COMUNICADO DEL PUEBLO CREYENTE DEL EQUIPO CH´OL
PARROQUIA DE SAN MIGUEL ARCANGEL, TUMBALÁ, CHIAPAS.

La paz esté con todos ustedes, hacia una paz desarmada y desarmante.
Mensaje del Papa León.

A TODO EL PUEBLO CREYENTE
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN MASIVA
A LOS TRES NIVELES DE GOBIERNO
A TODAS LAS ORGANIZACIONES EN RESISTENCIA

Ante los signos de muerte que amenaza y divide a nuestras comunidades y zonas, denunciamos en los diferentes municipios de la cultura Ch´ol, la existencia de diversos males que nos empobrece, nos deshumaniza, nos quita la vida que Dios nos ha dado, como lo es: la venta clandestina del alcohol, drogas, prostitución, que causan muerte, violencia familiar, accidentes, enfermedades, que peligran los adolescentes y niños.

Al mismo tiempo manifestamos nuestra preocupación por el sistema de salud de nuestros municipios, que, al no contar con el personal e insumos necesarios ante una emergencia, alejan la realidad de un sistema de salud de calidad, humano y sensible.

Como equipo Ch´ol, nos solidarizamos con las palabras proféticas de la misión de Bachajón, (Equipo CHAB):

Rechazamos la construcción de la autopista Palenque – San Cristóbal, llamada Ruta de las “Culturas Mayas”, puesto que su apertura ha traído consigo una serie de impactos negativos y riesgos tales, como:

1. Violación a los derechos colectivos y de autodeterminación; La destrucción de la autopista es jurídicamente inaceptable, toda vez que las autoridades han realizado consultas sin previo aviso, ni libres ni informadas, vulnerando de forma directa nuestros derechos territoriales y culturales.

2. Destrucción de la Madre Tierra (bosques, selva, manantiales, montañas), lo cual impacta directamente en la flora y fauna de los ecosistemas, afectando el medio ambiente y la calidad de vida de las comunidades que dependen de ellos.

3. Intimidación de parte de los trabajadores de las constructoras y personas interesadas en la imposición de esa construcción, quienes, mediante diversos actos dehostigamiento y acciones que vulnera nuestros derechos, buscan debilitar la defensa de nuestra Madre Tierra.

4. Este proyecto no solo pretende fragmentar la Madre Tierra, sino también romper el tejido comunitario que como pueblos hemos cuidado durante generaciones. Intenta sembrar división, enfrentado a hermanas y hermanos entre sí por intereses ajenos al bien común para nuestros pueblos, la Madre Tierra nos enseña a vivir en comunidad a caminar juntos y cuidar la vida.

5. Así mismo, este megaproyecto también atenta nuestras tradiciones y la cultura de nuestros pueblos originarios ya que afectarán muchos los lugares sagrados.

Por esta razón, hacemos un llamado al pueblo en general, para que no sigamos destruyendo nuestra vida. ¡Alto a la violencia!! ¡Si a la vida!

Como creyentes somos llamados a ser constructores de paz, como Jesús nos recuerda en el Evangelio “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mt. 5, 9). Así mismo, asumimos el mensaje de la Conferencia del Episcopado Mexicano a los fieles católicos y a los hombres y mujeres de buena voluntad para alentar el compromiso por la construcción de la paz en México.

En su mensaje por el Día Internacional de la Paz -21 de septiembre 2026- aseveró que no es posible “hablar de paz, ignorando el dolor que atraviesa a tantas comunidades de México. La Violencia continúa arrebatando vidas, provocando desapariciones, desplazando familias, sometiendo a comerciantes, etcétera”.

Asimismo, extorsionando y sembrando temor en pueblos y ciudades; “la Iglesia también ha sido alcanzada por esta realidad: vivimos en medio del Pueblo de Dios y compartimos sus dolores y esperanzas”.

“No podemos permitir que la violencia se vuelva parte del paisaje”

Los obispos de México manifestaron que “la paz no puede reducirse a la ausencia de enfrentamientos. Para millones de mexicanos significa algo mucho más concreto: poder salir de casa, trabajar, transitar por una carretera, abrir un negocio o formar una familia sin miedo”.

Y es que -recordaron- “detrás de cada persona asesinada, desaparecida, desplazada o extorsionada hay una vida y una familia herida. Ninguna sociedad puede acostumbrarse a ello”.

Alertaron que cuando la sociedad “no ofrece a los jóvenes pertenencia, oportunidades y esperanza, otros grupos pueden ocupar ese vacío y ofrecerles, de manera destructiva, identidad, dinero y poder”.

Tenemos la esperanza y nos comprometemos como iglesia de seguir promoviendo la cultura de la paz y del cuidado de la madre tierra (casa común).

  • Exhortando a las familias a erradicar la violencia de los hogares, educar para la fraternidad y promover el respeto; “a las escuelas, a formar ciudadanos responsables; a los medios de comunicación, a contribuir a una cultura del encuentro y de la verdad, no de violencia”.
  • Educar para la fraternidad y promover el respeto en las familias.
  • El cuerpo humano es templo del Espíritu Santo y debe ser tratado con dignidad, respeto y santidad, por esta razón queremos seguir concientizando como equipo Ch´ol para el “No consumo de alcohol y drogas”.

“Que Santa María de Guadalupe, Madre de México, acompañe a quienes sufren a causa de la violencia y nos ayude a convertirnos, cada uno desde su responsabilidad, en auténticos constructores de paz con justicia”.

¡Viva pueblo creyente!
¡Viva nuestra diocesis!
¡Viva nuestros mártires de san Cristóbal!
¡Viva el equipo ch’ol!
¡Viva la Madre tierra y territorio!
¡Viva nuestros pueblos originarios!
¡Viva la paz con justicia y dignidad!
¡Viva Cristo rey!

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