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[:es]Tariquía de pie: una lucha campesina en Bolivia frente al extractivismo petrolero[:]
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La ampliación de la frontera extractivista en Bolivia empuja al despojo de territorios y formas de vida indígena campesinas. La lucha de las mujeres es la base de las resistencias que se despliegan.
El marco general de la lucha campesina en Tariquía es un escenario de profundización y expansión de la frontera extractivista en Bolivia, la cual avanza inexorablemente hacia zonas sobre todo de la Amazonía o tierras bajas. Los proyectos de exploración y explotación hidrocarburífera, de explotación minera y las políticas favorables al agronegocio, son acompañados por mega proyectos de infraestructura, como carreteras, hidroeléctricas además de un proyecto de tecnología nuclear ejecutado por la empresa rusa ROSATOM.
Los acuerdos para impulsar la producción de biocombustibles así como los anuncios sobre las “astronómicas” reservas de gas shale en Bolivia, representan una expansión de lo que podríamos llamar el régimen de acumulación extractivista, que recurre a técnicas intensivas, como el fracking, de arrasamiento y transformación de territorios a zonas “de sacrificio”, para capitales millonarios de empresas transnacionales que pueden pagar los costos de estas formas de extracción extremas.
La apuesta del gobierno boliviano y su régimen político y económico, por la maximización de la obtención del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) y regalías por explotación de recursos no renovables, implicó la expansión exponencial de la frontera petrolera en estos últimos doce años. Datos del Centro de Documentación e Información de Bolivia, CEDIB, muestran que de 2.1 millones de hectáreas destinadas a actividades petroleras e hidrocarburíferas el año 2006, se pasa 29 millones de hectáreas el 2017.(1)
[:es]Comunicado de Unión de Pueblos y Comunidades Purépecha por la libertad de Luis Fernando Sotelo[:]
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Ciudad de México 2 de abril de 2018
En la ciudad de México los malos gobiernos han hecho bandos, leyes y decretos que solo les son funcionales a los de arriba, sin importarles el pueblo; ejemplos de ello son los bandos que han abierto el paso a la especulación inmobiliaria, y los que impiden el derecho al trabajo en vía pública para los hermanos indígenas residentes en la Ciudad de México.
Las leyes solo han demostrado que la justicia es una mercancía, pero también sirven como instrumento de la represión, como el Artículo 362 del Código Penal del Distrito Federal, que se ha utilizado como instrumento para justificar de forma sistemática la represión en contra de quien proteste, considerando las autoridades a estas protestas un delito, para poder injustamente encarcelar a cualquiera.
Tal es el caso del compañero Luis Fernando Sotelo Zambrano, quien fue detenido y acusado del delito de ataques a la paz pública durante la tercera jornada global por Ayotzinapa el día 5 de noviembre de 2014, se le fabricaron delitos y actualmente se encuentra secuestrado por el mal gobierno de la Ciudad de México. Nuestro compañero está siendo utilizado para demostrar que el mal gobierno no se va a detener y podrá encarcelar a quien quiera.





