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Declaration from the Second National Assembly of the National Indigenous Congress and the Indigenous Governing Council
DECLARATION FROM THE SECOND NATIONAL ASSEMBLY OF THE NATIONAL INDIGENOUS CONGRESS AND THE INDIGENOUS GOVERNING COUNCIL
Listen here (in Spanish): [podcast]https://radiozapatista.org/wp-content/uploads/2018/10/prounciamiento-final-cni-cig-oct-2018.mp3[/podcast]
To the Support Networks
To the Indigenous Governing Council
To the National and International Sixth
To the peoples of Mexico and the world
Sisters, brothers:
From the Second Plenary Assembly of the National Indigenous Congress (CNI) and the Indigenous Governing Council (CIG), held October 11-14 at the CIDECI-UNITIERRA, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, we respectfully address the compañer@s of the CIG Support Networks as well as the peoples of this country and the world in order to discuss and together take new steps toward the construction of the new world that we all need.
We bring you this urgent message because as originary peoples our struggle against the profound sickness caused by capitalism means that we must weave life—this is the task given to us by our ancestors. With hope based in memory and in times to come, we sow and grow life everywhere we can, weaving ourselves collectively as a people and thereby weaving ourselves also as persons.
(Español) Septiembre reanudó la memoria
Desde hace décadas que septiembre en Chile es mezcla de múltiples y contrapuestas emociones, que van desde el orgullo y la alegría hasta la desolación y el descontento. Es un mes donde las conmemoraciones, las protestas y festejos se suceden en breve, de modo tal que antes de la llegada de la primavera conmemoramos el golpe de Estado (11) y una semana más tarde, paradójicamente, las Fiestas Patrias (18) y las Glorias del Ejército de Chile (19).
En el presente, cuando el negacionismo histórico se legitima y el fascismo reaparece en el país, hemos considerado fundamental conmemorar la dictadura desde la memoria popular. Es decir, la que no se remite únicamente a la nostalgia sino que evoca también la resistencia. Por tal motivo asistimos a la “Semana de la Memoria ¡A 45 años!”, realizada entre el 10 y el 14 de septiembre en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile y organizada por la Comisión de Memoria y DD.HH. de dicha facultad. Allí tuvimos la oportunidad de asistir a dos foros de discusión: “Mujeres siempre resistentes. La lucha continúa” y “Resistencia y Derechos Humanos”. A continuación reseñaremos brevemente ambas jornadas.
Todavía vivas, todavía creyendo, todavía soñando[1]
El foro “Mujeres siempre resistentes. La lucha continúa” contó con la participación de Ana Gamboa e Irene Cambias, integrantes del Grupo de amigos y amigas de Reinalda del Carmen Pereira[2], Belinda Zubicueta (ex militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez[3]) y Rosa Quintanilla (Taller Piret).
Ana, la primera ponente, parte refiriéndose al nombre del colectivo que junto a Irene representa: Reinalda del Carmen Pereira es una de las diez mujeres detenidas desaparecidas que estaban embarazadas en el momento de la detención. Seguidamente comenta su propia experiencia. En los ochenta ella es una de las funcionarias del hospital Sótero del Río que observa como ingresan decenas de jóvenes y adultos heridos producto de la represión tras las protestas contra la dictadura, quienes comúnmente llegaban al hospital en calidad de detenido. Cuando las familias se acercaban a preguntar por sus familiares, se les negaba información, razón por la cual, señala Ana, era urgente y necesario organizarse en el centro asistencial.
Fue así como una de las labores más importantes que desempeño junto a otros trabajadores consistió en entregar la identidad de las personas ingresadas en calidad de detenido a sus familiares, de modo que estos podían quedaban al tanto de su salud y seguridad.
No tardaron en aparecer más quehaceres, como el de atender también a la gente que se encontraba encarcelada por motivos políticos, labor que mantuvo de forma ininterrumpida hasta los noventa, en donde Ana se preocupa de los militantes del Movimiento Juvenil Lautaro (MJL)[4]. Más tarde colabora infatigablemente con Max Santelices, esposo de Reinalda Pereira, para mantener viva su memoria, hasta que él fallece el 2007. Absorta por la emoción, le da paso a Irene.







