justicia
Frente a la guerra que recorre al mundo, a nuestro país y a nuestro estado:¡Organicémonos!
AL EJERCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL
AL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA-CONCEJO INDÍGENA DE GOBIERNO
A LA SEXTA NACIONAL E INTERNACIONAL
A LAS REDES DE RESISTENCIA Y REBELDÍA
A LA EUROPA INSUMISA
A LOS ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS NACIONALES E INTERNACIONALES
A LA MISIÓN CIVIL DE OBSERVACIÓN SEXTA
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN LIBRES E INDEPENDIENTES
AL PUEBLO DE GUERRERO
AL PUEBLO DE MÉXICO Y DEL MUNDO
27 de enero de 2026.
Hermanos y hermanas, la guerra que se despliega por el mundo es la misma que se vive en México. A los muertos que se cuentan por miles, se suman nuestros muertos. En este nuevo reparto mundial y reconfiguración territorial, el capitalismo golpea con más violencia para apropiarse de todo, aunque para esto tenga que pasar por encima de la simulación que el mismo capitalismo afirma que existe: la soberanía de los Estados nación, las leyes nacionales e internacionales, los derechos humanos, de las minorías, de los pueblos originarios, de las mujeres y las infancias. Ni soberanía, ni leyes, ni respeto por la vida en ninguna de sus formas, todo es ganancia a cualquier costo; las máscaras se caen y el capitalismo se muestra tal cual, es la guerra y la muerte contra la humanidad y contra la vida.
En el estado de Guerrero los asesinatos son parte de la vida diaria, el Estado no existe como representación de la voluntad popular y las leyes son letra muerta. Desde hace ya muchos años nuestro estado está gobernado por los capitalistas, sean las empresas mineras que saquean los bienes naturales o sean los grupos delincuenciales que envenenan a nuestros jóvenes y atemorizan a toda la población; el estado simula existir para guardar la apariencia de ser una parte más de un país en orden, con progreso y desarrollo ¡vaya mentira! Entonces podemos ver la fotografía de la presidentA, Claudia Sheinbaum con la gobernadora del estado de Guerrero Evelyn Salgado, terminan el desayuno, ambas sonriendo, se abrazan, posan, mientras el país sigue creciendo sus fosas clandestinas, mientras las madres buscadoras mantienen las esperanza de encontrar a sus hijos con vida cavando los cerros y montañas, mientras las fronteras se llenan de criminales que desplazan a pueblos enteros, sean los criminales de los cárteles o sean los criminales del mundo, Donald Trump y sus secuaces que con beneplácito y burla miran como tienen a la clase política del mundo de rodillas, incluyendo a la mexicana.
Mientras allá arriba continúan con su simulación, acá abajo se resiente la realidad, nuestro pueblo de Guerrero se encuentra controlado por el crimen organizado. Vivimos entre la violencia diaria con cobro de piso, extorsiones, desapariciones, feminicidios y amenazas. Nuestra gente tiene que abandonar sus casas y migrar, no hay trabajo, hay mucha pobreza y nadie nos protege. Todos los días asesinan a transportistas, periodistas, defensores del pueblo y del territorio, a policías comunitarios, a funcionarios y a cualquier ciudadano. Aquí ya no hay seguridad ni justicia, solo violencia e impunidad. Mientras allá arriba sonríen como si nada pasara, acá abajo hemos bloqueado, marchado, dialogado, firmado convenios que nunca se han cumplido por el gobierno del estado de Guerrero pero todo sigue igual. Seguimos viendo como grupos del crimen organizado como ‘Los Ardillos’ siguen operando, robando recursos municipales, controlando diputados, policías, ministeriales y expandiendo su terror, desplazando y sometiendo a más y más pueblos. Por más de treinta años han operado en la montaña baja y zona centro de nuestro estado con total impunidad. Controlando a los municipios de Tixtla, Chilapa de Álvarez, Chilpancingo, Atlixtac, Jose Joaquín de Herrera, Acatepec, Quechultenango, Juan R. Escudero, Tecoanapa, Acapulco entre otros.
Mientras arriba se debaten entre qué ropa van a usar para el desayuno y la foto con la presidentA, aquí abajo nos preguntamos ¿qué destino queda para nosotros? ¿a caso tendremos que aceptar la muerte por hambre, por las balas del crimen, por enfermedad a falta de hospitales, que nuestros hijos e hijas en algún momento de sus vidas sean desaparecidos, ser desplazados por la violencia, ser extorsionados y pagar el cobro de piso? ¿no tenemos el derecho de querer vivir dignamente? ¿no es correcto a caso luchar por la defensa de la vida y el territorio?
Es por lo anterior que tomamos la decisión de articularnos con otras personas de buen corazón, para defender la vida y el territorio, porque desde hace muchos años decidimos gritar ¡YA BASTA! Porque no toleramos la mentira de los malos gobiernos, que cada sexenio prometen que todo será mejor pero sus palabras solo contienen mentiras. Decidimos articularnos con la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), porque la violencia que se vive hoy, se va a triplicar en nuestro estado, tal como lo vemos en el mundo entero. Aunque cada organización mantiene sus principios y organización propias, esta coordinación es por la seguridad y la vida de nuestras comunidades, hoy más que nunca toca encontrarnos en la diferencia, porque las balas que matan no distinguen de qué organización eres, a qué pueblo perteneces, cuál es tu profesión, las balas que disparan los delincuentes y que el Estado solo mira pasar, siguen arrebatando la vida de nuestros jóvenes, de comerciantes, indígenas, mujeres.
Es por esto que llamamos al pueblo de Guerrero, a los jóvenes, mujeres y hombres, madres y padres, abuelas y abuelos; campesinos y campesinas, pescadores, estudiantes, comerciantes, periodistas, transportistas, ganaderos, empresarios, maestr@s, artesan@s, trabajadores, autoridades comunales, ejidales y comisari@s, académic@s, sacerdotes, médic@s, enfermer@s, comunidades indígenas y afromexicanas, colectivos y organizaciones sociales, defensores de derechos humanos, madres y padres buscadores, desplazados y familiares de víctimas, al pueblo todo, a encontrarnos y a caminar juntos por la defensa de la vida y de nuestras comunidades. A denunciar a este mal gobierno que solo habla mientras los grupos delincuenciales operan con absoluta impunidad en todo nuestro estado. Los llamamos a estar juntos y juntas en esta lucha común por la vida.
Nosotros no somos los generadores de violencia, los culpables son quienes la han permitido crecer en nuestros pueblos y municipios, apoderándose y corrompiendo a funcionarios, policías, ministeriales y fiscales. Es decir, la violencia existe en cada funcionario público, como Francisco Rodríguez Cisneros, que cuando denunciamos o nos manifestamos, en vez de actuar y desmantelar a estos grupos criminales, voltean a descalificarnos, llamándonos “generadores de violencia” y permite que los grupos criminales se sigan expandiendo y multiplicando.
Una cosa le pedimos a este mal gobierno al menos desde hace 8 años: desmantelar a los grupos del crimen organizado y demostrar con acciones que realmente ha llegado el cambio con la Cuarta Transformación. Que nos demuestre al pueblo de Guerrero que no son los mismos delincuentes del PRI, del PRD o del PAN. Pero no pueden demostrar nada, porque son los mismos. Hoy están más preocupados por el mundial de futbol 2026 que se jugará en el país del asesino Donald Trump, en Canadá-patio-de-enfrente y en México-patio-trasero; les preocupa mucho que vayamos a la Ciudad de México a manifestarnos, volantear, bloquear, boicotear o cualquier acción que afecte el desarrollo del mundial, pero ¿no les interesa que nos maten?
Nuestras demandas están en sus escritorios desde hace muchos años: seguridad, justicia, desarticulación de los grupos delincuenciales desde los funcionarios públicos, justicia para nuestros asesinados, libertad a nuestros presos políticos y el respeto a la autodeterminación, autonomía, libre organización y sistemas normativos propios de nuestros pueblos indígenas y afromexicanos, así como el pleno reconocimiento de nuestras autoridades comunitarias y mecanismos de seguridad comunitaria. Su respuesta ha sido el desprecio y el respaldo a los grupos criminales, por eso actuamos.
De nuestra parte lo decimos con mucha claridad, estamos obligados, por el amor a nuestro pueblo y territorio, a defender nuestras vidas, las de nuestras familias, hijos e hijas, y a ejercer nuestro derecho como pueblos indígenas y afromexicanos, reconocido en la Constitución mexicana y en convenios internacionales, a organizarnos a través de nuestras asambleas comunitarias en defensa de la vida, la seguridad, nuestra madre tierra y el desarrollo integral de nuestros pueblos. Pero como parte de la vida que habita este planeta, tenemos el deber de luchar por la vida y por la defensa del territorio y eso haremos, esto somos, estamos convencidos y lo defenderemos hasta la muerte.
No nos rendimos, no nos vendemos, no claudicamos.
Atentamente:
Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata
Justicia y libertad para nuestros hermanos y hermanas de la comunidad de Eloxochitlán de Flores Magón
JUSTICIA Y LIBERTAD PARA NUESTROS HERMANOS Y HERMANAS DE LA COMUNIDAD DE ELOXOCHITLÁN DE FLORES MAGÓN
A nuestras hermanas y hermanos del pueblo mazateco de Eloxochitlán de Flores Magón, Oaxaca,
A la Asamblea Comunitaria de Eloxochitlán de Flores Magón.
A los pueblos de México y del mundo,
A los organismos y colectivos defensores de derechos humanos,
A las Redes de Resistencia y Rebeldía,
A la Sexta Nacional e Internacional,
A l@s firmantes de Una Declaración por la Vida en los cinco continentes,
A la Europa Insumisa, Digna y Rebelde.
Como pocas comunidades originarias en este país, la comunidad mazateca, y también municipio, de Eloxochitlán de Flores Magón, Oaxaca, ha vivido en los últimos años la guerra de exterminio y la represión masiva del Estado mexicano en toda su intensidad, por la simple razón de defender lo que le resulta sagrado: su autonomía para gobernarse por sí misma de acuerdo con sus formas de organización propias; y su territorio, particularmente el Río Xangá Ndá Ge; un río en peligro de morir debido a la brutal explotación de los materiales pétreos que se guardan en su lecho por parte del cacique local Manuel Zepeda Cortés, expresidente municipal de Eloxochitlán, y su hija Elisa Zepeda Lagunas, actual diputada local por Morena y protegida del gobernador Salomón Jara Cruz.
Eloxochitlán es una comunidad que sufre la violencia de estado por defender su libertad y su corazón: el Río Xangá Ndá Ge que con sus brazos abiertos da la vida al pueblo mazateco.
Históricamente la comunidad de Eloxochitlán, heredera de la milenaria rebeldía de mujeres y hombres como los hermanos Flores Magón, ha resistido contra la imposición de familias caciquiles por parte de intereses externos con el propósito de controlar políticamente y despojar a dicha comunidad. Así las cosas, desde el año 2011 la comunidad sostiene la lucha y la denuncia contra la extracción de materiales pétreos del Río Xangá Ndá Ge, un brazo del gran Río Petlapa, a manos del cacique local Manuel Zepeda Cortés y su hija, la diputada Elisa Zepeda Lagunas.
El 14 de diciembre de 2014, durante una asamblea para la renovación anual del Alcalde, un cargo tradicional encargado de regular cuestiones de posesión y uso de la tierra, se suscitó un enfrentamiento armado provocado por el grupo caciquil de Manuel Zepeda Cortés con la finalidad de reprimir y desarticular la organización comunitaria que había resistido los embates constantes del caciquismo. En este hecho resultaron heridas de bala seis personas de la Asamblea Comunitaria; asimismo, Manuel Zepeda Lagunas, hijo del cacique, fue aprehendido por portación de arma de fuego y entregado a la agencia del Ministerio Público. Al día siguiente, el Procurador General de Oaxaca anunció el fallecimiento del detenido, mismo que se encontraba bajo custodia del Ministerio Público; hasta la fecha, las condiciones de su fallecimiento no han sido esclarecidas, por otro lado, la balacera quedó en total impunidad.
A raíz de lo ocurrido, el Ministerio Público acusó injustamente de homicidio y tentativa de homicidio a 36 integrantes de la Asamblea Comunitaria de Eloxochitlán y desde diciembre de 2014, y más de 50 hermanos y hermanas de la comunidad se les acusó con cuatro procesos penales indistintamente, han vivido la represión estatal a partir de la fabricación de diversos delitos de alto impacto y han vivido prisión política, desplazamiento forzado, persecución, tortura, detenciones arbitrarias, y violencia contra mujeres, niñas y niños.
Valientemente, las mujeres de la comunidad tomaron la decisión de enfrentar la criminalización a través de distintas acciones legales acompañadas de movilización y de la solidaridad de hombres y mujeres de buen corazón. De este modo han ido ganando la libertad de sus presos políticos y el retorno de varias familias desplazadas; logrando las últimas liberaciones, tras más de 9 años de prisión preventiva, en junio del año 2024.
A más de una década de lucha, la comunidad enfrenta la utilización del sistema judicial como instrumento de tortura, para mantenerla en persecución pese a haber ganado la mayoría de las libertades en todos sus procesos; como ejemplos están las revocaciones ilegales que hace el Tribunal Superior de Oaxaca, respecto de libertades que cuentan con antecedentes ganados en instancias más altas, la anteposición de cuestiones administrativas de parte de algunos jueces de Boca del Río, Veracruz, para evadir estudios de fondo en los juicios de amparo, en lugar de resolver sobre la ilegalidad de la persecución; en suma, la omisión del Poder Judicial de la Federación para terminar con la criminalización de Eloxochitlán.
Actualmente sus exigencias son las siguientes:
La libertad absolutoria para Miguel Ángel Peralta Betanzos, defensor comunitario sentenciado injustamente a 50 años de prisión y actualmente exiliado de su comunidad. El último recurso legal disponible para recuperar su libertad está por resolverse.
Amparo ya y el regreso en libertad a su comunidad, tras más de diez años de desplazamiento forzado, de 14 compañeros y sus familias: Ranulfo Vidauria, Jaime Vidauria, Artemio Vidauria, Jacob Betanzos, Lucio Rosales, Rogelio López, Wilfrido Salazar, Jorge Betanzos, Rubén Cerqueda, Francisco Jorge Betanzos, Carlos Pachecho, Omar Hugo Morales, Isaías Gallardo y Braulio Cerqueda.
Amparo ya y la cancelación de las órdenes de aprehensión existentes en contra de las compañeras Martha, Alicia, Brígida, Eusebia, Hilda, Teresa y Refugia; y de 200 órdenes de aprehensión en contra de 56 comuneros que alevosamente fueron reactivadas en marzo de este año.
Cierre de los procesos penales y la libertad sin condiciones de Hermino Monfil, Jaime Betanzos, Fernando Gavito, Francisco Durán y Alfredo Bolaños, quienes siguen sujetos a proceso en el juzgado de Huautla de Jiménez.
Justicia para David Peralta, fotoperiodista comunitario agredido el 3 de abril de 2025 por el cacique Manuel Zepeda, por documentar la devastación ambiental provocada al Río Xangá Ndá Ge.
Alto a la destrucción y extracción de materiales pétreos del Río Xangá Ndá Ge y protección de la Madre Tierra.
Hermanas y hermanos pertenecientes a la Asamblea Comunitaria de Eloxochitlán:
Nosotros como ustedes, somos pueblos originarios que nacimos, al igual que nuestros padres y abuelos, en estas tierras acosadas desde hace muchos siglos por la violenta ambición del poderoso. Hoy somos ustedes en su tierna y amorosa lucha por cuidar de su corazón, el Río Xangá Ndá Ge; hoy nos reconocemos en ustedes y en su firme resistencia a la guerra de exterminio que nos hacen los capitalistas; en su inquebrantable decisión por cuidar de la Tierra y de la vida.
Hoy somos ustedes en ese dolor que los atenaza, pero sobre todo, somos ustedes en la terca rebeldía que los lleva a pelear por su libertad y la de su pueblo. En su digna lucha se representan las luchas de todos nuestros pueblos contra el olvido, contra la opresión y contra la maldad de los capitalistas y sus capataces.
Exigimos justicia y la inmediata libertad incondicional de nuestras hermanas y hermanos pertenecientes a la Asamblea Comunitaria de Eloxochitlán de Flores Magón, el retorno de las familias desplazadas y de los exiliados y que se ponga fin a la extracción de materiales pétreos del Río Xangá Ndá Ge.
Llamamos a los pueblos originarios, a las comunidades en resistencia y a la sociedad consciente a levantar la voz emitiendo comunicados, haciendo acciones, murales, ceremonias y palabras que exijan justicia. En la libertad de nuestros hermanos y hermanas de Eloxochitlán y en el cuidado de su territorio, esta guardada la esperanza de un mundo nuevo, donde el capital no gobierne, donde la vida valga más que el dinero y donde los pueblos florezcamos libres.
Seguirá siendo la fuerza de los pueblos la que arranque la libertad de nuestros presos, la que sostenga la dignidad ante esta guerra de exterminio y exija justicia a cada momento. Abrazamos a nuestros hermanos y hermanas que luchan y resisten incansablemente por la libertad, la justicia, la vida y el cuidado de Nuestra Madre Tierra.
ATENTAMENTE
ENERO DE 2026
POR LA RECONSTITUCIÓN INTEGRAL DE NUESTROS PUEBLOS
NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS
CONGRESO NACIONAL INDÍGENA












