Desde el Colectivo Pueblos Unidos por la Vida y por la Tierra enviamos nuestra solidaridad a los Pobladores Soberanos de San Pedro Ecatepec, Atlangatepec, Tlaxcala, frente a la violencia que vivieron el día de ayer 24 de junio de 2026, debida a la intención gubernamental de instalar un Polo de Desarrollo de Economía Circular (PODECIBI) en su territorio.
Condenamos enérgicamente la violencia estatal ejercida por policías armados que lanzaron gases lacrimógenos, golpearon y reprimieron a mujeres, jóvenes y hombres que en su derecho a la libre manifestación y a la libre determinación de cuidar su territorio y decidir sobre el, se organizan para resguardar sus tierras ante las pretensiones del Gobierno de Tlaxcala encabezado por la Morenista Lorena Cuéllar Cisneros de hacer un basurero.
Saludamos su resistencia ante los intentos de imposición de los PODECIBI en diferentes estados, incluido Puebla, de los cuales no existe información sobre su funcionamiento e impacto, y que reproducen la lógica del racismo ambiental de los rellenos sanitarios y tiraderos de basura.Nos mantenemos atentos a la situación, y exigimos el cese a la criminalización de la defensa del territorio y el uso de la violencia estatal.
Como bien dicen los y las compañeras de San Pedro Ecatepec, “La lucha no es solo de San Pedro Ecatepec, es de todas las comunidades que dependen del Alto Atoyac”, desde los pueblos que integramos el Colectivo Pueblos Unidos por la Vida y por la Tierra enviamos nuestro apoyo y solidaridad reiterando que no están solos y solas en esta lucha contra la basura del capital.
.“Que cada quien se haga responsable de su consumo y de sus desechos”
A la opinión pública A las organizaciones de los derechos humanos A los medios de comunicación nacional e internacional A los medios de comunicación libres y alternativos A la sociedad civil nacional e internacional A la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas Al pueblo creyente de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas
Hermanos y hermanas de México y del mundo, nosotros y nosotras familias pertenecientes al grupo autónomo en resistencia desde 1994 de la Cabecera municipal de San Andrés Sakamch´en, Chiapas, y también creyentes de la parroquia de San Andrés Apóstol, de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, denunciamos el corte del servicio de luz eléctrica a 5 familias nuestras por parte de personas pertenecientes a diferentes partidos de la calle Morelos, colonia Centro de la Cabecera municipal, acompañados por la policía municipal y con conocimiento pleno de las autoridades oficiales del municipio. Los hechos surgieron a raíz de nuestra resistencia, quienes desde 1994 nos hemos mantenido en este proceso organizativo, y como tal nos hemos negado al pago de las tarifas de la luz eléctrica ya que es un derecho humano que hemos ejercido, y aunado a que es un bien común, propiedad del pueblo de México.
Hechos
Primero: El día domingo 13 de junio de este año, hubo un fallo en un transformador instalado en la calle Morelos de la Cabecera municipal, los usuarios de la luz eléctrica en dicha calle procedieron a buscar alternativas para solucionarlo. Entre las opciones, plantearon solicitar ante la CFE el arreglo del mismo, y en ese contexto, se obligaron entre todos los usuarios a presentar copia de los recibos de luz para ver si todos estaban al corriente de los pagos. Sin embargo, de todos los usuarios afectados estaban las 5 familias pertenecientes a este grupo autónomo. Les obligaron a presentar copia de sus recibos, pero como no lo tienen les dijeron que si quisieran tener el servicio, les pidieron un pago de $150.00 pesos cada dos meses. Nuestros compañeros se negaron a dicho acuerdo ya que la cooperación no aplica para todos sino solamente a ellos. También les dijeron que si no quieren pagar, mejor instalen su propio transformador o que compren paneles solares.Ante tal situación, el agente municipal autónomo procedió a hablar con el agente municipal del PRI para mediar el asunto; sin embargo, se negaron a abordar el tema, justificando que es un asunto del barrio y de la calle Morelos.
Segundo: El asunto había quedado en suspenso, ya que por acuerdo de todos los usuarios afectados decidieron buscar un técnico para arreglarlo, para ello, cooperaron $100.00 pesos para el pago del mismo. Esa cantidad fue insuficiente, por lo que optaron por juntar $50.00 pesos más por cada usuario afectado. Nuestros compañeros cumplieron en tiempo y forma a dicha cooperación.
Tercero: El día domingo 21 de junio, nuevamente las personas de la calle Morelos pidieron copia del recibo y plantearon que a quién no lo tenga, asumirá las consecuencias. Como nuestros 5 compañeros no lo tienen, les pidieron nuevamente pagar los $150.00 pesos cada 2 meses, como no aceptaron les volvieron a amenazar, incluyendo colgarlos en el árbol, acto seguido, subieron en el poste de luz y les cortaron los bajantes de la luz eléctrica, lo dejaron en varios pedazos para que no pudieran reconectarlo. Durante el corte de servicio estuvo acompañado por la policía municipal.
Cuarto: Después de lo sucedido, las autoridades autónomas solicitaron a las autoridades oficiales del municipio establecer diálogo para solucionarlo y que se reconecte el servicio de luz. En un inicio, las autoridades mostraron voluntad para hacerlo, pero después de varios intentos, solo avisaron que ya no van a intervenir porque no es de su competencia y que se remita a los agentes municipales. En atención a ello, los agentes autónomos volvieron a solicitar una reunión con los agentes oficiales de la Cabecera municipal, a lo cual accedieron; sin embargo, no quisieron dialogar sobre el asunto, solamente les dijeron que no van a reconectar el servicio de luz a las cinco familias y que lo sucedido solo era el comienzo porque irán aplicando barrio por barrio. Las autoridades autónomas buscaron vías alternas para solucionarlo, pero no hubo respuesta positiva. En ese acto arbitrario, participaron personas pertenecientes a diversos partidos políticos, principalmente del PRI, así también de los integrantes del agente oficial de la Cabecera municipal y de personas creyentes de diferentes iglesias, como el C. Francisco Leonardo Hernández Díaz, ministro de la comunión de la parroquia de San Andrés Apóstol.
Quinto: Al no encontrar otra alternativa y por acuerdo del grupo autónomo, se procederá a reconectar el servicio de luz a las 5 familias afectadas con nuestros propios recursos, ya que dicho servicio es un derecho humano y no podrán negarnos, menos a miembros del partido político que se oponen a nuestra resistencia, que también sufren y están en las mismas condiciones económicas adversas que nosotros.
Por lo anterior, hacemos responsable al ayuntamiento municipal de San Andrés Larrainzar y a todas las autoridades oficiales de la Cabecera y del municipio, al gobierno estatal y federal de cualquier agravio a nuestra integridad física que derive de la reconexión de la luz y posterior a ésta.
Asimismo, exigimos:
Primero: La intervención del gobierno estatal y federal para que controle a su gente y a sus instituciones para que no se repitan estos actos violatorios a los derechos humanos y se garantice el ejercicio pleno de nuestro derecho humano a la luz eléctrica.
Segundo: Garantías para que no se vulnere la integridad física a las 5 familias afectadas y a todos los miembros del grupo autónomo en resistencia de San Andrés Sakamch´en, Chiapas.
¡Exigimos el respeto de nuestra autonomía y dignidad como pueblos originarios! ¡Alto al hostigamiento y a las amenazas, porque nosotros no queremos confrontarnos con nuestros propios hermanos! ¡Alto a la exigencia del pago de las tarifas de la luz eléctrica a las comunidades autónomas en resistencia! ¡Alto a la guerra en contra de los pueblos organizados en resistencia!
Atentamente,
Comunidad autónoma en resistencia, Cabecera municipal de San Andrés Sakamch´en, Chiapas
Comunidades indígenas y afromexicanas de #Michoacán a 24 de junio de 2026.
K´eri Kunkorhekua Iretecheri, el Consejo Supremo Indígena de Michoacán #CSIM, consejo libre y autónomo de los pueblos originarios de la entidad, independiente de gobiernos, partidos políticos y órdenes religiosas, conformado por 80 pueblos p’urhépecha, otomí o hñahñú, matlazinca o pirinda, nahuatl y afromexicanos, manifestamos conjuntamente lo siguiente:
Para los pueblos originarios, defender el territorio, resguardar los bosques y cuidar los lagos y ríos ha tenido un precio de sangre, durante más de una década las comunidades hemos denunciado sistemáticamente el cambio ilegal de uso de suelo, el robo de agua, la tala inmoderada y los ataques del crimen organizado. Tan solo en los últimos cuatro años, 20 integrantes de los cuerpos de seguridad tradicional, las Rondas Comunales, han sido asesinados. El crimen organizado es el brazo armado de la deforestación, las organizaciones criminales atacan a las comunidades porque quieren controlar los recursos naturales, administrar el robo de agua, dirigir la tala irracional de bosques e iniciar la habilitación de nuevas tierras para el aguacate.
Son las comunidades, no la industria rapaz, las que conservan lo que aún nos queda de bosques, es en nuestros territorios donde respiran los ecosistemas, en contra parte, la industria exportadora continúa sin pagar el costo ambiental, ni mucho menos social que ha impuesto desde hace décadas, grandes empresarios estatales y trasnacionales compraron extensiones forestales a precios muy por debajo de su valor real, las deforestaron ilegalmente y han quedado impunes.
En este contexto, el Gobierno Federal estableció el pasado 26 de mayo un Acuerdo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México (SEMARNAT) donde crea el llamado “Certificado de Libre Deforestación”, el cual es totalmente una contradicción, toda vez que la propia SEMARNAT ha reconocido públicamente que en los últimos 20 años no ha otorgado ninguna autorización de cambio de uso de suelo de forestal a frutícola en la entidad. Esto significa en términos prácticos que todo lo deforestado antes de 2019 queda automáticamente absuelto y lo que se taló después podrá regularizarse administrativamente sin resarcir ningún tipo de recuperación de ecosistemas dañados. No hay restauración ambiental, no hay reparación a las comunidades y no hay rendición de cuentas, únicamente impera un proceso administrativo que legaliza años de impunidad ambiental.
Por estas graves transgresiones a los derechos colectivos de los pueblos indígenas, nos reservamos el derecho de presentar los recursos jurídicos que consideremos necesarios, para evitar que la legalización del aguacate no sea un instrumento para olvidar los crímenes y abusos cometidos en nuestros territorios, así como la impunidad ambiental.
TERUNHASKUA K’ OIA, ECHERI KA JURAMUKUKUA IAMENTU IRETECHANI
JUSTICIA, TERRITORIO Y AUTONOMÍA PARA LOS PUEBLOS ORIGINARIOS
Junto con la Teia dos Povos (Tejido de los Pueblos) de Brasil, Radio Zapatista acaba de publicar en el Estado Español el libro
Soñar otro mundo es posible Zapatismo, autonomía y el Tejido de los Pueblos
En el contexto de la crisis civilizatoria global, y como forma de imaginar y estimular la construcción de alternativas de vida, el libro recorre las diferentes áreas de la autonomía zapatista.
¿Cómo funciona el autogobierno, la justicia propia, la educación y la salud autónomas, la soberanía económica, la autodefensa, la comunicación? ¿Qué papel desempeñan las mujeres en la construcción de otros mundos posibles? ¿Y las artes y las ciencias? ¿En qué consisten los grandes cambios en curso en las estructuras de gobierno autónomo y en la propuesta del Común?
La intención del libro es aproximar al lector a la experiencia viva de la autonomía en territorio zapatista hoy.
Al mismo tiempo, el libro conecta la experiencia zapatista con la de la Teia dos Povos (Tejido de los Pueblos), esa gran articulación de movimientos indígenas, negros y populares del campo y la ciudad en Brasil, que comparte la visión de la autonomía radical como alternativa para la crisis global.
Alejado del estilo periodístico o académico, este libro es una poderosa crónica de combates contemporáneos y, al mismo tiempo, una valiosa herramienta de formación intelectual y militante.
Con una prosa lúcida y vibrante, el libro nos ofrece un recorrido por las diferentes áreas de la autonomía zapatista en Chiapas. Por primera vez, un libro escudriña la construcción del Común desde los nuevos mecanismos de gobierno autónomo, contemplando tanto la educación como la salud autónomas, la soberanía económica, la autodefensa, el papel de la mujer y la función de las ciencias y las artes en el zapatismo. Al mismo tiempo, enriquece la mirada al conectar la construcción zapatista con la experiencia de esa gran red de comunidades, pueblos y organizaciones autonomistas llamada Teia dos Povos en Brasil.
Lo que el libro deja claro es que, en el contexto de la crisis civilizatoria global que vivimos, estas prácticas de autonomía integral resuenan mucho más allá de América Latina. A través del prisma de dos movimientos emblemáticos de México y Brasil, esta obra de referencia interpela nuestra capacidad de pensar y construir un mundo nuevo, aquí y ahora, mediante una articulación popular y radical de las luchas por la vida.
El libro, distribuido por la editorial Traficantes, está disponible en librerías en todo el Estado Español, y en línea en Traficantes.net.
Junto com a Teia dos Povos, a Rádio Zapatista acaba de publicar no Estado Espanhol a versão ampliada, em espanhol, do livro Sonhando a Terra do Bem Virá, publicado originalmente no Brasil em 2025:
Soñar otro mundo es posible Zapatismo, autonomía y el Tejido de los Pueblos
No contexto da crise civilizatória global, e como forma de imaginar e estimular a construção de alternativas de vida, o livro percorre as diferentes áreas da autonomia zapatista.
Como funcionam o autogoverno, a justiça própria, a educação e a saúde autônomas, a soberania econômica, a autodefesa e a comunicação? Qual é o papel das mulheres na construção de outros mundos possíveis? E das artes e das ciências? Em que consistem as grandes mudanças em curso nas estruturas de governo autônomo e na proposta do Comum?
A intenção do livro é aproximar o leitor da experiência viva da autonomia no território zapatista hoje.
Ao mesmo tempo, o livro conecta a experiência zapatista à da Teia dos Povos, essa grande articulação de movimentos indígenas, negros e populares do campo e da cidade no Brasil, que compartilha a visão da autonomia radical como alternativa para a crise global.
Distante do estilo jornalístico ou acadêmico, este livro é uma poderosa crônica dos combates contemporâneos e, ao mesmo tempo, uma valiosa ferramenta de formação intelectual e militante.
Com uma prosa lúcida e vibrante, o livro nos oferece um percurso pelas diferentes áreas da autonomia zapatista em Chiapas. Pela primeira vez, uma obra examina a construção do Comum a partir dos novos mecanismos de governo autônomo, contemplando tanto a educação quanto a saúde autônomas, a soberania econômica, a autodefesa, o papel das mulheres e a função das ciências e das artes no zapatismo. Ao mesmo tempo, enriquece o olhar ao conectar a construção zapatista com a experiência dessa grande rede de comunidades, povos e organizações autonomistas chamada Teia dos Povos, no Brasil.
O que o livro deixa claro é que, no contexto da crise civilizatória global que vivemos, essas práticas de autonomia integral ressoam muito além da América Latina. Através do prisma de dois movimentos emblemáticos do México e do Brasil, esta obra de referência interpela nossa capacidade de pensar e construir um mundo novo, aqui e agora, por meio de uma articulação popular e radical das lutas pela vida.
O livro, distribuído pela editora Traficantes, está disponível em livrarias de todo o Estado Espanhol e também online em Traficantes.net.
Acteal, Chenalhó, Chiapas, México, Casa de la Memoria y la Esperanza a 19 de junio de 2026
II Foro de Memoria Histórica Minerva, Corazón latiente de la montaña
Nos reunimos en Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, los días 18 y 19 de junio, en el marco de los 30 años de la desaparición forzada de Minerva Guadalupe Pérez Torres, Encarnación y Rebeca Pérez Pérez más 33 personas desaparecidas y cientos de asesinados en la región norte en el despliegue de la contrainsurgencia en Chiapas. Aquí compartimos la palabra, y la experiencia de lucha, sobre lo que hemos vivido y lo que seguimos enfrentando como pueblos.
Este Foro de Memoria Histórica lleva el nombre de Minerva, una joven desaparecida de Tila, Chiapas, cuyo nombre se ha convertido en un llamado a no rendirse. Su ausencia representa a todas las personas que el Estado no ha buscado y que las comunidades seguimos esperando. Minerva nos recuerda que la montaña guarda la memoria y sostiene la resistencia.
Para el No Olvido de los siguientes crímenes de lesa humanidad que tienen un impacto hasta hoy: la Masacre de Acteal; la Masacre de Viejo Velasco, la ejecución extrajudicial de Simón Pedro; el asesinato impune de Jtatik Marcelo; la desaparición forzada de Antonio González Méndez, Base de Apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional; las desapariciones forzadas en general en México durante el periodo de la Guerra Sucia; los desplazamientos forzados en la zona Altos y los ejecutados extrajudicialmente, desparecidos y desplazados forzadamente en la zona Norte; la Masacre de Nueva Morelia; el genocidio contra el pueblo Ixil y las masacres durante la guerra en Guatemala; y la continuidad hasta el día de hoy. Y exigimos un alto a la violencia sexual contra las mujeres. y a la utilización del cuerpo de la mujer como botín de guerra del pasado y del presente, así como toda nuestra solidaridad e indignación en contra del exterminio contra los pueblos del mundo, siendo el más evidente el actual genocidio realizado en contra del Pueblo Palestino.
Así también acudimos a este foro, compañeras, compañeros de diferentes pueblos y de territorios donde organizaciones y colectivos luchamos juntos. Todas y todos firmamos este pronunciamiento porque nos une la fuerza, la resistencia como pueblos por el dolor y la indignación, que nos atraviesa por la violencia estructural que proviene del Estado, de las elites económicas y de grupos de la delincuencia organizada coludidos con las instancias gubernamentales, que siguen violentando a las comunidades.
Llegamos aquí para renovar nuestra apuesta por la vida con relación a nuestro caminar por la verdad, la justicia y la no repetición. Es por ello que no aceptamos el olvido ni la impunidad.
Durante estos dos días escuchamos testimonios de personas sobrevivientes de Crímenes de Lesa Humanidad. Las familias y comunidades hablaron de desapariciones forzadas, masacres, desplazamientos forzados, tortura, amenazas y estrategias de contrainsurgencia que no han cesado. La violencia continúa, cambia de forma, pero sigue afectando a nuestras comunidades. Y la impunidad sigue siendo la respuesta del Estado.
Aquí afirmamos que la memoria es una manera de resistir. Es un modo de cuidar a quienes ya no están y de proteger a quienes seguimos aquí, como a las nuevas generaciones. La memoria es el territorio donde habita la dignidad.
Destacamos en este foro otras formas de resistencia, y de fortalecimiento de La Otra Justicia: una justicia de quienes estamos luchando por nuestras víctimas a través de expresiones y representaciones que nos ayudan a transformar el dolor en pasión por una vida más digna. Aquí la Poesía es palabra candente que no se tuerce; aquí el canto es voz del pasado que resuena en los altos Chiapas y en cada cuerpo nos envuelve; aquí la danza nos mueve hacia el alma grande de los pueblos que nos anima y las nuevas generaciones que emergen y que reclaman la dignidad y la alegría por nuevas prácticas de resistencia.
Dijimos que la verdad no se esconde. Las comunidades compartieron lo que ocurrió en cada uno de los territorios de Chiapas y Guatemala. No aceptamos versiones oficiales que buscan confundir, justificar o tergiversar la realidad mediante la demagogia, el negacionismo y la propaganda. La verdad inocultable está en la palabra de las personas sobrevivientes, marcada en su piel; en los testimonios de las familias y en la memoria y proyecto de vida.
Sabemos que la verdad y la justicia no llegan solas, las hemos buscado y exigido durante décadas y seguimos sin respuestas. Por eso afirmamos que se construyen desde abajo, desde las comunidades, desde la organización y desde la solidaridad entre pueblos.
Las mujeres han mostrado que esta lucha se sostiene gracias a su fuerza y su constancia. Ellas son guardianas de la memoria. Señalamos la falta de voluntad de los Estados de México y Guatemala en la aplicación de la justicia por los crímenes de genocidio y de lesa humanidad que ellos mismos permitieron, cometieron; y de los cuales son responsables así como de los agravios que han herido a nuestras comunidades, es importante remarcar que todo este conjunto de impunes masacres, asesinatos y desapariciones se ha dado por la lucha en defensa de los territorios, enfrentándose contra intereses de empresarios, gobiernos, fuerzas armadas y delincuencia organizada que ambicionan el control de dichos territorios, considerando que en Chiapas y Guatemala poseen una invaluable biodiversidad, macizos forestales y caudales de aguas, todo ello ubicados en los territorios de los pueblos originarios.
Mantener viva la memoria de Minerva, y de todas las personas que nos faltan, es un compromiso irrenunciable. No aceptamos el silencio, el olvido, la impunidad. Seguiremos nombrando a nuestros desaparecidos y desaparecidas; y denunciando a la proliferación de grupos de la delincuencia organizada. Es por ello que nuestra memoria surge y exige Justicia. Lo hacemos por quienes ya no están, por quienes seguimos aquí y por quienes vendrán. La memoria está presente.
Desde Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, nos comprometemos a seguir luchando por la verdad y la justicia en cada uno de nuestros territorios; a fortalecer la relación entre los pueblos de México y Guatemala para caminar unidos en un solo corazón; porque somos raíz profunda de estas tierras mesoamericanas.
Minerva, tu nombre y tu corazón latiente sigue pulsando entre nosotras; en los caminos de la montaña.
Firman:
Organización de la Sociedad Civil de La Abejas de Acteal
Familiares de Antonio González Méndez
Centro de Derechos Humanos de la Libertad Indígena-Xinich
Colembij (Colectivo para la memoria y búsqueda de la Justicia)
Mujeres sobrevivientes del Pueblo Ixil
Centro para Acción Legal en Derechos Humanos -CALDH
Maderas del Pueblo
Huellas de Memoria
Salud y Desarrollo Comunitario
Centro de Derecho Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba)
Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco. IX. y último
El Extraño y Singular Caso del Perico Loco y los Superhéroes Olvidados.
Debo aclarar, de entrada, que el perico no está ni estuvo loco. Todo se trató de un malentendido. Pero antes de seguir, les cuento las dificultades que se han tenido para poder narrarles esta historia. La primera y, a mi juicio, más importante es el respeto a la identidad secreta de los superhéroes. Sé que les parecerá extraño que, tratándose de una historia de un perico, ahora no loco, salga el tema de los superhéroes y sus identidades secretas.
Verá usted, aunque no lo crea, los superhéroes sufrimos. Sí, en primera persona del plural. Y es que, aunque no tengo super poderes ni soy estrella de Marvel, DC comics o lo que sea, durante mis tiempos libres, soy el portero encargado del acceso al poblado donde llegan a habitar temporalmente los superhéroes olvidados.
Sí, ustedes ya deben saber que todos los superhéroes tienen un lugar secreto donde se refugian para poder andar sin máscara, ni calzones encima de los pantalones bien trincados, ni las falditas y esos trajes untados que suelen usar las superheroínas que de una vez no se puede creer, y así pueden andar en modo “fodonga”. Está, por ejemplo, la Fortaleza de la Soledad, donde Superman anda sin calzones y comparte con su perro Krypto las croquetas. Está la Baticueva, donde Batman, Robin, Alfred, Batichica y Gatúbela juegan Rayuela, o “Tú-la-traes” (también conocido como “El Escondite Inglés”), y que es el juego que aparece en el video próximo pasado, con la Verónica “tacleando” a su víctima. Claro, está la casa de la tía May, donde el Hombre Araña se atasca de mantecadas. Ironman tiene su mansión tecnificada (el sueño húmedo de Elon Musk).
Están también los lugares donde se reúnen los superhéroes para, según ellos, “salvar al mundo”, como el Salón de la Justicia, y en realidad sólo se juntan para presumirse entre ellos. La Liga de la Justicia es como un consejo de accionistas y ahí se hacen cuentas de las ganancias de Marvel, DC y maleantes que les acompañan.
Usted estará de acuerdo que la adquisición de super poderes de esas personas suele ser ridícula: Superman no es más que un migrante, separado de sus padres por el malvado Lex Luthor enfundado en uniforme de ICE. Y sí, al verlo con los calzones entallados encima de sus pantalones ajustados, uno se pregunta si, en la Fortaleza de la Soledad, hay un closet del que por fin habrá de salir el originario de Krypton, aunque su debilidad sean las redes sociales. ¿Batman e Ironman? Millonarios aburridos, cansados de explotar trabajadores y pretendiendo combatir a los maleantes que ellos mismos propiciaron. A Peter Parker lo picó una araña. ¿A quién no le ha picado una araña? Y, sin embargo, usted no ve a nadie enamorando a una pelirroja con el viejo truco de “hola, me picó una araña”. Hulk es sólo un conductor, enfurecido y con problemas de hígado, y lo puede encontrar usted en cualquier embotellamiento vehicular citadino. El Capitán América es producto de experimentos, como el SIDA, el Ébola y el COVID 19, y salió bastante maltratado de Vietnam y de Playa Girón.
Ellas y ellos – además de usar atuendos ridículos y provocadores (esos calzones de colores, las falditas, los trajes que parecen “body paint”, las estorbosas capas que son superadas por cualquier paliacate bien anudado), y demás parafernalia -, suelen tener una identidad secreta. Esto es, una identidad que les hace parecer “normales”.
Pero no es de esos superhéroes aburridos de los que trata esta historia, sino de otros, de los olvidados. Estos superhéroes pasan desapercibidos la mayor parte del tiempo porque se manifiestan sólo en ocasiones especiales. Usted sólo ve personas comunes y corrientes: la cajera de un supermercado y el anciano que embolsa los productos; el chofer de transporte colectivo; el barrendero anónimo; la profesora de primaria; el maestro de la CNTE; la madre buscadora; la migrante que debe cruzar la extendida frontera (cortesía de la 4T) que va del Suchiate al Río Bravo; el niño que trama cambiarse el nombre, a pesar de la oposición de sus padres, a “Goku”; la doctora hábil con el bisturí para resolver problemas de próstata y matriz; la indígena zapatista que reza porque al otro día llueva muy fiero y no tenga que ir a rozar espinas; loa otroa que elige con cuidado las luces que le vestirán el día del Orgullo. En fin, gente normal que realiza hazañas tan a menudo que ni siquiera es consciente de ello.
Bueno, pues estas personas a veces se hacen conscientes de sus poderes y ven la necesidad de tener una identidad secreta. Saben que, si no lo hacen, llegan los periodistas y camarógrafos a importunar, se hacen comics y trends topics, son presas de los servicios de streaming, y de todas esas cosas que simulan modernidad donde sólo hay frivolidad. Entonces resulta que esas personas decidieron hacer un poblado en común, donde pueden ser lo que son sin que nadie les moleste. Ahí trabajo yo, cuidando el portón.
Y, claro, también están los lugares donde los supervillanos se reúnen. Y no es en Washington, Tel Aviv, Moscú, el eje París-Roma-Londres o Pekín donde residen. No, los que habitan ahí son sólo empleados de los verdaderos malos: los banqueros. Bueno, pero eso es otro tema.
Yo les cuento esto para que ubiquen a un niño con un superpoder poco común. Tengo que proteger su identidad secreta por razones obvias, además de que hube de sacar permiso de sus progenitores para contar lo que ahora les refiero. Como hay que poner un nombre para que usted lo identifique en esta narración, le pondremos “Ernesto”. Y no para homenajear a ese brillante otroa que fue y es Oscar Wilde, sino porque, si le hubiera puesto de nombre “Marcos”, sería demasiada vanidad. Entonces que quede “Ernesto”.
Bueno, de ahí que el superpoder de Ernesto es algo increíble: ¡inventa juegos sin necesidad de la Inteligencia Artificial! ¡Y sin ningún dispositivo electrónico! Con ese asombro frente al mundo que sólo un infante puede gozar, juega con lo que sea.
Yo lo conocí en uno de los semilleros pasados. Fue en uno de los recesos, y mientras exponía al equipo de página la hipótesis de que la final del mundial sería entre México y Estados Unidos. Estaba yo explicando cómo, en la final, todo estaba planeado para que fuera el equipo norteamericano el que sostuviera la copa (mientras le pasaban una feria a Infantino y secuaces en turno). El Trump había invitado a la Sheinbaum a la final. Nunca se sabrá si asistió o no porque pasaba lo siguiente: la CIA y el ICE se presentaron en el vestidor del equipo tricolor con el clásico “Ya se la saben”, y amenazaron a los jugadores con retirarles la visa gringa y que Malu Campos sería la madrina del equipo, si no perdían. Como era de esperar, eso preocupó al Vasco y demás. ¿Surtieron efecto las amenazas del imperio de las barras y las turbias estrellas? No lo sabremos. Lo que sí es que ya no se hizo pública la carta donde jugadores y cuerpo técnico se solidarizaban con las madres buscadoras.
Porque resulta que, en mi hipótesis, toda la banda latina cercaba y daba portazo en el estadio “Nueva York”, pasaba encima del ICE y la armada gringa, y arrojaba una lluvia de tacos y tamales crudos a la cancha, justo cuando se iniciaba el partido. El Trump fue derribado por una niña migrante y, al querer levantarse con el puño levantado y gritar “¡Fight! ¡Fight!”, una cascada de salsa picante estilo Eje Central (no sé si todavía se llama así) le cubrió el rostro y, al querer limpiarle la cara, le despintaron el color naranja y quedó color salsa verde con harrrto chile. Rápidamente la Air Force, como pudo, rescató al magnate y lo trasladó a la Isla Epstein, con la esperanza de que la nostalgia le mejorara el ánimo. El partido, sin embargo, no se suspendió. Al contrario, como los jugadores habían huido para salvar sus comerciales, se armó una cascarita con las madres buscadoras. La copa la llenaron de pozol y circuló entre la muchedumbre. Aunque, hay que decirlo, más de uno, una, unoa, no supo paladear el sabor celestial del pozol agrio. Al final, todos, todas y todoas se congregaron en el centro del campo y le dedicaron un sonoro “culeeeeeero” a Gmail por bloquear los correos de registro.
Justo cuando llegaba yo al final de mi brillante hipótesis y, haciendo caso omiso de las miradas escépticas del Club de Tobi del equipo de página, – iniciando con la exposición de mi “plan B”, donde la final era entre Japón y Corea del Sur (una batalla épica entre el K-Pop y el Anime) -, detecté a un niño – yo calculo de unos 3 ó 4 años de edad- que correteaba junto a… ¡unas niñas del Comando Palomitas! En ese preciso momento, el infante cayó en la grava. Todos los machines quedamos expectantes, suponiendo que seguiría el chillido de rigor y las lágrimas que cuestionarían la sagrada ley de “los hombres no lloran”. Un silencio sepulcral se adueñó del mundo… ok, ok, de la explanada del CIDECI. Pero no, el niño se levantó, se sacudió la ropa y siguió corriendo sin dirección precisa.
Poco después lo vi arrojando lo que yo suponía era un trapo. Lo aventaba hacia arriba, lo más alto que su corta estatura le permitía. Una y otra vez lo intentaba. El trapo se elevaba y caía de nuevo. Me acerqué con precaución, intuyendo que algo serio y trascendental estaba ocurriendo. Aventuré un “¿qué haces?”. El niño, sin dejar de aventar el trapo que no era trapo, ahora lo sé, sino un muñeco con la imagen de un perico, sin dejar de hacer lo que hacía, me dijo “es que no vola”. Quise explicarle lo de la ley de gravedad y esas cosas absurdas, pero era claro que a él eso no lo detendría. Le arrimé una silla y le sugerí: “prueba subiéndote a la silla”. El niño lo hizo y lo intentó de nuevo, pero el muñeco volvía a aterrizar aparatosamente en tierra. Le dije entonces: “es que tienes que convencerlo de que puede volar”. El niño se detuvo a tomar aire (eso de desafiar la ley de gravedad puede ser agotador, créanme) y me preguntó: “¿cómo?”. Yo, en un arranque de sinceridad que a mí mismo me sorprendió, le respondí: “Ni idea”. Entonces el SubMoy me llamó para preparar uno de los temas para el semillero.
Días después me enteré de lo que había ocurrido: en el lugar donde pernoctaba el condenado chamaco del demonio… ah no, eso es de otro cuento. Bueno, donde dormía el niño con su madre, habita también un perico. Pero no es un perico cualquiera, es multilingüe. Habla idioma perruno, gatuno y una castilla aceptable. El pequeño Ernesto pensó que era una buena idea preguntarle al perico cómo es que se vola.
Pero he aquí que, quién lo pensaría, los pericos tienen su propio servicio de inteligencia eficiente (y no como el del gobierno mexicano que, declara con seriedad, hasta ahora se da cuenta de que la FIFA está haciendo un negocio multimillonario), y se había enterado de que un semejante era arrojado al suelo sin importar su condición.
Claro, se puso furioso y atacó a la madre que ni sabía de qué iba la cosa. El niño Ernesto declaró: “No temas Jefa, yo doy la cara por ti”. Y tal cual: una tarascada del perico furioso le alcanzó en una mejilla al infante y le provocó no pocas lesiones a la madre en los brazos. Se hizo un relajo. Aparecieron abogados, fiscales y hasta un jurado formado por unos perritos chihuahueños y varios gatitos.
Refugiado en el Poblado Común de Superhéroes Olvidados (PCSO, por sus siglas en castilla), Ernesto me contó lo ocurrido y me pidió dos cosas: una, la más importante, era que su madre, y todos los implicados, olvidaran el incidente porque, si no era así, ella y los demás sabrían que el pequeño era un superhéroe. Esto es, debía recuperar su identidad secreta. La otra petición era que yo lo representara en el juicio donde se decidiría quién era culpable.
Reuní toda la información posible, incluyendo los videos que ustedes podrán apreciar al final de este escrito. Supe también que el fiscal era un escarabajo con ínfulas de senador de shopping en USA -antes de que le cancelen la visa y JC Penney pierda a uno de sus clientes más fieles-. Sí, al igual que ustedes, sospeché que no era otro sino Durito. La situación lucía complicada, así que le sugerí al pequeño Ernesto que tratáramos de llegar a un acuerdo extrajudicial. El niño dudó, pero se opuso. La verdad y la justicia (eso que esperan las Madres Buscadoras y los Ausentes de Ayotzinapa), debían prevalecer. Así que me presenté al juicio mientras el condenado escarabajo del demonio me miraba y sonreía burlón.
Durito presentó fotos y videos del niño arrojando el muñeco al aire y, con malicia, en cámara lenta el momento en que caía en el suelo. Hubo exclamaciones de indignación. Tenía un caso complicado y todas las apuestas nos eran desfavorables -en Las Vegas iban 77 a 1 a que perdíamos-.
Empecé mi exposición citando al finado SupMarcos, que diosito lo tenga en su santa gloria y la virgen santísima lo colme de bendiciones. El difunto explicaba que el cielo y el infierno sí existían, pero no como los presentaban las distintas religiones. El Sup señalaba que estaban ambos, cielo e infierno, en un mismo lugar y que no había ángeles ni cortes celestiales ni San Pedros y demás, sino una multitud de animalitos de todos los tamaños. Que la persona presuntamente condenada o salvada comparecía ante ellos y que ellos le decían: “Así como nos trataste en vida, así serás tratado aquí”. O sea que, si maltratabas a los animales, los pateabas, los matabas, los vestías con trajes ridículos en navidad, Halloween y fiestas patrias, o los obligabas a hacer toda clase de suertes y participar en competencias, entonces eso te pasaba. Así que debías pensar cómo sería que te agarraran a patadas, o que te arrastraran, o que te vistieran con un disfraz de calabaza, de chucky, o de Trump, o de Salinas Pliego… por toda la eternidad.
Expuse que el pequeño Ernesto no sólo no había lastimado a animal vivo alguno, también que su interés, como superhéroe que es, era liberar al perico de trapo de la esclavitud de la injusta ley de gravedad, y que no quería causarle daño sino ayudarlo a que “vola”.
Y por eso es por lo que acudió, con el más puro interés científico, al perico vivo. Aunque el perico pensó, dados los antecedentes, que sería arrojado una y otra vez hacia arriba para caer al suelo estropeando su magnífico plumaje.
El perico pidió la palabra y se dirigió al jurado formado, ya lo dije, por perritos y gatitos. Contra lo que se pudiera pensar, el perico no habló en contra de nuestro superhéroe. Al contrario, explicó cómo sufría cada vez que le recortaban las plumas. Que volar es la aspiración de todo perico que se respete, por muy multilingüe o de trapo que sea. Que comprendía a Ernesto y que no había más culpable que el pinche sistema capitalista. Y se siguió con una explicación que ya quisieran poder dar los cabezas grandes que dicen que estudian… pero no aprenden.
El jurado deliberó. Yo deseché las solicitudes de arresto domiciliario o, al menos, una orden de restricción. Durito hizo caras de gorsodomo pues se sabía perdido. Y. al fin, se dictó sentencia: perritos y gatitos, además de otro perico que pasaba por ahí, decidieron que no había delito que sancionar, que todo había sido un malentendido y que, en todo caso, había que juzgar y sentenciar al sistema que permite el maltrato animal.
El Perico y el Ernesto se abrazaron y pude notar que el ave le explicaba algo al oído al pequeño. Claro, sin morderlo. Ernesto asentía a lo que le decían y su cara se iba iluminando. ¿Le reveló el perico el secreto para que el muñeco pudiera volar? Eso sólo lo sabe el niño. Y debe ser algo genial, porque ahora intenta hacer que una piedra “vola”.
La moraleja de esta historia es clara: es mejor checar si el tamale está crudo o no, antes de zampártelo. El sistema de drenaje y la letrina se los agradecerán. Y, claro, explorar la posibilidad de migrar a yahoo… o a Hotmail. Oh, oh, ¿ya no existe Hotmail? Mh, eso explica que ya nadie chatee conmigo. Suspiro.
Por lo demás, ya lo dijo el SubMoy, se hacen las cosas con lo que hay y con la cabeza. De nada, Vasco (si quieres una sugerencia de alineación para la final, eso se cobra aparte). Si te quitan los comerciales de colchones, siempre quedan las “Hamacas La Migaja” (próximamente cotizarán en la bolsa de valores -tiembla Musk-).
Tan-tan. (ya no continuará)
El Capitán. México, junio del 2026.
P.D.- Bueno, sigue la parte de convocatorias al encuentro de Resistencias y Rebeldías, y al encuentro de Artes. Ambos en agosto del 2026.
SIGUEN LAS INVITACIONES A LA SÉPTIMA ASAMBLEA NACIONAL POR EL AGUA, LA VIDA Y EL TERRITORIO
«Por el Río libre San Pedro Mezquital»
Zitácua, Tepic, Nayarit
8 Y 9 de agosto del 2026
¿Porqué reunirnos? Porque..La lucha por la libertad del agua nos ha hermanado a lo largo y ancho del país, los ríos, humedales, manantiales, lagunas, mares, cenotes y el agua subterránea, son sagrados para los pueblos, pero para los empresarios y malos gobiernos son mercancía y destino de desechos.
Porque el Río San Pedro Mezquital en Nayarit es amenazado
Porque el Río Atenco igual
Porque en el Río Santiago el sostenimiento de la vida de la fauna en el río se vuelve imposible
Porque sigue el despojo del río Xangá Ndá Ge en Eloxochitlán de Flores Magón
Porque no ha habido ninguna consequencia por el derrame en el río Sonora
Porque siguen contaminado el río Metlapanapa
Porque en Santiago Mexquititlán el estado mexicano intenta despojarnos nuestros pozos de uso agrícola y se niega a restituir el pozo de barrio cuarto a la comunidad con argumentos de planes hídricos que niegan los derechos indígenas mientras permite el incremento acelerado de industria y Datas Center en Querétaro.
Porque usan violencia para imponer despojo y contaminación en San Gregorio Atlapulco
Al Gobierno Federal y Estatal responsabilizamos de las amenazas, hostigamiento y criminalización a defensores de la tierra y territorio de los municipios que están siendo afectados ante el proyecto de la super carretera San Cristóbal-Palenque, Chiapas, México.
Desde la Caravana de documentación del proyecto de la carretera SCLC-Palenque, respaldamos la lucha de las personas defensoras que rechazan el proyecto carretero y denunciamos que en las últimas semanas las comunidades del municipio de Chilón han recibido un aumento en amenazas directas y hostigamiento contra personas defensoras, buscando la confrontación. El día 29 de mayo del año en curso, un grupo de personas intentó impedir que se colocaran letreros de rechazo total a la carretera. Comunidades que mediante asambleas y actas de acuerdo han rechazado la carretera ahora son acosadas con el sobrevuelo de drones no identificados. Vigilan e intimidan a personas que se organizan para defender su territorio y, son buscadas por elementos de la policía municipal, estatal y actores vinculados a estas redes. También, se han publicado videos generados con la IA (en donde se percibe la quema de letreros instalados) con la intención de generar desestabilización e incertidumbre por medio de las redes sociales.
Sabemos lo absurdo que resulta este proyecto para la vida en la región, pero ahora condenamos la utilización de la violencia para atender conflictos sociales y las demandas de quienes rechazan el proyecto carretero ya que en los últimos días se ha intensificado, la persecución, amenazas, hostigamiento e intimidación contra quienes haciendo legitimo uso de su derecho a la manifestación, alzan la voz para defender su tierra, sus manantiales y nos advierten de la devastación ambiental que trae consigo la construcción de la carretera así como la destrucción de la cultura como ya se ha podido atestiguar en el primer tramo cercano a Palenque.
La oposición de la carretera sigue presente, para muchas personas de las comunidades este proyecto no representa beneficio alguno, ya que desde su inicio el gobierno Estatal y Federal han violado el derecho a la información, han simulado consultas, invadido parcelas para hacer estudios de suelo y mediciones topográficas con ingenieros que sin consentimiento de las comunidades, se introducen a escondidas a sus parcelas para extraer recursos y tomar muestras del territorio. Acciones que han generado daños y pérdidas en los cafetales y milpas que constituyen el principal sustento de las familias. Otra veces amenazan con hacer uso de la fuerza pública como los “Pakales” (Policía de élite con entrenamiento militar, señalados de cometer tortura, detenciones arbitrarias y extorsiones). Siguen engañando a los pobladores diciéndoles que les van a comprar sus tierras por un monto que no cumplen o el condicionamiento de los programas sociales, especialmente a través del programa “Sembrando Vida”. Otras veces, de forma descarada se burlan de las comunidades, ofreciendo pagar 9 pesos el metro cuadrado, con esto generan confrontación entre pueblos hermanos con el ofrecimiento selectivo de beneficios para comprar la conciencia y voluntad de la gente.
El diálogo propiciado por las autoridades gubernamentales y operadores políticos por el tema de la carretera se limita a tres opciones para los representantes de las comunidades: el dinero, la cárcel y la muerte. Sin embargo, para los pueblos de la región la manera de comprender y estar en el mundo no se reduce a estas tres opciones. Desde hace una década existe una resistencia ante este proyecto carretero porque anula la existencia como pueblos originarios, desde hace siglos los pueblos originarios resisten contra el proyecto de la modernidad colonial y desde hace milenios la naturaleza prevalece a pesar de los intentos de la humanidad por dominarla, aún con el desarrollo neoliberal impulsado en Chiapas por el gobierno actual que se autodenomina humanismo de cuarta. Los pueblos tienen su apuesta política en el Lekil Kuxlejal, por el cuidado de la vida y no como los proyectos gubernamentales que traen destrucción y devastación de las redes de vida comunitaria y de la madre tierra.
El Gobierno Federal y Estatal, no sólo tienen responsabilidad por incumplir los lineamientos internacionales de consulta a los pueblos originarios, el derecho a la libre determinación, sino también de generar un clima de incertidumbre y desconfianza ante la nula información presentada a las comunidades que serán afectadas de manera directa por este proyecto, así como la manipulación, engaños y condicionamiento de programas sociales.
Hacemos responsables de cualquier daño a la integridad física y psicológica de cualquier persona violentada y criminalizada por oponerse a la carretera San Cristóbal-Palenque y defender su derecho a decidir libremente sobre el territorio en que habita, de acuerdo a los usos y costumbres tradicionales.
No olvidamos la estrategia usada por el actual gobierno para silenciar las voces, como ocurrió con el padre Marcelo, que antes de ser asesinado el sistema de impartición de “justicia” intentó criminalizarlo. A Jtatik Marcelo le arrebataron la vida, pero el espíritu profético de denuncia ante la injusticia, se multiplicó, vive en cada corazón y emana por nuestra voz para gritar fuerte y claro:
¡Rechazo Total a la Carretera San Cristóbal-Palenque!
¡Tierra y libertad! ¡Nuestra lucha es por la vida! ¡Sí a la vida, no al despojo del territorio!
En solidaridad las organizaciones pertenecientes a la caravana de documentación: Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas A.C. (FRAYBA)
Centro de Derechos Indígenas A.C. (CEDIAC)
Colectivo Brigada Común
Desarrollo Económico y Social de los Mexicanos Indígenas A.C. (DESMI) Movimiento en Defensa de la Vida y el Territorio (MODEVITE)
FIRMAN
Colectivos y organizaciones:
Asamblea Libertaria Autoorganizada Paliacate Zapatista, Grecia
Asociación de Exploración Científica y Recreativa
Asociación de Exploración Científica, Cultural y Recreativa.
Brigada Ignacio Martin-Baró
Brújula Roja, Sexta
Caracoleras de Olba, Aragón, Estado español
CAREA e.V. – Alemania
Casa Colibrí AC
Casa de los Pueblos y Comunidades Indígenas “Samir Flores Soberanes”
CDH Tepeyac del Istmo de Tehuantepec, A. C.
Centro de Documentación sobre Zapatismo -CEDOZ- Madrid. Estado Español
Centro de Estudios para el Cambio en el Campo Mexicano
Centro de Estudios para los Derechos Humanos y la Justicia Ambiental YURENI A.C.
Centro de Voluntaries Junax, San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Colectiva Sueña Dignidad
Colectividad Nuestra Alegre Rebeldía de la Red Morelense de Apoyo al CNI-CIG
Colectivo Cuaderno Común
Colectivo Gavilanas
Colectivo 16 de Octubre
Colectivo Alter-Nativas, San Cristóbal de Las Casas
Colectivo Armadillo Suomi. Finlandia
Colectivo Callejero de Guadalajara, Jalisco.
Colectivo Criptopozol + DDHH
Colectivo de Profes en la Sexta
Colectivo de Trabajo Cafetos
Colectivo L@s hij@s del Maíz Pinto Tlaxcala.
Colectivo La Insurgente, SCLC, Chiapas.
Colectivo la Otra Justicia
Colectivo Luciérnagas que Siembran de Ciudad de México
Colectivo Mujeres Tierra, Mexicali Baja California
Colectivo Nodo Solidario
Colectivo Panadero la Grieta
Colectivo tsijilba bij., zona norte
Colectivo ViDAS
Comité de Derechos Humanos Sierra Norte de Veracruz.
Comité de Enlace Latinoamericano y Caribeño (CELC)
Comité Nacional para la Defensa y Conservación de Los Chimalapas Chimalapas, Oaxaca, México
Comunicadorxs Populares por la Autonomía- COMPPA, México
Comunidad de Tlanezi Calli Resistencia
Comunidad de Xochitlanezi
Comunidad Indígena Otomí residente en la CDMX,
Consejo Promotor de la Iniciativa Legislativa para crear el Municipio Indígena de Alpuyeca
Cooperazione Rebelde Napoli – Italia
El Bordado de Ramona
El Tekpatl Periódico crítico y de combate
Empalabrando colectivo
Enlace Comunicación y Capacitación A.C. – Chiapas/Oaxaca/Guerrero/CDMX
Escuelas de Perdón y Reconciliación. Ciudad Victoria, Tamps.
Escuelas para Chiapas
Espacio Común “El Amate”
Frente del Pueblo Resistencia Organizada CDMX
Fundación Indigenas 3D
Gira Zapatista Hamburg
Gobierno Comunitario. Chiapas
Grupo de Trabajo “Fronteras, regionalización y globalización” del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales
Hermanas del Divino Pastor, México
Ixim Antsetik Tsikos, San Cristobal de las Casas, Chiapas.
Instituto Agroecológico Latinoamericano, México
Juventina Nicolás Flores
Juventud Comunista de México
Komite internazionalistak( Euskal Herria)
La Otra Calle
Laboratorio Popular de Medios Libres
Lekil kuxlejal , hasta la victoria siempre.
Lumaltik Herriak, país vasco
Maderas del Pueblo del Sureste A.C Istmo de Tehuantepec, México
Mexicali Resiste
Mexicanos Unidos
Movimiento Agrario Indígena Zapatista
Movimiento de Mujeres en Defensa de la Madre Tierra y Nuestros Territorios
Mujeres Transformando Mundos a.c
Mujeres y la Sexta – Abya Yala
Muuch’ Xíimbal
Nodo Solidale, Roma
Oficina Ecumenica por la Paz y la Justicia, Alemania
Periódico La Flor In Xochitl In Cuicatl
Preparatoria Comunitaria José Martí, San Francisco Ixhuatán, Oaxaca
Programa de Interculturalidad y Asuntos Indígenas IBERO Ciudad de México
Promedios de Comunicación Comunitaria, San Cristóbal de las Casas, Chiapas
Proyecto Videoastas Indigenas de la Frontera Sur (PVIFS)
Pueblos Unidos de la Región Cholulteca y de los Volcanes
Radio comunitaria Zacatepec XHSBE 107.1
Raices en resistencia
Red de Apoyo Iztapalapa Sexta (RAIS).
Red de Resistencia y Rebeldia AJMAQ, Valle de Jobel, Chiapas. Mexico
Red Mesoamericana de Educacion popular, Red Alforja
Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio
Red nacional de promotoras y asesoras rurales
Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad AC
Resistencia Tlanezi calli, CDMX
Resistencias Enlazando Dignidad – Movimiento y Corazón Zapatista (RedmycZ
Rizoma, México
Sabotaje Media – México
Servicios para una Educación Alternativa Educa Oaxaca A.C.
Sexta Grietas del Norte
Sexta por la Libre Yucatán
Tequio Jurídico A.C.
Territorios en Movimiento, San Cristóbal de las Casas, Chis.
Tribunal Internacional de Conciencia de los Pueblos en Movimiento (TICPM), CDMX
Txiapasekin ( Pais Vasco)
Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo de Tehuantepec. UCIZONI
Unión de Municipios y Comunidades Indígenas y Afromorelenses
Unión de Pueblos y Fraccionamientos en contra del basurero y en defensa del agua de la región Cholulteca y de los volcanes.
Unión Popular Apizaquence Democrática e Independiente (UPADI)
UPREZ Benito Juárez. CDMX
Xicanapatistas Autónomas
Y Retiemble Madrid. Estado Español
Zapateando, medios libres
Ze Kreto, Adherente CDMX
Individuales:
Adela Sanchez Gòmez. Chiapas
Alberto Hidalgo, Instituto Mora
Alejandra Jimenez González
Alicia Castellanos, Profesora – Investigadora, UAM-I (R), México
Alina, Minsk, Belarus
Alptekin Aydogan, EEUU
Ana Sabina Castro Sam, Mujeres contra la guerra, Sao Luís, Maranhao, Brasil
Andrea Cegna, Italia, periodista
Angélica María Godínez Rodríguez, colectivo solidaridad ITESO. Tlaquepaque, Jalisco
Armando Soto Baeza
Beatriz Tirres Beristain, Veracruz
Belen Pastrana
Belkis Rojas San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
Betsabé Retamal Pulgar, Chile
Carla Leshne, San Francisco, CA, USA
Carmen Guillen Méndez, Guardianas y Guardianes de los Humedales de Montaña la Kisst
Casandra Ramirez, Guadalajara
Cecilia Trinidad Cruz López, CDMX
Celia Rojas Chávez
Christy Petropoulou, profesora, Universidad de Egeo, Grecia
Nestes dias, que para alguns são de celebração e euforia nacional, aqueles que há décadas resistem, caminham e levantam a voz nos mostraram — como bem nos dizem Camila, Berenice e todxs aquellxs que têm marchado nestes dias — a verdade mais dura: se aqueles que buscam se cansam, este país fica sem memória, sem rumo e sem futuro. O México ainda é isto: dor, individualismo, consumismo e violência, mas também pessoas, coletivos e comunidades que, apesar de tudo, continuamos acreditando que outra vida é possível.
A Copa do Mundo da festa, mas também da dor e da dignidade
Camila Zárraga
O problema muitas vezes não é a falta de solidariedade. Muitas vezes é o medo. É a covardia com que muitas pessoas aprenderam a viver. E, sinceramente, me incomodam as mensagens que dizem que eu tenho um valor que os outros não têm. Não é porque eu não entenda; eu entendo o suficiente. Mas também estou cansada. Porque eu não sou uma super-heroína, não sou diferente do resto. Continuo sendo uma pessoa que marcha, fala, chora, erra e sente medo. A verdadeira coragem é outra coisa. A verdadeira coragem é levantar todos os dias sabendo que dois dos momentos mais importantes da sua vida foram o nascimento do seu filho e o desaparecimento dele. A verdadeira coragem é continuar ensinando porque você ama seu trabalho, mesmo sem receber o suficiente para fazê-lo com dignidade.
Perdi a conta das vezes em que tive que sair da aula para comprar um marcador para que a aula pudesse continuar, porque simplesmente não havia orçamento. E, ainda assim, pela primeira vez em dezoito anos, eu amei a educação. Eu amei as pessoas com quem estudo e com quem compartilho a vida. Eu prefiro mil vezes uma escola pública a uma privada. Não pela educação em si, porque muitas vezes a educação pública também tem problemas enormes. Eu a prefiro pelas pessoas. Porque se amanhã eu me tornar uma das dezenas de pessoas que desaparecem diariamente neste país, muitos dos meus antigos colegas diriam que eu procurei isso por ser revoltosa. Em contrapartida, a família que construí aqui, o carinho que encontrei em pessoas com quem jamais imaginei cruzar meu caminho, moveria céu e terra para me encontrar.
É triste ver pessoas que se acham ricas quando os verdadeiramente ricos nem sequer as consideram suas iguais. É triste vê-las brigando por uma Copa do Mundo enquanto neste país seguimos contando desaparecidos. É triste admirar pessoas por sua trajetória e depois vê-las celebrar enquanto, do outro lado, pessoas eram espancadas, detidas e humilhadas por exigir justiça. Também é triste ver como o trabalhador que deveria te proteger acaba protegendo os interesses de quem o explora.
No caminho até o estádio vi a polícia avançando. E foi triste vê-los porque também são trabalhadores. Mas são trabalhadores que podem espancar, torturar ou até matar. Me perdoem, mas por algo existe a frase: “polícia com consciência atira em si mesmo”. Às vezes me pergunto como conseguem dormir. Como conseguem abraçar suas mães depois de terem humilhado outras mães que apenas exigiam que fizessem seu trabalho. Um trabalho que eu e você pagamos com nossos impostos. Um trabalho que deveria evitar que existissem as mães buscadoras. Porque não é normal que elas existam. Não é normal admirá-las. Não é normal que haja mulheres atravessando desertos, valas comuns e estradas em busca de seus filhos. São pessoas de quem tiraram alguém que amavam: um filho, uma filha, um irmão, uma mãe, um pai. São a consequência de uma violência que permitimos que se tornasse normal.
E, ainda assim, isso também é o México.
O México é celebrar com nossos mortos e ao mesmo tempo chorá-los. É lembrá-los em um altar enquanto ainda os buscamos. É ver jovens que, apesar de todas as dificuldades, conseguem acessar a educação pública e se organizar para defender a vida, a memória e a dignidade.
Por isso foi tão significativo marchar e fechar a Avenida de Tlalpan junto com eles. É algo pelo qual sempre vou ser grata. A recepção que nos deram foi uma das coisas mais bonitas que já vivi. Ver seus rostos cheios de emoção, esperança e convicção foi inspirador. E essa emoção está começando a voltar à minha universidade. Aos poucos, companheiras e companheiros estão recuperando sonhos e esperanças que durante anos nos foram tirados. Aos poucos voltamos a acreditar que podemos construir algo melhor. E vamos continuar lutando para que um dia a Universidade Autônoma do Estado de Morelos esteja à altura das grandes universidades públicas do país, não pelo prestígio, mas pela organização, participação e comunidade. Se você precisa de ajuda para organizar uma marcha, uma denúncia ou uma greve, procure seus irmãos e irmãs do Politécnico. Certamente encontrará uma mão estendida. Se você precisa de apoio de quem está apenas começando a se organizar e defender sua universidade, procure a UAEM. Com prazer caminharemos com você. Porque esse caminho está cheio de repressão, violência, desigualdade, humilhações e promessas vazias. Mas também está cheio de algo mais importante: pessoas que, apesar de tudo, ainda acreditam que outro país é possível.
Registro visual: Mães buscadoras, 10/06/2026, imediações do Estádio Azteca.
Onde a justiça não entra, nós entramos
A. Berenice González Marín
Meu nome é Berenice. Às vezes penso que minha vida foi se construindo entre buscas: as que acompanho de fora e as que me atravessaram por dentro. Antes de me integrar à coletividade de acompanhamento a mães buscadoras e a famílias de vítimas de feminicídio, Existimos porque Resistimos, eu já havia percorrido esse território com minha própria mãe, entre 2017 e 2018, quando buscávamos minha irmã e meus sobrinhos. Desde então entendi que o desaparecimento não é um fato isolado: é uma forma de vida, uma maneira de se sustentar quando o mundo se rompe.
Meus estudos em humanidades nasceram do desejo de compreender as desigualdades e violências com as quais cresci, mas também da necessidade urgente de aprender a resisti-las conscientemente. A academia chegou depois, como ferramenta; mas a formação verdadeira, aquela que fica no corpo, veio das ruas. Nos últimos dez anos aprendi mais em acampamentos e protestos do que em seminários; mais nas promotorias do que nas bibliotecas; mais ouvindo uma mãe narrar a vida de sua filha enquanto esperamos que alguma instituição nos receba do que em qualquer aula sobre teoria do Estado.
Acompanhar significa estar quando se ocupam as ruas, quando se fecham avenidas, quando se erguem faixas diante de prédios que parecem surdos. Significa caminhar juntas até uma promotoria que promete nos receber “em um momento” e nos deixa esperando horas. Significa sustentar o olhar quando uma mãe abre o processo de investigação e encontra mais carimbos do que respostas. Significa ouvir, repetidas vezes, histórias que deveriam estremecer o país inteiro, mas que muitas vezes só comovem quem já está quebrado.
Nesse 11 de junho de 2026, enquanto o país olhava para o Estádio Azteca como se ali começasse algo novo, algumas de nós chegamos de outro lugar: de anos de buscas, de promotorias, de ruas ocupadas, de histórias que não cabem em nenhuma celebração. Onde a justiça não entra, nós entramos — e esse dia não foi exceção. A inauguração da Copa do Mundo prometia espetáculo, e ele existiu para alguns; para outras e outros mostrou, embora quase não tenha aparecido na mídia, a forma como o Estado encapsula a memória. Entre grades, bloqueios e filtros impossíveis para as mães buscadoras, uma mãe de vítima e eu conseguimos avançar pelas frestas do dispositivo de segurança, nos infiltrando com a teimosia de quem sabe que a ausência também merece um lugar no centro da festa, ainda que naquele momento não tivéssemos plena consciência disso. Porque, apesar da experiência nas ruas, ainda somos estranhas à lógica do Estado sobre quem pode entrar, como e de onde, especialmente em um evento como a Copa do Mundo.
Não é difícil chegar ao Estádio Azteca. Desde cedo, os arredores se enchem de vendedores que organizam camisas e apitos de plástico. O clima já cheira a festa antes mesmo de começar. Mas naquele dia eu não ia para a celebração: tinha marcado encontro na Paloma de la Paz com a mãe de uma vítima de feminicídio. Combinamos de nos encontrar às 6h30 da manhã para pegar um desses carros particulares que, por sessenta pesos, levam até a Cidade do México. Para mim parecia tarde para um dia que prometia caos, mas entendi seus tempos, suas responsabilidades e seu orçamento.
Ao entrar no carro, ela começou a conversar com outro passageiro e com os donos do veículo. Não era conversa casual: estava testando o terreno, tentando entender o panorama. Ao chegar à praça de pedágio, soubemos que havia bloqueios para identificar quem iria protestar. Senti inquietação, uma mistura de alerta e incerteza. O pior que poderia acontecer era ser detida por carregar uma faixa de desaparecidxs e ela seguir sozinha. Legalmente não podiam nos impedir de passar, mas podiam nos reter por horas “por segurança”, como costumam justificar.
Isso não aconteceu. Estavam apenas parando ônibus. Felizmente eu estava em um carro particular.
Os jovens com quem viajávamos no veículo, gentis, deram várias rotas possíveis para chegar ao estádio sem cair em manifestações ou bloqueios. Eu, mais dispersa, tentava entrar em contato com outras mães buscadoras, mas não conseguia falar com ninguém. Então decidimos seguir as recomendações.
Ainda assim, fizemos uma parada na Cidade Universitária, onde havia sido anunciado um ponto de encontro de mães buscadoras. Chegamos e não havia sinal delas. A segurança insistia que haveria uma concentração, mas não vimos ninguém. Sem pensar muito, pegamos transporte público rumo ao Estádio Azteca.
No trajeto vimos várias opções para chegar. Uma van oferecia o trajeto de CU ao estádio por 150 pesos, quando normalmente a passagem custa sete. Esse espaço estava cheio de estrangeiros. A mãe observou a cena, escolheu a pessoa em quem mais confiou e se aproximou. Explicou que precisava chegar ao estádio porque era mãe de uma vítima. Não foi a única vez que fez isso. Poucos se negaram a ajudar; a maioria deu orientações precisas: onde estavam encapsulando as mães, por quais acessos poderíamos avançar sem sermos barradas, qual transporte pegar, onde descer, como nos misturarmos na multidão para não chamar atenção.
Alguns até nos deram conselhos caso a autoridade se tornasse violenta e explicaram o que era ou não legalmente permitido impedir. Era uma mistura estranha: de um lado, o país do espetáculo; do outro, o país que sobrevive compartilhando rotas, alertas e estratégias para contornar a violência institucional.
Enquanto isso, ao nosso redor, famílias inteiras avançavam com passos leves, como se a emoção marcasse o ritmo. Havia risos, selfies, crianças com o rosto pintado. Tudo parecia feito para que a festa começasse antes mesmo dos portões. Nós, ao contrário, avançávamos com outra urgência: chegar sem ser detidas, sem ser encapsuladas, sem que a memória fosse expulsa do perímetro do estádio.
E chegamos. Só percebemos quando já estávamos a poucos metros da entrada. Passamos por cada filtro sem sermos barradas, recebemos a recepção sem entender, e de repente nos perguntamos: é aqui? Este é o último bloqueio? Onde estão as mães, onde estão os povos em luta? Por um momento pensamos que talvez só restasse voltar.
Abrimos a faixa dos desaparecidos e a foto da filha da minha companheira. Éramos duas diante de milhares que vinham celebrar a Copa e diante de um dispositivo de segurança que não esperava nos ver ali. Caminhamos alguns metros com a intenção de seguir em direção a Taxqueña para voltar. Íamos no sentido contrário ao desfile de inauguração. A cena era irreal: um México sem feminicídios nem desaparecimentos, sem dor, sem corpos nos Semefo nem em valas clandestinas. Um país que mostrava seu rosto mais bonito enquanto ignorava a violência.
Vimos vários meios de comunicação. Em um momento, a mãe me disse para erguer a faixa e ficar atrás dos repórteres. Hesitei no início. Até que deixou de ser sugestão e virou decisão. Abrimos a faixa e nos colocamos atrás de cada repórter que encontramos. Alguns pararam para nos entrevistar; outros se afastaram para não mostrar esse lado do país.
O que mais me surpreendeu foi o apoio dos torcedores. Eles nos acolhiam quando a segurança nos cercava ou nos seguia. Diziam: “companheiras, estamos com vocês”. Esse apoio inesperado nos acompanhou até sairmos do perímetro do Estádio Azteca, um espaço ao qual milhares de mães não puderam chegar naquele dia.
No caminho encontramos um grupo de resistência, jovens entre quinze e vinte anos, que nos convidaram a nos unir à marcha deles. Senti novamente esse apoio que nasce de baixo, de quem entende que o desaparecimento não é um tema distante. Embora fôssemos apenas nós duas em representação das mães buscadoras, as palavras de ordem se centravam na luta contra o desaparecimento.
Os meios de comunicação voltaram a nos abordar. Em certo momento, aproximou-se o secretário de Cultura. Disse que não poderíamos avançar além da primeira barreira, mas que, se quiséssemos fazê-lo como mães buscadoras, eles nos apoiariam. A proposta parecia irreal. Tínhamos acabado de sair do estádio sem dificuldade, com nossa faixa e a foto de uma vítima, e agora surgiam obstáculos e “apoio”. Não era que não fosse possível entrar: já tínhamos entrado. Era que não queriam que avançássemos visíveis como buscadoras.
Ainda assim, depois de tudo, o que fica não é o barulho do estádio nem a sombra das grades. O que fica é a força dessas mãos que seguram fotografias como se segurassem o mundo inteiro. O que fica é o tremor de uma mãe que não desiste. O que fica é esse passo firme, quase silencioso, que insiste em avançar mesmo quando tudo foi feito para deter.
Porque em um país que tenta se acostumar com a dor, elas continuam lembrando que a vida que falta não se esquece. Que cada nome é um batimento. Que cada ausência é um chamado. Que cada busca é uma forma de amor que não conhece fronteiras.
E talvez por isso doa tanto e, ao mesmo tempo, sustente: porque enquanto elas continuarem caminhando, este país ainda tem a chance de se olhar de frente. Enquanto continuarem nomeando, a verdade não poderá ser enterrada. Enquanto continuarem buscando, a esperança não será um luxo, mas uma tarefa.
Naquele dia, 11 de junho de 2026, entendi que a memória não é passado: é um pulso presente que obriga a não desistir. Em um país onde a violência vira paisagem e a impunidade se normaliza, a memória é a única coisa que não podemos soltar. É a respiração que persiste quando tudo parece feito para que esqueçamos.
No fim, o que fica é reconhecer algo que este país evita dizer: a vida pública funciona porque aquelas que mais sofreram continuam se movendo. Não é heroísmo; é necessidade. Não é épico; é sobrevivência. E enquanto o Estado administra a violência como rotina, são as famílias que carregam o trabalho que as instituições não fazem.
Esse dia deixou claro para mim que a memória não é gesto simbólico nem moral: é uma obrigação imposta pela realidade. Se ela não se sustenta, tudo desmorona mais rápido. E no México, a busca não continua porque haja justiça, mas porque não há outra opção. Porque se as mães param, ninguém mais fará.
Não somos poucas diante do desaparecimento e do feminicídio. Somos aquelas que veem o que outros preferem ignorar. Somos aquelas que não podem se dar ao luxo de esquecer. Somos aquelas que sustentam o que resta do país enquanto, no alto, se distribuem versões oficiais que não explicam nada. E essa é a verdade mais dura: se quem busca se cansa, este país fica sem memória, sem rumo e sem futuro.
Manifestação de mães buscadoras e coletivos solidários nas proximidades do Estádio Azteca, 11/06/2026
Pronunciamento mães buscadoras 10/06/2026
A luta do magistério
No mundo atual, tudo o que se move e tudo o que está parado transmite alguma mensagem comercial. Todo jogador de futebol deve ser um outdoor publicitário ambulante, incentivando o público a consumir produtos, mas a FIFA proíbe que os jogadores portem mensagens que incentivem a solidariedade social, o que é expressamente vetado… (E. Galeano, 2017)
A Memória, a Justiça e a Dignidade não compareceram à inauguração oficial da Copa do Mundo no Estádio Azteca. Sua entrada foi negada por serem consideradas “terroristas” e por questões de “segurança nacional”. Dentro do estádio, ninguém perguntou por elas, não as mencionaram; possivelmente poucas pessoas as conheciam. Mas elas estiveram presentes nas mobilizações das mães buscadoras e também nos diferentes percursos dos professores da CNTE, que há 15 dias chegaram à Cidade do México para se somar à protesto nacional e fazer ecoar sua voz e a de milhares de outros professores.
Professores da CNTE a caminho do Estádio Azteca. 11/06/2026