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Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco. V.- MUCHOS MODOS, VARIAS GENERACIONES Y UN TRABAJADERO. (Donde se reflexiona sobre el ejemplo y eso de Pasado, Presente y Futuro) | ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ | 30 de mayo 2026

Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco

V.- MUCHOS MODOS, VARIAS GENERACIONES Y UN TRABAJADERO.
(Donde se reflexiona sobre el ejemplo y eso de Pasado, Presente y Futuro)

  “Éstos son mis tractores”, dice el Chompiras original, padre o abuelo, no recuerdo, del Chompiras que ya conocemos de otras historias.  También le dicen “Chompirón” o “Chompas”, para diferenciarlo de su hijo o nieto.  En aras del ahorro de ancho de banda, aquí le diremos “Chompas”.

  Chompas es cholero, tzeltalero, tsotsilero, zoque y tojolabalero (y castellano a la fuerza -“tienes que aprender la lengua del enemigo para poder mentarle la madre y que te entienda”-, explica así el por qué aprendió la castilla).  De sangre de raíz maya, a fuerza de andar los caminos, aprendió y puede entender y hablar todas esas lenguas.

  “Mis tractores”, al decirlo, Chompas ha levantado sus brazos y manos primero, y luego, alternadamente, una y otra pierna.

  El Chompas es Comité y bien puede llamarse de otra forma, según su humor.  Cierta vez que se encontró con el Capitán y se saludaron, éste le dijo: “¿Pero no te llamabas Ruperto?”.  El compañero lo miró sonriendo y le dijo: “Tú te mueres cada tanto, así que yo me cambio igual de nombre.  Cada quien su modo”.  Rieron los dos.

  Bueno, resulta que Chompas -o como se llame ahora-, llegó al Puy para una jornada de trabajo Común.  Había visto ya el video del tractor que se publicó en la página de Enlace Zapatista, y se fue directo a donde estaba el Monarca revisando las llantas del vehículo.  Chompas lo miró el tractor, estacionado debajo del cobertizo, lo revisó por todos lados y, después de varios “mh”, preguntó “¿entonces sin gasolina no jala?”.  “Diesel, usa diésel”, le aclara el Monarca, metido ya bajo el chasis.  Y le completa, “y aceite, y refrigerante, y hay que darle mantenimiento cada tanto, y revisarlo antes y después de cada que se usa”.

  “Uh”, protesta el compa, “ni a mi novia le pongo tanta atención”.  El Chompas debe andar por los 70 años y su compañera igual.  Tienen ya nietos y, creo, bisnietos, pero se siguen llamando “novios” entre sí.  Ella suele decir “mi novio”, y él sonríe al decirle “mi novia”.  Y sí, si los mira juntos, riendo, bromeando y tomados de la mano, puede usted afirmar: “parecen novios”.

  Pero el compa está ahora en el trabajadero de “los comités”.  Ahí se escuchan risas, maldiciones y burlas en 5 lenguas distintas, 6 con la castilla.  El trabajadero no sólo convoca lenguas diferentes, también, y sobre todo, modos distintos.

 La actitud ante la tierra, por ejemplo, varía: quienes vienen de zonas donde se trabaja por hectárea, no hacen caso de las ramitas; pero quienes vienen de zonas donde hay poco espacio (“tarea”, le dicen, y suelen medir unos 25 m²), juntan “chibirico” (así le decíamos en la época de la guerrilla) -“Wuacht” en tzeltal, “Vach´il” en tzotzil, “Yajlem Kab tié” en cho´ol, “Wach” en tojolabal-, un buen tanto, y logran acomodar alteros de “leña”.  Pilas de “trincheras”, así les llaman, de varitas de las ramas de monte bajo.  Ese “modo” de quienes son de Los Altos de Chiapas, llama la atención y la curiosidad de quienes son de la selva.  Lo que para unos es basura que hay que limpiar para poder fincar (limpiar un sitio para hacer la champa), para otros es algo valioso que dará calor en las heladas y servirá para cocer el maíz, las tortillas, el café, y entibiar las pláticas antes de ir a descansar… o a hacer cositas.

  Por otro lado, a la hora de tapiscar (cosechar) el maíz, los de algunas zonas cargan un su costal y van arrojando ahí las mazorcas.  Esto porque son terrenos pequeños, de pocos metros cuadrados.  Pero en otras zonas, como aquí, se va cortando el maíz y se avienta formando grupos de pequeños montecitos.  Eso desconcierta a los de bolsa porque sienten que no avanzan.  Porque no es lo mismo trabajar el maíz en “tareas”, que en hectáreas.  Y aquí estamos en tierra recuperada.  Donde antes los finqueros criaban ganado para la mesa de los poderosos, ahora se siembra maíz para los pequeños… en Común.

  Pero ahora en el cobertizo sigue la discusión.  El Monarca defiende los vehículos automotores.  Sirven para llevar y traer gente y mercancías.  Hay reuniones de varios pueblos, regiones y zonas que se trasladan en esos vehículos.  Hay tiendas cooperativas que se surten.  Y, en emergencias médicas, la ambulancia del Común suena su sirena para que todos sepan que lleva enferma o herido, sin importar si es zapatista o hermano partidista.

  El Monarca es “choferólogo”, así que tiene ese “espíritu de cuerpo” y ese “amor a la camiseta” que no tienen los “seleccionados” del balompié de los distintos países.  Fue maestro instructor de las choferólogas y, al darles clase política a la hora del pozol, disfrutaba poniéndolas en aprietos.  “A ver, ¿qué vas a hacer si ya no queda nadie de zapatista?, ya a todos los mató el enemigo, sólo quedas tú.  ¿Te vas a rendir?”.  “No”, dice la compañera, “voy a seguir peleando”.  Él: “pero ya no tienes arma”.  Ella: “peleo con machete”.  Él: “no tienes machete”.  Ella: “entonces con palo y piedras”.  Él: “no hay palo ni piedras, estás en el desierto”.  Ella: “a mordidas y con las uñas”.  Él: “no tienes dientes y tienes las manos rotas”.  Ella queda pensando y, después de unos segundos, replica: “agarro la móvil y atropello al enemigo.  Porque si no, de balde que estoy aprendiendo de choferóloga”.  El Monarca valoró la respuesta y dijo: “muy bien, ahora vamos a ver cómo se cambian las bujías”.

  Por su parte el Chompas ya tiene muchos kilómetros recorridos y no habla por hablar.  De los fundadores del zapatismo, ha pasado por todas las etapas.  Desde la clandestinidad y el alzamiento hasta la autonomía y el Común, un camino que no ha estado exento de caídas… y levantadas.  Así que el Chompas recuerda bien cuando, en la clandestinidad, debía caminar toda la noche (8 horas de jornada) para llevar la plática a otros compas.  “El Mal”, explicaba, “puede tener todos los colores y todas las lenguas, a veces tiene nuestro mismo color y habla nuestra lengua, pero su palabra lleva al mal y al malo, al que explota, golpea, viola, encarcela, se burla y nos mata.  Y nos engaña, nos hace creer que nuestra resistencia y nuestra rebeldía son una guerra perdida”.  La noche refresca primero y, ya de madrugada, levanta el frío como sombra hiriente.  No hay fuego ni luz alguna, sólo algunas luciérnagas y el titilar nervioso del focador (lámpara de mano) de un compa que se exalta con cada palabra del Chompas joven.  “Un día”, susurra el Chompa, “nuestra palabra llegará lejos, atravesará mares, subirá montañas y correrá por los ríos y valles.  Por eso ahora es pequeña nuestra palabra, como que no cuenta, como que poco vale. Y tenemos que cuidar esa palabra.  Nuestra lucha es como la milpa.  Cuesta trabajo hacer, pero un día hay la tortilla, y en la fiesta hay tamales.  ¿Por qué?  Pues porque se cuidó y se trabajó.  Así como la tierra, hay que cuidar y trabajar la lucha.”  El silencio estridente de la montaña asiente.

  En los informes de seguridad, las sombras convocadas por la palabra del Chompas dan detalles de movimientos detectados.  Uno dice que lo miró a un grupo de gente, caminando de noche.  Un mestizo entre ellos.  “Se veía que el ciudadano ya iba a morir ya, de una vez, de cansado que se miraba.  Le pregunté a dónde va.  Con trabajos puede respirar, pero me dijo que no sabe.  Le dije “creo vas a morir de una vez”.  “Ah”, dijo, “entonces voy al infierno”.  Muy otro ese hermano”.  Chompas sabe quién es el ciudadano, pero nada dice.  Siguen los informes.  Terminan y se retiran.  El woyo, con sus ojos saltones y su canto empecinado, les despide.

  Meses después, de visita en un campamento guerrillero en la selva Lacandona, Chompas lo mira al ciudadano, pero ahora con uniforme y el arma terciada a la espalda, sentado en torno a la fogata.  No cruzan saludo alguno.  El compa le dice: “entonces te moriste, pero aquí estás”.  El ciudadano le responde “sí, es mi modo que cada tanto me da por morirme para confundir al enemigo”.  El Chompas sonríe y decide entonces cambiarse de nombre cada tanto “para destantear al enemigo”, aunque los únicos confundidos son los demás compas.

-*-

  En el cobertizo sigue el intercambio de argumentos.  El Chompas: “Si no hay todo eso que dices, ¿qué vas a hacer?  Olvídate de la tormenta y el día después, ahorita mismo: si no tienes paga para la gasolina o eso que dices, si no hay la refacción, si se descompone, si no hay aceite, o si el pinche tractor nomás no y no te dice por qué ya no, como las mulas.  Sin agraviar, compa”.

  “Mis tractores usan sólo pozol, y si me descompongo, en la clínica me dan medicina y anda vete.  La tierra te da lo que le das.  Si la respetas y la tratas bien, te da tu alimento.  Si la tratas mal, pues ahí lo veas, porque vas a tener que comprar el maíz y todo para que te toque crudo el tamale.  Y si no puedo trabajar, pues rápido digo y lo informo, no como las mulas.  Sin agraviar, compa”.

  “Pero la medicina la trajo un vehículo”, se defiende el Monarca.

  “No, porque es planta medicinal.  Mi novia sabe de eso porque le enseñó su abuela, y a su abuela le enseñó su abuela, y ahí ve haciendo la cuenta, porque es de siglos.  Y mi novia le está enseñando a la nieta, y así por siempre jamás.”

  Siguen y ya casi es la hora de la comida.  Llega el SubMoy, escucha un rato en silencio, e interviene: “Las cosas se hacen con lo que hay, pero siempre con la cabeza, pensando nuevas ideas.  Si hay tractor, con tractor.  Si no hay, pues ni modos, sin tractor.  Y si no tenemos ya cabeza pues…”  el SubMoy duda y luego remata: “pues ahí lo vamos a pensar qué hacemos si no tenemos cabeza”.

  En la comida, mientras lavan los platos, el Chompas: “Lo que pasa es que el Capitán tiene mala suerte con los tamales.  Con mi novia hacemos unos tamales que, te comes uno y la panza te dura una semana.  Por eso el tamale se hace sólo en las fiestas, porque si haces diario, olvídate que te vas a poder mover, quedas como con panza de 7 meses”.  Su novia le da un zape de cariño y completa: “Yo creo que el tamale crudo es una muestra de desamor, es como decir “hasta aquí nomás y ojalá te dé diarrea, desgraciado”.  Así le recomendé a una mi hija, que ahora es mamá soltera: “No necesitas discursos para despachar a ese ingrato, dale su tamale crudo y vas a ver que no vuelve ni aunque lo traigan amarrado”.

  “Pero yo creo que lo del Capitán no es por desamor, sino es por nerviosidá.  Porque a las compañeras que les tocaba hacer el tamale, la coordinadora les dijo: “tienen que quedar bien, porque si salen mal, el capitán las va a poner en un cuento y van a poner su foto y video en la página de zapatista y todo el mundo va a saber que hacen mal los tamales”.  Imagínate la presión.  Di tú que antes no los quemaron.”

  Se va el Chompas a decirle al SubMoy que, si no pone horario, no se va a completar el trabajadero.  “Si no hay horario pues lo pone su horario el haragán, que se hace pato, o pata, según, y ahí queda nomás, mirando el cielo y los pájaros.  El otro día, lo encontré a mi compadre así, tirado de una vez, mirando a las nubes.  Pensé que está privado y rápido corrí, y no, está así nomás botado, como viejito bolo en la seca.  Le pregunté que qué hace y me dice: “aquí nomás, mirando esos pajaritos volar”.  Me embravecí y le dije “qué pajaritos ni qué nada, son zopilotes que se lo van a almorzar, compadre”.  Se levantó rápido y se fue corriendo a la reunión.  Al llegar dijo que como no hay horario, no sabía a qué hora.  Lo quedé mirando al SubMoy con cara de “te lo dije”.  Pero ya hay horario y ya quedé tranquilo.  Como quiera bien que los critiqué a todos porque, de plano, de una vez no se puede creer”.

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  El Subcomandante Insurgente Moisés resume la plática de ese día: “Para entender el Común hay que practicarlo.  Nuestro trabajadero es también nuestro luchadero.  Cada quien, según su modo, su calendario y su geografía, es en su práctica diaria donde lo conoce al Mal y conoce sus mañas.  Entonces llega el día en que entiende… y, en lugar de resignarse, de rendirse, pues se organiza”.

  La Verónica está a su lado y le pide que le explique eso de pasado, presente y futuro.  “Es como la lucha”, dice el SubMoy, “en el pasado tus papás lucharon para derrotar al Mal, en el presente, tú estás en la escuela autónoma -es hoy, por ejemplo-, y te enseñan a leer y escribir porque tal vez un día lo vas a necesitar para trabajar, o sea para luchar.  Eso es el futuro”.

  La Verónica queda pensando y dice: “Ah, es que con ejemplos sí entiendo.  Pero en la escuela no me dan ejemplos, sólo me dicen que pasado, presente y futuro, y si no entiendes, anda vete, va en tu cuenta”.

  Al día siguiente, la Verónica le dice al formador de educación que lo quite a la maestra y lo ponga al SubMoy.  El formador la mira desconcertado.  La Verónica completa: “es como lo del Común, si no pones ejemplo no te van a entender”.

(Continuará…)

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.
Todavía mayo del 2026.

Imágenes: Tercios Compas Zapatistas 
Música: “Coincidir” de Raúl Rodríguez con letra de Alberto Escobar, interpreta Mexicanto; “Venideros” de Fernando Delgadillo, interpretan Fernando Delgadillo y Mexicanto; “Por algo estamos” de Alejandro Filio, interpreta el autor.

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Fiscalía y Jueces en Chiapas criminalizan a integrantes del Congreso Nacional Indígena de la Comunidad de Jotolá, mediante la fábrica de culpables

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México

23 de mayo de 2026

Boletín no. 07

Fiscalía y Jueces en Chiapas criminalizan a integrantes del Congreso Nacional Indígena de la Comunidad de Jotolá, mediante la fábrica de culpables

  • Ni las graves inconsistencias de los peritajes impidieron que el estado de Chiapas avanzara contra personas del pueblo maya tseltal, adultas mayores en condición de vulnerabilidad
  • La justicia federal debe decidir si detiene esta persecución o permite que continúe la violación de derechos de las víctimas de desplazamiento forzado interno

El 21 de mayo de 2026, nueve personas de la familia Moreno Hernández, integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI), comparecieron ante el Juzgado de Control y Tribunal de Enjuiciamiento del Distrito Judicial de Yajalón para la formulación de la imputación dentro de la causa penal 41/2025, en la que se les acusa injustamente del delito de despojo agravado. A pesar de que durante la audiencia la Fiscalía presentó peritajes con graves inconsistencias, el Juez de Control Agustín López decidió vincular a proceso a todas las personas imputadas, incluidas dos adultas mayores, una mujer y un hombre de 73 y 85 años, respectivamente, con debilidad auditiva y quien no sabe leer ni escribir. Asimismo, fueron vinculadas a proceso tres mujeres indígenas, madres responsables del cuidado de 12 hijas e hijos menores de edad.

En esta audiencia no se impuso ninguna medida cautelar, como detención o firma periódica, gracias al amparo promovido por abogados del CNI. Sin embargo, el proceso de judicialización continúa y persiste el riesgo de que, una vez que el Juez federal emita su resolución, el Juez de Control de Yajalón imponga medidas cautelares.

Preocupa la parcialidad y la arbitrariedad con las que se ha conducido el proceso jurídico, así como la actitud tendenciosa del Ministerio Público, orientada a imponer las medidas más lesivas contra las personas imputadas, como ya ocurrió con Francisco Moreno Hernández, quien continúa privado de su libertad de manera injusta por la fábrica de culpables. Lo anterior constituye una violación al derecho de acceso a la justicia, al debido proceso y a la seguridad jurídica, así como a lo establecido en la Convención Americana sobre Derechos Humanos y demás instrumentos internacionales y regionales firmados y ratificados por el Estado mexicano.

Cabe señalar que las nueve personas imputadas, más Francisco Moreno Hernández, junto con otras 25 personas, incluidas niñas, niños y adolescentes, son víctimas de desplazamiento forzado tras las acciones represivas ocurridas el 12 de febrero de 2026, en el ejido de Jotolá, municipio de Chilón, hechos perpetrados en tierras recuperadas legítimamente en el contexto del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en 1994. Desde entonces, esas tierras fueron ocupadas de forma pacífica, continua y pública durante 30 años por la familia Hernández Moreno.

En el operativo mencionado se incurrió en prácticas estatales orientadas a intimidar, silenciar y coaccionar a la población, -mediante actos de tortura y uso excesivo de la fuerza pública. En estos hechos participaron la Guardia Estatal, la Fiscalía de Justicia Indígena, el Tribunal Agrario y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas. También se vulneró el derecho a la propiedad comunal y ancestral de los pueblos indígenas, reconocido en normas internacionales como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, la Declaración de las Naciones Unidas y la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, así como en el artículo 2 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Por lo anterior, exhortamos: a los jueces federales a tomar en cuenta las graves violaciones a derechos humanos cometidas en el presente caso y resolver a favor de las 35 personas víctimas de desplazamiento forzado interno, incluidas niñas, niños y adolescentes; al Juzgado de Control a abstenerse de ejecutar cualquier acto de detención o reaprehensión en contra de las nueve personas.

Llamamos con urgencia a la solidaridad nacional e internacional para acompañar a las familias tseltales criminalizadas y desplazadas, exigiendo el cese inmediato de la persecución judicial. Es necesario que organizaciones, colectivos, comunidades, medios libres, personas defensoras de derechos humanos y sociedad civil se mantengan atentas, se pronuncien públicamente y actúen para impedir que la represión y la impunidad sigan avanzando contra los pueblos que están en la defensa de su territorio.

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Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco. III.- El Amor y el Desamor según la Inteligencia Artificial | ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ | Mayo de 2026

Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco
III.- El Amor y el Desamor según la Inteligencia Artificial.

  No sin sorpresa, nos dimos cuenta de que las “transcripciones” de nuestras participaciones orales en los distintos semilleros, o no tenían nada que ver con lo dicho, o perversamente cambiaban el sentido original, o lo confundían (más, pues).  Somos comprensivos, pensamos que eran malas jugadas de los “auto correctores” de los distintos procesadores de texto.  Ustedes ya saben, ese empecinamiento (palpable en los celulares “inteligentes”) de cambiar lo que escribes con lo que se le pega la gana al algoritmo.  Si usted le escribe a alguien “te extraño en mi corazón”, el corrector hace su “trabajo” y lo que llega dice “tengo extraños en mi cuarto”.  No pocas broncas de pareja surgen de esos teléfonos “inteligentes”.

  Entonces les preguntamos.  Y nos respondieron, con orgullo, que usaron un programa de Inteligencia Artificial al que, por sólo 20 dólares al mes, le mandas el audio y te regresa una transcripción.  Pero la IA tiene problemas de oído, porque donde se dijo “una aseveración del tipo “El Policía Anarquista quiere que su hijo sea como él””, se transcribió como “una aceleración del policía artista quiere que su alijo sea como él”.  En otro caso usaron los subtítulos de You Tube.  En otro más la aplicación de un procesador de textos que “escucha” y escribe.  Todo con resultados semejantes.

  Jordi Soler, en un texto en su columna en Milenio Diario (“La Melancolía de la Resistencia”, 5 de mayo 2026), señaló el proceso de crear y formar idiotas, la idiotización, como una tarea de la Inteligencia Artificial (“IA” de aquí en adelante).

  De acuerdo, yo agregaría la pereza mental y la haraganería.  ¿Para qué leer y tratar de abstraer lo esencial de un texto si la IA te hace una síntesis en unas líneas?  Pero no sólo eso:

  Cuando el arte cinematográfico saludó y permitió la llegada de la “pantalla verde” (o azul, no recuerdo), privilegiando así “los efectos especiales” y el impacto visual, olvidó que eso iba en detrimento del guion, la dirección, las actuaciones, las locaciones, la producción.  Es decir, el Cine como tal.  Aparecieron así películas de superhéroes, monstruos, catástrofes e invasiones extraterrestres, donde el actor o la actriz sólo tenía que poner cara de espanto o de “no te preocupes, todo va a estar bien”.  La pantalla verde permitía que la heroína (no olvidar la paridad de género) derrotara la invasión alienígena con un prensa-pelo.  Asombroso.

  Pero, detrás de la pantalla verde, vino la IA y, con ella, la creación no sólo de personajes, también del oficio de la actuación… y de guionistas, de la producción, la iluminación, el vestuario, el doblaje, la postproducción y de los etcéteras que, todavía, conforman “el séptimo arte”.

  Detrás de cada evidencia incuestionable, viene una derrota factorial, es decir, una derrota a la N potencia, una caída que lleva a otra y a otra y así.  Porque “la IA te ahorra trabajo y tiempo”, ergo…  La IA viene siendo simultáneamente el productor, comercializador y “dealer” de la amable droga de la pereza mental.

  Detrás de los “resúmenes” de la IA, viene la derrota de unas de las características del ser humano: pensar.  Y sus manifestaciones: leer, escribir, pintar, cantar, jugar, componer, bailar, discutir, proponer, etcétera.  Es decir, crear… y luchar.

  Cada oferta que le hace a usted el sistema para ahorro de trabajo, esfuerzo, dedicación, compromiso, esconde un intento de suplantación.  Y, claro, ningún ahorro económico.  Al contrario.

  La IA escamotea el verdadero costo: el asunto no sería que llegue a independizarse y se ponga en contra de su creador (Skynet en el horizonte próximo), sino que provoque en él, el ser humano, un ser haragán física y mentalmente, que siga al algoritmo de “la mayoría” como nuevo flautista de Hamelin… con el precipicio ya en el horizonte cercano.

  Imagine usted que, está por darle “like” a una publicación que le gustó y la IA le señala “Warning: su “like” va en contra de lo que dice la mayoría y va a provocar que baje el número de sus seguidores y, por tanto, su índice de popularidad.”  Pavor.

  En las artes, la IA podrá (o puede ya) escribir una novela y tener éxito porque ha usado el algoritmo y sabe que la muerte del malvado es más bienvenida que la del héroe.  O viceversa.  Y puede decretar que tal combinación de colores, trazos, composiciones, en pintura, escultura, música, tendrá “éxito”, es decir, popularidad, mayoría.  Según esto, la IA puede “copiar y reproducir” las notas musicales, secuencias y ritmos de, digamos, Mozart, y “componer” una partitura.

  Se empieza copiando, se sigue luego suplantando, y se termina supliendo y eliminando.

  Un ejemplo: le encargan a usted, en la materia de “lectura y comprensión” (no sé si exista todavía), la obra literaria conocida como “El Quijote”, esto es “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, del hispano Miguel de Cervantes Saavedra (quien vivió durante un período -1547 a 1616- del llamado “Virreinato” y que, por tanto, le debe pedir perdón a la 4T… para que continue despojando territorios de pueblos originarios).  Usted, en lugar de buscar el libro y leerlo, entra a internet, googlea cualquiera de las dos frases y se encuentra con que…

  “Don Quijote de la Mancha no tiene una cantidad fija de páginas; varía según la editorial y el formato. Sin embargo, en las ediciones completas más reconocidas, como la de la Real Academia Española (RAE), el libro ronda las 1.424 páginas”

  ¡Uff!, se dice usted, ¿y en cuánto tiempo se lee eso?  De nuevo la IA:

  “Leer El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha te tomará, en promedio, 27 horas de lectura continua. Con una extensión de alrededor de 1,000 páginas, la mayoría de los lectores invierten entre 2 y 3 meses en una lectura pausada y constante, aunque si dedicas entre 30 y 45 minutos al día, podrías finalizarlo en unas 3 o 4 semanas”.

  “Demasiado”, piensa usted, “en ese tiempo puedo postear muchos comentarios (sugeridos por la IA, claro), y dar muchos “likes” y “dislikes” (también orientados por la IA)”, así que decide mejor consultar un resumen.  La IA:

  “El Quijote es el símbolo universal del idealismo, la libertad y la lucha por los sueños. Representa la eterna confrontación entre la realidad y la fantasía. En la actualidad, el adjetivo «quijotesco» se utiliza para describir a una persona idealista que antepone sus nobles valores a su conveniencia.”

  He realizado estas “búsquedas” en internet y, cada vez que tecleo la consulta, la IA pone la palabra “pensando”, mientras el círculo giratorio te advierte que no interrumpas.  Pero, si pone usted atención, en letras pequeñas aparece de dónde sacó la IA ese resumen: ¡de YouTube!  Es decir, usted ha tomado una decisión (no leer el Quijote porque son muchas páginas), dar por bueno un resumen y asumir que, prácticamente, lo ha leído; todo esto basado en el algoritmo que decide la fuente de información y su veracidad basado en su popularidad, es decir, en las mayorías (tiene muchas “vistas”).

  Todo esto viene al caso porque, revisando periódicos y revistas (en las redes sociales sólo veo videos de perritos y gatitos), veo que, lo que empezó como consejos y recomendaciones para, por ejemplo, el sexo; ahora son dictámenes: “¿Estás teniendo relaciones sexuales adecuadamente?  La IA te dice lo que estás haciendo bien y lo que haces mal”.

  De la historia de “los castristas” que me refirió el Subcomandante Insurgente Moisés, quedé pensando en lo de “las mujeres comunes”, en cómo fue lo que preocupó al ciudadano como parte de sus propiedades, incluso por encima de otras cosas más lógicas: su vehículo, su casa, su celular, su computadora, etcétera.

  ¿Es la relación de pareja heterosexual una relación de propiedad, de posesión?  ¿Un feudo donde el varón -y en algunos casos, la hembra- es quien impone la vida y, no pocas veces, la muerte?  No hablo de celos, sino de esa relación tan defendida incluso por el progresismo, donde hay un propietario y una propiedad.  Y que lo personal se trastoca en símil de la propiedad social: mis medios de producción, mis trabajadores, mi marido o mi marida, mis hijos, mi Dios, mi religión, mi color, mi raza, mi lengua, mi modo, mi calendario, mi geografía.  Mi, me, conmigo.

  Se ha realizado un salto imposible entre una realidad impuesta a sangre y fuego, y el ámbito de lo personal y privado.

  Las distintas diferencias, los “otros amores” como solemos decir los pueblos zapatistas, se contraponen a una “normalidad” impuesta.  La persona hetero considera que su “modo” es y debe ser universal.  Para ello llamará en su auxilio a la religión cuantitativa: “somos mayoría y, por lo tanto, tenemos la razón. Y quienes no son mayoría son culpables de eso, de no ser parte de la mayoría.”  Y por eso es “normal” la violencia contra “loas otroas”.  Esta lógica, que es palpable en redes sociales y medios de comunicación, se reproduce o se refleja en lo individual.  La persona es forzada a entrar al aro, esto es, a ser y parecer “normal”, como la mayoría.  A la diferencia, el “amor” mayoritario le ofrece un closet.

  La frase lapidaria que, me parece, iluminó el mayo francés del 68, es toda una descripción de las sociedades civilizadas modernas: “Come mierda, millones de moscas no pueden equivocarse”.  El “sentido común” se convirtió así en un remedo del “sentido mayoritario”.

  Esta aberración, podría ser normalizada por la IA, puesto que su fuente de datos son los que se presentan como más “populares”.  Incluso el oficio de gobernar ahora es el oficio de ser “popular”.  Por eso la IA recomienda reunirse y tomarse fotos con BTS, con U2 y con Black Rock (el verdadero “dueño del mundo” por la cantidad de paga que mueve, -no aparece en la lista de las mayores riquezas-) que reflejan juventud, nostalgia y “realismo en macroeconomía”; y recomienda no reunirse con las madres buscadoras, con la CNTE, con los productores del campo, con los originarios que escapan al control gubernamental, con activistas ambientales, con opositores a megaproyectos, a la gentrificación y a la demagogia como suplente de la justicia; en fin, con todo eso que refleja incapacidad, corrupción y la dura y testaruda realidad con la que topa a diario el progresismo.

  Entonces podríamos decir que, para la IA, el amor y el desamor dependen de la fuente consultada… y del apoyo mayoritario.  Triunfarás en el amor, o fracasarás, de acuerdo con el sentir de las mayorías, supuestamente consultadas por IA, pero en realidad moldeadas por ella.  “Ser popular”, este anhelo adolescente de la prepa -o “high school” o bachillerato-, es ya la aspiración que rige las sociedades y los gobiernos de la modernidad.

  ¿Por qué sufrir el sentimiento de tener un hoyo en la panza, provocado por el Amor o el Desamor, si te quitas del problema de construir una relación simplemente “bloqueando” o cambiando de avatar… o de número?  Sí, antes se cambiaba de canal si algo no te gustaba.  Ahora, si la realidad no te gusta, sólo cambia de celular.  Eso sí, que tenga la IA más veloz.

-*-

  Por lo demás, con o sin IA, el objetivo del sistema no es otro sino generalizar la resignación.  Si las religiones ya no lo consiguen, la tecnología lo intenta.  Justo como ahora fomenta la resignación frente a la masificación de la duda, de la crisis de identidad, de la incertidumbre, del caos ordenado desde arriba.  No para provocar desorden, sino para que se anhele el orden.  Resignarse ante la catástrofe es el primer paso para luego necesitarla.

  En “la modernidad” que padecemos, nada hay más subversivo que pensar.  Bueno, tal vez sí hay algo más irreverente: organizarse.  Y para organizarse, amigos y enemigos, -como para el tango y para hacer el amor… o el desamor-, se necesitan al menos dos.

-*-

  Nota: si escribí una tontería, debe ser por la Inteligencia Artificial que cambió lo que quise escribir.  Ni modos.
(continuará…)

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán (en ausencia de la IA).
Mayo del 2026.

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Un Tractor En Común Y El Caso Del Perico Loco. II.- No Van A Poder | 17 de mayo 2026 | ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ

Imágenes: Terci@s Compas Zapatistas
Música: Mercedes Sosa «Todo Cambia», Compositor:  Julio Numhauser Navarro

Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco

II.- No van a poder

Para el profesor Enrique Ávila Carrillo y el magisterio que enseña y aprende… luchando

  La anécdota me la contó el Subcomandante Insurgente Moisés hace unos días: unos hijos de ex rancheros invadieron tierra recuperada.  Alegando que en el pasado esa tierra era de sus padres, se metieron y empezaron a construir sus casas.  Llegó un grupo de compas a explicarles que no podían hacer eso, que esa tierra era del Común, o sea que no era propiedad de nadie, ni del Estado, ni propiedad privada, ni ejidal.  Al ver llegar a los compañeros, los invasores pensaron que los iban a correr, así que empezaron a decir que el ejército, la policía, los jueces, que tenían un pariente licenciado, que Trump, que Sheinbaum, que no los iban a sacar, que sólo muertos saldrían de ahí.

  Los compas sonrieron, escucharon pacientemente y, ya que los aspirantes a finqueritos terminaron con sus amenazas, les dijeron “bueno, hermanos, pues ya escuché tu palabra, ahora escucha la palabra que te traemos”.  Y empezaron a explicarles el Común y que podían trabajar la tierra, junto con otros hermanos de otros pueblos y comunidades, pero esa tierra no era propiedad de nadie.  Los padres de los improbables finqueros entienden la lengua, porque se habían criado en esa zona, así que los compas les explicaron todo en la palabra originaria, ante la desesperación de los hijos que eran “licenciados” de la ciudad.  En la plática, los padres asentían con la cabeza a los argumentos de los compañeros.  Al terminar, les dijeron a sus hijos: “no es como nos dijeron allá los de partido Morena, estos hermanos tienen razón en lo que dicen y no van a corrernos, sino que van a ser nuestros vecinos”.  Les dieron a los hijos la versión en castilla (que siempre será más pobre que en lengua originaria).  Acorralados con razones, los hijos argumentaron: “Pero no van a poder eso del Común.  La gente es egoísta, quiere tener y tener más y más.  La gente no quiere compartir ni ver por los demás.  Y peor si son… son… como son ustedes”.  Se esforzaron por no decir “si son indígenas”, tal vez temiendo que fueran agredidos.  Los compas respondieron con el lapidario “Pues ahí lo vamos a ver en la práctica si se puede o no se puede”.

  Como no había más argumentos, estas personas pasaron al argumento central: “Es que ustedes son castristas”.  “¿Qué cosa es castristas?”, le preguntaron.  Y ellos: “Los castristas son comunistas, o sea que las mujeres son comunes, son de todos”:  Los compas rieron y uno de los nuestros preguntó “¿Y por qué no los hombres son de todas?”  El aspirante a beneficiario del Sembrando Vida (en realidad no quería hacerse finquero, sino pedacear la tierra, pedir el apoyo gubernamental y luego vender los pedazos de terreno), quedó pensando, como valorando las ventajas del cambio de mujeres comunes a hombres comunes, pero un compa intervino y le preguntó “¿Entonces tu mujer es de tu propiedad?  ¿Ya le informaste que eres su dueño y señor, que tú la mandas en lo que siente, en lo que piensa, en lo que quiere, en lo que sueña?”  El ciudadano dudó.  Tal vez se imaginó la bronca que tendría con su mujer si se le ocurría siquiera insinuar eso, y que el matrimonio no era sino un contrato donde él, el marido, tomaba posesión de ella, la marida, “hasta que la muerte los separe”.  Un contrato pues, de compra-venta, así como se compra ganado o televisiones para ver el mundial de futbol.  O sea, trata de personas, pero con bendición legal.

  Los compas le explicaron que el Común se refería sólo a la propiedad de la tierra, no al trabajo.  “Entonces”, dijo el hombre ya a la defensiva, “¿lo que saque de mi trabajo es mío?”.  “Así es”, le respondieron.  Él insistió: “O sea que, si yo siembro, por ejemplo, plátano, en mi tierra, ¿no me lo van a quitar o a pedirme un porcentaje?”.

  “Otra vez la burra al maíz”, le dicen, “no es TU tierra, es del Común.  Y tu trabajo, el producto de tu trabajo, es tuyo y nadie, al menos, nadie de zapatista, te lo va a quitar ni a pedir una parte.  Así como no son comunes tus calzones, tu carro, tu ropa, tu casa, tu sitio, tu cepillo de dientes, tus cosas pues.  Pero la tierra es Común, y se trabaja por turnos.  Trabajas, sacas tu producción, luego entran otros a trabajar esa tierra, luego otros y así.  Sólo así la humanidad va a poder sobrevivir a la tormenta.  ¿O a poco están muy tranquilas las cosas allá en la ciudad?  ¿No batallan con la comida, el transporte, el agua, la violencia, las desapariciones, la salud, la educación, la ropa, los zapatos?  ¿No es cierto que los gobernantes, sin importar de qué partido sean, son lo mismo que los criminales?”.

  “Eso sí, te decimos que no se pueden consumir, producir, comerciar ni traficar drogas.  Y no se permite los trabajos que lastimen a la Madre Tierra, como la minería, el fracking, los talamontes, el acaparamiento del agua.  Tampoco el alcoholismo, la prostitución, la trata de personas, la violencia contra mujeres y crías, el desprecio y olvido para las personas ya de juicio, la burla y la agresión contra los diferentes, y todas esas cosas con nombres raros que sólo sirven para engañar a la gente que el mal que se va a hacer es por su bien”

  “Pero la tierra es para producir”, alegó él.  Uno de los compas, recordando las largas discusiones, debates y peleas en las asambleas zapatistas, intervino y dijo: “Sí, pero una cosa es producir para el mercado y otra producir para la vida.  La tierra del Común es para la vida, no para tener ganancias”.

  “Entonces”, preguntaron, “si la tierra no es de nadie, ¿ustedes qué son?”

  “Guardianes”, respondimos.  Otro compa agregó “y Guardianas”.  Uno más: “Y Guardianoas”.

  Se despidieron.  Dijeron que ya entendieron, pero que iban a consultar con la Biblia de su religión para ver si eso del Común no iba en contra de la palabra de Dios.

-*-

  Este argumento de “no van a poder”, sustentado en lo irremediable del individualismo, el egoísmo y la avaricia, no es sólo argumento del capitalismo.  Está también en quienes se dicen de izquierda y esperan, con paciencia, que fracasemos.  No sólo por el individualismo, ni sólo porque lo del Común no vino de sus grandes cabezas con notas de pie de página, también porque no se siguen los “santos” preceptos de la izquierda ortodoxa de que primero la publicación y la propaganda para concientizar y convocar, luego el partido, luego la toma del Poder, luego el Estado como propietario representativo y regulador.  Y luego, muchos siglos después, Dios no lo quiera y estén vivos, el Común.

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  Pero, puesto que salió lo del “castrismo” y puesto que el pueblo de Cuba sufre un bloqueo (ya sin el eufemismo de “embargo”) y una nueva amenaza de intervención militar, ahora, hoy, entonces vayan algunas palabras sobre ese pueblo al que respetamos y admiramos.

  Creemos que su resistencia y rebeldía son evidentes.  No sólo ha mantenido un proyecto social en medio de todas las amenazas posibles, frente a todas las agresiones imaginables e inimaginables, padeciendo campañas mundiales de calumnias y mentiras; también las “sensatas” reflexiones de quienes no son “ni chicha ni limoná”, que pretenden no ser de aquí ni de allá y, que lo más “amable” que dicen es “fue bello al principio, pero ya con el tiempo se convirtió en una dictadura”.  Eso que no es sino otra forma de decir: “antes fue moda apoyar a Cuba, ahora la moda es atacarla”.

  En fin, no es la primera vez, ni será la última, en que se decrete la muerte (al menos mediática) de lo que el mismo pueblo llama “la revolución cubana”.  En las últimas décadas… ok, bueno, desde aquel enero del 59, se dice, se repite, se recita, se eructa: “Cuba no va a sobrevivir… si no se traiciona a sí misma”.  Bueno, no con esas palabras.

  Y no se trata sólo de olvidar Girón y a Fidel Castro manoteando con su equipo porque no le querían permitir ir al frente de batalla (en aquellos tiempos en que los comandantes marchaban al frente de sus tropas).  Tampoco los esfuerzos inútiles de la inefable Agencia Central de Inteligencia, la CIA gringa, para acabar con la dirección.  Baste recordar la desesperación de un congresista norteamericano de aquellos tiempos, al hacer comparecer a los responsables de “resolver el problema cubano”: el agente explicaba, con lujo de detalles, el plan para envenenar a Fidel Castro… para que se le cayera la mítica barba.  El congresista, con los ojos y la voz exaltados, demandaba: “¿De manera que gastamos tantos millones para quitarle la barba a Castro, para rasurarlo?  ¿No era más sencillo darle un tiro?”

  Y los aviones derribados, los atentados terroristas, los sabotajes, el “embargo”, los eructos mediáticos de los especialistas en todo y conocedores de nada.

  Y alguien se puede preguntar: si lograron todo lo que han logrado con todo eso en contra, ¿cuánto no hubieran podido hacer si los hubieran dejado en paz?

  Se trata, sobre todo, de olvidar lo fundamental: sea cierto, o no, que han tenido, tienen y tendrán errores, pero son SUS errores, SUS aciertos, SU historia, SU presente y SU futuro.  Y eso es difícil de entender desde los escritorios de la academia, la teoría estéril (sin práctica, pues), y el comentario banal e inútil que ni siquiera consigue los likes de rigor.

  Pero deje usted de lado las tendencias en redes y en los medios de comunicación.  ¿Por qué no han podido doblegarlos?  ¿Por qué sería necesaria una intervención militar gringa si, con apoyos como los que ha tenido la oposición cubana, hubieran ya conseguido la “liberación”?  Oiga usted, como que algo ahí no se explica.  Como que algo hay en ese pueblo que no se entiende y no tiene que ver con el individualismo, el egoísmo, la avaricia y demás. Tal vez, no sé, puede ser, es un supositorio, pero se me ocurre que es una cuestión de lengua: puede ser que en el alfabeto cubano no existan las letras para componer la palabra “rendirse”.

  Y también viene Cuba a colación porque, hasta donde recuerdo, el Movimiento 26 de Julio no siguió los manuales de la ortodoxia comunista de entonces, que había arrinconado el quehacer de la izquierda latinoamericana a los dictados del entonces “campo socialista”.  En pocas palabras: hicieron su propia historia.  No para los libros, los análisis, las reflexiones sin práctica consecuente, sino para la vida.

  Cuba, tan cerca de los Estados Unidos y tan lejos de la comprensión, pervivirá.  Porque hay quien espera que la isla se convierta en un Mariel de punta a punta, pero hay quien sabe que será un Playa Girón lo que el sol contemple al salir… el día después.

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  Estas reflexiones se me ocurren ahora que he estado presente en algunas de las reuniones de los “Interzonas” (lo pongo entre comillas porque en cualquier momento cambiará su nombre), en asambleas de autoridades autónomas y responsables, de teatristas, coordinaciones de arte y cultura, de Como Mujeres que Somos, de jóvenas y jóvenes, de hombres y mujeres “de juicio” (ya mayores pues), donde discuten y debaten algo nuevo.  Sí, nuevo – nuevo.

  Creo que alguna vez he dicho que los zapatistas no buscamos cómo ser felices, sino cómo ser infelices.  Como es nuestro modo el imponernos nuevos retos, trabajos, cambios inesperados la víspera, la crítica despiadada en lo interno, los desvelos, los dolores de panza (con o sin tamale crudo), las preocupaciones, las largas discusiones, las caídas y las levantadas.  Y entonces entiendo que el problema, nuestro problema, es que tratamos de vivir lo que soñamos.  Y así nos va.

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  Los sueños siguen siendo sueños hasta que son sembrados en la realidad.  Seguirá entonces un largo y accidentado camino, repleto de tropezones, sinsabores, más bajadas que subidas.  Y, claro, la presencia infaltable de quienes opinen que así no, que no todavía, que no se va a poder, que es imposible.  El progresismo de nómina siempre ha exigido obediencia y subordinación en su diario claudicar.

  Decía el finado que todo es imposible la víspera.  Lo dijo pensando en el 31 de diciembre de 1993, y lo repitió y repite cada que una nueva idea, una nueva iniciativa, interna o externa, se escucha en lenguas originarias de raíz maya y en castilla… en las montañas del sureste mexicano.

  Porque siempre habrá alguien, abajo y a la izquierda, que tome ese sueño en las manos, prepare el terreno y el tiempo, el calendario y la geografía pues, y, sin ceremonias rituales, declaraciones ostentosas ni promesas vanas, empiece a trabajar para ese sueño.

  Entonces, y sólo entonces, los sueños dejan de serlo y se convierten en… una posibilidad.

-*-

  ¿O sea que vienen más cambios?  Sí, me temo, y celebro, que sí (suspiro).

(Continuará…)

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.
México, mayo del 2026.

radio
Radio Zapatista

Las Abejas de Acteal lanzan campaña internacional por justicia y paz a 29 años de la masacre

Las Abejas de Acteal lanzan campaña internacional por justicia y paz a 29 años de la masacre

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas; 14 de mayo de 2026.

En las instalaciones del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), la Organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal presentó este miércoles la campaña “Me oy Chapanel, oy jun O’ntonal” (“Si hay justicia, hay paz”), una iniciativa que busca exigir justicia para la Masacre de Acteal y presionar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para la emisión del Informe de Fondo del caso 12,790 Manuel Santiz Culebra y otros.

A la conferencia asistieron más de 60 hermanas y hermanos sobrevivientes de la masacre, así como hijos, hijas, nietas y nietos de las víctimas. La jornada comenzó con una oración colectiva “para fortalecer los corazones”, en memoria de las 45 personas asesinadas y los cuatro bebés no nacidos que murieron en el ataque paramilitar ocurrido el 22 de diciembre de 1997 en Acteal, municipio de Chenalhó.

Durante la lectura del comunicado oficial, Las Abejas denunciaron que, a casi 29 años de los hechos, continúa la impunidad y persiste la falta de justicia tanto para las víctimas como para las comunidades indígenas afectadas por la violencia en Chiapas.

“En Chiapas y en México estamos atravesando una oscuridad, dolor, discriminación, desprecio, burlas y simulaciones de justicia de los gobiernos priístas, panistas y el actual gobierno morenista. Estos gobiernos de cualquier partido han aprovechado la sangre y los dolores de los pueblos organizados para que allá arriba tengan poder para hacer lo que quieran con nuestras vidas”, señalaron en su comunicado.

La organización sostuvo que el retraso de la CIDH en emitir el Informe de Fondo fortalece la continuidad de la violencia en la región y permite que permanezcan impunes diversos crímenes ocurridos en Chiapas.

Las Abejas advirtieron que mientras no exista una resolución internacional sobre el caso Acteal, seguirán creciendo la inseguridad, los desplazamientos forzados y la violencia ejercida por grupos criminales y actores armados en distintas comunidades del estado. Puesto que permitimos a los malos gobiernos seguir ejerciendo la impunidad.

Asimismo, relacionaron esta situación con asesinatos recientes, como el del defensor comunitario Simón Pedro Pérez López y el padre Marcelo, además del incremento de ataques contra pueblos organizados.

Los jóvenes integrantes de las distintas comisiones de la organización también tomaron la palabra de manera colectiva. Hijas, hijos y nietos de las víctimas exigieron justicia para sus familiares y recordaron que ellos representan la memoria viva de quienes fueron asesinados.

“Nosotros somos el retoño de los cuatro bebés que fueron asesinados dentro del vientre de su madre y de las 45 víctimas”, expresaron durante la conferencia.

La campaña “Me oy Chapanel, oy jun O’ntonal” tendrá una duración de tres meses, del 14 de mayo al 12 de agosto. Durante este periodo se realizarán actividades de difusión mediante textos, imágenes, audios y testimonios de sobrevivientes de Acteal, así como la participación activa de jóvenes descendientes de las víctimas.

Finalmente, Las Abejas de Acteal hicieron un llamado a organizaciones sociales, medios de comunicación, colectivos y personas solidarias a difundir la campaña y acompañar la exigencia de justicia.

“Les invitamos a unir su voz a la nuestra, caminar juntos y exigir justicia para Acteal, porque anhelamos una paz con justicia verdadera”, concluyeron.

radio
ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ

Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco.  I.- La Genealogía del Tamale

Imágenes: Tercios Compas Zapatistas
Música: Los Cojolites «Tierra Madre»

Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco.
 I.- La Genealogía del Tamale.

Para las madres buscadoras, con admiración y respeto.

  Debo aclararles que yo creía que no vería esto en vida.  Esta combinación de conocimientos y prácticas de usos y costumbres de hace muchas décadas, con las ciencias y las técnicas aplicadas.  Sí, en el campo.  Sí, en la lucha por la vida.

  El Subcomandante Insurgente Moisés me ha explicado el proceso:

  Primero eliges el terreno.  Mientras más plano, mejor.  Después viene lo que se llama tumbar y rozar, es decir, con machete y, a veces, hacha, se tumban árboles grandes, medianos y chicos.  Si ya es un terreno de milpa antigua, entonces es acahual (árboles y plantas pequeños).  Si era potrero, pues ya no hay árboles.  Hay que esperar a que se seca bien y luego sigue la “quema”, que consiste, como su nombre lo indica, en prenderle fuego al terreno para que la tierra se fertilice con la ceniza.  Luego sigue limpiar, o sea, quitar piedras, troncos, ramas y raíces.  Después ya sigue la siembra, que se hace con coa (una vara recta, a veces con punta de fierro).  Quien siembra, lleva las semillas dentro de una morraleta, va avanzando poco a poco, horadando la tierra con la coa y depositando la semilla en la tierra.  Luego sigue esperar que llueva.  Claro, si es que la seca (temporada de calor), con sus ventarrones, no llevó la quemazón más allá del “guarda-rayas” y entonces hay que organizarse en colectivo para ir a apagar antes de que el fuego se extienda y llegue al bosque… o a los poblados.

  Si llueve, bien.  Si no llueve, mal.  Y entonces hay que echarle cohete al cielo para que se despierta la nube y se deje caer sobre la tierra, donde la semilla espera la vida que cada gota de agua lleva.

  ¿Después?  Esperar, estar atento al clima. Si todo va bien, en unos 3 meses habrá elote y luego maíz.  Después sigue la cosecha: recoger las mazorcas y amontonarlas en una champita que le llaman “troje”.  De ahí, cada que se necesite, se lleva un tanto de mazorcas a la casa, y la familia entera (abuelos, padres, y la prole) se sienta a desgranar.  Luego sigue cocer el maíz, con algo de cal que se extrae de piedras.  La cal es con una piedra especial, blanca.  En algunas partes le dicen Poj´ton.  Se calienta con leña y luego se muele hasta que queda un polvo finito.  Si no encuentras, puedes hacer con la cáscara o concha del caracol de río.  Y si no tienes Poj´ton ni caracol, pues ni modos, hay que conseguir la paga para comprar la cal.

  Una compañera me aclara: “Eso de mezclar la cal con el maíz, no cualquiera.  Se necesitan, como quien dice, a las mamaces.  La mamá te dice qué tanto de cal le echas a la olla con el maíz en agua.  Si no está cabal, no sirve.  Y si te pasas, pica.  Entonces tienes que calcular, según te enseña tu mamá.  Ya cuando creces, pues ya sabes calcular.  Pero no es que mides con centilitros, mililitros y esas cosas de la matemática.  Es que mides según te enseña tu mamá.  Y tienes que batir bien con la mano, que no queden bolitas, sino que cabal.

  Si no aprendes a hacer bien, rápido se publica en el pueblo y te mal miran.  Y peor para la mamá, que la mal hablan que no enseña a sus crías lo del maíz, o sea de la vida.  O sea que las crías tienen que aprender bien.  Como quien dice, las mamás necesitan de las crías.  Creo por eso mucho nos regañan cuando somos pequeños, para que aprendamos.  Y por eso las mamaces siempre lo piensan sus crías y, si no están, las buscan.  Si no tuviéramos mamá, creo que morimos todos de una vez”.

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  Luego, ya que tienes el maíz cocido, sigue moler a mano, con un viejo molino mecánico.  Si no hay, pues con metate y piedra.  Entonces ya tienes la masa lista para la tortilla… o el tamale.  Si es fiesta, entonces tal vez con cuche (puerco), pollo o guajolote.  Y el recado, claro, que es como el condimento que se le pone a la carne.  Si no hay carne, pues frijoles… o verduras (guácala).  También se puede hacer con chile verde o rojo, y con azúcar.  Después de todo eso, y si tienes suerte de que quien cocina no deje crudo el tamale, entonces podrás comer tamales.  Y si está crudo, pues ni modos, igual tienes que comer porque es lo que hay.  Eso sí, hay que tener la precaución de tener una letrina cerca.

  Si es fiesta, hay baile.  Sí, cumbias.  Aunque también luego hay rock, ska, banda y esas músicas con que las jóvenas y jóvenes brincan como si estuvieran encima de un hormiguero.  Pero el amor y, claro, el desamor, suelen florecer y dar fruto con las cumbias.  Ahí las caderas prometen fiebres… y desvelos… y lluvias… y sinsabores.

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  ¿Y luego?  Pues vuelta a empezar.  Y así por los siglos de los siglos.  Hay humanidad porque hay tierra.  O sea que, como quien dice, la tierra es la madre de la humanidad.  Viera que no hay tierra, pues ¿de dónde vas a sacar todas las cochinadas que comes?  Sin tierra no hay alimentos, ni animales, ni aire, ni lluvia.  No hay nada.  Por eso decimos que la tierra es vida.

  Los pueblos y comunidades del Congreso Nacional Indígena, nos enseñaron a decir “territorio”.  O sea, no es sólo la tierra-tierra, sino también el agua, los bosques, los animales silvestres, la lluvia, el viento, el sol.  Todo.  Nosotros, cuando decimos “tierra”, decimos todo eso; pero en las ciudades entienden tierra como un pedazo de tierra y no como un todo.  Por eso el CNI nos enseñó a decir “territorio”.

-*-

  Las guerras actuales, dicho sea de paso, son para conquistar territorios.  Por eso no importa cuánta gente asesinan ni cuantos edificios, hospitales, escuelas (con niñas dentro), barrios enteros destruyen.  Porque de eso se trata la guerra capitalista: de destruir para reconstruir luego; y de despoblar para reordenar luego el territorio conquistado.  Y es por eso que hay, en la humanidad, lo que se llama “Guardianes” de la tierra, o sea del territorio.  O sea que son las crías de la Madre Tierra, la Resistencia y la Rebeldía.  Y por eso asesinan, desaparecen y encarcelan a los defensores de bosques.  Y por eso el problema no es Netanyahu o Trump.  O no sólo, pues.

  Porque con ellos o sin ellos, el Mandón, el sistema capitalista pues, quiere asesinar personas y destruir poblaciones enteras.  Porque en esas poblaciones y en el corazón de esas personas, vive la vida.

  Así nació el sistema: matando y destruyendo.  Así creció.  Y así se mantiene, aunque cambien sus modos y sus explicaciones.  El sistema capitalista es muerte.  No sólo para la humanidad.  También para el planeta entero.  Por eso decimos que la lucha contra el capitalismo es la lucha por la vida.  Y viceversa.

  ¿Quiénes entienden más y mejor esto?  Pues quienes viven en un territorio, o sea en la tierra.  Pero no luchan por la propiedad del territorio, sino por defenderlo.  Y por eso los ataca el capitalismo, porque le estorban en su plan.

-*-

  Le pregunté al SubMoy: “¿Pero entonces ya no hay quema?”

  “No, estamos dando como una muestra, una enseñanza a los mismos compas y a los hermanos partidistas que, usando la técnica, ya no se necesita la quema y así no se corre el fuego, poniendo en peligro a animales, árboles y personas.  Además de que ya no hay la humareda.  Y no tienes que esperar a que llueve ni gastar cohete de balde.  O sea que, sin dejar de trabajar la tierra, se puede cuidar y mejorar”

  “¿Y el tractor de dónde salió?”

  “Ah, lo tenían en un puy desde hace años, pero no lo usaban y ahí nomas estaba echándose a perder.  Entonces llegó el Común a rescatar.  Fueron los choferólogos, lo arreglaron, lo lavaron, lo dejaron bien galán, y ya lo movieron a esta tierra que es del Común, que es de todos y es de nadie.”

  “Pero tal vez en el día después no va a haber combustible para el tractor… ni tractor”.

  “Ah, seguro.  Pero nos estamos enseñando como nuestros tatarabuelos y abuelos, que se hacen las cosas con lo que hay y con la cabeza.  El asunto es siempre ver de cuidar la madre tierra”

  Un compa es quien enseña y tiene alumnas y alumnos, principalmente tzotziles y cho´oles.  Ese compa es del Puy de Roberto Barrios, y se viene con su banda para aplicar lo que aprenden.  Porque si no se aplica lo que se sabe, pues de balde.  O sea que quiere la práctica.  Donde enseña, bien se puede llamar “Centro de Investigación, Análisis, y Enseñanza Rebelde Zapatista del Trabajo en el Campo y la Defensa y Cuidado de la Madre Tierra Combinando el Conocimiento de Nuestros Anteriores con Conocimientos de las Ciencias, las Técnicas, las Artes y lo que se Nos Va Ocurriendo y que Inventamos Según Vemos en la Práctica” (CIAERZTCDCMTCCNACCTALVAOISVP, por sus siglas en español).

  Nah, no es cierto que se llama así.  Pero algún nombre le van a poner.  Tal vez igual o más largo, no sé.

 El asunto es que, como en las Cumbias, lo que vale es la puesta en práctica del conocimiento.  Porque bien puedes escribir libros de teoría de la Cumbia, explicar con elipsis y parábolas, ecuaciones diferenciales y asíntotas, la rotación de las caderas y el ritmo de pies y manos.  Pero, compa, si no lo practicas, va a parecer que tus pantalones son de cartón o que te dio un calambre.

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  Cuando lo miré que ya están funcionando los aspersores y están sembrando, pensé “ya me puedo morir”.  Creo que lo pensé en voz alta, porque la Verónica, que andaba de metiche para variar, me dijo “¡¿Otra vez?!”.  Y, mirándome con reprobación, añadió “Ya caes mal que a cada rato te mueres.  Hasta las mujeres de los pueblos ya protestaron con el SubMoy de que de balde rezan cada vuelta”.

  “¿O sea que rezan por mí?”

  “¡Qué va a ser!, rezan por el pobre demonio, que va a sufrir cuando llegues al infierno, y te pongas a hacer tus travesuras”.

  Bueno, pero eso no es el tema…

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  En cualquier rincón del mundo, florecen las vidas de las resistencias y rebeldías.  Ayer se llamaban Venezuela.  Hoy se llaman Irán y Cuba.  Siempre se llaman Palestina.  Porque siempre habrá quien no se rinda, no se venda y no claudique.

(Continuará…)

 El Capitán.
Abril-mayo del 2026.

radio
CDH FrayBa

El CED de la ONU emite una Acción Urgente por la desaparición forzada de Ángel Jiménez López, indígena maya tseltal del municipio de Nicolás Ruiz, Chiapas

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México

5 de mayo de 2026

Boletín No. 5

El CED de la ONU emite una Acción Urgente por la desaparición forzada de Ángel Jiménez López, indígena maya tseltal del municipio de Nicolás Ruiz, Chiapas

El 1 de mayo de 2026, el Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos transmitió al Estado mexicano la Acción Urgente No. 2316/2026, relativa a la desaparición forzada del señor Ángel Jiménez López, indígena maya tseltal, del municipio de Nicolás Ruiz, Chiapas. Ángel fue desaparecido el 24 de abril de 2026 por un grupo vinculado a la delincuencia organizada, en el contexto de violencia generalizada en la región y hasta la fecha no existe información sobre su suerte o paradero.

Ante esta situación, el Comité ha requerido al Estado mexicano que emprenda de manera inmediata acciones de búsqueda y localización, además de una serie de medidas orientadas a fortalecer la investigación y garantizar la participación de la familia y sus representantes.

  1. Búsqueda del Sr. Ángel Jiménez López e investigación de su alegada desaparición forzada.

El Comité solicita que los procesos de búsqueda e investigación se desarrollen bajo una estrategia integral y coordinada, con un plan de acción y un cronograma claro para su ejecución inmediata. Estas acciones deben realizarse con la debida diligencia, considerando todas las hipótesis y la información disponible, incluido el contexto en el que ocurrieron los hechos, así como la identificación de los perpetradores materiales e intelectuales.

  1. Acceso a la información y participación de los allegados y representantes del Sr. Ángel Jiménez López.

Las autoridades responsables deberán informar periódicamente a los allegados y representantes de Ángel sobre los avances en la búsqueda y la investigación, incluyendo los retos enfrentados y los resultados obtenidos. Asimismo, deberán garantizar su participación efectiva en todas las etapas de los procesos, asegurando que sus aportes, experiencias, sugerencias y cuestionamientos sean tomados en cuenta como insumos para fortalecer las acciones emprendidas.

El CED subraya la urgencia de que las autoridades mexicanas actúen de inmediato para buscar y localizar a Ángel, e instruye al Estado a implementar cada una de las recomendaciones transmitidas, informando sin demora sobre las medidas adoptadas a más tardar el 15 de mayo de 2026.

El pueblo organizado del municipio de Nicolás Ruiz, la familia de Ángel y sus representantes reconocemos la disposición del Comité para velar por los derechos humanos de las personas indígenas desaparecidas. En virtud de las obligaciones establecidas en el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, exigimos al Estado mexicano implementar todas y cada una de las recomendaciones de la Acción Urgente No. 2316/2026 y demostrar su voluntad real y efectiva para dar con el paradero con vida de Ángel Jiménez López, así como de las demás personas desaparecidas en Chiapas.

En México según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) ha registrado 133,637 personas desaparecidas y no localizadas. En Chiapas se reportan 1,991 personas desaparecidas, de los cuales 573 personas desaparecidas son registradas en el periodo del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar.

En los municipios de la región han desaparecido 22 personas, en Venustiano Carranza 7; en Teopisca 3; en Amatenango del Valle 4; en Nicolas Ruiz 1; en Acala 3 y en Villa Las Rosas 4. Estas desapariciones ocurren en un contexto de violencia generalizada y sistemática provocada por grupos armados vinculados con la delincuencia organizada, que operan con la aquiescencia y tolerancia de autoridades mexicanas.

El caso de Ángel ejemplifica la grave situación de seguridad en la zona y el contexto de las desapariciones forzadas en Chiapas y todo el país, que motivo al CED en abril de 2026 solicitar al Secretario General de la ONU que remita la crisis de desapariciones en México a la Asamblea General.

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radio
Diócesis de San Cristóbal de las Casas

Comunicado de la Diócesis de San Cristobal de las Casas sobre los recientes acontecimientos en Venustiano Carranza y Nicolás Ruíz, Chiapas

San Cristóbal de las Casas a 27 de abril de 2026

“A ellos les gritamos: ¡Deténganse! ¡Es tiempo de Paz!” León XIV

A los hermanos y hermanas del pueblo organizado de Nicolás Ruíz
A los hermanos y hermanas de la comunidad parroquial de San Bartolomé de los Llanos

Como diócesis de San Cristóbal de las Casas, saludamos a su corazón que sufre el dolor ante la situación de violencia que han vivido en los últimos días; especialmente a las familias que lamentablemente han perdido un ser querido.

Reconocemos y valoramos su caminar de lucha y resistencia por mantener a su pueblo organizado desde la asamblea de bienes comunales. Como nos ha enseñado el Papa Francisco, “sigan siendo artesanos de paz dispuestos a generar procesos de sanación y de reencuentro con ingenio y audacia” (Carta Enc. Fratelli Tutti, Nº. 225).

Estos hechos violentos ocurridos contra la comunidad de Nicolás Ruíz y Venustiano Carranza, evidencian que desde el gobierno no se cuenta con una verdadera estrategia para combatir al crimen organizado y a los grupos delictivos; a pesar del discurso oficial de que en Chiapas no se iba a tolerar a los grupos del crimen, como Agentes de Animación y Coordinación Pastoral, constatamos que los grupos de la delincuencia siguen operando y controlando los territorios de nuestro estado en completa impunidad, generando amenaza, persecución, desapariciones y muerte.

Como diócesis de San Cristóbal de las Casas, requerimos: Que se garantice la seguridad e integridad de los pueblos de Nicolás Ruíz y Venustiano Carranza. Que de parte del gobierno estatal se implemente una verdadera estrategia de paz que garantice la seguridad, justicia e integridad de cada una de las personas de nuestro estado de Chiapas.

Como diócesis nos sumamos a las demandas del pueblo organizado de Nicolás Ruiz:

· Investigación pronta y dirigente de los hechos ocurridos
· La reparación de todo el daño que se ha causado
· La aparición con vida del hermano Ángel Jiménez López
· El Derecho a vivir en Paz desde el convenio 169 de la OIT
· Que se garantice la seguridad de los pueblos que construyen la Paz

“Basta ya de la guerra” León XIV

DIÓCESIS DE SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS

Pbro. Víctor Manuel Pérez Hernández
Vicario General

· Rodrigo Aguilar Martínez
Obispo de San Cristóbal de Las Casas

Hna. Carolina Lara Rodríguez
Vicaria de pastoral

Pbro. Bernabé Antonio Altamirano Díaz
Coordinador de la Pastoral Social

Hna. Micaela Méndez Vázquez, OSF.
Secretaria Canciller

Pbro. Miguel Ángel Montoya Moreno, MSC
Vicario de Justicia y Paz

radio
Pueblo de Nicolás Ruiz, Chiapas

Comunicado del Pueblo de Nicolás Ruiz, Chiapas 27 de abril de 2026

Comunicado del Pueblo de Nicolás Ruiz.

A los medios de comunicación nacional e internacional
Al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional
A las organizaciones que luchan por los derechos humanos
A la sociedad civil
A los pueblos organizados que luchan por la paz y la justicia del estado de Chiapas
Centro de Derechos Humanos Fray Bartolome de Las Casas


Compañeros y Compañeras,

  1. Nosotros no confrontamos a las camionetas o vehículos blindados, simplemente se les pidió que se identificaran, ellos se negaron y con actos de violencia enfrentaron a los encargados de la vigilancia. Nosotros solamente nos defendimos de los disparos que iban haciendo con armas de alto calibre a su paso por nuestro pueblo.
  2. La situación de Venustiano Carranza es lamentable y nos duele, pero ellos tienen su propia historia de lucha, aunque esperamos que ellos tengan solución a sus problemas.
  3. Nuestro pueblo de Nicolás Ruiz, Chiapas es un pueblo organizado con usos y costumbres no pertenecemos a ninguna organización delictiva o carteles que operan en nuestro Estado de Chiapas, México y nunca perteneceremos. Estamos en acuerdo con otras comunidades como NUEVO LEÓN, ZHINTUL, LLANITOS, MATAMOROS, PONCIANO Y GUADALUPE VICTORIA.
  4. Exigimos la recuperación de nuestro compañero Ángel Jiménez López que fue levantado cuando pasaron las camionetas fuertemente armadas por nuestro territorio de Nicolás Ruiz.

COMISARIO DE BIENES COMUNALES NICOLÁS RUIZ

Amadeo López Méndez

PRESIDENTE MUNICIPAL NICOLAS RUIZ

Audelio Jiménez Gómez

radio
Pueblo Organizado de Nicolás Ruiz, Chiapas

Boletín de Prensa de El Pueblo Organizado de Nicolás Ruiz, Chiapas

Nicolás Ruiz, Chiapas, México.
25 de abril de 2026


Boletín de prensa
Ataque armado a nuestro pueblo organizado, contra la violencia sistemática y generalizada en
Chiapas.


A los medios de comunicación nacional e internacional
Al Ejercito Zapatista de Liberación Nacional
A las organizaciones que luchan por los derechos humanos

Hermanas y hermanos,

Somos un pueblo tseltal, que lo único que defendemos es la paz en nuestro territorio.


Lamentablemente el día 24 de abril de 2026, nuestro pueblo volvió a ser blanco de ataque de grupos del crimen organizado o paramilitares, que el gobierno y todos los niveles de gobierno saben muy bien quienes son. Ayer aproximadamente las 15:00 horas, cinco camionetas con gente armada entraron a nuestro pueblo: tres entraron del lado de los terrenos de San Juan y dos del lado de los predios de Santa Lucia, estos últimos pasaron por el pueblo disparando y asesinando a José Alfredo Jiménez Paredes y Luis Angel Gómez Ramírez; resultando heridos Romeo López Pérez y Raquel López Díaz. Hasta momento nuestro compañero Ángel Jiménez López se encuentra desaparecido y no sabemos a donde se lo llevaron, aunque el día de hoy, recibimos el reporte de que una persona se encontraba tirada al lado de la carretera en la colonia 20 de noviembre pero no era nuestro compañero desaparecido y nuestra incertidumbre ha crecido.

Los médicos tienen miedo de poner en las actas de defunción de nuestros compañeros caídos la verdad de cómo los encontramos y cuál fue la causa de la muerte, y quieren poner que la causa de la muerte es “natural”, ningún natural, fueron víctimas de la violencia generalizada y sistemática que hemos vivido en Chiapas y en todo México.

Por la tarde de ayer, el delegado de gobierno Juan Luis Zarasua, acudió a nuestro pueblo para ofrecernos retenes policíacos, nosotros no estamos solicitando eso, somos nosotros mismo que hemos restablecido la paz y no el mal gobierno, porque somos un pueblo organizado desde nuestra Asamblea de Bienes Comunales y exigimos respeto a nuestro territorio.

Recordamos que el año pasado, nos organizamos como Alianza por la Seguridad y el Bien de nuestros Territorios, conformada varias comunidades aledañas para las guardias comunitarias, haciendo rondínes para evitar que entre la delincuencia en nuestros territorios. Tomamos estos acuerdo porque vimos que las autoridades estatales y federales han omitido su responsabilidad en la seguridad o son parte de la violencia generalizada. Así como pueblos organizados seguiremos trabajando por la construcción de paz.

Nosotros no tenemos ningún otro problema, algunos medios de comunicación dicen que estamos en disputa de tierras, eso fue antes, ahora hemos logrado nuestra lucha y seguimos organizados, por lo que pedimos que no confundan nuestra lucha.

Nos declaramos en alerta máxima y con más ganas de defender nuestro territorio, el pueblo de Nicolás Ruiz es un pueblo con valor y con espíritu.

Aunque sabemos que no va a pasar, pero es responsabilidad del Estado mexicano y su gobierno, una investigación, pronta y diligente de este crimen e identifique a los responsables materiales e intelectuales los castigue y desde ahora, repare todo el daño que ha causado.

Exigimos al Estado mexicano y a su fuerza pública la aparición inmediata y con vida de nuestro compañero Ángel Jiménez López quien hasta este momento se encuentra desaparecido y le hacemos responsable de lo que le suceda.

Exigimos nuestro derecho de vivir en paz y el respeto a nuestra autonomía de acuerdo al Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas que somos.

Hacemos un llamado a la solidaridad nacional e internacional para estar atentos y exigir al Estado mexicano detener la violencia contra la lucha de los pueblos organizados y en paz.

Porque es el Estado, exigimos justicia.
Porque es el Estado, no nos callaremos.
Porque es el Estado, vivos de los llevaron y vimos los queremos.

Atentamente,

Pueblo Organizado de Nicolás Ruiz, Chiapas.
Alianza por la Seguridad y el Bien de nuestros Territorios

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