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Mensaje por la Huelga General del 14 de noviembre de 2012 de la Red Contra la Represión y por la Solidaridad
Compañeras y compañeros de la Confederación General del Trabajo:
Su solidaridad y su internacionalismo siempre nos ha causado admiración y respeto: su solidaridad con la lucha zapatista, por la libertad de los presos políticos, por las luchas que desde abajo y a la izquierda libramos desde territorio mexicano. Nosotros, nosotras también mantenemos nuestra atención en sus luchas, en esta Huelga General que se lleva a cabo en el Estado Español.
Si bien el sistema económico capitalista actual ha globalizado el despojo, el desprecio, la explotación y la represión a través de sus gobiernos, también es verdad que ha hecho que los de abajo hermanemos nuestras luchas sin importar nuestras geografías.
En sus rostros, en sus calles, en sus ciudades también nos vemos nosotros, también escuchamos en sus voces, en sus gritos nuestra rabia. Hemos visto como a lo largo de la Península Ibérica los logros sociales, políticos y laborales, ganados por luchas de años, se violentan y desaparecen para mantener un sistema inútil para esta mayoría que somos; un sistema que, incluso, amenaza la naturaleza y la existencia humana por su rapiña y el enfermo afán de acumular, acumular dineros irracionalmente, a pesar de la naturaleza, a pesar del ser humano, pues todo para ellos es mercancía, objetos de cambio y ganancia.
Estas luchas que aquí y allá libramos son por nuestra dignidad, por la dignidad humana, por nuestra supervivencia como especie, nos damos cuenta que nuestras luchas son necesarias.
Las organizaciones, colectivos e individuos que integran la Red Contra la Represión y por la Solidaridad saludan esta Huelga General, estos pasos hacia la emancipación, para deshacerse de los vejestorios de una monarquía cara y parásita, para terminar con un sistema antihumano.
¡Viva el internacionalismo!
¡Viva la CGT!
¡Viva la Huelga General!
Contra el despojo y la represión: la solidaridad
Red Contra la Represión y por la solidaridad
(RvsR)
Nueva carta de Raúl Zibechi a las comunidades zapatistas
“Eco Mundial en Apoyo a l@s Zapatistas”
http://sanmarcosaviles.wordpress.com/
NUEVA CARTA DE RAÚL ZIBECHI
“El zapatismo es indestructible entre los muchos abajos que pelean por seguir siendo, que trabajan todos los días por construir un mundo nuevo y diferente… Toda la solidaridad con las comunidades sitiadas.”
– Raúl Zibechi
Compañeras y compañeros:
Reciban abrazos y saludos calurosos de parte de Movimiento por Justicia del Barrio, La Otra Campaña Nueva York.
En el marco de la campaña “Eco Mundial en Apoyo a l@s Zapatistas” toda esta semana estaremos enviando pronunciamientos muy especiales desde diferentes rincones del mundo para celebrar el aniversario de la fundacion del Ejercito Zapatista de Liberacion Nacional que sera el 17 de noviembre.
Por este medio compartimos, con mucho orgullo y entusiasmo, unas palabras fuertes e importantes que nos ha enviado nuestro compañero Raúl Zibechi, quien consistentemente ha apoyado a la campaña “Eco Mundial en Apoyo a l@s Zapatistas” desde su inicio.
Contra las tendencias y discursos pesimistas e ignorantes que se encuentran en algunos ámbitos “intelectuales,” que dicen que el Zapatismo ya no existe o es muy “aislado,” esta nueva reflexión del muy conocido pensador-activista y escritor uruguayo enriquece la conversación sobre la situación grave que enfrentan las comunidades de Bases de Apoyo Zapatistas (BAZ). Empezando con una historia sobre su experiencia visitando el Frente Popular Francisco Villa Independiente, él afirma nuevamente la importancia, tanto histórica como actual, que tienen l@s Zapatistas en nuestros movimientos, nuestras comunidades, y en nuestro mundo entero. Explica el compa Zibechi que lo que produce estos discursos problemáticos es, en parte, el punto de vista de los que miran “desde arriba.”
Nosotr@s, l@s de abajo, seguimos demostrando que el Zapatismo sigue aún más vivo, especialmente en estos momentos donde los malos gobiernos y sus lacayos están intensificando sus actos de represión y violencia contra las comunidades zapatistas. La siguiente carta de Raúl Zibechi da voz a esta clara verdad y da ánimo a nuestros corazones. Como él mismo concluye su misiva, “Que todos los corazones palpiten juntos, entonando el apoyo mutuo entre los de abajo, celebrando el hermanamiento de todas las luchas, de todos los mundos otros.”
Aquí va la nueva carta en su totalidad de Raúl Zibechi:
Un nuevo nacimiento
A los compañeros y compañeras de las comunidades zapatistas sitiadas por la represión y los paramilitares.
Hace pocos días retorné de México. A diferencia de otros viajes, esta vez me concentré en el Distrito Federal, donde pude visitar comunidades urbanas como Acapatzingo, del Frente Popular Francisco Villa Independiente (FPFVI). Para mi sorpresa, en ese espacio urbano donde viven 596 familias funciona una suerte de poder popular, o como queramos llamarle a esa forma de vida comunitaria donde las decisiones la toman todos y todas, y donde no mandan ni el gobierno ni sus aparatos armados.
Esos días los compas iniciaban un seminario sobre capitalismo, socialismo y autonomía, con gran participación de vecinos y, sobre todo, vecinas, mujeres jóvenes con sus hijos, mujeres trabajadoras y luchadoras, y un buen puñado de varones. Compartimos desayuno y almuerzo, pláticas y espacios como el vivero (que lucha por la autonomía alimentaria), la radio comunitaria y los espacios para los niños, los jóvenes y la tercera edad. En poco tiempo levantarán los edificios para la escuela secundaria y la clínica de salud. Debo decir que se trata de uno de los mundos otros urbanos más potentes que conozco en América Latina, con elevados niveles de organización, conciencia y participación. No digo que sea el único, pero puedo asegurar que es uno de los más consistentes que conozco. De alguna manera, es una suerte de caracol urbano. Siento que pertenece al mismo tipo de construcción del zapatismo de Chiapas, más allá de las diferencias y particularidades.
En los días que pasé en el DF, me llamó la atención el predominio (entre las clases medias urbanas, los analistas de arriba y buena parte de la izquierda institucional) de posiciones políticas que aseguran (palabras más o menos) que “el zapatismo está aislado en Chiapas y ya no ejerce influencia en la sociedad mexicana”. Hay quienes incluso consideran que el zapatismo ya no existe, mientras otros creen que perdió toda vigencia. ¡¡Quien no ha escuchado este discurso en los últimos años!!
La comunidad urbana Acapatzingo es la mejor demostración de que esas ideas son profundamente equivocadas. Quienes así piensan no ven más allá de la coyuntura, generalmente la coyuntura electoral. Tienden a dar valor político a lo que suma votos y protagonismo mediático. No auscultan los latidos de los diversos abajos, los que pelean en Cherán y en Huesca, por poner apenas un par de ejemplos con los que pude escuchar y aprender.
Existe otra tendencia típicamente izquierdista e intelectual, tan mezquina como la anterior, que considera como zapatismo los comunicados del EZLN (si son firmados por el subcomandante insurgente Marcos, mejor aún), que focaliza el movimiento zapatista en los actos y apariciones públicas de los comandantes, y poco más. En su campo visual apenas entran los caracoles y las juntas de buen gobierno. Menos aún las comunidades. La gente común, la que realmente hace la historia, es apenas una referencia lejana, una cita al pie de página, una foto nebulosa que oficia como telón de fondo de los dirigentes. Esta mirada desde arriba, es la que cree que el zapatismo perdió vigencia.
Por eso, estos días en los que decenas de comunidades y bases de apoyo están siendo agredidos, como le sucede a los compañeros de Unión Hidalgo, Comandante Abel, Guadalupe los Altos, San Marcos Avilés, Jechvó y Moisés Gandhi, casi no se escuchan noticias ni análisis sobre estas nuevas ofensivas militares contra los de abajo. Cientos de familias están siendo sitiadas por grupos paramilitares, con el inocultable objetivo de poner fin a una de las más notables experiencias de poder de los abajo existente en el mundo.
No lo conseguirán. Por la firmeza de las comunidades que sostienen su proyecto de vida desde hace décadas, pese a la represión, la muerte, el hambre y el aislamiento.
No lo conseguirán, porque el zapatismo es semilla que se esparció desde el Ya Basta del 1 de enero de 1994. Porque arraigó en los corazones de millones en la Marcha del Color de la Tierra y se volvió obstinada lucha por la vida con la Otra Campaña.
El zapatismo es indestructible entre los muchos abajos que pelean por seguir siendo, que trabajan todos los días por construir un mundo nuevo y diferente.
Toda la solidaridad con las comunidades sitiadas.
Que todos los corazones palpiten juntos, entonando el apoyo mutuo entre los de abajo, celebrando el hermanamiento de todas las luchas, de todos los mundos otros.
Raúl Zibechi
Montevideo, 5 de noviembre de 2012



