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Radio Zapatista

Día 2 – Semillero “Guerra contra la Humanidad”

Día 2 del Semillero “Guerra contra la Humanidad”
(Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)

21 de julio de 2026
Cideci / Universidad de la Tierra, Chiapas

Este segundo día del Semillero “Guerra contra la Humanidad” reunió las reflexiones de la periodista independiente y docente del ITESO Alejandra Guillén González, con la presentación “Desaparición y leva para la acumulación de capital. Grietas de resistencia ante el nuevo dominio”; del historiador e investigador Ilán Semo, que habló sobre “La caída del antiguo orden y las nuevas formas de la guerra”; del etnólogo Mauricio González González, con la ponencia “La guerra por otros medios: fracking en territorios insumisos”; y del politólogo y maestro en medio ambiente Pablo Montaño, con plática sobre “La palabra esperanza ante la Guerra contra la Naturaleza”. El Capitán Insurgente Marcos leyó el cuento “El amor y el desamor según Sombra, el guerrero”, y al finalizar el día interpeló a los dos últimos con algunas preguntas.

Son reflexiones desde diferentes ángulos que nos ayudan no sólo a enteder algunas de las diversas formas en que el Estado capitalista en general, y el mexicano en particular, devastan territorios y sociedades, sino también a vislumbrar la esperanza en las muchas formas de resistencia y construcción de otras realidades desde abajo.

Resumimos aquí las ponencias, y ofrecemos a los lectores los originales en audio y sus transcripciones completas en texto.


Alejandra Guillén – “Desaparición y leva para la acumulación de capital. Grietas de resistencia ante el nuevo dominio”

Texto de la ponencia completa aquí.

(Descarga el audio aquí)

Alejandra Guillén analizó cómo las desapariciones y el reclutamiento forzado forman parte de una estrategia de acumulación de capital ligada a la expansión de corporaciones criminales, en complicidad con intereses económicos y estatales. A partir del caso de Jorge, desaparecido en 2012 en Jalisco, sostiene que desde esos años comenzó un modelo de esclavitud y leva destinado a formar ejércitos para controlar territorios, proteger negocios legales e ilegales y facilitar el despojo de recursos naturales.

La autora explica que esta violencia no puede entenderse de manera aislada. La desaparición de personas, el desplazamiento forzado, la devastación ambiental y el saqueo de bosques, minas y tierras responden a una misma lógica. En regiones como Jalisco, Michoacán y la Sierra Madre Occidental, la destrucción de comunidades campesinas e indígenas ha ido acompañada del avance de megaproyectos, monocultivos y economías criminales. El objetivo es vaciar los territorios para ejercer un control total sobre ellos.

Guillén describe el funcionamiento del reclutamiento forzado: mediante engaños, falsas ofertas de empleo, detenciones arbitrarias o amenazas, miles de jóvenes son llevados a centros de entrenamiento donde son sometidos a violencia extrema para convertirlos en integrantes de grupos armados. Quienes sobreviven son enviados a distintos estados donde continúan las disputas territoriales. Esta maquinaria requiere transformar a las víctimas en victimarios para garantizar el dominio y la expansión del negocio criminal.

Guillén subrayó también el papel fundamental de las madres buscadoras, quienes han revelado la magnitud del fenómeno, documentado centros de reclutamiento y obligado al país a mirar una realidad que durante años permaneció oculta. Gracias a su trabajo se han conocido testimonios y evidencias que permiten comprender mejor la estructura de estas redes.

Frente a este panorama, Guillén identifica espacios de resistencia. Destaca comunidades como Ostula, Cherán y diversos pueblos wixaritari, donde la organización comunitaria, la defensa del territorio, la vida espiritual y el vínculo con la naturaleza han dificultado el avance de estas formas de dominación. Recupera además las voces de docentes y habitantes indígenas que afirman que la protección del territorio y la relación con la Madre Tierra son inseparables del cuidado de la vida y de las nuevas generaciones.

Guillén concluye que la desaparición de personas, la guerra contra las comunidades y la devastación ambiental forman parte de un mismo proceso de despojo. Ante ello, plantea que las enseñanzas de las madres buscadoras y de los pueblos organizados muestran que aún existen grietas de resistencia. El desafío es impedir que continúe el reclutamiento y la desaparición de más personas, fortalecer la defensa comunitaria del territorio y evitar que la violencia tenga la última palabra.


Ilán Semo – “La caída del antiguo orden y las nuevas formas de la guerra”

Texto completo de la ponencia aquí.

(Descarga el audio aquí)

El historiador Ilán Semo inició celebrando la próxima llegada de los zapatistas a la Ciudad de México en diciembre de este año, pero aclaró que la capital ha perdido gran parte de su tradición de organización social y participación política. Describió una ciudad marcada por el aislamiento, el uso excesivo de las pantallas, el predominio del automóvil y el miedo derivado de la violencia, elementos que considera parte de una estrategia de control social.

Para desarrollar su argumento, recurrió a una antigua leyenda persa en la que un pretendiente elige un blasón de cobre en lugar del oro o la plata, porque representa la pertenencia a una comunidad y a un territorio. A partir de esta historia, explicó las ideas de Pufendorf y Clausewitz sobre la guerra: el objetivo principal no es solo conquistar territorios, sino destruir el sentido de comunidad del adversario y, posteriormente, imponer un nuevo orden o hegemonía. Relacionó esta interpretación con diversos procesos históricos, como la conquista de América, la Independencia de México, el colonialismo europeo y las dos guerras mundiales.

Semo sostiene que las guerras contemporáneas han cambiado profundamente. Ya no buscan únicamente derrotar militarmente al enemigo, sino fragmentar a las sociedades mediante la destrucción de sus vínculos comunitarios. Como ejemplos menciona conflictos recientes en Palestina, Siria, Libia y Ucrania, donde predominan los ataques aéreos, el uso de drones, la vigilancia digital y la llamada “guerra cognitiva”, cuyo propósito es sembrar dudas, desinformación y desconfianza dentro de la población. Asimismo, destaca la importancia de la disputa por las narrativas, pues quien controla el relato puede influir en la percepción de la realidad y fortalecer su poder.

En el ámbito internacional, interpreta conflictos como el de Irán desde una perspectiva geopolítica y económica, argumentando que están vinculados a la defensa de la hegemonía del dólar y al surgimiento de nuevos equilibrios económicos en Asia. Advierte además sobre el riesgo creciente de una confrontación entre grandes potencias y la posibilidad de una escalada nuclear.

Finalmente, traslada este análisis al caso mexicano. Afirma que el narcotráfico ha sido utilizado como una técnica de gobierno que genera miedo, limita la vida comunitaria y facilita el avance de intereses económicos y políticos. Concluyó ampliando su reflexión hacia la crisis ambiental y el maltrato animal, señalando que la destrucción de la naturaleza y de los ecosistemas también implica la destrucción de las comunidades humanas. Por ello, defiende la protección del territorio, de la vida y de todas las especies como elementos indispensables para construir un futuro común.


Capitán Insurgente Marcos – “El amor y el desamor según Sombra, el guerrero”

Texto completo aquí.

(Descarga el audio aquí)

El Capitán Insurgente Marcos leyó el cuento llamado “El amor y el desamor según Sombra, el guerrero”, que según explicó, va dirigido a los 200 escuchas zapatistas sentados al fondo del auditorio, así como a todas las bases de apoyo escuchando la transmisión en los diferentes caracoles.

Con humor, el cuento reflexiona sobre la figura del guerrero desde la cosmovisión maya y zapatista. A partir de un diálogo con un personaje que vive “entre las sombras”, recupera una enseñanza del Popol Vuh: los primeros seres humanos podían comprender al mismo tiempo el todo y las partes, una capacidad que los dioses limitaron, pero cuyo recuerdo permanece fragmentado en la memoria de los pueblos.

Las comunidades mayas no fueron derrotadas sólo por los conquistadores, dice el narrador, sino también por la división, la envidia y la adopción de los valores del opresor, como la ambición, la competencia y el individualismo. Frente a ello, la principal tarea del guerrero es reconstruir la memoria colectiva, buscar los conocimientos dispersos, aprender de otros pueblos y fortalecer el sentido de comunidad sin perder la propia identidad.

La tierra, el agua, la naturaleza y la memoria no son mercancías ni propiedad de nadie, sino bienes comunes que deben ser protegidos. Por ello, el verdadero enemigo no es una persona en particular, sino el sistema que convierte la vida en objeto de explotación y destruye culturas, territorios y pueblos.

El guerrero no se distingue por su fuerza física, sino por su capacidad de estudiar, cuestionar, aprender y mirar más allá del presente. Debe comprender tanto el pasado como el futuro, reconocer que necesita de los demás y construir alianzas con quienes también luchan por la vida y la justicia. Su misión no es conquistar ni dominar, sino defender la libertad, la dignidad y la Madre Tierra.

El cuento concluye afirmando que el guerrero es quien puede imaginar un mundo que todavía no existe y trabajar colectivamente para hacerlo realidad. A esa capacidad de soñar un futuro diferente, los pueblos zapatistas la llaman luchar.


Mauricio González González – “La guerra por otros medios: fracking en territorios insumisos”

Texto completo aquí.

(Descarga el audio aquí)

Mauricio González inició recordando su participación en la presentación del informe sobre los impactos psicosociales del caso Ayotzinapa y expresó su indignación por la reciente recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, la cual revictimiza a las familias y exculpa al Ejército.

A partir de ello, introdujo el tema central de su exposición: el fracking, entendido como una forma de guerra contra los territorios y las comunidades. Explicó que el fracking o fractura hidráulica es una técnica para extraer gas y petróleo mediante perforaciones profundas e inyección de grandes volúmenes de agua, arena y sustancias químicas. Con base en investigaciones científicas y testimonios recopilados durante más de quince años, sostiene que esta práctica provoca contaminación del agua y del aire, pérdida de biodiversidad, daños a la agricultura, afectaciones a la salud, conflictos sociales y deterioro de las formas de vida de los pueblos indígenas.

El impulso al fracking responde al agotamiento de los yacimientos convencionales de hidrocarburos y a la dependencia energética de México respecto al gas importado de Estados Unidos. Pese a las promesas de prohibir esta técnica, el gobierno impulsa el llamado “fracking sustentable”. González advirtió que su desarrollo pone en riesgo a millones de personas, comunidades indígenas, ejidos y territorios con graves problemas de disponibilidad de agua, mientras que los beneficios energéticos serán limitados y de corta duración.

Frente a este panorama, destacó la resistencia organizada de comunidades, asambleas y organizaciones que se han declarado libres de fracking y han promovido acciones legales para impedir su expansión. Subrayó que estos pueblos no sólo defienden su territorio, sino que mantienen formas de producción y cuidado de la naturaleza que generan biodiversidad y fortalecen la vida comunitaria.

González concluyó argumentando que el modelo energético basado en los combustibles fósiles es inseparable del capitalismo y de la explotación de los territorios. En lugar de una simple transición energética, propone una transformación socioenergética sustentada en relaciones comunitarias, antipatriarcales, anticapitalistas y respetuosas de la naturaleza. El zapatismo, dijo, es una fuente de inspiración para imaginar y construir alternativas que defiendan la vida y los territorios.


Pablo Montaño – “La palabra esperanza ante la Guerra contra la Naturaleza”

Texto completo aquí.

(Descarga el audio aquí)

Pablo Montaño discutió la guerra contra la naturaleza como consecuencia del modelo capitalista basado en la extracción de recursos y el uso de combustibles fósiles. El caso de las escuelas de Paraíso, Tabasco, ubicadas junto a la refinería de Dos Bocas, demuestra cómo el llamado “desarrollo” afecta directamente la salud, el ambiente y la vida cotidiana de las comunidades.

Montaño explicó que el cambio climático representa la expresión más grave de esta crisis. El aumento de la temperatura global, provocado por las emisiones de dióxido de carbono, ya genera fenómenos como sequías, incendios, huracanes e inundaciones, además de acelerar una sexta extinción masiva de especies. Señala que las grandes petroleras conocían estos riesgos desde la década de 1970, pero ocultaron la información y promovieron campañas de desinformación para proteger sus intereses.

Un elemento central de las reflexiones es la batalla por las narrativas. Empresas y gobiernos han impuesto conceptos como “gas natural”, “progreso” o “desarrollo” para justificar proyectos extractivos, sembrando dudas sobre los impactos ambientales. Frente a ello, es necesario construir nuevas narrativas que fortalezcan la organización social y permitan imaginar alternativas al modelo actual.

La esperanza, afirmó Montaño, no proviene de los gobiernos ni de las grandes corporaciones, sino de las comunidades organizadas que defienden sus territorios. Compartió ejemplos de resistencias exitosas, como la oposición a plantas industriales, puertos, megaproyectos y la defensa de ríos y ecosistemas, donde la comunicación, la solidaridad y la participación de colectivos urbanos han fortalecido las luchas locales.

Finalmente, concluyó que la esperanza no consiste en ignorar la gravedad de la crisis, sino en reconocer que ya existen experiencias que demuestran que es posible detener el despojo y proteger la vida. La defensa del territorio nace del vínculo con los lugares que habitamos y de la organización colectiva para construir futuros más justos y sostenibles.


Capitan Marcos – Preguntas para los ponentes

Texto completo aquí.

(Descarga el audio aquí)

Finalmente, el Capitán Marcos planteó una provocadora pregunta, irónica y juguetona, pero no por eso menos seria, para los ponentes (y de paso, para todxs nosotrxs):

“Si ustedes mismos me dicen que en la comunidad está la salvación, la esperanza, la posible salida de esta pesadilla, entonces, con toda fraternidad, ¿qué madres están haciendo?

Fotos: Radio Pozol

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Mauricio González González

La guerra por otros medios: fracking en territorios insumisos

Por Mauricio González González
Semillero Guerra contra la Humanidad (Las poblaciones y la naturaleza bajo asedio)
21 de julio de 2026

(Descarga el audio aquí)

Es un gusto volver a estar acá. En 2018 tuve la oportunidad de acompañar a mis compañeras Jimena, Edith y Mariana Mora, presentando el reporte de impactos psicosociales del caso Ayotzinapa. En ese momento decíamos que había dolor en el aire y, tristemente, hoy que tengo esta oportunidad de estar nuevamente en esta mesa, en este espacio, tenemos la rabia de la recomendación de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, que no solamente revictimiza a las familias de los normalistas, de los sobrevivientes y, pues eso, de las víctimas que son parte de todo este dolor que existe en Ayotzinapa, sino también de la exoneración que este reporte hace del Ejército. No sólo hay dolor; nuevamente hay una rabia que, tristemente, nos vuelve a asistir en este momento.

Pero bueno, hoy vengo con otra cosa que, curiosamente, también tiene que ver con cosas del pasado. Yo soy de esa generación de la Escuela Nacional de Antropología e Historia que estudió Etnología muy inspirada por el movimiento zapatista. Hoy vengo, ahora sí, a dar la cara y a dar cuenta de los resultados de investigación que llevan ya un tiempo y que me han ocupado en el tipo de trabajo que hago en diferentes redes y comunidades.

Hoy vengo a hablar un poco más sobre el fracking. Mi comisión, digamos, es dar cuenta del fracking. Entonces, son más o menos tres apartados y espero no ser tan aburrido, pero sí tendré que dar algunos datos y leer algunas cosas.

Bueno, para empezar, me gustaría enmarcar la charla en algo que denominé “La guerra por otros medios: el fracking en territorios insumisos”.

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Avispa Midia

Organizaciones alertan simulación en comité que decidirá sobre uso de fracking en México

Por Aldo Santiago | Avispa Midia

En portada: Extracción petrolera en Agua Fría, municipio de Venustiano Carranza, en la Sierra Norte de Puebla. Esta región forma parte del Paleocanal de Chicontepec, donde Pemex y empresas privadas han operado pozos con la técnica del fracking. Foto: Aldo Santiago.

Tras el anuncio del pasado miércoles (8), cuando la presidenta Claudia Sheinbaum abrió la puerta al aprovechamiento de gas no convencional mediante el uso del fracturamiento hidráhulico (fracking), organizaciones ambientales y de derechos humanos han levantado la voz para cuestionar la ruptura de su promesa de campaña, en la que se comprometía a no permitir el uso de esta técnica debido a los documentados impactos ambientales y sociales que conlleva.

En ese escenario, organizaciones integrantes de la Alianza Mexicana Contra el Fracking cuestionan el papel del comité “técnico-científico”, anunciado por Sheinbaum, el cual estará encargado de deliberar sobre el uso de tecnologías calificadas como “sustentables” para la fracturación hidráulica en cuencas petroleras del noreste mexicano. La Alianza acusa que, el problema de fondo radica en si el gobierno busca deliberar sobre el futuro energético del país, “o si sólo pretende vestir de ciencia una decisión fósil ya encaminada”

Mediante comunicado difundido este lunes (13), las organizaciones detallan que será este próximo miércoles —fecha prevista para la presentación del comité—, cuando se pondrá a prueba la estrategia presentada por el Estado mexicano. La Alianza señala que, si el gobierno presenta un comité opaco y tecnocrático sin posibilidad real de recomendar la prohibición del fracking, “no estará abriendo una deliberación pública sería. Estará montando una simulación para legitimar una decisión ya tomada”, sostienen.

La Alianza argumenta que dicho comité deberá constituir un espacio serio de investigación y análisis, por lo que deberá incorporar el principio precautorio en su deliberación, es decir, respetar el marco jurídico ambiental y de salud que obliga a tomar medidas preventivas ante riesgos graves o irreversibles, incluso cuando no exista certeza científica absoluta sobre que dicho daño acontecerá, en este caso, con la ejecución masiva de fracking en territorios de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo y Puebla.

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Avispa Midia

Gobierno de Sheinbaum continúa proyectos que usan el método del fracking 

Fuente: Avispa Midia
Por Santiago Navarro F

En portada: Integrantes de la Alianza Mexicana contra el Fracking recorren pozos e infraestructura abandonada que perpetúan la contaminación en la región del norte de Veracruz. Foto: Regina López.

El gobierno de la denominada Cuarta Transformación (4T), bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, recientemente lanzó su Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2025, en cual figura una partida de 12 mil 364 millones de pesos para dar continuidad a cuatro proyectos de extracción de gas y petróleo no convencional, extraídos a través de método de fractura hidráulica, mejor conocido como fracking, que consiste en inyectar a alta presión una mezcla de agua, arena y un coctel de químicos para fracturar las rocas y liberar los hidrocarburos atrapados en ellas. 

Estos proyectos provienen de administraciones anteriores, que tenían por objetivo intensificar la explotación de hidrocarburos no convencionales para incrementar la producción, así como las reservas de petróleo y gas en el país. 

Con el presupuesto 2025, se destina 2,423 millones de pesos para el proyecto Aceite Terciario del Golfo (ATG), antes conocida como Paleocanal de Chicontepec. Otro proyecto es Burgos, al que se destina una suma 2,266 millones. Le sigue el Proyecto Integral Veracruz (PIV), con 7,420 millones de pesos; y el proyecto Miquetla, con 256 millones.

Sitios contaminados con residuos peligrosos mantienen la dispersión de contaminantes en la Sierra Norte de Puebla y en el Totonacapan, al norte de Veracruz. Fotos: Regina López.

De acuerdo con un análisis elaborado por la Alianza Mexicana contra el Fracking (AMCF), junto con Engenera A.C. y Fundar Centro de Análisis e Investigación, la cantidad millonaria destinada a estos proyectos es contraria a los compromisos establecidos por la Cuarta Transformación de no permitir el fracking en territorio nacional. 

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Avispa Midia

[:es]Estrategias de geoterror: Estado, crimen y empresas actúan vinculados para el despojo de territorios en México[:]

[:es]Fuente: Avispa Midia

Por Aldo Santiago

En portada: Fuga de petróleo en un pozo al norte de Veracruz donde las instalaciones para la extracción de hidrocarburos en la zona se encuentran abandonadas. El derrame afecta tierras y fuentes de agua de las comunidades circundantes. Foto: Regina López.

Son diversos los casos en México que dan cuenta de un incremento de la violencia desplegada en contra de poblaciones campesinas e indígenas para dar paso a la imposición de megaproyectos. Es en este escenario donde se inserta el análisis que comparten habitantes del norte de Veracruz, en la región del Totonacapan, sobre la vinculación que existe entre tres actores que consideran fundamentales para el despojo de los territorios: empresas, Estado y crimen.

En voz de Óscar Espino, activista y defensor de derechos humanos en Veracruz, acompañante de colectivos de personas buscadoras e integrante del Congreso Nacional Indígena (CNI), la denuncia señala la lógica de terror impuesta por parte de estos actores, con la intención de inmovilizar a la población y, así, evitar la organización y resistencias comunitarias.

Según la reflexión de las comunidades del Totonacapan, la violencia de estos tres actores promueve el vaciamiento de sentido de los territorios para el despojo multidimensional: el territorial, económico, organizativo y político, entre otros, para con ello catalogarlos meramente como zonas de extracción.

“No puedes luchar con una lógica de terror impuesta sobre tu territorio, por ahí está la lógica de geoterror”, sostiene Espino y lo ejemplifica con el caso del norte de Veracruz, una región sumida en actos violentos como las ejecuciones y desapariciones, enmarcada como una zona prioritaria, histórica y actualmente, para la extracción de hidrocarburos.

Para Óscar Espino, la finalidad de las estrategias de geoterror es quitar del camino a las comunidades, quienes “estorban” ante los planes para imponer megaproyectos de “desarrollo”.

La región del norte de Veracruz es atravesada por múltiples megaproyectos que buscan explotar fuentes de agua, como el Proyecto Trasvase de Pánuco que pretende extraer el líquido con destino a estados del norte como Tamaulipas y Nuevo León.

También pretende dar continuidad con la extracción de hidrocarburos mediante métodos no convencionales, como la fractura hidráulica, dentro del proyecto Aceite Terciario del Golfo (ATG). De acuerdo a la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), en esta región se han fracturado 3,358 pozos.

Foto: Regina López

A esto se añade las afectaciones en los ecosistemas del Golfo de México por el paso del gasoducto Puerta al sureste, ducto submarino de 715 kilómetros que conectará con infraestructura al sur de Texas, para la exportación de gas natural proveniente de EEUU y Canadá.

Acorde al testimonio de Espino, la actuación de las empresas, Estado y crimen tiene como objetivo transformar la vida del campesino, al cual necesitan como cuidador, promotor y sometido al megaproyecto. De acuerdo al análisis, esto lo consiguen no solo mediante la violencia. “Esta lógica de terror empieza así, no empieza llevando armas, empieza seduciendo”, subraya el activista sobre las condiciones que limitan la articulación y organización comunitaria para la defensa de los territorios en esta zona del país.

Esta publicación forma parte de una serie de diálogos con participantes de la Asamblea del CNI realizada en Puebla durante el 2023. Puedes consultar las entregas pasadas sobre los procesos de resistencia en la Sierra MazatecaSonora, el Istmo de TehuantepecMichoacán y Quintana Roo. A continuación, presentamos extractos de la conversación con Óscar Espino.


Avispa Mídia (AM): Durante las reuniones con delegados del CNI compartiste algunos elementos de la reflexión que realizan desde el norte de Veracruz sobre lo que llaman estrategias de geoterror, ¿podrías platicarnos más acerca de ello?

Óscar Espino (OE): El análisis lo hemos hecho de manera colectiva, entre los pueblos y las comunidades, las organizaciones de ahí en el Totonacapan. Primero no nos dábamos cuenta cuáles eran los mecanismos que tenían, tanto el Estado, como las empresas, como el crimen organizado para actuar en nuestros territorios, pero de estos tres actores veíamos que había una lógica de meter miedo a las comunidades.

Nosotros los veíamos aislados, como el crimen organizado haciendo su propia chamba, diciendo que ellos se dedicaban a la cuestión del narco; a las empresas haciendo sus planes de megaproyectos de hidrocarburos y al Estado haciendo las leyes y las cuestiones de hostigamiento y de represión, o señalamiento de las comunidades.

Pero cuando empezamos a profundizar en el análisis, pues nos dimos cuenta que, más bien, hay una sinergia, un maridaje entre estos tres actores y otros actores de poder en la región, como cacicazgos locales que están enquistados en las comunidades campesinas e indígenas que funcionan también como mecanismo de aglutinamiento de estos tres actores que meten terror y miedo a las comunidades.

AM: ¿Cuáles son los efectos en los territorios del Totonacapan derivados de estas estrategias de geoterror?

OE: Para las comunidades ha sido muy difícil ver cómo se empieza a renombrar su territorio. Deja de ser el Totonacapan para convertirse, por ejemplo, en territorio Zeta; en campo estratégico de extracción de hidrocarburos como el “Aceite Terciario del Golfo”; en zonas de amortiguamiento para un proyecto estratégico, en rondas de exploraciones y extracción de hidrocarburos. Nombrar el territorio de un modo, también da sentido para vivir en él. Ese renombrarse es también un especie de vaciamiento del territorio. Lo que nosotros decimos es que hay una sinergia de estos actores, tanto del Estado, como del crimen organizado, como de las empresas, de vaciar el territorio del corazón y del pensamiento. La cosa no es que no estemos en el territorio, sino que estamos perdiendo vínculo con él y ese vínculo se está perdiendo por esa lógica del terror.

Nosotros vemos otros pueblos que se levantan y luchan, pero no es lo mismo una comunidad, a la que ahorita le llega la minera, con toda la información que tiene y que puede plantarse frente a la minera, al Totonacapan que tiene 120 años de exploración y extracción de hidrocarburos. Lo que significa es que habemos generaciones, hay incluso abuelos, bisabuelos que nacieron ya con pozos en sus comunidades, con un despojo de inicio, de no sentirse dueños, porque los primeros que estaban fueron desplazados y a ellos se les ha relegado a vivir en espacios de convivencia o de conflicto permanente con la exploración y extracción de hidrocarburos.

Te estoy hablando que los primeros pozos fueron a inicios del siglo pasado. Estamos hablando de más de 100 años de exploración y extracción de hidrocarburos, pero además de una lógica económica asociada a la vida de los hidrocarburos. Los abuelos veían las chapopoteras, como brotaba naturalmente el hidrocarburo, pero no imaginaban nunca la devastación. Salían a la calle, fascinados de ver las máquinas que llegaban, pero empezaron a ver la destrucción cuando debajo de sus casas o donde pretendían hacer su parcela, o su milpa, empezaron a ver una red de ductos. De manera que se empezó a limitar el control territorial y la decisión que los pueblos tienen sobre su territorio.

La cuestión aquí es cómo sus vidas se vieron amenazadas por la propia permanencia de los ductos de las empresas de Petróleo Mexicanos (PEMEX), en un principio, pero además del riesgo permanente.

Hay comunidades que tienen, por ejemplo, centrales de turbinas con un ruido ensordecedor, de manera que en toda la comunidad, para poderse hablar de tú a tú, se tenían que gritar. Es un sistema de privaciones y de riesgos que empieza por la salud misma.

Gente con problemas de salud muy fuertes por el gas venteado en la zona que no tiene regulación y que el Estado simula diciendo que está en los parámetros controlados de emisión de gases a la atmósfera, cuando es totalmente falso. Eso, asociado a una red de ductos de infraestructura para la extracción de hidrocarburos que implica el uso del agua. Por ejemplo, comunidades que no tenían agua y entonces Pemex llegó y les metió el agua; pues decían, “qué chingón”, pero eso ha precarizado tanto, de manera que ahorita ya no tienen, porque el agua se usa para las instalaciones de hidrocarburos.

Pozo de agua contaminado por fugas de petróleo en el norte de Veracruz. Foto: Regina López.

Y todo un sistema de control también asociado al territorio. Primero, la depreciación de la vida campesina y, por otro lado, el alza de los precios de sus territorios. Entonces dicen ellos, “¿a ver, cómo?, no sirve mi territorio para sembrar, pero luego ¿llegan las empresas privadas?”.

Porque empezó a llegar gente de fuera, contratada por Pemex y otras empresas para hacer recorridos por las montañas, los valles y los territorios de los pueblos para ubicar zonas de exploración.

Nosotros supimos, desde un centro de derechos humanos, que drogaban a las personas para que aguantaran las jornadas infrahumanas, a un calor de más de 40 grados en el Totonacapan, y que fueran a ubicar los pozos. Después de eso, el trabajo que les dieron a los compas no es el trabajo de ingenieros y de petroleros, es limpiar los lodos, que es el trabajo más insalubre y depredador de la salud de los pueblos.

AM: Platicabas acerca de los métodos violentos para el despojo de los territorios, pero tambien acerca de otras estrategias que no implicaban el uso de la fuerza, ¿podrías darnos algunos ejemplos?

OE: Los pueblos implican una amenaza para la lógica del megaproyecto. A esta lógica, no solo estorba la relación del campesino con el territorio, sino el campesino siendo campesino. Necesitan al campesino siendo otra cosa, siendo cuidador de su megaproyecto, siendo promotor del megaproyecto, siendo súbdito del megaproyecto, siendo sometido al megaproyecto. Esta lógica de terror empieza así, no empieza llevando armas, empieza seduciendo. Se impone una hegemonía, le llaman “suave”, una hegemonía impuesta sobre los pueblos de manera que les convencen, desde la precariedad de la vida campesina, indígena, abandonada por el sistema de Estado, y entonces llegaban las empresas y decían “¿cuál es la necesidad más grande que tienen ustedes aquí ahorita?”.

Y se inventaron un programa que se llama Programa de apoyo a la comunidad y el medio ambiente (Pacma), ¡imagina!, la depredación hablando de apoyo a la comunidad y del medio ambiente. Pues con ese programa, ofrecían obras. Entonces llegaba un compañero defensor de derechos humanos y decía a las personas de los pueblos “no, compañeros, los están engañando”, pero eran solo palabras. Mientras los del programa llegaban y decían “aquí está” el recurso para la obra.

Eso metió la lógica de las empresas a las comunidades, ya no el conflicto fuerte, en donde las comunidades se plantaban frente a los pozos, porque las que se plantaban empezaron a ser criminalizadas. La negociación era inducida y sometida, ni siquiera era negociación, era un sometimiento.

Esa lógica empezó a meter el terror en la comunidad, el miedo de vivir en su territorio pensando que el día siguiente serían sacados o que el día siguiente iban a explotar, o que al día siguiente iba a haber un derrame, o que al día siguiente iba a haber un incendio, o que al día siguiente, al ir a su pozo, en vez de agua, irian sacar natas de crudo, o que iban a ver uno de sus animales muertos, porque en el arroyo donde estaba consumiendo agua, hubo un derrame. Es el miedo permanente a morir.

AM: ¿Cómo se da la participación del capital privado en este entramado para imponer la lógica del terror?

OE: Empezaron a aparecer los gestores de las empresas privadas, que eran contratadas por Pemex, por contratos de subrogación de actividades que Pemex no podía hacer. Esta transición fue cambiando de manera que, primero, veías solo a Pemex y después empezamos a contar hasta más de 40 empresas privadas. Los que llevan los ductos, los que llevan los líquidos, los que llevan los químicos, los que hacen la exploración, los que meten los fierros, los que lo quitan; cada empresa dentro de su propia lógica y cada uno deslindándose de la responsabilidad. Ya no sabías con quien pelearte.

Empezó a haber seguridad privada de las empresas y, después de eso, empezamos a ver cómo, a la par de que empezaban a introducir el megaproyecto, se empezaba a introducir la droga y el crimen organizado. Lo que no sabíamos es que el objetivo era desplazar a familias completas, desplazar a comunidades completas, desplazar a actores concretos de las comunidades, meter miedo, para imponer una lógica de terror.

No entendíamos si estaba vinculado al megaproyecto. ¿De qué nos defendemos? ¿del crimen organizado que empieza a llegar a nuestro territorio?, ¿nos defendemos del megaproyecto?, o ¿de la empresa que nos está jodiendo?, o ¿saneamos nuestro arroyo?, ¿nos cuidamos del gas que está venteándose?, o ¿sanamos nuestros oídos?. Esa es la lógica del terror.

AM: ¿En que circunstancias atestiguaron la vinculación del crimen con el Estado?

OE: Cuando empezamos a relacionarnos con otros colectivos de familias defensoras y buscadoras (de desaparecidos), empezamos a encontrar lógicas muy raras, porque nosotros andamos defendiendo el territorio para pedir que los pozos no dañaran y ellas andaban (buscando) entre los pozos.

Porque de estos miles de pozos que hay en el Totonacapan, la mayoría está en desuso. Son pozos viejos, de yacimientos que ya fueron explorados o ya fueron explotados y que tienen poco (hidrocarburos) y no les es redituable hasta que metan para hacer fracking, pero ahí está la infraestructura petrolera.

Por ejemplo, había uno que parecía un hotel. El crimen organizado ahí hacia sus reuniones. No se lo dieron a la comunidad que lo pidio para que hiciera su bachillerato, pero sí dejaron que el crimen organizado ocupara su territorio. Entonces, decíamos, “esto no es lógico”, ¿cómo el crimen organizado llega y hace una cocina?, -así le llaman a un centro de exterminio-, en una de las zonas de Pemex, y Pemex tiene seguridad y las empresas tienen seguridad y no pasa nada.

La gente de la comunidad nos decía, años después, veían que dejaron de ocuparlo, llegaban a barrerlo y hacían montones de tierra. Aventaban todo y ahí iban restos de carros, de cosas que se robaban y restos humanos, los botes con los hoyos donde ahí deshacían los cuerpos. Es una lógica perversa.

AM: Mencionaste que el despojo no es solo del territorio, ¿cuáles son esas otras expresiones? 

OE: Hay un despojo económico con el modo de depreciar la vida campesina y, al mismo tiempo, especular sobre ella, del endeudamiento de la gente, del préstamo.

Infraestructura para la extracción de hidrocarburos en el municipio de Papantla, Veracruz. Foto: Regina López

Hay un despojo organizativo a la hora de quitarle la fuerza a la Asamblea y a sus autoridades. Un despojo político porque ya la gente ahorita no puede decidir sobre su propio territorio. Si hay un ducto y lo primero que te encuentras en tu parcela es un anuncio de “no cavar”, entonces, ¿cómo le hago?, y en la siguiente parte de tu parcela, el derrame de crudo que no puedes tú limpiar, ¿cómo lo limpias?.

AM: ¿Cómo las empresas se articulan para el despojo de los territorios con otros actores?

OE: Las universidades públicas estaban haciendo alianzas con las empresas y con Pemex para hacer contratos de colaboración para el despojo. Si quiere seguirse llamando universidad pública debe hacer investigación contra el despojo y debe declararse libre de fracking, así como nos declaramos las comunidades con nuestras asambleas, la universidad pública tiene que declararse libre de fracking. Pero lo primero que hicieron fue, “nueva oferta educativa: Ingeniería Petrolera”, o sea ingeniería para el despojo.


Óscar Espino hace énfasis en compartir el análisis de las y los habitantes del Norte de Veracruz, “a manera de espejo, como nos ha enseñado el CNI”, para, con ello, colaborar con otras comunidades y procesos de resistencia e identificar de manera previa a los actores y la lógica en que se mueven para la imposición de megaproyectos.

“A veces no imaginamos esta lógica perversa de terror impuesta sobre nuestras comunidades, y nos toma mucho tiempo descubrirla”, sostiene Espino sobre la importancia de analizar el poder de las empresas, su vinculación con el crimen y la anuencia de funcionarios para hacer frente a los “proyectos de supuesto ‘desarrollo’”.

“Hay ejemplos maravillosos de las comunidades campesinas e indígenas luchando contra estos proyectos, pero creemos que este ejercicio de espejear la realidad dolorosa de algunos puede ayudarnos a sanar la propia antes de que llegue ese dolor”, finaliza.

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radio
Hijos de la Tierra

[:es]Tanlajás se declara municipio libre de fracking[:]

[:es]peligrogasf

Ejido de Santa Elena, Tanlajás, San Luis Potosí a 30 de mayo de 2016

–          Cabildo de Tanlajás aprueba por unanimidad acta de cabildo en rechazo al fracking, al Monterrey VI y otros proyectos extractivos

–          Se suma al municipio de Xilitla: primer municipio de la huasteca potosina en declararse libre de fracking

–          Alianza Mexicana contra el Fracking celebra la declaración del cabildo

El cabildo del municipio aprobó por unanimidad un acta donde se declara a Tanlajás como municipio libre de fracking. Las y los integrantes del cabildo deliberaron el pasado 26 de mayo sobre el contenido de una propuesta de acta donde se rechaza, para todo el territorio que comprende este municipio, la realización de proyectos de extracción de hidrocarburos no convencionales, así como todo proyecto de infraestructura que auxilie a estas actividades. Asimismo, rechazaron los megaproyectos de extracción de aguas haciendo mención explícita del proyecto de acueducto denominado “Monterrey VI” que pretende trasladar aguas de la cuenca del Pánuco a la Zona Metropolitana de Monterrey.

En voz de Juventina Molina, Asesora General del Ayuntamiento que preside Domingo Rodríguez Martell, las autoridades de Tanlajás hicieron público el contenido del acta a más de 90 ejidatarios téenek del ejido de Santa Elena reunidos en un Foro por la Defensa del Territorio organizado por las autoridades del núcleo agrario, así como integrantes de la Coordinadora de Organizaciones Campesinas e Indígenas de la Huasteca Potosina (COCIHP) y la Alianza Mexicana contra el Fracking (AMCF). El ayuntamiento se comprometió a destinar recursos para la defensa jurídica de las comunidades rurales comprendidas en esta demarcación política. Asimismo, invitaron a todos las asambleas ejidales del municipio a declararse como territorios libres defracking.

Rosa Esther Peña Soto, integrante de la COCIHP y la AMCF, señaló que la declaratoria del cabildo es producto de más de un año y medio de trabajo intenso de difusión de información sobre amenazas al territorio y mecanismos de defensa a partir de foros realizados en 13 municipios y más de 150 comunidades de la Huasteca. Por su parte, Rogel del Rosal, también integrante de la COCIHP, declaró que a raíz de la reforma energética y las rondas de licitaciones de contratos para la explotación de hidrocarburos anunciadas por la Secretaría de Energía, el territorio de dieciocho municipios de la Huasteca Potosina se encuentran en riesgo de ser afectados por pozos convencionales y no convencionales (que incluyen el uso de fracking). Señaló que las afectaciones de este tipo de pozos son profundas e irreversibles.[:]