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El CED de la ONU emite una Acción Urgente por la desaparición forzada de Ángel Jiménez López, indígena maya tseltal del municipio de Nicolás Ruiz, Chiapas
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México
5 de mayo de 2026
Boletín No. 5
El CED de la ONU emite una Acción Urgente por la desaparición forzada de Ángel Jiménez López, indígena maya tseltal del municipio de Nicolás Ruiz, Chiapas
El 1 de mayo de 2026, el Comité contra la Desaparición Forzada (CED) de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos transmitió al Estado mexicano la Acción Urgente No. 2316/2026, relativa a la desaparición forzada del señor Ángel Jiménez López, indígena maya tseltal, del municipio de Nicolás Ruiz, Chiapas. Ángel fue desaparecido el 24 de abril de 2026 por un grupo vinculado a la delincuencia organizada, en el contexto de violencia generalizada en la región y hasta la fecha no existe información sobre su suerte o paradero.
Ante esta situación, el Comité ha requerido al Estado mexicano que emprenda de manera inmediata acciones de búsqueda y localización, además de una serie de medidas orientadas a fortalecer la investigación y garantizar la participación de la familia y sus representantes.
- Búsqueda del Sr. Ángel Jiménez López e investigación de su alegada desaparición forzada.
El Comité solicita que los procesos de búsqueda e investigación se desarrollen bajo una estrategia integral y coordinada, con un plan de acción y un cronograma claro para su ejecución inmediata. Estas acciones deben realizarse con la debida diligencia, considerando todas las hipótesis y la información disponible, incluido el contexto en el que ocurrieron los hechos, así como la identificación de los perpetradores materiales e intelectuales.
- Acceso a la información y participación de los allegados y representantes del Sr. Ángel Jiménez López.
Las autoridades responsables deberán informar periódicamente a los allegados y representantes de Ángel sobre los avances en la búsqueda y la investigación, incluyendo los retos enfrentados y los resultados obtenidos. Asimismo, deberán garantizar su participación efectiva en todas las etapas de los procesos, asegurando que sus aportes, experiencias, sugerencias y cuestionamientos sean tomados en cuenta como insumos para fortalecer las acciones emprendidas.
El CED subraya la urgencia de que las autoridades mexicanas actúen de inmediato para buscar y localizar a Ángel, e instruye al Estado a implementar cada una de las recomendaciones transmitidas, informando sin demora sobre las medidas adoptadas a más tardar el 15 de mayo de 2026.
El pueblo organizado del municipio de Nicolás Ruiz, la familia de Ángel y sus representantes reconocemos la disposición del Comité para velar por los derechos humanos de las personas indígenas desaparecidas. En virtud de las obligaciones establecidas en el artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, exigimos al Estado mexicano implementar todas y cada una de las recomendaciones de la Acción Urgente No. 2316/2026 y demostrar su voluntad real y efectiva para dar con el paradero con vida de Ángel Jiménez López, así como de las demás personas desaparecidas en Chiapas.
En México según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) ha registrado 133,637 personas desaparecidas y no localizadas. En Chiapas se reportan 1,991 personas desaparecidas, de los cuales 573 personas desaparecidas son registradas en el periodo del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar.
En los municipios de la región han desaparecido 22 personas, en Venustiano Carranza 7; en Teopisca 3; en Amatenango del Valle 4; en Nicolas Ruiz 1; en Acala 3 y en Villa Las Rosas 4. Estas desapariciones ocurren en un contexto de violencia generalizada y sistemática provocada por grupos armados vinculados con la delincuencia organizada, que operan con la aquiescencia y tolerancia de autoridades mexicanas.
El caso de Ángel ejemplifica la grave situación de seguridad en la zona y el contexto de las desapariciones forzadas en Chiapas y todo el país, que motivo al CED en abril de 2026 solicitar al Secretario General de la ONU que remita la crisis de desapariciones en México a la Asamblea General.
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Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAIZ), Pronunciamiento a 16 años del asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola, la impunidad como política de Estado en México
A la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México
A los mecanismos internacionales de derechos humanos
A los pueblos de México y del mundo
A la opinión pública nacional e internacional
Han pasado 16 años desde el asesinato de Bety Cariño y Jyri Jaakkola, ocurrido el 27 de abril de 2010 en el camino hacia San Juan Copala, Oaxaca.
Dieciséis años no han sido suficientes para alcanzar justicia.
Pero sí han sido suficientes para evidenciar algo más profundo:
el fracaso estructural de las instituciones de justicia en México y la responsabilidad directa del Estado en la reproducción de la impunidad.
El caso de Bety y Jyri no es únicamente un expediente sin resolver.
Es un símbolo de la impunidad institucionalizada, donde la omisión, la negligencia y la complicidad han operado como política de Estado.
A lo largo de estos años, las instituciones encargadas de procurar y administrar justicia no solo han fallado, sino que han contribuido a sostener un sistema donde la violencia contra quienes defienden la vida y el territorio no tiene consecuencias.
Hoy, este caso debe ser entendido no como un hecho del pasado, sino como una advertencia vigente.
LA IMPUNIDAD SE REPRODUCE
Los asesinatos y desapariciones de personas defensoras continúan ocurriendo.
El caso de Sergio Rivera Hernández, defensor del río Coyolapa desaparecido en la Sierra Negra de Puebla, es un ejemplo doloroso de cómo la impunidad se mantiene viva. Su desaparición forzada sigue sin resolverse, evidenciando la incapacidad y falta de voluntad del Estado para garantizar verdad y justicia.
En el contexto actual del gobierno de Salomón Jara Cruz, se han registrado nuevos hechos de violencia contra defensores del territorio, que reflejan la continuidad de un patrón:
– Agresiones y asesinatos que permanecen sin esclarecimiento.
– Desapariciones forzadas sin verdad ni justicia.
– Falta de garantías reales de protección para comunidades en resistencia.
– Un entorno donde la defensa del territorio sigue siendo una actividad de alto riesgo.
Estos hechos no son aislados.
Son la expresión de un continuo histórico de violencia e impunidad, donde el Estado no solo es incapaz de proteger, sino que termina siendo parte del problema.
EXTRACTIVISMO E IMPUNIDAD
La violencia contra las comunidades y sus defensores está profundamente vinculada a la imposición de proyectos extractivos.
En el territorio mixteco, las concesiones mineras continúan siendo una amenaza directa contra la vida, el agua y la autonomía de los pueblos. Estas concesiones han sido otorgadas sin el consentimiento de las comunidades, generando conflictos, despojo y violencia.
La impunidad en casos como el de Bety Cariño, Jyri Jaakkola y Sergio Rivera Hernández no puede entenderse sin este contexto de intereses económicos y políticos que priorizan el extractivismo sobre la vida.
UN LLAMADO INTERNACIONAL FRENTE A LA IMPUNIDAD
Frente a este escenario, el caso de Bety Cariño y Jyri Jaakkola debe ser asumido como un caso paradigmático de impunidad en México.
Por ello, demandamos a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México:
– Que se pronuncie públicamente sobre este caso como ejemplo de la crisis estructural de derechos humanos en el país.
– Que visibilice la responsabilidad del Estado mexicano en la perpetuación de este ciclo de impunidad.
– Que dé seguimiento a la situación de personas defensoras desaparecidas y asesinadas en México.
Asimismo, exigimos la cancelación de las concesiones mineras en territorios de la Mixteca, por representar una amenaza estructural a los derechos de los pueblos indígenas.
MEMORIA QUE DENUNCIA, MEMORIA QUE RESISTE
Nombrar a Bety, Jyri y Sergio no es un acto simbólico.
Es una denuncia viva.
Es recordar que en México se puede asesinar o desaparecer a quienes luchan por la vida y que, después, no pasa nada.
Pero también es afirmar que los pueblos no olvidan.
Que la memoria es una forma de resistencia.
Y que frente a la impunidad, la dignidad sigue organizándose.
¡BETY, JYRI Y SERGIO VIVEN EN LA LUCHA DE LOS PUEBLOS!
¡ALTO A LA IMPUNIDAD ESTRUCTURAL!
¡CANCELACIÓN DE LAS CONCESIONES MINERAS!
¡EL ESTADO MEXICANO ES RESPONSABLE!









