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Kurdistán América Latina

“¡Vamos con Jin Jiyan Azadî hacia la revolución de las mujeres!”

El Movimiento de Mujeres de Kurdistán se refirió al Día Internacional de la Mujer Trabajadora y denunció el sistema patriarcal que mantiene al mundo en una crisis permanente. Desde el movimiento aseveraron que igualmente la resistencia de las mujeres crece en todos los continentes.

A continuación publicamos la declaración completa:

Como pueblo kurdo y mujeres kurdas, saludamos el 8 de marzo, en un momento en que las crisis provocadas por la modernidad capitalista amenazan nuestro derecho a vivir. Nuestra determinación de resistir a las fuerzas que violan nuestro derecho a vivir, tanto como nuestro dolor y pérdida, es muy decidida e inquebrantable. Las razones de nuestra lucha son más fuertes que nunca. La dominación masculina, la alianza del Estado y el capitalismo siguen atacando a las mujeres, convirtiéndose en una guerra entre sistemas.

Las prácticas de las corporaciones multinacionales, la nueva cara del fascismo, las dictaduras y el colonialismo se entrecruzan con los ataques a la libertad de las mujeres y el saqueo de la naturaleza. Los conflictos dentro de las estructuras de poder hegemónicas y sus políticas impulsadas por el beneficio por encima de las mujeres y la sociedad, no conducen a otro futuro que no sea el de la guerra, la migración, la destrucción, la violencia y la pobreza: el sol de la humanidad se oscurece. En todas las regiones del mundo hay una oleada de explotación y ataques por parte de la dominación masculina. Sin embargo, desde Afganistán hasta Abya Yala, desde la India hasta África, la resistencia de las mujeres está creciendo en todas las partes del mundo.

Nosotras somos la ola más fuerte de esta resistencia. Sabemos que no podemos vivir si no tejemos nuestras vidas con la resistencia cada día. Lo sabemos incluso por lo que hemos vivido en el último año. Hemos dicho que el capitalismo y el fascismo son la destrucción social. Y, por desgracia, esta afirmación fue confirmada de nuevo por el terremoto que ocurrió el 6 de febrero en nuestro país, Kurdistán, y en las ciudades de Turquía y Siria. La sucia alianza del AKP/MHP y las políticas fascistas sólo agravaron aún más las consecuencias del desastre. Se ha convertido en un crimen contra la humanidad. Conocemos la cara más sucia del fascismo por los gritos de las mujeres y las niñas y niños sepultados bajo los escombros y por sus vidas enterradas. Hemos dicho que el sistema dominado por los hombres conduce al infanticidio femenino. Lo sabemos por nuestro país, Kurdistán.

Sabemos de los ataques diarios, de los asesinatos de mujeres pioneras y de las ocupaciones que llevaron a cabo en presencia de fuerzas internacionales cuando no consiguieron derrotar la “Revolución de las Mujeres”, donde todavía respira una esperanza de libertad para todos los pueblos del mundo, en Rojava, Kurdistán Occidental.

Sabemos que el Estado turco, que se ha vuelto tan brutal que ha asesinado con armas químicas a guerrilleras que con sus 30 años de experiencia en autodefensa, han inspirado coraje, confianza en sí mismas y habilidades de autodefensa en las mujeres. Conocemos el fascismo que ha expulsado a las mujeres de la política y de las administraciones locales; el fascismo que no permite que haya mujeres diputadas y alcaldesas elegidas por la voluntad del pueblo, causándoles terribles consecuencias y encerrándolas en la cárcel.

Conocemos sus vergonzosas leyes que silencian y detienen a mujeres académicas y periodistas que intentan hacer públicas las injusticias y las prácticas del fascismo. Son mujeres que insisten en la verdad. A ellas se las detiene, pero al mismo tiempo se permiten los matrimonios infantiles y se deja en libertad a los pederastas y violadores. Conocemos bien esta red de corrupción por el hecho de que anuló el Convenio de Estambul y se llevó por delante las enormes conquistas de los derechos de la mujer con una sola palabra del dictador.

Conocemos a quienes tienen miedo de la liberación de la mujer, incluso de su cabello, asesinando a Jina Amini. Experimentamos lo brutal que puede ser esta mentalidad cuando asesinaron a nuestras camaradas Sakine Cansız, Fidan Doğan, Leyla Şaylemez y diez años después a EvinGuyi en París. Todo empezó cuando las mujeres se organizaron para protagonizar la revolución. Allanaron el camino de la revolución femenina y lo hicieron con la vía del paradigma democrático, ecológico y de liberación de la mujer, no con la mentalidad del sistema.

En el camino revolucionario, los estudios sobre la mujer han apoyado a la Jineolojî. Comenzó compartiendo la resistencia de las mujeres kurdas por una vida libre y sus experiencias con las mujeres del mundo. Empezó por encontrar la fórmula mágica para liberar la vida proclamando “JIN JYAN AZADI”. Por esta razón, nuestra mayor respuesta el 8 de marzo en todo el mundo son las palabras de la KJK (Komalên Jinên Kurdistan, Comunidad de Mujeres de Kurdistán): “BI JIN JIYAN AZADÎ RE BER BI ŞOREŞA JINÊ!” – ¡VAMOS CON ‘JIN JIYAN AZADI’ A LA REVOLUCIÓN DE LAS MUJERES!”.

FUENTE: Kurdistán América Latina

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Nantik Meche

Nantik Meche 5 – Día Internacional de las Mujeres que Luchan

Podcast para conocer un poco sobre la historia y el sentido de conmemorar el 8 de marzo el Día Intencional de las Mujeres que Luchan.

(Descarga aquí)  
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Avispa Midia

Trasnacional de aceite de palma pierde demanda contra ecologistas

Fuente: Avispa Midia

Por Aldo Santiago

En portada: Maquinaria pesada apila troncos de los árboles talados que serán quemados por la empresa productora de aceite de palma, PT Papua Agro Lestari, propiedad de Korindo. Foto: Mighty Earth

El pasado martes (21), después de tres años de batalla legal, el conglomerado de empresas coreana-indonesia, Grupo Korindo, renunció a la demanda que interpuso contra la organización ambientalista Salva la Selva, con sede en Alemania, por señalar su responsabilidad en la destrucción de la selva tropical en Indonesia para la expansión de monocultivos de palma aceitera.

Te puede interesar – Guatemala: Mayas en resistencia contra palma africana son atacados por fuerza policial

En 2019, la organización europea fue citada ante un tribunal con relación a una Carta Abierta de 2016, la cual fue dirigida a las empresas alemanas, Siemens y Nordex. En la misiva, 10 organizaciones ecologistas alertaban sobre las relaciones comerciales de las corporaciones energéticas con Grupo Korindo, acusado de la destrucción masiva de selvas tropicales y de violar los derechos de pueblos indígenas de la provincia de Papúa y las islas Molucas del Norte.

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Noticias de Abajo

Noticias de abajo 25 febrero 2023

(Descarga aquí)  

ROMPIENDO FRONTERAS

  • GLOBAL: SE CUMPLE UN AÑO DE LA INVASIÓN RUSA A UCRANIA. Grupos Antiguerra convocan a jornadas por la paz. Fuente: @AnarquistasporlaPaz
  • ITALIA: Gobierno ultraderechista de Meloni ratifica aislamiento de tortura contra Alfredo Cospito. Fuente: Noticias de abajo
  • PALESTINA: Llega a 63 los asesinatos de la okupación militar de Israel en palestina en este 2023. Masacre y ataques en Nablus y todo el territorio ocupado. Fuente: palestinalibre
  • GUATEMALA: USAC (Universidad de San Carlos de Guatemala)EN RESISTENCIA El gobierno central impone a Walter Ramiro Mazariegos Biolis rector de la USAC. Fuente: Caravana mesoamericana por el buen vivir.

DESDE EL OMBLIGO DEL MOUNSTRO

  • MÉXICO: Asamblea Nacional por el Agua y la Vida en territorio otomí se pronuncia contra guerra y el saqueo de los recursos. Llaman a plan de acción colectivo.Fuente: Noticias de Abajo
  • YUCATÁN: Comunidad Maya de Sitilpech que se opone a Granja porcícola, es agredida y amenazada por la policía. Fuente: Kanan DDHH
  • MICHOACÁN: Alfredo Cisneros Madrigal, defensor de bosques de la comunidad purépecha de Sicuicho, fue asesinado a balazos, denunció el Consejo Supremo Indígena de Michoacán Fuente: CSIM
  • HIDALGO: Por la verdad y la impartición de justicia en la muerte de Abisaí Pérez Romero
  • CDMX: Liberan bajo fianza a dos activistas de la okupa Cuba, Karla y Magda, tras 10 meses de prisión son recibidas por decenas de colectivas y organizaciones. Fuente: LibresYa
  • MÉXICO: Amenazas fascistas en México contra activistas y promotores culturales. Fuente: Redes
  • CDMX: Manifestación pacifica por el derecho a la cultura, frente a la casa de Sandra Cuevas, es reprimida violentamente por golpeadores de la alcaldía Cuauhtémoc Fuentes: Volcana

Música

Corrido para Samir Flores
Nieves de enero

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Noticias de Abajo

Noticias de abajo 16 febrero 2023

Noticias de abajo 16 de febrero 2023
Noticias globales
—-HONDURAS: En dos meses siete defensores comunitarios han sido asesinados en Honduras. Educaoaxaca
—-SIRIA Y TURQUIA: Sismo, guerra y capitalismo. 40 mil descesos y ciudades y pueblos en ruinas es parte de las afectaciones por devastador sismo. Los pueblos kurdos rebeldes fuera del discurso oficial de apoyo internacional. Una oportunidad más´para decir No a la Guerra. Kurdistan America Latina, Pie de pagina y AFN espanol.
Noticias de por aca
—-OAXACA: Marinos fuertemente armados reprimen a ejidatarios que se oponen a obras del Corredor Interoceánico. IstmoPress
—-CHIAPAS: Denuncian incremento del crimen organizado y violencia en comunidades indígenas en Chiapas tras el 12 aniversario luctuoso de Jtatik Samuel Ruiz. Boca  de Polen.
—-CDMX: Denuncian hackeo de pagina de radio zapote en Facebook. CML
—-PODCAST INVITADO: Somos; cuerpo, territorio y tecnología. Episodio 1. Apoyo mutuo en acción. CodigoSur
Música:
El río me enseñó – casiopeo
Señor Magón.  Las tres piedras/ Cuento de Ricardo Flores Magón.    
Azida de sodio – Laika anuncia el ocaso
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(English) Fighting for the forests in Eastern Congo

Disculpa, pero esta entrada está disponible sólo en English. For the sake of viewer convenience, the content is shown below in the alternative language. You may click the link to switch the active language.

Fuente: Avispa Midia

Por Eugenia López

Cover image: The Batwa indigenous people are currently facing multiple challenges. The cultural crisis, the lack of recognition of their territorial rights and the reappropriation of their lands by multinationals make the communities that live by and for the forest even more fragile.

With its rivers, forests, savannas and freshwater swamps, the Congo Basin – the second largest rainforest in the world after the Amazon – is a patchwork of treasures. It is home to approximately 10,000 species of tropical plants, as well as more than 400 species of mammals, 1,000 species of birds, and 700 species of fish, including several endangered species such as forest elephants or mountain gorillas.

Humans have shared the Congo Basin forests with these other species for tens of thousands of years. Today, the forests still provide food, fresh water and shelter to more than 75 million people.

The Congo rainforest, much of which is in the Democratic Republic of Congo, is the second largest rainforest in the world. The Congolese government has recently tendered 16 new oil fields, some of them in the rainforest. Photo by Axel Fassio/CIFOR.

I had the privilege of talking to Blair Byamungu Kabonge, an Indigenous Batwa descendent who was born in the South-Kivu region of the Democratic Republic of the Congo (DRC), where the Congo Basin connects with the Great Lakes region. Growing up in these lands, he has not only been a witness to nature’s beauty, but also its tragic ongoing destruction.

Together with its wildlife, Blair’s region is extremely rich in oil, diamonds, gold, copper, and minerals like cobalt, tin, cassiterite and coltan. This makes it ripe for extraction and exploitation, as these materials are used to produce new technologies such as smartphones and tablets as well as electric vehicles, solar panels and other so-called ‘green’ or ‘clean energy’ technologies.

Decades of violence

The economic interests in the minerals, timber and wildlife located in the region has attracted the interest of foreign countries and transnational companies over the past centuries, which has led to the explosion of violence.

This started with the colonisation of the territory by Belgium from the end of the 19th century. Attracted by its abundant wealth in rubber, ivory and minerals, the belgium crown, together with concessionary companies, undertook the brutal exploitation of its natural resources and population. Between 1880 and 1926, half of the inhabitants were killed, to the point that some historians refer to this period as a “forgotten holocaust”.

After the official independence of the country in 1960, the economic interests didn’t vanish, and more countries started to get involved in natural resources extraction, such as the United States, Canada, South Africa, the European Union or China, principally.

Locals and NGOs working in the region have long been calling out the direct link between the exploitation of natural resources and continuing armed conflicts in DRC.

Today, the Kivu region is still highly insecure, with multiple armed guerrilla groups, and a heavy presence of the Armed Forces of the Democratic Republic of the Congo (FARDC) which are guilty of violently exploiting civilians to extract valuable minerals to sell on to transnational companies.

A Democratic Republic of Congo Army soldier at an outpost on Chanzu hill in eastern North Kivu region, Nov. 5, 2013.

“The wars we have are linked to the quest for control and domination over ecosystems,” Blair tells me. “But the rich countries chose to cover their ears. They do not seek to establish peace in eastern Congo; they know what they have to gain in this story. If the production of coltan stops in the Congo, what are you going to use to make your phones?”

The race for natural resources has been responsible for significant environmental damages, with devastating destruction of humid primary forests. According to Global Forest Watch, the total area of humid primary forests in South-Kivu decreased by 6.6% between 2002 and 2021.

The hypocrisy of international conservation plans

In light of the ever-worsening climate crisis – and despite the fact that local communities had been trying to give the alert for far longer – combating deforestation has begun to be seen by international institutions as a crucial step in limiting the impacts of climate change, as the world’s forests absorb roughly one-third of carbon emissions annually.

During COP26 in 2021, leaders from more than 100 countries pledged to halt deforestation by 2030.

A group of 11 countries, along with the Bezos Earth Fund, agreed to contribute $1.5bn toward restoration efforts in the Congo Basin region. At the latest COP conference that took place in November 2022, a Forest and Climate Leaders’ Partnership (FCLP) was launched to unite actions by governments, businesses and community leaders to implement the commitment made at the COP26.

However, this seems unrealistic given that there was a similar plan adopted in 2014, which sought to halve global deforestation by 2020 and end it by 2030… with absolutely no results so far.

Like many others, Blair does not really believe in international mechanisms that promote environmental protection. “After each international conference, agreements are signed, but if we get to COP27, it’s because it’s useless,” he says. “The initiators of these policies take people for idiots.”

The hypocrisy of these international declarations is hard to ignore, knowing that the countries that promote them are often the ones who benefit the most from (and contribute the most to) nature’s destruction.

“The same nations that run the COPs are the ones that own the industries that are destroying the planet,” agrees Blair. “So, are we going to start taking action, or are we going to stay distracted and carry on as if nothing is happening?”

I ask Blair what he thinks the answer should be. “What we need is for countries like France, the United States and Russia to reduce their production,” he says. “If we want to conserve the planet, we have to reduce! But which of these countries is taking real action? None!”

He continues: “Everybody says that the DRC is a poor country. And if you come here, it’s true, you’re going to find poor people. But these countries which you think are poor are still rich in forests – and that’s because the people have preserved them. We accept to live in misery, but we preserve nature. You refuse to live in misery, but you destroy the Earth!”

Conservation failures

During his lifetime, Blair has witnessed the failure of multiple conservation plans, one of which is directly linked to his homeland. His village is located at the edge of the Kahuzi Biega National Park (KBNP), a protected area of 6,000 square km situated near Lake Kivu and the Rwandan border. Established in 1970, it became a UNESCO World Heritage Site in 1980, and has been largely funded by the US and German governments. But far from providing protection, it seems like that designation has actually created the conditions for the acceleration of the sale and exploitation of animals and soils in the area.

A burned Batwa home in Kahuzi Biega National Park. Between July 2019 and December 2021, joint contingents of park rangers and army soldiers violently expelled the Batwa from their ancestral home in the park, according to a report by Minority Rights Group International. Photo by Robert Flummerfelt.

“My village is located in the middle altitude of the Kahuzi-Biega National Park. As a child, I saw elephants. The park was one of the parks that attracted a lot of attention from tourists. Before the area officially became a national park, even if we made our livelihoods from hunting, there was everything. But when the white man came here and decided to create the park, that’s when the destruction started. The elephants are gone. Who organised the illegal sale of ivory? Who came to exploit the soils? The local communities or the people of the park, in collusion with the so-called “donors” who finance the park?” Blair challenges.

Blair left his region some years ago and now works in the North-Kivu region, near the city of Goma.

Here, he observes a similar case in the Virunga National Park. “Today, this park is the home of armed groups. And it’s called world heritage, it’s registered with UNESCO – and that makes me laugh. If it’s a world heritage, then what is the international community doing to knock the rebels out of the park? These armed groups threaten ecosystems and communities, they trade in species, they trade in minerals. But when the minerals come out of the park, they become “pure” in the eyes of white people, where in fact, they are made of blood.”

Sadly, this terrible situation is not specific to DRC: there are several other cases of conservation plans (designed by the UNESCO or other institutions and organisations) leading to a significant increase of violence and destruction throughout the world, such as in Central America.

Nature keepers

Blair is not just a witness, he has dedicated his life to defending the forests and Indigenous and local communities’ right to self-determination and self-organisation in their own land, because he knows that their destinies are closely related.

In fact, Indigenous peoples have been, and continue to be, nature’s best guardians on Earth: although they now represent only 6% of the world’s population, they protect 80% of the biodiversity that remains on the planet.

From speaking to Blair, it is clear that the land which Indigenous communities live on, and the natural resources which they depend on, are inextricably linked to their identity, culture and livelihoods, as well as their physical and spiritual well-being.

“For Congolese forest communities, the forest is everything,” Blair explains. “An inhabitant of a forest community can spend a year without buying anything, he does everything thanks to the forest: if he wants meat, he finds meat there; if he needs plants to heal himself, he finds them in the forest, if he wants to build, he doesn’t need nails since he finds ropes in the forest. The forest is life. The traditions of the people here conserve the forest.”

Yet now, the communities are faced with the risk of losing the forests on which their ways of life depend. Blair continues: “they know that if they end up being displaced, they have no place in the outside world, their way of life is absolutely different. They think: our life is here. To move us is almost to take us to the guillotine. We are not going to adapt to the way of life in the cities.

Community forestry to protect the land

Throughout the world, Indigenous peoples often lack formal recognition of their lands, territories and natural resources. This puts them in a vulnerable situation and in a permanent state of war against companies and governments that seek to take control over their territories in order to exploit their natural resources.

Since 2017, Blair has been working as a community facilitator with the National Alliance for Support and Promotion of Indigenous and Community Heritage Areas and Territories in the DRC (ANAPAC-DRC). One of his main missions has been to support Indigenous communities to manoeuvre the slow bureaucracy and long legal processes necessary to assert their rights on their lands and forests.

In DRC, the soils and subsoils of protected forests belong to the State. However, according to Article 22 of the 2002 Congolese Forest Code, local communities can request a proprietary title on their forest, even if they are located in protected areas, if they can prove that they have a historical relationship with this territory.

When the communities receive their titles – which are collective and permanent, meaning that they won’t need to be renewed by future generations – they also obtain the right to manage their land in autonomy: they gain access to the right for self-determination and self-organisation in their territory.

Kahuzi Biega National Park, a UNESCO World Heritage Site, is famous for its gorilla reserves. The status was achieved at the cost of expelling the nomadic pygmy communities that had been living in this part of the Kalehe territory of South Kivu for generations. Democratic Republic of Congo, November 2020.

With his organisation, Blaire has helped the Bambuti Indigenous community win land titles in the forest territory of Kisimbosa Chamsaka in the province of Nord-Kivu in 2019, becoming the first community forest in the region.

“It helps solve a lot of land issues. Without this, outsiders can easily come from Kinshasa and impose concessions. This brings a certain security”, explains Blair, even if he knows that there is no absolute guarantee that the communities won’t suffer from industry and economic pressure, and that the violence is not going to disappear with land titles.

However, he is sure that all of this is not just about property rights: the entire process also promotes collective organisation and solidarity between communities, which can be decisive when facing any type of threat.

“After obtaining their titles, communities are able to build projects such as schools at their local level, and then also open them up to other communities. One of our most important goals is connection: sometimes communities have a lot in common without realising it. Meeting each other allows them to learn from each other and to join forces for the protection of ecosystems,” he clarifies.

Building international awareness and solidarity

At the end of our conversation, I asked Blair about the responsibility of other people in the world with this same reality, and more precisely, what the people that will read his story can do to support local communities in Congo in their struggle for life.

One of the main things Blair says is building consciousness, especially among people that live in the Global North and asking: what are the impacts of living in rich countries on other peoples, and especially Indigenous peoples all over the planet?

Then, it is crucial to start holding the companies that are benefiting from the land’s destruction accountable for what they are doing: Which industries, and which products are made with blood? What can be done to stop them?

We must also build solidarity, and support those who are fighting everyday to protect not only their own lives but the planet we are all living on. Because, as Blair urges: “the biodiversity we have here in Congo is not just for ourselves, it is for everyone.”

A version of this text was published in See. Hear. Act. Do.

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Movimiento de Mujeres Libres de Kurdistán

Llamamiento a la solidaridad de América Latina con Kurdistán tras los devastadores sismos

En la madrugada de este lunes, 6 de febrero, se produjo un terremoto de magnitud 7.8 en el distrito de Pazarcik de Maraş, en Kurdistán del Norte, dentro de las fronteras de Turquía, cerca de la frontera con Siria. Nueve horas después se produjo un segundo sismo de magnitud 7.5 en el distrito de Nurdagi de Dilok (Gaziantep), y un tercer sismo de magnitud 6.5 también en esta región.

Estos fuertes sísmos han afectado principalmente a las ciudades de Amed, Malatya, Urfa, Semsur, Dilok y amplias zonas del norte de Kurdistán; así como a las ciudades de Adana, Hatay, Kilis, Osmaniye y Kayseri en el centro de Turquía; a las regiones de Cizre, Éufrates y Shehba en el norte y este de Siria y especialmente a las zonas de Afrin e Idlib en el noroeste de Siria. El terremoto también se ha sentido en los países vecinos.

Como consecuencia de los sismos, hasta el momento se han contado más de 3,500 víctimas mortales y más de 14,000 han resultado heridas. A estas horas todavía miles de personas siguen atrapadas bajo los escombros. Muchas casas y edificios han quedado destruidos. Lugares históricos como la Ciudadela de Alepo se han visto afectados. Las condiciones invernales dificultan las operaciones de rescate. Se ha habilitado un corredor aéreo para los servicios de rescate y envío de ayuda.

Las principales víctimas de este desastre son, como siempre, los y las pobres, los y las desplazadas, que tanto en Kurdistán, como en Siria y Turquía, no sólo han padecido bajo los escombros sino que sufrirán las drásticas consecuencias de la destrucción en medio de un frío y duro invierno.

Es por ello que desde la representación del Movimiento de Mujeres Libres de Kurdistán en América Latina hacemos un llamamiento de solidaridad para que la comunidad internacional, las organizaciones de derechos humanos y la sociedad civil muestren su apoyo tanto logística como económicamente a las víctimas de este desastre.

Para solidarizarte con las víctimas del terremoto puedes hacer una donación a la Media Luna Roja de Kurdistán, principal ONG que trabaja sobre el territorio directamente con la población.

Donar vía Paypal:
https://www.paypal.com/donate/?hosted_button_id=ST5BWWFB7FPGS

Heyva Sor a Kurdistanê e. v.
Wilhelmstr. 12
53840 Troisdorf
Kreissparkasse Cologne
IBAN: DE49 3705 0299 0004 0104 81
BIC/SWIFT: COKSDE33XXX

¡Gracias a todas las personas por su solidaridad y apoyo!

Atten.
Representación del Movimiento de Mujeres Libres de Kurdistán en América Latina

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Avispa Midia

StopCopCity: movilizaciones contra megacomplejo policial en los EEUU

Fuente: Avispa Midia

Por Sare Frabes

Al cierre de esta edición se registra un operativo policiaco masivo en las inmediaciones del bosque de Weelaunee. Según informes de los residentes, la policía está repartida a lo largo del perímetro del bosque. Esto sucede momentos antes de una rueda de prensa convocada por la familia del defensor del bosque asesinado en enero y ante el llamado de una semana de movilizaciones.

En Georgia, Estados Unidos, la Fundación de la Policía de Atlanta (APF, por sus siglas en inglés), en contubernio con empresas y funcionarios locales, pretende destruir más de 150 hectáreas del bosque Weelaunee para construir un enorme complejo cuyo objetivo es entrenar a policías de todo el mundo en tácticas policiales militarizadas.

El proyecto, impulsado por la APF junto a inversiones de corporaciones trasnacionales como UPS, Home Depot y Delta Airlines, así como capital de bancos tales como Wells Fargo y JPMorgan, representa una inversión de 90 millones de dólares para imponer una “Ciudad de los Policías” (Cop City en inglés).

El proyecto considera transformar el bosque, también conocido como “parque del pueblo Weelaunee”, con edificaciones para simular una población entera, donde además se incluyen campos de tiro, zonas para entrenamiento con explosivos y una pista de aterrizaje para helicópteros militares Black Hawk.

Un operativo policiaco masivo en las inmediaciones del bosque de Weelaunee se realiza desde la mañana de este lunes (6) de febrero, con la intención de avanzar en las labores de edificación del proyecto Cop City.

Desde el anuncio de Cop City, en 2021, el rechazo de distintas organizaciones y residentes de Atlanta no se hizo esperar. Surgieron críticas y movilizaciones que se oponen al proyecto tanto por la devastación ambiental, así como por la amenaza que supone, para las comunidades negras y pobres, un plan de expansión policial masivo en un contexto de constante abuso y violencia de los agentes de seguridad.

Como protesta, durante los dos últimos años, cientos de personas han ocupado y vivido en zonas del bosque de Weelaunee en tiendas de campaña e, incluso, edificando casas en los árboles. Los defensores del bosque buscan impedir su destrucción a manos de la corporación policial.

Violencia policiaca

La respuesta estatal ha sido la criminalización y persecución contra quienes se han movilizado para detener la Cop City. El 13 de diciembre del 2022, la policía ejecutó una redada contra manifestantes pacíficos y detuvo a cinco defensores de los bosques, quienes fueron acusados de terrorismo doméstico bajo leyes del estado de Georgia.

Lo peor ocurrió un mes después cuando, el 18 de enero pasado, policías asesinaron a un defensor del bosque. Manuel Esteban Páez Terán, conocido como ‘Tortuguita’, quien participaba en la defensa del bosque de Weelaunee, cayó abatido por una docena de disparos de fuego durante una redada policial.

Este viernes (3), los resultados de una autopsia privada, difundidos por la familia de ‘Tortuguita’, indican que el defensor del bosque recibió mas de 13 disparos, provenientes de distintos elementos policiacos, contradiciendo la versión de la policía de Georgia quien argumentó que sus agentes actuaron en defensa propia. Pese a que elementos de la policía de Atlanta contaban con cámaras corporales en el momento de la redada, la corporación se niega a hacer públicas las grabaciones de que disponen para aclarar lo ocurrido.

‘Tort’, como también era conocido, coordinó acciones de apoyo mutuo, entre otras, la construcción de viviendas en zonas de Florida afectadas por huracanes.

Manuel Esteban Páez Terán, conocido como ‘Tortuguita’, quien participaba en la defensa del bosque de Weelaunee, cayó abatido por una docena de disparos de fuego durante una redada policial.

De acuerdo al Colectivo de Prensa Comunitaria de Atlanta, aquel día de enero, agentes fuertemente armados de la policía local y estatal cerraron los accesos al bosque y, junto a maquinaria pesada, ingresaron para continuar con la destrucción del mismo.

“La policía ha conducido redadas en muchas ocasiones en este parque público, destruyendo jardines comunitarios e instalaciones artísticas, atacando a los manifestantes con armas químicas y balas de goma, y amenazando con usar fuerza letal. Durante las últimas redadas, la policía ha aumentado la violencia en sus tácticas contra manifestantes pacíficos sentados en los árboles para protegerlos o contra quienes están caminando”, contextualiza el colectivo de prensa.

“Después del fatal disparo, la operación continuó con la maquinaria pesada de Brasfield y Gorrie (contratista de Cop City) ingresando al bosque y los policías disparando gases de pimienta a las personas que permanecian en el parque, como si nada hubiera pasado. La pérdida de nuestras vidas no significa nada para la policía. La policía mató a une defensore del bosque por amar a esta tierra, por oponerse a la continua destrucción del planeta y de su gente”, subrayó un comunicado difundido por el Colectivo de Prensa Comunitaria de Atlanta.

Los defensores del bosque señalan que esa es precisamente una de las razones por las cuales habitantes de Atlanta han exigido la cancelación de la ciudad policial. “A medida que los políticos invierten en más policía, en militarización, los presupuestos policiales aumentan. Mientras tanto, los asesinatos policiales alcanzaron su punto máximo en 2022: la policía estadounidense mató alrededor de 100 personas al mes”, detalla el documento.

Defender

La propuesta de CopCity, conocida oficialmente como Centro de Formación de Seguridad Pública, se anunció públicamente en 2021, aunque medios locales señalan que la APF trabaja en el proyecto desde 2017. La fundación destaca por financiar proyectos del Departamento de Policía de Atlanta, además de complementar el presupuesto policial de la ciudad.

El lugar propuesto para su construcción, el bosque Weelaunee es considerado uno de los cuatro “pulmones” de la ciudad de Atlanta y cobra relevancia pues por este lugar atraviesa el río Sur, el cual también sería afectado por el proyecto policiaco.

Medios norteamericanos enfatizan que, además del apoyo estatal y empresarial, el proyecto de Cop City también recibió respaldo de medios de comunicación locales como el Atlanta Journal-Constitution (AJC), el cual difundió artículos para validar su construcción en beneficio de su dueño, Alex Taylor, quien encabeza una campaña privada para recaudar 60 millones de dólares para la construcción del centro de entrenamiento policiaco.

Ahora, tras el asesinato de ‘Tortuguita’, el gobernador de Georgia, la policía y sus aliados han redoblado sus esfuerzos para imponer la construcción de Cop City, y han intensificado el proceso de criminalización contra los manifestantes. Siete de ellos fueron detenidos en la redada en enero y están siendo acusados por cargos de “terrorismo doméstico”.

Las protestas contra Cop City han destacado por ser parte de un movimiento descentralizado y diverso, sin portavoces ni líderes. Sus acciones van desde marchas con participación destacada de niños, hasta acciones directas como la ocupación del bosque que se pretende arrasar. Ahí, los defensores del bosque organizan comidas, fiestas y colectas de alimentos. Además, han plantado huertos comunitarios y han construido y reconstruido asentamientos dañados por las reiteradas incursiones violentas de la policía.

El pasado lunes (30), más de 1,300 grupos que trabajan por justicia climática se sumaron a la exigencia de una investigación independiente para esclarecer el asesinato de ‘Tortuguita’, además de demandar la renuncia del alcalde Andre Dickens quien, a pesar de tener facultad de rescindir los contratos para la construcción de Cop City, no se ha pronunciado al respecto.

Cop City repercutirá en la organización (por la justicia climática) de todo el país, se trata de una cuestión nacional. La justicia climática y la brutalidad policial están interconectadas, por eso nos unimos a los llamamientos a la acción de Stop Cop City con las comunidades de primera línea de Atlanta”, declaró ikiyA collective, miembro del comité directivo de People vs. Fossil Fuels, una entre las miles de organizaciones firmantes.

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Noticias de Abajo

Noticias de abajo 18 enero 2023

Noticias de abajo 18 enero 2023 #Podcast #MediosLibres #Noticiero
.::ROMPIENDO FRONTERAS::.
—PERÚ: Resumen de noticias, Masacre en Chala-Perú, en Juliaca, región Puno. Arranca Marcha popular hacia Lima contra la dictadura de Boluarte-Otárola. Comunicado de las naciones Wampis, Archivos de Memoria.
Fuentes:Kaos en la red, avispa, redeco, witness, gtaawajun.
—ALEMANIA: en Lutzerath ante la represión, la respuesta ha sido la solidaridad rebelde enfrentando la violencia del Estado y el Capital. Cayeron barricadas, pero siguen las protestas contra la minera ARW.
—ESTADOS UNIDOS: Semana de Solidaridad Alto a la Ciudad Policía en Atlanta
Capital del Estado de Georgia. EarthfirstJournal, Crimethinc, SavTheForest
—ÁFRICA: La multinacional Shell tendrá que indemnizar con 15 millones de dólares a aldeas en Nigeria afectadas por la derrama de petróleo.
—EL SALVADOR: Detienen a 5 líderes comunitarios de Santa Marta, exigen su liberación ante régimen de excepción en El Salvador

.::Desde el ombligo del monstruo::.
—MICHOACÁN: Demandan presentación con vida del abogado Ricardo Arturo Lagunes Gasca y el maestro Antonio Díaz Valencia ante posible secuestro en la Costa Michoacana.
—MICHOACÁN: Asesinan a comuneros de integrantes de la Guardia Comunal en Santa María Ostula por parte del crimen organizado. CNI
—CAMPECHE: Desalojan con violencia a familias que bloqueaban trabajos del Tren Maya en Campeche. Desinformemonos.
—OAXACA: Reportan libre después desaparición y detención ilegal de David Hernández Salazar defensor Biniza opositor a Corredor Interoceánico
—CHIAPAS: Agresión al Centro Social Xanobil en San Cristobal de las Casas, Chiapas.
—CDMX: Imponen a la Guardia Nacional en el Metro ante crisis de accidentes y falta de mantenimiento. Protestas contra el militarismo, la falta de mantenimiento y la corrupción.

Música:
-Esto no para aquí – Músicxs Segunda Línea
-Señor Magón – Calesia de la Torre
-Música de las protestas en Lutzerath. El sur global.

radio
Noticias de Abajo

Noticias de abajo 11 de enero 2023

Noticias de abajo 11 de enero 2023
.:ROMPIENDO FRONTERAS:.
— ITALIA:  Entrevista sobre la situación de Alfredo Cospito preso anarquista de Italia en Huelga de hambre desde hace más de 80 días. Noticias de abajo
— HONDURAS: Asesinan a dos defensores del territorio de Guapinol. Guapinol Despierta
— REINO UNIDO: Carta por la libertad de los presos por luchar contra el cambio climático en Reino Unido. EarthFisrtJournal
.:DESDE EL MÁS ACÁ:.
— MÉXICO MEDIOS LIBRES: 72 asesinatos políticos en 2022, una investigación de Radio Zapote sobre la violencia política en México. Entrevista a Caracol de Radio Zapote.
— MÉXICO PRESOS POLITICXS: Quien es Yorch el Preso político anarquista de la Okupa Che. Por Magos Punk
— CDMX: TRAGEDIA EN EL METRO DE LA CIUDAD DE MÉXICO. Continúan fallas operativas en el Transporte Colectivo Metro, falta de mantenimiento y corrupción, algunas de las causas. Detienen a jóvenes que protestaban en solidaridad con víctimas.
— MÉXICO: RADIOS LIBRES Campanadas por la libertad 2022. Ke huelga Radio
Música:
A la huelga – Alarcon
El Bals de la Gens Rara – Skaparapid
BikaDub – Unidub