Comunicado del Consejo Comunal Indígena Nahua de Villa Milpa Alta
Al Pueblo de Villa Milpa Alta
A la Comunidad Indígena y Agraria de Hecho Milpa Alta
A los Pueblos Originarios de la Ciudad de México y el país
Al Frente por la Defensa de los Derechos de los Pueblos y Barrios del Anáhuac
A la Asamblea de Representaciones y Autoridades Tradicionales de los Pueblos y Barrios de la Ciudad de México
Al Congreso Nacional Indígena
Al Consejo Indígena de Gobierno
Al Comité Clandestino Revolucionario Indígena, Comandancia General del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional
A la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos, Todos los Derechos para Todas y Todos
A la Sociedad Civil
A los medios de comunicación libres e independientes
A la prensa Nacional e Internacional
Al Gobierno Federal
Al Gobierno de la Ciudad de México
Al Pueblo de México
El pasado 11 de marzo de 2026, la asamblea comunitaria del Pueblo Originario de Villa Milpa Alta fue violentada por funcionarios públicos de la Alcaldía Milpa Alta bajo la instrucción del Alcalde José Octavio Rivero Villaseñor, posterior el 13 de marzo estos mismos funcionarios que ejercían también el cargo de COPACOs de villa Milpa Alta conformaron un “comité de transición” para asumir el proceso del Presupuesto Participativo 2026 y 2027 destinado para el pueblo de Villa Milpa Alta, con engaños y compra de voluntades, funcionarios públicos, así como beneficiarios de programas sociales y allegados a la Alcaldía llevaron acabo una “asamblea deliberativa” el día 26 de marzo sin convocatoria alguna, ni su publicitación de acuerdo a la Ley de Participación Ciudadana, cuartando el derecho a los habitantes del pueblo originario de Villa Milpa Alta a participar y presentar proyectos. En un acto de acarreo y control de seguridad total para su acceso, la Alcaldía Milpa Alta protegió un proceso espurio, mismo que algunos vecinos impugnaron ante el Tribunal Electoral de la Ciudad de México y se radico bajo el expediente TECDMX-JLDC-054/2026 mismo que en su sentencia dejo sin efectos los actos realizados en el proceso del 26 de marzo. Ante este proceso el Consejo Comunal Indígena Nahua de Villa Milpa Alta fue requerido ante el Instituto Electoral de la Ciudad de México, ya que en la sentencia del Tribunal Electoral TECDMX-JLDC-013/2026 y TECDMX-JLDC-037/2026 ha reconocido a este consejo como la Autoridad Tradicional del Pueblo de Villa Milpa Alta, mismas que han quedado firmes sin ninguna impugnación adicional.
Sin embargo la sentencia TECDMX-JLDC-054/2026, que reconoció que había que iniciar con el proceso de elección de presupuestos participativos fue impugnada por funcionarios públicos de la Alcaldía Milpa Alta ante la Sala Regional de la Ciudad de México del Tribunal Electoral bajo el expediente SCM-JDC-0116/2026 y acumulados, misma que el pasado 07 de mayo de 2026, los magistrados de la Sala Regional, en un acto regresivo destruyeron los sistemas normativos no sólo del Pueblo Originario de Villa Milpa Alta, sino de los Pueblos Originarios de la Ciudad de México y el país, argumentando que las decisiones en los pueblos se valen a través de un sistema numérico y no a sus sistemas normativos internos violentando incluso la sentencia SUP-REC-35/2020 de la Sala Superior del Tribunal Electoral que abrió la puerta a la elección de presupuestos participativos a los pueblos originarios a través de sus autoridades tradicionales. Esta nueva sentencia de la sala regional cuarto el derecho del pueblo a participar, votar y sobre todo proponer proyectos ante la asamblea convocada por esta Autoridad Tradicional, bajo el argumento de quienes impugnaron que, 750 personas decidieron por unanimidad los presupuestos participativos 2026 y 2027 destinados a proyectos cooptados y empujados por la Alcaldía Milpa Alta. La red hidráulica y mejoramiento de calles, es preciso señalar que estos trabajos son obligación del Gobierno de la Ciudad de México y la Alcaldía Milpa Alta darles mantenimiento en el ejercicio del presupuesto ordinario.
Ante esta situación, más de 800 originarios del Pueblo de Villa Milpa Alta, este consejo comunal indígena, y dos vecinos más interpusimos tres recursos de reconsideración ante la Sala Superior del Tribunal Electoral, para no permitir una sentencia regresiva por parte de la Sala Regional, el autoritarismo de la Alcaldía Milpa Alta y su grupo político, esto quiere decir que el presupuesto participativo aún no esta definitivo, del mismo modo el 29 de abril convocamos a asamblea este 13 de mayo de 2026 en el Centro Social y Cultural, Salón Santa Martha, para buscar elegir una alternativa congruente y propuesta desde la fuerza comunitaria del Pueblo Originario de Villa Milpa Alta.
Es preciso señalar, que el alcalde José Octavio Rivero Villaseñor, en un acto de desesperación ante la organización comunitaria a ordenado a su equipo político generar escenarios de violencia física, verbal, digital, administrativa y psicológica en contra de quienes formamos parte de esta Autoridad Tradicional que busca organizar escenarios distintos en nuestro pueblo, desde abajo y a la izquierda, desde el seno de la comunidad. Mismos actos que hemos denunciado ante los Órganos Internos de Control y que hemos exigido su inhabilitación y sean cesados de sus puestos.
Señalamos al Alcalde de Milpa Alta y lo hacemos responsable de cualquier acto de violencia en contra de la comunidad, de sus habitantes y de esta Autoridad Tradicional, llamamos a la comunidad organizada a sumarse en contra la arbitrariedad y los atropellos de este mal gobierno, llamamos a los pueblos y comunidades hermanas a estar alertas ante cualquier acto de violencia que se genere en el Pueblo Originario de Villa Milpa Alta y puedan pronunciarse ante la escalada de violencia que se vive en nuestro pueblo.
No permitiremos que la Alcaldía Milpa Alta siga saqueando los recursos del pueblo.
Seguiremos peleando por la dignidad de nuestro pueblo.
Seguiremos en pie de lucha, desde abajo y a la izquierda.
No permitiremos la cooptación de los recursos del pueblo parte de grupos políticos partidistas
Desde el Centro Alto de la Ciudad de México, Malacachtepec Momoxco, Pueblo originario de Villa Milpa Alta, a 13 de mayo de 2026.


Denuncia urgente por ataques armados, desplazamiento forzado y riesgo de etnocidio contra comunidades indígenas del CIPOG-EZ en Guerrero
Sierra Mazateca, Oaxaca, a 12 de mayo de 2026
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN)
Al Congreso Nacional Indígena (CNI)
Al Gobierno Federal de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo
Al Gobierno del Estado de Guerrero, encabezado por la gobernadora Evelyn Salgado Pineda
A la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH)
A las Redes de Resistencia y Rebeldía
A la Sexta Nacional e Internacional
A l@s firmantes de Una Declaración por la Vida, en los cinco continentes
A los organismos y colectivos defensores de derechos humanos
A los pueblos originarios de México y del mundo
A los medios libres e independientes, academia crítica, organizaciones sociales y sociedad civil
Desde el Movimiento de Articulación de los Pueblos Olvidados de la Cañada (MAPOC),
organizados desde la Sierra Mazateca, Oaxaca, expresamos nuestra profunda indignación, dolor y preocupación ante la violencia que hoy enfrentan las comunidades del Concejo Indígena y Popular de Guerrero – Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), en la Montaña Baja de Guerrero.
Nos pronunciamos porque no podemos permanecer en silencio mientras comunidades indígenas enteras viven bajo el miedo, el asedio y el desplazamiento. Como pueblos originarios sabemos lo que significa defender la vida comunitaria en medio de amenazas constantes, el miedo y el riesgo permanente de despojo.
De acuerdo con la información compartida por las propias comunidades y organizaciones acompañantes, desde el 6 de mayo se han intensificado los ataques armados contra las comunidades de Tula, Xicotlán y Acahuetán, atribuidos al grupo criminal conocido como Los Ardillos. Los ataques, realizados con armas de alto calibre y drones, provocaron el desplazamiento forzado de más de 800 familias indígenas el pasado 9 de mayo, quienes hoy sobreviven refugiadas en otras comunidades, muchas de ellas también bajo riesgo.
Estos hechos no son aislados. Las comunidades del CIPOG-EZ llevan años denunciando asesinatos, amenazas, hostigamiento y violencia sistemática, sin que las autoridades hayan garantizado condiciones reales de seguridad. Sus denuncias han sido ignoradas o reducidas a supuestos “conflictos entre comunidades”, mientras la violencia se recrudece.
Como pueblos mazatecos, nos preocupa profundamente la integridad física, emocional y espiritual de nuestras hermanas y hermanos indígenas. Nos duelen las niñas y niños desplazados, las mujeres sosteniendo a sus familias en medio del miedo, las personas mayores obligadas a abandonar su hogar y las autoridades comunitarias que continúan resistiendo bajo amenaza.
No podemos normalizar el desplazamiento forzado ni el terror contra los pueblos indígenas. Cuando un pueblo es obligado a huir, no solo se abandonan casas: se hiere la memoria, la lengua, las formas de vida y el vínculo profundo con el territorio.
Desde la Sierra Mazateca rechazamos toda forma de limpieza social, desplazamiento forzado y etnocidio. Nos preocupa que esta violencia prolongada, tolerada y normalizada termine favoreciendo nuevas formas de despojo territorial y el avance de megaproyectos extractivos, entre ellos los mineros, históricamente impuestos sobre territorios indígenas mediante miedo, fragmentación y violencia.
Los pueblos no son territorios vacíos ni zonas de sacrificio. Los pueblos se cuidan, se respetan y se defienden. La vida de las mujeres, niñeces, abuelos, autoridades comunitarias y hombres indígenas importa. Ningún interés económico o político puede estar por encima de la vida y dignidad de los pueblos.
Denunciamos la responsabilidad del Estado mexicano frente a esta crisis. A pesar de que desde 2021 existen medidas cautelares emitidas por la CNDH, las agresiones continúan sin garantías reales de protección.
Responsabilizamos al gobierno federal encabezado por Claudia Sheinbaum Pardo, al gobierno de Guerrero encabezado por Evelyn Salgado Pineda, así como a autoridades municipales y corporaciones de seguridad, por la omisión y falta de acciones efectivas para proteger a estas comunidades.
Lo que hemos visto hasta ahora son operativos que simulan el cuidado de los pueblos, despliegues institucionales insuficientes que no han detenido los ataques, el miedo ni el desplazamiento de cientos de familias indígenas. No basta con presencia mediática de fuerzas de seguridad mientras las comunidades continúan siendo atacadas.
Por ello exigimos:
1. El cese inmediato de los ataques armados contra las comunidades del CIPOG-EZ.
2. Atención urgente, integral y digna para las más de 800 familias desplazadas. 3. Medidas reales y permanentes de protección para las comunidades indígenas en riesgo, respetando sus formas organizativas.
4. El cumplimiento efectivo de las medidas cautelares emitidas por la CNDH.
5. Investigación y sanción a responsables materiales e intelectuales, así como a funcionarios omisos o cómplices.
6. El reconocimiento de la grave crisis humanitaria y de derechos humanos que viven las comunidades indígenas de Guerrero.
Hacemos un llamado urgente a los pueblos originarios, organizaciones sociales, redes de apoyo, organismos de derechos humanos y sociedad civil a no guardar silencio frente a esta violencia.
Desde la Sierra Mazateca abrazamos a nuestras hermanas y hermanos del CIPOG-EZ. Nos duele su dolor y nos preocupa profundamente su integridad física, emocional y espiritual.
No aceptamos el desplazamiento forzado como destino de los pueblos indígenas. No aceptamos el etnocidio ni la violencia que busca arrancar a los pueblos de sus territorios. No aceptamos que el miedo sirva para abrir paso al despojo y a los megaproyectos extractivos.
Los pueblos deben ser cuidados y respetados. Defender la vida y el territorio no debe costar la vida.
¡ALTO A LA GUERRA CONTRA LOS PUEBLOS ORIGINARIOS DE GUERRERO!
¡VERDAD Y JUSTICIA PARA EL CIPOG-EZ!
¡NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTR@S!
A T E N T A M E N T E
MOVIMIENTO DE ARTICULACIÓN DE LOS PUEBLOS OLVIDADOS DE LA
CAÑADA (MAPOC) SIERRA MAZATECA, OAXACA.






