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Red de Mujeres Tejiendo Futuro

Primera conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala – Declaración Final

FLORECEREMOS
PORQUE LA GUERRA NO PUEDE ACABAR CON NUESTRAS RAÍCES
DESDE ABYA YALA HASTA KURDISTÁN

PRIMERA CONFERENCIA
DE LA RED DE MUJERES TEJIENDO FUTURO EN ABYA YALA
DECLARACIÓN FINAL

Queridas compañeras, compañeres, mujeres y disidencias revolucionarias que aman la vida, entre el 11 y el 15 de febrero estas tierras fueron testigo de una decisión histórica. Desde Abya Yala y Kurdistán, con las delegadas, pero también con todas las compañeras y hermanas que formaron parte de este proceso pero que no pudieron asistir a la conferencia, debatimos cómo construir nuestro futuro.

En nuestra conferencia escuchamos cómo el capitalismo ha devastado nuestros cuerpos, nuestras montañas, ríos y bosques, en nombre de la industrialización, el desarrollo y el progreso. Manifestamos nuestra determinación de romper el ciclo sistemático del colonialismo y el fascismo que ataca de diferentes formas a los territorios, la mapu, la pacha, y que hoy mantiene el genocidio en Palestina, en Rojava, el Congo y muchos otros países, los ataques y masacres en Abya Yala, la intervención imperialista en Haití, Venezuela y Cuba. ¡No podrán con nosotras!

Hemos descifrado las políticas del patriarcado, las multinacionales, las fuerzas paramilitares, fascistas y genocidas, que intentan arrebatarnos nuestras vidas, explotando el idioma, la cultura y el conocimiento de nuestros pueblos y tratando de mantenerlos bajo su control. Desciframos las políticas de los Estados-nación, que buscan mantener su poder, causando problemas económicos, migratorios, de desplazamiento, desempleo, de mercantilización de los saberes ancestrales, y tantos otros que atentan contra la vida digna. Desafiamos a la academia, que desvaloriza, monopoliza, mercantiliza y limita el conocimiento que compartimos para el buen vivir.

Nombramos a Berta Cáceres, Julia Chuñil, Alina Sánchez-Lêgerîn, Bety Cariño, Sakîne Cansiz, Rosa Luxemburgo y muchas otras compañeras que lucharon por reverdecer y hacer florecer estas tierras, que les arrebataron la vida. Recordamos a todas aquellas cuyos nombres no podemos mencionar, pero que lucharon por mantener viva la esperanza, estuvieron con nosotras, aquí y ahora; y siguen vivas porque son semillas para la lucha.

Nos preguntamos cuánto hemos avanzado en el camino que ellas han abierto. Cuestionamos nuestros métodos de resistencia, nuestras barreras materiales y mentales que intentaban debilitar nuestra resistencia tanto interna como externamente. Mantuvimos debates honestos, contundentes y ambiciosos, centrados en la complementariedad y no en la competencia, en los puntos en común y no en las diferencias. Conscientes de la gravedad y la responsabilidad de este momento histórico, decidimos desarrollar una alternativa para el futuro a la luz de la seriedad, la responsabilidad y el colectivismo que surgieron en la conferencia frente a la guerra mundial que ahora sentimos en nuestros cuerpos.

El confederalismo de Kurdistán, como la diversidad de formas, modos y proyectos de luchas de los pueblos en Abya Yala nos convocan a seguir tejiendo y aprendiendo de los caminos de resistencia y destrucción de los sistemas de dominación. Estamos decididas a continuar la resistencia milenaria, a vivir y a organizar nuestras fuerzas. Estamos del lado de los pueblos, de las mujeres y disidencias que resisten al patriarcado, al capitalismo, al colonialismo, al fascismo, al sionismo y al poder en todo el mundo.

Estamos decididas a tejer esta red, construida con el esfuerzo de todas, desde Abya Yala hasta Kurdistán. Nos hemos reunido hermanas, compañeres de muchos territorios, cientas que han llegado y otras que han enviado sus voces, y desde ahí compartimos esta declaración final, que recoge nuestros pensamientos y sentires:

  • Reconocemos que venimos andando un camino entre organizaciones de Abya Yala y la revolución de las mujeres de Kurdistán, y hemos manifestado nuestra decisión de seguir alimentado el fuego de una lucha común, mirándonos y aprendiendo de nuestros caminos.
  • Sabemos de la urgencia de tener un intercambio mundial de las mujeres para enfrentar la guerrapatriarcal extractivista colonialista capitalista y genocida, por eso vamos apurando el paso en este camino entre Abya Yala y Kurdistán.
  • Reconocemos que somos pueblos y procesos políticos con memoria ancestral, y sabemos que es importante ir alimentando esta memoria común de la lucha de las mujeres, que son nuestras resistencias.
  • Les contamos hermanas, compañeres, que hemos discutido en distintos ejes: salud, educación, Jineolojî, ciencia y saberes de las mujeres, confederalismo democrático, autodefensa cuerpo territorio, arte y cultura, comunicación y economía, reconociendo que tenemos experiencias y propuestas de mundos posibles para todos estos temas, que hoy son una realidad que nos da esperanza. Vamos a compartir las memorias y debates, asumiendo la responsabilidad política de seguir este intercambio en cada uno de estos ejes, para profundizar nuestras propuestas y experiencias frente a este sistema de muerte.
  • Para seguir este camino que hacemos juntas vamos a organizarnos según nuestros tiempos y formas. Como nos han enseñado las zapatistas, apalabramos nuestros debates que van a ser activados por un grupo corazón de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro, un grupo que seguirá organizando este caminar juntas.
  • Nos llevamos la tarea de compartir en nuestros territorios lo que aquí hemos discutido, las experiencias que nos hemos compartido. De acuerdo a nuestras realidades, las reflexiones y acciones que vayamos recogiendo serán parte de este gran tejido.
  • En esta Conferencia, desde Abya Yala hemos reconocido que necesitamos conocernos más, mirar más las luchas en las que estamos, los saberes ancestrales desde los que caminamos, y que esto es importantes para construir juntas las formas de relacionarnos con el movimiento de la revolución de las mujeres.
  • Queremos decir que los ataques que suceden en Colombia, los asesinatos, nos indignan a todas, necesitamos tener una posición, luchamos para no solo ser solidarias sino para ser respuesta juntas. Por estos asesinatos y genocidios tenemos que movilizarnos más, definir una acción mundial para reafirmar que las wawas, -las niñeces- no son para la guerra, para denunciar la militarización y las guerras. ¡Tenemos que definir esta fecha!
  • Con dolor e indignación, reconocemos que no estamos todas ¡Ni una asesinada más, ni una desaparecida más! Reivindicamos la exigencia de las madres y familias buscadoras de personas y de justicia, frente a la crisis de desaparición y la violencia generalizada.

¡Les buscamos porque les amamos, hasta encontrarles!

Hermanas, compañeres, les compartimos también las tareas que debe asumir el grupo corazón para seguir en este gran tejido:

  • Tenemos como tarea principal seguir tejiendo movimiento desde Abya Yala, Kurdistán, y otros continentes, hasta que ninguna mujer se quede sin organización, debemos pensar y acordar cómo hacerlo.
  • Vamos a hacer más diálogos entre el confederalismo y las propuestas desde Abya Yala.
  • Seguiremos defendiendo la importancia de cuidar las semillas, el alimento es nuestra primera resistencia, es lucha contra las grandes compañías explotadoras y extractivistas, es parte de defender la Pachamama, la Mapu, construir la autonomía alimentaria.
  • Nos resistimos como Red, al borrado de la memoria de las luchas, vamos a recuperar la memoria de las mujeres guerrilleras, excombatientes, en la historia de Abya Yala: Cuba, Colombia, Santa María.
  • Vamos a hacer un llamado a todas las mujeres para construir medios populares en toda Abya Yala, Kurdistán y el mundo.
  • Necesitamos compartir tácticas de defensa y solidaridad entre organizaciones y pueblos, para las mujeres, disidencias y niñeces.
  • Para la próxima conferencia es importante que hablemos sobre: migración y desplazamiento, movimiento del clima, deudas ilegítimas, pago de deudas como práctica colonial, imperialismo financiero, justicia, paz, niñeces y educación.

Con nuestra conferencia hemos dado un paso más desde el Abya Yala para hilar esta red, la Red de Mujeres Tejiendo Futuro, una red que se está tejiendo alrededor del mundo, con el objetivo de caminar juntas hacia nuestros sueños. Será un camino de largo aliento, sin embargo, tenemos la convicción de que juntas y conectadas, fortaleciendo nuestro pensamiento, acercando nuestras prácticas, enraizadas a nuestros territorios y organizadas.

¡VENCEREMOS¡ ¡Sekerftin! ¡Wewaiñ! ¡Tosepan! ¡Jichhapi jichhaxa!

¡Mujer, vida y libertad! ¡Jin Jiyan Azadi! ¡Domo, mongen, kisu ngünen! ¡Cihua, yoliztli, temakixtiliztli! ¡Ukay inambi amal, udimar! ¡Bacaçthepa çxaçxa u’ywesxa ujunkhaw! ¡Kuma, Kuma! ¡Kaipi mikanchi chuq shuk shingala! ¡Koj kuni’q yuk uchukreb le winaq utailaj kaselemal! ¡Tut mun son mun! ¡Somos iguales porque somos diferentes! ¡La hermandad es la ternura de la sociedad!

Acordamos, firmamos, nos comprometemos, hermanas, compañeras, compañeres, mujeres y disidencias de territorios Muishca, Lenca, Nasa, Wallmapu, Kurdistán, Qollasuyo marka, Shuar, Ixim Ulew, Cholulteca, Nuntajiiyi’, El Salto de Juanacatlán, Catalunya, Puerto Rico, Khuzestán, Wet’suwet’en y de países: Argentina, Australia, Austria, Brasil, Bélgica, Bolivia, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos de América, Francia, Guatemala, Haití, Honduras, Inglaterra, Italia, México, Noruega, Perú, Rep. Dominicana, Suiza, Turquía, Uruguay y Venezuela.

Territorio Muishca, Bacatá Colombia, 15 de febrero, 2026

Compartimos la memoria de fechas significativas para nuestras luchas, recogidas en la conferencia, como puntos de encuentro: 15.02. 1999: Conspiración internacional contra el líder del pueblo kurdo Reber Apo ¡Libertad para Abdullah Öcalan! 09.01.2013: Asesinato de Sakine Cansız, mártir de la revolución de las mujeres. 15.02.1966: Asesinato del compañero guerrillero, sacerdote Camilo Torres. 03.03.2016 Asesinato de Berta Cáceres, compañera lenca, defensora del agua y territorio. 17.03.2018: siembra de la compañera Alina Sánchez-Legerin, puente entre Abya Yala y Kurdistan, es una responsabilidad que nos acompaña, su sueño y sus semillitas están floreciendo. 15.01.1919: Asesinato de Rosa Luxemburgo, teórica y activista socialista. 14.03.2018: Asesinato de la compañera Marielle Franco, luchadora negra feminista lesbiana. 20.02.2019: Asesinato del compañero nahua Samir Flores defensor del territorio y la vida. 08.11.2024: Desaparición de Julia Chuñil Catricura, hermana mapuche defensora de los bosques y el territorio.

Red de Mujeres Tejiendo Futuro
Abya Yala, Marzo 2026

(Descarga en PDF aquí.)

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Colectiva PVIFS-Chiapas

“Este 8M no es una consigna, es denuncia”… “Conmemoramos, no celebramos”

La Plaza de la Paz en San Cristóbal de Las Casas empezó a recibir a las mujeres desde temprano, las organizadoras nos convocaron para las 10 de la mañana, el sol estaba ya presente y las mujeres empezaron a llegar listas para marchar. Algunas llegaron con sus creatividades para compartirlas, otras con sus tambores, otras con sus niñeces en carreolas, canguros o a pie. Mientras las organizadoras acomodaban a los contingentes diversos, sus pancartas y mantas, el sol arreciaba y nos convidaba a prepararnos con las consignas. Hasta delante iban las mantas con las imágenes de desaparecidas y desaparecidos cargadas por sus familiares y amigues. En seguida venía el contingente de las niñeces, sosteniendo mantas o pequeñas pancartas. Seguían las tamboreras, la guardia de seguridad y la mezcla de mujeres de todas las edades, colores y orígenes. Coreamos las consignas mientras que algunos transeúntes se mostraban indiferentes pero otros también se nos sumaban.  La marcha tiñó de morado al “pueblo mágico” también objeto de denuncia por feminicida.

Al llegar de regreso a la Plaza de la Paz las organizadoras tomaron la palabra y evocaron a las mujeres, a las niñas y a todas las cuerpas disidentes. Cuerpas parte de esta marcha. Nos dijeron:  

“Hablar de violencia aquí no es hablar de lo ajeno sino de una experiencia encarnada. En este 8M la lucha no es individual es comunitaria… queremos un feminismo que no deje fuera a las indígenas, a las trans… Los feminicidios siguen impunes… Ya no más silencio, miedo, impunidad, no más desapariciones, no más transfobia… No solo queremos recordar sino proteger a las que aquí estamos… Nos queremos libres, vivas, orgullosas…”

Palabras de las organizadoras en la Plaza de la Paz (Descarga aquí):

En seguida dieron su testimonio las familiares de víctimas de desaparición forzosa. Dos jovencita y una mujer mayor afirmaron que ellas nunca imaginaron estar en la situación que están, con tres desaparecidos (una mujer y dos hombres) de su propia familia. Denunciaron el calvario que ha sido para ellas todo por lo que han pasado pero dijeron acá estar, seguir denunciando.

Familiar de víctima de desaparición forzada (Descarga aquí):

Dos compañeras más tomaron el magáfono y nos compartieron que son sobrevivientes de un intento de feminicidio acaecido en una de las montaña del sur de la ciudad. Con gran indignación denunciaron todo lo que han pasado porque los tres niveles de gobierno no son capaces de cumplir con garantizar la seguridad de sus ciudadanas y con hacer justicia. Dijeron:

“Somos víctimas de un ataque armado, tipificado como robo, cuando fue un intento de feminicidio… Sobrevivir en México, no garantiza justicia… Hemos vivido la agresión armada y la violencia institucional que es violencia de género… Las instituciones de gobierno no cumplen los compromisos jurídicos vinculantes… La impunidad nos ha dejado heridas institucionales… sin nuestra red de apoyo no hubiéramos podido sobrevivir… Responsabilizamos a todos los niveles de gobierno… El Estado trató de silenciarnos… exigimos que el Estado asuma su responsabilidad… Sobrevivimos a tres años de violencia institucional… Tres años después aquí seguimos…”

Sobrevivientes de intento de feminicidio (Descarga aquí):

En seguida el megáfono pasó a manos de las representates de la Red de Defensoras del Agua y del Terrirorio en este Valle de Jovel. Ellas afirmaron que:

“… aunque en el discurso público se habla de equidad de género se reduce a simulación política… Defender el territorio es un acto legítimo”. Exigieron, “el cese de la violencia hacia las defensoras”. Afirmando que: “la defensa del agua y del territorio es también una lucha feminista”. Y cerraron diciendo: “Sin defensoras no hay territorio, sin territorio no hay vida”.

Pronunciamiento de la Red Defensoras del Agua y el Territorio (Descarga aquí):

Antes de empezar a reunirnos en la Plaza de la Paz las compañeras de la Colectiva Cereza convocaron a una rueda de prensa donde MADRES, HIJAS, HERMANAS DE PERSONAS DESAPARECIDXS HABLARON SOBRE EL ACCESO A LA JUSTICIA EN EL CONTEXTO ACTUAL DE LA DESAPARICIÓN EN CHIAPAS.

Al tiempo, en la Plaza una de las varias jóvenes acompañantes de una de las familias con una víctima de desaparición forzada nos comentó lo importante que es para ellas y la familia el acuerparse entre unas y otras (parientas, amigas, solidarias, abogadas), sobre todo, ante el dolor pero también frente a la frustración del casi nulo avance de los trámites administrativos luego de la denuncia. Fue ella misma quien nos habló de cómo le llegó la conciencia, de la violencia que a ella misma le atravesó la cuerpa en la relación con un novio y de cómo la teoría y la práctica feminista ha sido clave para el proceso personal y colectivo de toma de conciencia. Cerró señalando lo que serían las demandas urgentes que ella y ellas lanzan:

“Exigen la agilización de los procesos legales de los y las desaparecidas… que las leyes genuinamente nos protejan, reconoce que la Ley Olimpia y la Ley Valentina existen pero saben que se requiere romper el sistema”.

Entrevista a jóvena en la Plaza de la Paz (Descarga aquí):

Y por supuesto no podían fallar las sesiones de autodefensa, el arte, las tamboreras, las obras de teatro y la música. Todo ello fue parte de esta commemoración del 8M y de la denuncia creativa pero contundente. Una de las miembras de un grupo de son jarocho participante en la marcha, Son Tribu, nos compartió sentada en la Plaza su palabra rememorando cuando llegó por primera vez a estas tierras hace 30 años (en 1996) exactamente en una marcha de mujeres donde estaban las zapatistas. Nos habló de su recorrido de 25 años de vida en tierras chiapanecas: su rol como observadora de derechos humanos, luego acompañante comunitaria, luego parte de la Otra Campaña hasta llegar a tener sus propios cultivos agroecológicos y sus animalitos y ser parte de grupos musicales que lo mismo crean sus propios versos feministas y ambientalistas que refuerzan las luchas de mujeres que luchan y de feministas. Oigamos con detalle lo que nos trasmite de esperanza encarnada enraizada alguien que en su modo, tiempo y geografía hace en colectivo con otras mujeres…

Entrevista a participante en la marcha (Descarga aquí):

Hacer colectivo a pesar de las guerras que azotan a los pueblos que resisten…

Foto-reportaje aporte de la Colectiva PVIFS-Chiapas
8M Plaza de la Paz
SCLC. Chiapas, México

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Xochitl Leyva Solano

Rumbo al 8M. “El siglo XXI es el siglo de las mujeres…” ¿Dónde estamos, de dónde venimos  y juntas hacia dónde vamos?

“Esta no fue solo una conferencia, hemos vivido juntas todos estos días…”
(Compañera kurda, Conferencia de Mujeres, Bogotá, febrero 2026).

No es casual que oigamos repetidamente a través de los medios masivos de comunicación las voces de los hombres jefes y funcionarios de Estado. Dichas voces una y otra vez se amplifican hasta saturarnos. Ello es parte de la guerra mediática y de la guerra cognitiva que nos dicta qué oír, qué ver, qué saber para desde ahí imponernos cómo sentipensar, actuar y soñar. En nuestras pantallas de celulares, de computadoras y de televisión entran uno tras otro las noticias replicando los mensajes de Donald Trump (Presidente de los Estados Unidos), los discursos de Mark Carney (Primer Ministro de Canadá) o de Marco Rubio (Secretario de Estado de los Estados Unidos). Hace un mes, desde el Foro Económico de Davós (Suiza), Mark Carney afirmó que como humanidad estamos en una ruptura y no solo en una transición, habló del Nuevo Orden Mundial refiriéndose al fin de una era. Era que arrancó, dijo, después de la Segunda Guerra Mundial estableciendo un sistema, reglas y un aparato internacional que se fue atrofiando hasta el punto de no poder parar expedita y eficientemente guerras de ocupación tales como la ejecutada por Rusia en Ucrania o el genocidio israelí sobre el pueblo Palestino.

Hace unos días, al caracterizar ese Nuevo Orden Mundial, Marco Rubio, en la Conferencia de Seguridad celebrada en Munich (Alemania), hacía alusión a la migración masiva que transforma y desestabiliza Occidente (sic) por lo que, agregó, se deben controlar las fronteras nacionales. Él mismo aclaró que no era cuestión de odio sino de soberanía nacional. Rechazó también la idea difundida en los encabezados de periódicos de estar al fin de la Era Trasatlántica, refiriéndose a la colaboración entre Estados Unidos y Europa y, añadió, que “los norteamericanos somos hijos de Europa” y queremos revitalizar una vieja amistad y renovar la mayor civilización de la historia de la humanidad, refiriéndose a la civilización Occidental. ¿Qué tiene que ver todo esto y lo que pasa justo ahora en Medio Oriente y el mundo con la Conferencia de Mujeres “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces. De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida convocada por la Red de Mujeres Tejiendo Futuro (Network Women Weaving the Future, WWF por sus siglas en inglés) que concluyó este 15 de febrero de 2026 en Bogotá? Tiene mucho que ver. Me explico.

Primero

Ante la saturación de voces masculinas de Estado, las mujeres y las diversidades sexo-genéricas de los abajos y en medios, de las izquierdas y los feminismos que asistimos a la conferencia, rompimos el cerco político y mediático y, con nuestra juntanza, contribuimos a agrietar, una vez más, las fronteras nacionales que nos quieren encerradas en sus límites con sus reglas y agendas. Viajamos autogestivamente kilómetros y kilómetros para encontramos y hablar de nuestras urgencias y necesidades de cara a los despojos, las violencias y las guerras en curso.

Como dijo una compañera, a pesar de la distancia kilométrica que nos separa, nos teje el dolor causado por esas guerras y violencias ejercidas en nuestros cuerpos-territorios, personales y colectivos. Se refería a las guerras y violencias no solo actuales sino también históricas causadas por los proceso de colonización en Abya Yala y de Kurdistán, regiones del mundo que se tejieron en esta conferencia.

En los paneles, talleres y mesas compartimos cómo, cuándo y dónde estamos poniendo la cuerpa, revitalizando y politizando nuestra ancestralidad, haciendo carne nuestras economías alternativas y trabajando para nuestra sanación colectiva y personal. A la colonización, al patriarcado y  al capitalismo les identificamos como el “enemigo común” que enfrentamos. La diversidad de sentipensamientos de esta conferencia fueron amplificados por la comisión de prensa y comunicación y pueden ser oídos y vistos en cualquier momento porque están colgados en los medios de la conferencia y en un sin fin de los medios libres que sororalmente la acuerparon.

Segundo

Y si hablamos del Nuevo Orden Mundial, traigamos a colación lo que dijo otra compañera; sintetizando el espíritu compartido a lo largo de estos días, ella afirmó que “el siglo XXI es el siglo de las mujeres”. Ello me recuerda lo que dijo, a principios del siglo XX, el activista afrodescendiente norteamericano W. E. B. Du Bois quien aseveró que el problema del siglo XX sería “la línea de color”, prefigurando así el tinte racial y racista que tendrían los conflictos globales de ese siglo. Ahora, en el primer cuarto del XXI, afirmar que este es el siglo de las mujeres se puede entender en el sentido mencionado por la compañera feminista comunitaria maya kiché, Lolita Chávez, quien señaló que “estamos en nuestro tiempo, en nuestra memoria, en nuestra historia y en nuestro tejido y nadie podrá arrebatárnoslo”. A la vez puede remitirnos al conflicto que se presenta en el mundo ante los avances y retrocesos de las luchas de las mujeres y las diversidades sexo-genéricas en las calles, en las familias, en las instituciones y en las leyes. Avances que retan las fuerzas conservadoras, de derecha, de extrema derecha o fundamentalistas que operan tanto en Kurdistán y Medio Oriente como en Abya Yala.

Tercero

El Secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, planteó renovar la “civilización occidental”. Algo que puede ser visto como parte estratégica del actual expansionismo imperialista norteamericano y en oposición al expansionismo chino. Las participantes de esta conferencia mostraron con sus propias luchas los límites y contradicciones internas de esa civilización y la retaron poniendo al centro las culturas y civilizaciones milenarias de las cuales ellas mismas son/somos descendientes y herederas.

No es menor la fuerza contrahegemónica de esta juntanza de mujeres y disidencias. Abundo. Como sabemos, la dimensión milenaria de Kurdistán antecede a la formación de los cuatro Estados-nación que hoy la ocupan: Turquía, Siria, Irak e Irán. Sus raíces neolíticas se ubican 10 o 12 mil años antes del presente y sus asentamientos más antigüos datan de 6 a 8 mil años. El kurdo es un pueblo vivo y vibrante hasta el día de hoy, en tiempos pasados fue una organización societal sin Estado pero con una lengua y cultura propia, con sistemas propios de organización tribales y comunitarios, con creencias preislámicas, visiones del mundo ligadas a la tierra y a las montañas así como emergidas de sus prácticas de pastoreo y agricultura.

Los kurdos y kurdas históricamente han practicado su defensa ante invasiones de imperios tales como los persas, romanos, árabes y otomanos. Han luchado por sus derechos identitarios y por su liberación en diferentes momentos, formas y lugares de su vasto territorio. Baste señalar que las mujeres kurdas con las que nos reunimos en esta conferencia son parte de esa larga historia de resistencias y, en particular, son parte del movimiento libreción de Kurdistán liderado por ideas de Abdullah Öcalan.

Como nos comparte en su texto la colega kurda Azize Aslan, estamos frente a un movimiento popular de amplia base social nacido originalmente con una perspectiva nacionalista marxista-leninista cuyo fin era fundar el Estado kurdo socialista pero, desde la captura de su líder Öcalan, en 1999 y, sobre todo, a partir de 2003, el movimiento se ha venido transformando y volcado hacia la construcción del confederalismo democrático, caracterizado por la lucha contra la jerarquía, el patriarcado, el Estado y la propiedad privada.

El confederalismo democrático ha puesto al centro a la mujer, a la ciencia de la mujer y de la vida (Jineoloji), a la autodefensa legítima e integral, a las cooperativas para la gestión de la vida y a las academias para la formación no elitista de las bases. Todo ello da sustento a lo que el movimiento llama la autonomía democrática, misma que, desde 2012, tomó cuerpo y carne en Rojava (Norte de Siria) en medio de una guerra cruenta y atroz que suele invisibilizarse, desconocerse u olvidarse. De hecho le pregunto al lector/lectora ¿qué tanto sabe sobre la fase actual de la ofensiva militar siria contra los kurdos? A la vez le invito a leer al respecto el texto: https://vientosur.info/por-que-defender-rojava/

En una de las plenaria de la conferencia, una compañera kurda comentó: “No somos un movimiento dogmático” y así lo mostró el proceso compartido en el taller sobre “Jineoloji”, donde otra compañera kurda nos explicó a las asistentes cómo al principio tuvieron un partido de mujeres (el Partido de la Liberación de las Mujeres del Kurdistán, PAJK por sus siglas en kurdo), mismo que formaron no para entrar en las elecciones sino para llevar a cabo la formación de las mujeres del movimiento dentro de los principios básicos de su lucha de autodefensa y de liberación. Principios que sintetizó así: la defensa del territorio como autodefensa integral no militarista, la lucha contra la mentalidad dominante, el fomentar queremos a nosotras mismas, el trabajar como mujeres en la dimensión ética o moral de nuestra sociedades así como en la dimensión estética o de la belleza; aspecto con el cual el sistema patriarcal también juega. Destacó el papel que juega la crítica y la autocrítica en todo momento.

En el contexto de la Revolución de Rojava (2012), inspiradas en las ideas de Abdullah Öcalan y luego de muchas discusiones dadas entre 2008 y 2015 dentro del movimiento de mujeres kurdas, se fundó la Academia Jineoloji. En esta conferencia y en diferentes partes del mundo, la Academia Jineoloji ha servido como una inspiración y un espejo. Muchas participantes de esta conferencia ya la conocen a fondo, otras apenas se están informado. Pero como dijo la compañera kurda en el taller: Jineoloji, como ciencia de la mujer y la vida se opone al patriaracado, al Estado y a la ciencia positivista. Y agregó: “nosotras vemos la ciencia con los ojos de nuestras madres que tienen su conocimiento y partimos de los conocimientos ancestrales para la vida … Jineoloji no es una teoría sino una práctica colectiva”.

Cuarto

Profundizo en el argumento de la poderosa juntaza milenaria que sostiene esta conferencia y esta red mundial, para ello veamos la otra parte convocante de esta conferencia; parte autonombrada como: mujeres del Abya Yala. Mujeres de raíces ancestrales mesoamericanas, aymaras, quechuas, mapuches, muiskas, nasa, lencas, mayas, negras, garífunas, afrodescendientes… Mujeres parte de comunidades, pueblos, nacionalidades originarias, tribus, confederaciones, consejos, federaciones, comités, asociaciones, colectivas y redes. Un verdadero pluri-verso de mujeres y diversidades  sexo-genéricas jóvenes, de mediana edad y ya mayores organizadas y en pie de lucha.

Referirnos a nuestro continente como Abya Yala parece  hoy normal pero no lo es, por el contrario, ha sido, como nos demuestran muchos estudiosos, fruto de un largo proceso de más de cinco décadas de trabajo político descolonizador frente a las denominaciones coloniales, republicanas, criollas y mestizas de América y América Latina. Como nos comparte en su texto el colega Pablo Uc si nos vamos a la génesis de Abya Yala, entramos en la dimensión ancestral y milenaria de la lengua y del cosmocimiento gunadule, de sus memorias de origen y sentidos de vida de la Madre Tierra. Él mismo es quien nos habla de la dimensión geapolítica y geopoética de Abya Yala. A ellas, repensando lo vivido en esta conferencia, se le podría agregar la dimensión jineopolítica-espiritual del Abya Yala que está contribuyendo a tejer el internacionalismo de las mujeres del mundo. Recordemos que la Red Mujeres Tejiendo Futuro articula Abya Yala con mujeres de Kurdistán, Medio Oriente, Europa, Asia y África. Esta es su tercera conferencia, las anteriores fueron en 2022, en Berlín y, en 2018, en Fráncfort.

Internacionalismo de Mujeres para tejer Futuro

Como nos dijo en una plenaria la compañera kurda: “aquí me veo como en un espejo… las mujeres hablan y yo veo mi propia historia”. Sin duda este espejeo encarnado que nos atravezó la cuerpa, esa indignación digna con que llegamos, esas muertas y muertos, desaparecidas y desaparecidos cargados a cuesta, son elemento centrales para urdir el internacionalismo mundial de mujeres del siglo XXI que está en gestación.  En la página web de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro se dice una palabra colectiva fruto de los múltiples diálogos mundiales que se han dado hasta ahora:

“La Red no reinventa la rueda. Más bien, se basa en el largo y rico legado del internacionalismo revolucionario, socialista, proletario, anticolonial y feminista a nivel mundial. Considera todas las experiencias pasadas como parte de su patrimonio. Además, el crecimiento y las transformaciones que han experimentado los movimientos de mujeres en todo el mundo en los últimos años son una importante fuente de esperanza y fortaleza sobre la que podemos construir. Al mismo tiempo, en un espíritu de autocrítica, debemos reconocer que la implementación y la sostenibilidad de los esfuerzos internacionales siempre han enfrentado desafíos. Las jerarquías clasistas, el racismo, las actitudes coloniales y liberales, y las contradicciones ideológicas han conducido en ocasiones a la exclusión, la fragmentación o la perpetuación del poder, incluso dentro de nuestros movimientos que buscan la unidad. Sin embargo, quizás precisamente debido a esto, las experiencias y lecciones de los esfuerzos pasados ofrecen perspectivas invaluables sobre cómo podemos seguir construyendo redes de lucha común más fuertes, más inclusivas y sostenibles en el aquí y ahora y para el futuro.”

Teniendo eso en mente no es nada casual que en otra plenaria la compañera kurda nos dijera que el Confederalismo Democrático Mundial de las Mujeres no busca homogeneizarnos sino complementarnos y nos vuelve a invitar a reflexionar colectivamente qué ha pasado con otros intentos. Al presentar en plenaria los resultados de uno de los talleres se señaló la importancia de socializar y conocer con mayor profundidad las experiencias autónomas, de base territorial  y feminismos comunitarios, campesinos populares, decoloniales y de mujeres que luchan del Abya Yala dado que contamos con una riqueza enorme que muchas veces no conocemos a fondo o que conocemos parcialmente en el propio Abya Yala. Por otra parte, el hacer concreto y práctico de la autonomía democrática de las mujeres kurdas, sobre todo, desde 2014 en lo que se llama las Comunidades de Mujeres del Kurdistán nos inspira como lo han hecho en las últimas tres y media décadas en Abya Yala todas las mujeres que luchan; nombre que nos han dado las mujeres zapatistas para incluirnos y valorarnos a todas. 

De la grieta al allá afuera

Al estar en este encuentro regresa a nosotras la sensación de habitar una grieta del sistema, sensación que ya hemos tenido en 2018 y 2019 en el Caracol donde se celebraron los encuentros de mujeres convocados por las zapatistas. En este 2026 a todo lo vivido sumamos el ímpetu de las mujeres revolucionarias kurdas en medio de la guerra acrecentada por la crisis de Medio Oriente, por el genocidio del pueblo Palestino, los efectos del expansionismo del imperialismo norteamericano (secuestro del presidente venezolano, estrangulamiento de Cuba, presión con la guerra de aranceles a nivel mundial, ataque hace unos días a Irán), los avances de los fascismos y autoritarismos, de las extremas derechas y los fundamentalismos a más del colapso climático. Y como se detalló en casi todas las participación de las mujeres de Abya Yala, acrecentada por los efectos de los megaproyectos y los corporativos criminales que azotan esa región. Todo ello en vez de paralizarnos o dejarnos sin esperanza nos ha dado la fuerza energética necesaria para juntarnos con urgencia y preguntarnos nuevamente ¿cómo organizarnos mejor mundialmente las mujeres desde lo local, desde la cuerpa-territorio hasta lo mundial? La diversidad que somos y el cúmulo de experiencias desde Kurdistán y Abya Yala nutrieron, aquí y ahora, la revolución mundial de las mujeres; proceso que está en proceso.

Afuera de la grieta está el mundo real: tirados semidesnudos con la piel pegada a los huesos bajo sus carritos de carga yacen los recicladores, al tiempo, te dicen una y otra vez no salgas sola, cuida tu celular, esta zona es el centro y no es segura, anden en grupo, cuidémos entre todas. Mientras las paredes de Bogotá hablan, gritan, claman a través de sus murales, de sus grafitis. En la tele los locutores no paran de hablar de las elecciones colombianas que vienen, en seguida viene la imagen de Trump hablando de su “cooperación” viento en popa con el actual gobierno de Venezuela. En la puerta del recinto donde se celebró nuestra conferencia se nos reparten folletos del partido Pacto Histórico llamando a salir a la calle este 8 de marzo haciendo la siguiente propaganda: ”Más mujeres en la política, más democracia” y se dan datos: “la apuesta es clara: 50% de participación femenina, no por obligación, sino por convicción… La participación de las mujeres en el Congreso aumentó en 10.17% acercándose al 30%…” Adentro, en nuestros tejidos, sabemos que la autonomía, la autodefensa y la autorganización de cara a los sistemas de muerte son indispensables para la mundialización de la esperanza encarnada, en femenino, en plural y en curso…

Xochitl Leyva Solano
Colectivo PVIFS-Chiapas / Miembrx del GTA-FT

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Consejo Supremo de Mujeres Indígenas de Michoacán

Libertad para la guardiana de los bosques María Cruz Paz: Consejo Supremo de Mujeres Indígenas de Michoacán

A LAS MUJERES QUE LUCHAN
A LAS COMUNIDADES INDÍGENAS
AL PUEBLO DE MÉXICO Y MICHOACÁN
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
AL ESTADO MEXICANO

Comunidades originarias y afromexicanas de Michoacán, a 2 de marzo de 2026.

El día de hoy se cumple un año del nacimiento del Consejo Supremo de Mujeres Indígenas de Michoacán (CSMIM), conformado por compañeras autoridades tradicionales, Consejeras de Gobierno, Jefas de Tenencia, Comisariadas Comunales y Ejidales y mujeres indígenas que luchan, es por ello que alzamos la voz en el marco del DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, jornada global de lucha, reflexión y movilización para visibilizar las desigualdades, la violencia de género, las injusticias en contra de las mujeres y en general, por un mundo más justo.

En este contexto, pedimos la LIBERTAD de nuestra hermana MARÍA CRUZ PAZ ZAMORA, quien desde el 5 de junio de 2024 fue privada de su libertad, DETENIDA INJUSTAMENTE, mujer indígena originaria de la comunidad de Ocumicho, defensora de los bosques, impulsora de los derechos de las mujeres, p’urhépecha enraizada en su comunidad, en la cual día tras día trabajaba por el bien común.

Exigimos al Poder Judicial de Michoacán que cese de criminalizar a las defensoras del medio ambiente, y que conceda la libertad a Maricruz, toda vez que proteger a la Madre Naturaleza y luchar por el Territorio y los derechos de las Mujeres NO ES UN DELITO.

NO A LA REPRESIÓN, NO ALA DISCRIMINACIÓN, las mujeres no debemos de ser blancos fáciles de un sistema de justicia racista, clasista y deficiente, que las autoridades judiciales no esperen años para que Mari obtenga su libertad. A la compañera Maricruz la esperan sus raíces, su comunidad, su familia, pero sobre todo, sus hijos, ella es padre y madre, mujer autónoma y trabajadora, debe de estar al lado de sus hijos forjando su educación y el devenir de su comunidad.

Maricruz merece como todas las mujeres, el derecho de vivir en paz y libre de violencia en todos los espacios que habitamos, el derecho de que nadie nos cause daños o sufrimientos psicológicos, físicos, patrimoniales, económicos o sexuales. Todas las autoridades deben de condenar la violencia en contra de las mujeres y aplicar las medidas apropiadas para erradicarla.

El caso de la compañera María Cruz Paz Zamora, ejemplifica como este sistema en que vivimos., reprime, encarcela y aísla a las mujeres por ser indígenas, por ser pobres y por luchar. Libertad para la defensora de los bloques Maricruz.

CONSEJO SUPREMO DE MUJERES INDÍGENAS DE MICHOACÁN #CSMIM

Foto de portada: CSIM

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Other News

Sexual and Reproductive Violence in Palestine: Women as a Strategic Target of Genocide

By Carolina Bracco* – LatFem

Far from being “collateral damage,” sexual and reproductive violence against Palestinian women is part of a long-standing colonial strategy. The genocide in Gaza is part of a demographic logic that seeks to prevent the reproduction of Palestinian life and annihilate not only the present, but also the possibility of a future.

The genocide in Gaza must be understood as the most recent phase of a colonial settlement project that, from its inception, aimed to eliminate the indigenous Palestinian population in order to guarantee Jewish supremacy over the territory. Far from being an exceptional episode, the current violence is part of a continuous Nakba, which began in 1948 and has never been interrupted.

That year, under the auspices of the British Mandate, Zionist militias carried out a systematic ethnic cleansing that forced more than 750,000 people to abandon their homes. More than 80% of the native population was expelled from the territory that would soon be declared the State of Israel. This foundational violence—accompanied by more than 13,000 murders—produced in a few months a radical transformation of the demographic composition: the Jewish population went from representing approximately 30% to 81% of the total. The objective was to replace the existing population, laying the foundations for a colonial order whose eliminationist logic continues to operate to this day.

But unlike other settlement processes, the colonial project did not end: it became normalized. Israel was recognized by the international community without any demands for justice, reparations, or the return of the displaced population. 

Despite the mass expulsions of 1948 and 1967—which affected 250,000 people—the immigration of more than one million Jews from the former Soviet Union between 1990 and 2000, and the multiple massacres, the proportion of Palestinian population in the territory between the Jordan River and the Mediterranean Sea never stopped increasing.

In 2000, Jewish settlers and their descendants made up 52% ​​of the total population. By 2010, they represented only 49%. Ten years later, they accounted for just 47%. These figures come from Palestinian academic Joseph Masad , who sees the current genocide as a clear political strategy; the only one that would allow the settlers to maintain their supremacy over the historic Palestinian territory.

Concern about the demographic imbalance has always been present in Israeli rhetoric and policy. As early as the 1970s, then-Prime Minister Golda Meir—the same one who said that Palestinians “did not exist”—stated that she went to sleep worrying about how many Arab children would be born during the night. Four decades later, Justice Minister Ayelen Shaked openly declared that pregnant Palestinian women should be shot because “they give birth to little snakes.” 

As reproducers of life and national continuity, Palestinian women have historically been constructed by the colonial regime as demographic threats. Within this framework, sexual, obstetric, physical, and symbolic violence perpetrated against them has been a persistent and structural practice. Its aim is to disrupt the reproduction of Palestinian life and break its continuity over time.

Genocide must be understood precisely in these terms: as the systematic destruction of a people, which is not limited to direct physical elimination, but also operates through blockade, prolonged siege, induced famine, the production of collective trauma, and the annihilation of present and future prospects. In this process, women’s bodies become a central battleground, where reproductive violence functions as a technology aimed at preventing the very survival of the Palestinian people.

“Reprocidio”: to annihilate the present and the future

At the heart of genocide is the elimination of life. And that is why resistance to this attempt at erasure depends not only on immediate survival, but also on the capacity to reproduce life: to conceive, to give birth, to raise children. Today, in Gaza, that is practically impossible. Reproductive violence manifests itself at every level: there are no homes, no privacy, no specialist doctors, no fertility treatments. Rape leaves traumatic scars on bodies that directly affect the ability to conceive. Between 2022 and 2025, miscarriages increased by 300% and the birth rate fell by 41%. And even if a woman manages to conceive, under what conditions will she give birth? Without hospitals, without neonatal care, without anesthesia for cesarean sections. And if she gives birth and the baby survives, cold and famine await: malnourished mothers, without access to breast milk, without formula, without clean water, without basic immunity.

This set of practices is defined by the Gazan academic Hala Shoman as reprocidio : a specific form of colonial violence that aims to dismantle the reproductive structures of a population in order to eliminate it not only in the present, but also in its future potential.

The paradigmatic case was the bombing of the Al Basma fertility center , the largest in Gaza, in December 2023. A missile destroyed more than 4,000 embryos and over 1,000 samples of unfertilized sperm and eggs. Dr. Bahaeldeen Ghalayini, the center’s founder, described the magnitude of the attack with a heartbreaking phrase: “5,000 lives in a single projectile.” This deliberate attack is part of a systematic and sustained policy of reproductive annihilation, which ranges from the destruction of maternal and child health hospitals to the obstruction of safe childbirth, the use of sexual violence in prisons, environmental poisoning, the destruction of homes, and the structural impossibility of raising or breastfeeding children in conditions of minimal dignity.

This is compounded by the total collapse of the healthcare system, the lack of electricity in incubators, the surge in births without anesthesia or supplies, and the exponential increase in emergency cesarean sections and hysterectomies performed to prevent fatal hemorrhaging. In some cases, doctors have had to perform post-mortem cesarean sections to save babies from the wombs of their murdered mothers. 

The conditions of childbirth and raising children in makeshift shelters—many surrounded by Israeli tanks or lacking access to water, food, or privacy—have created an environment of structural trauma and hopelessness. Many women express a desire to carry their children back inside their bodies as the only way to protect them.

Meanwhile, attacks against reproduction are not limited to Gaza. In Israeli prisons, accounts of sexual violence and torture with direct impacts on reproductive health are multiplying. These assaults not only seek to harm individual bodies: they aim to humiliate, break, instill terror, and dismantle the intimate fabric of Palestinian life, erasing the possibilities of motherhood, fatherhood, or shared intimacy.

Sexual violence as a colonial technology

Sexual violence is not a recent or marginal phenomenon; it has been central to colonial practices from the very beginning. It has been a systematic policy of both labor and right-wing governments. In the Deir Yassin massacre on April 9, 1948, mass rapes of Palestinian women and girls were reported. According to historian Ilan Pappé, Zionist leaders proudly announced the high number of victims to sow panic. Under those circumstances, fleeing was the only rational option. Since then, thousands of girls and women, as well as men and boys, have been victims of rape, genital torture, forced feminization, and castration as part of a systematic colonial technology of domination.

The Sde Teiman detention center , where more than 4,000 Gazans have been held since October 7, has become a torture center even more brutal than Guantanamo or Abu Ghraib. Allegations of rape and sexual abuse are numerous. Instead of prosecuting the perpetrators, sectors of Israeli society have been seen demonstrating in defense of the accused soldiers .

Gender and sexuality dynamics are fundamental to understanding the structure of Israeli colonialism. Domination operates through the feminization of the enemy: raping a Palestinian woman is to humiliate her community; feminizing the colonized man is to symbolically castrate him; dismembering a body is to turn it into waste.

White, colonial, and Zionist masculinity is imposed not only by force, but also by discourse. In mainstream media and liberal circles in the West, Palestinians are portrayed as barbarians, violent, misogynistic, fanatical, or simply as faceless numbers.

This discursive operation constitutes what Orlando Patterson defined as “social death”: the symbolic dispossession of agency, history, and belonging to the human race. Within this framework, the rape of Palestinian bodies is a tool. And its impunity, a symptom of structural dehumanization.

In practice, this translates into a comprehensive genocidal policy where the deliberate destruction of schools, hospitals, universities, libraries, churches, mosques, and water and energy networks is a systematic strategy to prevent Palestinian social reproduction. What is sought to be destroyed is not only the present, but also the possibility of a collective future. It is a violence that affects bodies, but also knowledge, affections, memory, and ways of life.

Sustaining life under conditions of death

In this context of absolute violence, affirming life becomes an act of insurrection. However, not all families can or wish to reproduce. Many women have publicly expressed their decision to avoid pregnancy during the genocide, given the collapse of the healthcare system and the extreme risk of maternal or infant death. As Hala Shoman wrote on social media in August 2024: “Think carefully before bringing children into the world. Miscarriage rates have tripled. Mothers are bleeding to death. There is no milk, no food, no medicine. This is a plea wrapped in love and fear.” These words encapsulate the ethical and political dilemma faced by those who wish to continue an emotional and family life amidst a regime of extermination.

At the same time, this temporary refusal to reproduce does not contradict the affirmative impulse toward life, but rather forms part of an ethic of care and a politics of protection against extermination. As Shoman points out, resistance does not simply mean having children; it means making the conditions for life possible. And that, in Gaza today, is a radical form of struggle.

Sustaining life under conditions of death means challenging the legal framework that defines genocide solely in terms of death tolls. Destroying the capacity to reproduce, imposing perpetual mourning, closing off possibilities, preventing children from being raised, criminalizing childhood, and isolating desire are forms of annihilation that international law still fails to fully recognize.

The history of Palestinian women is the history of Palestine. It is a story of resilience and resistance, of occupation and exile, but also of continuity and the struggle for the very possibility of existing, of continuing, of living with dignity. It is a struggle not only for liberation, but also against elimination.

Palestinian women, in this context, are not only victims. They are active agents of resistance. Their bodies bear the marks of the extermination project, but also the stubborn will to live. And as long as there is life to be defended, to be reproduced, to be told, there will be a future for Palestine. 

*Carolina Bracco, political scientist, PhD in Arab and Hebrew cultures, writer and researcher.

Read also: https://www.elsaltodiario.com/palestina/israel-empleo-municion-carbonizo-3-000-gazaties-dejar-rastro

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Red de Mujeres Tejiendo Futuro

Días 4 y 5: Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

La conferencia de mujeres entrelazó y fortaleció nuestras raíces entre Kurdistán y Abya Yala

El sonido del camino retumba firmemente entre las palabras de las mujeres del mundo. Del Kurdistán hacia Abya Yala resuena la voz de la lucha, la resistencia y de la esperanza. Después de 4 días de Conferencia, unimos nuestros sueños y necesidades, nuestras perspectivas y compañerismo. Necesitamos aprender las unas de las otras, pasar a la acción y asumir compromisos. Mantener la llama para que no se pierda esta fuerza que vivimos estos días de encuentro. Necesitamos abrazar nuestros tejidos, entretejiendo nuestras asambleas territoriales, nacionales y internacionales, caminar los territorios significa fortalecer el paso de la juntanza en red.

Sistematizar y compartir nuestra sabiduria, construir confianza. Poner el cuerpo en el centro de la lucha. Hay que asumir cierta confrontación, el mundo esta en mano de los poderosos no deja otra salida, debemos defender nuestras raíces. Ante las dificultades de juntaza entre territorios, debemos crear la manera de seguir en movimiento. Mantener y cuidar el tejido que hemos creado juntas y que seguiremos tejiendo. Necesitamos articular acciones, campañas, aprendizajes, luchas, fortalecer la espiritualidad, poner la voz y el cuerpo, abrir las puertas de cada territorios para necesidades urgentes y para la solidaridad. Las mujeres de Kurdistán, no son simplemente una suma de mujeres; juntas, han generado algo nuevo, un camino de liberación.

Necesitamos compatir sabiduria y herramientas, tener medios propios y autónomos, para hacer frente a esta guerra especial que los medios de comunicación estan desarrollando contra las mujeres y los pueblos. No estamos en competencia con los medios hegemónicos, porque nuestra comunicación está al servicio de las necesidades de nuestros pueblos. Es importante hablar de lo que nos duele, pero necesitamos hablar de lo que nos fortalece. Unimos voces para sanar las heridas y trascender a mensajes que nos llenen de fuerza.

Debemos compartir nuestros propios análisis politicos, enrraizar la resistencia, e investigar la historia para seguir cosntruyendo y defendiendo nuestro horizonte común. Las palabras son importantes, por eso, debemos reconstruir una terminologia descolonizada, recuperar lenguas ancestrales, comunicarnos desde el corazón, constuir y alimentar redes propias, esto es construir una nueva mentalidad, una mentalidad revolucionaria que nos lleve a recuperar nuestros pasos y salir del lugar que nos han impuesto, es esencial para asumir otros roles dentro de la lucha. Necesitamos una casa común de pensares, herraminetas y saberes.

Seguir en red es seguir en varios niveles. Pensar cómo nos comunicamos con el Kurdistán, con Abya Yala y más alla. Nuestra intención es de seguir trabajando, tejiendo juntas. Aquellas que por su rol fueron asesinadas y encarceladas, son y serán nuestro luz en el camino.

Esta conferencia ha sido un espacio abierto a la palabra, a la experiencia, a la emoción. Aquellas que vinieron de sus procesos nos regalaron el entendimiento de sus saberes y sentires, respirar juntas, nos une, nos hace libres. Apoyar nuestros procesos locales y regionales contribuye a la lucha internacionalista. Así podemos colectivizar nuestros trabajos y fortalecer nuestros esfuerzos. Nuestros principios colectivos se basan en la autonomía, la lucha antipatriarcal, anticapitalista, antiracistas, anticoloniales, antiestatales, la diversidad en la unidad, el compañerismo, horizontalidad, ética de la rebeldía, entre otros principios. Unamonos al compromiso y a la construcción a largo plazo. Nos vinculamos a los espacios formativos para socializar experiencias y prácticas, reflexionar en conjunto y proyectar a futuro común. Articulaciones entre los territorios y respetar autonomia de ellos toma más sentido que nunca.

Tenemos claro que, como mujeres, debemos construir una agenda propia, un camino que nos permita reescribir la historia, recuperar de la arqueología los conocimientos para analizar nuestro pasado y presente, para construir nuestro horizonte. La reciprocidad de las mujeres, la fuerza de Jineoloji que nace desde Kurdistán llega al Abya Yala, para caminar, aprender y compartir las sabidurias ancestrales de las mujeres. Con el conocimiento de las mujeres mapuches, lencas, aymaras, nasa…, con toda la sabiduria de las luchas de estas tierras, hacemos de nuestros caminos la base más hermosa para nuestra resistencia colectiva. La que recupera nuestra raíces, como mujeres y pueblos.

La cultura para nosotras significa resistencia y diversidad, no es ni un producto, ni algo estético. El arte debe estar en diálogo, en fluidez. Debemos devolver los valores que representan el arte y la cultura, devolver la esencia de las mujeres. La estética es la sensibilidad que acompaña a la ética. La diversidad en si, hace más profundo el camino de la resistencia. Nuestras lenguas, bailes, maneras de vivir, ancestralidades, pasos, maneras de mirar y de amar son nuestras raíces. Organizar la cultura y el arte para que el poder hegemónico no la pueda manipular. Debemos defender nuestras comunidades y recuperar esas memorias. No somos cenizas, somos el fuego que danza con los bailes de libertad en las montañas de Kurdistán, en el Wallmapu, en los quilombolas en Brasil, en la Amazonía Colombiana, Ecuatoriana, en los montes de Peru, en todos los territorios del mundo, del universo.

La educación es una de las esferas mas importantes de la vida. Las mujeres colectivizan sus conocimientos para llevar a sus pueblos a la verdad de sus esencias. Si tantos saberes han llegado al día de hoy a nuetras almas, es porque usamos la oralidad. Fortalecer sabiduria en todas sus dimensiones también significa reforzar el internacionalismo. Reconocer la diversidad de saberes y experiencias, crear radios comunitarias y teatro, crear y reproducir los materiales que ya existen para las niñeces, para crear otros imaginarios, son la base de nuestra apuesta por la vida.

Organizarse es nuestra esencia en si. Las mujeres vivimos confrontando brutales ataques. Porque los enemigos de la libertad saben muy bien que, si nosotras, mujeres de diferentes territorios nos unimos, nos juntamos, nos abrazamos, la libertad será la promesa mas grande que haremos a la vida. La memoria de las mujeres que cayeron en la lucha por libertad hace que nuestra sangre fluya más rápida por nuestras venas. Berta Cáceres, Julia Chuñil, Marielle Franco, Sakine Cansiz, Alina Sánchez, y muchas otras más compañeras, son la luz y la razón por la que cada día, a pesar de la guerra declarada que existe en contra de las mujeres, hace que nos pongamos de pie y caminemos con pasos de fuerza con valor para la defensa de la vida. La esperanza a veces, es más importante que la victoria. Tejemos los hilos de la memoria.

De la memoria a la acción internacional: mujeres tejiendo sociedades libres

El domingo 15 de febrero de 2026 la jornada inició con un profundo ejercicio de memoria y dignidad. Se recordó el aniversario de la captura, el 15 de febrero de 1999, de Abdullah Öcalan, conocido como Reber Apo, cuya prisión no ha logrado silenciar su pensamiento ni el proyecto político del pueblo kurdo. Por el contrario, su figura continúa siendo símbolo de resistencia y de la propuesta del confederalismo democrático, mientras se renovó la exigencia de su libertad y el reconocimiento oficial de Rojava. También se evocó a Sakine Cansız, asesinada junto a Fidan Doğan y Leyla Şaylemez, como referentes de la lucha de las mujeres kurdas.

La memoria se extendió a Abya Yala y otros territorios: se nombró la desaparición de los restos de Camilo Torres Restrepo; los diez años del asesinato de Berta Cáceres, denunciando redes de financiamiento internacional detrás del crimen; y la vigencia del legado de lideresas y luchadoras cuyos nombres fueron pronunciados para afirmar que no están ausentes: “están vivas y son semillas”. Se reiteró la consigna contra los feminicidios y desapariciones —“Ni una asesinada más, ni una desaparecida más”— abrazando la lucha de las madres buscadoras.

La relatoría destacó la continuidad de una resistencia milenaria y reafirmó la consigna zapatista: “Unidad en la diversidad. Somos iguales porque somos diferentes”. Desde Haití se recordó la historia de esclavización y la imposición colonial del francés, reivindicando el rol haitiano y la dignidad expresada en “Tut mun se mun” (todas las personas somos personas). Se denunció que el imperialismo colonial y financiero sigue operando mediante deudas ilegítimas y nuevas formas de ocupación, y se llamó a la solidaridad activa con el pueblo haitiano.

Uno de los ejes centrales fue la denuncia del avance del fascismo contemporáneo y la militarización global, que golpea especialmente a mujeres, niñeces y pueblos organizados. Se propuso fijar una fecha para una acción internacional coordinada contra ese sistema y fortalecer la articulación entre Kurdistán y Abya Yala. Se subrayó que el asesinato de las infancias por fuerzas estatales, policiales, militares o por el narcotráfico constituye un ataque directo al futuro colectivo.

La alimentación emergió como núcleo político del próximo encuentro: “el alimento es nuestra primera resistencia”. Se reflexionó sobre el consumo que financia el paramilitarismo y contamina cuerpos y territorios; se reivindicaron las ollas populares urbanas y el intercambio de semillas tras incendios y despojos, y la soberanía alimentaria como defensa de la Pachamama frente a las grandes corporaciones. En esta línea, se planteó que el industrialismo y la contaminación actúan como formas de guerra silenciosa que, bajo el discurso de “desarrollo y progreso”, consolidan infraestructuras de despojo en territorios de Centroamérica y en todo el continente.

Las intervenciones señalaron la urgencia de mapear redes de madres en resistencia, compartir tácticas de defensa para las niñeces y construir respuestas colectivas ante la violencia. Desde Wallmapu se reafirmaron las identidades territoriales y se acogieron las consignas “Jin, Jiyan, Azadî” y “Floreceremos” en todas las lenguas presentes. Se propuso crear una mesa de infancias para la próxima conferencia, fortalecer medios populares en Abya Yala y Kurdistán, y ampliar la convocatoria para organizar no solo a mujeres ya activistas, sino también a madres, campesinas, trabajadoras y migrantes en exilio. La jornada cerró con la lectura de la declaración final, integrando sugerencias y consensos. Se reafirmó la búsqueda de justicia frente a masacres y matanzas, la exigencia de que los responsables asuman su culpa, y el compromiso de expandir el confederalismo a otros continentes. La palabra colectiva sostuvo que la unidad es el camino de los pueblos, que la memoria es defensa frente al olvido impuesto, y que cada compañera caída no es ausencia sino semilla viva en la construcción de una sociedad más justa y en paz.

Red de Mujeres Tejiendo Futuro Abya Yala

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Red de Mujeres Tejiendo Futuro

Día 3: Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

“El tiempo de la revolución es ahora y el motor es el amor. Nadie le suelta la mano a nadie”.

La frase, pronunciada durante el segundo panel del día, no fue solo una consigna: quedó suspendida en el aire como una promesa compartida y como síntesis de lo vivido en la conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro. Desde ese momento, se hizo evidente que no estábamos únicamente en un espacio de intercambio, sino en un territorio político y afectivo donde la revolución se entiende como práctica cotidiana.

El tercer día se desplegó en dos grandes ejes: la conversación y el tejido del confederalismo democrático, junto a los talleres que materializan el hacer colectivo. Estos espacios no fueron pensados como simples instancias de debate, sino como núcleos estratégicos para sostener y proyectar el camino. Allí se trabajaron líneas concretas de resistencia —comunicación, salud, autodefensa, economía, artes y culturas, educación y confederalismo democrático— con la convicción de que escucharnos y solidarizarnos es apenas el punto de partida; lo imprescindible es asumir compromiso y acción organizada. La agenda que se propone es global y diversa, pero arraigada en experiencias situadas, en territorios específicos y en cuerpos concretos.

El segundo panel condensó esa fuerza. Celebró la juntanza como acto político y como gesto radical frente a la fragmentación. Las voces fueron múltiples: mujeres de barrio, mujeres indígenas, defensoras de derechos, mujeres amazónicas protectoras del bosque, sembradoras de agua, madres buscadoras de personas desaparecidas, madres de víctimas de feminicidio, trabajadoras del campo y la ciudad. No solo hablaron quienes estaban en la mesa; el público también tomó la palabra, borrando las fronteras entre quien expone y quien escucha. Las intervenciones se entrelazaron como si siempre hubieran sabido encontrarse, hilando experiencias distintas en una trama común.

Se habló del cuerpo extensivo, del ser cuerpo-tierra, de cómo el territorio no es únicamente suelo sino piel, memoria y herida. Nombrar los ataques al cuerpo y al territorio fue un acto de memoria, pero también de afirmación. Cada testimonio traía dolores que no pidieron permiso para ser dichos, pero también pequeñas alegrías y esperanzas tejidas en la adversidad. Hubo pedagogas de la esperanza, mujeres que caminan la teología de la liberación, defensoras del derecho a decidir y de la autonomía de los cuerpos. En cada relato se afirmaba una certeza: cuando una mujer defiende el agua, defiende su propio cuerpo; cuando busca a su hija desaparecida, defiende el derecho a existir; cuando siembra, enseña o acompaña, sostiene el mundo.

Las arengas y los cánticos atravesaron el panel como corrientes vivas. Comenzaron como denuncias y se transformaron en consignas colectivas. Los gritos dejaron de ser individuales para convertirse en un solo cuerpo sonoro. Allí se hizo palpable la potencia de las redes internacionales que se escuchan y se reconocen, tanto en la presencialidad del encuentro como a través de las transmisiones que expandían la palabra hacia otros territorios.

Lo que quedó al final no fue sensación de cierre, sino de continuidad. La revolución nombrada no es metáfora ni gesto grandilocuente: es práctica diaria, es organización concreta, es sostén mutuo. Y en esa práctica, el amor no aparece como romanticismo ni adorno discursivo, sino como estrategia política profunda: la decisión consciente de no soltarnos, de acuerpar las luchas y de tejer futuro juntas.

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Noticias de Abajo ML

Noticias de Abajo – 13 feb 2026

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Rompiendo Fronteras

PALESTINA: Israel lanzó bombas termobáricas en Gaza que “evaporaron” a 2.800 palestinos, revela informe de AlJazeera. La maquinaria de guerra se puso a prueba con cuerpos Palestinos.

KURDISTAN SYRIO, KOBANE: 20 días bajo asedio. El asedio de la ciudad de Kobanê por grupos afiliados al Gobierno Transitorio de Damasco ha entrado en su vigésimo día. Aproximadamente 600.000 personas luchan por sobrevivir en duras condiciones humanitarias.
Fuente: https://espanol.anf-news.com/rojava-norte-de-siria/kobane-20-dias-bajo-asedio-57838

COLOMBIA: Cobertura especial del Encuentro de la Red de Mujeres Tejiendo el Futuro en Bogotá Colombia. Testimonios de una madre Kurda que perdió a su hija. Por la corresponsal Alexis.-
Fuente: Noticias de Abajo ML

MENSAJES INTERNACIONALISTAS. Desde Estados Unios y las multiples luchas contra el fascismo de Trump y contra el imperialismo en Venezuela y Cuba desde Caracas.

ITALIA: Indignación y movilización, miles salen a protestar contra el equipo de Israel en las olimpiadas de inverno en Milan.

Desde el ombligo del mounstro

COBERTURA ESPECIAL: Un rumor se levanta. En la Plaza Palestina Libre, diferentes colectividades hicieron una Okupa Cultural en el Centro Histórico de la CDMX durante 12 horas continuas con presentaciones políticas, poesía y música.
Fuente: Noticias de Abajo 

CHIAPAS: El Frayba ha documentado agresiones físicas y amenazas de muerte en contra de la Defensora de Derechos Humanos Poulette Celene Hernández, en el municipio de Tonalá, región Istmo-Costa del estado de Chiapas, México. Su vida en riesgo por sistemático acoso.
Fuente: https://frayba.org.mx/090226-agresion-poulette-cdhdigna

GUERRERO: Comunicado de la Misión Civil de Observación Sexta sobre la remoción del mecanismo de protección al promotor Jesús Plácido del CIPOG-EZ. Situación que pone en riesgo su vida.
Fuente: Congreso Nacional Indígena

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Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

Día 2: Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala

El Espíritu de las Mujeres y el Florecer de la Resistencia

El segundo día del encuentro no fue solo una jornada de ponencias, sino un acto de juntanza y acuerpamiento colectivo. En el Panel 2 “Cuerpo-territorio de las mujeres: Ataques y resistencias”, las ponentes de las organizaciones Asociación Kombilesa, COPINH, Luta Popular, ADES El Salvador, UNIR Haiti, Movimiento Mujeres Kurdistán – Dengîr, Comunidad Mapuche Inkatuleiñ Taiñ Mapun Gidimt´en Checkpoint, Wet´suwet´en (Canadá), Rede de Trabalho Amazónico (GTA) y Mama Sabiduría Consejo Maya K´iche´, entrelazaron palabra para denunciar un sistema que ataca los cuerpos-territorios, pero que no ha logrado quebrar la esperanza.

La jornada inició con una radiografía de las amenazas actuales. Voces de Colombia, México y Venezuela coincidieron en que el extractivismo, las políticas estatales, las multinacionales y el paramilitarismo no son entes aislados, sino una maquinaria engranada para borrar la historia de los cuerpos racializados e invisibilizados.

Se denunció cómo el sistema busca destruir el territorio físico para anular el espíritu, pero, como se dijo en la plenaria: “El espíritu no es abstracto; se fortalece en la cuerpa que se junta y decide hablar”.

Uno de los momentos más emotivos fue el panel moderado por Adriana Guzmán, donde se recordó el legado de Berta Cáceres a 10 años de su siembra. Su hija, Bertita Zúniga (COPINH), relató cómo el asesinato de su madre fue un plan orquestado por la familia Átala y las élites militares Hondureñas, sin embargo, la respuesta no fue el miedo, sino la organización.

Lolita Chávez introdujo un concepto que resonó en el auditorio: la Justicia Cósmica. Ante un sistema judicial estatal que a menudo es cómplice, las mujeres apelan a una justicia que trasciende lo legal, conectando la defensa del Río Blanco en Honduras con las luchas en Iximulev nombre indígena de Guatemala. La consigna fue clara: “Abajo el patriarcado que va a caer, arriba el feminismo que va a vencer”.

Del Kurdistán al Abya Yala: Un Solo Grito.

La conexión internacionalista se sintió con la participación de las compañeras de Kurdistán. Mariyam Fathi (KJAR) narró el eco de la revolución de Jin Jiyan Azadî (Mujer, Vida, Libertad) tras el asesinato de Jina Amini. Detalló las leyes misóginas en Irán —como la prohibición de viajar o tener pasaporte para mujeres menores de 40 años o los 74 latigazos por no llevar bien el velo— y cómo el Estado Islámico y el capitalismo son caras de la misma moneda autoritaria.

Desde el norte de Siria, el Movimiento de Mujeres de Kurdistán (Dengîr) compartió los avances de la Revolución de Rojava: comunas, academias y fuerzas de autodefensa lideradas por mujeres que están transformando la mentalidad del hombre y construyendo una administración autónoma.

El panel sobre saberes fundamentales recordó que la espiritualidad es una herramienta política. Las intervenciones destacaron:

(Haití): Denunció el “colonialismo contemporáneo” y la violencia de los Cascos Azules, llamando a la organización desde el Creol para reconocerse como personas frente al bloqueo criminal.

Machi Betiana, lideresa espiritual del pueblo Mapuche, relató la persecución a la espiritualidad mapuche y el encarcelamiento de mujeres y niños, denunciando el genocidio continuado de los estados chileno y argentino.

Luta Popular, Brasil. Trajo la voz de las favelas y de las madres solteras que luchan por un techo, exigiendo la libertad de Ali, presa política en São Paulo.

Gidimt’en Checkpoint. Desde el norte, recordaron que la resistencia indígena contra los oleoductos es la respuesta a las oraciones de sus ancestras.

La conversa sobre la Jineolojî, la “ciencia de la vida y de las mujeres”, acentuó la necesidad de arrebatar el conocimiento de las manos del patriarcado, que históricamente tildó de “brujas” a las sabias. Se enfatizó que, para que la lucha sea fuerte, debe haber una transformación total de la mentalidad masculina; de lo contrario, la resistencia será débil.

La unión de estas redes es lo que el sistema teme. La transición educativa y la refundación de los territorios (como en Honduras) ya no son sueños lejanos, sino proyectos en marcha que se alimentan del dolor transformado en acción revolucionaria.

Panel 3 “El espíritu de las mujeres para el florecer de la resistencia”

Fenmucarinap (Perú) una organización autonoma con una voz potente, rescató los saberes de las mujeres campesinas rurales que valoran y respetan a la Madre Tierra. Es necesario dar un paso cualitativo para cuidar el territorio de nuestro cuerpo completo, rompiendo tabúes sobre el derecho de las mujeres a hablar fuerte. Estar organizada implica empoderamiento económico, social y político, desprendiéndose de una misma para sembrar semillas autóctonas y no ser “transgénicas”. La militancia exige principio y convicción para no traicionar a las hermanas; ante la adversidad, la consigna es morir de pie.

Para las Komuneras entre cordilleras, la convicción principal es que la lucha que tenemos que dar está adentro, como un ejercicio de transformación infinita para cuestionar nuestras relaciones. La autodefensa es un ejercicio interno y espiritual para liberarnos juntas en medio de un contexto de guerra. Se debe resistir tanto en los territorios como en los espacios íntimos, avanzando sin prisa, pero sin pausa para estar preparadas ante cualquier ataque. El trabajo diario consiste en responder con fiereza y sin miedo, rompiendo las inseguridades para ser verdaderas compañeras que ponen el cuerpo.

Mujeres y la Sexta (México y Abya Yala). La lucha se fundamenta en la búsqueda de libertad, autonomía, autogestión y autodeterminación. El objetivo es acabar con el sistema tejiendo redes poco a poco desde las raíces profundas de los pueblos originarios. Para enfrentar al enemigo, se rechaza la relación con gobiernos u ONGs que dividen, apostando por una unidad anticolonial y antipatriarcal construida desde la base.

El Movimiento de Mujeres de Kurdistán (Bakur) expresó que la lucha es por el reconocimiento de la existencia y el derecho a ser una misma, frente a la fragmentación que han sufrido las mujeres en el mundo. Poseen una organización confederal basada en la ideología de liberación de las mujeres, cuyo primer principio es la defensa del propio territorio (welaparezi). La base del éxito es la voluntad y el pensamiento libre, priorizando la vida comunal y las cooperativas para combatir el individualismo.

Finalizó la compañera del MODEP hablando de la importancia de despatriarcalizar los movimientos sociales, haciendo la revolución incluso entre los mismos revolucionarios. Reconocen la necesidad de parar, organizarse internamente y sanar para poder continuar con la lucha. Sostienen que no basta con la denuncia; es necesario crear desde los saberes ancestrales, pues la organización autónoma es el inicio, no un complemento.

Comisión de Prensa
Red de Mujeres Tejiendo Futuro

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Red Mujeres Tejiendo el Futuro

Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala (11 a 15 de febrero, Bogotá, Colombia)

Del 11 al 15 de febrero de 2026, en Bogotá (Colombia), se lleva a cabo la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces: De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida”, que une la voz de las mujeres del Kurdistán y Abya Yala. La Red Mujeres Tejiendo el Futuro se fundó en el año 2018 bajo el liderazgo del Movimiento de Mujeres del Kurdistán. Este encuentro histórico es posible gracias al trabajo comprometido de diversas organizaciones, colectividades, compañeras y compañerxs que desde meses atrás vienen tejiendo con mucho amor para que hoy podamos vernos a los ojos y saber que frente al sistema de muerte: ¡Floreceremos!

Transmisión especial de la Conferencia de Mujeres 2026 de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces: De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida” del 11 al 15 de febrero 2026:

YouTube: https://youtube.com/@womenweavingfuture?si=GqzZs_pSb6kTUhYl

Streaming de radio: http://stream.radios.red:8000/radio8.mp3

Revisa el cronograma completo de las transmisiones en nuestras redes sociales en los días que vienen.

¡Escucha, difunde, comparte esta transmisión!
https://www.instagram.com/p/DUmAyptErUH/?igsh=MWw2a2lhZnlseGdiZA==

¿Qué es el Movimiento de Liberación del Kurdistán?

El Movimiento de Liberación del Kurdistán nace en los años 1970 en el Oriente Medio. El pueblo kurdo es un pueblo originario de Mesopotamia, que enfrenta el genocidio y la guerra de los estados Turco, Iraní, Israeli y Sirio. El Movimiento de Liberación del Kurdistán lucha por la libertad y construye un sistema de vida basado en tres pilares: la liberación de las mujeres, la democracia radical y la ecologia. Éstos constituyen la base de su sistema de autogobierno popular, el Confederalismo Democrático, donde las mujeres tienen un rol de liderazgo, junto con el guía del Movimiento, Abdullah Ocalan. De esta lucha colectiva nació el Movimiento de Mujeres del Kurdistán, que se organiza y da respuesta a los problemas de las mujeres, construyendo estructuras en sus territorios y tejiendo diálogos con otras mujeres del mundo.  

¿Qué es la Red de Mujeres Tejiendo el Futuro?

La Red de Mujeres Tejiendo el Futuro nace para unir las luchas de las mujeres y para revivir los debates entorno a la necesidad de organizarse. Así, en el 2018 y en el 2022 se realizan dos encuentros internacionales de mujeres, con la propuesta de debatir sobre el Confederalismo Democrático Mundial de las Mujeres y las experiencias de lucha de las mujeres de todo el mundo. La Red de Mujeres Tejiendo Futuro comparte camino con los movimientos de mujeres de Abya Yala, Oriente Medio, Asia, África y Europa.

De los dialogos que se abrieron durante las Conferencias internacionales de Mujeres de 2018 y 2022, surgió la necesidad de generar estos espacios a nivel Abya Yala. Las mujeres de Kurdistán y Abya Yala se unen para crear un diálogo entre territorios, ambos con historias de luchas y resistencias.

 Las mujeres han cargado sobre sus hombros el peso de la guerra, pero también la dignidad y la lucha en cada lugar. Esta conferencia permite crear un diálogo entre las distintas propuestas, alternativas y búsquedas de soluciones y, a futuro, encontrar nuestros puntos comunes e intersección para continuar y fortalecer la lucha de las mujeres contra el sistema patriarcal.

Por esto, del 11 al 15 de febrero de 2026 en Bogotá, Colombia, se realiza la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala, que une la voz de las mujeres del Kurdistán y del Abya Yala bajo el lema: “Floreceremos porque la guerra no puede acabar con nuestras raíces. De Abya Yala a Kurdistán, la lucha de las mujeres frente a la destrucción de la vida.” 

¿Cuál es el objetivo de la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala?

El objetivo de la Conferencia es unir las experiencias de lucha de las mujeres y construir frentes comunes ante los ataques de los Estados, además de fortalecer los lazos de resistencia en contra del patriarcado, el colonialismo y el capitalismo. Durante el evento se hablará de las experiencias de autoorganización de las mujeres y de los pueblos frente al extractivismo y al ecocidio, y de las resistencias en Kurdistán y Abya Yala. La economia comunal, la salud, la cultura, la sabiduria ancestral, la autodefensa y la protección de la naturaleza serán temas central de los talleres que se llevarán a cabo durante la Primera Conferencia de la Red de Mujeres Tejiendo Futuro en Abya Yala.

Email de contacto: prensa_tejiendofuturoabyayala@protonmail.com

Para más información: 

https://womenweavingfuture.org/abya-yala
https://www.instagram.com/womenweavingfuture

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