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[:es]300. Segunda parte: UN CONTINENTE COMO PATIO TRASERO, UN PAÍS COMO CEMENTERIO, UN PENSAMIENTO ÚNICO COMO PROGRAMA DE GOBIERNO, Y UNA PEQUEÑA, MUY PEQUEÑA, PEQUEÑÍSIMA REBELDÍA. Subcomandante Insurgente Moisés, SupGaleano[:en]300, Part II: A Continent as a Backyard, a Country as a Cemetery, Pensamiento Único as a Government Program, and a Small, Very Small, Ever So Small Rebellion.[:]
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300.
Segunda parte:
UN CONTINENTE COMO PATIO TRASERO, UN PAÍS COMO CEMENTERIO, UN PENSAMIENTO ÚNICO COMO PROGRAMA DE GOBIERNO, Y UNA PEQUEÑA, MUY PEQUEÑA, PEQUEÑÍSIMA REBELDÍA.
Del mundo bajamos al continente.
Si miramos hacia arriba…
Vemos los ejemplos de Ecuador, Brasil y Argentina, donde no sólo desplazan a los gobiernos supuestamente progresistas, sino que también los persiguen jurídicamente y, en su lugar, ascienden gobiernos entrenados como buenos capataces, o capataces obedientes al capital (aunque, seamos justos, son bastante torpes aún en su cinismo) para el nuevo reacomodo de la finca mundial, que son como Temer en Brasil, Macri en Argentina y en Ecuador, el que era bueno porque lo puso el ahora perseguido Correa (el de la “revolución ciudadana” –“de izquierda”, así lo vendió la intelectualidad progresista-) y ahora resulta que es de derecha, que es Lenin Moreno -paradójicamente se llama Lenin-.
Bajo la vigilancia del Estado que se ha convertido en el policía de la región -Colombia-, y desde el cual se amenaza, se desestabiliza y se planean provocaciones que justifiquen invasiones de “fuerzas de paz”, en toda Sudamérica se vuelve a los brutales tiempos de la Colonia, ahora con el “nuevo” extractivismo, que no es sino el ancestral saqueo de recursos naturales, tipificados como “materias primas”, y que, en los gobiernos progresistas de la región, se avala y promueve como un “extractivismo de izquierda” -que viene siendo algo así como un capitalismo de izquierda o una izquierda capitalista o a saber qué quiere decir eso-, pero igual destruyen y despojan, sólo que es por una “buena causa” (¿?). Cualquier crítica o movimiento opositor a la destrucción de los territorios de los originarios es catalogada como “promovida por el Imperio”, “de aliento derechista”, y demás equivalentes a “es un complot de la mafia del Poder”.
En suma, en el continente, el “patio trasero” del Capital se extiende hasta el Cabo de Hornos.
Pero si miramos hacia abajo…
Vemos rebeldías y resistencias, en primer término, de los pueblos originarios. Sería injusto nombrarlos a todos, pues siempre se correría el riesgo de omitir algunos. Pero su identidad resalta en su lucha. Ahí donde la máquina encuentra resistencia a su avance depredador, la rebeldía se viste de colores nuevos de tan antiguos y habla lenguas “extrañas”. El despojo, también disfrazado de renta de la tierra, trata de imponer su lógica mercantil a quienes se refieren a la tierra como la madre.
[:es]Mensaje de Mumia en apoyo a la y los presos políticos de San Pedro Tlanixco[:]
[:es]Desde las montañas indígenas de México
por Mumia Abu-Jamal.
Ésta es una vieja historia, no sólo porque se inició hace más de una década y media y se arreció en 2003, sino porque involucra los descendientes de un pueblo antiguo de los pueblos indígenas de las Américas.
En las montañas a pocas horas en coche al oeste de la Ciudad de México, se encuentra San Pedro Tlanixco, un pueblo indígena nahua.
Durante años la gente del pueblo se dedicaba a cuidar los bosques, a la siembra, y al trueque de hongos mágicos.
Antes del año 2000, varias grandes empresas florícolas intentaron acapararse toda el agua del pueblo. La comunidad se rebeló y como un acto de protesta, hizo un gran bloqueo de carretera.
La clase adinerada convocó a sus asesinos a sueldo y en un abrir y cerrar de ojos, la violencia cayó sobre San Pedro Tlanixco. Media docena de personas, cinco hombres y una mujer, fueron acusados de asesinar al representante de las empresas florícolas, Isaac Basso. Según la palabra de los pobladores, Basso se resbaló él mismo y se cayó en una barranca.
Pero poco importó esto a las autoridades. Seis integrantes del Comité de Agua de Tlanixco, quienes se habían organizado para resistir la confiscación del agua por las empresas florícolas, serían castigados. Ella y ellos recibieron sentencias de más de 50 años por defender el agua.
Son Dominga González Martínez, Lorenzo Sánchez Berriozábal, Marco Antonio Pérez González, Pedro Sánchez Berriozábal, Rómulo Arias Míreles and Teófilo Pérez González.
Son seis presos políticos indígenas del Estado liberal y neoliberal en México. Otros compañeros han sido acusados del supuesto delito, pero no capturados.
¡Apóyenlos en su lucha justa por el agua que fluye en las montañas!
Desde la nación encarcelada, soy Mumia Abu-Jamal.
–©’18 MAJ
16 de agosto de 2018
Audio grabado por Noelle Hanrahan: http://www.prisonradio.org/…/message-mexicos-indigenous-mou…
Texto circulado por Fatirah Litestar01@aol.com
Traducción Amig@s de Mumia, México
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