Radio Zapatista
21 Aniversario del levantamiento zapatista – Caracol de Oventic

Durante la celebración del 21 aniversario del inicio de la guerra contra el olvido, y en el contexto del 1er Festival Mundial de las Resistencias y Rebeldías contra el Capitalismo, se realizó un acto en el Caracol de Oventic, Chiapas, en el que participaron los parientes de los normalistas desaparecidos y asesinados de la normal de Ayotzinapa, el Congreso Nacional Indígena, y el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN.
Berta Nava Martínez, madre de Julio César Ramírez Nava:
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Mario César González Contreras, padre de César Manuel González Hernández:
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Congreso Nacional Indígena:
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Subcomandante Insurgente Moisés por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN:
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La lucha es para siempre
“La lucha es para siempre”, afirma la Sexta desde Campeche.
31 de diciembre de 2014. San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Eugenia Gutiérrez. Colectivo Radio Zapatista.

Y no podía faltar el paraíso, ese que vamos recuperando, este “jardín del edén” que agradeció un asistente al Festival Mundial de las Resistencias y las Rebeldías contra el Capitalismo en su fase Monclova, La Candelaria, Campeche. Si bajó desde las cálidas montañas heladas de Xochi a la tibieza fuerte de Amilcingo, si pasó por la gran Tenochtitlán, cómo no iba a cobijarse en las tierras mayas que vieron morir a Cuauhtémoc por el miedo de un Cortés abrumado en su expedición a las Hibueras, a las Honduras de humedales más bajos que el mar.
Ubicada a unos kilómetros del gran sitio arqueológico El Tigre, la sencilla Monclova recibe del 27 al 30 de diciembre a unas mil personas que saben de represión, despojo, desprecio y explotación y que se declaran listas para la defensa organizada de sus países y su planeta. Entreveradas en un bosquecito de Tecas que tapizan el suelo con sus hojas enormes, las voces de adherentes a la Sexta, de exalumnas y exalumnos de la escuela zapatista por la libertad, de presos políticos, de integrantes del Congreso Nacional Indígena y de familiares y amigos de normalistas atacados en Guerrero se escuchan frescas por un rato mientras rebotan en los árboles los 29 espejos de la lucha indígena hermanada con el zapatismo.



































































































