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Capitán Marcos

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Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco.  I.- La Genealogía del Tamale

Imágenes: Tercios Compas Zapatistas
Música: Los Cojolites «Tierra Madre»

Un Tractor en Común y el Caso del Perico Loco.
 I.- La Genealogía del Tamale.

Para las madres buscadoras, con admiración y respeto.

  Debo aclararles que yo creía que no vería esto en vida.  Esta combinación de conocimientos y prácticas de usos y costumbres de hace muchas décadas, con las ciencias y las técnicas aplicadas.  Sí, en el campo.  Sí, en la lucha por la vida.

  El Subcomandante Insurgente Moisés me ha explicado el proceso:

  Primero eliges el terreno.  Mientras más plano, mejor.  Después viene lo que se llama tumbar y rozar, es decir, con machete y, a veces, hacha, se tumban árboles grandes, medianos y chicos.  Si ya es un terreno de milpa antigua, entonces es acahual (árboles y plantas pequeños).  Si era potrero, pues ya no hay árboles.  Hay que esperar a que se seca bien y luego sigue la “quema”, que consiste, como su nombre lo indica, en prenderle fuego al terreno para que la tierra se fertilice con la ceniza.  Luego sigue limpiar, o sea, quitar piedras, troncos, ramas y raíces.  Después ya sigue la siembra, que se hace con coa (una vara recta, a veces con punta de fierro).  Quien siembra, lleva las semillas dentro de una morraleta, va avanzando poco a poco, horadando la tierra con la coa y depositando la semilla en la tierra.  Luego sigue esperar que llueva.  Claro, si es que la seca (temporada de calor), con sus ventarrones, no llevó la quemazón más allá del “guarda-rayas” y entonces hay que organizarse en colectivo para ir a apagar antes de que el fuego se extienda y llegue al bosque… o a los poblados.

  Si llueve, bien.  Si no llueve, mal.  Y entonces hay que echarle cohete al cielo para que se despierta la nube y se deje caer sobre la tierra, donde la semilla espera la vida que cada gota de agua lleva.

  ¿Después?  Esperar, estar atento al clima. Si todo va bien, en unos 3 meses habrá elote y luego maíz.  Después sigue la cosecha: recoger las mazorcas y amontonarlas en una champita que le llaman “troje”.  De ahí, cada que se necesite, se lleva un tanto de mazorcas a la casa, y la familia entera (abuelos, padres, y la prole) se sienta a desgranar.  Luego sigue cocer el maíz, con algo de cal que se extrae de piedras.  La cal es con una piedra especial, blanca.  En algunas partes le dicen Poj´ton.  Se calienta con leña y luego se muele hasta que queda un polvo finito.  Si no encuentras, puedes hacer con la cáscara o concha del caracol de río.  Y si no tienes Poj´ton ni caracol, pues ni modos, hay que conseguir la paga para comprar la cal.

  Una compañera me aclara: “Eso de mezclar la cal con el maíz, no cualquiera.  Se necesitan, como quien dice, a las mamaces.  La mamá te dice qué tanto de cal le echas a la olla con el maíz en agua.  Si no está cabal, no sirve.  Y si te pasas, pica.  Entonces tienes que calcular, según te enseña tu mamá.  Ya cuando creces, pues ya sabes calcular.  Pero no es que mides con centilitros, mililitros y esas cosas de la matemática.  Es que mides según te enseña tu mamá.  Y tienes que batir bien con la mano, que no queden bolitas, sino que cabal.

  Si no aprendes a hacer bien, rápido se publica en el pueblo y te mal miran.  Y peor para la mamá, que la mal hablan que no enseña a sus crías lo del maíz, o sea de la vida.  O sea que las crías tienen que aprender bien.  Como quien dice, las mamás necesitan de las crías.  Creo por eso mucho nos regañan cuando somos pequeños, para que aprendamos.  Y por eso las mamaces siempre lo piensan sus crías y, si no están, las buscan.  Si no tuviéramos mamá, creo que morimos todos de una vez”.

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  Luego, ya que tienes el maíz cocido, sigue moler a mano, con un viejo molino mecánico.  Si no hay, pues con metate y piedra.  Entonces ya tienes la masa lista para la tortilla… o el tamale.  Si es fiesta, entonces tal vez con cuche (puerco), pollo o guajolote.  Y el recado, claro, que es como el condimento que se le pone a la carne.  Si no hay carne, pues frijoles… o verduras (guácala).  También se puede hacer con chile verde o rojo, y con azúcar.  Después de todo eso, y si tienes suerte de que quien cocina no deje crudo el tamale, entonces podrás comer tamales.  Y si está crudo, pues ni modos, igual tienes que comer porque es lo que hay.  Eso sí, hay que tener la precaución de tener una letrina cerca.

  Si es fiesta, hay baile.  Sí, cumbias.  Aunque también luego hay rock, ska, banda y esas músicas con que las jóvenas y jóvenes brincan como si estuvieran encima de un hormiguero.  Pero el amor y, claro, el desamor, suelen florecer y dar fruto con las cumbias.  Ahí las caderas prometen fiebres… y desvelos… y lluvias… y sinsabores.

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  ¿Y luego?  Pues vuelta a empezar.  Y así por los siglos de los siglos.  Hay humanidad porque hay tierra.  O sea que, como quien dice, la tierra es la madre de la humanidad.  Viera que no hay tierra, pues ¿de dónde vas a sacar todas las cochinadas que comes?  Sin tierra no hay alimentos, ni animales, ni aire, ni lluvia.  No hay nada.  Por eso decimos que la tierra es vida.

  Los pueblos y comunidades del Congreso Nacional Indígena, nos enseñaron a decir “territorio”.  O sea, no es sólo la tierra-tierra, sino también el agua, los bosques, los animales silvestres, la lluvia, el viento, el sol.  Todo.  Nosotros, cuando decimos “tierra”, decimos todo eso; pero en las ciudades entienden tierra como un pedazo de tierra y no como un todo.  Por eso el CNI nos enseñó a decir “territorio”.

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  Las guerras actuales, dicho sea de paso, son para conquistar territorios.  Por eso no importa cuánta gente asesinan ni cuantos edificios, hospitales, escuelas (con niñas dentro), barrios enteros destruyen.  Porque de eso se trata la guerra capitalista: de destruir para reconstruir luego; y de despoblar para reordenar luego el territorio conquistado.  Y es por eso que hay, en la humanidad, lo que se llama “Guardianes” de la tierra, o sea del territorio.  O sea que son las crías de la Madre Tierra, la Resistencia y la Rebeldía.  Y por eso asesinan, desaparecen y encarcelan a los defensores de bosques.  Y por eso el problema no es Netanyahu o Trump.  O no sólo, pues.

  Porque con ellos o sin ellos, el Mandón, el sistema capitalista pues, quiere asesinar personas y destruir poblaciones enteras.  Porque en esas poblaciones y en el corazón de esas personas, vive la vida.

  Así nació el sistema: matando y destruyendo.  Así creció.  Y así se mantiene, aunque cambien sus modos y sus explicaciones.  El sistema capitalista es muerte.  No sólo para la humanidad.  También para el planeta entero.  Por eso decimos que la lucha contra el capitalismo es la lucha por la vida.  Y viceversa.

  ¿Quiénes entienden más y mejor esto?  Pues quienes viven en un territorio, o sea en la tierra.  Pero no luchan por la propiedad del territorio, sino por defenderlo.  Y por eso los ataca el capitalismo, porque le estorban en su plan.

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  Le pregunté al SubMoy: “¿Pero entonces ya no hay quema?”

  “No, estamos dando como una muestra, una enseñanza a los mismos compas y a los hermanos partidistas que, usando la técnica, ya no se necesita la quema y así no se corre el fuego, poniendo en peligro a animales, árboles y personas.  Además de que ya no hay la humareda.  Y no tienes que esperar a que llueve ni gastar cohete de balde.  O sea que, sin dejar de trabajar la tierra, se puede cuidar y mejorar”

  “¿Y el tractor de dónde salió?”

  “Ah, lo tenían en un puy desde hace años, pero no lo usaban y ahí nomas estaba echándose a perder.  Entonces llegó el Común a rescatar.  Fueron los choferólogos, lo arreglaron, lo lavaron, lo dejaron bien galán, y ya lo movieron a esta tierra que es del Común, que es de todos y es de nadie.”

  “Pero tal vez en el día después no va a haber combustible para el tractor… ni tractor”.

  “Ah, seguro.  Pero nos estamos enseñando como nuestros tatarabuelos y abuelos, que se hacen las cosas con lo que hay y con la cabeza.  El asunto es siempre ver de cuidar la madre tierra”

  Un compa es quien enseña y tiene alumnas y alumnos, principalmente tzotziles y cho´oles.  Ese compa es del Puy de Roberto Barrios, y se viene con su banda para aplicar lo que aprenden.  Porque si no se aplica lo que se sabe, pues de balde.  O sea que quiere la práctica.  Donde enseña, bien se puede llamar “Centro de Investigación, Análisis, y Enseñanza Rebelde Zapatista del Trabajo en el Campo y la Defensa y Cuidado de la Madre Tierra Combinando el Conocimiento de Nuestros Anteriores con Conocimientos de las Ciencias, las Técnicas, las Artes y lo que se Nos Va Ocurriendo y que Inventamos Según Vemos en la Práctica” (CIAERZTCDCMTCCNACCTALVAOISVP, por sus siglas en español).

  Nah, no es cierto que se llama así.  Pero algún nombre le van a poner.  Tal vez igual o más largo, no sé.

 El asunto es que, como en las Cumbias, lo que vale es la puesta en práctica del conocimiento.  Porque bien puedes escribir libros de teoría de la Cumbia, explicar con elipsis y parábolas, ecuaciones diferenciales y asíntotas, la rotación de las caderas y el ritmo de pies y manos.  Pero, compa, si no lo practicas, va a parecer que tus pantalones son de cartón o que te dio un calambre.

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  Cuando lo miré que ya están funcionando los aspersores y están sembrando, pensé “ya me puedo morir”.  Creo que lo pensé en voz alta, porque la Verónica, que andaba de metiche para variar, me dijo “¡¿Otra vez?!”.  Y, mirándome con reprobación, añadió “Ya caes mal que a cada rato te mueres.  Hasta las mujeres de los pueblos ya protestaron con el SubMoy de que de balde rezan cada vuelta”.

  “¿O sea que rezan por mí?”

  “¡Qué va a ser!, rezan por el pobre demonio, que va a sufrir cuando llegues al infierno, y te pongas a hacer tus travesuras”.

  Bueno, pero eso no es el tema…

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  En cualquier rincón del mundo, florecen las vidas de las resistencias y rebeldías.  Ayer se llamaban Venezuela.  Hoy se llaman Irán y Cuba.  Siempre se llaman Palestina.  Porque siempre habrá quien no se rinda, no se venda y no claudique.

(Continuará…)

 El Capitán.
Abril-mayo del 2026.

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Radio Zapatista

Día 3 – Semillero “La Tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas”

En un poderoso mensaje dirigido a los pueblos del mundo, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional volvió a colocar en el centro la urgencia de organizarse colectivamente y construir, desde ahora, las condiciones para la vida de las futuras generaciones.

Con palabras firmes, el Capitán Insurgente Marcos recordó que la lucha no puede quedarse en el discurso. La tarea de quienes resisten, dijo, es pensar, compartir lo pensado y, sobre todo, llevarlo a la práctica sin esperar. La historia no puede seguir postergándose.

Desde la mirada zapatista, la “herencia” no es un concepto vacío ni simbólico. No basta con transmitir dignidad, resistencia o rebeldía; ante la tormenta de nuestro mundo en crisis, es indispensable construir las bases materiales que permitan a quienes vienen seguir viviendo y luchando. Esa herencia se teje en la práctica cotidiana: en las formas de organización comunitaria, en las autoridades responsables, en los colectivos y en cada espacio donde se construye el común.

Frente al panorama actual, el mensaje es claro: hay dos caminos posibles, la unidad o la fragmentación. Y ante ello, una decisión inevitable: resignarse u organizarse.

Los zapatistas advierten que su horizonte no está en la toma del poder ni en los gobiernos que llaman a la unidad mientras buscan absorber y homogeneizar las luchas. Tampoco está en el sistema capitalista, al que señalan por imponer narrativas de derrota para desviar el camino de los pueblos.

El “común” que proponen no busca borrar diferencias, sino articularlas en un objetivo compartido: enfrentar al sistema. Muchas luchas, muchos caminos, pero una sola batalla por la vida.

En ese sentido, hicieron un llamado a no medir la lucha por su tamaño o impacto mediático, sino por la claridad de sus convicciones. Saber por qué se lucha, para qué y cómo organizarse es, aseguran, lo que permite avanzar con firmeza.

El mensaje resonó más allá de los territorios zapatistas, reconociendo luchas en todo el mundo: desde los familiares de los desaparecidos de Ayotzinapa, hasta resistencias en América Latina, Palestina, Europa, África, Asia y otros rincones donde los pueblos no dejan de luchar. Todas forman parte de un mismo latido global que se niega a desaparecer.

Por su parte, el Subcomandante Insurgente Moisés compartió la experiencia organizativa de los pueblos zapatistas, quienes han decidido romper con la lógica jerárquica de “la pirámide” para dar paso a una construcción colectiva basada en el común.

Durante más de tres décadas, explicó, han demostrado que es posible gobernarse sin depender de las estructuras oficiales. Hoy su organización se articula en distintos niveles autónomos, desde gobiernos autónomos locales (GAL) -que son el corazón del nuevo sistema de gobierno zapatista- hasta asambleas generales del común, que reúnen a todos los GAL del territorio zapatista. En este nuevo sistema de gobierno, cada comunidad decide según sus necesidades, pero siempre con un horizonte compartido: la defensa de la vida.

En este proceso, el conocimiento ocupa un lugar central. Para los zapatistas, no debe convertirse en mercancía, sino compartirse para fortalecer a las comunidades. Bajo esta lógica, impulsan proyectos como la construcción en común de un quirófano comunitario, con la participación activa también de comunidades e individuos no zapatistas, al tiempo que convocan a personas solidarias a sumarse con trabajo y saberes.

También se abordaron problemáticas urgentes como el crimen organizado y las adicciones, especialmente entre jóvenes, señalando cómo estas amenazas buscan fragmentar el tejido comunitario. Frente a ello, la respuesta sigue siendo la misma: organización, conciencia y trabajo colectivo.

En su intervención, el Capitán Marcos insistió en que el individualismo no es opción. Apostar por él, dijo, es condenarse a una pesadilla. En cambio, organizarse con otros permite no solo resistir la tormenta, sino imaginar lo que hay más allá: nuevas posibilidades, nuevos mundos.

La clausura, a cargo del Subcomandante Moisés, reafirmó el compromiso zapatista con la construcción de una nueva sociedad. Una donde no exista la explotación, donde la diferencia no se persiga sino se celebre, y donde la vida esté en el centro.

No se trata de un mundo perfecto, señalaron, sino de uno distinto. Un mundo que ya se empieza a construir desde abajo, en común, y que busca ser heredado a las niñas y niños de México y del mundo entero.

Audios

Quinta sesión

Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: La Fragmentación de Territorios y las Resistencias y Rebeldías. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):

Una ventana al Zapatismo: Una ventana al Común como opción de resistencia y rebeldía en territorios de pueblos originarios I. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):

Sexta sesión

Una ventana al Zapatismo: Una ventana al Común como opción de resistencia y rebeldía en territorios de pueblos originarios II. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):

Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: La Teoría y la Práctica en las Generaciones.  Cuento “El Amor y el Desamor según la Abuela Grabiela”. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):

Clausura. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):

Videos – Transmisión en vivo

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Radio Zapatista

Día 2 – Semillero “La Tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas”

En el segundo día del semillero realizado en el CIDECI, el Capitán Insurgente Marcos y el Subcomandante Moisés presentaron una reflexión crítica sobre la situación actual de México y del mundo, centrada en tres ejes: la crisis del Estado-nación, las múltiples formas de guerra y las tensiones en torno a la llamada Cuarta Transformación (4T).

La crisis del Estado-Nación, las guerras y las contradicciones de la 4T son síntomas de un sistema global que prioriza el capital sobre las personas. Frente a este panorama, el EZLN llama a la organización comunitaria como la única vía para construir un futuro más justo y digno.

Desde una mirada zapatista, el Capitán Insurgente Marcos planteó que el concepto de guerra ha cambiado. Recalcó que, mientras los medios de comunicación se concentran en los conflictos visibles —aquellos que ocupan titulares—, existen “guerras silenciosas” que afectan de manera constante a sectores como pueblos originarios, trabajadores, migrantes e incluso a la clase media. Estas violencias, dijo, son menos visibles pero igualmente profundas, y tienden a ser ignoradas en el discurso público.

También describió la realidad contemporánea como un “espejo esférico”, donde cada quién le toca lo que ve y lo que puede ver. En este contexto, habló de un agotamiento del modelo de Estado-nación, cuyas capacidades y límites se ven rebasados por el avance del capitalismo global. En su análisis el Capitán menciona que este sistema ha debilitado elementos clave como la soberanía, el mercado interno y el control territorial, abriendo fronteras para el capital pero cerrándose para los que luchan.

Apuntó que, ante este desgaste, algunos Estados parecen intentar reagruparse. Ya señalamos, dice el Capitán, que hay una especie de agotamiento de sus posibilidades y de sus límites, pero aparece con el caso de Israel y el caso de Estados Unidos y el caso de Cuba y el caso de Irán, que como que se está reagrupando el Estado Nacional para buscar una reconfiguración o una resolución. En el caso de México, la Cuarta Transformación, gracias a Trump, rescata el discurso de la soberanía nacional y trata de reorganizar otra vez a un territorio, que describe fragmentado y sobre el cual el gobierno no tiene ya control.

El Capitán Insurgente Marcos habla también sobre las víctimas y los objetivos de las guerras y de la guerra. Que el Estado Nacional genera una animadversión y ve a las organizaciones no gubernamentales y a las iglesias progresistas como enemigos, y los ataca, y también a los procesos comunitarios, pues estos ocupan un espacio que, según la visión de arriba, debería corresponderle al Estado.

Entonces, por eso vemos que gobiernos tanto de derecha como de “izquierda” —como Bolsonaro en Brasil y la 4T en México—, se posicionan contra de las organizaciones no gubernamentales y en contra de las iglesias progresistas. Pero en el caso de los procesos comunitarios, la preocupación es mayor, son los enemigos a muerte, pues el proceso comunitario, grande o pequeño, cuestiona la existencia misma de la pirámide. Y ese proceso comunitario descubre que ni los gobiernos, ni los Estados, y mucho menos las pirámides son necesarias, son un estorbo, y saben que si esto se descubre, se van a levantar para destruirla.

Ese es el gran temor, no el ejército norteamericano, no el ejército israelí, es el proceso comunitario, y por eso el ataque tan salvaje sobre Palestina, sobre Gaza, y sobre las comunidades originarias, pero también sobre ciertos sectores urbanos y campesinos que están generando procesos comunitarios que tarde o temprano van a amenazar la esencia misma del sistema, que es la pirámide. Y de ahí van a descubrir que la columna vertebral es la propiedad privada. No son las armas, no son las campañas ideológicas, los libros, los análisis a los que temen; lo que temen, es la organización.

El Subcomandante Moisés, por su vez, no escatima sobre la supuesta transformación de la 4T. Las guerras internas que ahora enfrentamos son parte de lo que el EZLN llama la tormenta… una tormenta que los que están arriba creen equivocadamente que no les afectará, sino sólo a los de abajo. Uno de los síntomas de la tormenta es la privatización de las tierras. Por años, los gobiernos priístas intentaron fraccionar las tierras, pero lo que sólo lograron en parte, el gobierno de la 4T hizo de forma mucho más radical, sobre todo mediante programas como Sembrando Vida. Está claro, dice el sub Moy, que no quieren que exista la comunidad, porque de esta manera las comunidades se pueden defender, se organizan y luchan. Denunció que los programas de gobierno de la 4T como Sembrando Vida tienen otras intenciones y generan conflictos entre comunidades en lugar de ser soluciones reales a los problemas estructurales del país. Estos programas vienen con un sin fin de manipulaciones y son utilizados, además, como herramientas para la compra de votos anticipadas para el próximo sexenio.

Como el Capitán Marcos, también criticó la manipulación de la historia oficial, que exalta un pasado azteca glorioso mientras ignora las realidades de los pueblos originarios y su resistencia.

La verdadera transformación de la 4T es la tormenta.

Y reitera lo que el Capitán Marcos mencionó en relación a las guerras: que los procesos comunitarios representan una amenaza para el sistema piramidal del Estado y para el capitalismo, al cuestionar la necesidad de la propiedad privada y la estructura jerárquica.

 El verdadero cambio no vendrá desde el poder, sino desde la organización y resistencia de las comunidades. “Si se pudiera hacer algo allá arriba, no nos hubiéramos levantado en armas”, dice el EZLN.

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Tercera sesión

Una mirilla a la Tormenta en el Mundo: Los Estados-Nación bajo ataque. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):

Una ventana al zapatismo: Una ventana a los programas gubernamentales contrainsurgentes en territorios de pueblos originarios zapatistas I. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):

Cuarta sesión

Una ventana al zapatismo: Una ventana a los programas gubernamentales contrainsurgentes en territorios de pueblos originarios zapatistas II. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):

Una mirilla a la Tormenta en el Mundo:  Los Objetivos y las Víctimas.  Cuento: “El Amor y el Desamor según el Sistema de Educación Autónoma Zapatista”. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):

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Día 1 – Semillero “La Tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas”

El Capitán Insurgente Marcos, en su charla del 2 de abril de 2026, ofreció una profunda reflexión sobre la lucha de los zapatistas y su visión de la crisis global, a la que llaman “la Tormenta”. ​ En su discurso, abordó temas como las guerras explícitas y silenciadas, la resistencia y la rebeldía frente al sistema capitalista, y los cambios internos en la estructura del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). ​
Marcos destacó que las guerras explícitas son las que dominan los medios de comunicación, mientras que las silenciadas afectan a mujeres, pueblos originarios, trabajadores y otros grupos marginados, quienes enfrentan violencia y opresión constante. ​ Según su perspectiva, el sistema capitalista es como un “erizo esférico”, que hiere desde cualquier ángulo y perpetúa la dominación a través de la propiedad privada de los medios de producción, la hegemonía y la homogenización. ​

El Capitán también hizo un recorrido histórico desde el alzamiento de 1994 hasta el presente, resaltando momentos clave como la creación del Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI), los diálogos de San Andrés y la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en 2005. En el proceso, el EZLN amplió su lucha más allá de los derechos indígenas para enfrentar al sistema capitalista en su totalidad.​ También mencionó la Declaración por la Vida de 2015, que marcó un hito al unir a diversos movimientos globales en la lucha por la vida frente a las amenazas del sistema.

Marcos subrayó la importancia de las miradas colectivas y críticas, que cuestionan tanto el sistema como las estructuras internas del EZLN. ​Reconoció los cambios en la dirección del movimiento, que ahora incluye más voces jóvenes y diversas, y enfatizó la necesidad de adaptarse para enfrentar los desafíos de la “tormenta” que se avecina. ​

En su análisis, el Capitán Insurgente Marcos instó a los asistentes a reflexionar sobre la realidad del sistema y sus consecuencias, y a no temer criticar la visión zapatista, siempre desde una perspectiva constructiva.

¿Es cierto que es la humanidad enemiga del planeta, o es un sistema el que es el enemigo? Una pregunta contundente que nos hace reflexionar. En su cuento “El amor y el desamor según el Sistema de Salud Autónoma Zapatista” relata lo importante que es estar organizados y construir nuevas estructuras para navegar juntos ante esta tormenta, porque nuestras diferencias son complementarias y no antagónicas, cuando nuestra lucha es por la vida.

Su mensaje final fue claro: la lucha por otro mundo, uno donde la vida sea el centro, sigue siendo el objetivo principal del movimiento zapatista. ​

Por su parte el Subcomandante Moisés hace un llamado a la reflexión hacia la herida más visible de nuestro tiempo: La crisis climática. Pero no habla de ella como un dato científico aislado, sino como una ruptura profunda en la relación entre el ser humano y la madre tierra.

“El clima ya no es predecible, el termómetro cambió,” dice, recordando que lo que hoy llamamos cambio climático, el pueblo siente como se agranda en su cotidianidad.

Sus palabras evocan la sabiduría de los abuelos, esa sabiduría que enseñaba a leer el tiempo, a entender los ciclos de la naturaleza, a vivir sin destruir. Hoy esa sabiduría se ve desplazada por un modelo que ha convertido incluso el agua en mercancía.

“Antes mis abuelos jamás imaginaron que el agua se tendría que comprar” expresa con voz grave. Este cambio climático deberíamos tomarlo en serio, porque por más lucha, por más libertad que buscamos, si no cuidamos el planeta, nos quedaremos sin casa, Y entonces, ¿por qué luchamos?

La realidad ya se vive: Se refiere el subcomandante Moy, a las empresas extractivistas de los minerales como el petróleo. Pellízquense, dice, ¿Acaso no les duele? Así a la madre tierra, porque tiene vida, porque estamos lastimando su cuerpo. Esta es la importancia de cuestionarse de dónde vienen las cosas y el daño que causan.

¿Qué haremos por la madre tierra?

Y en este cuestionamiento, el día jueves 02 de abril del 2026 del semillero en el CIDECI, donde el lema es ResignArte u OrganizarArte, “La tormenta dentro y fuera según las comunidades y pueblos zapatistas”, el EZLN deja claro que la lucha no es únicamente con el sistema capitalista; porque en esa Declaración por la Vida, el EZLN junto con miles de hombres y mujeres y otroas de todo el mundo dijeron: “Nuestra lucha es por la vida. Somos muy diferentes, nos distancian muchas cosas, pero nuestro objetivo es vivir y quien se opone a que vivamos es el sistema”.

Por ello las comunidades zapatistas, en medio del colapso global, nos comparten lo profundo de sus luchas: la posibilidad de volver a tejer comunidad, de reaprender a vivir en equilibrio y defender la vida como un principio colectivo. Porque en tiempos donde todo parece fragmentarse, el común emerge no como una propuesta política, sino como una necesidad vital.

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Primera sesión

Una mirilla a la tormenta en el Mundo: Las guerras y la Resistencia y Rebeldía. 32 años: breve recorrido histórico: del CCRI de 1994 al Común de 2026. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):

Una ventana al Zapatismo. Una ventana a la tormenta climática en territorios de pueblos originarios zapatistas I. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):

Cierre de la primera sesión. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):

Segunda sesión

Una ventana al Zapatismo. Una ventana a la tormenta climática en territorios de pueblos originarios zapatistas II. Subcomandante Insurgente Moisés (Descarga aquí):

Una mirilla a la tormenta en el Mundo: La Guerra y las Guerras. Cuento “El Amor y el Desamor según el Sistema de Salud Autónoma Zapatista”. Capitán Insurgente Marcos (Descarga aquí):

Fotos: Radio Zapatista y Radio Pozol

Transmisión en vivo – Primera sesión

Transmisión en vivo – Segunda sesión

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Día 3 – Semillero “De pirámides, de historias, de amores y, claro, desamores”

28 de diciembre de 2025, San Cristóbal de Las Casas. El tercer día del Semillero “De pirámides, de historias, de amores y, claro, desamores” se dedicó a reflexionar sobre el papel de los derechos humanos en las luchas, así como el aparato legislativo de México y de los Estados-naciones en general.

¿Cómo hablar de derechos humanos ante el exterminio del pueblo palestino en Gaza y la vergonzosa complicidad de la mayoría de los Estados alrededor del mundo? ¿Cómo hablar de derechos humanos en un país como México, con los feminicidios, las torturas, los asesinatos, la brutalidad militar, las fosas y la incansable y digna desesperación de las buscadoras? Eduardo Almeida y Tamara San Miguel, del Nodo de Derechos Humanos (NODHO), reflexionaron al respecto con palabras contundentes que nos invitan a repensar. Eduardo habló sobre la utilización del discurso de derechos humanos por parte del poder para justificar sus atrocidades. Tamara, entre otras cosas, hizo una distinción entre lo que denominó crímenes de poder, ejecutados por el mismo para garantizar su propia manutención, y las violaciones a derechos humanos. Los crímenes de poder no están tipificados en la ley y no se reconocen como tales (a ejemplo del crimen de Estado, tortura sexual, crimen empresarial por despojo). Ante eso, es necesario politizar la defensa de los derechos humanos y los crímenes de poder, buscando mecanismos autónomos en paralelo con los del Estado.

Eduardo Almeida: (Descarga aquí)

Tamara San Miguel: (Descarga aquí)

Por su vez, la abogada Bárbara Zamora reflexionó sobre las leyes que excluyen y discriminan. “Todas las leyes son en sí mismas discriminatorias y excluyentes, porque se hacen desde el poder y se utilizan para ejercer el poder de unos sobre otros”, comenzó Bárbara. Para ilustrar esto, hizo un fascinante recorrido por las reformas al Artículo 27 de la Constitución, la Ley Agraria, la Ley Minera, la Ley de Inversiones Extranjeras, la Ley de Hidrocarburos, así como la Ley de Amparo y el Código Civil, todas ellas que afectan a las comunidades originarias y campesinas del país.

Bárbara Zamora: (Descarga aquí)

El Capitán Marcos, inició haciendo aclaraciones importantes sobre la postura zapatista de respeto a la diversidad de visiones y opiniones y la importancia de las discrepancias y desacuerdos entre compañeros. Después reflexionó sobre los cambios que se han venido realizando en la propia pirámide del EZLN, que por ser un ejército es por naturaleza piramidal. Desde que el mando pasó al Subcomandante Moisés, explicó, la pirámide del EZLN se ha venido “achatando”, orientándose cada vez más haciea “el común”. Finalmente, tras explicar que los cuentos son una forma de relatar la realidad para los propios zapatistas, leyó el cuento “El amor y el desamor según el Chómpiras y la Lucecita”.

Capitán Marcos: (Descarga aquí)

Finalmente, el Subcomandante Moisés habló sobre la construcción del “común” en territorio zapatista, dando ejemplos claros sobre cómo funcionan las nuevas estructuras de gobierno y la organización del trabajo en común, con hermanas y hermanos no zapatistas, en tierras recuperadas.

Subcomandante Moisés: (Descarga aquí)

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Día 1 – Semillero “De pirámides, de historias, de amores y, claro, desamores”

Este 26 de diciembre de 2025 dio inicio el Semillero “De pirámides, de historias, de amores y, claro, desamores”, el cuarto y último de una serie de encuentros a lo largo de un año, dedicados a tratar de entender la crisis civilizatoria que atravesamos y a reflexionar sobre cómo construir realidades otras que constituyan semillas capaces de florecer “el día después” del colapso de nuestro sistema mundo.

A lo largo de estos cuatro encuentros, el zapatismo nos ha mostrado, tanto con la palabra como con obras de arte, y desde luego con la práctica, los dos ejes de una profunda transformación interna que se lanza también hacia afuera: “el común” y la destrucción de las formas de organización piramidales.

Este ciclo de encuentros inició con la Primera Sesión de los Encuentros Internacionales de Resistencia y Rebeldía, el 28 y 29 de diciembre de 2024 en el Cideci/UniTierra Chiapas, seguido de un festival cultural realizado en el Caracol de Oventic del 30 de diciembre de 2024 al 2 de enero de 2025. En ese encuentro, diversos pensadores y pensadoras analizaron “la tormenta” –la crisis civilizatoria que atravesamos– tanto a nivel global como en México. También se reflexionó sobre la realidad de las mujeres, tanto zapatistas como no zapatistas, y los primeros pasos tanto de la construcción del “común” como del trabajo político con mujeres de comunidades no zapatistas. Al mismo tiempo, las y los zapatistas hicieron un recorrido por lo que les llevó a la decisión de hacer del “común” el eje de esta nueva fase del zapatismo, y los primeros pasos que se han dado en ese caminar.

Del 13 al 19 de abril de 2025 se realizó en el Caracol Jacinto Canek el Encuentro (Rebel y Revel) Arte. En este encuentro, a partir de las artes, se siguió reflexionando sobre la tormenta, y sobre todo se soñó cómo construir otros mundos posibles ante la crisis global. El encuentro terminó un encuentro de la palabra el 19 de abril en el Cideci/UniTierra Chiapas.

Del 3 al 16 de agosto de 2025, se realizó en el Semillero Comandanta Ramona del Caracol de Morelia el Encuentro de Resistencias y Rebeldías “Algunas partes del todo”. Durante dos semanas, en dos mesas simultáneas, se compartieron ya no las problemáticas de la tormenta, sino las soluciones, las alternativas que se construyen en diversas geografías alrededor del mundo. Un encuentro que inspiró con la certidumbre de que mundos otros, muy distintos a la devastación en curso, no sólo son posibles, sino que ya se construyen en muchas partes: mundos en los que que la vida es sagrada, en los que el respeto y la dignidad son brújula para navegar en la tormenta. Una parte de esa construcción, evidentemente, son los grandes cambios internos del zapatismo: la construcción del común y la nueva forma de autogobierno, que los zapatistas explicaron tanto con la palabra como con obras de teatro y otras presentaciones por parte de las y los jóvenes.

Este cuarto y último encuentro inició con las palabras del Capitán Insurgente Marcos y del Subcomandante Insurgente Moisés, que compartimos aquí:

Capitán Marcos: (Descarga aquí)

Subcomandante Moisés: (Descarga aquí)

Video completo:

radio
Los Tercios Compas y ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ

Sobre el tema: La Tormenta y el Día Después. Décima parte:  LA SALUD SEGÚN LA DOÑA JUANITA | Los Tercios Compas y ͶÀTIꟼAƆ ⅃Ǝ

Sobre el tema: La Tormenta y el Día Después

Décima parte:  LA SALUD SEGÚN LA DOÑA JUANITA.

  No es hoy el día después.  La doña Juanita muele el maíz que luego será tortilla nueva en la mesa donde, después de la práctica, los promotores comerán.  La doña Juanita me confiesa que, a la hora de repartir la comida, les sirve más a las promotoras de salud.  Porque son sanadoras, dice, y necesitan más fuerza para que su cabeza aprende y enseña.

  Hablamos.  Más bien, habla ella y yo escucho.  Dice de una tierra lejana que está ahí nomás, al otro lado de la sierra que extiende su falda en nuestro suelo; nuestra tierra que antes fue de los extraños, los de afuera, los de dinero y muerte; suelo que libre se hizo por nuestra lucha.

  Está contenta la doña Juanita con la lucha.  Contando historias del pasado, cuando el finquero y el gobierno mandaban, anima a sus nietas, las exhorta, les advierte: “No dejes la lucha nunca, busca tu lugar y pelea para defenderlo.  Si lo pierdes, de balde murieron nuestros muertos y te van a venir a jalar las greñas.  Y yo te voy a agarrar a patadas.  Aunque esté yo muerta, en la noche llego”.

  “La sistema sólo nos enseñó a mal morir”, dice mientras atiza el fogón.  “Y la lucha nos enseñó a vivir.  Difícil seguir el camino de la muerte, y más difícil caminar la vida.  Pero más alegre la lucha, porque te hace que miras lejos.  Por ejemplo, de la salud.  Antes la enfermedad sólo terminaba con la muerte, y nuestra medicina sólo retrasaba un poco que somos difuntos.  Ahora hay muchas formas de salud.  Empezando desde abajo, así como se levanta una champa.  Bueno, eso pienso yo.  Así dice mi cabeza.  Por eso es bueno que las jóvenas aprendan de la salud.  Porque ese camino es largo y es de vida.  Pero que no sólo de plantas medicinales, porque hasta yo sé de eso.  Es de cosas nuevas, de laboratorios y esos aparatos raros que oyen lo que dice tu tripa.  De abrirle la panza a un hermano, sacarle el mal y remendarlo como se remienda la nagua.  Yo creo que el finquero nos quería enfermos para que rápido morimos y no estamos dando lata.  Como quiera el Mandón trae gente de otro lado a servirle.  La lucha es buena porque no es sólo de matar o morir, es de vivir.  Yo lo quiero ver eso de que le meten cuchillo a un cristiano, pero buen cuchillo porque no mata, sino que cura.  Es muy otro eso de la salud.  Creo por eso una no lo dice cuando se enferma.  No es por valiente y que no quieres hacer bulla.  Es porque tienes miedo del cuchillo que cura.  Imagina que ves en tu ojo como el machete llega en tu panza.  ¡Ay diositillo!”, dice la doña Juanita mientras se persigna repetidas veces.

  Revisa el frijol la doña Juanita.  Me dice que, en esa otra tierra, cercana -aunque lejos-, viven pueblos hermanos que a esos suelos llaman “Palestina”.  Dice que la destrucción y la muerte siguen sembradas allá, aunque ahora otra guerra en otra geografía sea la noticia que oculta su noticia.  No llora la doña Juanita cuando habla “Palestina”.  Su mirada brilla, sí, pero no hay pena.  Hay rabia, coraje, vergüenza.

  “No conozco, pero me imagino que a esos pueblos todos quieren decirle lo que deben hacer.  Así fue con nuestras comunidades, que llegaban a ordenarnos qué debemos pensar, vestir, comer, rezar, hasta quieren decirnos cómo hablar.  El Mandón no siempre llega con cara de finquero.  A veces llega con cara de buena gente, que te viene a ayudar, que te da su limosna, que te acaricia.  Pero lo que quiere es mandar.  Viera que no luchamos, hoy estaríamos igual, viviendo una vida que no es la nuestra.

  No tendríamos conciencia nuestra y seríamos lo que la mirada de otros quiere que seamos.  No sirve así, porque sólo te dejan la muerte.  Tu vida es la vida que dicen ellos y no la tuya.  Es buena la lucha porque no manda, sino que obedece”.

  Suspira la doña Juanita.  Apila las tortillas y los recuerdos, y me cuenta una historia que le contó su abuela hace 30, 50, 100, mil años.  Ya es de edad la doña Juanita, pero es otra vez una niña cuando repite la historia que su abuela le trajo de sus más anteriores:

  “Después del principio los seres que empezaron a hablar, y así caminar, mucho peleaban.  Querían tener.  Quien tenía poco, quería mucho.  Quien no tenía nada, quería tener. aunque sea un poco.  Quien tenía mucho, quería tenerlo todo.  No era su modo de por sí.  Ese modo lo trajo el que es del color del dinero, el de ojos fieros y manos de muerte, el Dzul.  Mucho sufrían los anteriores.  Y mucho entre ellos peleaban.  Y con las peleas, las enfermedades para todos: para las crías, para las madres, para los padres, para los campos, para los animales.  Enfermaban también las plantas y se enfermaban las aguas y los cielos.  Antes de los dineros, había salud y la enfermedad de más querer tener no existía.  Había el común.

  Los Dzules, los extranjeros, los de afuera, les enseñaron a los nuestros que, para dominar un pueblo, había que dominar a las mujeres.  Y que, si no se dejaban, había que matarlas.  Porque matando mujeres, decían los Dzules, mataban rebeliones futuras.

  Pero las mujeres tenían una más sabedora, más grande de edad y de rango.  Ixchel es su nombre y su trabajo es la salud de todo.  De día se esconde, pero de noche hace la guardia para ver si todo está cabal.  Es luna pues, la Ixchel.

  A las mujeres que luchan, Ixchel les dio la fortaleza interna de corazón y cuerpo.  Grande hizo su corazón para que en él cupiera la semilla de la vida.  Por eso las guerras del opresor buscan dañar a las mujeres que luchan.  Desde pequeñas son atacadas.  Porque en ellas va la vida, va el mañana.  Rebeldes las hizo.  Inconformes.  Sabias las creó.  Vista lejana tienen.  Miran vida más allá de donde los demás sólo ven muerte.  Y cuando se embravece la Ixchel, ahí sí, olvídate de que muy machitos y mandones.  Por eso nuestro trabajo como mujeres que somos, es resistencia y rebeldía.  Porque sólo así se sana una tierra mancillada con bombas, industrias y máquinas.  Sólo así puedes curar la muerte.  Luchando pues”.

-*-

  Ahora me doy cuenta de que la doña Juanita, cuando expresa “Palestina”, dice “niña, mujer, anciana”.  Y por eso la doña Juanita, que fue y es niña, mujer y anciana, cuando habla “Palestina” dice “rabia”, sí, pero también dice “mañana”.

  Y eso es lo que decimos las comunidades zapatistas cuando decimos “Palestina”.

Vale.  Salud y pues eso: salud.

Desde las montañas del Sureste Mexicano, casi esquina con Medio Oriente.

El Capitán.
Noviembre del 2024.

Imágenes de Los Tercios Compas y Música «Sobreviviré» con Panteón Rococó

radio
Capitán Insurgente Marcos

[:es]EZLN | Octava Parte: P.D. QUE HAY QUE LEER PARA SABER DE QUÉ TRATA.[:en]EZLN | Eighth Part: P.S. WHAT YOU HAVE TO READ TO KNOW WHAT IT’S ABOUT.[:]

[:es]

Octava Parte: P.D. QUE HAY QUE LEER PARA SABER DE QUÉ TRATA.

Noviembre del 2023.

Cuenta la leyenda que, en los tiempos en que el tiempo no importaba, lluvia y noche cubrieron la Casa de los Seres.  Entonces se fue la luz.  Todo era oscuridad.  Las mujeres, los hombres y otroas andaban a los tropezones y chocaban entre sí.  Por esa causa, discutían y peleaban entre hermanos y vecinos.  Ni siquiera se reconocían, siendo que eran familiares y conocidos, porque muy oscuro estaba.  Mucho se regañaban.

Los dioses primeros, los que nacieron el mundo, estaban de haraganes, tirados en sus hamacas, contando chistes y cuentos.  Pero la bulla en la Casa de los Seres llegó hasta ellos.  “¿De quién es esa bulla?”, preguntó uno.  “A saber”, dijo otro.  Ixmucané, que era la diosa madre, dijo: “Vamos a mirar por qué es esa bulla”, pero al bajarse de la hamaca, se cayó y llegó su cara en el suelo y le quedó como bollada, o sea como con rajaduras.  La Ixmucané se levantó del suelo y no dijo groserías porque todavía no se habían inventado las groserías.  Se sacudió el polvo.  Se alzó un poco la nagua y salió corriendo rumbo a la Casa de los Seres.

Los dioses se miraron entre sí y no dijeron nada, pero pensaron “¿A poco nos va a ganar una mujer?” y se bajaron de sus hamacas, pero con cuidado, y corrieron para alcanzar a la Ixmucané.  Pero resulta que, como se la habían pasado de haraganes, no habían chaporreado su sitio y había mucho monte.  Puro acahual, pues.  Abundaban tzaw ch´ix (espinas), ramas secas, zacate cortador (que también le dicen gezau h´ak) y el ch´oox tz´an, que es un bejuco con espinas.  Pero ahí van corriendo y brincando como pueden y quejándose en la corredera esos dioses, porque no iban a permitir que les ganara una mujer.  Llegaron ya después a la Casa de los Seres, todos rasguñados y abollados en cara y manos.  Pero nadie los miró que están todos golpeados, porque no había luz.  Por eso se cree que los dioses no tienen heridas.

Los dioses tampoco miraban nada.  Todo era oscuro.  Sólo por el sonido se sabía que había más gente.  “¿Y ora?”, se preguntaron los dioses.  Ixmucané no se preguntó nada, sino que quedó pensando.  Los dioses varones siempre eran muy fanfarrones y empezaron a decir que hay que ir por ocote.  Otro que ya hay que inventar el focador y el quinqué.  Otro que había que juntar un buen de luciérnagas.  Y así.

Ixmucané pensó: “Hay que reponer la luz.  Pero para reponerla, tenemos que encontrarla.  Y para encontrarla, tenemos que saber dónde buscarla.  Y para saber dónde buscarla, tenemos que saber mero qué pasó”.

Ixmucané reunió a los hombres, mujeres y otroas de maíz.  En ese entonces sólo había hombres, mujeres y otroas de maíz, de muchos colores eran y cada quien tenía su modo.  No había religiones, ni naciones, ni Estados, ni partidos políticos, ni todo eso que nació después como semillas de la guerra.  Entonces, cuando la Ixmucané dijo “vengan hermanitos y hermanitas”, guiados por su voz llegaron todos los hombres y mujeres, y también otroas -porque no se sentían excluidoas-.

Se reunieron pues en asamblea. No se miraban porque no había luz, pero se podían hablar y escuchar.

La Ixmucané les preguntó “¿Qué vamos a hacer?”.  Los hombres, mujeres y otroas no se miraron entre sí -pues porque no había luz-, sino que se quedaron callados.  Hasta que una voz dijo “Pues tú dinos qué vamos a hacer”.  Los aplausos no se vieron, pero se escucharon claro.  Ixmucané se río de buena gana y dijo “Acaso yo lo sé.  No sabemos de por sí, pero tal vez así reunidos, en asamblea y hablando, de repente salen algunas ideas de qué vamos a hacer”.  Quedaron todos en silencio, pensando qué van a hacer.

El único ruido que se escuchaba era la bulla de los dioses varones que estaban peleando entre sí, que dónde madres quedó el ocote, que si alguien se acordó de crear las luciérnagas, que si yo no fui, que si eso le tocaba a no sé quién que de por sí se hace pato, y que qué cosa es “pato” si todavía no se hacen los patos.  Y así.

En la asamblea ya estaban hablando y proponiendo cómo hacer.  Primero sólo unas pocas voces, ya luego más.  Ya luego tuvieron que hacer un orden de turno para hablar y poner a alguien a escribir si es que hay acuerdo.  Como no había luz para escribir ni para leer, sólo había la palabra hablada, entonces nombraron a la Ixmucané que ella lo guarda en su cabeza lo que se dice y ya luego lo platica.

Muchas ideas y palabras se dijeron, y ya no cabían en su cabeza de la Ixmucané.  Entonces las empezó a guardar en el cabello y se fue haciendo largo su cabello, por eso las mujeres tienen el pelo largo.  Pero luego tampoco bastó, aunque lo iba acomodando su cabello y ahí se inventó el “prensa pelo” que, como lo indica su nombre, quiere decir “agarra ideas”.  Ya llegaba hasta el suelo su pelo de la Ixmucané y seguían hablando ideas y palabras.  Entonces la Ixmucané empezó a guardar las ideas en las heridas que se había hecho al caer y con las espinas y bejucos. En todas partes tenía heridas: en la cara, en los brazos, en las manos, en las piernas.  Todo su cuerpo estaba lleno de heridas, así que pudo guardar todo.  Por eso dicen que la gente de edad, de juicio pues, que tiene muchas arrugas y cicatrices, quiere decir que tiene muchas ideas e historias.  O sea que sabe mucho.

Ya en otra vuelta les cuento lo que acordaron en esa asamblea primera que hubo en la Casa de los Seres, pero en ésta les digo lo que dijo la Ixmucané: “Bueno, pues ya tenemos como quien dice un plan para enfrentar este problema que tenemos.  Como apenas está naciendo el mundo y le estamos poniendo nombre a cada cosa o caso, según, para no confundirnos, a esto que hicimos le vamos a llamar “en común”, porque todos participamos: unas dando unas ideas, otros proponiendo otras, y hay quien da la palabra y hay quien lleva el apunte de lo que se dice”.

Hubo un silencio primero.  Pesado, fuerte era el silencio.  Luego empezó a escucharse que una aplaudía, luego otro, luego todos aplaudieron y se escuchaba que estaban muy contentos.  Y no echaron baile porque no se veía ni madres.  Pero mucho reían porque habían encontrado una nueva palabra que se llama “en común”, que quiere decir “buscar juntos el camino”.  Y no fue que la inventaron los dioses primeros, los que nacieron el mundo, sino que llegó que fueron los hombres, mujeres, y otroas de maíz, que, en común, lo encontraron la palabra, o sea, el camino.

-*-

  Ixmucané era la más sabedora de todos los dioses y, como fue la primera que llegó a la Casa de los Seres, tenía más heridas, por la caída y por la carrera que hizo en el acahual, y así quedó marcada con esas cicatrices.  “Arrugas” y “cicatrices”, les nombraron.  Desde entonces, las arrugas y las cicatrices representan la sabiduría.  Más arrugas y cicatrices, más saberes.  Claro, en ese entonces no había redes sociales y nadie andaba usando maquillajes y modificando sus fotos con conocida aplicación virtual.  Y luego pasa que ves la foto del perfil y luego ves la realidad, y ya quieres salir corriendo.  No, las arrugas y las cicatrices eran un orgullo y no cualquiera.  Incluso los hombres y mujeres jóvenes se pintaban arrugas y cicatrices, o de plano se metían al monte para que las espinas y bejucos les arañaran la cara.  Porque no valía quién más bonita o bonito, sino quién más sabedora o sabedor.  En lugar de “followers” y “likes” se buscaba quién más arrugas y cicatrices.

Y ya.

-*-

  Sí, yo también quisiera saber qué pasó con la luz perdida.  Tal vez luego, en otra posdata, lo vamos a saber.  Por ahora, pues tenemos que aprender a caminar y vivir así en la oscuridad.  Ni modos.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

El Capitán.

Noviembre del 2023.  40, 30, 20, 10 años después.[:en]

Eighth Part: P.S. WHAT YOU HAVE TO READ TO KNOW WHAT IT’S ABOUT.

Legend has it that, in the times when time did not matter, rain and night covered the House of Beings. Then the power went out. Everything was darkness. Women, men and ‘otroas’ were stumbling and crashing with each other. For this reason, they argued and fought between brothers and neighbors. They didn’t even recognize each other, even though they were family members and acquaintances, because it was very dark. They scolded each other a lot.

The first gods, those who created the world, were lazy, lying in their hammocks, telling jokes and stories. But all the noise coming from the House of Beings reached them. “Whose noise is this?” asked one. “Who knows,” said another. Ixmucané, who was the mother goddess, said: “Let’s see what the noise is about,” but when she got out of the hammock, she fell and her face landed on the ground and it looked like it was dented, that is, like it had cracks. Ixmucané got up from the ground and did not swear because swear words had not yet been invented. She dusted herself off. She raised her skirt a little and ran towards the House of Beings.

The gods looked at each other and said nothing, but they thought, “Are we going to let a woman beat us?” and they got down from their hammocks, but carefully, and ran to catch up with Ixmucané. But it turns out that, since they had been lazy, they had not made or cleared path and there was a lot of bush. Pure ‘Acahual’, you see. There was an abundance of tzaw ch’ix (thorns), dry branches, sharp grass (which is also called gezau h’ak) and ch’oox tz’an, which is a vine with thorns. But there they went running and jumping as best they could and complaining on the way, those gods, because they were not going to allow a woman to beat them. They later arrived at the House of Beings, all scratched and dented on their faces and hands. But no one looked at them and noticed that they were all beaten up, because there was no light. That is why it is believed that the gods do not have wounds.

The gods didn’t look at anything either. Everything was dark. Just by the sound you knew there were more people. “And now?” the gods asked themselves. Ixmucané did not wonder anything, but remained thinking. The male gods were always very boastful and began to say that you have to go for ocote. Another said that they had to invent the the lamp. Another one said that had to gather a lot of fireflies. And so.

Ixmucané thought: “We have to replace the light. But to replace it, we have to find it. And to find it, we have to know where to look for it. And to know where to look for it, we just have to know what happened.

Ixmucané gathered the men, women and ‘otroas’ of corn. At that time there were only men, women and ‘otroas’ made out of corn, they came in many colors and everyone had their own way. There were no religions, no nations, no States, no political parties, nor everything that was born later as seeds of war. So, when Ixmucané said “come, little brothers and sisters,” guided by her voice, all the men and women arrived, and ‘othroas’ too – because they did not feel excluded.

So they met in an assembly. They didn’t look at each other because there was no light, but they could talk and listen to each other.

Ixmucané asked them “What are we going to do?” The men, women and ‘otroas’ did not look at each other – because there was no light – but remained silent. Until a voice said “Well, you tell us what we are going to do.” The applause was not seen, but it was clearly heard. Ixmucané laughed heartily and said, “Do you think I know. We don’t know as it is, but maybe gathered together, in an assembly and talking, suddenly some ideas emerge about what we are going to do.» They were all silent, wondering what they were going to do.

The only noise that could be heard was the noise of the male gods who were fighting among themselves, saying where the hell was the ‘ocote’, and whether someone had remembered to create the fireflies, and whether it was not me, and whether that was up to I don’t know who but he always plays dumb or acts like a duck, and someone asked what is a “duck”, because the ducks were not made yet. And so.

In the assembly they were already talking and proposing how to do it. First just a few voices, then more. Then they had to make a list in order to speak in turns and have someone write if there is an agreement. Since there was no light to write or read, there was only the spoken word, so they named Ixmucané, for her to keep in her head everything that is said, and then talks about it.

Many ideas and words were said, and they no longer fit in his Ixmucané head. Then she began to keep them in her hair and her hair became long, that’s why women have long hair. But then it wasn’t enough either, although she adjusted her hair and that’s when the “hair press” was invented, which, as its name indicates, means “grab ideas.” Ixmucané’s hair was already reaching the ground and they continued speaking ideas and words. Then Ixmucané began to keep her ideas in the wounds she had gotten when she fell and with the thorns and vines. She had wounds everywhere: on her face, on her arms, on her hands, on her legs. Her entire body was full of wounds, so she was able to save everything. That’s why they say that old people, that is, sensible people, who have many wrinkles and scars, means that they have many ideas and stories. That is to say they know a lot.

In another turn I will tell you what they agreed on in that first assembly that took place in the House of Beings, but in this one I will tell you what Ixmucané said: “Well, we already have, as it were, a plan to face this problem that we have. Since the world is just being born and we are giving a name to each thing, so as not to confuse ourselves, we are going to call this thing we did «in common», because we all participated: some giving some ideas, others proposing other ideas, and there are those who speak and there are those who keep notes of what is said.

There was silence first. Heavy, strong was the silence. Then you could hear someone start to applaud, then another, then everyone applauded and you could hear that they were very happy. And they didn’t dance because you could see nothing at all. But they laughed a lot because they had found a new word called “in common,” which means “to seek the path together.” And it was not that the first gods invented it, those who created the world, but it came to be that it was men, women, and ‘otroas’ made of corn, who, in common, found the word, that is, the way.

-*-

Ixmucané was the most knowledgeable of all the gods and, as she was the first to arrive at the House of Beings, she had more wounds, from the fall and from the race she did in the ‘Acahual’, and thus she was marked with those scars. “Wrinkles” and “scars,” they were called. Since then, wrinkles and scars represent wisdom. More wrinkles and scars, more knowledge. Of course, back then there were no social networks and no one was wearing makeup and modifying their photos with a well-known virtual application. And then it happens that you see the profile photo and then you see reality, and you want to run away. No, the wrinkles and scars were a source of pride and not something anybody could have. Even young men and women painted wrinkles and scars, or simply went into the mountains so that the thorns and vines scratched their faces. Because it didn’t matter who was prettier, but rather who was more knowledgeable. Instead of “followers” ​​and “likes” they looked for who had the most wrinkles and scars.

And that’s it.

-*-

Yes, I would also like to know what happened to the lost light. Maybe later, in another postscript, we will know. For now, we have to learn to walk and live like this in the dark. There is no other way.

From the mountains of the Mexican southeast.

The Captain
November 2023. 40, 30, 20, 10 years after.[:]

radio
Capitán Insurgente Marcos

[:es]EZLN | Segunda Parte: ¿Los muertos estornudan?[:en]EZLN – Second Part: Do the Dead Sneeze?[:]

[:es]

Segunda parte: ¿Los muertos estornudan?

Octubre del 2023.

Murió el SupGaleano. Murió como vivió: infeliz.

Eso sí, tuvo cuidado de, antes de fallecer, regresar el nombre a quien es carne y sangre heredada del maestro Galeano. Recomendó mantenerlo con vida, es decir, luchando. Así que Galeano seguirá caminando en estas montañas.

Por lo demás, fue algo sencillo. Empezó a tararear algo como “ya sé que estoy piantao, piantao, piantao”, y, justo antes de expirar, dijo, o más bien preguntó: “¿Los muertos estornudan?”, y ya. Ésas fueron sus últimas palabras. Ninguna sentencia para la historia, ni para una lápida, ni para una anécdota contada frente al fogón. Sólo esa pregunta absurda, anacrónica, extemporánea: “¿Los muertos estornudan?”

Quedó luego quieto, suspendida la respiración cansada, los ojos cerrados, los labios al fin silenciados, las manos crispadas.

Nos fuimos. Casi al salir de la champa, ya en el quicio de la puerta, escuchamos un estornudo. El SubMoy me volteó a ver y yo a él, con un “salud” apenas insinuado. Ninguno de los dos había estornudado. Volteamos a donde estaba el cuerpo del finado y nada. El SubMoy sólo dijo “buena pregunta”. Yo no dije ni una palabra, pero pensé “seguro ha de andar con la luna rodando por Callao”.

Eso sí, nos ahorramos el entierro. Aunque perdimos el café y los tamales.

-*-

Yo sé que a nadie le interesa una muerte más, y menos la del ahora finado SupGaleano. En realidad, les cuento esto porque él dejó ese poema de Rubén Darío con el que inició esta serie de textos. Obviando el evidente guiño a la Nicaragua que resiste y persiste – incluso podría verse como una referencia a la actual guerra del Estado de Israel contra el pueblo de Palestina, pero, en el momento de su muerte, no se había reiniciado el terror que hoy sobrecoge al mundo-, dejó esa poesía como referencia. Más bien como respuesta a alguien que preguntó cómo explicar lo que ahora pasa en Chiapas, México y el mundo.

Y, claro, como un discreto homenaje al maestro Galeano -de quien heredó el nombre-, dejó lo que él llamó un “control de lectura”:

¿Quién empezó? ¿Quién es culpable? ¿Quién es inocente? ¿Quién el bueno y quién el malo? ¿En qué posición está Francisco de Asís? ¿Fracasa él, o el lobo, o los pastores, o todos? ¿Por qué el de Asís sólo concibe que se haga un acuerdo basándose en que el lobo renuncie a ser lo que es?

Aunque esto fue hace meses, el texto concitó alegatos y discusiones que se mantienen hasta la actualidad. Así que les describo una de ellas:

Es como una especie de reunión o asamblea o algo como mesa de debates. Está lo mejor de cada casa: doctos especialistas en todo, militantes e internacionalistas de todas las causas menos de la de su geografía, espontáneos con doctorado en redes sociales (la mayoría), y uno que otro que, al ver la bulla, se acercó a ver si regalaban cubetas, gorras o playeras con el nombre del partido que fuere. No eran pocos los que se acercaron para aclararse de qué iba todo ese embrollo.

– “¡Usted no es mas que un agente del sionismo expansionista e imperial!”-, gritaba uno.

– “¡Y usted es sólo un propagandista del terrorismo árabe musulmán fundamentalista!” -, respondía otro, furioso.

Ya había habido varios conatos de bronca, pero no había pasado, todavía, de unos empujones modelo “nos vemos a la salida”.

Se llegó a ese punto, porque estuvieron analizando el poema de Rubén Darío “Los Motivos del Lobo”.

No todo había sido un intercambio de adjetivos, puyas y malas caras. Empezó como todo en esos lares: con buenos modales, frases contundentes, “intervenciones breves” – que solían durar media hora o más -, y derroche de citas y notas de pie de página.

Puro varón, claro, porque el debate era organizado por el llamado “Club de Toby Hipertextual”

“El Lobo es el bueno”, dijo alguien, “porque él sólo mataba por hambre, por necesidad”.

“No”, argumentó otro, “es el malo porque mataba ovejas, que eran el sustento de los pastores. Y él mismo reconoció que “en veces comió cordero y pastor”.

Uno más: “los malos son los pobladores, porque no mantuvieron el acuerdo”.

El de más allá: “la culpa es de Asís, que consigue el acuerdo pidiéndole al lobo que deje de ser lobo, lo que es cuestionable, y luego no se queda para mantener el pacto”.

Más acá: “Pero Asís señala que el ser humano es malo por naturaleza”.

Se reiteran en uno y otro lado. Pero se ve que, si se hiciera una encuesta en este momento, el lobo tendría una cómoda ventaja de dos dígitos sobre el poblado de pastores. Pero una hábil maniobra en redes sociales, consiguió que el hashtag “loboasesino” fuera TT muy por encima de #mueranlospastores. Así que fue claro el triunfo de los influencers pro pastores frente a los pro lobo, aunque sólo en las redes sociales.

Hubo alguno que argumentó en favor de dos Estados conviviendo en el mismo territorio: el Estado Lobo y el Estado Pastor.

Y otro por un Estado Plurinacional, con lobos y pastores, conviviendo bajo un mismo opresor, perdón, quise decir bajo un mismo Estado. Otro le respondió que eso era imposible, dados los antecedentes de cada parte.

Un señor de traje y corbata se levanta y pide la palabra: “Si Rubén (así dijo obviando el Darío), siguió a partir de la leyenda de Gubbio, entonces podemos hacer lo mismo. Demos continuación al poema:

Los pastores, haciendo uso de su legítimo derecho a defenderse, atacan al lobo. Primero destruyendo su madriguera con bombardeos, para luego entrar con tanques e infantería. Me parece, colegas, que el final está cantado: la violencia terrorista y animal del lobo es aniquilada y los pastores pueden seguir su bucólica vida, trasquilando ovejas para una poderosa firma transnacional que elabora ropa para otra igualmente poderosa firma multinacional que, a su vez, le debe a una institución financiera internacional todavía más poderosa; lo que llevará a los pastores a convertirse en eficientes obreros de sus propias tierras -eso sí, con todas las prestaciones laborales de ley-, y elevará ese poblado a niveles del primer mundo, con modernas autopistas, altos edificios y hasta un tren turístico donde visitantes de todo el mundo podrán apreciar las ruinas de lo que antes fueron prados, bosques y manantiales. El aniquilamiento del lobo traerá paz y prosperidad a la región. Claro, morirán algunos animales, no importa el número ni la especie, pero sólo son daños colaterales perfectamente olvidables. Después de todo, no se le puede pedir a las bombas que distingan entre un lobo y una oveja, ni que limite su onda expansiva para no dañar aves y árboles. Se conquistará la paz y nadie extrañará al lobo.

Alguien más se levanta y señala: “Pero el lobo tiene apoyo internacional y habitaba ese lugar con antelación. El sistema cortó árboles para los campos de pastura, y eso alteró el equilibrio ecológico, reduciendo el número y especie de los animales que el lobo consumía para vivir. Y es de esperar que los descendientes del lobo tomarán justa venganza”.

“Ah, entonces el lobo también mataba a otros seres. Es igual que los pastores”, replica alguien.

Así siguieron, dando tan buenos argumentos como los que aquí se señalan, plagados de ingenio, derroches de erudición y muchas referencias bibliográficas.

Pero la mesura no duró mucho: se pasó de lobo y pastores a la guerra Netanyahu – Hamás y la discusión fue subiendo de tono hasta llegar a lo que encabeza esta anécdota, cortesía postmortem del ahora finado SupGaleano.

Pero en ese momento, al final de la sala, se levantó una mano pequeña pidiendo la palabra. El moderador no alcanzaba a ver de quién era la mano, así que concedió la palabra “a la persona que está levantando la mano allá al fondo”.

Todos voltearon a mirar y estuvieron a punto de dar un grito de escándalo y reprobación. Era una niña que cargaba un oso de peluche que casi le igualaba en tamaño, y portaba blusa blanca con bordados y un pantalón con un gatito cerca del tobillo derecho. En fin, el clásico “outfit” para una fiesta de cumpleaños o algo así.

La sorpresa fue tal que todos guardaron silencio y mantenían las miradas en la niña.

Ella se puso de pie sobre la silla, pensando que así la escucharían mejor y preguntó:

“¿Y las crías?”

La sorpresa se hizo entonces murmullo condenatorio: “¿cuáles crías? ¿de qué habla esta niña? ¿Quién diablos dejó entrar a una mujer a este sagrado recinto? Y peor, ¡es una mujer niña!”

La niña se bajó de la silla y, siempre cargando su osito de peluche con claros signos de obesidad -el oso, se entiende-, se dirigió a la puerta de salida diciendo:

“Las crías. O sea, las crías del lobo y las crías de los pastores. Sus pichitos, pues. ¿Quién piensa en las crías? ¿Con quién voy a platicar? ¿Y dónde vamos a jugar?”

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Capitán Insurgente Marcos.

México, octubre del 2023.

P.D.- Libertad incondicional para Manuel Gómez Vázquez (tomado como rehén desde 2020 por el gobierno estatal de Chiapas) y José Díaz Gómez (rehén desde el año pasado), indígenas bases de apoyo zapatistas presos por eso, por ser zapatistas. Ya luego no pregunten quién sembró lo que cosechen.

P.D.- Huracán OTIS: Centro de acopio para los pueblos originarios en el estado de Guerrero:en el domicilio de la Casa de los Pueblos “Samir Flores Soberanes”, ubicado en Av. México-Coyoacán 343, colonia Xoco, Alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México, C.P. 03330. Depósitos y transferencias bancarias en apoyo a estos pueblos y comunidades en la cuenta Número 0113643034, CLABE 012540001136430347, código SWIFT BCMRMXMMPYM, del banco BBVA México, sucursal 1769. A nombre de: “Ciencia Social al Servicio de los Pueblos Originarios”. Teléfono: 5526907936.

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Second Part: Do dead people sneeze?

October 2023

SupGaleano died. He died just as he lived: unhappily.

Of course, he took care, before passing away, of returning the name to the one who is flesh and blood inherited from Master Galeano. He recommended keeping him alive, that is to say, fighting. So Galeano will continue walking in these mountains.

In all other regards, it was something simple. He started humming something like “I know I’m piantao, piantao, piantao”, and, just before he expired, he said, or rather asked: “Do dead people sneeze?”, and that’s it. Those were his last words. No sentence for history, nor for a tombstone, nor for an anecdote told in front of a fire. Only that absurd, anachronistic, extemporaneous question: “Do the dead sneeze?”

He then remained still, his tired breathing suspended, his eyes closed, his lips finally silenced, his hands clenched.

We left. Almost as we left the ‘champa’, already at the doorway, we heard a sneeze. SubMoy turned to look at me and I at him, with a barely hinted “bless you.” None of us had sneezed. We turned back to see where the deceased’s body lay and nothing. SubMoy just said “good question.” I didn’t say a word, but I thought «he must surely be hanging with the moon walking down Callao.»

Then of course, we spared the funeral. Although we lost the opportunity for coffee and tamales.

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I know that no one is interested in another death, and least of all that of the now deceased SupGaleano. In truth, I tell you this because he left that poem by Rubén Darío with which he began this series of texts. If we ignore the obvious hint to the Nicaragua that resists and persists – it could even be seen as a reference to the current war of the State of Israel against the people of Palestine, but, at the time of his death, the terror that overwhelms the world today had not restarted-, he left that poetry as a reference. More as a response to someone who asked how to explain what is happening now in Chiapas, Mexico and the world.

And, of course, as a discreet tribute to maestro Galeano –from whom he inherited the name-, he left what he called a “reading report”:

Who started it? Who is to blame? Who is innocent? Who is the god guy and who is the bad guy? In what position is Francis of Assisi? Who failed: him, the wolf, the shepherds or all of them? Why does the man from Assisi can only conceive making an agreement based on the wolf giving up being what he is?

Even though this happened months ago, the text sparked allegations and discussions that continue to this day. So, I will describe one of them:

It is a kind of meeting or assembly or some sort of roundtable. The best of each house is there: learned specialists in everything, militants and internationalists of all causes except of those in their own geography, spontaneous people with a PhD in social networks (the majority), and one or two who, upon seeing the noise, approached to see whether they were giving away buckets, caps or t-shirts with the name of whatever political party it was. There were quite a few who came near to find out what all the fuss was about.

“You are nothing more than an agent of expansionist and imperial Zionism!,” shouted one.

“And you are just a propagandist of fundamentalist Arab Muslim terrorism!,” responded another, furiously.

There had already been several outbreaks of quarrel, but it had not yet gone beyond a “meet you outside” kind of pushing and shoving.

That point was reached because they were analyzing Rubén Darío’s poem “Los Motivos del Lobo”.

Not everything had been an exchange of adjectives, jabs and bad faces. It started like everything else in those parts: with good manners, forceful phrases, “brief interventions” – which usually lasted half an hour or more –, and a great deal of quotes and footnotes.

Purely male, of course, because the debate was organized by the so-called “Toby’s Hipertextual Club”

“The Wolf is the good guy,” someone said, “because he only killed out of hunger, out of necessity.”

“No,” argued another, “he is evil because he killed sheep, which were the shepherds’ sustenance. And he himself admitted that “sometimes he ate lamb and shepherd.”

And another: “the bad guys are the people from the village, because they didn’t fulfill the agreement.”

One sitting over there: «it’s Assisi’s fault, who gets the agreement by asking the wolf to stop being a wolf, which is questionable, and then doesn’t stay to hold the pact.»

And one sitting over here: “But Assisi points out that human beings are bad by nature.”

They reaffirm themselves on both sides. But it turns out that, if a poll were taken right now, the wolf would have a comfortable double-digit lead over the shepherd village. But a clever maneuver on social networks managed to get the hashtag “killer wolf” to be TT far above #deathtotheshpherds. So, the triumph of the pro-shepherd influencers over the pro-wolf influencers was clear, although only on social networks.

There were some who argued in favor of two States coexisting in the same territory: the Wolf State and the Shepherd State.

And some others for a Plurinational State, with wolves and shepherds, living under the same oppressor, sorry, I meant under the same State. Another responded that this was impossible, given the background of each party.

A man in a suit and tie stands up and asks to speak: “If Ruben (he said this, ignoring the Darío bit), followed the legend of Gubbio, then we can do the same. Let’s continue the poem:

The shepherds, using their legitimate right to defend themselves, attack the wolf. First by destroying his burrow with bombings, and then by entering with tanks and infantry. It seems to me, colleagues, that the end is set: the terrorist and animal violence of the wolf is annihilated and the shepherds can continue their bucolic life, shearing sheep for a powerful transnational corporation that makes clothing for another equally powerful multinational corporation that, in turn , owes an even more powerful international financial institution; which will lead the shepherds to become efficient workers on their own lands – yes, with all the legal labor benefits -, and will elevate that village to first world levels, with modern highways, tall buildings and even a tourist train where Visitors from all over the world will be able to appreciate the ruins of what once were meadows, forests and springs. The annihilation of the wolf will bring peace and prosperity to the region. Sure, some animals will die, no matter the number nor the species, but they are just perfectly forgettable collateral damages. After all, bombs cannot be asked to distinguish between a wolf and a sheep, nor to limit their blast wave so as not to damage birds and trees. Peace will be achieved and no one will miss the wolf.”

Someone else stands up and points out: “But the wolf has international support and inhabited that place in advance. The system cut down trees for pasture fields, and that altered the ecological balance, reducing the number and species of animals that the wolf consumed to live. And it is to be expected that the descendants of the wolf will take fair revenge.”

“Ah, so the wolf also killed other beings. “He’s just like the shepherds,” someone replies.

Thus, they continued, giving as good arguments as those indicated here, full of wit, a wealth of erudition and many bibliographical references.

But the restraint did not last long: it went from wolf and shepherds to the Netanyahu – Hamas war and the discussion escalated until it reached what heads this anecdote, postmortem courtesy of the now deceased SupGaleano.

But at that moment, at the back of the room, a small hand was raised asking to speak. The moderator couldn’t see whose hand it was, so he gave the floor «to the person who is raising his hand back there.»

Everyone turned to look and was about to shout out in scandal and disapproval. It was a girl who was carrying a teddy bear, almost equal to her in size, and she was wearing a white blouse with embroidery and pants with a kitten near her right ankle. Anyways, the classic “outfit” for a birthday party or something like that.

The surprise was such that everyone remained silent and kept their eyes on the girl.

She stood up on the chair, thinking that this way they would hear her better and asked:

“What about the kids?”

The surprise then turned into a condemning murmur: “Which kids? What is this girl talking about? Who the hell let a woman enter this sacred precinct? And worse, she is a girl-woman!”

The girl got down from the chair and, always carrying her teddy bear with clear signs of obesity – the bear, of course -, headed to the exit door saying:

«The kids. That is, the pups of the wolf and the pups of the shepherds. Their little babies, ‘pues’. Who thinks about the kids? Who am I going to talk to? And where are we going to play?”

From the mountains of the Mexican southeast.

Captain Insurgent Marcos.

Mexico, October, 2023.

P.S.- Unconditional freedom for Manuel Gómez Vázquez (taken hostage since 2020 by the state government of Chiapas) and José Díaz Gómez (hostage since last year), indigenous Zapatista bases imprisoned for that reason, for being Zapatistas. Afterwards, don’t ask who sowed what you reap.

P.S.- OTIS Hurricane: Collection center for indigenous peoples in the state of Guerrero: at the address of the “Casa de los pueblos ‘Samir Flores Soberanes’”, located at Av. México-Coyoacán 343, colonia Xoco, Alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México, C.P. 03330. Deposits and bank transfers in support of these towns and communities in the account number 0113643034, CLABE 012540001136430347, SWIFT code BCMRMXMMPYM, BBVA bank in Mexico, branch 1769. In the name of: “Ciencia Social al Servicio de los Pueblos Originarios”. Phone number: 5526907936.

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