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Las mentiras de Israel continúan a pesar de que la ayuda humanitaria de la Flotilla Global Sumud está documentada
LAS MENTIRAS DE ISRAEL CONTINÚAN A PESAR DE QUE LA AYUDA HUMANITARIA DE LA FLOTILLA GLOBAL SUMUD ESTÁ DOCUMENTADA
3 de octubre de 2025
Dos años tras el inicio de un genocidio, la afirmación de Ben-Gvir y del Estado de Israel de que la Flotilla Global Sumud transportaba poca o ninguna ayuda humanitaria no solo es verificablemente falsa; es obscena. Los barcos fueron meticulosamente documentados, cargados con suministros médicos, alimentos y otros productos esenciales para salvar vidas, destinados a personas en Gaza que están siendo sistemáticamente privadas de comida por parte de Israel. Periodistas, observadores de derechos humanos, parlamentarios y organizaciones de ayuda han mostrado pruebas innegables de la ayuda a bordo. La negación de Israel no es más que otra entrada en un largo historial de mentiras que los medios de comunicación deben dejar de blanquear con frases como “Israel dice”.
La Flotilla Global Sumud siempre ha sido clara: nuestra misión es romper el bloqueo y abrir un corredor humanitario para la entrega sostenida de ayuda. Los suministros que llevábamos eran reales y representativos: reales porque eran urgentemente necesarios, y representativos porque los barcos civiles no pueden transportar toda la ayuda que Gaza necesita; eso solo será posible una vez que se levante el bloqueo.
La desinformación de Israel no es nueva. Este es el mismo régimen que afirmaba que no estaba bombardeando hospitales, que no estaba matando de hambre a los palestinos, que no estaba obstruyendo convoyes, que no estaba ejecutando a civiles ni a trabajadores humanitarios, que no estaba enterrando a 15 paramédicos y sus ambulancias en una fosa poco profunda. Cada una de esas mentiras ha sido expuesta —como hemos visto una y otra vez, cada acusación es una confesión del gobierno israelí—. Organizaciones de derechos humanos, agencias de la ONU y un sinfín de fotos, videos y testimonios confirman la verdad: Israel está utilizando el hambre como arma, bloqueando la ayuda, bombardeando centros de distribución de alimentos y condenando a familias enteras a morir de inanición.
Repetir hoy las falsedades de Israel es ser cómplice en el encubrimiento de un genocidio. Los medios de comunicación deben romper de una vez por todas con el reflejo automático de tratar las declaraciones israelíes como creíbles. No existe obligación periodística de amplificar propaganda que ha sido desacreditada una y otra vez, a costa de cientos de miles de vidas palestinas.
Esta campaña sistemática de difamación contra la flotilla no tiene que ver con la ayuda; es un intento por parte de Israel de borrar las pruebas de sus crímenes, desacreditando a quienes buscan hacer valer el derecho internacional. La verdad no puede ser borrada. Las imágenes de hambruna, niños esqueléticos, estantes vacíos y familias desesperadas bajo asedio están grabadas en la conciencia del mundo.
Los hechos son claros: la flotilla transportaba ayuda humanitaria, Gaza está siendo deliberadamente privada de alimentos, e Israel está perpetrando un genocidio. Es deber de la comunidad internacional dejar de perpetuar las mentiras de Israel y comenzar a actuar para poner fin a su bloqueo, su hambruna y su genocidio.
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Se puede encontrar una muestra de fotos y videos verificados de la ayuda a bordo de los barcos de la Flotilla Global Sumud aquí.
Se teme que los prisioneros de la Flotilla sean llevados a una prisión israelí notoria por la tortura
Se espera que los miembros de la Flotilla Global Sumud, secuestrados por el ejército israelí en aguas internacionales la noche del miércoles, sean trasladados a una de las prisiones de tortura más notorias de Israel. La prisión de Ketziot, ubicada en el desierto del Negev, ha sido escenario de abusos reiterados contra prisioneros palestinos.
En 2021, surgieron imágenes de decenas de palestinos esposados y arrojados al suelo, mientras guardias israelíes los pateaban y golpeaban uno tras otro. Ningún oficial fue acusado.
En 2023, un prisionero palestino de 38 años fue golpeado hasta la muerte por un grupo de guardias que usaban cascos para ocultar sus rostros. Thaer Abu Asab recibió un golpe tan fuerte que “un pedazo de su cráneo cayó al suelo y la sangre llenó el piso de la habitación”, según su hermano. Diecinueve oficiales fueron investigados. Ninguno fue procesado. Cinco simplemente fueron transferidos a otra unidad.
Y justo el año pasado, el grupo israelí de derechos humanos B’Tselem publicó un informe con los testimonios de 12 palestinos llevados a Ketziot desde el 7 de octubre. Describieron golpizas con porras, torturas, humillaciones y violencia sexual, así como falta de saneamiento y comida, y la incapacidad de los guardias para satisfacer sus necesidades básicas.
Es de esperarse que los prisioneros de la flotilla permanezcan encarcelados en esta prisión durante varios días debido a la festividad de Yom Kippur, lo que significa que Israel no comenzará los deportaciones hasta el lunes o martes. Clare Azzougrah, cuyo padre, Malcom Ducker, veterano de la RAF de 72 años, ha sido detenido, fue informada de que todos están siendo trasladados a la prisión porque “son muchos y necesitan mantenerlos juntos.” Ella añadió: “Pero no les creo ni por un segundo.”
Novara Media se preocupa especialmente por la seguridad de su periodista, @Kieran_Andrieu, un periodista británico de ascendencia palestina cuyos seis hermanos viven en los territorios ocupados. Andrieu tenía la intención, por su propia seguridad, de firmar una orden voluntaria de deportación que le permitiera salir del país de inmediato. Ahora, debido a su ascendencia, Novara Media teme que su salud y vida puedan estar en grave peligro si es trasladado a la prisión.
El Ministerio de Relaciones Exteriores británico afirmó estar “muy preocupado”.




