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La Tizza Cuba

La hora de la resistencia: del orden muerto a la independencia definitiva

Por La Tizza Cuba

I.

Si algo valioso tiene el lenguaje de Donald Trump es que es desnudo. No se esconde en eufemismos ni se demora en circunloquios diplomáticos. Su amenaza de enviar un portaaviones a tomar Cuba una vez terminado el trabajo en Irán no es una hipérbole de campaña, ni una pieza más de su caótico estilo negociador, ni una broma de una improbable sobremesa imperial. Es la confesión textual de una política que nunca fue otra cosa que la preparación del golpe final.

Durante décadas, amplios sectores se debatieron anacrónicamente entre reformas sí y reformas no, entre concesiones tácticas y gestos de buena voluntad, entre la esperanza de una negociación razonable y el cálculo de cuánto ceder para que la bestia calmara su retórica. Trump ha destruido de un plumazo toda fe en ese supuesto escenario, y nos ayuda — hay que reconocerlo — a descorrer el velo de esa absurda hojarasca. Todos los que han creído con ingenuidad extrema en los últimos meses que era posible algún escenario razonable de negociación, salieron trasquilados. A Trump nunca le interesó negociar; solo ganar tiempo. Su lenguaje descarnado nos ha ahorrado el trabajo de la hermenéutica: ya no es necesario leer entre líneas; ahora podemos leer la cubierta de un buque de guerra.

Mientras menos tiempo perdamos tratando de desentrañar la dinámica alocada de sus idas y vueltas, intentando poner paréntesis entre su retórica y nuestra capacidad real de interlocución, o debatiéndonos obsesivamente en qué podemos conceder para modificar la política del enemigo hacia Cuba, menos tiempo estaremos regalándole a quien ya ha decidido. El único escenario posible y realista hoy es prepararse sin demora y con absoluta responsabilidad para una guerra asimétrica integral.

Cuba ha hecho todos los esfuerzos posibles para evitar la guerra, sin que alcanzar el silencio de los cañones implique hundirse en el cieno de la vergüenza.

II.

Pero la desnudez del lenguaje imperial revela algo aún más profundo y definitivo. No es que el presidente de turno desprecie el orden internacional; es que ese orden que supuestamente garantizaba condiciones mínimas de seguridad a países y pueblos ha muerto. Y algunos se empeñan — también dentro de nuestras filas — a seguirle midiendo los signos vitales a un cadáver que hace tiempo se pudre.

Cuba es miembro de los BRICS, signataria de la gran mayoría de los acuerdos que la inscriben dentro de la arquitectura global de Naciones Unidas, y ha desplegado durante décadas una ayuda humanitaria desinteresada al Sur Global que la hace acreedora moral de cualquier orden que pretenda llamarse civilizado. Y sin embargo, un portaaviones anunciado para tomar La Habana no provoca la convocatoria urgente del Consejo de Seguridad, ni sanciones preventivas, ni siquiera la amenaza creíble de un aislamiento diplomático multilateral. Provoca silencios. Provoca cálculos mezquinos de potencias que se creen a salvo. Provoca, en el mejor de los casos, comunicados tibios que nadie teme y que nadie cumplirá.

Habría que ir más lejos: lo que Trump hace no es decretar la defunción del sistema, sino desnudar la impudicia de su funcionamiento real. Lo que ha muerto no es el sistema, sino la precaria armonía entre sus partes fuertes. Junto a las vidas prescindibles de siempre, el hegemón clásico ha sacrificado también a los teloneros del sistema y a ese andamiaje llamado «orden internacional», porque ahora le estorban en su ofensiva geopolítica contra competidores que ya no son externos al capitalismo sino que emergen de su propio marco cultural, racional e ideológico. Cuando la competencia se planteaba contra lo que se percibía como «antisistémico» — aunque tal oposición fuese más imaginada que cierta, como terminó sucediendo en el caso de la URSS— , el sistema necesitó contrapesos, equilibrios, un telón de fondo para su hegemonía. Hoy, cuando el desafío se plantea en términos abiertamente intercapitalistas y proviene de potencias que han minado el pacto de Breton Woods — mediante el cual Washington emergió incuestionado urbi et orbi — , ese orden internacional se ha vuelto un obstáculo. Ocurre con el orden internacional lo mismo que con el liberalismo clásico: cuando la elasticidad del Estado dejó de ser útil para absorber la energía de las luchas y reivindicaciones populares, el capital gestó el Consenso de Washington y la recomposición neoliberal de las dictaduras latinoamericanas. La criatura sacrifica ahora el andamiaje de su autoría, por insuficiente.

Gastemos, entonces, menos tiempo en convocar la reacción de un orden ya muerto y empleemos todas las fuerzas posibles en construir uno nuevo a punta de fusil. Un orden donde la garantía de seguridad no sea un papel depositado en Ginebra, sino la certeza de que cada palmo de tierra será defendido, y de que esa defensa será el hecho fundante de una legalidad internacional insurgente, nacida de los cañones de la dignidad y no de las actas notariales del imperio o los chistes semanales delirantes de un poseso. Pero no es la locura el rasgo fundamental de Trump, sino un orden capitalista que necesitó darse tamaña arquitectura delirante para sostenerse a toda costa y a cualquier costo.

III.

Que nadie espere, sin embargo, un decimoséptimo Estado que venga a rescatarnos. La amarga realidad ha confirmado que la ayuda energética rusa fue una ventana temporal, colegiada y negociada con el propio imperio previamente. No existe hoy un bloque geopolítico con la voluntad real y la capacidad estructural de desobedecer a Washington y modificar la arquitectura de excepción impuesta sobre Cuba. Ese es el dato desnudo de nuestra soledad táctica, y asumirlo no es derrotismo: es el primer acto de la verdadera estrategia.

Pero hay un dato que Estados Unidos, Trump y su selecto grupo de fascistas en el poder intentan ignorar con la arrogancia de quien solo sabe leer kilotones y cabezas nucleares: la enorme lección de Irán y el Eje de la Resistencia, de las fuerzas movilizadas iraquíes, de los yemenitas que doblegaron la logística saudí, de Hezbolá que resiste los persistentes ataques de las tropas israelíes en el sur del Líbano, en medio incluso de — evitemos reírnos ante tal dramatismo de los hechos — un «alto del fuego» que como siempre solo cumplieron las víctimas. Esos pueblos no tenían portaaviones, ni un Consejo de Seguridad que los amparara, ni un bloque geopolítico que los salvase. Tienen una doctrina. Una auténtica y genuina pedagogía de la resistencia que el imperio nunca ha sabido descifrar.

El imperialismo puede capitalizar golpes «quirúrgicos», asesinar generales, destruir infraestructuras y administrar el espectáculo de su poder aéreo. Pero hay una variable que escapa a todos sus algoritmos: la resistencia de desgaste. La guerra asimétrica prolongada desangra presupuestos, quiebra consensos domésticos, devora mayorías parlamentarias y convierte cada victoria táctica en una derrota política. La resistencia es, ciertamente, más costosa en vidas y es infinitamente más eficaz políticamente que someterse para conservar una vida que, sin soberanía, ya no lo es o tiene mínimas garantías de serlo. Elegir la resistencia no es un acto de heroísmo suicida; es el cálculo racional de quien ha entendido que la vida bajo ocupación es una muerte diferida, y que la única moneda que el imperio respeta es el costo inaceptable que un pueblo está dispuesto a infligirle y asumir. No llegamos a este punto de la historia por poetas; una y otra vez, a las malas y a las malas, nos han obligado a escribir con sangre para soñar y tener patria, bandera, pueblo, «la tierra, el agua, el aire… el fuego».

IV.

La reciente orden ejecutiva firmada por Trump es la expresión material de ese nuevo estado de cosas. No se trata de una vuelta de tuerca más al bloqueo: es la formalización escrita de un estado de excepción total sobre Cuba. Cualquier gesto hacia la Isla, incluso el solidario o el humanitario, queda totalmente prohibido bajo su articulado.

Buscan precipitar el colapso interno por asfixia, sin testigos incómodos, sin cooperantes, sin alimentos, sin medicinas. Es la guerra por otros medios, codificada en lenguaje de decreto.

Para justificarla, el imperio mantiene un juego permanente de narrativa doble que merece ser desmontada con urgencia y precisión. Por un lado, «Cuba está a punto de caer», «es la próxima», «es un Estado fallido» que no requiere sino un empujón final. Por otro, Cuba es una «amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional de los Estados Unidos», a tal punto que se le destina un portaaviones.

¿En qué quedamos? Si somos una amenaza capaz de infligir daños de semejante magnitud, ¿cómo es que estamos a punto de caer? Si estamos a punto de caer, ¿para qué necesitan un estado de excepción total y el despliegue de su poder naval?

La respuesta es simple: ninguna de las dos afirmaciones es verdadera. Son piezas intercambiables de una maquinaria de propaganda diseñada para justificar lo que no tiene justificación. Y nosotros… ¿Qué haremos? ¿Volvernos especialistas en discursos de fondo y subrepticios, no visibles?

Todo está en la superficie, quien no desee verlo, que no espere curar su presbicia con un portaviones a cien yardas de las costas de Cuba.

Pero tomemos en serio, por un instante, la lógica del adversario. Si Cuba, este primero de mayo, obligó a quinientas mil personas a marchar frente a la embajada de Estados Unidos en La Habana en medio de esta crisis, si forzó a más de seis millones de cubanos a firmar una declaración contra las políticas del imperio, entonces estamos ante un régimen con un poder de coacción sobrehumano, capaz de movilizar voluntades en una escala que el propio imperio no puede igualar. Si ese poder es real, deberían pensarlo dos veces antes de atacar: ¿cómo lidiar con un país que controla de tal modo a su población?

En cualquiera de los dos casos, la conclusión es la misma: invadir Cuba sería el error más costoso y prolongado de la historia imperial norteamericana.

Y como dijo antes de morir nuestro Fernando Martínez Heredia: «Que se les ocurra a los americanos, como si es con un energúmeno de presidente; a nosotros nos da igual, lo mismo si es un tipo simpático que si es un energúmeno, los dos nos dan igual».

Pero si, por el contrario, esas marchas y esas firmas no fueron producto de coacción alguna, si nacieron de un auténtico deseo de defender a Cuba más allá de cualquier amenaza, si fueron el gesto libre de una nación que no necesita ser obligada para defender lo suyo, entonces deberían pensarlo aún más. Porque lo que tienen enfrente no es un Estado fallido ni una población que los recibirá con flores, sino un pueblo cohesionado, dispuesto a resistir a cualquier costo y por cualquier medio.

V.

Pero no hemos llegado hasta aquí por generación espontánea. El ataque a las Torres Gemelas fue el pretexto para la instalación del estado de excepción interno que se instauró con la Ley Patriota dentro de los Estados Unidos, rompiendo aquel pacto de no irrupción en las vidas privadas que supuestamente defiende el capitalismo. Ese orden de excepción fue trasladado luego al mundo con las guerras de Afganistán e Irak: dejó de importar cualquier marco jurídico. Las necesidades internas de un orden mundial definido y delimitado por Washington pasaron a ser lo esencial .

Trump no es una anomalía ni un accidente; es el producto del retorno de aquel proyecto neoconservador que quedó incompleto.

Pero no se engañe nadie, no habríamos llegado hasta aquí sin el episodio de Gaza. Allí, en aquel genocidio transmitido en directo, se inauguró este nuevo orden de excepción global. La comunidad internacional aceptó la comisión de un genocidio sobre vidas prescindibles, vidas matables sin consecuencia jurídica ni política.

No comprendimos en aquel momento que en Gaza no se estaba violando el derecho internacional; se estaba fundando un nuevo orden, uno donde la barbarie es pública, consentida y televisada. Y ese es el orden bajo el cual un portaaviones amenaza hoy a Cuba.

Irán es en esta época lo que fue el Ejército Soviético en la suya: el único poder con voluntad real de no ceder y de modificar contra el imperialismo la actual correlación de fuerzas. Pero la pregunta que arde en Nuestra América es otra: ¿dónde está el Eje de la Resistencia en América Latina? Es urgente constituirlo, y para ello las lógicas de Estado no nos van a servir de mucho. De ellas solo provienen llamados al diálogo, al respeto de un orden internacional muerto y la apelación a un multilateralismo que huele a muerte antes incluso de haber nacido.

La guerra en el Golfo Pérsico ha mostrado que en un escenario asimétrico es decisivo el control sobre vías y recursos estratégicos. Por tanto, es necesario advertir con toda claridad: todas las bases de Estados Unidos en América Latina se convertirán de facto en objetivos legítimos. Cada país del Caribe que preste su territorio para movimientos de tropas contra Cuba, o que deje libres sus vías navegables para el tránsito de portaaviones, o su espacio aéreo para el paso de aeronaves y drones norteamericanos, se colocará a sí mismo en el campo de batalla. Todas las bases en Florida y en el territorio costero norteamericano que puedan servir de abastecimiento serán también objetivos legítimos, así como las zonas de tránsito de mercancías usadas por los Estados Unidos.

Esta no es una amenaza ni una bravata de trinchera. Es la descripción técnica de lo que significaría una guerra asimétrica prolongada contra un imperio logísticamente dependiente de una red hemisférica de bases, rutas marítimas y puntos de apoyo. El enemigo nos obliga a pensar en términos de guerra total. Lo debemos hacer con la frialdad y la calentura del que defiende su existencia, que en realidad no es solo la suya.

Todos los grupos de solidaridad con Cuba, todos los movimientos dispuestos al máximo internacionalismo posible, deben prepararse para desencadenar escenarios de resistencia dentro de sus propios países que incluyan las bases norteamericanas como objetivos legítimos, dentro y fuera de Estados Unidos. Solo una resistencia organizada y regional podrá permitirnos modificar la correlación de fuerzas. No se trata únicamente de derrotar este nuevo escenario de agresión que el imperio impone a Cuba y a toda la región. Se trata de eliminar de una vez al imperialismo norteamericano de Nuestra América.

Trump, sin saberlo, nos da la posibilidad histórica de desatar la verdadera lucha por la independencia de nuestros pueblos y cerrar ese nefasto capítulo de nuestra historia que es el imperio norteamericano. Lo que él ofrece como amenaza de muerte, nosotros lo recibimos como la oportunidad, largamente postergada, de completar la independencia inconclusa.

No pedimos permiso para defendernos. No convocamos a un orden que ya no existe. No solicitamos el amparo de instituciones que validaron el genocidio. Le decimos al imperio, con la calma de quien se juega cosas mucho más sagradas que permisos para recibir una inversión, que cada portaaviones desplegado, cada base utilizada, cada dron lanzado, cada barco de abastecimiento, tendrá una respuesta en tiempos, lugares y formas que nosotros elegiremos.

Y le decimos al pueblo de los Estados Unidos que estamos a tiempo de evitar que sean arrastrados a una confrontación, urdida en los cómodos salones de Washington, por los mismos que dan la espalda a los graves problemas sociales que les aqueja como pueblo. Una confrontación a la que sabrán con precisión el minuto en que entran, pero no podrán afirmar el momento en que saldrán ni a qué costos. A los pueblos de América Latina y el Caribe, les decimos que ha llegado la hora de decidir.

No habrá neutralidad posible en esta hora. Será la resistencia organizada o será la complicidad cobarde. Será la independencia definitiva o será la servidumbre permanente.

Nosotros ya hemos elegido.

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Red de Mujeres Tejiendo Futuro

Primera conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala – Declaración Final

FLORECEREMOS
PORQUE LA GUERRA NO PUEDE ACABAR CON NUESTRAS RAÍCES
DESDE ABYA YALA HASTA KURDISTÁN

PRIMERA CONFERENCIA
DE LA RED DE MUJERES TEJIENDO FUTURO EN ABYA YALA
DECLARACIÓN FINAL

Queridas compañeras, compañeres, mujeres y disidencias revolucionarias que aman la vida, entre el 11 y el 15 de febrero estas tierras fueron testigo de una decisión histórica. Desde Abya Yala y Kurdistán, con las delegadas, pero también con todas las compañeras y hermanas que formaron parte de este proceso pero que no pudieron asistir a la conferencia, debatimos cómo construir nuestro futuro.

En nuestra conferencia escuchamos cómo el capitalismo ha devastado nuestros cuerpos, nuestras montañas, ríos y bosques, en nombre de la industrialización, el desarrollo y el progreso. Manifestamos nuestra determinación de romper el ciclo sistemático del colonialismo y el fascismo que ataca de diferentes formas a los territorios, la mapu, la pacha, y que hoy mantiene el genocidio en Palestina, en Rojava, el Congo y muchos otros países, los ataques y masacres en Abya Yala, la intervención imperialista en Haití, Venezuela y Cuba. ¡No podrán con nosotras!

Hemos descifrado las políticas del patriarcado, las multinacionales, las fuerzas paramilitares, fascistas y genocidas, que intentan arrebatarnos nuestras vidas, explotando el idioma, la cultura y el conocimiento de nuestros pueblos y tratando de mantenerlos bajo su control. Desciframos las políticas de los Estados-nación, que buscan mantener su poder, causando problemas económicos, migratorios, de desplazamiento, desempleo, de mercantilización de los saberes ancestrales, y tantos otros que atentan contra la vida digna. Desafiamos a la academia, que desvaloriza, monopoliza, mercantiliza y limita el conocimiento que compartimos para el buen vivir.

Nombramos a Berta Cáceres, Julia Chuñil, Alina Sánchez-Lêgerîn, Bety Cariño, Sakîne Cansiz, Rosa Luxemburgo y muchas otras compañeras que lucharon por reverdecer y hacer florecer estas tierras, que les arrebataron la vida. Recordamos a todas aquellas cuyos nombres no podemos mencionar, pero que lucharon por mantener viva la esperanza, estuvieron con nosotras, aquí y ahora; y siguen vivas porque son semillas para la lucha.

Nos preguntamos cuánto hemos avanzado en el camino que ellas han abierto. Cuestionamos nuestros métodos de resistencia, nuestras barreras materiales y mentales que intentaban debilitar nuestra resistencia tanto interna como externamente. Mantuvimos debates honestos, contundentes y ambiciosos, centrados en la complementariedad y no en la competencia, en los puntos en común y no en las diferencias. Conscientes de la gravedad y la responsabilidad de este momento histórico, decidimos desarrollar una alternativa para el futuro a la luz de la seriedad, la responsabilidad y el colectivismo que surgieron en la conferencia frente a la guerra mundial que ahora sentimos en nuestros cuerpos.

El confederalismo de Kurdistán, como la diversidad de formas, modos y proyectos de luchas de los pueblos en Abya Yala nos convocan a seguir tejiendo y aprendiendo de los caminos de resistencia y destrucción de los sistemas de dominación. Estamos decididas a continuar la resistencia milenaria, a vivir y a organizar nuestras fuerzas. Estamos del lado de los pueblos, de las mujeres y disidencias que resisten al patriarcado, al capitalismo, al colonialismo, al fascismo, al sionismo y al poder en todo el mundo.

Estamos decididas a tejer esta red, construida con el esfuerzo de todas, desde Abya Yala hasta Kurdistán. Nos hemos reunido hermanas, compañeres de muchos territorios, cientas que han llegado y otras que han enviado sus voces, y desde ahí compartimos esta declaración final, que recoge nuestros pensamientos y sentires:

  • Reconocemos que venimos andando un camino entre organizaciones de Abya Yala y la revolución de las mujeres de Kurdistán, y hemos manifestado nuestra decisión de seguir alimentado el fuego de una lucha común, mirándonos y aprendiendo de nuestros caminos.
  • Sabemos de la urgencia de tener un intercambio mundial de las mujeres para enfrentar la guerrapatriarcal extractivista colonialista capitalista y genocida, por eso vamos apurando el paso en este camino entre Abya Yala y Kurdistán.
  • Reconocemos que somos pueblos y procesos políticos con memoria ancestral, y sabemos que es importante ir alimentando esta memoria común de la lucha de las mujeres, que son nuestras resistencias.
  • Les contamos hermanas, compañeres, que hemos discutido en distintos ejes: salud, educación, Jineolojî, ciencia y saberes de las mujeres, confederalismo democrático, autodefensa cuerpo territorio, arte y cultura, comunicación y economía, reconociendo que tenemos experiencias y propuestas de mundos posibles para todos estos temas, que hoy son una realidad que nos da esperanza. Vamos a compartir las memorias y debates, asumiendo la responsabilidad política de seguir este intercambio en cada uno de estos ejes, para profundizar nuestras propuestas y experiencias frente a este sistema de muerte.
  • Para seguir este camino que hacemos juntas vamos a organizarnos según nuestros tiempos y formas. Como nos han enseñado las zapatistas, apalabramos nuestros debates que van a ser activados por un grupo corazón de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro, un grupo que seguirá organizando este caminar juntas.
  • Nos llevamos la tarea de compartir en nuestros territorios lo que aquí hemos discutido, las experiencias que nos hemos compartido. De acuerdo a nuestras realidades, las reflexiones y acciones que vayamos recogiendo serán parte de este gran tejido.
  • En esta Conferencia, desde Abya Yala hemos reconocido que necesitamos conocernos más, mirar más las luchas en las que estamos, los saberes ancestrales desde los que caminamos, y que esto es importantes para construir juntas las formas de relacionarnos con el movimiento de la revolución de las mujeres.
  • Queremos decir que los ataques que suceden en Colombia, los asesinatos, nos indignan a todas, necesitamos tener una posición, luchamos para no solo ser solidarias sino para ser respuesta juntas. Por estos asesinatos y genocidios tenemos que movilizarnos más, definir una acción mundial para reafirmar que las wawas, -las niñeces- no son para la guerra, para denunciar la militarización y las guerras. ¡Tenemos que definir esta fecha!
  • Con dolor e indignación, reconocemos que no estamos todas ¡Ni una asesinada más, ni una desaparecida más! Reivindicamos la exigencia de las madres y familias buscadoras de personas y de justicia, frente a la crisis de desaparición y la violencia generalizada.

¡Les buscamos porque les amamos, hasta encontrarles!

Hermanas, compañeres, les compartimos también las tareas que debe asumir el grupo corazón para seguir en este gran tejido:

  • Tenemos como tarea principal seguir tejiendo movimiento desde Abya Yala, Kurdistán, y otros continentes, hasta que ninguna mujer se quede sin organización, debemos pensar y acordar cómo hacerlo.
  • Vamos a hacer más diálogos entre el confederalismo y las propuestas desde Abya Yala.
  • Seguiremos defendiendo la importancia de cuidar las semillas, el alimento es nuestra primera resistencia, es lucha contra las grandes compañías explotadoras y extractivistas, es parte de defender la Pachamama, la Mapu, construir la autonomía alimentaria.
  • Nos resistimos como Red, al borrado de la memoria de las luchas, vamos a recuperar la memoria de las mujeres guerrilleras, excombatientes, en la historia de Abya Yala: Cuba, Colombia, Santa María.
  • Vamos a hacer un llamado a todas las mujeres para construir medios populares en toda Abya Yala, Kurdistán y el mundo.
  • Necesitamos compartir tácticas de defensa y solidaridad entre organizaciones y pueblos, para las mujeres, disidencias y niñeces.
  • Para la próxima conferencia es importante que hablemos sobre: migración y desplazamiento, movimiento del clima, deudas ilegítimas, pago de deudas como práctica colonial, imperialismo financiero, justicia, paz, niñeces y educación.

Con nuestra conferencia hemos dado un paso más desde el Abya Yala para hilar esta red, la Red de Mujeres Tejiendo Futuro, una red que se está tejiendo alrededor del mundo, con el objetivo de caminar juntas hacia nuestros sueños. Será un camino de largo aliento, sin embargo, tenemos la convicción de que juntas y conectadas, fortaleciendo nuestro pensamiento, acercando nuestras prácticas, enraizadas a nuestros territorios y organizadas.

¡VENCEREMOS¡ ¡Sekerftin! ¡Wewaiñ! ¡Tosepan! ¡Jichhapi jichhaxa!

¡Mujer, vida y libertad! ¡Jin Jiyan Azadi! ¡Domo, mongen, kisu ngünen! ¡Cihua, yoliztli, temakixtiliztli! ¡Ukay inambi amal, udimar! ¡Bacaçthepa çxaçxa u’ywesxa ujunkhaw! ¡Kuma, Kuma! ¡Kaipi mikanchi chuq shuk shingala! ¡Koj kuni’q yuk uchukreb le winaq utailaj kaselemal! ¡Tut mun son mun! ¡Somos iguales porque somos diferentes! ¡La hermandad es la ternura de la sociedad!

Acordamos, firmamos, nos comprometemos, hermanas, compañeras, compañeres, mujeres y disidencias de territorios Muishca, Lenca, Nasa, Wallmapu, Kurdistán, Qollasuyo marka, Shuar, Ixim Ulew, Cholulteca, Nuntajiiyi’, El Salto de Juanacatlán, Catalunya, Puerto Rico, Khuzestán, Wet’suwet’en y de países: Argentina, Australia, Austria, Brasil, Bélgica, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos de América, Francia, Guatemala, Haití, Honduras, Inglaterra, Italia, México, Noruega, Perú, Rep. Dominicana, Suiza, Turquía, Uruguay y Venezuela.

Territorio Muishca, Bacatá Colombia, 15 de febrero, 2026

Compartimos la memoria de fechas significativas para nuestras luchas, recogidas en la conferencia, como puntos de encuentro: 15.02. 1999: Conspiración internacional contra el líder del pueblo kurdo Reber Apo ¡Libertad para Abdullah Öcalan! 09.01.2013: Asesinato de Sakine Cansız, mártir de la revolución de las mujeres. 15.02.1966: Asesinato del compañero guerrillero, sacerdote Camilo Torres. 03.03.2016 Asesinato de Berta Cáceres, compañera lenca, defensora del agua y territorio. 17.03.2018: siembra de la compañera Alina Sánchez-Legerin, puente entre Abya Yala y Kurdistan, es una responsabilidad que nos acompaña, su sueño y sus semillitas están floreciendo. 15.01.1919: Asesinato de Rosa Luxemburgo, teórica y activista socialista. 14.03.2018: Asesinato de la compañera Marielle Franco, luchadora negra feminista lesbiana. 20.02.2019: Asesinato del compañero nahua Samir Flores defensor del territorio y la vida. 08.11.2024: Desaparición de Julia Chuñil Catricura, hermana mapuche defensora de los bosques y el territorio.

Red de Mujeres Tejiendo Futuro
Abya Yala, Marzo 2026

(Descarga en PDF aquí.)

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Xochitl Leyva Solano

Rumbo al 8M. “El siglo XXI es el siglo de las mujeres…” ¿Dónde estamos, de dónde venimos  y juntas hacia dónde vamos?

“Esta no fue solo una conferencia, hemos vivido juntas todos estos días…”
(Compañera kurda, Conferencia de Mujeres, Bogotá, febrero 2026).

No es casual que oigamos repetidamente a través de los medios masivos de comunicación las voces de los hombres jefes y funcionarios de Estado. Dichas voces una y otra vez se amplifican hasta saturarnos. Ello es parte de la guerra mediática y de la guerra cognitiva que nos dicta qué oír, qué ver, qué saber para desde ahí imponernos cómo sentipensar, actuar y soñar. En nuestras pantallas de celulares, de computadoras y de televisión entran uno tras otro las noticias replicando los mensajes de Donald Trump (Presidente de los Estados Unidos), los discursos de Mark Carney (Primer Ministro de Canadá) o de Marco Rubio (Secretario de Estado de los Estados Unidos). Hace un mes, desde el Foro Económico de Davós (Suiza), Mark Carney afirmó que como humanidad estamos en una ruptura y no solo en una transición, habló del Nuevo Orden Mundial refiriéndose al fin de una era. Era que arrancó, dijo, después de la Segunda Guerra Mundial estableciendo un sistema, reglas y un aparato internacional que se fue atrofiando hasta el punto de no poder parar expedita y eficientemente guerras de ocupación tales como la ejecutada por Rusia en Ucrania o el genocidio israelí sobre el pueblo Palestino.

Hace unos días, al caracterizar ese Nuevo Orden Mundial, Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad celebrada en Munich (Alemania), hacía alusión a la migración masiva que transforma y desestabiliza Occidente (sic) por lo que, agregó, se deben controlar las fronteras nacionales. Él mismo aclaró que no era cuestión de odio sino de soberanía nacional. Rechazó también la idea difundida en los encabezados de periódicos de estar al fin de la Era Trasatlántica, refiriéndose a la colaboración entre Estados Unidos y Europa y, añadió, que “los norteamericanos somos hijos de Europa” y queremos revitalizar una vieja amistad y renovar la mayor civilización de la historia de la humanidad, refiriéndose a la civilización Occidental. ¿Qué tiene que ver todo esto y lo que pasa justo ahora en Medio Oriente y el mundo con la Conferencia de Mujeres “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces. De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida convocada por la Red de Mujeres Tejiendo Futuro (Network Women Weaving the Future, WWF por sus siglas en inglés) que concluyó este 15 de febrero de 2026 en Bogotá? Tiene mucho que ver. Me explico.

Primero

Ante la saturación de voces masculinas de Estado, las mujeres y las diversidades sexo-genéricas de los abajos y en medios, de las izquierdas y los feminismos que asistimos a la conferencia, rompimos el cerco político y mediático y, con nuestra juntanza, contribuimos a agrietar, una vez más, las fronteras nacionales que nos quieren encerradas en sus límites con sus reglas y agendas. Viajamos autogestivamente kilómetros y kilómetros para encontramos y hablar de nuestras urgencias y necesidades de cara a los despojos, las violencias y las guerras en curso.

Como dijo una compañera, a pesar de la distancia kilométrica que nos separa, nos teje el dolor causado por esas guerras y violencias ejercidas en nuestros cuerpos-territorios, personales y colectivos. Se refería a las guerras y violencias no solo actuales sino también históricas causadas por los proceso de colonización en Abya Yala y de Kurdistán, regiones del mundo que se tejieron en esta conferencia.

En los paneles, talleres y mesas compartimos cómo, cuándo y dónde estamos poniendo la cuerpa, revitalizando y politizando nuestra ancestralidad, haciendo carne nuestras economías alternativas y trabajando para nuestra sanación colectiva y personal. A la colonización, al patriarcado y  al capitalismo les identificamos como el “enemigo común” que enfrentamos. La diversidad de sentipensamientos de esta conferencia fueron amplificados por la comisión de prensa y comunicación y pueden ser oídos y vistos en cualquier momento porque están colgados en los medios de la conferencia y en un sin fin de los medios libres que sororalmente la acuerparon.

Segundo

Y si hablamos del Nuevo Orden Mundial, traigamos a colación lo que dijo otra compañera; sintetizando el espíritu compartido a lo largo de estos días, ella afirmó que “el siglo XXI es el siglo de las mujeres”. Ello me recuerda lo que dijo, a principios del siglo XX, el activista afrodescendiente norteamericano W. E. B. Du Bois quien aseveró que el problema del siglo XX sería “la línea de color”, prefigurando así el tinte racial y racista que tendrían los conflictos globales de ese siglo. Ahora, en el primer cuarto del XXI, afirmar que este es el siglo de las mujeres se puede entender en el sentido mencionado por la compañera feminista comunitaria maya kiché, Lolita Chávez, quien señaló que “estamos en nuestro tiempo, en nuestra memoria, en nuestra historia y en nuestro tejido y nadie podrá arrebatárnoslo”. A la vez puede remitirnos al conflicto que se presenta en el mundo ante los avances y retrocesos de las luchas de las mujeres y las diversidades sexo-genéricas en las calles, en las familias, en las instituciones y en las leyes. Avances que retan las fuerzas conservadoras, de derecha, de extrema derecha o fundamentalistas que operan tanto en Kurdistán y Medio Oriente como en Abya Yala.

Tercero

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, planteó renovar la “civilización occidental”. Algo que puede ser visto como parte estratégica del actual expansionismo imperialista norteamericano y en oposición al expansionismo chino. Las participantes de esta conferencia mostraron con sus propias luchas los límites y contradicciones internas de esa civilización y la retaron poniendo al centro las culturas y civilizaciones milenarias de las cuales ellas mismas son/somos descendientes y herederas.

No es menor la fuerza contrahegemónica de esta juntanza de mujeres y disidencias. Abundo. Como sabemos, la dimensión milenaria de Kurdistán antecede a la formación de los cuatro Estados-nación que hoy la ocupan: Turquía, Siria, Irak e Irán. Sus raíces neolíticas se ubican 10 o 12 mil años antes del presente y sus asentamientos más antigüos datan de 6 a 8 mil años. El kurdo es un pueblo vivo y vibrante hasta el día de hoy, en tiempos pasados fue una organización societal sin Estado pero con una lengua y cultura propia, con sistemas propios de organización tribales y comunitarios, con creencias preislámicas, visiones del mundo ligadas a la tierra y a las montañas así como emergidas de sus prácticas de pastoreo y agricultura.

Los kurdos y kurdas históricamente han practicado su defensa ante invasiones de imperios tales como los persas, romanos, árabes y otomanos. Han luchado por sus derechos identitarios y por su liberación en diferentes momentos, formas y lugares de su vasto territorio. Baste señalar que las mujeres kurdas con las que nos reunimos en esta conferencia son parte de esa larga historia de resistencias y, en particular, son parte del movimiento libreción de Kurdistán liderado por ideas de Abdullah Öcalan.

Como nos comparte en su texto la colega kurda Azize Aslan, estamos frente a un movimiento popular de amplia base social nacido originalmente con una perspectiva nacionalista marxista-leninista cuyo fin era fundar el Estado kurdo socialista pero, desde la captura de su líder Öcalan, en 1999 y, sobre todo, a partir de 2003, el movimiento se ha venido transformando y volcado hacia la construcción del confederalismo democrático, caracterizado por la lucha contra la jerarquía, el patriarcado, el Estado y la propiedad privada.

El confederalismo democrático ha puesto al centro a la mujer, a la ciencia de la mujer y de la vida (Jineoloji), a la autodefensa legítima e integral, a las cooperativas para la gestión de la vida y a las academias para la formación no elitista de las bases. Todo ello da sustento a lo que el movimiento llama la autonomía democrática, misma que, desde 2012, tomó cuerpo y carne en Rojava (Norte de Siria) en medio de una guerra cruenta y atroz que suele invisibilizarse, desconocerse u olvidarse. De hecho le pregunto al lector/lectora ¿qué tanto sabe sobre la fase actual de la ofensiva militar siria contra los kurdos? A la vez le invito a leer al respecto el texto: https://vientosur.info/por-que-defender-rojava/

En una de las plenaria de la conferencia, una compañera kurda comentó: “No somos un movimiento dogmático” y así lo mostró el proceso compartido en el taller sobre “Jineoloji”, donde otra compañera kurda nos explicó a las asistentes cómo al principio tuvieron un partido de mujeres (el Partido de la Liberación de las Mujeres del Kurdistán, PAJK por sus siglas en kurdo), mismo que formaron no para entrar en las elecciones sino para llevar a cabo la formación de las mujeres del movimiento dentro de los principios básicos de su lucha de autodefensa y de liberación. Principios que sintetizó así: la defensa del territorio como autodefensa integral no militarista, la lucha contra la mentalidad dominante, el fomentar queremos a nosotras mismas, el trabajar como mujeres en la dimensión ética o moral de nuestra sociedades así como en la dimensión estética o de la belleza; aspecto con el cual el sistema patriarcal también juega. Destacó el papel que juega la crítica y la autocrítica en todo momento.

En el contexto de la Revolución de Rojava (2012), inspiradas en las ideas de Abdullah Öcalan y luego de muchas discusiones dadas entre 2008 y 2015 dentro del movimiento de mujeres kurdas, se fundó la Academia Jineoloji. En esta conferencia y en diferentes partes del mundo, la Academia Jineoloji ha servido como una inspiración y un espejo. Muchas participantes de esta conferencia ya la conocen a fondo, otras apenas se están informado. Pero como dijo la compañera kurda en el taller: Jineoloji, como ciencia de la mujer y la vida se opone al patriaracado, al Estado y a la ciencia positivista. Y agregó: “nosotras vemos la ciencia con los ojos de nuestras madres que tienen su conocimiento y partimos de los conocimientos ancestrales para la vida … Jineoloji no es una teoría sino una práctica colectiva”.

Cuarto

Profundizo en el argumento de la poderosa juntaza milenaria que sostiene esta conferencia y esta red mundial, para ello veamos la otra parte convocante de esta conferencia; parte autonombrada como: mujeres del Abya Yala. Mujeres de raíces ancestrales mesoamericanas, aymaras, quechuas, mapuches, muiskas, nasa, lencas, mayas, negras, garífunas, afrodescendientes… Mujeres parte de comunidades, pueblos, nacionalidades originarias, tribus, confederaciones, consejos, federaciones, comités, asociaciones, colectivas y redes. Un verdadero pluri-verso de mujeres y diversidades  sexo-genéricas jóvenes, de mediana edad y ya mayores organizadas y en pie de lucha.

Referirnos a nuestro continente como Abya Yala parece  hoy normal pero no lo es, por el contrario, ha sido, como nos demuestran muchos estudiosos, fruto de un largo proceso de más de cinco décadas de trabajo político descolonizador frente a las denominaciones coloniales, republicanas, criollas y mestizas de América y América Latina. Como nos comparte en su texto el colega Pablo Uc si nos vamos a la génesis de Abya Yala, entramos en la dimensión ancestral y milenaria de la lengua y del cosmocimiento gunadule, de sus memorias de origen y sentidos de vida de la Madre Tierra. Él mismo es quien nos habla de la dimensión geapolítica y geopoética de Abya Yala. A ellas, repensando lo vivido en esta conferencia, se le podría agregar la dimensión jineopolítica-espiritual del Abya Yala que está contribuyendo a tejer el internacionalismo de las mujeres del mundo. Recordemos que la Red Mujeres Tejiendo Futuro articula Abya Yala con mujeres de Kurdistán, Medio Oriente, Europa, Asia y África. Esta es su tercera conferencia, las anteriores fueron en 2022, en Berlín y, en 2018, en Fráncfort.

Internacionalismo de Mujeres para tejer Futuro

Como nos dijo en una plenaria la compañera kurda: “aquí me veo como en un espejo… las mujeres hablan y yo veo mi propia historia”. Sin duda este espejeo encarnado que nos atravezó la cuerpa, esa indignación digna con que llegamos, esas muertas y muertos, desaparecidas y desaparecidos cargados a cuesta, son elemento centrales para urdir el internacionalismo mundial de mujeres del siglo XXI que está en gestación.  En la página web de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro se dice una palabra colectiva fruto de los múltiples diálogos mundiales que se han dado hasta ahora:

“La Red no reinventa la rueda. Más bien, se basa en el largo y rico legado del internacionalismo revolucionario, socialista, proletario, anticolonial y feminista a nivel mundial. Considera todas las experiencias pasadas como parte de su patrimonio. Además, el crecimiento y las transformaciones que han experimentado los movimientos de mujeres en todo el mundo en los últimos años son una importante fuente de esperanza y fortaleza sobre la que podemos construir. Al mismo tiempo, en un espíritu de autocrítica, debemos reconocer que la implementación y la sostenibilidad de los esfuerzos internacionales siempre han enfrentado desafíos. Las jerarquías clasistas, el racismo, las actitudes coloniales y liberales, y las contradicciones ideológicas han conducido en ocasiones a la exclusión, la fragmentación o la perpetuación del poder, incluso dentro de nuestros movimientos que buscan la unidad. Sin embargo, quizás precisamente debido a esto, las experiencias y lecciones de los esfuerzos pasados ofrecen perspectivas invaluables sobre cómo podemos seguir construyendo redes de lucha común más fuertes, más inclusivas y sostenibles en el aquí y ahora y para el futuro.”

Teniendo eso en mente no es nada casual que en otra plenaria la compañera kurda nos dijera que el Confederalismo Democrático Mundial de las Mujeres no busca homogeneizarnos sino complementarnos y nos vuelve a invitar a reflexionar colectivamente qué ha pasado con otros intentos. Al presentar en plenaria los resultados de uno de los talleres se señaló la importancia de socializar y conocer con mayor profundidad las experiencias autónomas, de base territorial  y feminismos comunitarios, campesinos populares, decoloniales y de mujeres que luchan del Abya Yala dado que contamos con una riqueza enorme que muchas veces no conocemos a fondo o que conocemos parcialmente en el propio Abya Yala. Por otra parte, el hacer concreto y práctico de la autonomía democrática de las mujeres kurdas, sobre todo, desde 2014 en lo que se llama las Comunidades de Mujeres del Kurdistán nos inspira como lo han hecho en las últimas tres y media décadas en Abya Yala todas las mujeres que luchan; nombre que nos han dado las mujeres zapatistas para incluirnos y valorarnos a todas. 

De la grieta al allá afuera

Al estar en este encuentro regresa a nosotras la sensación de habitar una grieta del sistema, sensación que ya hemos tenido en 2018 y 2019 en el Caracol donde se celebraron los encuentros de mujeres convocados por las zapatistas. En este 2026 a todo lo vivido sumamos el ímpetu de las mujeres revolucionarias kurdas en medio de la guerra acrecentada por la crisis de Medio Oriente, por el genocidio del pueblo Palestino, los efectos del expansionismo del imperialismo norteamericano (secuestro del presidente venezolano, estrangulamiento de Cuba, presión con la guerra de aranceles a nivel mundial, ataque hace unos días a Irán), los avances de los fascismos y autoritarismos, de las extremas derechas y los fundamentalismos a más del colapso climático. Y como se detalló en casi todas las participación de las mujeres de Abya Yala, acrecentada por los efectos de los megaproyectos y los corporativos criminales que azotan esa región. Todo ello en vez de paralizarnos o dejarnos sin esperanza nos ha dado la fuerza energética necesaria para juntarnos con urgencia y preguntarnos nuevamente ¿cómo organizarnos mejor mundialmente las mujeres desde lo local, desde la cuerpa-territorio hasta lo mundial? La diversidad que somos y el cúmulo de experiencias desde Kurdistán y Abya Yala nutrieron, aquí y ahora, la revolución mundial de las mujeres; proceso que está en proceso.

Afuera de la grieta está el mundo real: tirados semidesnudos con la piel pegada a los huesos bajo sus carritos de carga yacen los recicladores, al tiempo, te dicen una y otra vez no salgas sola, cuida tu celular, esta zona es el centro y no es segura, anden en grupo, cuidémos entre todas. Mientras las paredes de Bogotá hablan, gritan, claman a través de sus murales, de sus grafitis. En la tele los locutores no paran de hablar de las elecciones colombianas que vienen, en seguida viene la imagen de Trump hablando de su “cooperación” viento en popa con el actual gobierno de Venezuela. En la puerta del recinto donde se celebró nuestra conferencia se nos reparten folletos del partido Pacto Histórico llamando a salir a la calle este 8 de marzo haciendo la siguiente propaganda: ”Más mujeres en la política, más democracia” y se dan datos: “la apuesta es clara: 50% de participación femenina, no por obligación, sino por convicción… La participación de las mujeres en el Congreso aumentó en 10.17% acercándose al 30%…” Adentro, en nuestros tejidos, sabemos que la autonomía, la autodefensa y la autorganización de cara a los sistemas de muerte son indispensables para la mundialización de la esperanza encarnada, en femenino, en plural y en curso…

Xochitl Leyva Solano
Colectivo PVIFS-Chiapas / Miembrx del GTA-FT

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Red de Mujeres Tejiendo Futuro

Días 4 y 5: Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

La conferencia de mujeres entrelazó y fortaleció nuestras raíces entre Kurdistán y Abya Yala

El sonido del camino retumba firmemente entre las palabras de las mujeres del mundo. Del Kurdistán hacia Abya Yala resuena la voz de la lucha, la resistencia y de la esperanza. Después de 4 días de Conferencia, unimos nuestros sueños y necesidades, nuestras perspectivas y compañerismo. Necesitamos aprender las unas de las otras, pasar a la acción y asumir compromisos. Mantener la llama para que no se pierda esta fuerza que vivimos estos días de encuentro. Necesitamos abrazar nuestros tejidos, entretejiendo nuestras asambleas territoriales, nacionales y internacionales, caminar los territorios significa fortalecer el paso de la juntanza en red.

Sistematizar y compartir nuestra sabiduria, construir confianza. Poner el cuerpo en el centro de la lucha. Hay que asumir cierta confrontación, el mundo esta en mano de los poderosos no deja otra salida, debemos defender nuestras raíces. Ante las dificultades de juntaza entre territorios, debemos crear la manera de seguir en movimiento. Mantener y cuidar el tejido que hemos creado juntas y que seguiremos tejiendo. Necesitamos articular acciones, campañas, aprendizajes, luchas, fortalecer la espiritualidad, poner la voz y el cuerpo, abrir las puertas de cada territorios para necesidades urgentes y para la solidaridad. Las mujeres de Kurdistán, no son simplemente una suma de mujeres; juntas, han generado algo nuevo, un camino de liberación.

Necesitamos compatir sabiduria y herramientas, tener medios propios y autónomos, para hacer frente a esta guerra especial que los medios de comunicación estan desarrollando contra las mujeres y los pueblos. No estamos en competencia con los medios hegemónicos, porque nuestra comunicación está al servicio de las necesidades de nuestros pueblos. Es importante hablar de lo que nos duele, pero necesitamos hablar de lo que nos fortalece. Unimos voces para sanar las heridas y trascender a mensajes que nos llenen de fuerza.

Debemos compartir nuestros propios análisis politicos, enrraizar la resistencia, e investigar la historia para seguir cosntruyendo y defendiendo nuestro horizonte común. Las palabras son importantes, por eso, debemos reconstruir una terminologia descolonizada, recuperar lenguas ancestrales, comunicarnos desde el corazón, constuir y alimentar redes propias, esto es construir una nueva mentalidad, una mentalidad revolucionaria que nos lleve a recuperar nuestros pasos y salir del lugar que nos han impuesto, es esencial para asumir otros roles dentro de la lucha. Necesitamos una casa común de pensares, herraminetas y saberes.

Seguir en red es seguir en varios niveles. Pensar cómo nos comunicamos con el Kurdistán, con Abya Yala y más alla. Nuestra intención es de seguir trabajando, tejiendo juntas. Aquellas que por su rol fueron asesinadas y encarceladas, son y serán nuestro luz en el camino.

Esta conferencia ha sido un espacio abierto a la palabra, a la experiencia, a la emoción. Aquellas que vinieron de sus procesos nos regalaron el entendimiento de sus saberes y sentires, respirar juntas, nos une, nos hace libres. Apoyar nuestros procesos locales y regionales contribuye a la lucha internacionalista. Así podemos colectivizar nuestros trabajos y fortalecer nuestros esfuerzos. Nuestros principios colectivos se basan en la autonomía, la lucha antipatriarcal, anticapitalista, antiracistas, anticoloniales, antiestatales, la diversidad en la unidad, el compañerismo, horizontalidad, ética de la rebeldía, entre otros principios. Unamonos al compromiso y a la construcción a largo plazo. Nos vinculamos a los espacios formativos para socializar experiencias y prácticas, reflexionar en conjunto y proyectar a futuro común. Articulaciones entre los territorios y respetar autonomia de ellos toma más sentido que nunca.

Tenemos claro que, como mujeres, debemos construir una agenda propia, un camino que nos permita reescribir la historia, recuperar de la arqueología los conocimientos para analizar nuestro pasado y presente, para construir nuestro horizonte. La reciprocidad de las mujeres, la fuerza de Jineoloji que nace desde Kurdistán llega al Abya Yala, para caminar, aprender y compartir las sabidurias ancestrales de las mujeres. Con el conocimiento de las mujeres mapuches, lencas, aymaras, nasa…, con toda la sabiduria de las luchas de estas tierras, hacemos de nuestros caminos la base más hermosa para nuestra resistencia colectiva. La que recupera nuestra raíces, como mujeres y pueblos.

La cultura para nosotras significa resistencia y diversidad, no es ni un producto, ni algo estético. El arte debe estar en diálogo, en fluidez. Debemos devolver los valores que representan el arte y la cultura, devolver la esencia de las mujeres. La estética es la sensibilidad que acompaña a la ética. La diversidad en si, hace más profundo el camino de la resistencia. Nuestras lenguas, bailes, maneras de vivir, ancestralidades, pasos, maneras de mirar y de amar son nuestras raíces. Organizar la cultura y el arte para que el poder hegemónico no la pueda manipular. Debemos defender nuestras comunidades y recuperar esas memorias. No somos cenizas, somos el fuego que danza con los bailes de libertad en las montañas de Kurdistán, en el Wallmapu, en los quilombolas en Brasil, en la Amazonía Colombiana, Ecuatoriana, en los montes de Peru, en todos los territorios del mundo, del universo.

La educación es una de las esferas mas importantes de la vida. Las mujeres colectivizan sus conocimientos para llevar a sus pueblos a la verdad de sus esencias. Si tantos saberes han llegado al día de hoy a nuetras almas, es porque usamos la oralidad. Fortalecer sabiduria en todas sus dimensiones también significa reforzar el internacionalismo. Reconocer la diversidad de saberes y experiencias, crear radios comunitarias y teatro, crear y reproducir los materiales que ya existen para las niñeces, para crear otros imaginarios, son la base de nuestra apuesta por la vida.

Organizarse es nuestra esencia en si. Las mujeres vivimos confrontando brutales ataques. Porque los enemigos de la libertad saben muy bien que, si nosotras, mujeres de diferentes territorios nos unimos, nos juntamos, nos abrazamos, la libertad será la promesa mas grande que haremos a la vida. La memoria de las mujeres que cayeron en la lucha por libertad hace que nuestra sangre fluya más rápida por nuestras venas. Berta Cáceres, Julia Chuñil, Marielle Franco, Sakine Cansiz, Alina Sánchez, y muchas otras más compañeras, son la luz y la razón por la que cada día, a pesar de la guerra declarada que existe en contra de las mujeres, hace que nos pongamos de pie y caminemos con pasos de fuerza con valor para la defensa de la vida. La esperanza a veces, es más importante que la victoria. Tejemos los hilos de la memoria.

De la memoria a la acción internacional: mujeres tejiendo sociedades libres

El domingo 15 de febrero de 2026 la jornada inició con un profundo ejercicio de memoria y dignidad. Se recordó el aniversario de la captura, el 15 de febrero de 1999, de Abdullah Öcalan, conocido como Reber Apo, cuya prisión no ha logrado silenciar su pensamiento ni el proyecto político del pueblo kurdo. Por el contrario, su figura continúa siendo símbolo de resistencia y de la propuesta del confederalismo democrático, mientras se renovó la exigencia de su libertad y el reconocimiento oficial de Rojava. También se evocó a Sakine Cansız, asesinada junto a Fidan Doğan y Leyla Şaylemez, como referentes de la lucha de las mujeres kurdas.

La memoria se extendió a Abya Yala y otros territorios: se nombró la desaparición de los restos de Camilo Torres Restrepo; los diez años del asesinato de Berta Cáceres, denunciando redes de financiamiento internacional detrás del crimen; y la vigencia del legado de lideresas y luchadoras cuyos nombres fueron pronunciados para afirmar que no están ausentes: “están vivas y son semillas”. Se reiteró la consigna contra los feminicidios y desapariciones —“Ni una asesinada más, ni una desaparecida más”— abrazando la lucha de las madres buscadoras.

La relatoría destacó la continuidad de una resistencia milenaria y reafirmó la consigna zapatista: “Unidad en la diversidad. Somos iguales porque somos diferentes”. Desde Haití se recordó la historia de esclavización y la imposición colonial del francés, reivindicando el rol haitiano y la dignidad expresada en “Tut mun se mun” (todas las personas somos personas). Se denunció que el imperialismo colonial y financiero sigue operando mediante deudas ilegítimas y nuevas formas de ocupación, y se llamó a la solidaridad activa con el pueblo haitiano.

Uno de los ejes centrales fue la denuncia del avance del fascismo contemporáneo y la militarización global, que golpea especialmente a mujeres, niñeces y pueblos organizados. Se propuso fijar una fecha para una acción internacional coordinada contra ese sistema y fortalecer la articulación entre Kurdistán y Abya Yala. Se subrayó que el asesinato de las infancias por fuerzas estatales, policiales, militares o por el narcotráfico constituye un ataque directo al futuro colectivo.

La alimentación emergió como núcleo político del próximo encuentro: “el alimento es nuestra primera resistencia”. Se reflexionó sobre el consumo que financia el paramilitarismo y contamina cuerpos y territorios; se reivindicaron las ollas populares urbanas y el intercambio de semillas tras incendios y despojos, y la soberanía alimentaria como defensa de la Pachamama frente a las grandes corporaciones. En esta línea, se planteó que el industrialismo y la contaminación actúan como formas de guerra silenciosa que, bajo el discurso de “desarrollo y progreso”, consolidan infraestructuras de despojo en territorios de Centroamérica y en todo el continente.

Las intervenciones señalaron la urgencia de mapear redes de madres en resistencia, compartir tácticas de defensa para las niñeces y construir respuestas colectivas ante la violencia. Desde Wallmapu se reafirmaron las identidades territoriales y se acogieron las consignas “Jin, Jiyan, Azadî” y “Floreceremos” en todas las lenguas presentes. Se propuso crear una mesa de infancias para la próxima conferencia, fortalecer medios populares en Abya Yala y Kurdistán, y ampliar la convocatoria para organizar no solo a mujeres ya activistas, sino también a madres, campesinas, trabajadoras y migrantes en exilio. La jornada cerró con la lectura de la declaración final, integrando sugerencias y consensos. Se reafirmó la búsqueda de justicia frente a masacres y matanzas, la exigencia de que los responsables asuman su culpa, y el compromiso de expandir el confederalismo a otros continentes. La palabra colectiva sostuvo que la unidad es el camino de los pueblos, que la memoria es defensa frente al olvido impuesto, y que cada compañera caída no es ausencia sino semilla viva en la construcción de una sociedad más justa y en paz.

Red de Mujeres Tejiendo Futuro Abya Yala

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Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

Día 2: Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

El Espíritu de las Mujeres y el Florecer de la Resistencia

El segundo día del encuentro no fue solo una jornada de ponencias, sino un acto de juntanza y acuerpamiento colectivo. En el Panel 2 “Cuerpo-territorio de las mujeres: Ataques y resistencias”, las ponentes de las organizaciones Asociación Kombilesa, COPINH, Luta Popular, ADES El Salvador, UNIR Haiti, Movimiento Mujeres Kurdistán – Dengîr, Comunidad Mapuche Inkatuleiñ Taiñ Mapun Gidimt´en Checkpoint, Wet´suwet´en (Canadá), Rede de Trabalho Amazónico (GTA) y Mama Sabiduría Consejo Maya K´iche´, entrelazaron palabra para denunciar un sistema que ataca los cuerpos-territorios, pero que no ha logrado quebrar la esperanza.

La jornada inició con una radiografía de las amenazas actuales. Voces de Colombia, México y Venezuela coincidieron en que el extractivismo, las políticas estatales, las multinacionales y el paramilitarismo no son entes aislados, sino una maquinaria engranada para borrar la historia de los cuerpos racializados e invisibilizados.

Se denunció cómo el sistema busca destruir el territorio físico para anular el espíritu, pero, como se dijo en la plenaria: “El espíritu no es abstracto; se fortalece en la cuerpa que se junta y decide hablar”.

Uno de los momentos más emotivos fue el panel moderado por Adriana Guzmán, donde se recordó el legado de Berta Cáceres a 10 años de su siembra. Su hija, Bertita Zúniga (COPINH), relató cómo el asesinato de su madre fue un plan orquestado por la familia Átala y las élites militares Hondureñas, sin embargo, la respuesta no fue el miedo, sino la organización.

Lolita Chávez introdujo un concepto que resonó en el auditorio: la Justicia Cósmica. Ante un sistema judicial estatal que a menudo es cómplice, las mujeres apelan a una justicia que trasciende lo legal, conectando la defensa del Río Blanco en Honduras con las luchas en Iximulev nombre indígena de Guatemala. La consigna fue clara: “Abajo el patriarcado que va a caer, arriba el feminismo que va a vencer”.

Del Kurdistán al Abya Yala: Un Solo Grito.

La conexión internacionalista se sintió con la participación de las compañeras de Kurdistán. Mariyam Fathi (KJAR) narró el eco de la revolución de Jin Jiyan Azadî (Mujer, Vida, Libertad) tras el asesinato de Jina Amini. Detalló las leyes misóginas en Irán —como la prohibición de viajar o tener pasaporte para mujeres menores de 40 años o los 74 latigazos por no llevar bien el velo— y cómo el Estado Islámico y el capitalismo son caras de la misma moneda autoritaria.

Desde el norte de Siria, el Movimiento de Mujeres de Kurdistán (Dengîr) compartió los avances de la Revolución de Rojava: comunas, academias y fuerzas de autodefensa lideradas por mujeres que están transformando la mentalidad del hombre y construyendo una administración autónoma.

El panel sobre saberes fundamentales recordó que la espiritualidad es una herramienta política. Las intervenciones destacaron:

(Haití): Denunció el “colonialismo contemporáneo” y la violencia de los Cascos Azules, llamando a la organización desde el Creol para reconocerse como personas frente al bloqueo criminal.

Machi Betiana, lideresa espiritual del pueblo Mapuche, relató la persecución a la espiritualidad mapuche y el encarcelamiento de mujeres y niños, denunciando el genocidio continuado de los estados chileno y argentino.

Luta Popular, Brasil. Trajo la voz de las favelas y de las madres solteras que luchan por un techo, exigiendo la libertad de Ali, presa política en São Paulo.

Gidimt’en Checkpoint. Desde el norte, recordaron que la resistencia indígena contra los oleoductos es la respuesta a las oraciones de sus ancestras.

La conversa sobre la Jineolojî, la “ciencia de la vida y de las mujeres”, acentuó la necesidad de arrebatar el conocimiento de las manos del patriarcado, que históricamente tildó de “brujas” a las sabias. Se enfatizó que, para que la lucha sea fuerte, debe haber una transformación total de la mentalidad masculina; de lo contrario, la resistencia será débil.

La unión de estas redes es lo que el sistema teme. La transición educativa y la refundación de los territorios (como en Honduras) ya no son sueños lejanos, sino proyectos en marcha que se alimentan del dolor transformado en acción revolucionaria.

Panel 3 “El espíritu de las mujeres para el florecer de la resistencia”

Fenmucarinap (Perú) una organización autonoma con una voz potente, rescató los saberes de las mujeres campesinas rurales que valoran y respetan a la Madre Tierra. Es necesario dar un paso cualitativo para cuidar el territorio de nuestro cuerpo completo, rompiendo tabúes sobre el derecho de las mujeres a hablar fuerte. Estar organizada implica empoderamiento económico, social y político, desprendiéndose de una misma para sembrar semillas autóctonas y no ser “transgénicas”. La militancia exige principio y convicción para no traicionar a las hermanas; ante la adversidad, la consigna es morir de pie.

Para las Komuneras entre cordilleras, la convicción principal es que la lucha que tenemos que dar está adentro, como un ejercicio de transformación infinita para cuestionar nuestras relaciones. La autodefensa es un ejercicio interno y espiritual para liberarnos juntas en medio de un contexto de guerra. Se debe resistir tanto en los territorios como en los espacios íntimos, avanzando sin prisa, pero sin pausa para estar preparadas ante cualquier ataque. El trabajo diario consiste en responder con fiereza y sin miedo, rompiendo las inseguridades para ser verdaderas compañeras que ponen el cuerpo.

Mujeres y la Sexta (México y Abya Yala). La lucha se fundamenta en la búsqueda de libertad, autonomía, autogestión y autodeterminación. El objetivo es acabar con el sistema tejiendo redes poco a poco desde las raíces profundas de los pueblos originarios. Para enfrentar al enemigo, se rechaza la relación con gobiernos u ONGs que dividen, apostando por una unidad anticolonial y antipatriarcal construida desde la base.

El Movimiento de Mujeres de Kurdistán (Bakur) expresó que la lucha es por el reconocimiento de la existencia y el derecho a ser una misma, frente a la fragmentación que han sufrido las mujeres en el mundo. Poseen una organización confederal basada en la ideología de liberación de las mujeres, cuyo primer principio es la defensa del propio territorio (welaparezi). La base del éxito es la voluntad y el pensamiento libre, priorizando la vida comunal y las cooperativas para combatir el individualismo.

Finalizó la compañera del MODEP hablando de la importancia de despatriarcalizar los movimientos sociales, haciendo la revolución incluso entre los mismos revolucionarios. Reconocen la necesidad de parar, organizarse internamente y sanar para poder continuar con la lucha. Sostienen que no basta con la denuncia; es necesario crear desde los saberes ancestrales, pues la organización autónoma es el inicio, no un complemento.

Comisión de Prensa
Red de Mujeres Tejiendo Futuro

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Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

La guerra no puede acabar con nuestras raíces: Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro

¡LA GUERRA NO PUEDE ACABAR CON NUESTRAS RAíCES!
UN SOLO GRITO, UN SOLO CORAZÓN DESDE KURDISTAN HASTA ABYA YALA.

Frente al altar y las imágenes en las paredes de compañeras asesinadas y muertas en las luchas de Kurdistán y Abya Yala fluyeron las energías de nosotras las mujeres y diversidades sexo-genéricas para con ello dar inicio a nuestra conferencia que tiene como lema “Florecemos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces”. Se trata de un encuentro convocado por la la Red Mujeres Tejiendo el Futuro, fundada en el año 2018 bajo el liderazgo del Movimiento de Mujeres del Kurdistán. Más de 450 mujeres registradas y organizadas autogestiva y autónomamente han trabajado duro para que este momento de encuentro cuerpa a cuerpa no solo se dé, sino florezca y nos ayude a seguir en la creación de los otros mundos posibles aquí y ahora de cara a los proyectos de muerte en curso en nuestros territorios-cuerpo-tierra, como diría la compañera Lorena Cabnal.

El arranque fue potente y estremecedor y nos con-movió a todas. Haciendo honor a la palabra, a la palabra verdadera, bats’i k’op,  en medio del humo sagrado, los tambores y las ofrendas puestas en el altar, nos dimos la bienvenida. Los diferentes rumbos y el centro del círculo energético fue saludado gracias a la conducción de las hermanas del Abya Yala, sanadoras, rezadoras, liderezas y organizadoras co-convocantes. Se agradeció a la Pacha Mama por este momento, se recordó que somos agua que fluye, que damos vida y que la lluvia que acababa de caer en esta ciudad de Bogotá nos recibió y así limpió nuestras cuerpas preparándonos para los trabajos de estos días. Pedimos permiso a nuestras ancestras y las energías del cosmos para esta juntanza a la vez que se convocaron nuestras sabidurías y cosmocimientos para con ellos seguir luchando, para no decaer, claudicar o vendernos -como dijeran las hermanas zapatistas-. Se evocó también el aire para que todas las que estamos acá y las que no estamos en cuerpa presente, pero sí como energía, tejamos una sola cuerpa colectiva, un solo corazón –jun pajal ko’tantik-.

Honramos a nuestras muertas, guardamos un minuto de silencio para recordarlas y agradecerles la fuerza que hoy nos permite llegar acá a pesar y con nuestros dolores y heridas. Habló también la madre de una de las compañeras kurdas, quien ha sido clave para el movimiento kurdo de mujeres y para tejer Abya Yala y Kurdistán. La compañera Berta Cáseres estaba mirándonos y comulgando, el poster con su imagen pegado en la pared nos hacía recordar las palabras de la compañera Mirian Miranda de OFRANEH, quien nos ha contado que gracias a Berta ella conoció y empezó a tejerse con el movimiento de mujeres kurdas. Mujeres muiskas, mayas de Guatemala, mapuches, mexicanas de la Sexta, de pueblos originarios de Bolivia y Ecuador rotaron el micrófono en el círculo para recordarnos que la espiritualidad es política y que estamos hoy acá para tejernos mejor, buscar soluciones desde nosotras mismas, para florecer frente a  las guerras que son proyectos de muerte que nos quieren exterminar y están, de mil formas diferentes, ocupando nuestros territorios, cuerpas, vida.

La ceremonia se cerró con la presencia de las compañeras kurdas organizadoras y motor de este tejido. Ellas en sus ropas tradicionales formaron una media luna en torno al altar mientras que las demás compañeras les dijimos: ¡No están solas! ¡No están solas! ¡No están solas! Luego vino el baile, pues sabemos que tenemos que mantener la alegría aflote. Se dieron en simultáneo las reuniones por comisiones para seguir con el sostenimiento de este encuentro, porque no es lo mismo encontrarse por convicción que con el gran dineral atrás pagado por el super financiador; no es lo mismo pregonar la autonomía y no encarnala; no es lo mismo decir con palabras ¡No a las guerras! que encarnar las prácticas necesarias para caminarlo.

Entonces, pues al centro de todo esta conferencia está, sin duda, lo más anticapitalista que tenemos: la entrega no mediada ni por el dinero capitalista ni por la mercancía, la entrega sororal de nuestro tiempo-vida-cuerpa-mente-corazón. Está también acá la fuerza de nuestras ancestras parte de pueblos originarios, afrodescendientes y kurdos; la fuerza dadora de vida de las mujeres, las prácticas autogestivas que somos, las autonomías en cotidiano y en pequeño que sentipensamoshacemos, porque cada una de las mujeres y diversidades sexo-genéricas que está acá así lo vive con otras -colectivamente- en nuestros espacios de lucha. Espacios que tienen muchas formas y nombres: colectivas, organizaciones, redes, movimientos. Y es esa fuerza colectiva tejida en positivo, a pesar de las fuerzas negativas fragmentadoras y asesinas de las gueras y sus responsables, la que organiza y sostiene todo esto de la forma lo más horizontal posible. Un acto en sí altamente retador del verticalismo patriarcal y violento. Fuerza colectiva que muchas de las que venimos acá hemos vivido en los encuentros convocados por las mujeres zapatistas.

Si echan un vistazo al programa y nos siguen por las redes de la conferencia -ver abajo- sabrán un poco más de las participantes que son, acorde con el espíritu de todo este tejido, colectividades tales como el Movimiento de Mujeres del Kurdistán, el Congreso de los Pueblos, Un Salto de Vida, Unión Comunera, OFRANEH, CONAIE, Kongra Star-Rojava, CRIC, Feminismos del Abya Yala, COPINH, KJAR-Kurdistán, Asociación Kombilesa, ADES, UNIR-Haití, Lafken Winkul Mapu, Mama Sabiduría, Consejo Maya K’iché, Jineoloji, FENMUCARINAP, Comuneras Entre Cordilleras, Mujeres y la Sexta, TJA-Kurdistán, Mujeres Modep, Colectivo Latinoafricano, Redes de Trabalho Amazonico, Gidimt’en  Checkpoint Wet’suwet’en,  Desde el Margen y la Red Mujeres Tejiendo el Futuro.

Les invitamos a saber más de ¿por qué es importante este encuentro en estos momentos de horror, violencias y guerras? En estos momentos en que el movimiento kurdo está nuevamente bajo las violencias más atroces de la guerra y definiendo qué paz exigen y quieren, en estos momentos en que en Abya Yala el neo-imperialismo capitalista patriarcal y racista afila sus colmillos para exterminarnos de muchas y diversos modos. Pero no digo más, escuchen a la lidereza kurda y garífuna en el video abajo para saber más de la década de intercambios tenidos ya entre las mujeres del movimiento kurdo y las mujeres de los diferentes movimientos de Abya Yala así como sobre los motivos y alcances de esta conferencia.

Ayúdenos a romper el cerco mediático y colaboren a parar las guerras, en todas sus formas, la guerra cognitiva en curso y las guerras de extermino que tienen su punta del iceberg en el territorio palestino, en los ataques a Rojava, en Cuba, en las invasiones en Venezuela, a las comunidades zapatistas y parte a las parte del Congreso Nacional Indígena y en tantos y en tantos más territorios… Síganos y repliquen, participen de mil maneras creativas de este espacio sentipensado que va más allá de lo que nos ofrecen los Estados-nación, los partidos políticos y los gobiernos en turno…. ¡Jin, Jiyan, Azadî – Mujer, Vida, Libertad¡

Por Xochitl Leyva Solano (colectiva PVIFS-Chiapas)

Programa descarga en:

Para mayor información ir a:

https://womenweavingfuture.org/abya-yala
https://www.instagram.com/womenweavingfuture

Transmisión especial de la Conferencia de Mujeres 2026 de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces: De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida” del 11 al 15 de febrero 2026:

YouTube: https://youtube.com/@womenweavingfuture?si=GqzZs_pSb6kTUhYl
Streaming de radio: http://stream.radios.red:8000/radio8.mp3

Revisa el cronograma completo de las transmisiones en nuestras redes sociales en los días que vienen.

¡Escucha, difunde, comparte esta transmisión!
https://www.instagram.com/p/DUmAyptErUH/?igsh=MWw2a2lhZnlseGdiZA==

Imágenes: Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala y Colectiva PVIFS-Chiapas

radio
Avispa Midia

Aún con tensiones diplomáticas, EEUU realiza tres ejercicios militares en Latinoamérica

Fuente: Avispa Midia
Por Santiago Navarro F

En portada: Ejercicios en el Curso Combinado de Orientación en la Selva entre Estados Unidos y Panamá en territorio panameño, en la Base Cristóbal Colón.

Mientras se avivan los vientos de intervencionismo de los Estados Unidos (EEUU) frente a México y Venezuela, solo durante el mes de agosto, el Comando Sur realiza al menos tres ejercicios militares en diversos países de Latinoamérica. Estas acciones buscan afianzar su estrategia con la cual afirman van a contrarrestar lo que denominan como Organizaciones Criminales Transnacionales (OCT, por sus siglas en inglés) o Redes Ilícitas Transregionales y Transnacionales (T3Ns, por sus siglas en inglés).

Desde el pasado 7 de agosto, la administración de Donald Trump, endureció su postura frente al gobierno venezolano de Nicolás Maduro, equiparándolo como presunto líder del llamado “Cártel de los Soles”. Ante ello, el Departamento de Estado de EEUU, bajo el liderazgo del secretario Marco Rubio, anunció una oferta de recompensa de hasta 50 millones de dólares a quien brinde información que conduzca al arresto del mandatario de Venezuela. 

La oferta de recompensa, autorizada por el secretario en virtud del Programa de Recompensas contra Narcóticos (NRP, en inglés), se dio justo dos semanas atrás cuando el Departamento del Tesoro había designado al “Cártel de los Soles” como “Terroristas Globales Especialmente Designados” (SDGT), un estatus que permite congelar los activos del grupo en jurisdicción estadounidense y criminaliza cualquier transacción con él.

Es así que la situación ha escalado a una crisis tensa entre Estados Unidos y Venezuela, ya que Trump ordenó el despliegue de tropas militares estadounidenses hacia el Caribe, en las proximidades de las costas venezolanas. 

Según información confirmada por funcionarios de Defensa, el despliegue ordenado por el presidente Donald Trump incluye: el Iwo Jima Amphibious Ready Group (ARG), compuesto por los buques de desembarco anfibio USS Iwo Jima, USS Fort Lauderdale y USS San Antonio. También 4 mil infantes de Marina de la 22.ª Unidad Expedicionaria.

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Avispa Midia

Defensoras y defensores del Perú denuncian injerencia del Estado a organizaciones

Fuente: Avispa Midia
Por Javier Bedía Prado
Foto de portada por Red Muqui

Decenas de líderes de pueblos amazónicos y comunidades campesinas costeras y andinas se reunieron en el Tercer Encuentro Nacional de Defensores y Defensoras de Derechos Humanos y del Medio Ambiente, realizado en Lima, Perú, del 7 al 9 de julio, en un contexto de profundización de los extractivismos y la coerción a través de normativas. 

Es el caso de la modificación a la Ley de Creación de la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI), que aumenta el control indebido a las organizaciones de la sociedad civil, con el fin de restringir la acción ante problemáticas desatendidas o generadas por los gobiernos. 

Las condiciones ambientales y de salud pública son críticas, con el 31,5 % de la población nacional expuesta a niveles peligrosos de metales tóxicos. El cambio en la norma permite al Estado bloquear el financiamiento proveniente de otros países a colectivos organizados para acceder a justicia.

Seis niñas y niños fallecieron, entre abril y mayo, por contaminación e intoxicación con metales pesados y sustancias tóxicas. La Plataforma Nacional de Afectadas y Afectados por Metales, Metaloides y Otras Sustancias Químicas Tóxicasreportó este año que más de 10 millones de personas beben agua y respiran un aire con altos niveles de arsénico, plomo, cadmio y mercurio.

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Avispa Midia

FBI y Comando Sur amplián presencia en Guatemala

Fuente: Avispa Midia
Por Santiago Navarro F

Hace unos días la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS por sus siglas en inglés), Kristin Noem, viajó a Guatemala para firmar un memorandum de entendimiento con el gobierno de Guatemala, que acuerda el lanzamiento del Programa Conjunto de Seguridad, el cual permitirá interceptar a personas vinculadas a las denominadas redes transforterizas del crimen organizado o con vínculos terroristas, en puertos y aeropuertos de este país.

A pesar de que Noem sostuvo que el acuerdo fue en torno a que Guatemala sería considerado el “tercer país seguro”, contrario a ello, el Ministerio de Gobernación del país centroamericano, Francisco Jiménez, negó que se hay asumido dicho compromiso. Mientras que el documento puntualiza que el objetivo es establecer el Programa de Seguridad Conjunta (JSP, por sus siglas en inglés), mediante  el cual se pretende ampliar la participación bilateral en cuestiones de control de seguridad fronteriza.

Los agentes de los Estados Unidos (EEUU) tendrán la posibilidad de participar presencialmente y actuar directamente en el Aeropuerto Internacional La Aurora, en ciudad de Guatemala. Así mismo, se espera que los oficiales que participen en este programa, incluyendo los guatemaltecos, trabajen bajo la dirección y coordinación del jefe de Misión de los Estados Unidos en la República de Guatemala, y bajo la supervisión operativa de la división del Programa de Asesoría de Inmigración (IAP, por sus siglas eninglés), la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) y en coordinación con la Dirección General de la Policia Nacional Civil guatemalteca.

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Avispa Midia

Acuerpando a Lolita Chávez Ixcaquic: un llamado a seguir sembrando rebeldías

Fuente: Avispa Midia
Texto por Camila Plá y Javier Perea
Fotografías por Alberto Hidalgo y Javier Perea

“En este territorio intentaron hacer silencio con la bala, pero como no lo consiguieron empezaron a hacerlo con saña. No lo han conseguido tampoco, ni lo conseguirán”, dijo Selvin Milla, integrante del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH) y compañero del Consejo de Pueblos K’iche (CPK), mientras nos explicaba la larga y compleja historia del pueblo K’iche en Iximulew, conocido en castellano como Guatemala. 

Estábamos reunidas a un día del “Reencuentro con Lolita Chávez y nuestra comunidad Maya K’iche”, en el espacio del CPK, Guatemala. Era viernes 27 de julio y ya era tarde. Afuera los comercios cerraban y dentro un fuego acompañaba nuestra plática. El grupo anfitrión estaba esperando la llegada de los internacionalistas de Colombia, Honduras, El Salvador y México quienes fuimos convocados para acompañar y acuerpar el aniversario del retorno de Lolita. 

Y es que esta defensora de territorio, vocera del CPK, feminista comunitaria y mujer de sonrisa generosa y abrazo enternecedor, estuvo exiliada durante siete años debido a múltiples amenazas contra su vida por defender los territorios que habita y la habitan. Hace apenas un año pudo regresar y seguir caminando con su comunidad para defender la vida. A lo largo de los años, el Concejo ha defendido el territorio frente a amenazas de empresas mineras como la canadiense Goldcorp, así como grupos madereros que talan los bosques que embellecen las montañas. 

Aunque ya está en casa, las amenazas no han parado y son la última cara que ha tomado la violencia sistémica que vive el pueblo K’iche. Dichas acciones datan de siglos. En las últimas décadas se manifestaron como genocidio a las comunidades mayas por el gobierno guatemalteco. Justamente de eso nos hablaba Selvin, nos contó que el territorio K’iche ha sido cuna de resistencias desde tiempos que se pierden en la memoria de su pueblo y que durante el genocidio su tierra se pintó con sangre, pero que aún así nunca han podido silenciar el grito de fuerza de su gente. 

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