En portada: Un campesino nos guía hacia la región de manglares en el pacífico centroamericano donde se realizan las obras para erigir un aeropuerto. Foto: Juliana Bittencourt
Don Elmer, campesino de 63 años, se siente feliz. “Yo me alegro cuando llegan a cantarme”, comparte el agricultor sobre el trinar de los pájaros al interior del bosque, en la zona de influencia del manglar de El Tamarindo, un Área Natural Protegida (ANP) en la costa pacífico de El Salvador.
“Si hacen el aeropuerto, todas estas aves, ¿para dónde van a agarrar?”, lamenta Don Elmer, quien hace parte de las 57 familias en la comunidad de Flor de Mangle, municipio de Conchagua, que están siendo desplazadas para la implementación del megaproyecto del Aeropuerto Internacional del Pacífico.
Según denuncias de las y los habitantes consultados por el equipo de este reportaje, desde el 8 de febrero del 2023, personal que se presentó como parte de la empresa guatemalteca Rodio Swissboring, contratada por parte de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA), inició labores en las comunidades de Condadillo y Flor de Mangle, con el argumento de realizar un estudio de suelo en la zona y avanzar en la construcción la nueva terminal aérea.
Maquinaria invade y destruye tierras dedicadas a la agricultura para preparar la construcción del Aeropuerto Internacional del Pacífico.
Los testimonios refieren que los trabajadores ingresaron con maquinaria y equipo en las parcelas agrícolas y de vivienda, “sin la autorización por parte de los propietarios u orden judicial para ello”, enfatizan mediante denuncia pública. Las y los pobladores señalan que efectivos de la Fuerza Armada y de la Policía Nacional Civil se movilizan para brindar seguridad a la maquinaria pesada de la empresa.
Los trabajadores perforaron y excavaron los suelos, formando zanjas con dimensiones de hasta 40 metros de ancho, 60 metros de largo y con una profundidad mayor a nueve metros. “En el caso de una de las parcelas la zanja llega a abarcar casi la totalidad del área, esta misma parcela se encuentra a menos de un kilómetro del manglar del estero El Tamarindo”, refiere la denuncia.
Los campesinos señalan que, al finalizar las labores en las parcelas invadidas, los trabajadores se retiraron, dejando inutilizable el área para la agricultura y creando condiciones de riesgo, tanto para personas como para el pastoreo de ganado de las familias campesinas.
En marzo, el medio salvadoreño MalaYerba evidenció el inicio de las obras del nuevo aeropuerto, pese a que aún no se contaba con el permiso ambiental requerido por la normatividad vigente. En reportaje, destacan la conducta del director de la CEPA quien, el 8 de febrero y mediante televisión nacional, mintió al asegurar que ya se contaban con los permisos, aún cuando el medio constató que la resolución de licencia solo fue disponibilizada por las autoridades ambientales hasta el 22 de marzo.
Foto: Juliana BittencourtFoto: Juliana BittencourtFoto: Aldo Santiago
“No solo Flor de Mangle va a ser afectada. Aquí tenemos a Condadillo, tenemos al Llano Los Patos, se va una parte de El Carrizal y también de El Embarcadero”, sentencia Don Elmer con amargura mientras enlista las poblaciones amenazadas, no solo por la infraestructura aeroportuaria, sino por lo que desencadenará el desarrollo de esta zona económica especial que contempla complejos turísticos, industriales y comerciales.
Polo de desarrollo
El equipo de este reportaje recorrió el territorio de Condadillo, municipio de La Unión, en el departamento del mismo nombre, región en la mira del gobierno salvadoreño para transformar al oriente del país en un “polo de desarrollo”.
Para consolidarlo, además de la nueva terminal aérea, existen otros planes en andamiento: sobresalen la denominada Ciudad Bitcoin, el Tren del Pacífico y la modernización de puertos en la franja costera pacífico, desde Acajutla hasta La Unión; megaproyectos de infraestructura que hacen parte del Plan Cuscatlán, propuesta de gobierno presentada por Nayib Bukele durante las elecciones presidenciales de 2019, pero que se remontan a gobiernos anteriores.
“Es una Zona Económica Especial (ZEE), es la privatización de los territorios. El gobierno anterior ya había lanzado el proyecto de ley, el 19 de julio del año 2018, para su establecimiento”, señala el profesor en agroecología, José Ángel Flores, integrante de la Asociación Intercomunal de Intipucá, perteneciente a la Red de Comunidades Vida Digna, estructura que articula a comunidades del oriente de El Salvador amenazadas por megaproyectos,
En aquel momento, se difundió un acuerdo entre el gobierno del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) con China, el cual pretendía intervenir 2,800 kilómetros cuadrados para el desarrollo de la ZEE, entre el puerto La Libertad, en el cauce del río Lempa, hasta el puerto de La Unión, en el geoestratégico Golfo de Fonseca.
Previamente, desde 2014, el gobierno progresista del FMLN contemplaba la construcción del Aeropuerto Internacional El Jagüey, proyecto renombrado y puesto en marcha actualmente por Bukele en los mismos territorios del pacífico centroamericano.
Sin defensa
Mientras transitamos por el bosque, nos percatamos de un patrón de señalización; pintura naranja cubre los troncos de los árboles. Santos Cruz, campesino de la región, comenta que son las huellas de un censo peculiar en el cual, durante días, trabajadores de CEPA y del Ministerio de Obra Pública midieron y evaluaron el sitio para la construcción del aeropuerto.
Habitantes de la región han denunciado irregularidades desde el anuncio de la construcción de la terminal aérea. Foto: Juliana Bittencourt
Desde los primeros meses de 2022, habitantes de Condadillo percibieron una mayor actividad de parte de trabajadores del Estado, quienes además de tomar medidas de los terrenos, fotografiaban las viviendas y parcelas de las y los campesinos. A ellos se fue sumando la presencia de contingentes militares y policías, que se normalizaron a partir del mes de marzo, cuando se declaró el régimen de excepción en todo el país, justificado por el alza de homicidios y el incremento de la violencia adjudicada a las pandillas.
La situación de las y los habitantes se agrava dado que diversas comunidades no poseen escrituras. Tampoco cuentan con la regularización en la tenencia de la tierra. Flores destaca que ello “genera que puedan ser despojadas en cualquier momento”, resalta el profesor, quien nos acompaña en el recorrido por las comunidades afectadas, mientras subraya que se ha violentado el derecho a contar con información oportuna y la falta de consulta a las poblaciones.
Leyes a modo
Mientras visitamos el bosque de manglar en la zona de influencia del proyecto del aeropuerto, Flores contextualiza sobre el proceder del poder legislativo e instituciones medioambientales, y enfatiza su subordinación al presidente Bukele, lo cual le ha facilitado la imposición de sus megaproyectos.
Para ejemplificarlo menciona la aprobación, el 24 de noviembre del 2021, de la Ley de Dominio Eminente de Inmuebles para Obras Municipales e Institucionales. En dicha normativa se establece el mecanismo para la expropiación de propiedades por “causa de utilidad pública o de interés social”, ley aprobada solo tres días después del anuncio, por parte del propio Bukele, de la construcción del megaemprendimiento que abarca la llamada Ciudad Bitcoin.
Acorde al profesor, la ley omite la etapa de conciliación, es decir, no existe un espacio de diálogo, “mientras arranca el proceso, el Estado salvadoreño puede ir construyendo e instalando los megaproyectos hasta que salga una resolución. La población queda despojada y no tiene ningún tipo de entidad estatal a la cual puede acudir”, sostiene Flores.
Él afirma que las leyes aprobadas tienen como objetivo la facilitación para establecer megaproyectos de inversión. De esta manera, la Asamblea Legislativa también aprobó la Ley para la construcción, administración, operación y mantenimiento del Aeropuerto Internacional del Pacífico y la Ley de régimen especial para la simplificación de trámites y actos administrativos relativos al Tren del Pacífico. Ambas normativas han recibido críticas debido a que permiten que tanto el tren como el aeropuerto no se rijan por la Ley de Adquisiciones y Contrataciones de la Administración Pública, quedando totalmente fuera de controles de transparencia.
Por su parte, don Elmer expresa preocupación ante la incertidumbre sobre sus terrenos en Flor de Mangle. Reclama sobre las constantes visitas de funcionarios, quienes presionan a los campesinos en el marco de un proceso de expropiación. Tanto habitantes de esta comunidad, como de Condadillo, han denunciado públicamente presiones de CEPA para vender sus terrenos a precios que ellos consideran injustos, lo que ha llevado a rechazar la firma del avalúo; aunque el campesino asevera que algunas familias han terminado cediendo por miedo.
Ante el aumento en las amenazas, en octubre del 2022, los campesinos rechazaron públicamente las negociaciones con la CEPA. Representantes de las dos comunidades señalaron que la institución valoró sus terrenos por un monto de 8,000 dólares por manzana (0.70 hectáreas), cuando ellos consideran que el valor real es mayor.
Santos Cruz, agricultor con terrenos en la zona, acusó que funcionarios de CEPA les han visitado para dar un ultimátum a los propietarios. “Si usted no firma, es posible que se quede sin nada”, refirió el campesino sobre el trato de los trabajadores del Estado. “Nosotros los agricultores, la gente pobre del país, estamos sufriendo cuántas cosas por megaproyectos que trae el gobierno. ¿Por qué no lleva ese aeropuerto a otro lado? El país no necesita dos aeropuertos”, reclamó el campesino al sostener que con la implementación del proyecto decenas de familias quedarían sin fuentes de trabajo.
Aeropuerto “verde”
Según el Plan Cuscatlán, eje rector del gobierno de Bukele, la construcción del Aeropuerto del Pacífico representa la consolidación de la primera terminal aérea “verde” de Centroamérica. Para ello, asegura que su implementación se basará en los estándares de certificación Liderazgo en Energía y Diseño Medioambiental (LEED, por sus siglas en inglés) del Consejo de la Construcción Ecológica de Estados Unidos, “protegiendo el área de influencia y estableciendo nuevas legislaciones para el desarrollo ecoturístico en la región”.
El Aeropuerto Internacional del Pacífico, con una inversión aproximada de 300 millones de dólares, pretende abarcar una superficie de casi 20 mil metros cuadrados. Pese a que CEPA aún no define si será administrado por el Estado o por un ente público-privado, los estudios de factibilidad corrieron a cargo de UDP CONSORCIO PEYCO–ALBEN 4000, propiedad de Grupo SEG, de capital español.
Acorde a las proyecciones de CEPA, el aeropuerto traerá “polos de desarrollo (económicos)” para la zona oriental y generará empleos para los habitantes. Federico Anliker, presidente de la Comisión, asegura que la nueva terminal aérea se convertirá en una “aerotrópolis”, una ciudad de industrias, hostelería, centros resort y maquilas tecnológicas.
Contrario a las promesas de desarrollo sustentable, el estudio de impacto ambiental remarca que la construcción de la terminal aérea representa una amenaza para más de 44 especies de aves que habitan en el manglar El Tamarindo.
Manglares en la costa pacífico de El Salvador. Fotos: Aldo Santiago
“El impacto incluye la destrucción de sitios de anidación, obstaculización del flujo de aves migratorias y la muerte de especies y ejemplares de aves que están en peligro o amenaza de extinción, como la Lora de Nuca Amarilla, Catalnica, Chocoyo y Siete Colores”, refiere sobre el peligro que se cierne contra la fauna, donde otras especies, como mamíferos y reptiles que habitan el manglar y su zona de influencia, también serán afectadas.
De acuerdo a datos del MARN, El Salvador cuenta con 13 ecosistemas de manglar a lo largo de la costa pacífico, cuya superficie se ha reducido en un 60% durante las últimas seis décadas. La construcción del Aeropuerto del Pacífico representaría un avance en la disminución de los manglares de la región, afectando a las poblaciones que viven de la pesca y extracción de otras especies marinas para su subsistencia.
A pesar de las afectaciones, el medio de investigación GatoEncerrado develó, mediante reportaje difundido a finales del 2022, que el titular del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), Fernando López Larreynaga, promovió directrices menos restrictivas para facilitar la construcción del Aeropuerto del Pacifico, a pesar de que, desde septiembre de 2021, técnicos de la institución calificaron el proyecto como “inviable ambientalmente” por afectar una ANP y alterar los manglares de la zona de La Unión.
Maquinaria invade y destruye tierras dedicadas a la agricultura para preparar la construcción del Aeropuerto Internacional del Pacífico.
Según justificó el ministro Larreynaga, la implementación de nuevas directrices obedeció a que al menos 53 proyectos de inversión no habían sido ejecutados en los siete municipios de la franja costera debido a que las reglamentaciones ambientales obstaculizaban las obras. Por ello, la institución flexibilizó las normativas con el objetivo de habilitar los territorios de la costa, catalogados anteriormente como de “máxima protección”, para albergar la construcción de megaemprendimientos de infraestructura.
Integración para el despojo
Pese a la narrativa difundida por el presidente Bukele, para el profesor Flores, las noticias de estos megaproyectos no tienen absolutamente nada de novedosos.
“Es algo que viene desde la época de la Alianza para el Progreso”, refiere sobre la larga historia de integración, impulsada por EEUU, con la región Centroamericana desde la segunda mitad del siglo pasado mediante acuerdos que fueron promovidos por ese país “para garantizar la política económica de Norteamérica”.
El agroecólogo enfatiza el componente logístico mediante el cual está justificada la existencia del Aeropuerto del Pacífico, así como el tren y otros megaproyectos que buscan consolidar infraestructura clave, mediante el uso de recursos públicos, para el funcionamiento e interés de los grandes capitales trasnacionales.
Fuentes de agua de la comunidad de Condadillo están amenazadas por las obras para la nueva terminal aérea.
“Se amarra a toda una lógica más regional. En este caso viene desde el Tren Maya en México, luego su extensión en Guatemala (en referencia al proyecto del Tren Bicentenario que conectará la frontera con Chiapas, México hacia Puerto Barrios, en la costa atlántica) y luego continúa con el Tren del Pacífico en El Salvador (…) toda esta lógica es la extracción de los recursos naturales de los pocos ecosistemas naturales que quedan en Latinoamérica para la transformación de mercancías”.
Flores remarca la injerencia histórica de los EEUU en El Salvador, quien ha implementado diversas estrategias para la profundización del neoliberalismo. Desde la creación de la zona de libre comercio concretada con el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, así como los mas recientes programas de cooperación como FOMILENIO II, el cual concretó infraestructura carretera vital para el posterior desarrollo del litoral pacífico.
“Han funcionado para configurar al país como un pequeño corredor logístico donde el objetivo sea el ensamblaje, el almacenamiento, la distribución y la comercialización de mercancías, a un costo sumamente barato, sin la prudencia de evitar la depredación del medio ambiente”, sostiene el profesor.
En Chiapas, existe un patrón de criminalización contra personas defensoras indígenas involucradas en procesos de defensa de sus territorios, del ambiente, la autonomía y la libre determinación de sus comunidades.
Así lo identifican organizaciones internacionales de derechos humanos, quienes durante los últimos días de marzo visitaron el estado, al sur de México, para documentar la situación de riesgo y violencia que viven defensores, organizaciones y comunidades indígenas.
“Este patrón se evidencia en el creciente número de casos en la fabricación de crímenes y en violaciones al debido proceso con un fuerte impacto en la organización comunitaria y en la lucha por los derechos colectivos”, sostienen las organizaciones Indigenous Peoples Rights International (IPRI) y Front Line Defenders (FLD).
Las organizaciones resaltan el uso del sistema penal en contra de las personas defensoras y comunidades que se han opuesto a la militarización de sus territorios. Es el caso de Manuel Santiz Cruz de la comunidad de San Juan Cancuc; de César Hernández y José Luis Gutiérrez del ejido de San Sebastián Bachajón en Chilón (quienes están a la espera de la próxima audiencia el 24 de abril), de Cristóbal Santiz de Aldama y en el caso de las recientes investigaciones en contra de personas defensoras en la comunidad de Taniperla en Ocosingo.
También señalan el alto riesgo que representa, para las y los defensores, los conflictos agrarios y territoriales no atendidos por las autoridades que continúan perpetuando la descomposición del tejido social de las comunidades. “Esto se ha visto agravado con la situación actual de despojo de tierras en el contexto de militarización de la región y por la disputa por el control territorial y la imposición de las actividades económicas por parte de grupos del crimen organizado”, señalan mediante comunicado conjunto.
Además, enfatizan que, a pesar de que las personas defensoras han denunciado graves amenazas y ataques debido a su labor, la omisión de los diferentes niveles de gobierno ha propiciado la escalada de agresiones y el aumento en la violencia. Este es el caso del asesinato del defensor Simón Pedro Pérez, expresidente de la mesa directiva de la Sociedad Civil Las Abejas de Acteal; así como la violencia que derivó en el desplazamiento de 25 personas de la comunidad de Nueva Palestina en Ocosingo.
De acuerdo a las organizaciones, lo anterior sucede en un contexto de proliferación y diversificación de grupos armados, lo que ha empeorado una compleja situación heredada del contexto del paramilitarismo de los años 90 y la continua impunidad conectada a dicho fenómeno.
Las organizaciones recopilaron testimonios que evidencian la vinculación entre autoridades estatales y municipales con el crimen organizado, lo que genera condiciones favorables para que prevalezca la impunidad.
“A esta crisis se suma lo que identificamos como un patrón en el retraso y postergación de las audiencias de casos vinculados a personas defensoras de derechos humanos, tanto de procesos de búsqueda de justicia, como es el caso del asesinato del defensor Simón Pedro Pérez López, o en el proceso de criminalización de personas defensoras, como es el caso de Manuel Santiz Cruz de la comunidad de San Juan Cancuc”.
Por último, señalan su preocupación ante el contexto de estigmatización y campañas de desprestigio contra la labor de defensa de derechos humanos de las personas defensoras indígenas, situación que aumenta el riesgo de violencia dado que las instituciones del gobierno estatal no reconocen su trabajo. “Esto es particularmente evidente en la sentencia dictada el 31 de marzo sobre el asesinato del defensor de derechos humanos Simón Pedro, en donde nunca fue incorporada a la investigación ni en la resolución su labor de defensa de derechos humanos como parte del móvil del homicidio”, indican las organizaciones.
En México no existen datos precisos sobre las operaciones de la minería en el territorio nacional. Por ello, una iniciativa que conjuntó a investigadores, organizaciones sociales y ambientales se dio a la tarea de compilar más de 100 mil registros geográficos para conocer la manera en que se realiza la gestión ambiental de la industria extractiva.
Los resultados de la investigación revelan un panorama crítico respecto al cumplimiento administrativo de las regulaciones ambientales y la disponibilidad de información pública sobre la gestión ambiental.
De las 249 operaciones mineras metálicas en México, el 72% opera sin permisos de descarga residuales; 62% no cuenta con concesiones de agua; 55% no ha presentado, en los últimos 17 años, datos ante el Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes
(RETC); 51% opera en acuíferos sin disponibilidad de agua; 38% no tiene información de evaluaciones de impacto ambiental autorizadas y 23% carece de información sobre sus depósitos de jales.
El trabajo se concentra en la denominada Cartografía de las Operaciones Mineras en México, una base de datos espacial única en México que permite identificar con precisión cartográfica la superficie de la operación de cada mina en el país, distinguiendo la actividad minera.
Tipo
Número de operaciones identificadas
Superficie (ha)
Carbón
62
18,073.2
Metálica
249
79,606.1
No metálica
182
8,256.8
Salina
38
56,022.0
Metálica (exploración)
343
26,362.4
Total
874
188,320
Fuente: CartoCrítica, con el apoyo de la Fundación Heinrich Böll, Natural Resource Governance Institute, y PLANEAS-PRONACE Energía y Cambio Climático
La investigación enfatiza la operación de 97 minas metálicas a cielo abierto y otras 152 minas subterráneas, “sin estar registradas en una base de datos oficial, en datos abiertos, capaz de distinguirlas, caracterizarlas espacialmente y, sobre todo, hacerles rendir cuentas públicamente de su producción o de su gestión ambiental”, indica un comunicado de los autores.
Opacidad
Cabe destacar que la única fuente de información oficial sobre la operación de grandes minas y las concesiones en México está a cargo de la Secretaría de Economía. “Sin embargo, esta información no identifica, ni permite conocer la producción, extensión, minerales, técnicas ni ninguna otra información sobre la magnitud de las actividades mineras que ocurren en el país. No distingue si están operando o si simplemente utilizan las concesiones como elemento para la especulación financiera, actividad alentada por la vigencia de cada concesión minera, que dura 50 años prorrogables por 50 más”, resaltan los autores de la investigación.
Esto se suma al hecho de que la propia industria minera no comparte datos de manera pública ni desagregada, sobre la cantidad de minerales que extrae por cada mina, planta de beneficio o empresa. “Las empresas mineras tampoco reportan cuántas hectáreas forestales fueron convertidas a tajos a cielo abierto y presas de lixiviados; y mucho menos, la cantidad de agua que utilizó, cuánta fue contaminada en sus procesos, ni cuánto pagó por ella”, acusan las organizaciones.
Para los autores, el trabajo de identificar los proyectos mineros en operación es apenas el punto de inicio para conocer la gestión ambiental. “Si no sabemos cuántas grandes minas operan en el país, ¿podremos efectivamente conocer cuántas cumplen con sus obligaciones de gestión ambiental?”, cuestionan en comunicado en el que enfatizan los resultados a 31 años de vigencia de la ley minera en México.
Los Grupos de Trabajo sobre Pueblos Indígenas y de Protección a Personas Defensoras de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos se unen a las condolencias por el asesinato del lider indígena Santiago Contoricón , quien en vida fue un acérrimo defensor de su territorio y ambiente, tomando una posición activa a través de su paso como dirigente del Comité de Defensa del Río Tambo, alcalde de Río Tambo y años más tarde, consejero regional por la provincia de Satipo.
Al respecto, advertimos que pese a las alertas realizadas por la sociedad civil hacia diversas entidades del Estado (Interior, Justicia y Cultura) sobre el crecimiento de actividades ilegales en Puerto Ocopa, estas escalaron a un nivel incontrolable estructuralmente, posibilitando el atentado contra integridad física y vida del dirigente asháninka. Además, actualmente sigue existiendo una latente vulnerabilidad de líderes y lideresas indígenas, los cuales, luchan por salvaguardar sus territorios ancestrales ante el narcotráfico, terrorismo, presiones territoriales y cultivo ilícito de hoja de coca.
En ese sentido, invocamos al Estado a escuchar lo indicado por la Central Asháninka del Río Tambo – CART, que, mediante su pronunciamiento del domingo 9 de abril y respaldando la labor social de Santiago Contoricón, ha informado a la opinión pública que esperan: (i) contar con explicaciones del gobierno nacional sobre la total desidia hacia el Puerto Ocopa; (ii) retiro inmediato de los oficiales de la base de la Marina de Guerra, ya que no ha podido brindar seguridad y tranquilidad; (iii) limitación al tránsito por el río Tambo hasta que las autoridades puedan atrapar a los asesinos; y, (iv) conocer el avance de la Fiscalía de la Nación sobre la investigación preliminar del caso.
Frente a lo expuesto, nos sumamos al llamado del movimiento indígena por que se dé inmediatamente un proceso de investigación transparente, se capture a los culpables, se desmilitarice la zona y que el Estado, invierta en el crecimiento económico de las comunidades de la zona.
Lamentablemente, el asesinato de Santiago Contoricón se suma a una larga lista de defensores y defensoras asesinados en los últimos años, que han significado que Perú se convierta en unos de los diez países más peligrosos en el mundo para la defensa del ambiente y el territorio. Por ello, exigimos una efectiva implementación del Mecanismo Intersectorial de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos, con la debida dotación de recursos para garantizar los derechos de defensores y defensoras, y con participación real de todos los sectores que lo incluyen. Demandamos la aprobación de los «Lineamientos de Actuación para la implementación de medidas de protección» a cargo del Ministerio del Interior y tomar medidas desde el más alto nivel para asegurar la protección de defensores indígenas en nuestro país.
En señal de adhesión, firmamos las siguientes organizaciones:
Comisión Episcopal de Acción Social (CEAS)
Fundación Ecumenica para el Desarrollo y la Paz (FEDEPAZ)
IDLADS Perú
OXFAM
Derecho, Ambiente y Recursos Naturales (DAR)
Movimiento Ciudadano frente al Cambio Climático – MOCICC
Red Muqui
Paz y Esperanza
Centro Amazónico de Antropología y Aplicación Práctica (CAAAP)
GRUFIDES
Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH)
Asociación Servicios Educativos Rurales, SER,)
Derechos Humanos Sin Fronteras (DHSF)
Comisión de Derechos Humanos (COMISEDH)
PROÉTICA
Kené Instituto de Estudios Forestales y Ambientales
Instituto del Bien Común (IBC)
Instituto de Defensa Legal (IDL)
Grupo Impulsor de Mujeres y Cambio Climático (GIMCC)
Cooperacción- Campaña Nacional Permanente Defensores y Defensoras
[:es]Comunidad De Alcozacan, Municipio de
Chilapa de Álvarez a 13 de abril 2023
ASUNTO: falsas acusaciones del obispo
emérito, amigo del narco.
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional
A la Comisión Sexta del EZLN
Al Congreso Nacional Indígena
Al Concejo Indígena de Gobierno
A los Pueblos del Mundo que resisten la hidra capitalista
A los Pueblos, Tribus, Naciones, Comunidades y Barrios
Originarios que nunca fueron conquistados
A la Sexta Nacional e Internacional
A las Redes de Resistencia y Rebeldía
A la Europa Insumisa, Digna y Rebelde
A quienes firmaron la Declaración por la Vida
A los medios libres, independientes, alternativos o como se llamen…
A los medios de Comunicación y
Al pueblo en general
El Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOG-EZ) es objeto nuevamente de ataques y calumnias, nosotros como promotores y Defensores de Derechos Humanos y en coordinación de autoridades comunitarias, comisarios, policías comunitarios de las CRAF-PC-PF y pobladores de las comunidades negamos categóricamente las acusaciones realizadas por el OBISPO EMERITO SALVADOR RANGEL, personaje de escasa calidad moral, que cuenta con una entrañable cercanía a los grupos criminales de Guerrero, y que existen infinidad de declaraciones de su propia voz que así lo demuestran, realiza señalamientos nuevamente contra nuestra organización, por ser quienes hemos puesto alto al grupo criminal de los Ardillos en nuestro territorio, territorio liberado de grupos criminales, nuevamente abre la boca para injuriar en contra de nosotros, acusándonos de los supuestos asesinatos de un ex director y un oficial
municipal de tránsito.
Es de dominio publico la forma en que se conduce este personaje quien pacta con el mejor postor y se exalta de ser amigo de lideres y jefes de plazas en la entidad, todo esto con la seguridad de no ser investigado por las autoridades que debieran de fincarle responsabilidades por todas y cada una de sus declaraciones de propia voz a los medios de comunicación, que en cada una señala actos constitutivos de delitos, con la seguridad de sentirse intocable por ser un representante, un mal representante, de la iglesia católica en la entidad, que actúa de manera contraria a los principios de a quien dice venerar.
Por lo cual exigimos alas autoridades competentes que finquen responsabilidades sobre esta persona que descaradamente manifiesta pactar con los grupos de la delincuencia organizada, que negocia las plazas para no perder ingresos.
En cuanto a las acusaciones realizadas le exigimos al OBISPO EMERITO SALVADOR RANGEL, que, si tiene pruebas para acreditar sus dichos, las presente en la instancia correspondiente, demostrado que, al no tener pruebas acredita que solo hace señalamientos sin tener la certeza y difamando, o dos, si las tiene y no la hace publicas es cómplice de asesinato de personas.
Nosotros nos deslindamos de los asesinatos que ha señalado, en primer término, nosotros no tenemos control ni podemos entrar a la Ciudad de Chilapa de Álvarez, cabecera del municipio del mismo nombre, que es un bastión del grupo paramilitar “los Ardillos” quienes tienen controles de acceso en la ciudad, cuyos lideres son amigos del mismo obispo emérito, lugar donde ocurrieron dichos asesinatos, y que dichos crímenes, tratan de achacarnos debido a las denuncias públicas que realizamos, mismos crímenes que obedece a la finalidad de no dejar cabos sueltos, sobre la función de Halcones que realiza la policía municipal de Chilapa para “los Ardillos”, desconocemos si este supuesto asesinato de policías de tránsito corresponde al mismo policía de tránsito que fungió como “halcón” y quien diera aviso al sicario que asesino a nuestros compañeros los promotores de Derechos Humanos, cabe aclarar que no fungían como policías comunitarios, eran promotores de Derechos Humanos, GUILLERMO HILARIO MORALES quien contaba con medidas por acciones urgentes del COMITÉ CONTRA LA DESAPARICIÓN FORZADA (CED, POR SUS SIGLAS EN INGLÉS) DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS (ONU), ADAN LINARES SILVERIO (Beneficiario del Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas a cargo de la Secretaria de Gobernación, en la cual sus Medidas de protección fueron modificadas y disminuidas por el Mecanismo; nunca se les notifico de dicha revisión de medidas y omitieron generar la evaluación de riesgo y MOISES CUAPIPISTENCO este último compañero que capto la imágenes que lograron evidenciar el actuar de la policía municipal de transito al servicio de los “Ardillos».
Cabe aclarar que nosotros nos regimos por los siete principios del zapatismo, para construir un mundo donde quepan todos los mundos, en ese tenor de ideas nosotros buscamos justicia, no venganza.
¡NO NOS RENDIMOS!
¡NO NOS VENDEMOS!
¡NO CLAUDICAMOS!
¡VIVAN LAS COMUNIDADES QUE SE ORGANIZAN!
¡NUNCA MÁS UN MEXICO SIN NOSOTROS!
ATENTAMENTE Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (CIPOGEZ)[:]
MADRID – A menudo se hace referencia como un “proyecto faraónico” y, en efecto, el Tren Maya que se está tendiendo a través de la península mexicana de Yucatán puede compararse con las obras de los faraones del antiguo Egipto.
El Tren Maya es un plan de infraestructuras que abarca 1500 kilómetros, atraviesa cinco Estados mexicanos y 41 municipios, y tiene siete tramos. Se calcula que costará unos 230.000 millones de pesos mexicanos, unos 12.700 millones de dólares.
El Tren Maya es la gran apuesta en infraestructuras del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Su gobierno asegura que el proyecto ha traído ya más de 100.000 empleos y que impulsará el desarrollo de una región históricamente olvidada de México a través de la atracción de turismo.
AMLO tiene como prioridad que el tren esté terminado para finales de 2023, tanto que este año aumentó su presupuesto en casi 116 por ciento. Ahora costará 146 mil millones de pesos (8 mil millones de dólares) terminar las obras que, en este momento, llevan casi 44 por ciento de avance según la Secretaría de Turismo.
No obstante, el proyecto que inició en 2018 ha desatado polémica y enojo de diversos grupos, como ambientalistas, biólogos y académicos, e incluso de la sociedad civil. Pero uno de los grupos más ignorados en esta lucha contra el megaproyecto, que es sólo una parte del más grandioso Plan Nacional de Desarrollo de AMLO, es el pueblo maya que llamó a Yucatán su hogar por más de mil años.
“No es un tren, ni es maya”, afirma Ángel Sulub, activista maya y miembro del Congreso Nacional Indígena, un movimiento nacional de pueblos indígenas de todo México. El grupo se fundó en 1996 tras el levantamiento zapatista en el sureño estado de Chiapas dos años antes.
Sulub se encuentra en Madrid una tarde de mediados de marzo dando una conferencia sobre el riesgo y los peligros que supone el proyecto del tren no sólo para el medio ambiente o los yacimientos arqueológicos locales, sino para el propio pueblo maya y su forma de vida.
“Es un megaproyecto que articula muchos otros proyectos extractivos que ya están en la península”, explica.
Ángel Sulub, activista maya y miembro del Congreso Nacional Indígena, durante una reciente conferencia sobre las numerosas preocupaciones, tanto medioambientales como humanas, que rodean al proyecto mexicano del Tren Maya, Madrid, España, jueves 16 de marzo de 2023 (Diego Estebanez García/Latino Rebels)
Mientras muestra una presentación que detalla la historia de la lucha del pueblo maya a lo largo de las décadas, Sulub también recita cómo se han puesto en marcha las iniciativas de desarrollo desde los años 70, cuando Cancún y Playa del Carmen pasaron de ser pequeños pueblos pesqueros a los grandes reclamos turísticos al dia de hoy.
“En este contexto de 53 años de políticas que apuntan hacia el hiperturismo, se han desmantelado las prácticas tradicionales de pueblos como la Milpa Maya”, afirma.
Y no sólo se han visto afectadas las prácticas tradicionales. El turismo masivo ha provocado una destrucción a gran escala del mundo maya durante décadas.
“Está la agroindustria, que ha devastado gran parte de la selva y ha contaminado terriblemente el agua y el suelo, con el uso de agroquímicos que están presentes en el agua, incluso en la leche materna y en la orina de los niños, según los últimos estudios que se han realizado. Especialmente con el glifosato de Monsanto”, explica Sulub.
El movimiento popular maya teme que esto no haga más que agravar la situación. Los daños al medio ambiente en la zona de la Riviera Maya han sido ampliamente documentados, especialmente debido a la reciente construcción del Tren Maya. Oficialmente, el gobierno afirma que se han talado 3,4 millones de árboles para construir las vías del tren, aunque los grupos conservacionistas afirman que la estimación real podría rondar los 10 millones, todo ello a pesar de las promesas del presidente de que ningún árbol se vería afectado.
“Hay una producción increíble de madera, sobre todo la que se está serrando para la construcción. Vemos restos de árboles gigantes de caoba, y no sabemos qué se está haciendo con ellos. Vemos árboles de caoba, de zapote, de ceiba y de granadillo, que son muy valiosos y caros en el mercado y, la verdad, nadie sabe qué está pasando”, dice Sulub.
Funcionarios del gobierno han explicado en el pasado que en realidad no se han talado todos los árboles. Algunos se han trasladado a otros lugares, y dicen también que por cada árbol talado se plantará uno. También afirman que la madera se está utilizando como fertilizante orgánico.
Un referéndum en duda
En diciembre de 2019 se realizó un referéndum por parte del gobierno mexicano para consultar a los pueblos indígenas sobre la construcción y desarrollo del proyecto. Se dice que participaron unas 10.000 personas, de unas mil comunidades indígenas.
El resultado fue una aprobación abrumadora de más del 90 por ciento, aunque la votación fue criticada por grupos de la oposición e incluso denunciada por el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos. Sulub afirma que no hubo una verdadera campaña de información sobre las repercusiones negativas que tendría el proyecto, y se denunció la falta de participación de los grupos indígenas.
Sulub afirma que, en realidad, aunque el Tren Maya goza de un fuerte apoyo entre los mexicanos que viven dentro de los cinco estados implicados, una gran parte del pueblo maya está en contra o expresa su preocupación por las consecuencias negativas a largo plazo que tendrá el tren.
“No podemos decir con certeza cuánta gente está en contra de este proyecto. La mayoría de la población dentro de la Península de Yucatán está a favor, pero esa aprobación hay que analizarla con su complejidad. Esa gente que en su mayoría está a favor, lo único que sabe es que necesita trabajo. El argumento de los empleos ha sido muy poderoso porque hay mucho empobrecimiento en la zona”, explica Sulub.
Uno de los principales argumentos del movimiento indígena contra el modelo de desarrollo “neoliberal”, que se ha implantado en toda la región, es que los únicos empleos que se ofrecen a los mayas son los de servidumbre.
Para los propios mayas significa convertirse, una vez más, en lacayos de una poderosa industria turística que se aprovecha y explota laboralmente a través de salarios indignos, falta de seguridad social y condiciones de vivienda deprimentes marcadas muchas veces por el hacinamiento infrahumano. Emigran de sus comunidades a las ciudades y se enfrentan a una realidad para la que no estamos preparados: inseguridad, delincuencia, trata de seres humanos”, afirma Sulub.
Añade que los impactos negativos inmediatos de las obras, así como los problemas relacionados con las drogas y la violencia que rodean a las grandes ciudades de Quintana Roo, son una gran preocupación para los mayas que viven en el sur de la península, quienes temen que esas miserias se extiendan a sus zonas.
“Existe el temor de un debate frontal en torno a estos temas, como los impactos ambientales o la violencia. Porque cuando vamos a las comunidades, hablamos con los ancianos sobre la devastación de la selva, y nos dicen: ‘No queremos eso’. Y hablamos con las madres de familia y nos dicen: ‘No quiero que mis hijas vivan lo que se vive en Cancún’, refiriéndose a la ola de narcoviolencia y feminicidios. Pero no hay protestas ni críticas directas”, se queja Sulub.
Militarización e intimidación
Este temor generalizado entre la población maya puede deberse a un cambio en la estrategia de seguridad que AMLO ha implementado en todo el país. La Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) se ha visto reforzada en los últimos años, abarcando desde la administración y construcción del aeropuerto más nuevo de Ciudad de México, el Internacional Felipe Ángeles, hasta la recién creada Guardia Nacional y la estrategia general del país para combatir a los cárteles de la droga.
Aunque al principio el ejército mexicano sólo se encargaba de la seguridad del proyecto, con el tiempo los militares han ido adquiriendo un control cada vez mayor sobre el mismo, llegando incluso a convertirse en los constructores de los próximos sexto y séptimo tramos de la vía férrea y de parte del quinto, después de que la empresa Grupo México abandonara el proyecto el año pasado debido al apretado calendario del gobierno. Ahora el ejército se convertirá en el administrador y operador general del Tren Maya una vez que comience a funcionar. El Secretario de Turismo anunció que los ingresos del tren se destinarán directamente al fondo de pensiones de los soldados.
“Es una continuación de la militarización que reprime la disidencia de las comunidades indígenas, que comenzó con el Movimiento Zapatista en 1994 y que llega hoy en forma de este tren”, dice Sulub, quien también sostiene que la intimidación contra los compañeros activistas se ha intensificado durante la actual administración.
Él y otros mayas también se sienten defraudados por el sistema judicial en su lucha contra este proyecto. Aunque se han presentado más de 30 recursos judiciales contra la continuación y el desarrollo de las obras por parte de grupos ecologistas como Selvame del Tren, debido a la falta de estudios ambientales o de permisos para el cambio de uso del suelo, entre otras cosas, el gobierno ha encontrado la manera de continuar con el proyecto.
La última decisión judicial fue la suspensión total de la construcción del quinto sector del ferrocarril por falta de un permiso. Sin embargo, para los activistas mayas, el daño ya estaba hecho.
— Selvame del Tren Maya Bot (@SalvameTrenBot) March 21, 2023
Una de las estrategias del gobierno es promover el trabajo comunitario que se realiza junto al proyecto del Tren Maya.
#SúbeteAlTren 🚄 La artesanía es una gran expresión cultural de los pueblos; en Palenque, punto de arranque del Tren Maya, encontramos una de las más bellas muestras en los trajes regionales, bordados y pirograbados con figuras y elementos de la cultura maya#SúbeteALaHistoria 🔍 pic.twitter.com/9lRaPYLF6M
Aunque Sulub ve la lucha como la de David contra Goliat, no tiene intención de rendirse. Vino a Madrid en marzo para explicar a los españoles la implicación de la principal compañía ferroviaria española, Renfe, que ha asesorado el proyecto. Subraya lo que puede ayudar a la causa hablar de la implicación de empresas extranjeras.
“Las empresas intentan mantener su reputación y su estatus en la comunidad europea, y están participando en un proyecto que está violando los derechos humanos, que está cometiendo un ecocidio”, afirma. “Debemos trabajar colectivamente. Hay empresas de Portugal, China, Francia, España que participan en un megaproyecto que viola los derechos humanos.”
Las presiones han llegado desde dentro y fuera de México. Incluso el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha hablado continuamente de los problemas medioambientales.
En las últimas semanas, un tribunal civil reunido en la ciudad de Valladolid, en el estado de Yucatán, llamado Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza -formado por expertos, activistas y conservacionistas de varias partes del mundo- señaló las diversas violaciones cometidas contra las comunidades mayas por el Tren Maya.
En su veredicto, el tribunal, cuyo propósito es investigar las luchas climáticas en todo el mundo, afirmó que el megaproyecto pone a los ecosistemas y a las comunidades mayas en grave peligro de destrucción, y acusó al gobierno mexicano de violar los derechos de la naturaleza, los derechos humanos individuales y colectivos, y los derechos bioculturales del pueblo maya, configurando así delitos de “ecocidio y etnocidio”.
“Tenemos que articular nuestro movimiento no sólo dentro de nuestras comunidades y territorios, sino también a nivel internacional, para que la demanda venga de todas partes, para poder sacudir el sistema económico y político que realmente está detrás de este proyecto”, dice Sulub.
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Diego Estebanez García es un periodista mexicano afincado actualmente en Madrid. Su trabajo ha aparecido en El País y El Periódico. Twitter: @DEstebanezG[:en]By Diego Estebanez García
MADRID — It has often been referred to as a “Pharaonic project” and, indeed, the Mayan Train being laid through Mexico’s Yucatán Peninsula can be compared to the works of the pharaohs of ancient Egypt.
The Mayan Train is an infrastructure plan that spans 965 miles, crosses five Mexican States and 41 municipalities, and has seven sections. When all is said and done it is estimated to cost around 230 billion Mexican pesos, or $12.7 billion.
The Mayan Train is President Andrés Manuel López Obrador’s (known as “AMLO”) greatest infrastructure bet. His government claims that the project has brought already more than 100,000 jobs and that will spark development in a historically forgotten region of Mexico through tourism attraction.
AMLO has made it his priority that the train be finished by the end of 2023, so much so that he increased its budget by almost 116 percent this year. It will now cost 146 billion pesos ($8 billion) to finish the works that, at this moment, are almost 44 percent completed according to the Secretariat of Tourism.
Nonetheless, the project that started in 2018 has sparked controversy and anger from diverse groups, including environmentalists, biologists and academics, and even from civil society. But one of the most ignored groups in this fight against the megaproject, which is only one part of AMLO’s grander National Development Plan, is the Maya people who called the Yucatán their home for more than a thousand years.
“It is not a train, nor is it Mayan,” says Ángel Sulub, a Maya activist and member of the Congreso Nacional Indígena, a national movement of Indigenous peoples from all over Mexico. The group was founded in 1996 after the Zapatista uprising in the southern state of Chiapas two years earlier.
Sulub is in Madrid on a mid-March afternoon giving a conference about the risk and dangers posed by the train project not only to the environment or local archeological sites, but to the Maya people themselves and their way of life.
“It is a megaproject that articulates many other extractive projects that are already on the peninsula,” he explains.
Ángel Sulub, a Maya activist and member of the Congreso Nacional Indígena, during a recent conference on the many concerns, both environmental and human, surrounding Mexico’s Mayan Train project, Madrid, Spain, Thursday, March 16, 2023 (Diego Estebanez García/Latino Rebels)
While showing a presentation that details the history of the Mayan people’s fight throughout the decades, Sulub also recites how the development initiatives have been put in place since the 1970s, when Cancún and Playa del Carmen went from small fishing towns to the big tourist draws they are today.
“In this context of 53 years of policies that aim towards hypertourism, traditional practices of towns such as the Milpa Maya have been dismantled,” he says.
And not only have traditional practices been affected. Massive tourism has brought large-scale destruction to the Maya world for decades.
“There’s agro-industry, which has devastated a large part of the jungle and has terribly contaminated the water and soil, with the use of agrochemicals that are present in the water, even in mother’s breast milk and in the urine of children, according to the latest studies that have been carried out. Especially with Monsanto’s glyphosate,” Sulub explains.
The Maya people’s movement fears that this will only aggravate the situation. Damages to the environment in the Riviera Maya area have been extensively documented, especially due to the recent construction of the Mayan Train. Officially, the government says that 3.4 million trees have been cut down to build the train’s railways, although conservationist groups say the real estimate could be around 10 million—all this despite the president’s promises that no tree would be affected.
“There is an incredible output of wood, especially what is being sawed from the construction. We see remains of giant mahogany trees, and we don’t know what is being done with it. We see mahogany trees, sapodilla trees, ceiba trees, and granadillo trees, which are very valuable and expensive in the market and, indeed, no one knows what is happening,” says Sulub.
Government officials have explained in the past that not all the trees have actually been taken down. Some have been moved to other locations, and they say as well that for every tree felled, one would be planted. They also claim that the wood is being used as organic fertilizer.
A Referendum in Doubt
In December 2019 a referendum was held by the Mexican government to consult with Indigenous peoples about the construction and development of the project. Around 10,000 people were said to have participated, from around a thousand Indigenous communities.
The result was overwhelming approval by more than 90 percent, although the voting was criticized by opposition groups and even called out by the U.N. high commissioner for human rights. Sulub says there wasn’t a true information campaign about the negative impacts the project would have, and there were claims about a lack of participation among Indigenous groups.
Sulub says that, in reality, even though the Mayan Train enjoys strong support among Mexicans living inside the five states involved, a large section of the Maya people are against it or express concerns about the long-term negative consequences the train will have.
“We cannot certainly say how many people are against this project. The majority of the population inside the Yucatán Peninsula is in favor of it, but that approval has to be analyzed with its complexity. Those people who are mostly in favor, the only thing they know is that they need work. The argument of jobs has been very powerful because there is so much impoverishment in the area,” explains Sulub.
One of the main arguments made by the Indigenous movement against the “neoliberal” development model, which has been implemented throughout the region, is that the only jobs offered to the Maya people are those of servitude.
For the Maya people themselves it means becoming, once again, the drudges of a powerful tourism industry that takes advantage of and exploits labor through undignified pay, a lack of social security, and depressing housing conditions marked many times by subhuman overcrowding. They migrate from their communities to the cities and face a reality for which we are not prepared: insecurity, crime, human trafficking,” Sulub says.
He adds that the immediate negative impacts of the works, as well as the drug and violence-related issues surrounding Quintana Roo’s big cities, are a major concern for the Maya living in the south of the peninsula, who fear that such miseries will spread to their areas.
“There is a fear of an out-front debate surrounding these issues, such as the environmental impacts or violence. Because when we go to the communities, we talk with the elderly about the devastation of the jungle, they say to us: ‘We don’t want that.’ And we talk to the mothers of families and they say: ‘I don’t want my daughters to experience what is experienced in Cancún,’ referring to the wave of drug violence and femicides. But there are no protests or direct critics,” Sulub complains.
Militarization and Intimidation
This widespread fear among the Maya people may stem from a change in the security strategy that AMLO has implemented across the country. The Secretariat of National Defense (SEDENA, in Spanish) has been empowered in recent years, spanning from the administration and construction of Mexico City’s newest airport, Felipe Ángeles International, to the newly formed National Guard and the country’s overall strategy to combat drug cartels.
While at the beginning the Mexican army was only providing security for the project, over time the military has gained greater and greater control over it—even becoming the builders for the upcoming sixth and seventh sections of the railway and part of the fifth, after the company Grupo México left the project last year due to the government’s tight schedule. Now the army is set to become the Mayan Train’s overall administrator and operator once it starts running. The secretary of tourism announced that revenues from the train will go directly to the soldiers’ pension fund.
“It is a continuation of the militarization that suppresses the dissent from the Indigenous communities, that started with the Zapatista Movement in 1994 and that arrives today in the form of this train,” says Sulub, who also argues that intimidation against fellow activists has intensified during the current administration.
He and other Maya also feel let down by the judicial system in their fight against this project. Though more than 30 judicial appeals have been filed against the continuation and development of the works from environmental groups such as Selvame del Tren, because of a lack of environmental studies or permits for land use changes, among other things, the government has found ways to continue with the project.
The last judicial decision was a total suspension of the construction of the fifth sector of the railway due to a missing permit. Nevertheless, for the Maya activists, the damage was done.
— Selvame del Tren Maya Bot (@SalvameTrenBot) March 21, 2023
One of the government’s strategies is to promote the community work being done alongside the Mayan Train project.
#SúbeteAlTren 🚄 La artesanía es una gran expresión cultural de los pueblos; en Palenque, punto de arranque del Tren Maya, encontramos una de las más bellas muestras en los trajes regionales, bordados y pirograbados con figuras y elementos de la cultura maya#SúbeteALaHistoria 🔍 pic.twitter.com/9lRaPYLF6M
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[:es]El 8 de abril de 2023, Alberta “Bety” Cariño Trujillo cumpliría 50 años. Fue asesinada el 27 de abril de 2010, cuando paramilitares emboscaron a una caravana en su camino a la comunidad indígena de San Juan Copala, Oaxaca, México. En el ataque murió también Jyri Jaakkola, un activista finlandés, y varias personas resultaron heridas.
Recordamos a Bety con esta video-entrevista y seguimos exigiendo justicia:
Sembrando sueños, cosechando esperanzas: Bety Cariño
Campaña internacional “Semillas que florecen. Justicia para Bety y Jyri”[:]
En la conferencia de prensa semanal del gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, que se realizó lunes (27), en la Ciudad de México, el mandatario informó que serán construidos cuatro parques eólicos adicionales en el Istmo de Tehuantepec, sin mencionar las localidades. Hoy existen 28 parques en la región.
La construccción fue uno de los compromisos establecidos, durante la reunión de la sexta Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) realizada semana pasada en Oaxaca, con la presencia de los representantes de Estados Unidos (EEUU), el enviado especial presidencial para el clima de EEUU, John Kerry, y el embajador del país en México, Ken Salazar. Es la primera vez que funcionarios de Estados Unidos participan de la Conago.
El tema principal de la reunión fue la “transición energética” y la colaboración con los Estados Unidos. “Expresamos nuestro compromiso en el combate al calientamiento global y ratificamos nuestra voluntad, de los 25 gobernadores, de consolidar y profundizar la colaboración con los Estados Unidos en este tema”, dijo Jara Cruz quien funge como presidente de la Conferencia.
Particularmente, Oaxaca “quiere sumar su potencial y su posición geoestratégica para coadyuvar a cumplir los objetivos de la Cumbre de Líderes de América del Norte y colocar a la región a la vanguardia en materia de desarrollo económico sostenible”.
Jara Cruz señaló que el Istmo de Tehuantepec, con el proyecto del Corredor Interoceánico, es el lugar donde se “comenzará una nueva etapa de la construcción de nuestro (EEUU y México) futuro compartido”.
Durante la reunión acordaron “continuar el diálogo y trabajar conjuntamente para promover inversiones verdes y desarrollar el sector de las energias limpias”.
Esta es la séptima vez, en un poco más de un año, que el enviado especial para el clima aterriza en México. Eso muestra la “importancia que tiene la relación” entre EEUU y México, dijo el embajador Ken Salazar.
La gira de Kerry a México – que incluyó visita a Guelatao, en razón del natalicio de Benito Juárez, y al Istmo para revisar las obras del Corredor Transístmico – acarreó protestas de colectivos, pueblos y movimientos en diversas partes de Oaxaca y en Ciudad de México, en rechazo al proyecto del Corredor Transístmico.
Deseo de liderar
Antes que hablara Kerry a los gobernadores de México, el embajador tomó la palabra y presentó al funcionario estadunidense como “líder” mundial en el tema climático. “El presidente (Joe) Biden, cuando escogió Kerry para que fuera el líder de nosotros, en todo el mundo, en materia de cambio climático, sabía lo que estaba haciendo porque Kerry ya lleva muchísimos años de su vida trabajando en este asunto”.
En un comunicado emitido por la embajada de los Estados Unidos, Salazar reafimó los esfuerzos del país en la búsqueda de liderar mundialmente la “transición energética”. “El presidente Biden está comprometido con esta agenda climática para consolidar el liderazgo de los Estados Unidos en la lucha contra el cambio climático y hacia las energías renovables”.
Dictando línea
Antes de la Conago, Salazar y Kerry se reunieron con López Obrador y con el director de la mexicana Comisión Federal de Electricidad (CFE) de México, Manuel Bartlett.
Bartlett expresó, en una conferencia de prensa ofrecida en conjunto con Salazar, que “vamos a hacer un análisis más amplio, debemos dar la información sobre qué estamos haciendo, cuánto estamos produciendo, cuánto estamos generando y con esos datos adicionales tendremos una reunión en un par de meses, dos o tres meses”.
Ya Salazar fue más enfático. “Ojalá que estas reuniones que se están proponiendo, con todo respeto, Manuel, lo debemos hacer más pronto que en dos o tres meses. Ojalá que tengamos esta reunión, donde tú vengas a Washington y ponernos en plan de más acción”, expresó Salazar.
El embajador dijo que, desde la primera visita del enviado especial Kerry a México, han “tenido avances”, pero “el trabajo no se puede quedar en la mesa, sino que tenemos que profundizarlo y llevarlo a la realidad”.
Entre los temas tratados, según informó López Obrador en su conferencia de prensa matutina, está la construcción de por lo menos tres plantas adicionales de energía solar en Sonora, con una inversión de 5 mil millones de dólares. También abordaron el programa de rehabilitación de las hidroeléctrica en todo el país. México asumió el compromiso de producir el 35% de la energía con renovables para el 2024.
La visita de Kerry a México ocurrió durante las consultas que inició el gobierno de Estados Unidos, el año pasado, dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) para cuestionar la política energética del gobierno de López Obrador.
En el informe anual Voces contra la Indiferencia de Artículo 19, la organización registró 696 ataques contra la prensa en México en el año 2022, convirtiéndos en el año más violento para la labor periodística desde que la organización inició el registro de agresiones, en 2007.
Fueron registrados 12 periodistas asesinatos lo que también sella el año más letal para la prensa junto con 2017. “México se posiciona como el país más letal para ejercer el periodismo en el continente, incluso con cifras similares a las de países en guerra”, sostuvo la organización.
Artículo 19 expuso, durante presentación del informe en el Museo de Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México, que las agresiones contra periodistas alcanzan una frecuencia de una cada 13 horas, donde la mayoría son cometidas por autoridades. De los casos documentados, 296 (42.53%) fueron perpetrados directamente por actores del Estado, es decir, cuatro de cada diez.
En el panorama nacional, las cinco entidades federativas con más casos de ataques contra la prensa en 2022 fueron la Ciudad de México, Yucatán, Quintana Roo, Tamaulipas y Veracruz, en ese orden.
El informe revela que, a lo largo del gobierno de López Obrador, los ataques contra la prensa han constado, mayoritariamente, de amenazas, intimidación y acoso. En 2022, al igual que en los últimos tres años, las agresiones más comunes contra periodistas y medios de comunicación fueron: intimidaciones y hostigamientos, con 181 casos.
Registró que, en 2022, en al menos 176 ocasiones el Ejecutivo vertió comentarios estigmatizantes a medios de comunicación, periodistas e, incluso, organizaciones de la sociedad civil. De estos 176 hechos, 44 se configuraron como ataques contra la prensa, de los cuales 33 fueron cometidos directamente por el titular del Ejecutivo federal.
De forma paralela a la estrategia de ataque verbal por parte del gobierno federal, el reporte también insiste en que la concentración de recursos y la discrecionalidad en los criterios de asignación de publicidad oficial da pie a la manipulación de las líneas editoriales de los medios en México.
Datos del informe refieren que el año pasado tan solo diez empresas de comunicación recibieron el 54.8% del total del gasto en publicidad oficial, donde cerca del 30.6% se entregó a La Jornada, Televisa y TV Azteca.
En 2022, el Congreso desacató la orden de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de atender las deficiencias de la Ley General de Comunicación Social y optó por reglamentar de manera deficiente la publicidad oficial y dar continuidad a la hiperconcentración del gasto en comunicación social.
Militarización y espionaje
El informe también da cuenta de las preocupaciones sobre la militarización del país y la opacidad que ronda a las fuerzas armadas, particularmente en torno a acciones de espionaje como herramienta de intimidación y amenaza en contra de periodistas y defensores de derechos humanos que han sido reveladas en meses pasados por grupos ‘hacktivistas’.
También se señala que el hackeo a SEDENA ha sido utilizado como pretexto para reactivar discusiones al interior del Legislativo e impulsar leyes de ciberseguridad restrictivas de los derechos humanos e inhibitorias de la libertad de expresión.
Asimismo, refiere que las instituciones civiles de seguridad y justicia tuvieron un presupuesto 271% menor al del Ejército, la Marina y la Guardia Nacional, militarizada en 2023.
Sin respuesta
Conforme a los datos proporcionados por la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), desde 2010, año de su creación, hasta diciembre de 2022, de un total de 1,592 indagatorias por crímenes contra periodistas, se han obtenido únicamente 32 sentencias, contando las cuatro logradas el año pasado.
Durante 2022, la mayor parte de las designaciones de titulares de diversos organismos públicos quedó pendiente. El año cerró con 23 procesos inconclusos. De cara a este año existe un acumulado de 16 procesos pendientes, incluidos los del Instituto Nacional Electoral (INE) o los del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai).
En este mismo sentido, Artículo 19 señala la utilización facciosa de organismos como la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). La CNDH ha demostrado, según Artículo 19, una preocupante parcialidad y falta de autonomía durante el sexenio actual.
por CrimethInc / En portada: La ciudad kurda de Saqqez, ciudad natal de Jina, conmemorando los 40 días de su muerte bajo custodia.
Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, Somayeh Rostampour explora los orígenes y las implicaciones del lema que se convirtió en la consigna del levantamiento en Irán en 2022. El siguiente artículo fue originalmente publicado en persa el 27 de octubre de 2022, durante las fases iniciales del movimiento. Fue traducido del persa al inglés por Golnar Narimani y comparado con la traducción de un camarada anónimo. El texto ha sido editado y finalizado por Morteza Samanpour. Agradezco a todos ellos, así como al consejo editorial de CrimethInc., que hayan puesto este extenso texto a disposición de los lectores ingleses. Traducido al castellano por A Planeta.
Prefacio
El levantamiento revolucionario asociado al lema “Jin, Jiyan, Azadi” (“Mujer, vida, libertad”) comenzó en Irán hace casi seis meses, el 16 de septiembre de 2022, cuando la policía de la moralidad de la República Islámica asesinó a una mujer kurda de 22 años, Jina (Mahsa) Amini. Desde entonces, todo el país está en llamas. Esta revolución feminista no es simplemente una respuesta al hiyab obligatorio; pretende poner fin a 44 años de apartheid de género, patriarcado, dictadura militar, neoliberalismo, nacionalismo y teocracia islamista. Al igual que la llamada Primavera Árabe, el movimiento Jin, Jiyan, Azadi exige “la caída del régimen” con la vista puesta en un cambio social sistémico.
Durante los tres primeros meses del movimiento, más de 18.000 activistas y manifestantes fueron detenidas, miles resultaron heridas y más de 500 personas murieron por disparos o torturadas, entre ellas 70 niños. Más de 100 personas siguen expuestas a ser ejecutadas. Los y las presas han sido sometidos a diversas formas de brutalidad, como veredictos infundados en juicios amañados celebrados sin abogados independientes y torturas físicas y psicológicas destinadas a obligar a las personas cautivas a firmar confesiones falsas. Las mujeres y los presos homosexuales, en particular, se enfrentan a amenazas de violación y acoso sexual. En la fase más reciente de la represión, el régimen se está vengando de la insurrección de las mujeres envenenando sistemáticamente a alumnas y niños con gas químico en más de 200 escuelas de todo el país, lo que ha provocado la muerte de al menos dos niños y la hospitalización de cientos más.
Jin, Jiyan, Azad (“Mujer, vida, libertad”) en kurdo.
A pesar de ello, o gracias a ello, el movimiento sigue vivo. Las clases oprimidas siguen luchando en la calle, en las cárceles y las escuelas, en el trabajo, en las plataformas de las redes sociales, en la conmemoración de los mártires durante las ceremonias fúnebres y en solidaridad con las madres y las familias que han perdido a sus hijas e hijos. La República Islámica ha llegado a un punto irreversible; las ruedas de la historia no pueden retroceder mediante la represión. Cuando las jóvenes gritan en las universidades: “Esto es una revolución de mujeres, ya no lo llaméis protesta”, quieren decir que “esta vez es diferente”, que están decididas a derrocar el régimen. Actualmente, el ritmo de las protestas callejeras es reducido; las militantes han aprovechado este intervalo para organizarse, recuperarse y reflexionar.
Introducción
Después de que la llamada “policía de la moralidad” asesinara a Jina Amini el 16 de septiembre de 2022, “Jin, Jiyan, Azadi” se convirtió rápidamente en el lema central de una oleada de protestas que se extendió por todo Irán. El eslogan fue coreado por primera vez el día del entierro de Jina por la indignada población de Saqqez, su ciudad natal en el Kurdistán: miles de valientes expresaron su solidaridad con su familia y arruinaron el plan del régimen de enterrar a Jina en secreto.
Como parte de su cultura política, el pueblo kurdo celebra colectivamente el martirio en los funerales de los militantes que sacrificaron sus vidas, transformando la muerte en un arma de resistencia. El día del entierro de Jina, alguien gritó “Jin, Jiyan, Azadi”, que todas los demás personas repitieron inmediatamente, según una mujer que presenció el acto. El lema era claro, familiar e intuitivamente comprensible de memoria. Este eslogan se utilizó después en Sanandaj, otra ciudad kurda, y luego por los estudiantes de Teherán, para finalmente extenderse por todo el país a todas las ciudades, pueblos y calles.
La ciudad de Qamishli, controlada por los kurdos, en el noreste de Siria (Rojava), el 26 de septiembre de 2022. Mujeres queman pañuelos para apoyar el levantamiento de las mujeres en Irán.
¿Cómo llegó este eslogan a Saqqez? ¿Por qué se convirtió en el lema central de distintas partes del Kurdistán y del resto de Irán? ¿Cómo se convirtió en el nombre con el que se identifica el movimiento revolucionario en Irán? ¿Qué significados sociales y políticos puede revelar la genealogía del eslogan?
Los orígenes históricos de “Jin, Jiyan, Azadi” (Mujer, vida, libertad)
El lema “Jin, Jiyan, Azadi” no se convirtió en la consigna del levantamiento en Irán por accidente. No cayó del cielo; surgió de una larga historia de luchas sociales. Este lema es el legado del movimiento de mujeres kurdas en la parte del Kurdistán que se encuentra en Turquía, una zona conocida por los kurdos como “Bakur”.
En septiembre de 2022, Atefeh Nabavii, compañera de prisión de Shirin Alamholi (miembro del PJAK, la rama kurda iraní del PKK), escribió en su Twitter:
“Fue de Shirin Alamholi de quien oí por primera vez el lema de “Jin, Jiyan, Azadi” en la prisión de Evin; estaba escrito en la pared, junto a su cama.
Shirin Alamholi fue ejecutada en mayo de 2009 por ser miembro del PJAK, partido considerado “terrorista” por el régimen. Sólo tenía 28 años; nunca devolvieron su cuerpo a su familia.
Tanto el PJAK de Rojhilat (la parte del Kurdistán en Irán) como el movimiento de mujeres kurdas de Bakur están influidos por la filosofía política de Abdullah Öcalan, fundador y líder carismático del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Öcalan fundó el partido en 1978 con un pequeño grupo de compañeras y compañeros; tras el golpe militar represivo de 1980, el partido incluyó la lucha armada en su programa en 1984 y desde entonces se ha convertido en la fuerza de oposición más importante de Turquía. Öcalan lleva en régimen de aislamiento desde 1999, encerrado en la prisión de İmralı, en una isla cercana a Estambul. En su fase marxista y nacionalista, Öcalan intentó entrelazar las ideas de Mao Tse-Tung y Frantz Fanon con la reivindicación de la liberación kurda para formar un movimiento socialista unido. Desde el principio, animó a las mujeres a participar en el movimiento nacional del Kurdistán con el lema principal de que “la liberación del Kurdistán no es posible sin la liberación de las mujeres”1.
Con este eslogan, el PKK se distinguió de otras organizaciones de izquierda de la época en Turquía y Oriente Medio en general. El PKK puso de relieve la cuestión de la mujer en el marco del nacionalismo kurdo moderno, que se entrelazaba sobre todo con la preservación de la patria, del propio suelo y de la cultura y la lengua kurdas.
Una fotografía de Jina (Mahsa) Amini con atuendo kurdo.
Sin embargo, tras el colapso de la Unión Soviética, a partir de 1995 el PKK experimentó una revolución intelectual. Comenzó a alejarse del marxismo ortodoxo y de la reivindicación de un Estado kurdo independiente, abandonando la idea del “Gran Kurdistán”, y se orientó hacia ideas políticas centradas en la “democracia” y no en la “clase” en el sentido marxista clásico del término. En esta nueva fase del movimiento kurdo liderado por el PKK, la subjetividad política no se identifica únicamente con los trabajadores como “vanguardia”, sino también con las mujeres y los activistas ecologistas. Esta tendencia alcanzó su punto álgido tras la detención de Öcalan y los textos que publicó desde la prisión turca como defensa ante los tribunales. En estos libros, escritos en condiciones desesperadas y enviados a sus seguidores por fax, así como a sus abogados, Öcalan se inclina por una forma de autogobierno del consejo denominada “confederalismo democrático” constituido por tres pilares principales: “comunas, mujeres y ecología”2. En esta nueva fase, la cuestión de la mujer pasó a ser central para el PKK y el movimiento femenino del partido fue adquiriendo cada vez más independencia, tanto práctica como teórica3.
En la primera fase del PKK, cuando prevalecían las ideas nacionalistas y marxistas-leninistas, Öcalan se refirió a las antiguas mitologías de Mesopotamia (la región histórica de Asia occidental que incluye a los habitantes geográficos del pueblo kurdo y otros), enmarcándolo como el “glorioso pasado antiguo” del pueblo kurdo y proponiendo que las sociedades mesopotámicas eran matriarcales durante ese tiempo4.
Öcalan empleó mitos locales y femeninos contra las historias del imperialismo, el colonialismo y el patriarcado. Destacando el antagonismo mítico entre Enkidu (el dios masculino) como encarnación del Estado e Ishtar (la diosa de la guerra, el amor romántico y la libertad femenina) encarnada en las guerrilleras, Öcalan intentó animar a las mujeres kurdas a unirse a la lucha armada. En este marco teórico, se considera que las mujeres fueron las primeras en crear la vida y cultivar el conocimiento y las herramientas para vivir, que luego los hombres robaron a las diosas.
Öcalan asociaba los poderes creativos de las mujeres con su capacidad única para la maternidad y el parto, es decir, con sus características corporales y fisiológicas distintivas. Aquí es donde parte de su marco vincula la superioridad de la mujer con sus características físicas distintivas de forma esencialista, y en su interpretación del género, un enfoque mitológico e inmaterial sustituye a un enfoque materialista. El objetivo, sin embargo, era claramente político. Como declaró el propio Öcalan, su objetivo era devolver a las mujeres la confianza perdida en sí mismas y demostrar que el patriarcado no era un principio eterno y natural de la historia, sino el resultado de prácticas históricas5. El patriarcado, por tanto, puede transformarse. En otras palabras, puesto que en Mesopotamia existió una vez un mundo basado en la igualdad de género, podría haberse hecho realidad de nuevo.
En Turquía, las mujeres kurdas salieron a las calles de Estambul, Ankara y Adana para protestar por el asesinato de Jina Amini.
A partir de la década de 1990, especialmente en los años 1994 a 1998, Öcalan utilizó “Mujer” y “Vida” juntas muchas veces. Especialmente porque la raíz de las palabras mujer (Jin) y vida (Jiyan) es la misma en kurdo, el uso de mujer y vida juntas se difundió fácilmente en Kurdistán. Por ejemplo, en 1999, el PKK publicó un folleto titulado “Jin Jyian” (“Mujeres-Vida”), y a partir del año 2000, aproximadamente, el lema “Jin, Jiyan” fue muy utilizado por los movimientos de mujeres kurdas de Bakur. La expresión “mujer-vida” (Jin, Jiyan) es mucho más antigua que “Jin, Jyian, Azadi” (“Mujer, vida, libertad”).
La libertad (Azadi) es también una de las palabras clave del PKK en el contexto del género. De hecho, fue la idea de la “libertad de las mujeres” la que las movilizó inicialmente para participar en la acción política y en la lucha armada. Según el PKK, la “libertad” es la liberación de las mujeres de las relaciones de poder y dominación, concretamente del capitalismo, el Estado y el patriarcado (incluida la institución de la familia). Por ejemplo, en la primera conferencia celebrada en Estambul (en 1999) por activistas kurdos en apoyo del PKK, el lema “La mujer es libre, la patria es libre” desempeñó un papel central.
Como parte del proceso más amplio a través del cual el pensamiento de Öcalan se transformó en prisión, utilizó estas tres palabras juntas por primera vez en el cuarto volumen de sus escritos en prisión, La crisis civilizatoria en Oriente Medio y la solución de la civilización democrática (2016). Pero hasta 2008, su uso fue muy limitado. Fue a partir de 2013 cuando el eslogan se escuchó en Rojava y Bakur, extendiéndose a otras partes del Kurdistán. En una carta escrita en 2013, Öcalan subrayó el poder político del lema “Jin, Jyian, Azadi” para perseguir una “vida digna” y crear una sociedad utópica. Curiosamente, Öcalan calificó el eslogan de “fórmula mágica” para la revolución de las mujeres en Oriente Medio que debería ser un modelo para las mujeres de Rojava y para todas las mujeres de Oriente Medio6. Hoy en día, el eslogan es coreado por las mujeres en numerosas ciudades de América Latina, Europa y Estados Unidos.
2 de enero de 2023: ceremonia de conmemoración del 40º día del martirio de uno de los mártires de la ciudad kurda de Mahabad.
Sin embargo, ni la historia del PKK, ni la historia de las mujeres en este movimiento, ni la historia de este lema pueden reducirse a su líder. El PKK es a la vez un movimiento social y político que se ha abierto camino no sólo en la política, sino también en la vida cotidiana de millones de personas a lo largo de sucesivas generaciones. El PKK no puede controlar ideológicamente la escena política del Kurdistán por mucho que lo desee, porque, al final, las acciones de los sujetos políticos determinan el destino de las ideas: si son aceptadas, consolidadas y promovidas o rechazadas y abandonadas.
Las mujeres del PKK (tanto guerrilleras como activistas civiles) son los sujetos que han hecho de “Jin, Jiyan, Azadi” la idea central del movimiento. Su lucha simultánea tanto contra el patriarcado nacionalista del Estado turco como contra el patriarcado dentro del propio partido ha sido un gran logro histórico, una fuente de inspiración para nosotras, las mujeres kurdas, y para las mujeres de la región y de todo el mundo. Especialmente después de 1995, llevaron a cabo una serie de esfuerzos, haciendo numerosos sacrificios y realizando muchos experimentos. Aunque está fuera del alcance de este texto ofrecer una historia detallada del movimiento de mujeres del PKK, cabe señalar que fueron las mujeres quienes “feminizaron” la política en el Kurdistán y la transformaron drásticamente en Turquía7. El hecho de que la nueva ideología del partido situara a las mujeres en el centro influyó sin duda, pero fueron las acciones políticas conscientes de las mujeres y sus luchas interseccionales contra el capital y el Estado (que es el símbolo del patriarcado, según el PKK) las que hicieron que las consignas se popularizaran y traspasaran fronteras.
Las activistas que trataron de hacer frente a la violencia contra las mujeres en Bakur desempeñaron un papel encomiable. Crearon diversas instituciones para luchar contra la violencia; ellas mismas portaron los ataúdes de las mujeres asesinadas a causa de la violencia y las enterraron con sus consignas, canciones y ululaciones femeninas. Se relacionaron con las mujeres “corrientes”, yendo de puerta en puerta y de barrio en barrio para que la cuestión de género dejara de ser una preocupación de las “élites” y se convirtiera en una cuestión que afectaba a todos los oprimidos. Al criticar el feminismo elitista, consiguieron que las cuestiones de la mujer fueran relevantes para todas las clases de la sociedad.
Según una de las mujeres que entrevisté, en 2002, durante una ceremonia celebrada por partidarias del PKK para enterrar a una mujer que perdió la vida en un supuesto “crimen de honor”, las mujeres corearon “Jin, Jiyan, Azadi”. Algunas activistas se refirieron a estas víctimas como “mártires”. Más tarde, esto se convirtió en una tradición política muy extendida entre los partidarios del PKK.
Más recientemente, en Bakur y especialmente en Rojava, las mujeres víctimas de violencia doméstica o asesinadas por el Estado turco y el ISIS han sido enterradas con el lema “Jin, Jiyan, Azadi.”
La ceremonia funeraria de Jina Amini en Saqqez, donde el lema “Jin, Jiyan, Azadi” fue coreado por mujeres que se quitaron el pañuelo de la cabeza como acto de protesta contra el hiyab obligatorio.
Por lo tanto, lo que ocurrió el 17 de septiembre de 2022 en Saqqez durante el entierro de Jina Amini no fue un acontecimiento nuevo y sin precedentes. Más bien fue la continuación de una larga tradición política que surgió del PKK y se había convertido en una tradición revolucionaria en varias partes del Kurdistán. El entierro de Jina se convirtió en una manifestación en el cementerio de Saqqez precisamente por esta tradición de politizar la muerte que se practica desde hace años en Bakur y Rojava, y que ha sido inspiradora para el pueblo kurdo de Irán.
Las madres Dadkhaah del Kurdistán, las justicieras que perdieron a sus seres queridos, también desempeñaron un papel fundamental en la difusión de “Jin, Jiyan, Azadi” en Bakur. Consiguieron despojar a la vida de la mujer de sus asociaciones esencialistas y darle un significado más político. Estas madres actuaron como la memoria del Kurdistán desafiando al olvido y a la muerte. Desafiaron la muerte de sus seres queridas politizando la justicia, convirtiéndose así en sujetos políticos y mensajeros de la “vida”. En un movimiento que ha sufrido más de 40.000 bajas hasta la fecha en su lucha contra el Estado fascista turco, las madres Dadkhaah han sido las pioneras de la paz, especialmente aquellas madres que buscan la justicia y que perdieron a sus hijos en la lucha contra el Estado turco y ni siquiera pudieron enterrar sus cuerpos.
Uno de los grupos clave entre los que buscan justicia en la parte del Kurdistán en Turquía son las “Madres del Sábado”. Protestaron todos los sábados en la plaza de Galatasaray de 1995 a 1999 durante 200 semanas, en busca de justicia para sus hijos e hijas desaparecidas, que formaban parte de las más de 17.000 víctimas. Tras ser reprimidas, las “Madres de la Reconciliación” siguieron organizándose a partir de 2008 con el objetivo de sensibilizar a la población hacia una solución pacífica de los problemas del pueblo kurdo. Procedían de diversas clases sociales; la mayoría tenía escasa formación y trabajaba en varias ciudades del Kurdistán. Por ejemplo, una de las integrantes de Madres de la Paz (Makbulaa), que había perdido a sus hijos, participó en reuniones internacionales a pesar de no haber asistido nunca a una escuela.
Tanto Madres del Sábado como Madres de la Paz utilizaron el lema “Jin, Jiyan, Azadi” en sus protestas de diferentes maneras. Gracias a ellas, a partir de 2006, el lema llegó a las manifestaciones en Turquía para celebrar el Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo, y después a Rojava a partir de 2012.
29 de octubre de 2022. La persona que filma dice: “Esto es Kurdistán, la pesadilla de los fascistas, la pesadilla de los chovinistas, la pesadilla de los dictadores. Abajo el despotismo, abajo la colonización y la explotación, abajo el dictador, abajo el fascismo, abajo el oportunismo. ¡Viva la revolución, viva la igualdad, vivan los pueblos oprimidos, viva el socialismo, viva la felicidad! La belleza está ahora en las calles de Irán…”.
Miles de madres que se han convertido en activistas políticas debido a la trágica y brutal opresión en la parte del Kurdistán que se encuentra en Turquía están politizando cada vez más su vida cotidiana tanto en el espacio privado como en el público. Esto representa otra similitud con la situación en Irán. Los asuntos privados bajo el yugo de la opresión han creado una profunda crisis que inevitablemente se extiende a las esferas públicas, de modo que ambas se transforman mutuamente. Comprendiendo estas similitudes, podemos identificar las múltiples significaciones de Jin, Jiyan, Azadi en un contexto transnacional.
Las madres justicieras intentaron ocupar el espacio público a su manera durante estas protestas y especialmente en los funerales, mediante la ululación (Zılgıt), expresiones de alegría y danzas kurdas colectivas con las que convirtieron espacios no políticos dominados por hombres en espacios políticos de mujeres.
Las luchas de las madres en busca de justicia pronto cruzaron la frontera turca, extendiéndose aún más con la revolución en Rojava y en respuesta a los asesinatos de tres mujeres que eran miembros del PKK en París en 20138. La coincidencia de estos asesinatos con la participación de mujeres activistas en lo que se denomina la “Revolución de las Mujeres de Rojava” dio a las cuestiones de la mujer, como el feminicidio, más protagonismo en la política de todo el Kurdistán. Las YPJ (Unidades de Protección de la Mujer) emplearon cada vez más el lema “Jin, Jiyan, Azadi” en los entierros de las mujeres mártires que lucharon contra el Estado Islámico. En consecuencia, el lema se convirtió en un símbolo de lucha y sacrificio en el esfuerzo por construir una nueva sociedad centrada en la mujer. Más recientemente, este eslogan se ha convertido en un arma de resistencia contra cualquier forma de violencia; simboliza especialmente la celebración de la vida contra el asesinato cotidiano de mujeres debido a su género9.
Así pues, este lema es el fruto de más de cuatro décadas de lucha incesante contra todas las formas de autoritarismo, capitalismo, colonialismo, intervenciones extranjeras, gobiernos nacionalistas y cuasi coloniales, islam político, extremismo religioso y violencia sociopolítica sexual. Ahora, ha traspasado las fronteras locales, convirtiéndose en una fuente de inspiración no sólo para activistas de izquierdas que valoran las luchas revolucionarias de las mujeres, sino también para mujeres de diversas geografías que han vivido experiencias similares. En 2020, mujeres catalanas y españolas que habían viajado a Rojava publicaron un libro sobre el movimiento de mujeres en el Kurdistán, titulado “Mujer, Vida, Libertad” (Jin, Jiyan, Azadi).
Manifestaciones en Europa en solidaridad con el movimiento de mujeres kurdas en Turquía.
Este lema ha tenido vida propia, encontrando nuevos significados en diferentes geografías. Por ejemplo, desde 2014 hasta ahora, durante las protestas del 8 de marzo en Francia, “Jin, Jiyan, Azadi” se ha escuchado en algunos bloques de izquierda; algunas feministas lo han ajustado a la nueva combinación “Mujeres, Lucha, Libertad” [Femmes, Lutte, Liberté] para hacerlo más inclusivo. Hicieron plural “mujer” para integrar una diversidad de orientaciones sexuales, y sustituyeron “vida” por “lucha” porque la palabra “vida” podía encerrar a las mujeres en papeles biológicos naturalistas, según algunas interpretaciones. Otros creen que este eslogan no basta para expresar las reivindicaciones de las mujeres, porque no identifica la opresión de clase.
En relación con el levantamiento de Jina en Irán, es vital reconocer las raíces de este eslogan desde una perspectiva feminista porque hace visibles a las mujeres del PKK que crearon el eslogan, mujeres que han sido marginadas como sujetos políticos por el aparato del nacionalismo tanto estatal como no estatal, así como por los rivales del PKK en el Kurdistán. Esto afirma sus luchas feministas y nos ayuda a desafiar la apropiación derechista de “Jina, Jiyan, Azadi” por parte de partidos kurdos y no kurdos. Hacer hincapié en las raíces de este lema también refleja la historia distinta de los hombres y las mujeres del PKK. Esta historia es ignorada por la mayoría de los rivales del PKK en Irán y el Kurdistán (especialmente por las instituciones y partidos masculinos), porque sólo buscan ganar competiciones políticas, no lograr la liberación de las mujeres y la igualdad de género.
Esta negación también dificulta la identificación de las similitudes entre las mujeres del PKK y otras mujeres kurdas y de Oriente Medio de la región, al margen del PKK como partido político. De hecho, la experiencia compartida de opresión patriarcal bajo gobiernos autoritarios y una sociedad patriarcal conecta al movimiento de mujeres kurdas de Bakur y Rojava y su lema “Jin, Jiyan, Azadi” con las luchas de otras mujeres de la región -hoy en Irán y mañana en otros países. Por eso hemos visto a mujeres de Bakur y Rojava llevar a cabo numerosas acciones de solidaridad con las mujeres de Irán en los últimos cinco meses.
Puede que Turquía no sea considerada autoritaria para muchos ciudadanos turcos, pero los kurdos siempre la han vivido como un Estado autoritario, donde incluso el uso de las palabras “kurdo” y “Kurdistán” o las letras que están en el alfabeto kurdo pero no en el turco (Q, W, X) se consideraban un delito desde principios del siglo XX hasta hace muy poco. Después de que el Estado turco militarizara Diyarbakır (considerada por muchos kurdos la capital de Turquía), el alcalde Cemal Gürsel declaró: “En este país no hay kurdos. A quien diga que es kurdo, le escupiré a la cara”. Esto muestra las similitudes entre la estructura autoritaria del Estado turco en la parte del Kurdistán gobernada por Turquía -un Estado que siempre ha expuesto al pueblo kurdo a la amenaza del genocidio y la masacre- y la despótica dictadura iraní. Estas similitudes se están haciendo más evidentes con el ascenso del Partido de la Justicia y el Desarrollo (Adalet ve Kalkınma Partisi) en Turquía y el intento de recodificar las cuestiones de género según las doctrinas islámicas.
Esto también ha dado lugar a similitudes entre las luchas en Turquía e Irán. La difusión del lema “Mujeres, vida y libertad” es tanto el producto de la inspiración transfronteriza como el resultado de las tradiciones políticas en Rojhilat (la parte del Kurdistán en Irán). La magnífica actuación de las mujeres kurdas el día del funeral de Jina en el Kurdistán (punto de partida del levantamiento revolucionario de 2022), en la que agitaron sus pañuelos y convirtieron el símbolo de la opresión estatal en una bandera de lucha feminista, fue el resultado de una larga historia de luchas, resistencia y organización política en Rojjilat.
29 de octubre de 2022: la ciudad kurda de Mahabad.
Esto se ha transmitido de generación en generación a pesar de la brutal represión estatal. Desde la República del Kurdistán en Mahabad (1946) hasta la Revolución de 1979, desde la dinámica social de la sociedad kurda hasta las actividades de los partidos políticos con el lema “democracia para Irán y autonomía para el Kurdistán”, con la participación de consejos populares en algunos casos, esta tradición política ha establecido una especie de radicalismo en el Kurdistán, cuyo legado ha llegado hasta la juventud actual. Las semillas de estos colectivos y movimientos políticos, la mayoría de los cuales pertenecían a la izquierda, quedaron enterradas con el ascenso del movimiento contrarrevolucionario de las fuerzas islamistas en la revolución de 1979.
Estos movimientos fueron de los primeros en luchar contra el anuncio de la República Islámica del hiyab obligatorio en 1979, oponiéndose a las narrativas sexistas y nacionalistas en medio de los numerosos campos de opresión y explotación a los que se enfrentan las mujeres kurdas. En algunas ciudades del Kurdistán (Sanandaj, Marivan y Kermanshah), miles de mujeres se manifestaron con motivo del 8 de marzo para protestar contra el hiyab obligatorio en Irán. Al igual que sus hermanas de otras ciudades, corearon los mismos eslóganes que se escucharon durante el levantamiento de 2022: “No al hiyab obligatorio, no a la humillación, muerte a la dictadura”. Esto ha afianzado una tradición radical en torno al 8 de marzo en el Kurdistán iraní.
El vacío de poder provocado por la caída del régimen dictatorial de los Pahlavi también dio lugar a la formación de organizaciones de mujeres. En medio de la apertura de este espacio político, por primera vez en la historia de la lucha del pueblo kurdo, incluso antes del PKK, un grupo de mujeres revolucionarias del Kurdistán tomó las armas y se unió a las filas de la fuerza Peshmerga de Komala (1979-1991), un partido maoísta10. Durante y a causa de estas luchas, en 1979-1980 se crearon numerosas organizaciones de mujeres independientes y principalmente de izquierdas, como el Consejo de Mujeres (Kurdas) de Sanandaj, la Unión de Mujeres de Marivan y la Comunidad de Mujeres Activistas de Saqqez. A pesar de la represión, las activistas del Kurdistán, especialmente las socialistas, continuaron por este camino durante los años siguientes, luchando contra las desigualdades impuestas por razones de género, etnia y clase.
19 de noviembre de 2022: manifestantes levantan barricadas en la ciudad kurda de Mahabad mientras escuchan una famosa canción política kurda asociada a un partido socialista (Komala), compuesta poco después de la revolución de 1979.
Ha llegado la hora
Mientras que durante las décadas de 1980 y 1990, los nacionalistas turcos (tanto en el gobierno como en los movimientos políticos) negaban la existencia de la cuestión kurda y los nacionalistas kurdos quitaban prioridad a las cuestiones de la mujer, el PKK hacía hincapié en la cuestión del género. En los años ochenta y noventa, estas organizaciones solían estar influidas por la ideología antiimperialista, que a veces reproducía una oposición al feminismo e impedía el avance de las actividades independientes de las mujeres. En aquella época, la mayoría de los movimientos de izquierda de Turquía creían que los esfuerzos por la liberación de la mujer debían abandonarse hasta la realización de la revolución de clases11.
En este contexto, el PKK rechazó la concepción convencional de la izquierda turca, que creía que “la cuestión de la mujer debía suspenderse hasta la victoria del socialismo” o que “los esfuerzos por la liberación de la mujer debían abandonarse hasta la realización de la revolución de clases”. La organización también rechazaba la idea de que el socialismo hubiera resuelto suficientemente los problemas de las mujeres en el pasado. Con ello, el PKK se distinguía tanto de la izquierda turca como de los nacionalistas kurdos. El PKK criticaba el patriarcado, especialmente la institución de la familia y el sistema de honor en el Kurdistán, al tiempo que acusaba a los izquierdistas turcos de hacer la vista gorda ante el colonialismo interno de Turquía contra los kurdos, que constituían el veinte por ciento de la población del país.
19 de noviembre de 2022: manifestantes levantan barricadas en la ciudad kurda de Mahabad.
Desde finales de la década de 1980, las mujeres kurdas trabajaron por una política basada en el autogobierno de las mujeres dentro del PKK, que las distinguía de las corrientes dominantes del feminismo en Turquía y de los hombres dentro de otras organizaciones revolucionarias12. A partir de 1995, llevaron a cabo una lucha interseccional en la que la cuestión de las mujeres, la liberación del Kurdistán y la clase y la ecología adquirieron la misma importancia. Daban a entender que había llegado el momento de resolver la cuestión de la mujer durante la revolución, no después: deberíamos ser capaces de llevar a cabo una revolución social por la igualdad de género junto con una revolución política y una lucha armada para construir un Kurdistán socialista. En este sentido, se adelantaron mucho a su tiempo e instaron a una política progresista a todo el partido13.
1 de octubre de 2022: manifestantes prenden fuego a sus pañuelos mientras marchan por una calle de Teherán.
La importancia de este enfoque interseccional queda más clara cuando comparamos al PKK con sus homólogos de izquierda, especialmente las organizaciones políticas que existen desde la década de 1990. Por ejemplo, en los movimientos de izquierda de Palestina, hasta hace poco, la cuestión de las mujeres siempre ha permanecido al margen. La campaña Tala’at (un movimiento feminista palestino) se puso en marcha en 2018, tras el llamado asesinato por “honor” de mujeres palestinas a manos de sus familias, con el objetivo de abordar la cuestión de la violencia contra las mujeres junto con la cuestión de la ocupación israelí de Palestina. Las mujeres palestinas salieron a la calle bajo el lema “No hay patria libre sin mujeres libres”, una consigna que ya se coreó hace tres décadas en la parte del Kurdistán gobernada por Turquía. Sin embargo, los hombres palestinos criticaron duramente a estas mujeres, afirmando que el principal problema en estos momentos es el colonialismo israelí y “no es el momento” de que las mujeres celebren protestas callejeras. Creían que las mujeres palestinas retratan una imagen “primitiva” de los hombres palestinos que proporciona justificaciones a la derecha israelí, cuando es el Estado israelí el que utiliza la violencia más brutal contra el pueblo palestino. Pero estas mujeres no vacilaron; hicieron hincapié en que la solución de los problemas de las mujeres no debe posponerse tras la liberación de las fuerzas colonialistas israelíes14.
Como mujeres kurdas, turcas, baluchis y árabes de Irán, nos hemos enfrentado a problemas similares durante muchos años. Siempre se ha dado prioridad a la lucha contra el opresivo gobierno central, como principal enemigo que ha militarizado nuestro lugar de residencia. Dado que el nacionalismo impulsado por el Estado ha puesto a las regiones marginadas del país en un estado de emergencia permanente, algunos activistas nacionalistas kurdos, turcos, árabes y baluchis nos han pedido que no demos a los nacionalistas y centralistas la oportunidad de aprovechar las protestas de las mujeres contra la violencia para tergiversar a los hombres. “Ahora no es el momento adecuado”, insinuaron. Después de la liberación, tendremos tiempo suficiente para abordar los problemas de las mujeres. Hay problemas supuestamente más urgentes que los que afrontan las mujeres, que pueden posponerse o abandonarse por completo.
Pero a las mujeres de Irán, como a las de muchos otros países, les ha quedado claro que las luchas contra el patriarcado y contra la opresión nacional y de clase deben llevarse a cabo simultáneamente. De lo contrario, tras la liberación de la nación y la realización de las revoluciones socialistas, las mujeres podrían ser enviadas a sus casas o apartadas del espacio público. Esta era una lección importante que las mujeres kurdas del Kurdistán Bakur habían aprendido de la historia de las luchas socialistas anteriores a ellas. Colocaron la libertad de las mujeres en su agenda política junto a la libertad del Kurdistán y la liberación del capitalismo. Como resultado, este movimiento produjo muchos eslóganes sobre la mujer y su importancia. Intentaron introducir la cuestión de la igualdad de género en la agenda del partido al tiempo que luchaban contra el nacionalismo patriarcal representado por el gobierno excluyente represivo y otorgaban un nuevo valor a las mujeres de clase baja15. Cambiaron lo que significaba ser mujer en el imaginario colectivo y obligaron a los partidos kurdos, tradicionalmente dominados por hombres, a dar más importancia al género.
1 de octubre de 2022: manifestantes prenden fuego a sus pañuelos mientras marchan por una calle de Teherán.
Las mujeres no sólo participaron en el movimiento, sino que se convirtieron en sus pioneras. Fueron las portadoras de la vida libre en una situación en la que la represión del gobierno turco había convertido la vida cotidiana en una crisis permanente. En consecuencia, el eslogan “Jin, Jiyan, Azadi” implica sobre todo que “Ha llegado el momento” de conseguir hoy una vida mejor y más libre, de abordar los problemas de las mujeres, de no posponer la opresión de género dando prioridad a la opresión de clase o nacional.
“Jin, Jiyan, Azadi” es el resultado de la lucha de mujeres que han estado luchando en varios frentes al mismo tiempo. Con varias décadas de resistencia constante, han llevado a las mujeres de la sombra al escenario político del Kurdistán, han llevado la igualdad de género de un futuro desconocido al presente, y del espacio privado al discurso público. Aunque esto pueda parecer obvio a primera vista, no ha sido plenamente aceptado en el ámbito de la lucha, al menos en Irán. Dejando a un lado el enfoque derechista y sexista de la mujer en Irán, todavía hay muchos en la izquierda que piensan que abordar la opresión de género puede crear divisiones dentro de la clase trabajadora, que la opresión de género no es tan importante como la opresión de clase. Por supuesto, la clase y el género no existen independientemente el uno del otro, ya que el capitalismo se reproduce a través de las desigualdades de género, raciales y étnicas. Para muchos, sin embargo, la intersección entre ambas no es segura.
La conexión de la opresión nacional (étnica) con la opresión de género y de clase es aún más desafiante y ha creado más interrogantes. Los pueblos no persas de Irán han sido doblemente explotados y colonizados durante más de un siglo, viviendo bajo el dominio de un poderoso sistema de represión que no necesariamente actúa con la misma intensidad en las regiones “centrales” -como podemos ver cuando observamos el viernes sangriento en Zahedan y el sábado sangriento en Sanandaj en septiembre y octubre de 2022 y los asesinatos masivos de noviembre de 2018 en las zonas marginales del país16.
No podemos imaginar un futuro libre sin formular una comprensión política de cómo encajan entre sí todo tipo de opresiones. Mientras los activistas no sean capaces de abordar la opresión étnica y el derecho a la autodeterminación en Irán, contribuirán a que las minorías desconfíen de los progresistas en el núcleo urbano. Irónicamente, la mayoría de ellos se ven empujados hacia el “separatismo”, que históricamente nunca ha sido el deseo de los kurdos, el pueblo baluchi u otros grupos minoritarios, pues se dan cuenta de que no pueden esperar la aprobación y el reconocimiento del centro urbano, sino que deben transformar su vida social por sí mismos. Esta tendencia podría suponer un gran reto para el futuro de la política en Irán. Irónicamente, lo que más fuerza le da son quienes niegan la importancia de la autodeterminación, no las minorías étnicas (como alegan la propaganda de la República Islámica y la derecha iraní). Las minorías étnicas siempre han mostrado su deseo de unirse a los centros urbanos de acuerdo con las condiciones políticas legítimas. Durante el reciente levantamiento revolucionario, esto culminó en el canto de consignas en defensa de la unidad en las ciudades marginales del país, especialmente en Kurdistán y Baluchistán.
Durante años, los izquierdistas orientados hacia las “luchas obreras” han negado la importancia del feminismo y la necesidad de dar prioridad a la cuestión de género. Los nacionalistas kurdos también intentaron difundir el mito de que el patriarcado no existe en el Kurdistán y que, si hay algún tipo de violencia, tiene su origen sobre todo en la opresión del gobierno central colonialista. Incluso hace poco, durante el levantamiento de Jina, algunas activistas kurdas iraníes publicaron un vídeo en el que mujeres kurdas decían de diferentes maneras que “¡el hiyab no es un problema de las mujeres kurdas!”. Mientras tanto, cada día aparecen noticias de los conflictos de las mujeres kurdas con sus familias y la estructura patriarcal de la sociedad por cubrir sus cuerpos y controlar su sexualidad.
La amplia aceptación del lema “Jin, Jiyan, Azadi” demuestra la necesidad de esta forma de política interseccional en el Irán actual; representa una alternativa potencial a la República Islámica. En contraste directo con el régimen dominado por los hombres y represivo, que ha negado a varios grupos cualquier derecho -especialmente a las mujeres y a las personas queer, pero también a los organizadores sindicales, a los y las activistas étnicas y medioambientales y a otros grupos marginados- “Jin, Jiyan, Azadi” ofrece una alternativa unificadora que abarca opresiones plurales. Por esta misma razón, los nacionalistas sexistas y los reaccionarios, a menudo próximos a los monárquicos, intentan sustituirlo por otros lemas, incluidos lemas populistas y chovinistas como “Hombre, Patriota, Prosperidad”. Del mismo modo, durante las primeras semanas sangrientas del levantamiento de Jina, las fuerzas militares del Kurdistán borraron el lema “Mujer, vida, libertad” de los muros de las ciudades kurdas, escribiendo “Mujer, castidad, honor” u “Hombre, gloria, autoridad”, lo que demuestra lo asustado que está el régimen por el carácter feminista e interseccional del lema revolucionario.
En vista de las implicaciones políticas del lema, parece vital preservarlo en este momento histórico de Irán. Si cualquier otra forma de unidad no refleja su pluralismo, sólo podría ser una estrategia hipócrita y oportunista para obtener un poder homogeneizador y eliminacionista en el futuro de Irán.
Estudiantes de la universidad de Sine en el Kurdistán iraní bailando mientras corean “Jin Jiyan Azadi”.
Las mujeres y las minorías étnicas han recorrido un largo y difícil camino para conseguir que esta sociedad acepte que la opresión de género y étnica no es sólo “su problema”, sino una cuestión social que debe abordarse por el bien de todas las personas. Deshacerse de la opresión de clase exigirá abolir simultáneamente otras formas de opresión que han convertido a algunas personas en “minorías” (no necesariamente cuantitativas) y “periféricas” (no necesariamente geográficas). Al igual que para las mujeres del Kurdistán turco, “Jin, Jiyan, Azadi” implicaba que no había que quitar prioridad a las preocupaciones de las mujeres, la traducción de este eslogan al contexto iraní propone que no pospongamos abordar la opresión de género y étnica u otras formas de dominación hasta que caiga la República Islámica. Esta consigna puede ayudarnos a impedir que los reaccionarios se apropien de nuestros movimientos y los manipulen.
Para aumentar nuestra sensibilidad ante la supresión de las voces de las mujeres de etnias marginadas, podemos utilizar la versión kurda del lema “Jin, Jiyan, Azadi” incluso más que la persa, que todo el mundo ya entiende y repite. Se trata de una acción simbólica, pero en estos momentos críticos puede reforzar la unidad que necesitamos y sentar las bases para consolidar la confianza mutua.
La gente ha coreado eslóganes en farsi muchas veces en las regiones no persas del país; ahora es el momento de que las regiones centrales se muestren más abiertas a los eslóganes no persas. Del mismo modo, el empleo consciente de Jina, el nombre kurdo, en lugar de Mahsa (un nombre persa) hace visible la opresión estatal que nos ha privado de nuestra lengua materna en diversos ámbitos, incluidos los nombres que podemos dar a nuestros hijos. A esto se han enfrentado durante años los habitantes de las regiones no persas. No sólo Jina se convirtió en el nombre en clave del levantamiento revolucionario del pueblo iraní, sino que su nombre se convirtió en un código de resurrección a pesar del dominio de un nacionalismo iraní que ha criminalizado a las personas no persas hasta tal punto que incluso los nombres no persas se consideran una amenaza17.
Su familia la llamaba “Jina”. La lloraban con ese nombre. Su madre le escribía en espacios virtuales con ese nombre. En su lápida se lee “Jina Amini”. Sin embargo, la mayoría de los persas identifican a Jina como “Mahsa Amini”, y este último nombre se ha convertido en tendencia. No es casualidad. El nombre de Jina, al igual que su muerte, representa las opresiones simbólicas a las que se enfrentó como mujer no persa. Si consideramos que una de las tareas de los movimientos revolucionarios es poner de relieve y articular múltiples formas de opresión relacionadas internamente, el movimiento “Mujeres, Vida, Libertad” puede lograr la unidad reconociendo las diferencias ahora, no después. Esta es la única manera de construir una alternativa armoniosa pero inclusiva. Quienes luchan por la libertad, la igualdad y la justicia en Irán deben luchar en varios frentes al mismo tiempo, a diferencia de la oposición de derechas que ha eludido esta responsabilidad bajo el falso paraguas de “Ettehad” (“unidad”), poniendo en su programa una política excluyente.
Una mujer protesta por el asesinato de Jina Amini en Teherán, Irán, el 7 de octubre de 2022.
1. Abdullah Öcalan, Guerra y paz en el Kurdistán (Iniciativa Internacional, 2012 [2008]).
2. Somayeh Rostampour, “Género, conocimiento local y militancia revolucionaria. Movilizaciones políticas y armadas de las mujeres kurdas en el PKK después de 1978”, tesis doctoral, septiembre de 2022, Universidad de París 8, Francia.
3. Ibid.
4. Abdullah Öcalan, Prison Writings: Las raíces de la civilización (Transmedia Publishing, 2007).
7. Por ejemplo, cuando Turquía ingresó en la Unión Europea en torno al año 2000 con la condición de conceder ciertos derechos políticos a las “minorías étnicas”, las mujeres aprovecharon la oportunidad, mientras que el PKK empezó a perseguir sus objetivos por medios distintos de la lucha armada, como la participación en elecciones parlamentarias y la extensión de su influencia política en movimientos civiles como los consejos.
8. Una de las tres mujeres asesinadas en París fue Sakine Cansız, una de las fundadoras del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, la figura femenina más importante en la historia del PKK. Pasó más de ocho años en cárceles turcas, donde le cortaron los pechos bajo tortura. Lea esto para obtener más información sobre Sakineh Jansez.
9. Por ejemplo, “Jin, Jiyan, Azadi” fue el lema principal en la batalla que las mujeres de Rojava libraron contra el Estado Islámico en Afrin (un cantón de Rojava, que ahora está ocupado por el Estado turco) de diciembre de 2017 a marzo de 2018. De 2018 a 2021, 83 mujeres fueron asesinadas, 200 mujeres fueron secuestradas y 70 mujeres fueron violadas en Afrin bajo la ocupación militar del gobierno expansionista turco.
10. Por la misma razón, tras iniciarse el levantamiento de Jina, la agencia gubernamental Fars news publicó un texto en su página web el 7 de octubre de 2022 titulado: “Hace 40 años, Komle cantaba ‘mujer, vida, libertad’, pero de otra manera”.
11. Para algunas organizaciones socialistas conocidas, como el MLKP (Partido Comunista Marxista Leninista), los debates sobre la lucha de las mujeres comenzaron a mediados de la década de 2000. Muchas otras organizaciones (por ejemplo, el DHKP-C o el TIKB) creían que no tenían problemas con el sexismo y, por tanto, no tenían necesidad de reflexionar sobre ello.
12. A pesar de la tendencia del PKK a plantear la cuestión de la igualdad de género, hasta casi 1995, este partido seguía teniendo una estructura dominada por los hombres; su líder era un hombre influyente, y la desigualdad de género se reproducía de diversas formas dentro del propio partido. Las mujeres de este partido, tras adquirir experiencia y aumentar su número desde principios de la década de 1990, llegaron a la conclusión de que su lucha no podía centrarse únicamente en la liberación del Kurdistán, porque aunque éste se liberara, ellas seguirían bajo el dominio de los hombres. En consecuencia, unieron sus fuerzas para crear organizaciones exclusivamente femeninas en las que pudieran fortalecerse y tomar decisiones de forma independiente para impulsar el autogobierno de las mujeres junto con el autogobierno del Kurdistán.
13. Si hoy en día el PKK es conocido por la importancia que ha dado a las cuestiones de género, eso se debe a las continuas actividades de las mujeres del partido, que comenzaron desde las guerrillas en Shakh (las montañas de Qandil) y siguieron en Shar (ciudades) por partidarias feministas y queer con un enfoque diferente.
14. Esta campaña fue un gran paso adelante. Continuó durante ocho meses, convirtiéndose en la base de una ola de protestas en los países árabes en 2019. Las participantes incluso hicieron un llamamiento transfronterizo a las mujeres palestinas de los campamentos de Líbano y otros países, pidiéndoles que se unieran a la campaña. En consecuencia, en 2018 asistimos por primera vez a manifestaciones de mujeres en estos campos, a las que se unieron mujeres inmigrantes no palestinas en algunos países. Las mujeres inmigrantes residentes en países occidentales que se unieron a la campaña tenían sentimientos contradictorios similares: temían que si hablaban de violencia doméstica de forma pública y colectiva, estarían dando una excusa a la derecha antiinmigrante de Occidente.
15. Aunque en teoría el PKK se ha distanciado del maoísmo, en la práctica siempre ha dado mucho espacio a las mujeres “corrientes”, sobre todo a las de clase baja. Por ejemplo, la alcaldesa de Mardin (Sürgücü), en el Kurdistán turco, que fue apoyada y elegida por un partido pro-PKK, era una mujer de cuarenta años que tenía ocho hijos y muy poca educación. Al mantener un contacto constante con las mujeres y con las diferentes clases, el PKK pudo convertir lo que hasta entonces se consideraba “excepcional” en un modelo común en el Kurdistán.
16. Rostampour, Somayeh. “Escisiones étnicas en el movimiento de protesta iraní”. Multitudes 83, nº 2 (2021): 112-119.
17. Aunque aún no está claro por qué la propia Jina (Mahsa) Amini tenía dos nombres, en general, muchas personas del Kurdistán tienen dos nombres: uno en farsi para utilizarlo en su partida de nacimiento y otro en kurdo para llamarse en su comunidad. Esto se debe a que algunos registradores se niegan a inscribir nombres kurdos, alegando que “este nombre no es iraní”; en otros casos, las familias prefieren nombres en farsi en los certificados de nacimiento, para que sus hijos no sean discriminados o humillados por su identidad kurda.