Megaproyectos
[:es]Inicia la Caravana “El sur resiste 2023″[:]
[:es]Hoy dio inicio en la ciudad de Pijijiapan, en la costa de Chiapas, la Caravana “El sur resiste 2023“, que en un período de 10 días recorrerá el Sur/Sureste mexicano por los territorios afectados por el megaproyecto interconectado “Tren Maya / Corredor Interoceánico” articulando los pueblos, comunidades, colonias, barrios y organizaciones indígenas, campesinas, feministas, sindicales, populares y de la sociedad civil que están en lucha y resistencia ante distintas formas de despojo del Estado y el capital mundial y patriarcal. En el transcurso de esos 10 días, pueblos indígenas de los territorios afectados por los megaproyectos recorrerán los puntos de mayor conflicto a lo largo de seis estados del sureste mexicano, con el objetivo de hermanar sus luchas y presentar un frente en común. Al mismo tiempo, una llamada de acción global convoca a realizar acciones globales durante las fechas del recorrido.
La caravana concluirá con un Encuentro Internacional El Sur Resiste en las instalaciones del Caracol Jacinto Canek, en San Cristóbal de Las Casas, los días 6 y 7 de mayo.
Toda la información sobre la caravana y encuentro aquí: www.elsurresiste.org
El compañero Diego Osorno explica el sentido de la iniciativa en este artículo de opinión.
Compartimos abajo un reportaje sobre el inicio de la caravana, publicado por Pie de Página.
[:es]El Sur Resiste – dia de acción 25 de abril[:]
[:es]Caravana, encuentro internacional y jornadas de acción global del 25 de abril al 7 de mayo 2023
¡Apoya la resistencia indígena contra los megaproyectos destructivos en México!

Bajo la participación de empresas europeas, actualmente se están construyendo en el sureste de México dos megaproyectos relacionados entre sí. Estos proyectos de infraestructuras a gran escala, que consisten en autopistas, ferrocarriles, zonas económicas especiales para la industria y proyectos de construcción para el turismo de masas, amenazan con destruir la segunda selva tropical más grande de América, contaminar enormes reservas de aguas subterráneas y desplazar y privar de derechos a las comunidades indígenas. Dado que el ejército mexicano está en parte a cargo de la construcción, e incluso se supone que gestiona una sección de la ruta y recibe los ingresos, los dos megaproyectos sirven también para militarizar el sur indígena y para ahuyentar a los migrantes de América Central. Alemania está representada por Deutsche Bahn, que afirma ser “el protector del clima más rápido de Alemania”. No sólo gana dinero con la tala de la selva tropical, sino que también viola el derecho reiteradamente garantizado de las comunidades indígenas a decidir por sí mismas lo que ocurre con sus tierras. El nombre del proyecto resume bien su cinismo: Para el llamado “Tren Maya”, se amenaza a los indígenas mayas con la expulsión y la privación de sus medios de vida. Sin embargo, hace tiempo que está claro que la protección de las comunidades indígenas es sinónimo de protección medioambiental: ¡el 80% de la biodiversidad que queda en el mundo se encuentra en territorio indígena!








