CNI
[:es]Alto a la guerra contra los pueblos de México y el mundo, hacia los pueblos Zapatistas y hacia los pueblos originarios[:en]Alto a la guerra contra los pueblos de MéxicoCO Y EL MUNDO, HACIA LOS PUEBLOS ZAPATISTAS Y HACIA LOS PUEBLOS ORIGINARIOS[:]
[:es]A los pueblos de México y del mundo,
A los organismos y colectivos defensores de derechos humanos,
A los medios de comunicación.
Hoy 12 de octubre se cumplen 531 años del inicio de la invasión europea a nuestras tierras y territorios, fecha que marcaría el inicio de uno de los mayores genocidios en la historia de la humanidad y de la salvaje globalización capitalista que ha sido impuesta a todos los pueblos del mundo; pero también se cumplen 531 años del inicio de la resistencia y la rebeldía de nuestros pueblos en contra de esta interminable guerra de invasión y conquista capitalista patriarcal; y 27 años de haberse fundado el Congreso Nacional Indígena como el espacio de lucha y unidad de los pueblos originarios de México,
Actualmente el mundo vive en medio de grandes guerras como lo acreditan la masacre y el exterminio que en estos momentos lleva a cabo el ejército de ocupación israelí en contra del pueblo palestino en la franja de Gaza y en Cisjordania. De guerra en guerra y por medio de ellas el capitalismo global se reproduce cotidianamente.
México, a pesar de los disfraces y mentiras que brotan del gobierno de la Cuarta Transformación, no es la excepción y los cifras que describen la violencia y la guerra son elocuentes: más de 156 mil homicidios dolosos, más de 43 mil personas desaparecidas y no localizadas, más de 4 mil feminicidios, 75 periodistas y 104 personas defensoras de tierra y territorio, pueblos indígenas, derechos humanos y medio ambiente asesinadas en este sexenio, casi la mitad de estos últimos participantes en el espacio que es el CNI.
México entero es un campo de guerra que se expresa en la militarización, el militarismo y el paramilitarismo exacerbados, la presencia de los cárteles criminales por doquier y la persecución, nunca antes vista, de migrantes mediante el uso de la guardia nacional y las fuerzas castrenses.
Particularmente la frontera de México con Guatemala en Chiapas, donde el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa disputan sangrientamente el territorio, o regiones enteras de estados como Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco, Guanajuato, Sonora, Chihuahua, Zacatecas y Tamaulipas, viven un clima de aguda violencia bajo el control casi total de los cárteles criminales, mismo que se complementa con la ausencia de gobierno y la simbiosis entre instituciones públicas, funcionarios, mandos militares y grupos de la delincuencia organizada. Adicionalmente, en Chiapas existe un claro cerco de guerra en contra del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y los pueblos zapatistas, escenario en el que los grupos paramilitares operan con total impunidad desde hace tres décadas y últimamente han aumentado sus agresiones contra las comunidades zapatistas, destacando los más de 100 ataques, entre 2019 y 2023, que la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (ORCAO) ha llevado a cabo en contra de poblados zapatistas pertenecientes al Caracol 10, Floreciendo la Semilla Rebelde.
[:es]Palabra del Congreso Nacional Indígena en la conferencia de prensa «Acción global por el alto a la guerra contra los pueblos de México y del mundo, hacía los pueblos zapatistas y hacia los pueblos originarios de México»[:]
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Desde el Congreso Nacional Indígena y el Concejo Indígena de Gobierno, hemos lanzado una convocatoria exigiendo el alto a la guerra contra los pueblos de México y del mundo, hacia los pueblos zapatistas y hacia los pueblos originarios de México, esto porque en conjunto con la Asamblea Nacional por el Agua y la Vida y el Espacio de Coordinación nacional contra la Guerra hemos visto que la militarización del país avanza para garantizar los megaproyectos de muerte como el Tren Maya, el Corredor Interoceánico, el Proyecto Integral Morelos y el Aeropuerto Internacional de Santa Lucía, que en esta administración se han dado: 153 mil 941 homicidios dolosos, 42 mil 935 personas desaparecidas y no localizadas, 69 periodistas y 94 personas defensoras de la tierra y el territorio, pueblos indígenas y medio ambiente asesinadas.
En nuestros territorios esto lo vivimos todos los días, en Morelos, en Amilcingo el crimen ha aumentado, seguimos exigiendo que el caso del compañero Samir Flores Soberanes sea atendido, porque es un asesinato vinculado a la resistencia contra el Proyecto Integral Morelos. En Tetlama seguimos resistiendo contra la minería, y cada vez es más común ver gente armada.
En la Ciudad de México, es más difícil vivir, la policía nos persigue, no nos deja trabajar, nos vigilan, nos toman fotos. En Milpa Alta vemos que, con su plan de reordenamiento territorial en Xochimilco, aumenta la tala de árboles, como en el Estado de México en Huixquilucan y Lerma que por la construcción de la Reserva Santa Fe están destruyendo nuestros lugares sagrados.
En Puebla, en la Sierra Negra, enfrentamos un proyecto hidroeléctrico, hemos visto cómo el ejército y el cártel comen juntos, el crimen ha crecido, las desapariciones continúan y van en aumento, los residuos de las fábricas están contaminando los mantos freáticos.
En Querétaro la violencia aumenta, hay concesiones de agua y cateos a nuestras viviendas por lo que sea, las represiones son cada vez más violentas, en estos últimos 2 años han puesto policías antimotines en vez de militares y asesinaron a 2 personas que solo iban a detener. En Michoacán, la embestida por parte de funcionarios del Estado mexicano y de cárteles criminales, en contra de Ostula, en contra de sus territorios y en contra de su Guardia Comunal, de sus instituciones y de su autonomía ha crecido descomunalmente en los últimos días. A la violenta ejecución de nuestro hermano y compañero LORENZO FROYLAN DE LA CRUZ RÍOS, se suman las violentas palabras del Gobernador de Michoacán, ALFREDO RAMÍREZ BEDOLLA, en contra de nuestra Guardia Comunal, así como la sorpresiva orden dada por el magistrado del Tribunal Unitario Agrario del Distrito 38, con sede en la Ciudad de Colima, JESÚS ANTONIO FRÍAS CARDONA, para deslindar nuestras tierras en favor de supuestos pequeños propietarios.
En Guerrero, nuestras compañeras y compañeros del Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata, CIPOG-EZ, siguen bajo amenazas, ejecuciones y desapariciones forzadas.
En Nayarit, el crimen organizado y los cárteles están en pelea por el territorio y están reclutando en nuestros pueblos. El rio Lerma-Santiago está siendo contaminado, en la travesía del rio ha afectado a niños, mujeres y jóvenes con los metales pesados de las industrias. En la parte sur tenemos la Riviera Nayarit con la privatización de las playas.
En Sonora y Sinaloa insisten con sus planes de justicia que omiten el acceso a la justicia, se enfocan en construir cosas y no van hacia la restitución de nuestras tierras, el crimen organizado sigue creciendo y se encuentran fosas clandestinas todos los días, también crece la militarización con la presencia de la guardia nacional.
En Baja California, los invasores llegaron a apoderarse de 11 hectáreas de territorio kumiai.
En el Norte de Veracruz hay una devastación socioambiental, no solo son los derrames o explosiones sino también un clima de terror por parte del crimen organizado que se están apropiando del territorio. En el sur, estamos en la zona del corredor interoceánico, estamos cerca además del Tren maya y el gasoducto, que hace que aumente la presencia tanto del crimen organizado como de los militares y la guardia nacional.
En Oaxaca, 18 de nuestros compañeros de Puente Madera tienen órdenes de aprehensión por defender su territorio, la violencia contra nuestras comunidades está creciendo por la imposición del tren interoceánico y se habla de la construcción de 10 parques eólicos más. En San Agustín, en la mazateca, hay exploraciones para convertirlo en un centro turístico, nuestro compañero Miguel Peralta es perseguido y varios de nuestros compañeros son presos políticos. En el territorio Chontal luchamos contra una concesión minera. En la región Loxicha se sigue agudizando la represión en contra de los compañeros que defienden nuestro territorio, como el caso del compañero Álvaro Sebastián que después de haber estado preso por 20 años, fue asesinado recientemente.
En Campeche, con la puesta en marcha del “tren maya”, que nosotros lo llamamos el tren militar, ha aumentado mucho la especulación inmobiliaria, los polos de desarrollo aun no tienen ubicación por lo que las empresas están buscando desesperadamente en donde construirlos, la violencia ha aumentado y con los polos de desarrollo aumentará más. Se sobrexplota el agua, día y noche para inundar una zona que no es apta para ello, agregando agrotóxicos que después se van a los pozos artesanales que son de consumo humano en las comunidades, las fumigaciones aéreas y todo tipo de pesticidas e insecticidas que dañan a millones de polinizadores sobre todo a las abejas, en últimos meses hemos visto la muerte de las abejas en la península. Hay comunidades que quedaron partidas, se están viendo cambios en las comunidades, compañeros fueron desalojados, las comunidades perdieron su tranquilidad “ya no salimos de noche porque el ejército nos detiene”.
En Quintana Roo, están construyendo granjas de cerdos porque saben que tienen el agua asegurada, pero es agua que nos despojan y contaminan. Con el mal llamado “Tren maya” se ven proyectos enfocados al aumento del turismo, que en nada benefician a nuestros pueblos, implica que nuestros territorios están en peligro, porque llegan con sus armas, con sus militares, para asegurar que nada se interponga.
En Chiapas existe un cerco hacia los pueblos zapatistas, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y los pueblos originarios, están cerrando el paso, nos acorralan, hay grupos paramilitares que operan en total impunidad, están aumentando las acciones violentas en contra de las comunidades zapatistas, la organización regional de cafeticultores de Ocosingo, opera desde el 2000 bajo la venia de los distintos gobiernos y partidos políticos, realizando al menos 100 ataques en contra de los pueblos zapatistas del Caracol 10 Floreciendo la Semilla Rebelde, con sede en Patria Nueva, Junta de Buen Gobierno Nuevo Amanecer en Resistencia y Rebeldía por la Vida y la Humanidad.
Esto es tan solo un reflejo de la guerra que nosotros como pueblos originarios vivimos cotidianamente en nuestras comunidades, barrios, calles, centros de trabajo y espacios comunitarios. La militarización es un hecho, el régimen encabezado por la cuarta transformación está mostrando su rostro más autoritario contra quienes defendemos la vida. Por ello, CONVOCAMOS a sumar y construir esfuerzos organizativos que denuncien esta barbarie y principalmente a realizar acciones conjuntas con los modos y formas de cada quien, para el 12 de octubre, día de la Resistencia y la Dignidad Indígena.
LA GUERRA CONTRA LOS PUEBLOS EN MÉXICO SE LLAMA NARCOESTADO CAPITALISTA.
A 531 AÑOS DE GUERRA SEGUIMOS RESISTIENDO. 27 AÑOS DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA.
ATENTAMENTE
¡Nunca mas un México sin Nosotros!
¡Por la Reconstitución Integral de nuestros Pueblos!
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA-CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO
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En entrevista con Medios Libres, el concejal del pueblo Cochimí del Congreso Nacional Indígena, “Águila” Francisco Grado, declara que “siempre Baja California le ha interesado al capitalismo para hacer sus negocios: los mares, las playas, los recursos minerales del desierto y los valles de la agroindustria que se están llevando el agua; porque están sacando nuestro agua del desierto central; hay una mafia del agrobusiness que engancha mano de obra barata de Chiapas, Oaxaca y Guerrero, los traen con engaños; prometen que las comidas van a ser gratis, y el viático se lo descuentan al final como la mitad del pasaje, y les tienen en galerones compartidos entre familias y hombres jornaleros donde se dan caso de abusos y violencias. Se mueve mucho billete”. Por ejemplo, comenta que la Bajamil, una carrera off road, a campo traviesa, es “un negociazo del sistema capitalista” que cruza los terrenos de los pueblos originarios, destruyendo caminos, tumbando cercos y matando ganado.


El luchador indígena afirma que el pueblo cochimí se opone a los megaproyectos de muerte que están amenazando el territorio de los pueblos originarios tanto al norte como en centro y el sur del país. El compañero Águila del CNI se refiere al movimiento indígena zapatista de Chiapas que le trajo “una semillita que se va diseminando y floreciendo en el desierto central de la California mexicana”. “El zapatismo lo vemos como una filosofía de los pueblos indígenas, que ha venido a sembrar la semilla de la resistencia y nos enseña a buscar el bien vivir, cuidar la tierra, luchar por la vida, por eso decimos que estamos contra el desarrollo capitalista pero queremos lo mejor para las próximas generaciones”.



