En el norte de Chiapas, entre Palenque y Ocosingo, el gobierno del estado construye una autopista nueva. Es la primera parte de un proyecto que busca llegar hasta San Cristóbal de las Casas. Su trazo cruza lomeríos de selva, ríos y tierras de comunidades choles y tseltales, a un par de kilómetros de la carretera federal 199, en una región donde la selva que queda está cada vez más fragmentada.

204 ha de selva y acahual removidas antes de tener los permisos.

117 ha solo del km 0 al 15, casi ocho veces las 15 ha que la MIA declaró para ese tramo.

6 km de ruta que nadie evaluó, entre el km 24 y el 28.5, hasta 500 m fuera del trazo autorizado.

En mayo de 2025 empezaron a caer los primeros árboles en el km 0. Para el 2 de noviembre de 2026, las imágenes de satélite muestran casi 25 km de trazo abiertos y 204 ha de selva y acahual removidas. La obra empezó antes de tener autorización ambiental, siguió sin que exista evidencia pública del permiso forestal que esa autorización exigía, se salió del espacio y de la ruta que le fueron autorizados y avanza sobre selva que los propios ordenamientos ecológicos del estado mandan conservar.

CartoCrítica, una asociación civil que “produce, analiza y comunica evidencia geoespacial y estadística para fortalecer la defensa de los teritorios, los bienes comunes y la salud ambiental”, ha monitorado la obra por medio de imágenes satelitales y la comparado dichas imágenes con los documentos públicos del proyecto: la manifestación de impacto ambiental (MIA) que presentó el gobierno de Chiapas, a través de su Secretaría de Infraestructura (SEINFRA), la autorización que le dio la SEMARNAT y los programas de ordenamiento ecológico que rigen en la región.

El resultado de su análisis demuestra una serie de irregularidades sumamente graves y una muy seria afectación ecológica y social.

Ve el reporte con mapas interactivos aquí.

Lee y/o descarga el cuaderno completo aquí.