México
Celia Zambrano: Castigan a Luis Fernando Sotelo, preso político
Les comparto que el día de hoy 17 de febrero del año en curso, mi hijo Luis Fernando Sotelo Zambrano PRESO en el Reclusorio Sur se comunico conmigo por teléfono, avisándome que estaba cancelada su visita durante 15 días porque lo acusan de motín; sin embargo la situación es otra ya que me comenta mi hijo que por solidarizarse con un compañero preso de avanzada edad que falleció hace unos días hicieron una actividad en la cual se organizaron el martes 16 de febrero para pedirle a la visita y a los mismos compañeros presos no pagaran su visita y la fajina (aseo de las áreas) que son parte de la corrupción que se vive ahí dentro del penal.
El día de hoy lo llaman a consejo para avisarle que estaba castigado por 15 días sin visita y lo acusan de querer organizarse para hacer un motín, La actividad la realizo con dos compañeros internos quienes de igual manera estaban inconformes por el trato que se le dio al preso que falleció, me dijo que los moverían del área y los tendrían a los tres en un mismo pasillo, cada uno en su celda aislados. Temo por su integridad y la de los otros compañeros por lo que les pido difundan esta información. Ya que no cometió ningún falta al reglamento del penal
Celia
Un Abrazo y Saludos!
Oleada de silenciamiento violento contra periodistas en Puebla
La criminalización de la verdad
Puebla, 17 de Febrero de 2016
En México decir lo que se piensa es peligroso, contar lo que ocurre puede ser aún más peligroso, investigar lo que se esconde detrás de las mentiras suele ser letal. En lo cotidiano la verdad es motivo de miedo y buscarla se está volviendo extremadamente peligroso, y eso hace que la impunidad pueda convertirse en dueña de la realidad. En México el espacio público se está cerrando, está muriendo porque lo que en realidad ocurre se tiene que compartir en voz baja, porque quienes lo dicen públicamente están siendo amenazados, encarcelados, asesinados por un sistema de pactos de impunidad y corrupciones entrelazadas que abarcan todo el espectro del poder. Los periodistas son parte de esa población que está siendo exterminada de manera recurrente y sistemática en todo el país, pero no sólo se trata de exterminar a las personas sino al oficio periodístico como tal. Puebla no es la excepción.
En menos de un mes, en Puebla han ocurrido tres hechos que son muestra de que la oleada de silenciamiento violento del espacio público está aquí. Primero la “llamada de atención” por parte de Francisco Trejo, director de la Unidad de Comunicación de Puebla Comunicaciones, a Paula Carrizosa, reportera de La Jornada de Oriente durante la inauguración de Museo Internacional Barroco; segundo, las amenazas anónimas vía Twitter a Aranzazú Ayala, reportera de Lado B, a través del hashtag #Aniquilaaunperiodistapor; tercero, la aparición del cuerpo de Anabel Flores, reportera del Sol de Orizaba, en territorio poblano. Entre 2010 y 2015 hubo al menos 92 agresiones a periodistas en Puebla, según lo documentado por Artículo XIX. En ese mismo período el congreso de Puebla aprobó la #LeyMordaza (2011) y la #LeyBala (2014) que conforman un marco legal orientado por el temor de los poderosos a que la verdad se haga pública y se defienda.













