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URGENTE | Participantes de la Flotilla Global Sumud son brutalizados por el ejército israelí tras 40 horas en el mar
Atenas / Aguas griegas – Los participantes de la Flotilla Global Sumud (GSF) acaban de sobrevivir a 40 horas de crueldad premeditada a bordo de un buque de la armada de las fuerzas de ocupación israelíes (IOF) en aguas griegas, en un episodio que organizaciones defensoras de derechos humanos califican como piratería y violación del Derecho Internacional.
Según el relato de los afectados, durante su cautiverio se les negó comida y agua suficientes, y fueron obligados a dormir en suelos que los militares inundaron deliberadamente y en repetidas ocasiones.
La situación escaló cuando los soldados intentaron secuestrar a dos participantes: Saif Abukeshek (España, de origen palestino) y Thiago Ávila (Brasil), quien se ha distinguido por sus repetidos intentos de romper el ilegal bloqueo israelí a Gaza, calificado como genocida por numerosas instancias internacionales. Ante la resistencia pacífica de la tripulación, la respuesta de la IOF fue de extrema violencia.
Los participantes fueron golpeados, pateados y arrastrados por la cubierta con las manos atadas a la espalda. Como resultado, sufrieron fracturas de nariz, costillas rotas y palizas sangrientas. En medio del caos, incluso hubo disparos.
Mientras el resto de los 180 tripulantes secuestrados fueron desembarcados en Creta, Saif y Thiago permanecen detenidos y son transportados violentamente hacia una prisión israelí, lo que constituye una doble violación del Derecho Internacional: primero por el secuestro ilegal en alta mar, y segundo por su traslado forzoso a territorio ocupado.
La pesadilla aún no ha terminado. La policía griega mantiene a los demás integrantes del equipo, maltrechos, atrapados en autobuses, impidiéndoles la libertad de marcharse. En señal de protesta, 60 de ellos han iniciado una huelga de hambre.
Organizaciones denuncian que el gobierno griego está cooperando plenamente con la conducta criminal de Israel, abandonando sus obligaciones de búsqueda y rescate y haciendo la vista gorda ante la victimización de los activistas, que defienden el Derecho Internacional y el dictamen de la Corte Internacional de Justicia que declaró ilegal el bloqueo naval israelí a Gaza y la ocupación de los territorios palestinos.
Exigencias inmediatas:
· Liberación inmediata de Saif Abukeshek y Thiago Ávila.
· Cese de la conducta criminal de Israel en aguas internacionales.
· Terminación del bloqueo ilegal israelí a Gaza.
· Que el gobierno griego y la Unión Europea cesen de prestar apoyo logístico y moral al genocidio en Gaza y a las campañas de limpieza étnica en Jerusalén Este y Cisjordania.
La comunidad internacional es llamada a rendir cuentas y a actuar ahora. Los participantes permanecen firmes, mientras el mundo observa.

Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ), Pronunciamiento a 16 años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola, la impunidad como política de Estado en México
A la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México
A los mecanismos internacionales de derechos humanos
A los pueblos de México y del mundo
A la opinión pública nacional e internacional
Han pasado 16 años desde el asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola, ocurrido el 27 de abril de 2010 en el camino hacia San Juan Copala, Oaxaca.
Dieciséis años no han sido suficientes para alcanzar justicia.
Pero sí han sido suficientes para evidenciar algo más profundo:
el fracaso estructural de las instituciones de justicia en México y la responsabilidad directa del Estado en la reproducción de la impunidad.
El caso de Bety y Jyri no es únicamente un expediente sin resolver.
Es un símbolo de la impunidad institucionalizada, donde la omisión, la negligencia y la complicidad han operado como política de Estado.
A lo largo de estos años, las instituciones encargadas de procurar y administrar justicia no solo han fallado, sino que han contribuido a sostener un sistema donde la violencia contra quienes defienden la vida y el territorio no tiene consecuencias.
Hoy, este caso debe ser entendido no como un hecho del pasado, sino como una advertencia vigente.
LA IMPUNIDAD SE REPRODUCE
Los asesinatos y desapariciones de personas defensoras continúan ocurriendo.
El caso de Sergio Rivera Hernández, defensor del río Coyolapa desaparecido en la Sierra Negra de Puebla, es un ejemplo doloroso de cómo la impunidad se mantiene viva. Su desaparición forzada sigue sin resolverse, evidenciando la incapacidad y falta de voluntad del Estado para garantizar verdad y justicia.
En el contexto actual del gobierno de Salomón Jara Cruz, se han registrado nuevos hechos de violencia contra defensores del territorio, que reflejan la continuidad de un patrón:
– Agresiones y asesinatos que permanecen sin esclarecimiento.
– Desapariciones forzadas sin verdad ni justicia.
– Falta de garantías reales de protección para comunidades en resistencia.
– Un entorno donde la defensa del territorio sigue siendo una actividad de alto riesgo.
Estos hechos no son aislados.
Son la expresión de un continuo histórico de violencia e impunidad, donde el Estado no solo es incapaz de proteger, sino que termina siendo parte del problema.
EXTRACTIVISMO E IMPUNIDAD
La violencia contra las comunidades y sus defensores está profundamente vinculada a la imposición de proyectos extractivos.
En el territorio mixteco, las concesiones mineras continúan siendo una amenaza directa contra la vida, el agua y la autonomía de los pueblos. Estas concesiones han sido otorgadas sin el consentimiento de las comunidades, generando conflictos, despojo y violencia.
La impunidad en casos como el de Bety Cariño, Jyri Jaakkola y Sergio Rivera Hernández no puede entenderse sin este contexto de intereses económicos y políticos que priorizan el extractivismo sobre la vida.
UN LLAMADO INTERNACIONAL FRENTE A LA IMPUNIDAD
Frente a este escenario, el caso de Bety Cariño y Jyri Jaakkola debe ser asumido como un caso paradigmático de impunidad en México.
Por ello, demandamos a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México:
– Que se pronuncie públicamente sobre este caso como ejemplo de la crisis estructural de derechos humanos en el país.
– Que visibilice la responsabilidad del Estado mexicano en la perpetuación de este ciclo de impunidad.
– Que dé seguimiento a la situación de personas defensoras desaparecidas y asesinadas en México.
Asimismo, exigimos la cancelación de las concesiones mineras en territorios de la Mixteca, por representar una amenaza estructural a los derechos de los pueblos indígenas.
MEMORIA QUE DENUNCIA, MEMORIA QUE RESISTE
Nombrar a Bety, Jyri y Sergio no es un acto simbólico.
Es una denuncia viva.
Es recordar que en México se puede asesinar o desaparecer a quienes luchan por la vida y que, después, no pasa nada.
Pero también es afirmar que los pueblos no olvidan.
Que la memoria es una forma de resistencia.
Y que frente a la impunidad, la dignidad sigue organizándose.
¡BETY, JYRI Y SERGIO VIVEN EN LA LUCHA DE LOS PUEBLOS!
¡ALTO A LA IMPUNIDAD ESTRUCTURAL!
¡CANCELACIÓN DE LAS CONCESIONES MINERAS!
¡EL ESTADO MEXICANO ES RESPONSABLE!





