Chiapas
[:es]De “pueblo mágico” a centro de reclutamiento de niños, niñas y adolescentes indígenas[:]
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Por Rodolfo Flores | Border Hub | Chiapas Paralelo
En San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
En Chiapas el 8.1% de los niños, niñas y adolescentes (NNyA) se encuentra en riesgo de ser reclutada por el crimen organizado, informó en noviembre de 2021 la Red por los Derechos de las Infancias y Adolescencias (REDIAS); este diagnóstico pasó de las cifras a la realidad en San Cristóbal de Las Casas, el “pueblo mágico”, la principal ciudad turística del estado; donde ahora grupos de jóvenes se pasean en pandillas motorizadas, vendiendo droga, robando vehículos, atacando y retando a la autoridad. ¿Qué les hizo vulnerables, la pobreza, el racismo, la desesperanza, la impunidad, la narcocultura o avance del crimen organizado? ¿O la suma de todas estas razones?
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. Martin y su hermano eran buenos estudiantes, eran del cuadro del honor, bien chambeadores, ayudaban a su papá en la carpintería; pero se metieron a las drogas y las pandillas. Al rato, Martín andaba con un arma en la cintura y un kilo de mariguana. Se ahorcó cuando tenía 17, ya era líder de una pandilla, no sé si buscó la salida o simplemente no la encontró. A su hermano Agustín lo detuvo la policía y lo mataron a golpes, tenía como 18 años. Sus padres son de Chanal -municipio ubicado en Los Altos de Chiapas-, migraron a San Cristóbal de Las Casas, estudiaban en la José María Morelos y Pavón, la escuela más “cabrona” de la zona norte de esa ciudad.
[:es]Tres años de privación arbitraria e ilegal de la libertad de Yonny Ronay[:]
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San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México
14 de marzo de 2022
Boletín No. 09
Tres años de privación arbitraria e ilegal de la libertad de Yonny Ronay
- Él y su familia persisten en su lucha por la justicia frente a las violaciones graves a sus derechos humanos.
Yonny Ronay Chacón González (Yonny Ronay) fue detenido de manera arbitraria e ilegal el 13 de marzo de 2019 en un retén policial ubicado en la Ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas y torturado hasta el 15 de marzo en las instalaciones de la Fiscalía de Alto Impacto (FAI), adscrita a la Fiscalía General del Estado de Chiapas (FGECH), además fue sujeto a montajes por parte de la FAI, quien utilizó ilegalmente su credencial de conducir fabricándole testimonios falsos para sentenciar a otras dos personas.
Actualmente Yonny enfrenta una sentencia de 31 años y seis meses de prisión, resolución que se emitió violentando el debido proceso, la presunción de inocencia, la imparcialidad e igualdad judicial y el principio de contradicción e inmediatez. Estás violaciones han impactado negativamente también a su familia quienes han impulsado una lucha por la justicia y su libertad.
El caso de Yonny Ronay representa la complicidad entre la FGECH y los jueces del Poder Judicial del estado de Chiapas, quienes han actuado en contubernio para fabricar culpables y tener a personas inocentes en las cárceles sin que existan pruebas sobre su responsabilidad penal. Por un lado, la FGECH detiene y tortura a las personas, mientras que los jueces cierran los ojos ante estas violaciones graves a los derechos humanos.




