Pueblos Indígenas
El jefe indígena Raoni Metuktire, de 90 años, es hospitalizado con Covid-19 en Brasil
Por Sare Frabes
De acuerdo con la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (Apib), el jefe indígena Raoni Metuktire de casi 90 años, ha confirmado que esta contagiado de coronavirus (Covid-19) según las pruebas realizadas específicas, como tomografía computarizada y serología.
La APIB, quien dijo estar autorizada por los familiares de Raoni para dar esta información, sostiene que el estado de salud del indígena Kayapó es favorable, no presenta fiebre, continúa respirando con normalidad y sin oxígeno. El líder indígena se encuentra internado en el Hospital Dois Pinheiros de Sinop (estado de Mato Grosso, centro-oeste).
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El instituto Raoni, por su parte, ha emitido un reporte medico de forma pública este 2 de septiembre, en el que afirman que Raoni ha iniciado con fisioterapia respiratoria. Se le ha retirado el catéter nasal de O2 -Tubo a través del cual se le suministran fármacos. “Tuvo un episodio de dolor de cabeza que se controló con analgésicos. Las pruebas de laboratorio mostraron una mejora en las indicaciones de inflamación. Hoy se encuentra bien, sin fiebre, respirando bien con saturación superior al 97% y sin sonda nasal”, afirmó el Instituto.
De la misma forma han comunicado que Raoni continúa el tratamiento con anticoagulantes y corticosteroides. “El jefe Raoni permanece hospitalizado para observación y seguimiento clínico continuo”, detalló el reporte clínico del Instituto, dónde también se afirma que Raoni podría ser dado de alta en breve.
El jefe indígena Raoni ha sido reconocido internacionalmente por ser un férreo defensor de la Amazonía. Ha hecho presencia en diversos escenarios de la ONU, en el encuentro del G7, entre otros, donde ha denunciado la bestial deforestación que viene sufriendo la Amazonía y los pueblos que la habitan.
Hoy, Raoni ha llamado la atención del mundo de diversos sectores de la comunidad internacional sobre su salud. Pero él tan solo es uno de los más de 30 indígenas que han contraído el virus, mientras que, las cifras del número de muertos a rebasado los 700 desde el inicio de la pandemia, según datos de la APIB.
El 4 de agosto, un fallo de la Corte Suprema obligó al gobierno a establecer un protocolo especial para pueblos originarios, pero aún así, los contagios siguen avanzando.
“La COVID-19 se está extendiendo rápidamente dentro de la reserva de Capoto / Jarina, donde miles de pueblos indígenas están en riesgo de contraer esta enfermedad mortal. Necesitamos protección y apoyo”, han denunciado los pueblos que forman la APIB.
Fuente: Avispa Mídia
Wallmapu en alerta: huelgas de hambre y avanzada racista
Vía Asamblea Anarquista del Biobío | Radio Kurruf
Wallmapu en alerta: huelgas de hambre y avanzada racista
Es común escuchar en estos días lo que sucede en Wallmapu como el «conflicto mapuche», una definición en concordancia con la postura del poder, que desde su concepción ha monopolizado el discurso. Esto no es nuevo, en el siglo XIX cuando nacía el Estado chileno, desde el poder hablaban de “pacificación de la Araucanía”, lo mismo cuando llegaron los imperialismos inca y español declarando la guerra. Pero las invasiones al territorio mapuche no se limitan a cuestiones bélicas, sino que implican un choque civilizatorio entre formas culturales jerárquicas-autoritarias, como las imperialistas y formas no estatales-federativas, como las practicadas por las diversas comunidades mapuche. Siguiendo la costumbre occidental, el acto fundacional del Estado chileno se basa en la centralización del poder en una estructura, con una “raza”, una lengua oficial y un territorio determinado. La expansión del imperio de la ley ha provocado la reducción y división del territorio mapuche junto con la culturización patriarcal y el establecimiento de las relaciones sociales capitalistas, que determinaron históricamente la campesinización de las comunidades y la proletarización mapuche en las urbes.
El proceso de revitalización cultural mapuche y lucha por la tierra que tomó fuerza desde la década de 1990, ha recibido como respuesta desde el poder el racismo judicial, montajes, militarización y muertes. El actual episodio nos muestra las incoherencias del imperio de la ley, ya que los 27 presos políticos mapuche, entre los que se encuentra el Machi Celestino Córdova, solicitan al gobierno cumplir con la protección de los derechos que el Estado prometió garantizar mediante el convenio 169 de la OIT. Para hacerse escuchar han recurrido a interminables huelgas de hambre que ponen en peligro su vida.





