derechos humanos
[:es]¡49 años en búsqueda de la verdad y la justicia![:en]¡49 AÑOS EN BÚSQUEDA DE LA VERDAD Y LA JUSTICIA![:]
[:es]A LA COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
AL PUEBLO DE MÉXICO
Comunidades indígenas a 19 de julio de 2023
Han transcurrido 49 años de impunidad e injusticia, casi medio siglo en el que comunidades indígenas incansablemente siguen buscando memoria, verdad y justicia para los desaparecidos del pueblo p’urhépecha: José de Jesús Guzmán Jiménez; y sus hijos Amafer, Solón Adenauer, Armando y Venustiano Guzmán Cruz, los cinco originarios de la comunidad indígena de Tarejero en Zacapu, Michoacán, México.
Ellos fueron detenidos, torturados y desaparecidos en el mes de julio de 1974 por el Ejército Mexicano y la entonces policía política, la Dirección Federal de Seguridad (DFS), siendo trasladados a la XXI Zona Militar en Morelia y posteriormente al Campo Militar No.1 en CDMX, por ser luchadores sociales, opositores políticos y soñadores de un mundo mejor.
Por casi cinco décadas, sus familiares, organizaciones no gubernamentales de los derechos humanos y comunidades originarias han exigido justicia para la familia Guzmán Cruz, pero el Gobierno Federal ha respondido con negación, indiferencia y represión.
Hoy, el gobierno de la llamada 4T, continúa sin resolver las desapariciones forzadas por motivos políticos ocurridas durante la segunda mitad del Siglo XX, las desapariciones de los defensores de los bosques y del territorio de las comunidades indígenas y mucho menos, las miles de desapariciones acontecidas en los últimos sexenios. La impunidad e injusticia imperan en nuestro país y día a día la grave crisis de los derechos humanos aumenta. Si no hay justicia para los desaparecidos del pasado, mucho menos lo habrá para los del presente.
[:es]Derrame de petróleo en el Golfo de México alcanza dos veces el tamaño de ciudad de Guadalajara[:]
[:es]Fuente: Avispa Midia
Por Sare Frabes
El pasado 7 de julio, diversos medios de comunicación alertaron sobre un incendio suscitado en la plataforma de Petróleos Mexicanos (PEMEX) llamada Nohoch-Alfa, establecida en las aguas del golfo de México, en el estado de Campeche. No obstante, había pasado desapercibido un derrame de crudo acontecido cuatro días antes.
De acuerdo con una secuencia de imágenes satelitales, procesadas por el geógrafo Guillermo Tamburini, el derrame de crudo inició aproximadamente entre el 3 y 4 de julio en la plataforma Balam que, hasta este día lunes (16), ha alcanzado una dimensión de 400 kilómetros cuadrados y el vertido podría extenderse hasta los 4,000 metros cúbicos.

Este desastre ambiental actualmente ha alcanzado una dimensión de más del doble de la ciudad de Guadalajara, pero “las autoridades no han dado aviso alguno sobre las causas y consecuencias del mismo”, han denunciado en conferencia de prensa una veintena de organizaciones de la sociedad civil.
Estas organizaciones temen que, por antecedentes de otros casos similares, el derrame pueda pasar desapercibido y sin cuantificar los daños. “Una revisión de la misma zona en el mes de junio permitió identificar otro derrame con una extensión aproximada de 270 km2” puntualizan los activistas en un documento que fue presentado ante la prensa.
En el mismo documento destacan que, solo en los últimos dos años existe un aumento de 152% de accidentes de PEMEX, siendo que “la industria fósil pretende normalizar el sacrificio de personas y territorios como accidentes producto de una error humano, cuando en realidad de trata de una característica propia de un modelo que externaliza los costos de los desastres asociados a su operación, siendo el mayor desastre de todos la crisis climática de la cual la industria fósil es responsable en un 70%”, señalan las organizaciones.
En el documento que presentaron las organizaciones llamado Recientes Incidentes Ambientales en el Área de Explotación Hidrocarburífera Cantarell en el Golfo de México (Junio/julio 2023), resaltan que el vertido de hidrocarburos y otros fluidos contaminantes se ha convertido en algo recurrente por parte de la paraestatal.
Las organizaciones reiteran que esto es un motivo más de porque “México no puede y no debe seguir apostando por un modelo basado en la explotación y el sacrificio de poblaciones y territorios. La crisis climática nos exige un cambio drástico de paradigma de energía, orientando los recursos a la generación de energía renovable de forma justa”, señalan las organizaciones.
Las activistas urgen el remplazo de la energía fósil como respuesta a la emergencia climática.[:]




