Feministas” en Chile

Un hilo rojo teje la historia. Sobre el acto “Memorias de Rebeldías Feministas”

 

Es justamente el ayer, el que nos regala la pregunta por el presente. El presente por su parte nos permite subir al mirador de la memoria[1].

 Con más de 200 manifestantes cortando el tránsito en la intersección entre las calles Irán y Los Plátanos, frente a la ex casa de tortura “Venda Sexy”, comuna de Macul, el domingo 30 de agosto al mediodía se realizó el acto cultural “Memorias de rebeldías feministas”, convocado por la Coordinadora Feminista 8 de Marzo y el Colectivo de Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes. Se contó además con la participación de otras organizaciones tales como la Brigada de Propaganda Feminista, el Colectivo Contra el Olvido, Colectivo Cueca Sola y Colectiva La Jauría.

A nuestro entender la jornada tuvo tres importantes características. En primer lugar, por ser una muestra de defensa por la memoria histórica de Chile, la cual se ha visto especialmente vulnerada en el último tiempo. Es cuestión de tomar en cuenta los dichos del ex ministro de Cultura Mauricio Rojas, quien en su momento calificó al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos como montaje[2]. Por si fuera poco, a esto se suma que la Corte Suprema haya resuelto la libertad de siete condenados por crímenes de Lesa Humanidad durante la dictadura cívico-militar[3], cuyo número podría aumentar.

En segundo lugar, dio cuenta de la fuerza y amplitud del movimiento feminista. Pues tras la denominada “oleada de mayo”, donde a través de la paralización de distintos espacios y marchas masivas en que se reivindicó la educación no sexista, la igualdad social, la justicia por las numerosas denuncias de acoso y abuso, así como otros múltiples derechos y garantías, hoy múltiples organizaciones feministas llamaron a la defensa de la memoria histórica, en riesgo según constatamos anteriormente.

En tercer lugar, puso en escena la corporalidad misma como campo de disputa y empoderamiento, utilizándolo además como una alegoría a la tortura, al tiempo que diálogo y tensión con la subjetividad impuesta en dictadura. Esto demuestra que la reflexión colectiva o defensa de la memoria histórica no depende en ningún caso de la intelectualidad académica, cuyo campo mantiene más de alguna relación con la institucionalidad cómplice. Cabe destacar que la puesta en juego de la corporalidad fue también desde el feminismo, es decir, inscribiéndose en nuestras relaciones cotidianas, comprobando a través del cuerpo cómo lo privado es político y por último, cuestionando a través del mismo las distintas formas en que el Estado introduce su disciplina en los hogares.

Pero, ¿por qué la jornada fue realizada frente a la “Venda Sexy” y tuvo el carácter antes comentado? Dicho lugar fue otro de los recintos secretos de detención y tortura que mantuvo la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y más tarde la Central Nacional de Informaciones (CNI). Junto con Londres 38, José Domingo Cañas y Villa Grimaldi, es uno de los lugares donde permanecieron muchas personas fueron hechas desaparecer por la DINA y que son parte de la denominada lista de los 119 detenidos-desaparecidos[4]. A lo anterior se suma una particularidad en la “Venda Sexy”: el énfasis en las vejaciones sexuales, la violación de las/los detenidas/os y otros abusos sexuales de parte de guardias y agentes eran práctica constante. Asimismo, el recinto contó con música ambiental de modo permanente como manto, de ahí que fuese conocido también como “La Discotéque”[5]. El acento en la violencia sexual por parte de éste fue tomado sería tomado en cuenta por las organizaciones partícipes, como relataremos más adelante.

La jornada comenzó con la puesta de lienzos en los muros del ex centro de tortura, el mismo donde hoy vive un empresario que compró la casa a bajo precio años atrás[6]. Estos incluían consignas tales como “A 45 años las mujeres no olvidamos ni perdonamos NINGÚN GOLPE” o “MUJERES A LA CALLE contra la precarización de la vida”. Se instaló además un artefacto por la memoria que fue acompañado de velas y flores. Más tarde el Colectivo Contra el olvido colgaría varios testimonios de presas políticas provenientes de distintos centros de tortura a lo largo del país.

Luego se efectuó un pasacalle alrededor de la Plaza Arabia —también conocida como Parque Infantil—, en pleno día de feria en la calle Los Plátanos, en donde la batucada presente interpretó “Miren como sonríen” y “Arauco tiene una pena” de Violeta Parra. El cántico de quienes se encontraban presentes fue categórico: “Basta ya de impunidad al milico violador/Hasta cuándo la justicia protegiendo la inmundicia/Hasta cuándo el Estado sosteniendo al patriarcado”.

Al término de recorrido, frente al memorial, Mara y Paola estuvieron a cargo del cuentacuentos, donde conocimos la lucha por la libertad de la Elefantita Estela y otros animales de circo, así como el retorno a su pueblo de la Árbola Sombrera. Seguidamente, Maira, desde Colombia, interpretó una versión actualizada de la reconocida canción folclórica “Duerme negrito”: Con “Duerme negrita, que tu mamá está luchando en el campo” cerraba la canción.

Más tarde fue momento de la intervención artística de las compañeras del Colectivo La Jauría. Mientras algunas tomaban posición tiradas en las calles siendo marcadas con sal, otras se referían a la alevosía con que se cometía la violencia sexual hacia las mujeres en la Venda Sexy. Luego, al son de un bombo, aparecieron en escena estudiantes corriendo, quienes habían sido vejadas, manoseadas y humilladas por carabineros, dando así cuenta de la violencia sexual en Chile. Luego de haber tirado el hilo rojo al feminismo, señalaron que el mejor homenaje no era otro que seguir luchando. Luego entonaron “¿Qué dirá el santo padre?” de Violeta Parra. En seguida levantaron —cada una con una letra— la consigna “la revolución será feminista o no será”. Cerraron su intervención reiterando el cántico del pasacalle que dio comienzo a la jornada.

Posteriormente fue leído el comunicado conjunto del Colectivo de Mujeres Sobrevivientes Siempre Resistentes y Coordinadora Feminista 8M[7], donde también fue tomado el hilo rojo como alegoría de la continuidad de la lucha en la historia. Fue así como se abarcó el horizonte socialista, en el que, según el comunicado, se buscaba “conquistar una vida nueva, en la que pudiéramos tener la capacidad de pensar y proponer nuestros propios destinos y en la que la libertad fuera posible porque sería para todas y para todos”.

Pero, tras el Golpe de Estado y la posterior dictadura cívico-militar fue donde “los usurpadores aterrados ante la posibilidad de nuestra victoria, se aliaron entre sí en toda su diversidad”, y a través del ejército, “masiva y selectivamente desataron su violencia contra el pueblo y así como nuestro horizonte era claro, también lo fue el suyo: dejarnos sin historia y borrar de todas partes la afirmación política por la que estuvimos dispuestas a morir”.

Pero ni la sangrienta represión dictatorial ni la desarticulación del tejido social, resultante de la transición pactada, pudieron con la resistencia popular, según formuló el comunicado. “La historia es un tejido que, aunque lento y titubeante, no se detiene. Hoy alzamos la voz y seguimos tejiendo NUESTRA historia, sumándonos a la recuperación de lo que fuera destruido y luchando para construir una cultura libre de patriarcado y capitalismo”, se señaló.

El aliciente concreto de la época no tardó en ser remarcado por las compañeras: “Hoy, que nos organizamos para cambiarlo todo, el feminismo es el lugar donde nos reconocemos, haciéndonos parte de un movimiento internacional que hermana, una vez más, las luchas de los pueblos”.

Fue con este acento aglutinador que se oficializó la huelga feminista nacional que será convocada el próximo 8 de marzo, cuyas demandas, además de otros aspectos, serán determinadas en el Encuentro de Mujeres que Luchan, que tendrá lugar el 8 y 9 de diciembre de este año.

Luego, tras un intervalo de micrófono abierto, una compañera interpretó “Santiago de Chile”, canción que Silvio Rodríguez compuso al enterarse del Golpe de Estado en nuestro país.

Consecutivamente fue interpretada “Tras la senda de Manuel”, la mítica canción co-producida en 1987 por Raúl Acevedo y Nano Tamayo —con Fernando Aguirre como voz principal— para el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR)[8], y que durante la jornada fue dedicada especialmente en memoria a Cecilia Magni, la Comandante “Tamara”, y todas las mujeres que combatieron la dictadura.

Por último fue la presentación del Colectivo de Cueca Sola, que presentó algunos pies de cueca con pañuelo verde, en consonancia con la actual coyuntura. El Colectivo leyó también un comunicado, donde aprovechó de mencionar el reciente aborto espontáneo de Fany González[9], producto del desastre ambiental en Quintero. Asimismo, también recordó el caso de María Paz Cajas, quien sufrió un aborto tras haber sido pateada por la suboficial de carabineros, Tiare Vergara Torres[10]. Las compañeras dieron término a su presentación homenajeando a las mujeres que pudieron abortar, a quienes murieron haciéndolo y también a las que lo seguirán intentando.

Terminaba así una conmovedora jornada, donde diversas organizaciones feministas hicieron un recorrido a contrapelo de nuestra historia, subrayando no solo cómo la violencia estatal y doméstica afecta particularmente a la mujer, sino que además el papel en las resistencias pasadas y presentes de ésta, y consecuentemente, su indispensable rol en la creación de un mundo nuevo.

Por Ignacio Andrés

América Leatina desde Abajo

[1] Centro de Interpretación FiSura – La Legua. Prólogo de “El cóndor sigue volando”, Martín Almada. Editorial Quimantú.

[2] “Es algo para que la gente no piense, para atontarte”: La entrevista en CNN donde el nuevo ministro de las Culturas hacía duros cuestionamientos al Museo de la Memoria. Disponible en https://www.latercera.com/politica/noticia/algo-la-gente-no-piense-atontarte-la-entrevista-cnn-donde-nuevo-ministro-las-culturas-hacia-duros-cuestionamientos-al-museo-la-memoria/278700/

[3] La justicia chilena excarceló a 7 represores condenados por delitos de lesa humanidad. Disponible en http://www.lr21.com.uy/mundo/1375972-chile-justicia-libertad-condicional-represores-pinochet-lesa-humanidad

 

[4] Recinto DINA – “La Venda Sexy”, Memoria Viva. Disponible en https://www.memoriaviva.com/Centros/00Metropolitana/Recinto_DINA_venda_sexy.htm

[5] Ibídem.

[6] Ibídem.

[7] La versión íntegra del comunicado puede encontrarse aquí: https://www.facebook.com/notes/coordinadora-feminista-8m/declaraci%C3%B3n-memorias-de-rebeld%C3%ADas-feministas/2412864752273628/

[8] QUE PASÓ CON EL CANTOR DE LA MATRACA? Disponible en http://trovaenchile.blogspot.com/2011/06/que-paso-con-el-cantor-de-la-matraca-de.html

[9] Ministro de Salud descartó que caso de aborto en Quintero se deba a la contaminación: “La probabilidad es baja”. Disponible en http://www.eldesconcierto.cl/2018/08/31/ministro-de-salud-descarto-que-caso-de-aborto-en-quintero-se-deba-a-la-contaminacion-la-probabilidad-es-baja/

[10] Exclusivo | El audio que da cuenta que Carabineros quiso ocultar constatación de aborto de mujer golpeada. Disponible en http://www.eldesconcierto.cl/2016/05/28/exclusivoel-audio-que-da-cuenta-que-carabineros-quiso-ocultar-constatacion-de-aborto-de-mujer-golpeada/

radio
Subcomandantes Insurgentes Moisés y Galeano

300. Tercera y última parte: UN DESAFÍO, UNA AUTONOMÍA REAL, UNA RESPUESTA, VARIAS PROPUESTAS, Y ALGUNAS ANÉCDOTAS SOBRE EL NÚMERO “300”. Subcomandante Insurgente Moisés, SupGaleano

300.

Tercera y última parte:

UN DESAFÍO, UNA AUTONOMÍA REAL, UNA RESPUESTA, VARIAS PROPUESTAS, Y ALGUNAS ANÉCDOTAS SOBRE EL NÚMERO “300”.

¿Qué sigue?

Remar contra corriente.  Nada nuevo para nosotras, nosotros, nosotroas, zapatistas.

Nosotros queremos refrendar -lo consultamos con nuestros pueblos-: cualquier capataz va a ser enfrentado, cualquiera; y no sólo quien propone una buena administración y una correcta represión -o sea, este combate a la corrupción y el plan de seguridad basado en la impunidad-; también quienes detrás de sueños vanguardistas pretendan imponer su hegemonía y homogeneizarnos.

No cambiaremos nuestra historia, nuestro dolor, nuestra rabia, nuestra lucha, por el conformismo progre y su caminar detrás del líder.

Tal vez el resto lo olvide, pero nosotros no olvidamos que somos zapatistas.

Y en y sobre nuestra autonomía -con esto que se está manejando de que sí se va a reconocer, o no se va a reconocer-, nosotros hicimos este razonamiento: la autonomía oficial y la autonomía real.  La oficial es la que reconozcan las leyes.  La lógica sería ésta: tienes una autonomía, ahora la reconozco en una ley y entonces tu autonomía empieza a depender de esa ley y ya no sigue sosteniendo sus formas, y luego, cuando va a haber un cambio de gobierno, entonces tienes que apoyar al gobierno “bueno”, y votar por él, promover el voto por él, porque si entra otro gobierno van a quitar la ley que te protege.  Entonces nos convertimos en los peones de los partidos políticos, como ha pasado con movimientos sociales en todo el mundo.  Ya no importa lo que se esté operando en la realidad, lo que se esté defendiendo, sino lo que la ley reconozca.  La lucha por la libertad se transforma así en la lucha por el reconocimiento legal de la lucha misma. (Continuar leyendo…)

radio
Subcomandantes Insurgentes Moisés y Galeano

300. Segunda parte: UN CONTINENTE COMO PATIO TRASERO, UN PAÍS COMO CEMENTERIO, UN PENSAMIENTO ÚNICO COMO PROGRAMA DE GOBIERNO, Y UNA PEQUEÑA, MUY PEQUEÑA, PEQUEÑÍSIMA REBELDÍA. Subcomandante Insurgente Moisés, SupGaleano

300.
Segunda parte:
UN CONTINENTE COMO PATIO TRASERO, UN PAÍS COMO CEMENTERIO, UN PENSAMIENTO ÚNICO COMO PROGRAMA DE GOBIERNO, Y UNA PEQUEÑA, MUY PEQUEÑA, PEQUEÑÍSIMA REBELDÍA.

  Del mundo bajamos al continente.

  Si miramos hacia arriba…

Vemos los ejemplos de Ecuador, Brasil y Argentina, donde no sólo desplazan a los gobiernos supuestamente progresistas, sino que también los persiguen jurídicamente y, en su lugar, ascienden gobiernos entrenados como buenos capataces, o capataces obedientes al capital (aunque, seamos justos, son bastante torpes aún en su cinismo) para el nuevo reacomodo de la finca mundial, que son como Temer en Brasil, Macri en Argentina y en Ecuador, el que era bueno porque lo puso el ahora perseguido Correa (el de la “revolución ciudadana” –“de izquierda”, así lo vendió la intelectualidad progresista-) y ahora resulta que es de derecha, que es Lenin Moreno -paradójicamente se llama Lenin-.

Bajo la vigilancia del Estado que se ha convertido en el policía de la región -Colombia-, y desde el cual se amenaza, se desestabiliza y se planean provocaciones que justifiquen invasiones de “fuerzas de paz”, en toda Sudamérica se vuelve a los brutales tiempos de la Colonia, ahora con el “nuevo” extractivismo, que no es sino el ancestral saqueo de recursos naturales, tipificados como “materias primas”, y que, en los gobiernos progresistas de la región, se avala y promueve como un “extractivismo de izquierda” -que viene siendo algo así como un capitalismo de izquierda o una izquierda capitalista o a saber qué quiere decir eso-, pero igual destruyen y despojan, sólo que es por una “buena causa” (¿?).  Cualquier crítica o movimiento opositor a la destrucción de los territorios de los originarios es catalogada como “promovida por el Imperio”, “de aliento derechista”, y demás equivalentes a “es un complot de la mafia del Poder”.

En suma, en el continente, el “patio trasero” del Capital se extiende hasta el Cabo de Hornos.

Pero si miramos hacia abajo…

Vemos rebeldías y resistencias, en primer término, de los pueblos originarios.  Sería injusto nombrarlos a todos, pues siempre se correría el riesgo de omitir algunos.  Pero su identidad resalta en su lucha.  Ahí donde la máquina encuentra resistencia a su avance depredador, la rebeldía se viste de colores nuevos de tan antiguos y habla lenguas “extrañas”.  El despojo, también disfrazado de renta de la tierra, trata de imponer su lógica mercantil a quienes se refieren a la tierra como la madre.

(Continuar leyendo…)

radio
Prison Radio

Mensaje de Mumia en apoyo a la y los presos políticos de San Pedro Tlanixco

Desde las montañas indígenas de México
por Mumia Abu-Jamal.

Ésta es una vieja historia, no sólo porque se inició hace más de una década y media y se arreció en 2003, sino porque involucra los descendientes de un pueblo antiguo de los pueblos indígenas de las Américas.

En las montañas a pocas horas en coche al oeste de la Ciudad de México, se encuentra San Pedro Tlanixco, un pueblo indígena nahua.

Durante años la gente del pueblo se dedicaba a cuidar los bosques, a la siembra, y al trueque de hongos mágicos.
Antes del año 2000, varias grandes empresas florícolas intentaron acapararse toda el agua del pueblo. La comunidad se rebeló y como un acto de protesta, hizo un gran bloqueo de carretera.

La clase adinerada convocó a sus asesinos a sueldo y en un abrir y cerrar de ojos, la violencia cayó sobre San Pedro Tlanixco. Media docena de personas, cinco hombres y una mujer, fueron acusados de asesinar al representante de las empresas florícolas, Isaac Basso. Según la palabra de los pobladores, Basso se resbaló él mismo y se cayó en una barranca.

Pero poco importó esto a las autoridades. Seis integrantes del Comité de Agua de Tlanixco, quienes se habían organizado para resistir la confiscación del agua por las empresas florícolas, serían castigados. Ella y ellos recibieron sentencias de más de 50 años por defender el agua.

Son Dominga González Martínez, Lorenzo Sánchez Berriozábal, Marco Antonio Pérez González, Pedro Sánchez Berriozábal, Rómulo Arias Míreles and Teófilo Pérez González.

Son seis presos políticos indígenas del Estado liberal y neoliberal en México. Otros compañeros han sido acusados del supuesto delito, pero no capturados.

¡Apóyenlos en su lucha justa por el agua que fluye en las montañas!

Desde la nación encarcelada, soy Mumia Abu-Jamal.

–©’18 MAJ
16 de agosto de 2018
Audio grabado por Noelle Hanrahan: http://www.prisonradio.org/…/message-mexicos-indigenous-mou…
Texto circulado por Fatirah Litestar01@aol.com
Traducción Amig@s de Mumia, México

radio
Tercios Compas

Palabras del EZLN en la plenaria del Encuentro de Redes de Apoyo al CIG

Palabras de la Comandancia General del EZLN en voz del Subcomandante Insurgente Moisés y del Subcomandante Insurgente Galeano, durante la plenaria del Encuentro de Redes de Apoyo al Concejo Indígena de Gobierno, el 5 de agosto de 2018 en el Caracol de Morelia, Chiapas.

Audio: (Descarga aquí)  

Video: Tercios Compas
Audio: Café Zapata Vive

 

radio
Urucum Artes Colaborativas

Exposición “Insurgencias mexicanas: Poéticas de vida en tiempos de muerte” se presentó en Brasil

Fuente: https://urucum-artes.org/

Insurgencias mexicanas
Poéticas de vida en tiempos de muerte

Mayo y junio de 2018
Brasil

El mes de mayo e inicio de junio de 2018, Urucum Artes Colaborativas recorre varias ciudades de los estados de Pernambuco y Bahía, Brasil, con la exposición/plática Insurgencias mexicanas: Poéticas de vida en tiempos de muerte.

Insurgencias surge a partir de las provocaciones y desafíos planteados por los zapatistas en sus iniciativas recientes, en particular el festival CompArte por la Humanidad, el Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan, el conversatorio “Miradas, escuchas, palabras: ¿Prohibido pensar?” y la iniciativa del Concejo Indígena de Gobierno.

¿Qué hacer frente al contexto de muerte que se vive no solo en México, sino en el mundo? ¿Cómo crear alternativas con el arte y la creatividad? ¿Cómo sembrar vida en tiempos de muerte?

Con curaduría de Luciana Accioly, la exposición consistió en obras de los colectivos Huellas de la Memoria y Vivas en la Memoria, y fotografías de los colectivos de medios libres Radio Zapatista, SubVersiones y La Tinta.

La exposición se presentó en:

(Continuar leyendo…)

radio
Amigxs de Mumia México

Reseña del libro “Asesinato Incorporado: Imperio, Genocidio y Destino Manifiesto”

Mumia Abu-Jamal y Stephen Vittoria. Murder Incorporated: Empire, Genocide and Manifest Destiny. Book One “Dreaming of Empire”. (Asesinato Incorporado: Imperio, Genocidio y Destino Manifiesto. Libro Primero. El Soñar del Imperio). Prison Radio: San Francisco. 2018.

Reseña: Carolina Saldaña

Mumia Abu-Jamal describe este libro como “una mordaz crítica del ‘Imperio Americano’, un diagnóstico de una corrupta patología. Su propósito es dejar las cosas en claro, educar, aclarar,  animar, y hasta entretener” a la gente, especialmente a la juventud.

El escritor, activista, y preso político cuenta que él tuvo que pensarlo cuando Stephen Vittoria le propuso colaborar como coautor del libro. El documentalista había trabajado en un filme que nunca se cuajó sobre el tema y pensaba que su investigación se podría usar y ampliar en  imprenta.

Sería un desafío compartir nuestras experiencias separados por ladrillos y acero, dice Abu-Jamal, pero al aceptar, dividieron el trabajo 50-50 y se pusieron a trabajar. Leían muchos de los mismos textos y se llamaban por teléfono o se escribían.

(Continuar leyendo…)

radio
Patricia Chávez

El mayo de Jhonatan.-continúa el descrédito y la movilización popular contra el gobierno del MAS en Bolivia

El 24 de mayo de 2018 fue asesinado por la policía boliviana el estudiante Jhonatan Quispe Vila, de la Universidad Pública de El Alto UPEA, ubicada en la ciudad de El Alto en el Departamento de La Paz, en una movilización docente-estudiantil que exigía una modificación de la Ley 195 que otorgue una mayor asignación presupuestaria con la cual resolver verdadera y definitivamente la crisis financiera por la cual atraviesa la universidad. Este episodio nos acerca a la comprensión de las maneras en que el gobierno boliviano, en un contexto de grave declinación de legitimidad y de oposición cada vez más generalizada, viene confrontando las movilizaciones populares, pues no fueron solamente los estudiantes de esta universidad los que experimentaron las formas represivas del poder de un gobierno que, para la más cruel de la ironías, se autodenomina del pueblo, “de los movimientos sociales”.

Los estudiantes se miraban entre ellos y decían “nunca nos había pasado esto, ni con Goni”[1]. El velatorio del compañero muerto se realizó entre discursos adoloridos y cánticos guerreros –“a él le gustaba cantar el Achuhuete[2]” dice una de las estudiantes que lo vio morir-, y el llanto quiebra la voz de centenares de personas que acompañan las sencillas estrofas. Desde donde me encontraba no podía ver a la madre ni a los parientes, solo rostros cansados, ojos enrojecidos de llanto y voces que decían “está cansada”, “están furiosos, contra nosotros también por la declaración del ministro”, “claro, quién está preparado para que le digan que su hijo ha muerto”, “pero es una lucha justa y nosotros no hemos sido los que hemos disparado”, “murió como valiente”, “gobierno asesino” dice la gente en susurros. Para la Universidad Pública de El Alto (UPEA) este es el Mayo de Jhonatan Quispe Vila, estudiante de la Carrera de Comunicación Social, muerto por una acción de represión del gobierno boliviano que aún no está aclarada y cuyo arbitrario tratamiento ha generado indignación en la población boliviana.

Ubicada en Villa Esperanza de la ciudad de El Alto, la UPEA fue creada el año 2000 y el año 2003 consiguió su autonomía, todo ello tras largas jornadas de lucha de la población alteña, sobre todo de sus jóvenes habitantes. Esta universidad, a diferencia de otras, nace al empuje de la insurrección y movilización de una ciudad y no como una rancia escuela de elite. En 2015 ya se había establecido que la población estudiantil era mayoritariamente femenina[3], tendencia que hoy se mantiene. Las trayectorias de vida de sus estudiantes son predominantemente de migrantes, y aunque un gran porcentaje reside en El Alto, muchos mantienen contacto con sus comunidades de origen.

 Modus operandi del “gobierno de los movimientos sociales”

En 12 años consecutivos de gobierno del Movimiento al Socialismo (MAS), ha quedado en evidencia algo del complejo modus operandi de la red de aparatos de inteligencia y represión del estado frente a las movilizaciones de los sectores que no son afines al partido de gobierno, que se ven forzados a plantear sus demandas en las calles por haber sido previamente ignorados, indignamente tratados e indebidamente atendidos por los “servidores” públicos. El estado boliviano emplea una lógica de guerra frente a las movilizaciones populares consistente en agotarlas, dividirlas, descalificarlas, amedrentarlas y reprimirlas. Utiliza varios tipos de estrategias y garrotes: laxas tratativas burocráticas con el sector demandante con planteamientos inamovibles y sin condiciones, llevando al sector a declararse en conflicto y a movilizarse en las calles; luego, una inflexible represión policial por un lado y, por el otro, una sistemática emisión de spots mediáticos destinados a desalentar el apoyo de otros sectores y del público en general y aislar al sector movilizado para que pierda fuerza y termine aceptando las migajas ofrecidas. Cuando hay un muerto de por medio la inteligencia gubernamental extrema sus recursos para eludir cualquier responsabilidad, poniéndolos en juego para urdir rápida y laboriosamente una estrategia de “esclarecimiento” que inculpe a los mismos movilizados, o que termine sin esclarecer nada.

Desde el año 2014 la UPEA protagonizó manifestaciones para exigir más presupuesto al gobierno del Movimiento Al Socialismo. Cada año ocurría casi lo mismo, después de semanas de movilización y de producir un escenario de fuerzas que le fuera favorable, el gobierno cedía un apoyo económico que paliaba temporalmente el problema y luego el próximo año volvían las marchas –por eso la comunidad upeista siente que la tratan como a “un limosnero”-. Este 2018 es diferente, se quiere una solución definitiva y se retoma la bandera de la modificación de una ley –la 195-, para subsanar el problema de manera permanente. La muerte de Jhonatan Quispe hace que los universitarios abran los ojos y adquieran una convicción: “si con un muerto no nos hacen caso ¿qué pasará luego?, no queremos más muertos. Es ahora o nunca”.

La convocatoria a mesas de negociación con el gobierno ha servido como otra maniobra de desgaste, que dilata tiempos y se enreda en tecnicismos pretendiendo agotar a los movilizados. Si alguien quiere saber qué tanto se ha descolonizado el estado boliviano con un indígena al mando, puede hacer el seguimiento del desarrollo de las mesas de negociación de la UPEA y saldrá impresionado por la mezcla de autoritarismo, paternalismo y desprecio con que los operadores del gobierno tratan a su contraparte –basta con ver cómo fue expulsado el comité de negociaciones de la UPEA que se declaró en huelga de hambre en la Vicepresidencia del Estado Plurinacional, habiendo sufrido el corte de electricidad y la prohibición de que reciban asistencia médica o vituallas-[4]. Simultáneamente el gobierno recurre a un ataque mediático dirigido a desacreditar a los sectores no oficialistas que lo interpelan con sus demandas: andanada de spots difamatorios, esbirros informáticos contratados para sembrar confusión en los movilizados[5] y programas de “opinión” en los medios de comunicación que oficial o solapadamente le son funcionales y muestran para lo que han sido hechos. También están los oscuros personajes de contrainteligencia que se dedican al matonaje y el amedrentamiento –amenazas telefónicas, acoso y golpizas- de quienes se destacan en las movilizaciones, así como dirigencias mercenarias que se declaran en estado de apronte y amenazan con enfrentar físicamente a los estudiantes rebeldes. El chantaje de inducir a guardar silencio para no ser afrentados por el soso maniqueísmo de ser incluidos en el eje del mal, llamado “la derecha”, “la oposición”, “el imperialismo”, ha pretendido inútilmente callar a la UPEA pues ya se ha hecho de sentido común no creerle a un gobierno cuyas acciones represivas desmienten lo que demagógicamente declara.

La UPEA también se ha visto en sus movilizaciones bajo el embate de consignas estigmatizadoras –“flojos”, “borrachos”, “chupeas”, “violentos”, “aprendan a vestirse”, “mediocres”, “los de la UPEA abstenerse”, “la peor universidad”, “indios”, “váyanse a El Alto”- porque disputa un campo en el que los indígenas y las mujeres son vistos como arribistas y advenedizos, usurpadores de espacios de estudio universitario y competidores ilegítimos. La llamada educación superior fue pensada y bautizada con ese nombre para guardiar los privilegios de casta, clase y género de las élites económicas y políticas –desde sus puestos de poder hasta la irradiación de sus imaginarios- papel que sigue cumpliendo actualmente, por eso las dudas que el gobierno pretende sembrar en la población no tienen que ver con un debate serio sobre los fundamentos, medios y fines de la educación, sino con los supuestos selectivos que la rodean, a ver si los upeístas damos la talla para osar pedir más recursos y para considerarnos dignos de pertenecer a ese mundo donde cultura es sinónimo de superioridad racial.

El Problema

(Continuar leyendo…)

radio
Ignacio Andres. América Leatina desde Abajo

La historia como arma cargada de futuro.- Jornadas de diálogo y semilleros de Carlos Aguirre Rojas en Chile

La historia como arma cargada de futuro.  Sobre los Semilleros de Rebeldía con Carlos Aguirre Rojas

Dedicado a la memoria de Héctor

Entre el 5 y 8 de junio la Editorial Quimantú realizó los “Semilleros de Rebeldía”, cuatro jornadas de diálogo con Carlos Aguirre Rojas1.Tales encuentros tuvieron al menos tres razones de fondo. La primera fue el lanzamiento doble de Antimanual del Mal Historiador o ¿cómo hacer hoy una buena historia crítica? y Movimientos antisistémicos y cuestión indígena en América Latina. Una visión desde la larga duración histórica, ambos de Aguirre. La segunda es el cincuentenario de la Revolución Cultural Mundial de 1968, acontecimiento que Aguirre abarca de un modo u otro en sus textos. La tercera es, manteniendo el mismo espíritu de otros semilleros ya realizados2, generar espacios de encuentro e intercambio de experiencias, principalmente entre organizaciones populares. Lo anterior también explica la razón de esta síntesis. Esperamos que sirva de insumo y aporte al diálogo entre quienes de un modo u otro buscamos transformar el mundo, con la esperanza además, de que semilleros como éstos sigan multiplicándose3.

Nada menos que transformar el mundo

En el Auditorio Mara Rita de la Facultad de Humanidades y Filosofía de la Universidad de Chile fue realizado el “III Encuentro de historiadores: Saberes desde abajo: el aporte del quehacer histórico en la comprensión de los movimientos anti-sistémicos del Abya Yala”, cuya mesa de debate estuvo conformada por Claudio Alvarado Lincopi, historiador y parte de la Comunidad de Historia Mapuche (CMH), Javiera Manzi, socióloga e integrante del Núcleo de gráfica y movilización estudiantil (NGME), Fernando Pairicán, también de la CMH y Gabriela Jiménez, de Editorial Quimantú y moderadora del encuentro.

La ponencia de Claudio Alvarado Lincopi ofrece dos reflexiones. En la primera, “Cepillar la historia a contrapelo”, se refiere al Antimanual del mal historiador, obra que revaloriza la teoría crítica e historiográfica, principalmente desde Marx hasta Wallerstein. De Carlos Aguirre resalta su noción de tiempo, pues esto lo asume heterogéneo y no situado en el pasado sino que enfocado más bien en el presente, cuestión que Claudio encuentra en Silvia Rivera Cusicanqui y lo vincula con el concepto de presente sintagmático, donde habitan muchos pasados puestos jerárquicamente en el presente, vencidos y en condición de inferioridad pero no por ello desaparecidos.

Destaca además la idea de documento que el autor desarrolla desde la historiografía realmente crítica, ya no entendiéndola desde lo escrito, sino más bien desde todo lo ampliamente desarrollado por la humanidad. Pues, parafraseando a Marx, “nada de lo humano nos es ajeno”4. Concuerda también con la reinterpretación de totalidad que ofrece Carlos, es decir, una totalidad no entendida como una estructura determinante de nuestro desarrollo social, sino como formación social concreta en el actual modo de producción capitalista, contextualizada según las condiciones de cada territorio. Totalidad que requiere además, agrega, la unificación de las disciplinas de análisis crítico y que toman a Marx como paradigma, debido a que éste no puede ser leído únicamente como economista, sociólogo, filósofo o historiador. En su obra no se observa el fraccionamiento al momento de analizar la sociedad, cuestión que Claudio asocia como típico de los estudios contemporáneos de las ciencias sociales y humanidades.

Seguidamente, en “Un relato para el naufragio”, se refiere a Movimientos antisistémicos y cuestión indígena en América Latina. Parte remitiéndose a la lectura que concibe a 1989 como una fecha que da término a la utopía y en algunos casos, inclusive a la historia. Esto debido a que Aguirre, contraviniendo lo anterior, precisa que 1968, siguiendo a Wallerstein, es el colapso del liberalismo. Claudio, tomando en cuenta que el ‘68 o el ‘89 son fechas de clivaje para el mundo occidental, se pregunta ¿cuál es el momento de clivaje para Chile? ¿Lo es acaso el ’57 de La Victoria?5

Por otra parte, ante la tesis de una nueva derecha, conservadora, represiva y autoritaria, surgida después de 1968, Claudio propone también la existencia de una derecha multicultural —por consiguiente, despolitizadora— y etnofágica de la cuestión indígena. Pues actualmente el Estado chileno no sólo le ofrece garrote al pueblo mapuche, sino que de vez en cuando, también zanahoria.

Cuestiona, a partir de problemáticas sugeridas por Aguirre, hasta qué punto nuestra región alberga la temporalidad revisada en su momento por Marx. Considera así fundamental rescatar aportes locales, tales como los elementos de socialismo práctico de Mariátegui y su análisis de desarrollo desigual en la región. Asimismo, consulta sobre la reciente apuesta electoral del EZLN que Aguirre admite como táctica para el período. Si seguimos otra tesis del autor, distinguimos que una campaña presidencial puede perfectamente ser anticapitalista pero no precisamente antisistémica. Pero Claudio se pregunta hasta qué punto lo es en el caso del movimiento zapatista, tomando en cuenta todo el tiempo que éste ha llevado a cabo una política realmente antisistémica.

Asimismo, aunque Claudio coincida con Carlos a la hora de descartar las categorías de lo decolonial y poscolonial, defiende lo anticolonial, pues para él esta última nos provee de una genealogía de pensamiento enraizado en América Latina, lo que permite recuperar aportes tales como los realizados por Huamán Poma o Mariátegui entre muchos otros y que, además, proporciona bases para configurar movimientos antisistémicos realmente propios, señala.

La segunda ponencia fue de Javiera Manzi, quien enmarca su análisis de los movimientos sociales antisistémicos eclosionados en 1968 en la actual ola de movilizaciones feministas que vive el país. Desde su oficio posiciona al archivo como gestador de memoria y contramemoria, y por tanto una responsabilidad necesaria para los movimientos sociales.

Del movimiento feminista Manzi plantea tres características centrales. Estas son 1) transversalidad, 2) perfil totalizador y estructurante de nuevas formas de análisis y organización y 3) carácter prefigurativo. Concibe además a la teoría feminista como indispensable a la hora de pensar las relaciones las condiciones en donde el capitalismo se produce y reproduce. Para Javiera, cuando el movimiento feminista contemporáneo chileno reivindica la realización de nuevas relaciones y roles sociales, niega su supuesta condición como suma de reivindicaciones y de paso, supera la asimilación nostálgica de la movilización estudiantil.

También precisa lo importante de reconocer la raigambre popular del feminismo local, expresado a través de figuras tales como Teresa Flores, Esther Valdés de Díaz o Belén de Sárraga, entre otras, feminismo que fue parte del potenciamiento mismo del movimiento obrero en Chile.

Desde el campo de la documentación, se pregunta dónde quedan los itinerarios de los movimientos antisistémicos librados a contrapelo con la historia y del mismo modo, en qué lugar se guardan el rastro de los pasados vencidos. Para ella la memoria es un lugar activo desde el que se construye y que permite pensar sin nostalgia y revolucionariamente.

Fernando Pairicán por su parte, comienza situándose desde “La llamada de la tribu”, el reciente libro de Mario Vargas Llosa, que ubica al lado opuesto de los de Aguirre. El primero analiza las sociedades desde la oficialidad impuesta por la oligarquía y amparada por el Estado, sosteniendo que ha sido el liberalismo lo que más nos ha defendido nuestra libertad de “la tribu”, mientras que el segundo lo hace desde los movimientos autonómicos que se organizan desde abajo. Para Pairicán los autores ofrecen una lectura del liberalismo en América Latina, a favor en el primer caso y en contra en el segundo, siendo además, en definitiva, posiciones de clase.

Fernando propone a la derecha latinoamericana racial antes que liberal, de modo que a dos décadas de avanzado el siglo XXI, ésta ha vuelto a pretender el consolidamiento de los nacionalismos locales. Desde la misma óptica, concibe un ‘68 latinoamericano como un momento de florecimientos identitarios. No obstante no considera ésta como la una única fecha de ruptura en la región y se remite a Luis Vitale, quien en su acercamiento a la cuestión indígena a principio de la década de los noventa, le otorga un valor fundamental a los procesos de la Revolución Mexicana, la Revolución Boliviana y Revolución Cubana, al punto de llegar a coincidir con Howbsman cuando este caracteriza a nuestro continente como un “laboratorio de cambio histórico”.

No obstante, nos recuerda Fernando, es el propio historiador británico quien en sus primeros estudios determina a Latinoamérica como una región “pre-política” reduciendo así la profundidad de sus movimientos sociales, una lectura que supone nos ha costado superar. Al respecto, recupera la condición de ensayo que Aguirre otorga al movimiento zapatista, cuyas acciones, ni erradas ni políticamente inviables, representan en la última década construcciones desde abajo, cuestión que lo asemeja en gran medida a lo desarrollado por el movimiento mapuche.

Agrega por último que, en materia de estrategia política en la región, independiente de sí nos decantamos entre la toma del poder, según el sentido de Álvaro García Linera, o la táctica de la no toma del poder, según la perspectiva zapatista, conviene tomar en cuenta que es la cuestión indígena lo que marca el debate, de modo tal que los pueblos originarios pasan a ser así, como plantea el mismo Aguirre, la vanguardia del siglo XXI en América Latina.

A partir de los comentarios preliminares Carlos Aguirre realizó una reflexión de la que podemos distinguir cinco aspectos:

Un primer aspecto relacionado a las interrogantes planteadas por Claudio. Según Aguirre ninguna táctica, estrategia, medida o demanda es por sí misma antisistémica o prosistémica. Depende del contexto y del modo específico en que ésta se plantea si es anticapitalistas y antisistemica. Este doble carácter lo presenta la lucha por la tierra cuyos contrastes podemos verlos a la luz de la historia. Es cuestión de comparar como en la actualidad el EZLN sostiene una agricultura comunitaria y en estrecha armonía con la naturaleza, y como hace algunos siglos atrás, fue el mismo Napoleón Bonaparte quien realizó la primera reforma agraria en Francia, una de las más avanzadas de su época. De este modo la reivindicación de la tierra como propiedad individual coexiste con la demanda de la tierra como derecho colectivo.

En este marco, Carlos Aguirre plantea la táctica electoral zapatista como profundamente anticapitalista y antisistémica debido a que visibiliza ante el pueblo mexicano la corrupción en el gobierno, denuncia el exterminio en curso de la población indígena y propone como única solución valedera a la autoorganización desde abajo y a la izquierda.

Un segundo aspecto son las posiciones de autores decoloniales o poscoloniales. Para Aguirre éstos se emparentan estrechamente con los autores posmodernos, tornándose auténticos “enemigos del pueblo”. Reconoce, sin embargo, el matiz local que el pueblo mapuche agregan a la problemática, al encontrarse colonizado por el Estado chileno. Para Aguirre, son autores como Frantz Fanon, quienes sin entrar en fundamentalismo como Walter Mignolo, Enrique Dussel y otros, realizaron hace mucho tiempo atrás, una aguda crítica del colonialismo, crítica que de paso, es más sólida, concreta y vigente que la presente en las posiciones decoloniales o poscoloniales.

Un tercer aspecto es la estrecha relación de los movimientos feministas con la Revolución Cultural Mundial de 1968, que Carlos considera como “madre” del movimiento feminista, al ser detonante de su masividad y especifidad como ningún otro momento en la historia.

Un cuarto aspecto referente al reordenamiento del espectro político en 1968. Siguiendo a Wallerstein, Carlos Aguirre indica que previo a dicha fecha, mientras el capitalismo funcionaba con fuerza, el liberalismo fungió como ideología dominante, de modo tal que el centro liberal subsumía a su vertiente de izquierda y la tornaba un liberalismo socializante, y del mismo modo, subsumía a la derecha, volviéndola un liberalismo conservador. Pero tras 1968, la derecha devino en fascismo encarnizado y amplios sectores de la izquierda abandonaron el reformismo  para volverse cada vez más radicales.

Un quinto aspecto relacionado al progresismo latinoamericano. Para Carlos Aguirre La izquierda domesticada que representa los gobiernos progresistas fracasa porque los movimientos sociales realmente antisistémicos que en su momento les apoyaron, no buscaron becas, bonos o programas sociales, sino que por el contrario, se organizaron para nada menos que cambiar el mundo.

Las mujeres sostienen la mitad del mundo

En el Auditorio Sergio Flores de la Facultad de Humanidades de la UV, en el centro de Valparaíso, tuvo lugar el lanzamiento de Antimanual del Mal Historiador o ¿cómo hacer hoy una buena historia crítica?, que contó con la presentación y moderación de Elías Abarca, por Editorial Quimantú.

Durante la ocasión Aguirre recuerda que la primera versión del Antimanual fue escrita hace 16 años. De modo tal que, luego de ser publicado y traducido en diversos países, la edición de Quimantú corresponde a la vigésima edición. Luego repasa su obra centrándose en dos críticas allí presentes.

La primera se relaciona a la escuela positivista, la que para Carlos es dominante en la historiografía iberoamericana, sino es que en gran parte del mundo. Es un cadáver que se arrastra por la academia, cuyo sentido puede resumirse en la idea de limitarse a estudiar la historia sin emitir un juicio o asumir posición alguna. Para Aguirre, los positivistas dicen en prosa lo que los antiguos archivos señalan en verso. Lo que antes era la historia de los reyes, hoy lo es de los presidentes, y en definitiva, de la clase dominante. El positivismo supone los hechos más resonantes de la oficialidad a la vez como los más importantes.

Ahora bien, Marx indica que la política no flota en el aire, y no es pues, una realidad en sí misma ni contiene dentro de sí las premisas de su propia explicación. De modo tal que no pueden explicarse los procesos políticos sin explicar las relaciones económicas y sociales subyacentes, esto sin caer en la lectura economicista, recalca Aguirre.

Si nos preguntamos para qué existe la política hoy o a qué se debe el poder, no es para otra razón que para imponer los intereses económicos de la clase dominante. Esto explica también porque el positivismo ha perdurado en la historia más de siglo y medio. Precisamente, porque su investigación es insignificante frente al poder. Aguirre lo grafica del siguiente modo: al gobierno de México le conviene que los historiadores se dediquen a polemizar sobre si el 16 septiembre de Miguel Hidalgo se levantó del lado izquierdo o derecho de la cama. No les interesa saber si la independencia fue una propiamente tal, o más bien una descolonización —al decir de Wallerstein—, pues esto sería asumir abiertamente como México reemplazó el sometimiento de una metrópoli a otra, hasta llegar finalmente a depender de Estados Unidos.

Por otra parte, si desde los albores de la humanidad las mujeres han sostenido la mitad del cielo, y con la otra mano, la mitad del mundo, como Mao alguna vez sostuvo, ¿cómo es que en la historia no se habla de ellas? A pesar de haber sido parte fundamental en los diversos procesos históricos, a veces inclusive más que los hombres, los historiadores positivistas poco se ocupan de ello.

Los mismos también obvian el protagonismo indígena en la historia, a pesar de que en México a principios del siglo XIX la mitad de la población era indígena, y que para cuando la Revolución Mexicana se desarrolla, un tercio todavía lo era. Para el positivismo poco importa esto, pues son los individuos quienes hacen la historia, no las mujeres, ni los indígenas o afrodescendientes y menos aún, las clases populares. Es para criticar esta escuela que fue escrito el Antimanual.

Pero el libro es escrito, y aquí formula su segunda crítica, para arremeter contra la escuela posmoderna presente en la historiografía. Esta escuela, en América Latina, toma la forma del denominado pensamiento poscolonial o decolonial. Aunque menos hegemónica, tiene igualmente presencia en la región al ser impulsada por algunos gobiernos, particularmente los progresistas.

Para los decoloniales o poscoloniales, el “coco”, o en nuestro caso, el “cuco”, viene a ser cualquier pensador europeo, por más radical que éste sea, dice Aguirre. Aun cuando el pensamiento de Marx —por citar tan solo un ejemplo— sea la versión en negativo del pensamiento burgués, es comúnmente descartado, al tiempo que mal interpretado por la escuela decolonial, por el sólo hecho de haber nacido en Europa. De esta forma pretenden hacer tabla rasa del desarrollo material y de los pensamientos provenientes de Europa, buscando consolidar ciencias y humanidades ‘originales’ en Latinoamérica.

En definitiva, el “mal historiador” criticado en el libro, es el historiador positivista o posmoderno. Y frente a esto, se reúne una serie de pensadores y escuelas que son propuestos como base para construir una “historia crítica” para el siglo XXI, el mismo que para el autor comienza el 1 de enero de 1994 con el Levantamiento Zapatista, no sólo para México sino que para que para toda América Latina. Por otra parte y por desgracia para el pensamiento decolonial, si realizásemos una radiografía de la historia realmente crítica, Marx sería el punto de partida inevitable, indica Aguirre.

Inspirado por Elías, quien cerró la presentación con la lectura de “Intelectuales apolíticos” de Otto René Castillo, Aguirre cita un fragmento de “La poesía es un arma cargada de futuro” de Gabriel Zelaya, poema que, ajustándolo a su disciplina, cambió a “La historia es un arma cargada de futuro”. De tal modo declama:

Maldigo la historia concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la historia de quien no toma partido hasta mancharse. Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros textos de historia no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo.

Nuestra América es el porvenir

En el Espacio Santa Ana, centro comunitario del Cerro Cordillera de Valparaíso, fue lanzado Movimientos antisistémicos y cuestión indígena en América Latina. Una visión desde la larga duración histórica. En esta ocasión la presentación y moderación estuvo a cargo de Fernando Villegas de Quimantú. Cabe que señalar que Carlos Aguirre ya había visitado el lugar cuando todavía estaba en construcción. Actualmente es un espacio consolidado para el encuentro entre pobladores y organizaciones del puerto.

Aguirre abre la presentación asegurando que en América Latina se han gestado los movimientos sociales antisistémicos más consistentes y duraderos de la última época, lo que le lleva a retrotraerse a Hegel cuando éste, en sus Lecciones sobre la filosofía de la historia universal afirma que “América es el país del porvenir”6.

Para él, son dichos movimientos los que han derrocado diversos gobiernos en América Latina o de algún modo u otro, fijado la agenda de sus respectivos países. Es cuestión de tomar en cuenta el Caracazo en Venezuela, el Cacerolazo en Argentina, la Guerra del Agua en Bolivia, por citar tan sólo algunos casos. No así la mal denominada “primavera árabe”, que para él son amplias movilizaciones y no movimientos sociales en sentido estricto.

De este modo se pregunta hasta qué punto el movimiento estudiantil o el movimiento mapuche han incidido en la agenda política de Chile. En el caso del segundo, éste se ha vuelto más amplio que su propia dimensión demográfica, alcanzado eco hasta en el propio EZLN, que sigue la lucha del pueblo mapuche de cerca. No es menor que haya tomado el término marichiweu o “diez veces venceremos” en español como parte cierre habitual de sus encuentros o comunicados.

Más adelante, resalta que los movimientos antisistémicos contemporáneos han recuperado el “lo queremos todo, y lo queremos de inmediato” presente en las nuevas izquierdas de 1968, lo que les ha llevado no sólo a derrocar gobiernos, sino que en algunos casos, a crear mundos nuevos.

Lo último se justifica además, ante el fracaso de la denominada “estrategia en dos pasos” es decir, primero ganar el poder dentro del Estado; y segundo y solo después, transformar el mundo7. A causa de esto, los nuevos movimientos realmente antisistémicos han impulsado una nueva estrategia revolucionaria: la autoorganización popular. Aguirre enmarca aquí la creación de decenas miles de espacios radicalmente autónomos, de lógica anticapitalista, de toma de decisiones colectivas y sin dirigencias, donde el protagonismo sea de la gente común y corriente. Espacios así han ido creando redes de lógica anticapitalista, lo que en algún momento, pronostica, tomarán forma de ‘archipiélagos’ y alcanzarán una dimensión nacional que derribará, de abajo hacia arriba, a la clase dominante.

La humanidad como sujeto revolucionario

El cuarto y último semillero fue realizado en la sede de Constramet, Confederación de Trabajadores Metalúrgicos de Chile. Aquí contamos con la presentación y moderación de Franco Ripetti y Lorena González, ambos de Editorial Quimantú, y el investigador independiente Rafael Agacino. A lo largo del encuentro la discusión fue desarrollada primordialmente en torno a Movimientos antisistémicos y cuestión indígena en América Latina.

El primero en exponer es Agacino, quien tras realizar una síntesis del libro (destacada más tarde por el propio Aguirre), considera que la revisión del Antimanual del mal historiador es ineludible para comprender la posición en la que Aguirre enmarca su análisis en Movimientos antisistémicos. Realiza además dos consideraciones críticas sobre el último.

De la obra, acota, es importante tomar en cuenta las configuraciones en las luchas libradas en América Latina durante los últimos siglos, tanto en su época como territorio. No es lo mismo, afirma, la situación a la que se enfrentaba la población afrodescendiente de Cuba a la hora de escoger si apoyar o no a la guerra independentista en la isla, que las circunstancias en las que la población mapuche debía hacerlo durante la guerra independentista en Chile, considerando por ejemplo, lo acordado entre España y el pueblo mapuche en parlamentos como el de Quilín8.

Asimismo, ante la idea de nueva modernidad para la humanidad planteada, Agacino considera que ante la contrarrevolución neoliberal vigente desde hace casi medio siglo en la región, la cual ha consolidado la desestructuración de todas las posibilidades de construcción de comunidad en la sociedad, urge encontrar el modo de unificar la multiplicidad de movimientos sociales y reivindicaciones descritas en Movimientos antisistémicos.

Más tarde Aguirre expone que las premisas unificadoras de los movimientos sociales realmente antisistémicos se encuentran presentes en el Antimanual del buen rebelde9. Asimismo, ahonda una última vez en la cuestión indígena. Por una parte, los pueblos originarios no son los únicos que están realizando mundos nuevos y por otra, tampoco se encuentran exentos de problemáticas o vicios. Es el caso del indigenismo fundamentalista, que considera como un racismo a la inversa. Nuestra realidad actual no permite miradas maniqueas donde, en este caso, todo lo indígena sea positivo y todo lo proveniente de occidente o resultado del mestizaje, pueda considerarse negativo. El EZLN aporta con una lectura sobre esa cuestión. Si en Occidente hay cosas horribles, como lo es el capitalismo o el Estado, hay también otras sumamente beneficiosas —en las manos indicadas—, como es el progreso tecnológico. Del mismo modo, en las comunidades indígenas existen elementos maravillosos, como lo es la relación con la tierra, también existen cosas negativas, como es que en muchos casos, las mujeres no tengan voz. El movimiento zapatista, subraya Aguirre, recupera lo mejor del mundo indígena por una parte y lo mejor del occidental por otra.

Es así como el “sujeto de la revolución” para el período actual no es otro que la humanidad misma, la que en su multiplicidad y diferencias se enfrenta igualmente a la “larga muerte” de la humanidad, económica, moral, ecológica, crisis terminal que reclama como necesidad más que nunca su unificación. Y son precisamente los movimientos sociales realmente anticapitalistas y antisistémicos, indígenas y no indígenas, los que junto a las nuevas izquierdas se encuentran realizando ensayos para afrontar la barbarie del mundo actual.

 Por Ignacio Andrés.  América Leatina desde Abajo

Notas

 

  1. Carlos Aguirre es investigador titular del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, con estudiaos en Economía e Historia. Es Director de la revista La otra mirada de Clío, desde el 2003 y miembro del Sistema Nacional de Investigadores de México desde 1988. Recibió el Premio Universidad Nacional en el Área de Investigación en Ciencias Sociales en 2013. Además de los libros mencionados, con Editorial Quimantú publicó en el 2015 también Antimanual del buen rebelde. Guía de la contrapolítica para subalternos anticapitalistas y antisistémicosMandar Obedeciendo. Las lecciones políticas del neozapatismo mexicano

 

  1. Durante el 2015 tuvieron lugar los “Semilleros desde abajo y a la izquierda”, en los que, junto a Carlos Aguirre, también fueron lanzados dos de sus libros en distintos espacios académicos, sindicales y territoriales. Se trató en este caso de Mandar Obedeciendo. Las lecciones políticas del neozapatismo mexicano y Antimanual del buen rebelde. Guía de la contrapolítica para subalternos anticapitalistas y antisistémicos.

 

  1. Debo señalar mi gratitud a Lucía y Marco, quienes revisaron la primera versión de esta síntesis, corrigiéndola y permitiéndome enriquecerla.

 

  1. La frase pertenece originalmente a Publio Terencio Africano en su comedia Heautontimorumenos (El enemigo de sí mismo), del año 165 a.C.

 

  1. Claudio se refiere a la primera toma de terrenos organizada en Chile y de América Latina, empezada el 30 de octubre de 1957, cuando más de 1000 familias ocuparon los terrenos de la chacra La Feria, ubicada en Santiago, actual comuna de Pedro Aguirre Cerda.

 

  1. Hegel señala “América es el país del porvenir. En tiempos futuros se mostrará su importancia histórica, acaso en la lucha entre América del Norte y América del Sur. Es un país de nostalgia para todos los que están hastiados del museo histórico de la vieja Europa.”. p. 275. Lecciones sobre la Filosofía de la Historia Universal. Traducción de José Gaos. Editorial Tecnos.

 

  1. Extraído de Las nuevas rebeliones antisistémicas: ¿Un movimiento de movimientos? de Immanuel Wallerstein. Artículo ha sido publicado originalmente en la revista New Left Review, num. 18, de nov. – dic. de 2002, pp. 29 – 39. La versión castellana ha sido publicada en la revista La otra mirada de Clío, México, 2004 V1 N1 sep-feb pag. 77-86.

 

  1. El Parlamento de Quilín (1641) fue el primer tratado de paz entre mapuches y españoles tras más de un siglo y medio de conflicto. Habiéndole dado la Corona de España un carácter de tratado internacional, y siendo ratificados por el rey Felipe IV el 29 de abril de 1643, entre los distintos acuerdos se encontraba el justo reconocimiento de la soberanía del pueblo mapuche, o que el mismo, se comprometía a considerar como enemigos a los enemigos de España.

 

  1. El Antimanual del buen rebelde. Guía de la contrapolítica para subalternos anticapitalistas y antisistémicos fue publicado por Editorial Quimantú en 2015.
Página 4 de 47« Primera...23456...102030...Última »