Megaproyectos
[:es]Comunicado de la Comunidad Indígena Otomí de San Francisco Xochicuautla y su Barrio la Concepción Xochicuautla en defensa del territorio[:]
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1 de abril de 2020, Lerma, Edo de México
A los pueblos de México
Al Congreso Nacional Indígena
Al Concejo Indígena de Gobierno
A la Sexta Nacional e Internacional
A las Redes de Apoyo al CNI-CIG
A los colectivos y organizaciones honestas que acompañan
la lucha y están en contra de la autopista y el proyecto alternativo
A la Red contra la Represión y por la Solidaridad
A los medios de comunicación libres, alternativos, autónomos o como se llamen
A los que quieran escuchar nuestra palabra de lucha
Desde el corazón de la montaña, como integrantes del espejo número 6 del Congreso Nacional Indígena (CNI) y que continuamente manifestamos un rotundo NO a la Autopista Toluca-Naucalpan y su Proyecto Alternativo, queremos agradecer a todos y todas por apoyarnos en la difusión de la denuncia de desaparición y detención ilegal de nuestro compañero Iván González Vargas el día de ayer 31 de Marzo.
Nuestro compañero Iván González Vargas permaneció desaparecido durante 9 horas: desde las 4:00 pm del 31 de marzo hasta la 1:00 am del 1 de abril de 2020. En ese lapso los agentes de la policía estatal lo golpearon y posteriormente lo presentaron en la Fiscalía General de Justicia del Estado México, herido de una ceja y golpes en los pómulos.
Iván González Vargas, defensor del bosque, agua y territorio sagrado otomí, fue acusado por el apoderado legal de la constructora Autovan S.A. de C.V. (filial de TEYA que a su vez es filial de Grupo HIGA), el Gobierno del Estado de México y por “testigos presenciales”. El delito que se imputó fue el de Obstrucción de Obra y Vía Pública, sin prueba alguna. Nuestro compañero fue liberado porque no hay ningún delito que perseguir, comentó el Agente de Ministerio Público.
Lo anterior ocurrió en el marco de los siguientes acontecimientos:
[:es]Seguirás aquí sembrando conciencia, espíritu de lucha y organización[:]
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Ciudad de México, 20 de Marzo de 2020
Samir, a 13 Meses, colocamos esta placa para que el mundo sepa quién eres.
En una placa no cabe una breve descripción de Samir Flores Soberanes, campesino nahua de Amilcingo, nacido el 2 de agosto de 1982, hombre soñador y creativo de nacimiento, con el compromiso social enraizado en la sangre, que hablaba, cuidaba y se relacionaba con la madre naturaleza.
Defensor de derechos humanos y miembro del CNI, el 20 de febrero de 2019 fue asesinado afuera de su casa, con motivo del dedo que puso López Obrador a los radicales de izquierda de Morelos, que para él, no somos más que conservadores.
Asesinado después del discurso sectario de López Obrador donde, nos acusó de ser los que no votamos por él, los que llamamos a no votar. Y aunque no somos eso que dice Obrador, sabemos que se refería a los que formamos parte del Congreso Nacional Indígena, a los que vemos en nuestros hermanos zapatistas un ejemplo de lucha y vemos en la autonomía de nuestros pueblos, una solución a las problemáticas que vivimos a nivel local y nacional.
Samir, como comunicador indígena, hoy, con su busto y placa en el zócalo capitalino, seguirá comunicando a la población que la defensa del territorio nacional, que la defensa de la vida, sigue cobrando vidas, que los campesinos de Morelos, siguen luchando por tierra y libertad y que los siguen asesinando por eso, como en 1810, 1911 y otras tantas lamentables fechas.
El asesinato de Samir quiso ser el golpe de tiro de gracia para la resistencia de los pueblos del volcán contra el Proyecto Integral Morelos, resistencia en la que han participado decenas de pueblos y que por medio de la represión y el miedo, han querido acallar la lucha por la defensa de la seguridad, el agua, el aire, la tierra y la vida. Pero quienes mandaron a matar a Samir, se equivocaron, nuestra lucha no para con su asesinato, al contrario, se ha hecho mas decidida.
El rostro de nuestro compañero está viendo a Palacio Nacional para recordarle a López Obrador lo que provocaron sus palabras y su falsa consulta, está mirando a Palacio, para recordarle a este y los próximos Presidentes, que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar que las personas defensoras de derechos humanos puedan realizar su labor sin tener que correr riesgo su vida.
Esta placa le dirá a todo visitante del zócalo de México, que Samir Flores fue un defensor de la tierra y el agua y que por eso lo mataron, que los ecologistas están siendo cada vez más asesinados, precisamente, cuando se necesita más que nunca de su labor para rescatar al planeta de la crisis climática que comenzamos a enfrentar.
Samir, aquí en el zócalo capitalino, seguirá sembrando conciencia y espíritu de lucha y organización.
¡Samir vive, la lucha sigue!
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos, Puebla, Tlaxcala
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