URGENTE: CNI denuncia la detención de Jesús Plácido Galindo, vocero del CIPOG-EZ
El Congreso Nacional Indígena (CNI) denunció la detención de Jesús Plácido Galindo, vocero del Concejo Indígena y Popular de Guerrero–Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), ocurrida el 17 de julio de 2026, alrededor de las 14:30 horas. Según el comunicado, fue interceptado en un retén y base militar ubicados en el crucero de Monte Alto, municipio de San Marcos, Guerrero, durante un operativo con presencia de elementos del Ejército mexicano, la Policía Federal y la Policía Estatal. Posteriormente fue trasladado en una camioneta de la Fiscalía General de la República con rumbo a Acapulco. Hasta el momento de la denuncia, el CNI afirmó que se desconocían tanto su paradero como las razones de su detención.
De acuerdo con la denuncia, Jesús Plácido se dirigía a una reunión con Francisco Rodríguez Cisneros, subsecretario de Desarrollo Político y Social del estado de Guerrero. Este funcionario ha sido acusado por organizaciones sociales de mantener presuntos vínculos con el grupo criminal Los Ardillos y de minimizar la situación de violencia que enfrentan las comunidades de la región de la Montaña Baja de Guerrero.
El CNI exige la presentación con vida de Jesús Plácido Galindo, información inmediata sobre su situación jurídica, el respeto a sus derechos humanos y su liberación inmediata e incondicional. Asimismo, demandó a los gobiernos federal y estatal adoptar medidas urgentes para garantizar su integridad física y la de las comunidades que integran el CIPOG-EZ.
El comunicado sostiene que la detención ocurre en un contexto de violencia e impunidad. Afirma que, mientras las autoridades no han logrado frenar la violencia ejercida por el grupo criminal Los Ardillos contra las comunidades de la región, sí han desplegado recursos del Estado contra quienes defienden el territorio y los derechos de los pueblos indígenas.
Además, el CNI considera que este hecho forma parte de un patrón de persecución contra el dirigente indígena. Señala que recientemente fueron congeladas sus cuentas bancarias y recuerda que, hasta la fecha, 76 integrantes del CIPOG-EZ han sido asesinados, 25 permanecen desaparecidos y cientos de personas han sido desplazadas forzosamente de sus comunidades.
El Congreso Nacional Indígena hace un llamado a pueblos, organizaciones sociales, colectivos, medios de comunicación y organismos de derechos humanos para mantenerse atentos a la situación, exigir la presentación con vida de Jesús Plácido Galindo y denunciar cualquier acción que ponga en riesgo su integridad o la de las comunidades del CIPOG-EZ.
Abajo el comunicado completo:
(Continuar leyendo…)La CIDH determina que el Estado mexicano cometió delitos de lesa humanidad en contra de familia indígena p’urhépecha
Entre los años de 1974 y 1976, José de Jesús Guzmán Jiménez y cuatro de sus hijos, Amafer, Solón Adenauer, Venustiano y Armando Guzmán Cruz, todos originarios de la comunidad p’urhépecha de Tarejero, fueron detenidos, torturados y posteriormente desaparecidos por el Ejército Mexicano y la entonces Dirección Federal de Seguridad (DFS), en el contexto de la llamada “guerra sucia” en contra de luchadores sociales y opositores políticos, detenciones que constituyen el primer referente histórico de las desapariciones forzadas en Michoacán.
Cuatro de ellos fueron trasladados a la 21ª Zona Militar en Morelia, para posteriormente ser llevados al Campo Militar #1 en la CDMX, por su parte Venustiano Guzmán fue retenido en la 27ª Zona Militar, en la Base Área Militar de Pie de la Cuesta, en Acapulco, Guerrero, siendo estos los últimos lugares donde se tiene registro oficial de ellos.
Desde hace 52 años, los sobrevivientes de la familia Guzmán han denunciado su desaparición ante instancias locales, estatales, federales e internacionales, durante más de medio siglo, han luchado en contra de la desmemoria, la impunidad y la injusticia, han denunciado y documentado ante todas las instancias posibles, algunas de ellas, en el entonces Comité Nacional Pro Defensa de Presos, Perseguidos, Desaparecidos y Exiliados Políticos; ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos quien emitió la recomendación 026/2001; en la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado #FEMOSPP; ante el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre Desaparición Forzada o Involuntaria y ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El caso fue presentado ante la CIDH el 20 de octubre de 2006, admitido el 12 de julio de 2013, con audiencias y careos el 7 de julio de 2017 en Lima, Peru y finalmente el 20 de agosto de 2025 notificaron el Informe de Fondo Caso No. 12.918, en el cual se establece que el Estado mexicano cometió delitos de lesa humanidad en contra de los integrantes de la familia p’urhépecha Guzmán Cruz, estableció que se violaron diversos derechos humanos, entre ellos: el derecho a la vida; el derecho a la integridad personal; el derecho a la libertad; la obligación estatal de no practicar, no permitir, ni tolerar la desaparición forzada de personas, el derecho a la protección a la familia y vulneró el derecho a las garantías judiciales. De igual forma, los hechos denunciados no fueron controvertidos por el Estado mexicano, al contrario, reconoció parcialmente su responsabilidad internacional por la desaparición forzada de los 5 integrantes de la familia Guzman, pero no reconoció su tortura física y psicológica, ni el hostigamiento posterior que ha sufrido la familia, ni mucho menos su falta de investigación diligente.
El informe concluye realizando las siguientes recomendaciones al Gobierno de México: reparación integral a favor de las víctimas, brindarles tratamiento médico y psicológico, esclarecer la desaparición forzada de los integrantes de la familia Guzmán, disponer de medidas administrativas, disciplinarias o penales para los funcionarios que denegaron justicia, adoptar medidas para evitar la repetición de las desapariciones forzadas e investigar las desapariciones ocurridas durante la “guerra sucia” en la segunda mitad del siglo XX, sin embargo, a casi un año de la presentación del informe de fondo, el Gobierno de México no ha adoptado ni una sola medida de reparación, investigación, justicia o no repetición.
Por ello, exigimos al Estado mexicano que no obstaculice más tal y como lo ha hecho, presentando sendas prorrogas que lo único que hacen es revictimizar a la familia Guzmán Cruz, por último, declaramos a la CIDH que la justicia que es tardía, no es justicia ¿Cuánto más deben de esperar las víctimas para obtener memoria, verdad y justicia? Exigimos que el caso Amafer Guzman pase ya a la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
CONSEJO SUPREMO INDÍGENA DE MICHOACÁN





