derechos humanos
Crisis humanitaria en el estado de Guerrero obliga a desplazados a acampar en la puerta del Palacio Nacional.
Durante la noche del pasado 17 de febrero arribaron a las puertas del Palacio Nacional en la CDMX aproximadamente 400 personas desplazadas del estado de Guerrero, entre estas, se calculan unos 40 niños menores de 8 años. Las familias desplazadas montaron un campamento con la intención de solicitar audiencia con Andrés Manuel López Obrador; después de 13 días de intentar ser escuchados, el viernes 1 de marzo un representante del Gobierno Federal acudió al campamento para escuchar las demandas, mismas que se reducen a una sola, poder vivir dignamente en su comunidad.
De acuerdo con los testimonios de los desplazados; el 11 de noviembre del 2018 a la 1 de la tarde, aproximadamente 3000 hombres fuertemente armados vestidos de comunitarios arribaron a 9 comunidades. A punta de pistola tomaron el territorio y despojaron a los pobladores de todo, desde una gallina, hasta su propia casa.
Desde el 11 de noviembre del 2018, las familias desplazas se refugiaron en la cabecera municipal de Chichihualco Guerrero, lugar en donde solicitaron apoyo y solución al conflicto. Después de 3 meses de esperar y de no recibir ayuda alguna del gobernador de estado de Guerrero, Héctor Astudillo Flores, los desplazados decidieron marchar hacia la CDMX.
Según explica uno de los desplazados, el problema de la violencia y ahora el desplazamiento de las comunidades en Guerrero tiene más de tres años. En un inicio se decía que el aumento de la violencia era por:
“… el control del territorio, trasiego de drogas y el control del campesino para ocuparlos como sembradores, pero desgraciadamente no es así… es un problema fuerte, es un problema nacional…por que vienen de intereses fuertes, por que son zonas mineras extranjeras quienes han estado ocupando a la delincuencia organizada para poder desplazar gente, para poder quedarse con propiedades y seguir extendiéndose”.
PRONUNCIAMIENTO DE RADIO ZAPOTE POR EL ASESINATO DEL COMPAÑERO SAMIR FLORES SOBERANES
Esta mañana nuestro compañero, comunicador popular, defensor de la tierra y el pueblo, Samir Flores Soberanes fue asesinado a las afueras de su casa en la comunidad de Amilcingo, Morelos. Estos hechos se dan en el contexto previo a la “consulta” ilegítima para aprobar la termoeléctrica que se pretende imponer en la comunidad de Huexca.
Samir, padre de 4 hijos, fue uno de los principales promotores de la resistencia contra el Proyecto Integral Morelos (PIM) durante 9 años de lucha. Fue defensor de la escuela comunitaria, miembro del Comité de Padres de Familia, Delegado del CNI y fundador de la Radio Amiltzinko.
Exigimos que se siga una línea de investigación sobre el asesinato de Samir, por su labor como activista y responsabilizamos al Estado mexicano por las declaraciones recientes de López Obrador anulando a los opositores a los proyectos. Dichas declaraciones en la práctica, confrontan a sectores de la población e impulsan los ataques en contra de los luchadores sociales en tiempos en que la represión por medio de la violencia se ha intensificado. También denunciamos las falsas consultas a los pueblos originarios y la implementación de los proyectos de muerte que detonan esta violencia.
En este contexto debemos resaltar el caso de Jesús Javier Ramos Arreola, de San Rafael, Tlalmanalco, Estado de México, opositor al proyecto del NAICM quien fue asesinado de un tiro en la cabeza al abrir la puerta de su domicilio semanas antes de una consulta efectuada desde el poder ejecutivo. Otros casos recientes como las ejecuciones de: Noé Jiménez Pablo y José Santiago Gómez, activistas de Amatán, Chiapas; Rafael Murúa de Radio Kashana en Santa Rosalia Sonora; Gustavo Cruz Mendoza comunicador de Santiago Jocotepec, Oaxaca; Noel Castillo Aguilar defensor originario de Barra de la Cruz, Oaxaca; y la desaparición de Sergio Rivera Hernández defensor del territorio Nahua en la Sierra Negra de Puebla.


















