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Maureen Clare Murphy
Israeli warplanes hit the Gaza Strip early 17 May. Ashraf AmraAPA images
Human rights groups are calling for an urgent investigation by the International Criminal Court as Israel’s merciless pounding of Gaza enters its second week.
More than 200 Palestinians in the Strip have been killed since last Monday, including 60 children and 34 women, according to Al Mezan, a human rights group based in the territory.
Three of the women were pregnant when they were killed, according to the UN’s human rights office.
The fatality count is expected to rise as people remain under the rubble and unaccounted for two days after heavy airstrikes on residential areas of Gaza City overnight Saturday.
Los extraordinarios enfrentamientos entre los palestinos e Israel son una prueba de una situación paradójica que no acabará pronto. El enfoque israelí de lo que está ocurriendo parece formal y engañoso. El jefe del Estado Mayor israelí, Aviv Kochavi, dijo: “Hamás no ha evaluado adecuadamente la gravedad de nuestra respuesta, ya que la Franja de Gaza se enfrenta a una enorme intensidad de ataque que no se ha visto hasta hoy”.
Tel Aviv reveló que había bombardeado más de 1 mil 500 objetivos y destruido decenas de edificios en la asediada ciudad de Gaza. Sin embargo, Israel nunca se dio cuenta de que los grupos de resistencia palestinos habían introducido nuevos misiles de largo alcance y habían aumentado significativamente la potencia de fuego, con un ritmo de más de 150 cohetes disparados a diario y simultáneamente. Los palestinos registraron más de 100 edificios alcanzados en Israel, y Gaza introdujo una nueva amenaza al lograr bombardear desde el primer día Jerusalén y Tel Aviv.
Se trata de un cambio fundamental en las reglas de enfrentamiento, de bombardear gradualmente y evitar bombardear Tel Aviv, que el Eje de la Resistencia está acostumbrado a observar. Por primera vez se lanzaron nuevos misiles, uno bajo el nombre de “Al-Qasim” (llamado así por el comandante iraní Qassem Soleimani, responsable del suministro de armas a los palestinos), de 400 kilogramos, y el otro misil, “Ayyash” (llamado así por “Yahya Ayyash”), con un alcance de 250 kilómetros.
Khaled Meshaal, representante de Hamás en el extranjero, no dudó en afirmar que “la resistencia se ha beneficiado de Irán, de sus misiles y de su experiencia, y las organizaciones de Gaza se han beneficiado del contrabando de armas y de tecnología militar”.
La operación israelí “Guardián de los Muros” fracasó frente a la “Espada de Jerusalén” palestina a la hora de introducir una nueva ecuación de disuasión. Como en todas las guerras, Israel consiguió destruir instalaciones, tierras agrícolas, edificios civiles, bancos, vías públicas y edificios para los medios de comunicación locales y extranjeros. Esto indica que la resistencia palestina ha logrado reducir el banco israelí de objetivos altamente sensibles, como solía ocurrir en guerras pasadas. La incapacidad israelí para determinar la ubicación de los lanzadores de cohetes y el paradero de los altos mandos militares significa que las instituciones civiles son ahora el objetivo predilecto de Israel.
El pasado miércoles, 12 de mayo, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan (CDHM Tlachinollan), en Guerrero, realizó una conferencia de prensa para informar los resultados de la Misión de Observación que documentó la situación de violencia en la región de la Montaña, una de las siete regiones que conforman el estado de Guerrero, al sur de México.
La misión escuchó testimonios de casos graves de violencia por parte de familias de personas desaparecidas, casos de violencia de género, de agresiones a personas defensoras y periodistas. Abel Barrera, director de CDHM Tlachinollan, señaló que “es de extrema indenfensión la situación en que se encuentran, sobre todo, compañeras, niñas, jóvenes, adultas, mujeres de la montaña de Guerrero (…), en un marco de complicidad y violencia, de inacciones de las autoridades”, señaló Barrera.
En mayo del 2020, International Crisis Group, organización independiente que trabaja para prevenir guerras, publicó su informe “La guerra cotidiana: Guerrero y los retos a la paz en México”, donde expone que “desde el 2014 hasta el 2018, hubo en Guerrero 544 desapariciones forzadas, es decir, desapariciones que involucraron la participación de funcionarios estatales u oficiales de seguridad, más que en cualquier otro lugar del país”.
En el documento señala que las organizaciones criminales asesinaron a cinco activistas de derechos humanos y ambientales tan solo en el 2019. Los periodistas también están en la mira. Desde el 2000, 24 han sido asesinados en Guerrero, el quinto número más alto en todo el país. La más reciente víctima fue Víctor Fernando Álvarez, “un periodista de Acapulco quien fue descabezado en abril del 2020 después de que recibiera amenazas de un grupo criminal local.”
Mujeres somos y seremos artistas que lideran el cambio, cuidadoras de la vida donde quieren apagarla, organización que permite la vida. Somos fuerza en pie de lucha, guerreras por la dignidad, armonizadoras. ¡MUJERES SOMOS Y SEREMOS LA RESISTENCIA!… porque desde todos los espacios siempre hemos estado y estaremos construyendo un mañana mejor:
>> En este segundo episodio de #ResisteColombia replicamos la denuncia de violencia sexual en Popayan por parte de la policia nacional de Colombia. Una jóven de 17 años tras ser “manoseada hasta el alma” como ella misma reportó en su muro de Facebook, se quitó la vida.
También hablamos con Laura Torres desde Bogotá, quien nos reporta desde las marchas y nos cuenta de la marcha de madres y comadres del pasado 8 de Mayo
“Y que retiemble en sus centros la tierra al sororo rugir del amor”
“Paramos porque no aguantamos más”: la mejor descripción de este paro la han dado las comunidades populares que relacionan el paro con una olla express, el paro es la manifestación de un cúmulo de inconformidades que juntas se levantaron en una sola a voz. Entre ellas el paquete de 4 reformas nefastas que recaen sobre las comunidades más empobrecidas y beneficia a sectores ya privilegiados: la reforma tributaria que pretende ponerle IVA del 19% a la canasta básica; la reforma a la salud que privatiza el servicio y elimina las posibilidades de acceder al derecho; la reforma a la pensión que pretende pasarse a fondos privados; y la reforma laboral que podría flexibilizar el salario mínimo.
Pero el paquete de reformas en realidad son la gota que rebozó el vaso. Hablamos de una sociedad golpeada por la pobreza y la desigualdad; un país que vive en guerra desde hace décadas y es gobernado por un narcoestado que cada vez muestra su cara más real, pues día a día se va quitando el manto de democracia para mostrar su rostro de dictadura. Es por ello que las comunidades no se aguantaron las reformas, porque en realidad no podían con más. Ya en 2019 en medio de la ola de protestas por el llamado “paquetazo de Duque”, el cual desencadenó movilizaciones masivas que paralizaron el país por casi dos meses, conocidas como el 21N (21 de noviembre 2019, fecha en que inicia dicho paro), el gobierno -con auspicio del uribismo-, realizó la firma del decreto a puerta cerrada y a altas horas de la noche que le dio vida al Grupo Bicentenario, un holding financiero estatal, pese a que las protestas habían denominado el retiro de dicho proyecto como uno de los 10 puntos inamovibles del paro. Este grupo está conformado por 19 empresas financieras como el Banco Agrario, Findeter, Finagro, el Icetex y el Fondo Nacional del Ahorro y sigue desde entonces.
Y es que pareciera no ser suficiente con el asesinato desmedido de líderes y lideresas sociales, más de 900 desde 2016 según Indepaz, 101 en el 2020 según el informe de la Unidad de Investigación y Acusación [UIA] de la JEP; el desplazamiento de comunidades en los campos, 28.509 personas fueron desplazadas y confinadas en 2020 por hechos violentos, según la Defensoría del Pueblo de Colombia; la economía totalmente quebrada por la pandemia, la vergonzosa cifra de más de 30.000 personas desparecidas que están siendo buscadas por sus familiares desde 1985 hasta la fecha según la Comisión de la Verdad, el ataque a los movimientos sociales, el golpe sistemático a las comunidades indígenas. Hablamos de un país que vive con hambre, a mediados del 2020 ingresaron 9.151 casos de niños y niñas menores de 5 años a los que se les atribuye desnutrición aguda según el Instituto Nacional de Salud, un país nutrido de violencia. Hablamos del país de las 6.402 personas asesinadas extrajudicialmente y la cifra sigue en aumento.
La Asamblea Permanente de Puente Madera, agencia del municipio de San Blas Atempa, en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, denuncia una serie de simulaciones e irregularidades en el proceso de consulta que aprobó la construcción de un parque industrial en su territorio, uno de los diez que están previstos en el marco del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec.
De acuerdo con la Asamblea, hubo la falsificación de firmas de 50 comuneros de Puente Madera, así como se consideró la firma de dos personas fallecidas, “pruebas físicas con las que contamos y con las que hemos emprendido un proceso de juicio de nulidad de esta acta de asamblea”, sostiene en un comunicado la comunidad indígena Binnizá de Puente Madera, por medio de su Asamblea.
Todo empezó, según los comuneros, con la Asamblea de Comuneros de San Blas Atempa que se llevó a cabo el pasado 14 de marzo. Fue convocada con el objetivo de “convencer a los comuneros a aprobar el Polo de Desarrollo”, afirma la Asamblea en su documento.
El actual comisariado de bienes comunales, desde que inició su cargo, no había realizado ninguna Asamblea. “Pero por la presión ejercida por el presidente municipal de San Blas, Antonino Morales Toledo, obligó a que se realizara, ocurriendo las primeras irregularidades con la falsificación de firmas de más de 50 comuneros pertenecientes a nuestra comunidad de Puente Madera, así como la firma de dos personas ya fallecidas”.
En menos de 24 horas la Fuerza Aérea Israelí, denominada oficialmente Arma del Aire y del Espacio, ha bombardeo tres edificios donde habitaban civiles en Gaza. Desde el pasado 10 de mayo, día en que se intensificaron los ataques de Israel hacia Palestina, según confirmó el Ministerio de Salud de la Franja de Gaza, el saldo hasta el momento es de 56 palestinos muertos entre ellos 14 niños, más de 320 heridos y centenas de personas con sus hogares destruidos.
El secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abulgueit, ha condenado los ataques aéreos de Israel contra la franja de Gaza y ha afirmado que, “durante las últimas semanas, no ha habido ni un solo incidente en el que la violencia comenzase por la parte palestina. Ni un solo incidente en el que los palestinos iniciasen la provocación”.
Israel ha sostenido que sus objetivos habían apuntado y matado a varios líderes de inteligencia de Hamas. Pero los objetivos bombardeados han sido edificios residenciales. Uno de ellos fue el edificio habitacional llamado Torre Hanadi de 14 pisos y 80 apartamentos. También bombardeó y destruyó el edificio llamado Torre Al-Jawhara en Gaza, que alberga viviendas y oficinas de 14 medios de comunicación.
Agencias en Gaza reportan que los objetivos de los ataques en territorio palestino no son accidentales, sino que han sido dirigidos hacia la población civil. Se registran por lo menos 500 torres residenciales y viviendas bombardeadas, así como 12 instalaciones de medios de comunicación, escuelas, centros de salud, generadores de energía, agua potable y granjas.
El portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Rupert Colville, ha sostenido que, “las Fuerzas de Seguridad Israelí deben permitir y garantizar el ejercicio de las libertades de expresión, asociación y reunión. Ninguna fuerza debe ser utilizada contra aquellos que ejercen estos derechos pacíficamente”.
Israel ha lanzado mas de 1500 rondas de bombardeos hacia Gaza con armas de última generación. En respuesta, el día martes (11), Hamas y otras facciones de la resistencia palestina, lanzaron 130 cohetes contra el centro urbano, económico y cultural Tel Aviv y la ciudad sureña de Beer Sheva. Por su parte Israel intensificó los ataques aéreos en Gaza hasta este miércoles (12).
La Casa Blanca también ha declarado que Israel tiene el derecho legítimo de defenderse, pero aseguran que Jerusalén “debe ser un lugar de coexistencia”, mientras que la Unión Europea ha sostenido que los ataques de la resistencia palestina son “totalmente inaceptables”.
El Coordinador Especial de la Organización de las Naciones Unidos (ONU) encargado del Proceso de Paz en Oriente Medio, Tor Wennesland, advirtió que las hostilidades están “escalando hacia una guerra a gran escala”, mientras que la comunidad internacional pide que se reduzca la violencia.
Este escenario se presenta a uno días del 15 de mayo, fecha en que se conmemora, en Palestina, el día de la Nakba (que significa la pérdida de su suelo y la fragmentación de un pueblo completo) la memoria viva de la desposesión y el exilio al que fue orillado el pueblo Palestino y del cual devino la creación del Estado de Israel en 1948, cuándo más de 750 mil palestinos se vieron obligados a abandonar sus hogares. Desde ese momento la ley israelí no reconoce ningún derecho al retorno. Actualmente, los refugiados palestinos ascienden a más de 5 millones, un tercio de los cuales habitan, según La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), en 58 campos de refugiados localizados en Jordania, Líbano, Siria, la franja de Gaza y Cisjordania, incluyendo el este de Jerusalén.
Se habia anunciado hace seis meses; pero, ahora, es el momento. El viaje zapatista hacia Europa ha empezado. La «conquista invertida» está por iniciar.
Cuando los zapatistas publicaron su comunicado “Una montaña en alta mar”, el 5 de octubre de 2020, hubo una gran sorpresa con la noticia de que preparaban una gira del EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) por los cinco continentes, para empezar en Europa. Es la primera vez (con una excepción) que abandonan las fronteras de su país.
Luego, el primero de enero, redactaron y firmaron con cientos de personas, colectivos y organizaciones, una Declaración por la vida [ver primer texto en esta misma pestaña] explicando los motivos de este viaje[1]: contribuir a la lucha contra el capitalismo – inseparable de la lucha por la vida – estar en plena conciencia de sus diferencias y alejarse de cualquier deseo de homogeneización o hegemonía. En los últimos seis meses se ha iniciado un amplio proceso de organización a escala europea, pero también en cada país o “geografía”, según la terminología zapatista. Ha surgido una coordinación francófona y, dentro de ella, ocho coordinaciones regionales, que engloban colectivos e iniciativas locales. Al mismo tiempo, el EZLN confirmó que preparaba una nutrida delegación compuesta por más de un centenar de integrantes, de los cuales tres cuartas partes eran mujeres. Esta delegación estará acompañada por diez miembros del Congreso Nacional Indígena – Consejo de Gobierno Indígena, que aglutina las luchas indígenas de México en su conjunto, así como una delegación del Frente de Ciudades en Defensa del Agua y la Tierra de Morelos, Puebla et Tlaxcala, constituida contra la implantación de una doble central termoeléctrica que amenaza con desviar los recursos hídricos indispensables para los campesinos de la región[2]
El 10 de abril, aniversario del asesinato de Emiliano Zapata, se anunció la salida de la primera delegación zapatista en hacer el viaje por mar. Se esperaba verla partir, ese día, del caracol [3] de Morelia, cuyos integrantes llevaban meses preparándose. Luego hubo un ritual en debida forma, con música tradicional, incienso y gestos de purificación (“limpia”), todo esto sobre la réplica de la proa de un barco; sin embargo, la montaña no se ha movido aún[4]. En efecto, se anunció que la delegación fue puesta en cuarentena durante quince días para asegurar que no portara un virus distinto al de la rebelión, opción que reitera la decisión del EZLN de tomar (por sí sola y lejos de cualquier estado). mandato judicial) todas las medidas preventivas de salud necesarias para prevenir la propagación del SARS-Cov-2. De hecho, desde el 15 de marzo de 2020, una alerta roja ha cerrado el acceso a todos los caracoles zapatistas.
Ante el circo y el plomo, la Cali Resistencia continúa aletosa, firme y organizada. Música, asambleas populares, literatura, talleres, cantos y dignidad se mantienen vivas en los ahora puntos de juntanza y organización barrial.
Horas antes antes del diálogo entre el Comité del Paro Nacional y el Estado Colombiano, que de hecho este día (11 de mayo) se negó a reconocer la responsabilidad del ESMAD y de policías vestidos de civil en los asesinatos de jovenes y ataques con fuerza desmedida a manifestantes, así como en la desaparición forzada de centenas de personas desde el 28 de Abril pasado, las voces de las juntanzas de Cali y otras ciudades de Colombia, además de ser por demás claras y firmes, van es ya pa’lante: “el punto más importante para una negociación: ¿quién le va a responder a la madre que quedó con la esperanza de que su hijo volviera a la noche y no volvió?(…) Bastante duro resistir todos estos días pero listo. Nosotros no tenemos armas pero tenemos aguante y resistencia. Eso vale más que muchas cosas, vos sabés. Siempre hasta el final, Cali“.
El pasado 9 de mayo, civiles fuertemente armados atentaron contra la Minga en Cali, sobre la Av. Cañas Gordas. En el ataque con fusiles y armas automáticas, resultaron heridas 10 personas de la minga quienes se encontraban desarmadas, sólo portaban su valentía y sus bastones de mando. Entre las víctimas se encuentran guardias indígenas, mujeres, jóvenes y personas ancianas. La Minga no usa armas, la Minga no quiere guerra, exige dignidad. #TODOSSOMOSMINGA