Radio Zapatista
[:es]Grupo organizado de San Francisco, Teopisca, Chiapas celebra 13 años de su lucha y caminar[:]
[:es]AL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA (CNI)
AL CONSEJO INDÍGENA DE GOBIERNO
AL EZLN
A LOS ADHERENTES A LA SEXTA NACIONAL E INTERNACIONAL
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ALTERNATIVOS
A LOS DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS
A LA SOCIEDAD EN GENERAL
Como grupo organizado de San Francisco que somos adherentes a la sexta declaración y miembros del Congreso Nacional Indígena, hoy nuevamente hacemos público un aniversario mas de nuestra lucha y caminar por defender nuestros derechos a la tierra y territorio, en donde nuestros bisabuelos, abuelos, y nuestros padres estuvieron bajo el poder del patrón y quienes trabajaron de sol a sol en estas fincas como mozos.
Desde el año 2005 nos organizamos y recuperamos lo que por derechos ancestrales nos corresponde.
[:es]Comunidad Otomí en resistencia ante el sismo y desalojo en la CDMX[:]
[:es]
El pasado 19 de septiembre un grupo de sujetos sin identificar (cargadores y golpeadores), acompañados por un cuerpo de 400 granaderos, desalojaron a la comunidad Otomí quienes mantenían un campamento en las calles de Roma 18 y Liverpool en la delegación Cuauhtémoc de la CDMX. El violento desalojo dejó 15 personas de la comunidad heridas, la destrucción del campamento y el robo de pertenencias, entre éstas, la mercancía que la comunidad vendía para el sostén sus familias. Cabe señalar que la comunidad Otomí mantenía la posesión del inmueble desde hace aproximadamente 15 años. Tras el sismo del 19 de septiembre del 2017, el inmueble fue dañado y presenta riesgo de colapso, por lo que las 70 familias que habitaban el espacio desde hace más de 365 días, instalaron un campamento en las puertas del predio.
El desalojo tuvo lugar mientras se realizaban los preparativos para el mega simulacro, se rememoraba la solidaridad de la sociedad civil, se recordaba a los que “no debieron morir” y se alistaban las manifestaciones en el marco de la exigencia de reconstrucción por parte de los damnificados unidos; quienes tras un año de lucha, han ventilado la ambición de las inmobiliarias al pretender lucrar con la tragedia y han evidenciado la falta de transparencia del gobierno local y federal, en la administración y distribución de los recursos.
Tras el desalojo, la Policía Bancaria Industrial PBI resguarda el interior del inmueble: las rocas, los muros derrumbados, la basura acumulada y las ventanas, son su misión. En la periferia del predio; la comunidad se organiza, prepara la olla común, cuida a sus heridos, convoca a asamblea, distribuye comisiones, participa en las movilizaciones e intenta recuperar lo que les fue arrebatado.














El primer día del Festival CompArte por la Humanidad 2018, en el caracol de Morelia, zona tzoj choj del territorio rebelde, lxs zapatistas salvaron al mundo con una inyección. Y así, entre las risas que la actuación de las y los artistas zapatistas provocó, surgió entre nosotrxs la pregunta: ¿Qué poción, qué fórmula, qué elementos curativos contendría la sustancia verde color de esperanza que llenó la gran jeringa zapatista? Y más: ¿Cuál fue la enfermedad que el análisis del gran colectivo de salud autónoma ha venido diagnosticando tras años (¿décadas? ¿siglos?) de pacientes estudios?
Desde hace ya tiempo el zapatismo viene anunciando lo que en su momento llamó la tormenta y que ahora (ahora que la tormenta está aquí) entendemos como el colapso, el apocalipsis, la enfermedad terminal del sistema. En la plenaria del encuentro de redes de apoyo al CIG el 5 de agosto, la Comandancia General del EZLN, en voz del Subcomandante Galeano, enumeró los principales ejes de dicha enfermedad terminal: la crisis ambiental, que a todas vistas nos está conduciendo a un colapso a nivel planetario; las migraciones de poblaciones que para el sistema son descartables, y que buscan alguna forma para sobrevivir; y el agotamiento de los recursos. Ante esto, lo que se observa es un repliegue antiglobalización conducido por la derecha mundial, por medio del cual el centro intenta crear islas (protegidas por muros físicos y virtuales) donde salvaguardarse de dicho colapso planetario. Para tal, el Estado se convierte en un estorbo cuya única utilidad es garantizar la seguridad para el capital, por medio sobre todo, aunque no exclusivamente, de la violencia.
¿Qué decir cuando se llega a un aniversario más de desaparición forzada?












